Hoy me toca dar clase


Una de las cosas de trabajar 'nominalmente' en la universidad es que no tengo que dar clases. No soy profesor, no soy doctor, no soy PAS, no soy personal de limpieza... estoy en el limbo jerárquico. Trabajo en la universidad, pero pertenezco a una fundación de nombre parecido a la fundación para la ley y el órden del coche fantástico.

Mi jefe sí es profesor y hoy no viene a trabajar y me ha pedido que de su clase dentro de un par de horas. No es la primera vez. Tengo tiempo para mirarme su presentación, en este caso es de subestaciones. Es una suerte porque estuve durante 3 años trabajando en subestaciones eléctricas. De hecho, bastante parte de la presentación son corta y pega de mis pliegos de prescripciones y de mis proyectos.

Dentro de poco me enfrentaré a una clase de gente sin nada mejor que hacer. De hecho, gente sin nada que hacer. Cuando yo era estudiante, casi nunca contestaba en clase ni hacía preguntas, pero siempre había un listo que respondía o que preguntaba si podía repetirlo. No sé si será cosa de los de esta universidad o de esta generación, pero nadie dice nada. Es exasperante, porque yo no pregunto con ninguna malicia, simplemente porque no sé lo que han dado o lo que no, pero es como hablar con un muro.

En mi inocencia una vez les pregunté que si sabían lo que era un autotransformador. El diálogo (monólogo) fué de esta manera:

-¿Sabéis lo que es un autotransformador?
-...
-Lo digo por que si lo sabéis no lo explico
-...
-¿De qué especialidad sois?
-...
-¿Sois eléctricos? ¿mecánicos?
-...
-Bueno, pues os cuento lo que es un autotransformador.

Ya os contaré cómo me ha ido. Supongo que sabré defenderme de sus perspicaces comentarios y aceradas preguntas, aunque a lo mejor esperan a que baje la guardia y entonces aparece el preguntón de turno y me fríe a preguntas de las que no tengo ni idea. Veremos.

Intensos

Resulta que recientemente ha tenido cierto éxito bloguero que llame intensas a tías como Ana Belén (gracias ECDC y Viveiró). Así que he decidido escribir un post sobre los intensos. O más bien debería decir las intensas porque creo que es una característica se da más entre las mujeres.

Intenso es alguien que hace ver que está viviendo un momento crucial de su vida a cada momento de su vida. Es decir, que compran el pan con la misma transcendencia con la que, qué sé yo, tomarían de la mano a su mejor amigo en el momento de su muerte bajo el fuego enemigo. Y a ellos eso les parece estupendo. Pues a mí no ¿tu amigo es igual de importante que ‘una bien tostadita’?

El resto de los mortales, por supuesto, estamos muy por debajo de ellos porque, claro, no sabemos darle a la vida la importancia que se merece y nos estamos perdiendo tannntas cosas.

Hablan además con un tono de voz dos octavas por debajo del suyo normal y a veces tienes que hacer un esfuerzo por oírlas. El esfuerzo para comprenderlas la verdad es que no merece la pena.

Los peores para mí son los padres intensos. O tal vez madres, más bien. Son esas que quieren vivir intensamente cada momento de su maternidad desde la concepción y se convierten en integristas que lo dejan todo para vivir esa maravillosa experiencia. De esas que hablan a la tripa y sienten una conexión con la naturaleza en el momento del parto (sin epidural, por supuesto). No dejan a sus niños a nadie y no se separan de ellos. Además, desde esa superioridad moral en la que viven, les parece un tremendo error cada minuto que tú pasas alejada más de dos metros de los tuyos. Porque otra característica de los intensos es que ellos no echan broncas ni riñen, no, ellos aleccionan.

Tenemos, como decía arriba, intensos famosos:
- Ana Belén, que un día se creyó la musa del progrerío y hasta hoy.
- Blanca Portillo. Era buena actriz, sí, hasta que se le puso esa mirada perdida en los ojos y la cara de quien cree que el destino del mundo reposa sobre sus hombros. Luego se rapó el pelo para hacer de tío en Alatriste porque eso, queridos, sí es ser intensa. (Además, no le perdono que haya sucumbido al plagio cutre de Damages en Telecinco.)
- Najwa Nimri. Esta ni fue buena actriz ni musa de nadie, lo traía de serie. Lo de la intensidad, digo. Supongo que a su pretencioso marido (¿lo sigue siendo?) le pareció cojonudo ese tono de voz de línea erótica. Mira tú, en esto es más original que las otras intensas.
- Olga Viza. Cambió la voz y se dio a la intensidad cuando dejó los deportes. ¿Qué ha sido de ella?
- Tal vez pensáis que José Coronado se ajusta a los requisitos pero nooooo, este no es intenso. Lo intenta pero no lo consigue. Así que se le queda cara de estreñido y se forra anunciando activias. Lo del tono de voz lo tiene dominadísimo.
- Tampoco Cayetana. Como ya dijeron sabiamente por ahí (creo que fue Viveiró) Cayetana directamente es lela.
- Por último despejaré las dudas sobre Bunbury. O no. Me da pereza este tío que obviamente se cree intenso pero es más lelo todavía que Cayetana.

