El Frente Ruso

No, no os preocupéis, no voy a volver a hablar de la segunda guerra mundial, no. Este libro me lo terminé de leer en Berlín. Su autor es Jean-Claude Lalumière. Es un libro muy cortito (180 páginas) y es bastante divertido.

Me entró un deseo compulsivo de comprarlo y no paré hasta conseguirlo. Miré en las librerías del barrio y en ninguna lo tenían. Fui al Corte Inglés de Sanchinarro y tampoco lo tenían, pero me dijeron que en el de Goya quedaban 10 ejemplares, así que no tuve más remedio que irme a Goya acompañado por mi abnegada esposa a hacerme con él. Esto es algo que me pasa a veces, soy demasiado impaciente. Es algo que me pasa principalmente (diría exclusivamente, pero tampoco me he puesto a pensar mucho al respecto y puede que con otras cosas también me pase, ahora no lo recuerdo) con los libros. Cuando me apetece uno por lo que sea, no paro hasta conseguirlo (o hasta que se me pasa la vena).

El porqué es difícil de saber, al menos para una persona que no ha reflexionado sobre ello, así que tampoco me voy a extender más al respecto.

Lo que sí que os diré es que dejé de leer el libro de Rudolf Höss, no sé, no me apetece en estos momentos. Tal vez más adelante.

El libro de El Frente Ruso es bastante divertido, aunque tiene un punto de algo que yo definiría como pedantería o tal vez de políticamente correcto que hace que a veces me chirríe algo. De todas formas es muy entretenido. Cuenta la historia de un hombre en la treintena que consigue plaza de funcionario en el Ministerio de Asuntos Exteriores francés y las cosas que allí le pasan, además de sus recuerdos de infancia y adolescencia que tiene puntos de contacto conmigo y creo que con más gente en la treintena. Cuenta los viajes en coche con la familia y los mareos, su fascinación por la geografía y las revistas Geo, el querer vivir aventuras...

Sus gracias y desgracias, así como el trabajo burocrático y sus relaciones personales trazan un panorama bastante desalentador del trabajo funcionarial, pero a la vez, creo, con bastante realismo. Hay algunas escenas de metedura de pata y de incompetencia que son totalmente verosímiles.

Es muy cortito, como ya he dicho y se lee en un pispás. Esa es una de las pegas que le pongo al libro porque cuesta 17,95€ lo que me parece carísimo para un libro con tan pocas páginas. Es un pero que le pongo, pero la edición es cuidada, el papel muy bueno y el libro es divertido. Al ser tan corto, no me atrevo a recomendarlo como lectura veraniega, porque en una mañana en la playa te lo has terminado. Os diré que en la segunda o tercera página ya me había reído.

Ahora me estoy empezando una novela negra de una rusa y ya os diré qué tal!

Topographie des Museums

En esta segunda entrega voy a hablar de los museos berlineses. De los que vimos y de los que se nos quedaron en el tintero. Berlín tiene muchísimos museos. Madrid también y es cierto que hay muchos que no he visto y no les doy importancia simplemente porque están aquí. Es así. No he ido nunca al museo Cerralbo ni al Lázaro Galdeano, por ejemplo.

En Berlín visitamos el Museo de Pérgamo, el Neues Museum, la Gemäldegalerie, el museo de historia natural y el que ya comenté del memorial a los judíos asesinados. No está mal para tres días y medio.

A los que vayáis a ir a Berlín os haré alguna recomendación. Nosotros compramos la tarjeta Berlin City Tour Museumsinsle que incluye transporte público durante 72 horas, entrada a todos los museos de la isla de los museos y descuentos en otros museos y atracciones como por ejemplo para subir a la torre de la televisión. Creo que merece la pena porque solo la entrada para un día a la isla de los museos vale 16 o 18 €, no me acuerdo exactamente, pero algo así. La tarjeta nos costó 34,5€ incluyendo la zona C que es la de Potsdam y el aeropuerto de Shönefeld. No hay tornos ni nada, pasas sin más al andén del metro o del tren y eso llama la atención. Aquí también hay estaciones sin torno, pero es porque los rompen. Recuerdo que la primera vez que lo vi fue en la estación de El Pozo y cómo nos comentaron que no les rentaba ponerlos porque duraban como mucho un día enteros. Allí es que son más civilizados y supongo que si te pillan sin billete se te cae el pelo.

Empezaré en orden cronológico. El memorial judío es gratis y ese ya lo comenté ayer. Al día siguiente nos dirijimos a la isla de los museos e hicimos cola para reservar nuestra hora de entrada para en Neues Museum. Es el único en el que hay que hacer esto. Tuvimos que hacer una media hora de cola. Creo que se puede reservar por internet, pero no sé como casa eso con la tarjeta de transporte público, no lo investigué. Después, con la hora reservada fuimos al museo de Pérgamo. Allí había una cola impresionante, pero con la tarjeta pasamos sin más ni más, sin colas ni nada (otra ventaja de la tarjeta). Puede que sea el museo más impresionante en el que he estado nunca. El altar de Pérgamo es impresionante, aunque me habían hablado y había leído tanto de él que a lo mejor me decepcionó un poco. Lo que más me gustó fue la puerta de Mileto y la puerta de Ishtar de Babilonia y el paseo procesional. Impresionante es poco. Os dejo una foto de la puerta de Ishtar:


Para quedarse con la boca abierta. Había también varios bajorrelieves asirios, como por ejemplo este de Asurbanipal. Véase la elegancia y apostura del rey con ese deje hierático tan característico de la escultura asiria:


Había una exposición, de nombre casi impronunciable, llamada Die Geretetten Göter sobre unas esculturas impresionantes, creo que sumerias que estaban intactas, pero que fueron bombardeadas durante la IIGM. El museo fue arrasado además por el fuego. Las esculturas se rompieron en miles de pedazos y se mezclaron con los cascotes del edificio. A pesar de todo, estos alemanes se pusieron a reconstruirlo y poco a poco lo van logrando. Os dejo otra foto:


En fin, que si tenéis ocasión de ir a Berlín, no dejéis pasar la oportunidad de visitar este museo.

El siguiente que vimos fue el Neues Museum que está compuesto básicamente por restos egipcios, griegos y romanos. Lo más famoso es el busto de Nefertiti que es realmente prodigioso. También están reliquias de Troya de las que encontró Schilemann, aunque te indican que los soviéticos, con su maldad característica, cuando llegaron se llevaron a Moscú bastantes cosas que no han devuelto todavía... Aún así es impresionante ver los tesoros que quedan.

Hemos visto también la Gemäldegalerie que es un museo de pintura que también está muy bien, está cerca de Potsdamer platz y merece la pena. Hay muchos cuadros de artistas alemanes como Durero, aunque lo que más hay es arte holandés e italiano. Un montón de cuadros de padres e hijos: Cranach el viejo y el joven, Holbein el viejo y el joven, Bruegel el viejo y el joven... cuadros de Tiziano, de Rembrandt, de Canaletto... Aquí no nos hicieron descuento con la tarjeta, qué se le va a hacer! Merece la pena, aunque en estos museos tan grandes, después de veinte minutos ya terminas embotado.

Y por último, el domingo fuimos en una visita relámpago al museo de historia natural de Berlín en el que está el esqueleto de Dinosaurio más grande del mundo. Un Braquiosaurio que tiene esta pinta:


Son dos fotos pegadas porque ya no podía irme más para atrás. El museo está bien y esta sala de dinosaurios es impresionante. El problema es que hay muchas salas en las que la información solo está en alemán. Estuvimos un rato y, al menos a mí, me mereció la pena. Aquí nos hicieron descuento del 50% con la tarjeta.

Nos quedamos con ganas de ver alguno más como la Galería Nacional, el museo Bode, el Altes museum, el museo judío... en fin, que cuando volvamos otra vez tenemos citas pendientes. Berlín mola!

Topographie des Terrors

Ya estamos de vuelta de Berlín. Qué rapido se acaba lo bueno! Nos ha encantado, aunque estamos reventados de andar y andar y andar. Los tres días y medio que hemos estado se nos han quedado cortos y tendremos que volver.

Dada la falta de ideas que tenemos, este viaje nos tiene que dar para varios posts, así que el primero que voy a poner va a ser, cómo no, sobre la segunda guerra mundial y sus escenarios.

Hay muchos sitios en Berlín que recuerdan ese pasado. Por ejemplo, en Wilhelmstrasse solo queda en pie el ministerio de la aviación de Göring que ahora es el ministerio de finanzas pegado al Bundesrat. A lo largo de la calle hay varias placas que muestran donde estaba la Cancillería de Hitler y otra serie de edificios como el ministerio de asuntos exteriores de Ribbentrop.

Hay un solar totalmente yermo y deprimente que es donde estaban los cuarteles centrales de las SS, SA y la Gestapo que se llama Topographie des Terrors. No lo vimos muy a fondo, pero solo el ver el solar tiene un impacto pedagógico importante.

Visitamos el memorial a los judios europeos asesinados. El bosque de bloques de hormigón es impresionante y el museo que está debajo del bosque es sobrecogedor. Hay una sala en la que hay en el suelo una serie de cartas o relatos de judíos que sabían que iban a morir que es estremecedor. En las paredes aparecen el número de judíos muertos por cada país. Hay otra sala en la que se va proyectando en las paredes el nombre de una persona asesinada y se cuenta una pequeña biografía en alemán y en inglés de un minuto o así. Hay un proyecto para recuperar la memoria de esas víctimas y de momento, con las que tienen, el ciclo completo dura más de seis años.