Ahora no se me ocurren más, pero seguro que a vosotros sí.

Horror. En el proceso de escribir esta entradilla oí a uno de los Matamoros hablar de alguien como intenso. Mierda, compartir cualquier idea con semejante personaje (sé que son dos pero me da igual, la misma basura) me da mucho repelús.

Turín y la Síndone

Ya estoy de vuelta de Turín. Mis pecados han sido perdonados frente a la Sábana Santa. He comido helados maravillosos. He cenado cosas buenísimas. He comprado bombones (giandujiotti) para casa. He comprado grissini de varios tipos. He andado un montón y prácticamente no he visto nada de Turín. Pero vayamos poco a poco.

El viaje empezó muy bien, aunque después de lo de la lluvia de cenizas me esperaba que la situación fuera un poco caótica, pero me equivoqué. Como ya os conté, me dieron un tique para indemnizarme por el overbooking de Roma y aproveché para ir a cobrarlo ya que los amables señores de Iberia sólo te lo pagan si vas al aeropuerto. Entregué el justificante y... en vez de pagarme 125€ me pagaron 250. No pregunté, me los metí en el bolsillo y me largué corriendo, tal vez de una manera un tanto sospechosa, aunque nadie me dijo nada.

Llegó la hora de embarcar y nos llevaron a un avión que era como un autobús. Es cierto, tenía sólo 50 plazas. No podíamos ni meter el equipaje de mano dentro porque no había sitio. El avión tenía su propia escalerilla incorporada. Cuando ya nos íbamos un señor mayor se levantó y dijo que nos íbamos sin su maleta, que la podía ver por la ventana y era verdad. El comandante dijo que no había sitio en la bodega.

El viaje no es muy largo, una hora y media. Y mirando por la ventanilla vi el comienzo de los alpes que es algo impresionante. Vas viendo un campo totalmente plano con sus cultivos, sus pueblecitos, sus carreteras y, de repente, sin una mera colinilla ni nada, aparecen montañas gigantescas por todas partes. Realmente espectacular.

Una vez en Turín tuve poco tiempo para ver la ciudad, pero es bonita. Tiene un montón de soportales (me dijeros que más de 40 kilómetros). Me comí varios helados. Los helados italianos son los mejores del mundo. Nos invitaron los de Turín a una cena buenísima con siete u ocho platos a cual más rico. El hotel estaba bien, incluso dormí algo por la noche. Por supuesto, como cualquier ciudad que se precie, estaba lleno de españoles gritando.

El viernes por la mañana fui a ver la Sábana Santa y tengo que decir que no creo que sea auténtica ni soy creyente, pero está muy bien montado y te hace pensar. Te hace pensar en que hubo hombres a los que les pasó eso. Te hace pensar en que Jesús lo hizo voluntariamente, se entregó a su destino y sufrió muchísimo. No me he convertido, pero sí he reflexionado. La próxima vez que la expongan será en el 2025.

Compré bombones, me dijeron donde vendían las mejores tartas de chocolate, aunque al final no tuve tiempo de comprarlas. Compré regalos para los niños en el aeropuerto de Madrid porque no encontré ningún sitio con cosas de niños. Compré el regalo de Anniehall de cumpleaños, aunque eso dará para otro post de cómo meter la pata.

En fin, que muy bien, Turín es un sitio muy recomendable y supongo que entrando en los sitios, parándose a tomarse un chocolatito o un café debe de ser mucho más recomendable, pero eso habrá que dejarlo para otra vez.

El día del libro

En mi casa siempre se ha leído mucho. Recuerdo cómo de niña todos los sábados íbamos a la compra y después, o a lo mejor era antes, a la librería de mi ciudad. No había vez que mi padre no saliese de allí con varios que, supongo, devoraba después a lo largo de la semana aunque eso, la verdad, no lo recuerdo. También cómo cada noche nos sentábamos en la cama a la espera del cuento del día. Hubo una época, antes de aprender a leer, en que pedía todas las noches 'Teo va al colegio'. Me lo aprendí de memoria y la corregía y me enfadaba si mi madre se inventaba la historia, lo que al parecer era bastante habitual.

Es curioso cómo se repite la historia. Ahora C pide tooodas las noches su cuento: 'Teo en el parque acuático'. Y también se enfada si vas por libre en la lectura. Está aprendiendo las letras y se pasa el día preguntando 'mamá, ¿qué pone aquí?'. Luego lo repite y se inventa las sílabas como le parece, repasando lo escrito con los dedos. Si acaba de repetir la frase antes de terminar de repasar el texto alarga la última letra hasta que llega al final.

J acaba de descubrir los cuentos. Hasta hace poco no les hacía ni caso. Ahora va corriendo a la habitación a buscarlos y nos los trae para que se los contemos. Y esta noche, mientras nos esperaba a C y a mí, le he visto sentadito en la cama con el libro abierto y haciendo cómo que lo leía. Él, que sigue sin decir casi nada, imitaba lo que supongo que nos entiende cuándo se los leemos. Casi muero derretida de ternura.