Había muchos chavales de colegios visitándolo, aunque eran bastante irrespetuosos. Saltaban entre las columnas, dejaban las cocacolas encima de los bloques y estaban todo el rato riéndose. Que la juventud es estúpida es algo que todos sabemos, porque todos hemos sido jóvenes, pero da un poco de pena. Había una frase de Primo Levi en una pared que decía: "Ha sucedido y, por consiguiente, puede volver a suceder; esto es la esencia de lo que tenemos que decir."

Busqué en la librería la destrucción de los judíos europeos en inglés, pero solo lo tenían en alemán y en francés. Me parece que la edición barata va a ser casi imposible de encontrar...

Paseando por Berlín nos encontramos con las placas que podéis ver en la foto en la que señalan dónde vivía la gente que fue asesinada, su nombre y en qué campo fueron asesinados. Es también bastante estremecedor.

Esperando al autobús cerca de la filarmónica nos encontramos con información sobre la "Aktion T4" que se llamó así porque la decisión se tomó en una casa en Tiegartenstrasse 4 que supuso la eliminación de 300.000 disminuidos físicos y mentales cuyas vidas fueron consideradas indignas de ser vividas. Muchos de los que participaron en ese programa, luego fueron responsables de los campos de exterminio judíos. Ya se sabe que la experiencia es un grado. Esto lo encontramos por casualidad, no lo buscábamos. También vimos desde el autobús las embajadas de Italia y de Japón supervisadas en su construcción por Albert Speer.

Paseando por el Tiegarten vimos el Reischtag, por supuesto, aunque no subimos. El monumento al soldado soviético, que no entiendo por qué sigue ahí, estaba cerrado, creo que por los ataques que sufre, y no sé si tiene horas de apertura o no.

No fuimos a Tempelhof, aunque el taxista nos lo enseñó bastante bien cuando pasamos por ahí, hasta vimos el monumento al puente aéreo durante el bloqueo y también lo vimos bastante bien desde la torre de televisión.

Seguro que hay muchos más sitios que ver relacionados con la IIGM, y tampoco teníamos intención de ir tras las huellas que quedan. No pudimos hacer la visita al Berlín subterráneo ni visitar las oficinas de la Stasi, pero es que en tres días y un poco no nos dió tiempo a más. Habrá más viajes a Berlín, seguro.

Búsquedas (III)

El 9 de marzo fue cuando publicamos el último post sobre gente que llega a nuestro blog y las palabras de búsqueda en google. Hace ya más de tres meses. Así que mientras nosotros estaremos disfrutando de Berlín os dejamos con las últimas perlas que nos hemos encontrado.

Lo primero que tenéis que saber es que si queréis aumentar el número de visitas solo tenéis que poner fotos de fresas y hablar de como prepararlas. Es infalible. Ha triunfado, aunque supongo que la mayoría lo único que quieren es bajarse la foto de las fresas y punto, así que contarlos como visitantes es un poco... exagerado.

Hay temas que ya son recurrentes, casi clásicos del blog, como el apresto, las potato skins, las bolsas de cumpleaños (otro clásico que no falla), cumpleaños en el trabajo, revisiones médicas... lo habitual. Pero aquí estamos más por buscar lo raro, lo inesperado, incluso lo chistoso así que allá vamos:

Hay bastante inquietud respecto a los hombres malos y así preguntan "como saber si un hombre es malo", "como saber cuando un hombre es malo", "cómo saber cuando un hombre está malo" (que no sé si se refiere a que es feo o a que es malo). Bueno, desgraciadamente no tengo respuesta para eso, supongo que si va empujando viejas, avasallando y pegando a la gente y poniéndole zancadillas a los ciegos es malo. Supongo que lo que queréis saber es como reconocer si un hombre aparentemente bueno es malo... no lo sé.

Hay búsquedas extrañas como "las patatas son muy sosas". Ya lo he dicho muchas veces, pero no entiendo quién pone eso en google. Yo pondría cuanta sal hay que echar a las patatas o como darles sabor a las patatas... no sé. Si yo fuera google le respondería "Tú sí que eres soso!"

Hay una gran parte de búsquedas relacionadas con desnudos que son muy preocupantes como "mujeres hermosas de 15 años sin ropa y sin taparse", "abuelo enjabonandose", "portugusas jovenes enseñando el culo", "a paz vega le comen el coño", "observando adolescentes en la playa blogspot", "cuerpos playeros mujeres". En fin, que sepan que nosotros no hablamos de esas cosas. Somos muy decentes y educados. He de decir que lo de abuelo enjabonándose me revuelve el estómago... Tengo que añadir que también hay gente con un interés en los desnudos meramente estadístico como el que entró buscando "cuanta gente ha buscado en google tias buenas en pelotas?". Así a bote pronto te diría que muchos...