Yo fui lectora voraz. Y precoz. Devoraba lo que caía en mis manos y mi padre siempre me recomendaba cosas adelantadas para mi edad. Eso me encantaba. Aunque también hizo que fuera incapaz de entender muchas cosas. Como, por ejemplo 'Rebelión en la granja'. Era tan pequeña cuando me lo pasó que para mí aquello sólo eran cerditos y perros. Lo de las críticas al socialismo me lo tuvieron que contar mucho después.

Mañana es el día del libro y en mi casa siempre se celebraba. Unos años íbamos los cuatro a una librería y elegíamos un libro para llevarnos. Otros mi madre nos regalaba uno a cada uno. No sé qué me gustaba más, si la sorpresa del libro por descubrir o poder ir a elegir lo que yo quisiera. Y es que siempre me han gustado las librerías. Ver todos los libros ordenados, su olor a nuevos, ojearlos, curiosear, rebuscar. Y mucho más en este día, que sacan tenderetes a la calle. Me encanta. Así que acabo de decidir continuar con la tradición: mañana vamos a comprar un libro.

Feliz día del libro. Y felicidades a los Jorges. (Sí, también a los Jordis aunque se empeñen en apropiarse de la fiesta, que no es sólo catalana. Lo de la rosa sí, pero es que ellos siempre han sido un poco más cursis).

Los chapuzas, los ñapas y las malas personas

Hoy pretendo hablar del gremio de la construcción, bueno, de parte del gremio y no exactamente de la construcción. Creo que prácticamente todos hemos padecido ese horror que son las obras en casa. Nosotros, antes de irnos a vivir a nuestra casa, decidimos hacer reformas que darían para anécdotas para varios blogs. Aquí me voy a referir a tipos de chapuza genéricos.

En primer lugar está la chapuza sin mala intención, por desconocimiento más que por mala fe. En nuestro caso podría ser la de la encimera de nuestro baño. Decidimos poner unos lavabos de esos que van encima de la encimera, entonces, como el hombre que llevaba toda la vida poniendo encimeras era de piñón fijo decidió que la parte de arriba del lavabo tenía que llegar a su altura natural (unos 80 - 90 cm) y nos puso la encimera del baño a 60 cm del suelo. No valía ni para una familia de gnomos. Yo mido 1.90 y Anniehalll 1.80. Ya os podéis imaginaros que 60 cm es la altura de mis rodillas. Parece un poco incómodo tener a esa altura el vaso con el cepillo de dientes y el tener que bajar a por la maquinilla de afeitar podría haberme llevado a pasar varias temporadas con los riñones crujidos. Es una chapuza, pero sin mala intención. Simple incompetencia.

Hay otro nivel en el que ya la mala baba va tomando carácter. En nuestro caso podría ser el siguiente ejemplo (totalmente verdadero): Supón que llegas a tu piso en obras porque te han dicho que ya está casi todo terminado. Llegas, lo ves todo bonito, ves las dos hojas de la puerta del salón abiertas, todo luminoso, y se te ocurre cerrar las puertas para descubrir que las puertas son diez centímetros más cortas que el marco de la puerta. Para esto hace falta ser un poco miserable, porque está claro que te van a pillar, pero tú por si acaso... en fin, es una chapuza lamentable, pero no premeditada, muy en el tipo español de 'hay que tirar p'alante'.

Y ya está el nivel de mala persona cuyo ejemplo podría ser el siguiente: Nos instalan la campana extractora, todo funciona perfectamente hasta que hace unos días nos damos cuenta de que se está cayendo. Empezamos a mirar, quitamos los filtros y vemos que donde tendrían que estar los tornillos con los tacos no hay nada. Escamado intento quitar el embellecedor de la columna de la salida de aires y veo con consternación que no puedo. Como para bruto, yo, finalmente pude retirar parte del embellecedor para descubrir que no había tubo de salida de aire, que el embellecedor estaba prendido a la pared con silicona para sellarlo y ahorrarse el tubo y que también siliconada está sujetada la campana agarrada al embellecedor. Esto no es de ñapas, esto no es de chapuzas, esto es de hijo de puta. Porque hay que serlo para dejarlo así a propósito. Es de ser miserable hacerlo así a propósito sabiendo que no vas a desmontar la campana para ver si está bien puesto el tubo o no. Es ser de miserable dejarlo todo pendiendo de silicona sabiendo que en algún momento cederá y en el mejor de los casos se verá la chapuza y habrá que arreglarlo y en el peor se podría caer mientras alguien está cocinando debajo de la campana.

En fin, gentuza hay en todas partes. Lástima de escrúpulos, porque esto era para ir a ver al montador y partirle las piernas o meterle un tubo de silicona por el culo.

P.D: Perdón por el exabrupto, pero es que me ha llegado al alma.