Como ya he hablado ahí de portuguesas, seguiremos por otro de los grandes atractores de gente a nuestro blog que son los portugueses. Ahí tenemos, además de las portuguesas jóvenes enseñando el culo a "maduras portuguesas" (un clásico), "la madre de cristiano ronaldo es fea", "los hombres mas guapos de europa son los portugueses", "los portugueses son guapos", "mujeres portuguesas feas" lo que hace evidente que, salvo los enfermos de las portuguesas maduras, la mayoría de la gente está convencida de que las portuguesas son feas y los portugueses guapos. Realmente no es para tanto, en realidad casi todos son feos, hacedme caso... Hay otros que preguntan por "la persona mas fea del mundo" y "mujeres feas". Dejadlo, ¿qué necesidad hay?

En el apartado musical, un clásico que viene con fuerza renovada: "saben la cancion k es como tururu tururu", "como se llama esa cancion de opera que dice tururu", "como se llama la cancion de veronicas q dice tururu". No, ahora en serio. ¿Quién de vosotros entra en nuestro blog buscando eso? No puede ser que alguien espere encontrar una canción poniendo tururu en google!

Hay otros respecto a inquietudes como "el chico que lo pillo su esposa con otro" o "como saber si un hombre es mala cama?". Lo segundo supongo que será catándolo como a los melones. Hasta que no se prueba no se sabe, digo yo...

Tenemos también a Tochi, nuestra estrella invitada en "imagenes evolución de tochi de la 2 a la 3". Sea lo que sea...

Hay una muy inquietante que es esta búsqueda de un portugués: "hotel bichona em são chencho espanha". En sí no parece inquietante, pero, a pesar de no haberlo contado nunca en el blog, yo he estado en ese hotel en Sanjenjo... turiruriiiii (música de expediente X)

Los hay realmente entrañables como el que pregunta "cuando se utiliza la frase a tutti jorobi". Ahh, los tiempos de las ferias y los camellos... yo gané una vez una chochona que le regalé a mi hermana y otra un reloj. Era un experto.

Hay otras búsquedas extrañísimas como "definicion de palpaje en acuicultura", "como trabajar super heroes jardin", "clima y vestuario para el test de cooper", "blasco es violador", "vaqueros pesqueros calcetines ejecutivos", "soy especial ralph", "novias de frankenstein", "maaaaalas energias lavar la casa" (este me escama), "depilarse en la mesa de la cocina", "juegos de doctor operar a comensales", etc.

Los hay muy optimistas y felices como "me encanta mi vida" o "me gusta mi jefe 2011". Lo que no entiendo es qué aspiraciones tienes en la vida, porque ser feliz y meterlo en google a ver qué te sale... en fin, mejor disfruta de tu felicidad sin más.

Otros son incomprensibles como "en cerro arda lubre roja debajo de la tierra".

Hay uno que me cae simpático y llegó poniendo "me cago en las subestaciones". Espero que te sirviera de desahogo. Hay otro que busca "aprobar termodinamica". Suerte, chaval. A mí me costó.

Por último ha habido uno que ha entrado buscando "bloguero de prestigio". Seguramente se fue enseguda, pero al menos entró... y hay otro que busca "hombre pensador", aunque el que más gracia me hace es el que ha buscado "cosas que preferiria no saber"... entonces ¿por qué lo buscas en google?

Seguid, seguid entrando con estas búsquedas, que cada tres meses o así dan para un post y unas sonrisas!

Pollo al ast

Aviso, estimados lectores. Pero sobre todo: aviso, estimadas lectoras. Más que nada porque creo que sois más público objetivo. A lo que iba, esto es un post espoiler sobre un tema delicado. Queridas, si teníais pensado afrontar la depilación láser en el futuro, creedme, no tenéis ninguna necesidad de leer esto.

¿Y por qué digo esto? Pues porque hay ciertos secretillos sobre la depilación láser que no te cuenta ninguna de esas personas tan encantadísimas de haberse sometido al proceso y al consiguiente y nada desdeñable desmbolso que lo acompaña.

Resulta que un día, cuando tú ya estás barruntando si hacértela o no hacértela (esa es la cuestión), como por azar, oyes a alguien comentar qué despreocupación desde que ella se la hizo. Y vas y le preguntas. Y te cuenta toda una serie de maravillas y cómo ella ni siquiera necesitó la crema esa anestésica (¿cómo?¿crema anestésica?) que además es carísima (¿carísima?). Y las pocas sesiones que le hiceron falta. Y te dice dónde se lo hizo, y lo bien que está el sitio, y los dermatólogos tan profesionales, y el descuento...