El botón de siguiente blog

Hoy os voy a comentar mis experiencias con un botón que hay al inicio de la página y que pone "siguiente blog>>".

Vas pasando por blogs de diversa catadura hasta que indefectiblemente terminas en un bucle del que no puedes salir. Además es un bucle temático. Son páginas que te llevan de una a otra y cuanto más deprisa das al botón de siguiente, más parecida es a la anterior.

Yo creo que debería ser al revés, si estás tiempo en una página debería mostrarte otra parecida porque te ha interesado, mientras que si aprietas el botón cual 'May day, may day!! sacadme de aquí!! debería llevarte a otra parte completamente distinta.

Me hace pensar el hecho de que termines viendo páginas relacionadas. En buena lógica querría decir que has llegado a esas páginas mediante un proceso relacional. De una a otra hay una relación, aunque para mí es misteriosa. Os lo digo porque a las páginas que termino llegando son:

  • Grupos fundamentalistas cristianos
  • Páginas web de asignaturas de colegios
  • Grupos de mountain bike y de espeolología (sic.)
  • Grupos de sudamericanos adoradores del Ché
  • Páginas de ovnis (estas aparecen si empiezo desde CO2, que es un blog escéptico con el fundamentalismo climático).
  • Páginas en vasco (no sé si hablan del Ché, de bicicletas o de ovnis, porque no las entiendo)
Ahora mismo no me acuerdo de más, pero os animo a hacer la prueba desde vuestro blog favorito y contádnoslo.

A mí me pone un poco nervioso porque no soy cristiano, no soy profesor, no monto en bici, el Ché me parece un carnicero, lo de los ovnis nunca me lo he creído y lo del vasco... como no sea por 'la mesa del Blasco' que se parece a vasco...

Por cierto, hablando de lo de cristiano, el próximo jueves me voy a Turín y he reservado hora para ver la Sábana Santa a las 7:45 de la mañana. Tampoco es que arda en deseos de verla, pero es una de esas anécdotas que luego puedes contar en plan cultureta... 'cuando ví la Sábana Santa...'

Además, me he enterado de que si vas a verla se te perdonan todos los pecados. Tampoco es que tenga muchos, ni que crea en la Iglesia, pero por si acaso...

La Boca

Como estamos celebrando el centenario del nacimiento de Miguel Hernández y como Anniehall tiene muy mala memoria y dice que no se acuerda de esta poesía (cuando empezamos a salir yo le mandaba sms con partes de ella... los que no tenemos talento tenemos que buscarnos las castañas...) pues aquí os pongo una versión. Por cierto, Serrat la canta en su primer disco de homenaje a Miguel Hernández.















Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!

Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

El insomnio, ese gran desconocido.

Os voy a hablar de otro conocido del que yo sabía poco hasta que me convertí en padre.

Anniehall y yo tenemos un tipo de sueño completamente diferente. A mí me entra el sueño muy pronto y no soy persona. Me acuesto muy pronto, sobre las diez de la noche, porque me es imposible mantener los ojos abiertos. A Anniehall el sueño le entra mucho más tarde, supongo que se suele acostar entre las doce y la una. Por otro lado, a mí me cuesta menos levantarme por la mañana, mientras que para Annie es un tormento chino. Yo me duermo como un cesto y no me entero de nada hasta la una o las dos de la mañana. El problema viene cuando me despierto, y me despierto muchas veces, después de esa hora porque me cuesta un mundo volver a dormirme. Doy vueltas y vueltas en la cama y no consigo dormirme. Estoy así hasta que me empieza a doler la cabeza (sí, soy así de raro, estar en la cama despierto me produce dolor de cabeza) y me levanto.

Si tengo suerte me pongo a ver alguna serie que tenga en el disco duro, si no... el panorama es desolador porque una vez que has visto las noticias las opciones televisivas se reducen a los programas de esos de llamadas absurdas, a anuncios de extensores de pene y cosas de ese jaéz.

Estos últimos días hemos tenido a J. con fiebre y he (hemos) dormido poquísimo. Los primeros berreos le tocaban a Anniehall mientras yo estaba dormido, luego sus gritos conseguían despertarme, me levantaba y estaba con él, le daba agua, veía la tele, volvía a llorar, volvía a la tele... hasta que sobre las 5 se volvía a dormir, yo me acostaba, pero no me dormía o, en versión fin de semana, a las 6:30 - 7 ya estábamos despiertos C., J. y yo.

A esas horas intentábamos buscar unos dibujos, les daba el desayuno sobre las 7:30 - 8, intentábamos no despertar a Annie (la verdad es que el que lo intentaba era yo, a los niños se les olvidaba al momento que no tenían que gritar ni jugar con juguetes que tuvieran incorporada a la banda de música del circo). Finalmente ella se levantaba sobre las 9:30 - 10, desayunábamos y yo me acostaba un par de horitas para intentar recuperarme.

¡Vana esperanza! Yo creo que para recuperarme tendría que dormir un mínimo de un par de semanas seguidas.

Hay muchas cosas que se gana al tener hijos. Muchas maravillosas. Estoy encantado con mis dos cielitos. Sólo con imaginármelos riéndose se me cae la baba. Pero hay otras cosas que pierdes. Entre ellas está el sueño, bueno, no, sueño tienes siempre. Lo que pierdes es descanso.

El parqué de nuestra casa es bastante ruidoso. Tiene un quejío que ríete tú de Camarón. Muchas noches, cuando me despierto, voy como un ninja por el pasillo intentando no hacer ruido, pero no sé que detector de movimiento tienen los niños en el cerebro, que siempre me pillan. Alguna vez he hecho el pasillo entero sin que J. se despierte y cuando llego al salón y me siento en el sofá suena la sirena del premio y en ese momento se despiertan. Hay pocos momentos que me acercan más a rezar que cuando se ha despertado J. y lo dejo en la cama, empieza a llorar C. y mientras estoy dándole la mano para que se duerma pido con todas mis fuerzas por favor, por favor, que no llore J.!!!! Todos los que sois padres sabéis que es rezar en vano. Por supuesto que se pone a llorar, por supuesto que C. se vuelve a levantar y por supuesto que esos 20 minutos en los que pensabas ver 'The Pacific' se convierten en horas viendo a las tortugas ninja, a Lazy Town o a Caillou.

Cuando hago ruido andando por casa con los niños dormidos me consuelo pensando que ya serán mayores y ya volverán de borrachera y tendrán que pisar ese suelo intentando no hacer ruido... Ya sé que es una ilusión vana porque seguramente cuando ellos sean mayores no estemos en esta casa o hayamos tenido que cambiar el suelo o cualquier cosa por el estilo, pero a mí me consuela.

E(u)logio. Desagravio II


Escribo estas breves líneas porque yo ya creía que estaba gagá del todo referente al presunto sable de nuestra boda.

Ayer estuvimos enseñándole a C. las fotos de nuestra boda y aparece el corte de la tarta y lo hacemos con una paleta de cortar tarta, nada de sable, ni de cuchillo monumental, ni nada de nada. Una paleta de cortar tarta de toda la vida sin piedras incrustadas, sin arabescos, sin empuñadura de espada, sin florituras de ningún tipo.¡Sólo una paleta normal y corriente!

Ya sé que para los que no estuvísteis en nuestra boda Annie ha creado una imagen imborrable en vuestra calenturienta imaginación, tendré que vivir con ello, pero es FALSA!!!!

P.D: al ver las fotos me he dado cuenta de cómo pasa el tiempo. Estoy ahora mucho más viejo y más feo. Debe ser la mala vida, el trasnochar, el sinvivir. Por ejemplo: hoy tenemos a J. con fiebre y hemos estado despiertos (J. y yo) desde las 3 a las 5. Él se ha dormido, yo me he acostado, pero no he podido dormirme y a las 6, puntual a su cita, ha sonado el despertador.

Cantares

Este año es el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, venía oyéndolo en la radio. Entre eso y que ayer Juanjo puso Para la libertad en su post me he puesto poética. En realidad, más bien me he puesto cantarina. No soy mucho de poesía. Salvo Hernández, Neruda y algún otro me cuesta. También leí intensivamente a Benedetti y Gioconda Belli cuando preparaba la boda. Pero no he leído nunca mucha poesía. Sin embargo, hay un montón de canciones que me emocionan. Unas me conmueven y me ponen la piel de gallina mientras otras me llenan de alegría el cuerpo y me hacen sentir optimista y poderosa. Alguna vez hasta se me han saltado las lágrimas con alguna. Ahí van:

- Hernández en boca de Serrat: la Elegía y, sobre todo, Para la libertad, que me hace ponerme a cantar sin pensarlo.
- Cantares, de nuevo Serrat y los poetas. Ese golpe a golpe, verso a verso con esa música me provocan un hormigueo indescriptible desde la punta de los pies al corazón.
- Contigo, Sabina en contra del amor cobarde, la rutina y la monotonía.
- El romance de curro ‘el Palmo’, también de Serrat. El amor, la entrega y la nostalgia. Preciosa. Hay una versión de Antonio Vega también tremenda.
- Toda una vida, cantada por la Pradera. Abrí el baile de mi boda con ella, no os digo más.
- Se dejaba llevar por ti, de Antonio Vega. Acabo de enterarme que reconoció que hacía referencia a su adicción a la heroína. ¿Seré tonta? no haber caído...
- Le deserteur cantada por Reggiani. Ésta no estoy segura del título ni casi del intérprete pero es un franchute que le dice al Presidente que a la guerra vaya él.
- Ne me quitte pas. Nada original, supongo.
- El rey, por supuesto por José Alfredo. Una vez V y yo la cantamos a coro en un bar con el borracho del lugar. Fue divertido.
- Luna de miel, en la voz de Gloria Lasso (nada de Basilias, porrrrr favor). A lo mejor os parece cursi pero me la descubrió mi padre y me encanta.
- I feel pretty, Somewhere, Tonight y Maria de West Side Story. I feel pretty es la felicidad que da el amor adolescente, inocente y cándido, Maria la emoción, Somewhere la desesperación y Tonight la ilusión. Todo WSS entero es emocionante la verdad. Este verano lo vimos, en teatro musical, no la peli quiero decir, y fue tan emocionante o más que la mil veces que he visto la peli. Y cada vez que la veo lloro.
- El corrido del caballo blanco. Aquí me debato entre Mariloli y José Alfredo. Pero lo que es seguro es que me hace desear volar a México y descubrirlo entero.
- Teatro, que por cierto hace años que no escucho. Mal.
- La bien pagá. Casi siempre la he oído por Carlos Cano. El despecho. Generoso, a pesar de todo.
- Las habaneras de Sevilla de Carlos Cano. Me imagino a esa niña tocando el piano y esperando confiada, abanico en mano toda vestida de blanco.
- Nigh and Day y So in love de Cole Porter. ¿Existen mejores canciones de amor? Para mí creo que no. So in love por Caetano Veloso es magnífica.
- Fly me to the moon, casi por cualquiera. La emoción de los primeros días, cuando (como me dijo Calvin una vez) el más mínimo roce hace que te estremezcas.
- I could write a book, por Harry Connick Jr. Esta es más del sosiego después del arrebato del principio y los pequeños detalles que nos hacen irresistibles para el otro.
- The way you look tonight o momentos que quisiéramos que duraran para siempre.
- El rompeolas. Qué grande Loquillo.
- Transparente de Mariza. Mariza casi siempre me alegra aún cantando otras cosas tristes. También la vi en directo y fue genial.

Pufff, voy a dejarlo aquí porque se me siguen ocurriendo y esto va quedando largo. Pero me faltan varias de la Velvet, REM, Cesaria Evora, mucha bossa nova… Será que hoy no es el día para eso.

No están en orden de preferencia y faltan muchas. De éstas me acuerdo hoy. A lo mejor mañana serían otras. Lo peor, soy súper cantarina y canto todo el rato mientras las escucho. Y mi voz no es como para eso, la verdad. Pero aún así me gusta cantarlas.

Como habréis comprobado también son el último grito ¿he puesto alguna de hace menos de 20 años? (Otro síntoma más de que me hago vieja)

Si fuese una bloguera en condiciones os pondría enlaces a todo esto, pero como sólo lo soy de pacotilla no sé hacerlo, así que os toca buscar si queréis. Hago propósito de enmienda para la siguiente.

Pongo en la foto a Doris porque resulta que hoy es su cumple y, aunque cursi (al parecer la llamaban la virgen más vieja de América), cantó algunas canciones que me gustan.

Dealextreme, o donde los sueños (garrafón) se hacen realidad

En un post anterior ya me referí a dealextreme. Es un sitio maravilloso en el que cualquier cosa que compres te la mandan a casa sin cobrarte gastos de envío. Ya sé que lo ganarán de otra parte y que un chino siempre te engaña, pero aún así merece la pena porque tienes las tonterías de los chinos de aquí, pero más baratas.

Cuando digo que tienes de todo, es que tienes de todo: tarjetas de memoria, partes de la DS, linternas, punteros láser, cuchillos, tonterías para poner en el usb, teléfonos móviles, cables, cosas para la wii, para el ipod, gafas de sol... no sé, puedes encontrar cualquier cosa.

Yo la descubrí cuando estaba intentando comprarme una tarjeta para trucar la DS. La descubría tarde porque ya la había comprado en otro sitio y leyendo un foro me enteré.

Para que os hagáis una idea os voy a poner que he comprado en los últimos dos años:

  • Dos linternas de leds (para el coche y para casa)
  • Un afilador de cuchillos profesional (no sé donde lo tengo, pero andará por casa)
  • Una batería de repuesto para la DS
  • Un tarjetero para las tarjetas del curro
  • Una navaja tipo 'suiza' de esas con varios utensilios (incluye brújula)
  • Una funda para la DS con su correa a juego
  • Un protector de pantalla para la cámara de fotos
  • Una funda para la cámara de fotos con el logotipo de canon
  • Una tarjeta para desbloquear teléfonos móviles nokia (no llegó a funcionar bien)
  • Unos cascos
  • Un adaptador para cascos para el teléfono móvil
  • Otros cascos
  • Un cargador vía USB para teléfonos nokia
  • Un puntero láser (no funcionó)
  • Un conversor de clavija americana a europea
  • un repelente de mosquitos indoor (nunca supimos si repelió algo)
  • Un llavero repelente de mosquitos con salto de frecuencia ultrasónico (éste sí que funcionó, era horroroso, hacía un ruido molestísimo que no sé si repelería a los mosquitos, pero a cualquier persona a 5 metros, ya lo creo! No se apagaba y tuve que destrozarlo con un destornillador para conseguir que se parara... luego las pilas las utilicé para el mando a distancia del víseo)
  • Un conversor de 220V a 5V con salida USB
  • Una tarjeta para trucar la DS (para mi hermano)
  • Otra tarjeta para trucar la DS (para mi hermana)
  • El accesorio para jugar a guitar hero en la DS (la tecla roja fallaba)
  • Otra tarjeta para la DS (para mi madre)
  • Unos stylus para la DS
  • Un lector de tarjetas USB
  • Una carcasa para la DS
  • Unos conversores de clavija redonda a plana
  • un peso electrónico para pesar maletas
  • un llavero de cerdito con dos leds en la nariz (solo funcionó uno)
  • Un cargador de móvil sony ericsson para el coche
  • Un pack de 50 pilas LR44 (para los juguetes de los niños, todavía tengo un montón)
  • Un llavero de vaquita que sí funcionó
  • Una SD de 2 GB
  • Una lima de pies
  • Un cargador para la PSP (para utilizar con el ebook)
  • Dos adaptadores de clavija europea a americana con toma de tierra (llegaron después de que volvieramos de Nueva York)
  • Una correa para el ebook (era para la wii, pero yo le di otro uso)
  • un conversor de clavija plana a europea para la máquina de afeitar que me compré en USA
  • Unos cascos sony ericsson para el teléfono móvil
  • Unos 'calcetines' para guardar teléfonos móviles (Annie lo usa)
  • Un cargador para coche de teléfono móvil samsung
  • Otros cascos para el teléfono móvil
  • Un mando genuino de la wii y su wii motion (venía con las instrucciones en japonés)
  • Una pantalla táctil de la DS de repuesto (aún no me he atrevido a cambiarla)
  • 20 pilas 2025 (de botón, finitas y anchas para el mando a distancia, me cuestan más baratas 20 que comprar una en España)
  • La pantalla superior de una DS (esto ya lo conté)
  • Un cuchillo cerámico de seis pulgadas (corta muchísimo, pero no es muy práctico al ser muy frágil)
  • Un destornillador de tres puntas para wii y DS
  • Un auricular bluetooth (para mi hermano)
  • Unos auriculares bluetooth (para mí)
  • Una correa de acero para el ebook
La verdad es que es un lista bastante larga, pero en el trabajo hay bastante gente que ha comprado muchas más cosas.

Cierto es que muchas cosas no son de mucha calidad, hay otras que sí, incluso hay algunas que yo creo que son originales. También hay muchas tonterías.

Es una página que me ha servido de mucho. Pero, ¡¡percaución!!... puedes engancharte si no vas con mucho cuidado... pero tranquilos, ya véis que a mí no me ha pasado!!... ¿o sí?

La tortilla francesa, esa gran desconocida

Voy a escribir este post en la estela de 'ese gran desconocido', aunque no es una de las cosas que me ha descubierto Anniehall, sino porque, aunque parezca increíble, la tortilla francesa es una gran desconocida, por lo menos en la A1 y, más concretamente, en Burgos.

Como los niños ya son mayores, en este viaje decidimos parar a comer en un área de servicio según volvíamos de nuestras merecidas vacaciones. Aún así, los niños no son lo suficientemente mayores para meterse entre pecho y espalda un bocadillo de chorizo o una ración de callos. Los sucesos que siguieron nos hicieron darnos cuenta de la insensatez de nuestros propósitos.

La idea era parar en un bar de carretera y pedir una tortilla francesa para los niños. Plato sencillo y suculento que pensé en mi ignorancia que en cualquier sitio podrían hacerte. Nada más lejos de la realidad. Paramos en Lerma y entramos en una cafetería (que además tenía restaurante) y me dirigí a la barra confiado. 'Quería una tortilla francesa...' 'No, tortillas francesas no hacemos'. Cogí a los niños y nos fuimos a otro sitio. Al principio creí que el problema tendría que ver con el hecho de ser francesa. Ya se sabe la animadversión que el pueblo español tiene al gabacho, absolutamente justificado, por otra parte. Pero por lo visto a continuación parece ser que no tiene ninguna connotación nacionalista.

Paramos varios kilómetros más allá en otra área de servicio bastante grande y moderna. Nuevamente nos dirigimos a la barra y nuevamente ante nuestra consternación nos respondieron que nanay. Les pregunté que si en el restaurante me podrían hacer una tortilla y me respondieron que para eso hablara con el encargado del restaurante. Hablamos con el encargado del restaurante y nos dijo: 'es que eso no lo servimos'. A lo que Anniehall contestó 'vale que no esté en la carta, pero para hacer una tortilla francesa no hace falta un máster'.

El caso es que los niños ya tenían hambre y a Annie se le ocurrió darles unos filetes rusos que nos había dado su madre. Se los dimos para que se los comieran con las manos. Fríos y sin más aderezo, se los comieron visto y no visto. Les dimos una bolsa de patatas fritas y una de gusanitos y tan contentos.

El viaje prosiguió como es habitual, es decir, atascado. Desde el kilómetro 110 ya nos advertían de que desde el km 60 al 40 había atasco. De esto nos enteramos muy bien porque ya en el km 110... ¡estábamos atascados!