Y claro, tú vas y picas. Y un día llegas a un palacete restaurado donde se supone que tienes la cita y te parece tan pijo que pasas de largo. Y cuando ya has pasado tres veces por delante buscando el sitio te fijas por fin en las letras plateadas que te dicen que sí, que ahí es. Glups. Y llegas a una recepción llena de chicas monísimas, arregladísimas y delgadísimas que muy solícitas te preguntan a qué vienes. Y entre sonrisas te dirigen al ascensor para que esperes en una sala llena de muebles dorados y paredes con frescos y una mesa rococó con un cubo de plástico (nada rococó) encima recibiendo el agua de la gotera del techo. Techo también con fresco y, claro, ahora también con húmedo. Y de allí te saca (de tu asombro y de la sala) una amable dermatóloga que te informa de lo idónea que sois tú, tu pelo y tu piel para el tratamiento. Y te dice que sí, que hay una crema anestésica pero que tampoco es para tanto, que lo más molesto es la repetición pero que como es rápido...

Así que cuando por fin te decides por una de esas ofertas tan suculentas que te hizo una de las chicas monísimas, arregladísimas y delgadísimas con toda su solicitud te presentas en la primera cita a pelo (nunca mejor dicho), sin crema. Porque, total, si tu amiga no la usó y es muy cara y la dermatóloga te dijo que no era para tanto... Sí, sí, esa misma dermatóloga que al contarle ahora que has ido sin crema intenta disimular su cara de espanto mientras cruza una mirada de incredulidad con la que maneja el aparato. Cabrona.

Que no es para tanto. ¡JA! Y una mierda. Claro que duele. Un huevo. Y yo sé de lo que hablo cuando digo que duele. He tenido un parto sin epidural, una piedra en el riñón con sus consiguientes y múltiples cólicos nefríticos (o frenéticos que dicen por ahí) y recientemente una infección de una glándula salival (sí, eso es posible) que cursó con un dolor de muelas gracias al cual entendí por qué antes la gente se suicidaba por estas cosas (y también por qué House es adicto a los analgésicos, dadme diez días más de infección y veríais).

Así que a las siguientes sesiones ya vas pertrechada con la crema. Que, por cierto, desde aquí les digo, señores de las clínicas, que son unos cutres (y a la que me dijo que era muy cara también): ¿cobran un tratamiento que cuesta un riñón y no son capaces de regalar un tubo de crema de quince, QUINCE euros? Hombre, por favor...

Total que allí estas tú con la crema y, ahora viene lo bueno, cubiertas con plástico las zonas a (ejem) tratar. No daré muchos más detalles pero, con el calor que hace en Madrid por estas fechas, imaginaos el panorama en la sala rococó (mucho dorado pero luego de aire acondicionado nada) forradita de film. Puaj. Y cuando por fin entras al asunto tienes que volverte a poner esa bata de papel, esos patucos que le valdrían a Espinete y ese tanga que le quedaría grande a Falete. Se quejan las naturistas de momentos humillantes en los partos medicalizados. Pues anda que esto...

Lo dicho, humillante y lo más alejado posible del glamour que me caracteriza. Pero no es esto lo peor, no. Ni es lo peor que tu marido tenga que convertirse en cómplice necesario del envoltorio acabando por ello con cualquier resto del misterio que pudiera quedar en vuestro matrimonio (misterio tan necesario según esas revistas femeninas de tanta tirada). Tampoco. Ni siquiera es lo peor que por mucha crema una hora antes y por mucho forro de film, el dolor no se evite del todo. No.

Lo peor, con mucha diferencia, es el olor según te van dando los latigazos. Un olor a pollo churruscado que ni en los sitios esos de pollos al ast (o como se escriba) ¡Qué ascazo!

Y me atrevo a añadir: ¡Por una depilación sin trato humillante ya! ¡La depilación es nuestra!

Se fue

Se fue. Bueno, más bien se ha vuelto caprichosa, huidiza. Ya no me visita como tanto como antes: en el coche camino de la oficina, o en la ducha, o por la noche mientras busco la manera de conciliar el sueño, o por cualquiera de las gilipolleces que hay que oír todos los días... Toda situación era buena para propiciar sus visitas. A lo mejor es el calor. O que estoy teniendo mucho trabajo y muy poco satisfactorio. Puede ser la cocina y el calor del horno, que tanto frecuento últimamente, lo que le espante. ¿Y si es twitter? ¿O mi vida social que últimamente está desbocada?

Sea lo que sea el caso es que la musa (no creo que fuera más de una, la verdad) ya no me visita casi nada. Estoy seca de ideas. Mis entradas se van espaciando en el tiempo y cuando al fin publico ya no me gusto igual que antes. (Aprovecho y abro un inciso para decir que no quiero hacer un post lastimero para que me digáis lo estupenda que soy, no es esa mi intención, que conste, pero gracias por adelantado).

Yo lo intento, de verdad. El otro día recomendaron por ahí un artículo sobre las diez reglas de oro para todo el que quiera escribir (ahora no lo encuentro, lo siento). Una de ellas era escribir, no dejarlo nunca. Parece una obviedad pero no es tan fácil. Yo busco ideas. ¿Un Entre copas (y 3) tal vez? O sobre los niños, que hace mucho que no escribo sobre los niños. O un post de esos de las rutinas diarias que escribo de vez en cuando, sobre todo cuando ND se va de viaje. O mis desventuras como ofertante pizpireta agobiada por Pijus Magnificus, que hay más. O una de esas listas chorras como aquella de las razones por las que me siento vieja o las manías o las palabras que me gustan… Pero luego no me sale nada.

Quiero pensar que esto va por fases, que pronto llegará otra etapa en la que todo me sugiera temas jugosos con los que llenar el blog. Pero me preocupa que no sea así y esto sea definitivo. Que dentro de nada empecéis a preguntaros qué fue de esas cositas que escribía entre post y post de mi cobloguero. Que me convierta, también aquí, en la mujer de ND y pierda mi faceta de autora (entiéndase esto con toda la sorna con la que va escrito) y vuelva a ser mera comentarista de los blogs ajenos.

Espero que esto último no pase pero sabed que llevo unos meses en crisis creativa (sorna otra vez) y que si no aparezco por aquí no es por falta de ganas sino por falta de ideas.

A una semana de Berlín...

Queda una semana para que nos vayamos de puente a Berlín. Este está siendo un viaje distinto incluso antes de empezar. Los que me conocéis un poco sabéis que soy bastante previsor y concienzudo en la preparación de cualquier cosa. Compro algunos regalos de Navidad o de cualquier ocasión con meses de antelación (os lo creáis o no ya tengo echado el ojo a alguno para las Christmas...). Cuando hay que organizar algo empiezo muy pronto con ello. Y prácticamente siempre aparezco cuando he quedado con alguien a la hora fijada, aunque sepa que va a llegar tarde. Son mis cosas, mis manías.

El caso es que este viaje no lo estoy pudiendo preparar como me gustaría. Sí que me he comprado una guía, sí que he mirado cosas por internet, sí que he recibido mucha ayuda por vuestra parte (gracias a mamaenalemania, a molinos y a eliahh). Ya os conté que habíamos comprado entradas para la ópera que, por cierto, todavía no he imprimido y al final me va a pillar el toro... en cuanto termine de escribir estas tontás me pongo a ello...

Creo que las atracciones vertigosas no las voy a poner en el primer lugar de la lista debido al vértigo de Anniehall y al cada vez más creciente miedo a las alturas mío. Ya sabéis que todo se pega. Quiero ir a un biergarten a comer salchichacas y codillaco con jarras de cerveza de a litro. Quiero ver cosas de la IIGM, por supuesto.

Intentaremos ir a hacer algún recorrido por el Berlín Suterráneo, veremos la isla de los museos y especialmente el de Pérgamo, iremos al Reichstad (siempre que nuestros vértigos lo permitan), cogeremos una bici si el tiempo y nuestra torpeza nos lo permite, cogeremos un barco, alguna cena o dos más carillas... Puede que nos acerquemos a Potsdam...

Pero todo eso está ahí, como ideas más o menos definidas, no está organizado por tallas y colores, no está reservado, no he mirado la previsión del tiempo , no me he visto "la vida de los otros" ni "goodbye Lenin"... desastroso, lo sé. Si esto se sabe no me admitirán nunca más en ningún club de maniáticos de los preparativos... y eso que yo los tomaba siempre por unos vivalavirgen!

Seguro que nos lo pasamos estupendamente y nuevamente os agrdecemos vuestras recomendaciones. Dentro de unos pocos días estaremos por allí diciendo cual guiris: Gutten Morgen, Hallo, wie gehts? y bratwurst mit karltoffeln...

Suite Francesa

Ayer me terminé de leer Suite Francesa de Irène Némirovsky y me ha gustado bastante. Es un gran libro, aunque no está terminado y tiene un principio que me gustó poco, pero vayamos por partes.

Supongo que a estas alturas debo ser de los últimos que se lo han leído y ya casi todo el mundo sabe la historia de esta señora, pero por si acaso cuento un poquito. Nació en Bielorrusia, tuvo una institutriz francesa, costumbre bastante arraigada en esas zonas para los hijos de los ricos, con la que aprendió francés. Cuando llegaron los bolcheviques tuvieron que huir y teminaron en Francia. Fue una escritora reconocida hasta que llegó la ocupación nazi, se hizo católica, pero siguió siendo considerada judía. La detuvieron, la internaron en un campo de concentración y finalmente la enviaron a Auschwitz donde la mataron. Este libro estaba en una maleta con papeles que guardaron sus hijas que hace unos pocos años los entregaron para que se publicaran.