Es impresionante lo eficaz que es la DGT informando. Debe ser algo así como la información del tiempo antes de Semana Santa: en todas partes va a hacer buenísimo. Esto debe ser parecido, si en la radio decimos que sólo hay 20 km de atasco... el resto de atascos... ¡no existen!

Lo que sí que clavaron es la extensión del atasco. Empezaba en el mojón del km 60 y se terminaba 100 metros más allá del de los 40 km. Los atascos son algo incomprensible. en el km 40 no había nada, no había una salida por la que se fueran coches, no empezaba un carril adicional, no había un accidente, no había nada, pero milagrosamente el atasco desapareció. Sin pararnos a preguntar lo que pasaba, volvimos a velocidad de crucero y llegamos sin más contratiempo a un Madrid aún semi vacio en el que aún se podía aparcar sin problemas.

La próxima vez que vaya a salir de casa pensando que podrá conseguirla fácilmente... ¡hágase un bocadillo en casa y no tiente a la suerte!... puede perder.

Las compras, ese gran desconocido


De nuevo me propongo hablar de un tema que desconocía hasta que conocí a Anniehall. Por supuesto que sabía lo que era comprar. A mí me gusta comprar cosas y, en el viaje del verano pasado a Nueva York, compré más cosas que ella sin lugar a dudas. Pero lo que no sabía era 'ir de compras'.

De lo que quiero hablar es del método de comprar. Sé que generalizar es un riesgo tal vez innecesario, pero de mi experiencia y de charlas parecidas podríamos sacar un patrón 'masculino' y uno 'femenino' a la hora de comprar que serían los siguientes:

  • Hombre de compras: tengo que comprar una cosa (un pantalón, una camisa, etc.), voy a una tienda, encuentro algo que me gusta, lo compro y me voy. No me gusta que venga un dependiente a molestarme, porque aunque diga que si me puede ayudar lo que se lee entre líneas es 'Puedo liarle más y que me compre el catálogo otoño-invierno?'. No, dependientes fuera salvo que sea para pedir una talla diferente y no la haya en los expositores. Los hombres por lo general no necesitamos la opinión de otra persona. Nos lo probamos, nos gusta, lo compramos. Otra cosa es que pidamos esa opinión cuando no vamos solos, pero es porque sabemos lo que pasaría si no lo enseñáramos y dijéramos 'qué te parece?'.
  • Mujer de compras: tengo que comprar algo, preferentemente una blusa, pero no me vendría mal un foulard o unos zapatos, el caso es comprar porque no tengo nada que ponerme. Voy a la primera tienda y lo miro todo, hay cosas que me gustan, pero hay que mirar más. Voy a la siguiente tienda, a la siguiente... (póngase tantas siguientes tiendas como se quiera). Por supuesto que mirar no es solo mirar, es revolver y descolocar. Una vez que se tiene una visión global del campo de batalla, se vuelve a empezar y se van probando cosas. La dependienta, que en el primer respaso era un estorbo porque ralentizaba el proceso de 'fiche', pasa a ser imprescindible en cuanto a manejo de tallas, prendas similares, opinión experta, etc. Necesita conocer tu opinión sobre como le queda, si es estrecha de sisa, si le hace el culo grande, si es muy cara, incluso si será difícil de planchar. Por supuesto, la prenda elegida no le pega con nada de lo que tiene en el armario y es necesario volver a recorrer todo lo visto y alguna tienda más buscando cosas que peguen. A estas alturas el hombre está machacado de tanto paseo sin sentido y empieza a perder la paciencia. En estos momentos el pedir comentario sobre como queda algo pueden provocar un gruñido, una bronca o algo peor seguido de comentarios 'uy, cómo te pones! no se te puede decir nada!'
Hay que decir, en honor a la verdad, que este tipo de comportamiento no se circunscribe únicamente a las compras. El otro día fuimos al teatro, llegamos pronto y nos fuimos a tomar una caña a uno de esos de ciento y pico montaditos. Yo cogí la carta, empecé a leerla y cuando encontré uno que me gustó, lo pedí y se acabó. Anniehall se leyó la lista de los ciento y pico entera (bueno, ahí exagero, los que venían al final y costaban dos euros, que serían diez o doce, no se los leyó) y luego eligió el que quería. Al final los dos estaban igual de malos y de escasos de sustancia.

Dice Sheldon (¿para cuando un post sobre esto?) que todo viene de que los hombres son cazadores y las mujeres, recolectoras. Los hombres tienen un objetivo, se centran en él y cuando lo consiguen se acabó. Las mujeres tienen que inspeccionar todo lo que hay alrededor y después, de entre todo, elegir. Parece una respuesta verosímil, aunque vaya usted a saber.

Todo esto viene porque ayer me dijo Anniehall que hoy va a ir de tiendas porque no tiene nada que ponerse para el buen tiempo. Como buen cazador, estoy atento a mi objetivo que, por supuesto, es ver cómo no ir.