Respecto al libro en sí empezaré diciendo que al principio me pareció que no me iba a gustar. No sé si es problema de la traducción, del libro, de que obviamente no pudo revisarlo y corregirlo, pero tiene un abuso de epítetos y de frases un tanto grandilocuentes y, para mí, chirriantes tipo:

"Las voces del chofer y la doncella llegaron a los oídos de Gabriel como esos sordos y extraños sonidos que atraviesan a medias la bruma de un desvanecimiento. Florence se echó a llorar. Con lentitud, con incredulidad, con eclipses de lucidez, Corte comprendió penosa y gradualmente que le devolvían el coche, que le devolvían los manuscritos, que había vuelto a la vida, que ya nunca volvería a ser un hombre corriente, desesperado, hambriento, a un tiempo cobarde y arrojado, sino un ser privilegiado y protegido de todo mal: ¡Gabriel Corte!"

Tiene un tono un poco decimonónico, sin que sea ningún demérito -ya os he comentado que me encanta Dumas- pero para un relato sobre la segunda guerra mundial me parecía algo anacrónico. De todas formas eso es sólo el primer cuarto o tercio de la novela, luego escribe con una calidad, una fuerza, una atracción muy difícil de conseguir. Retrata a un montón de individuos de clases sociales y mentalidades diferentes y todos los hace verosímiles y comprensibles. Os pongo un par de ejemplos:

"-Pero ¿por qué siempre nos toca sufrir a nosotros y a la gente como nosotros? -exclamó con rabia-. A la gente normal, a la clase media. Haya guerra, baje el franco, haya paro o crisis, o una revolución, los demás salen adelante. ¡A nosotros siempre nos aplastan! ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho? Pagamos por todo el mundo. ¡Claro, a nosotros nadie nos teme! Los obreros se defienden y los ricos son fuertes. Pero nosotros, nosotros somos los que pagamos los platos rotos. ¡Que alguien me diga por qué! ¿Qué ocurre? No lo entiendo. Tú eres un hombre, tú deberías comprenderlo -le espetó a Maurice, colérica, sin saber a quién culpar de la situación en que se encontraban-. ¿Quién se equivoca? ¿Quién tiene razón? ¿Por qué Corbin? ¿Por qué Jean-Marie? ¿Por qué nosotros?"

"-Qué extraño eres, Maurice... Te han pasado cosas como para estar amargado y desencantado, y sin embargo no eres infeliz, quiero decir, interiormente. ¿Me equivoco?
-No.
-Pero entonces, ¿qué te consuela?
-La certeza de mi libertad interior -respondió Maurice tras un instante de reflexión-, que es un bien precioso e inalterable, y de que conservarlo o perderlo sólo depende de mí. De que las pasiones llevadas hasta el extremo, como ahora, acaban por apagarse. De que lo que ha tenido un comienzo tendrá un final. En una palabra, de que las catástrofes pasan y hay que procurar no pasar antes que ellas, eso es todo. Así que lo primero es vivir: Primum vivere. Día a día. Vivir, esperar, confiar."

Némirovsky tenía en mente escribir una obra con un estilo musical, dividida en varias partes. Sólo pudo acabar las dos primeras. Al final del libro vienen algunas notas sobre la obra que indican cómo irían uniéndose las distintas historias. Como no soy nada amigo de leerme los prólogos, no me enteré de que estaba inconclusa hasta que acabé, así que me quedé un poco desconcertado cuando lo terminé. Luego me leí el prólogo, las notas y las cartas que vienen como anejo.

Muy recomendable. Es un libro que tiene un gran valor por sí solo, pero, además, tiene un enorme valor como muestra de lo que arrasó la guerra llevándose por delante a todos los que pudo. Es muy dificil leer las últimas cartas suyas a su familia o las de su marido suplicando a todas las autoridades y a sus amigos noticias sobre su esposa.

Termino poniéndoos un par de citas más para que los que no lo hayáis leído os animéis:

"La señora de Montmort pateaba el suelo con rabia, fuera de sí. ¡Otra vez esa estúpida calumnia! El invierno anterior, era cierto, los alemanes los habían invitado a ambos a una de sus cacerías. Ellos se disculparon, pero no tuvieron más remedio que asistir al convite posterior. De grado o de fuerza, no había más remedio que seguir la política del gobierno. Y además, ¡qué caramba!, aquellos oficiales alemanes eran gente educada. Lo que une o separa a los seres humanos no es el idioma, las leyes, las costumbres ni los principios, sino la manera de coger el cuchillo y el tenedor."

"«Que ellos vayan donde quieran, yo haré lo que me apetezca. Quiero ser libre. Me importa menos la libertad exterior, la libertad de viajar, de irme de esta casa (¡aunque sería una felicidad indescriptible!), que ser libre interiormente, elegir mi propio camino, mantenerme en él, no seguir al enjambre. Odio ese espíritu comunitario con el que nos machacan los oídos. Los alemanes, los franceses, los gaullistas, todos coinciden en una cosa: hay que vivir, pensar, amar como los otros, en función de un Estado, de un país, de un partido. ¡Oh, Dios mío! ¡Yo me niego! Soy una pobre mujer, no sirvo para nada, no sé nada, pero ¡quiero ser libre! Esclavos, nos han convertido en esclavos -pensó Lucile-. La guerra nos manda a este sitio o al otro, nos priva del bienestar, nos quita el pan de la boca... Que me dejen por lo menos el derecho de enfrentarme a mi destino, de burlarme de él, de desafiarlo, de eludirlo, si puedo. ¿Una esclava? Mejor eso que ser un perro que camina detrás de su amo y se cree libre. Ellos ni siquiera son conscientes de su esclavitud -se dijo al oír el ruido de los hombres y los caballos-, y yo me parecería a ellos si permitiera que la piedad, la solidaridad, el "espíritu de la colmena", me obligaran a renunciar a la felicidad.»"

"Además, ahora los conocía lo suficiente para saber que lucharían bien de todos modos... «En el fondo -pensó-, hay un abismo entre el joven al que estoy viendo en estos momentos y el guerrero de mañana. Todos sabemos que el ser humano es complejo, múltiple, contradictorio, que está lleno de sorpresas, pero hace falta una época de guerra o de grandes transformaciones para verlo. Es el espectáculo más apasionante y el más terrible del mundo. El más terrible porque es el más auténtico. Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad. Sólo conoce a los hombres y las mujeres quien los ha visto en una época como ésta. Sólo ése se conoce a sí mismo.»"

Ahora me estoy leyendo las memorias de Rudolf Höss, comandante de Auschwitz. Acabo de empezarlo y poco os puedo contar, salvo que Primo Levi escribe el prólogo y comenta lo dificil que es hacer el prólogo de un libro así, pero que es necesario leerlo. Ya os contaré.

Lyon, o lo poco que ví de ella...


Ya estoy de vuelta de otros de mis fastuosos viajes. Tengo un par de amigos que dicen que soy un triunfador y todo glamour por mis viajes y yo les digo que ahí quería verlos a ellos. En fin, glamour cero. Estar ocho o nueve horas de pie en un stand es matador, no compensa porque, además, los lioneses son más cagaprisas que los parisinos cerrándolo todo y a las 7 cerraban las tiendas y a las 8 había que estar sentado para cenar porque si no chapaban. Teniendo en cuenta que yo salía del centro de congresos a las 6 y que estaba a media hora en autobús del centro... poco he visto.

Aunque he de reconocer que lo que he visto me ha gustado mucho. Tiene una parte antigua sobre la ladera de un monte, la catedral parecía bastante bonita, aunque estaba en restauración y tiene edificios renacentistas, ruinas romanas, de todo un poco. Lo que ahora es el centro comercial es una especie de península en la confluencia de los ríos ródano y saone. Pedazo ríos, por cierto.

El hotel no estaba mal, pero era antiguo, el desayuno era muy discretito, ni siquiera buffet y tuve la habitación llena de mosquitos. Bueno, tampoco llena, pero creo que maté unos diez en dos noches, la última no oí a ninguno zumbando. El problema es que ese ruido del mosquito zumbando a mí me hace no poder dormir, me pone nervioso... además, el hotel tenía los techos muy altos, a tres metros y medio o así (a ojo de buen ingeniero) así que cuando se refugiaban ahí era muy difícil darles matarile.

El stand fue todo un éxito, pero muy pesado. Contar una y otra vez la misma historia, las mismas cosas, vender la misma moto una y otra vez es agotador. En fin, creo que se me da bien lo de feriante, aunque no me gusta nada. Rapiñé bastantes cosas, pero todas para mis sufridos hijos y mujer, en mis manos nada, señora!

Compré unos bombones aquí muy muy buenos y un par de pijamas para los niños. Así les llevo un regalo que además es algo que necesitan... a ver cuánto tiempo me dura el truco...

Respecto a la comida, parece ser que Lyon es el epicentro de la gastronomía mundial. Yo comí bien, pero en restaurantes asequibles a mis escasos recursos. Probé una cosa que llaman quenelle que es una especie de relleno del cocido (hecho con pan y huevo) con una salsa de marisco que estaba bastante aparente, también tomé salchichón, que es típico de allí, pero caliente y tampoco estaba mal. Para terminar, el último día me tomé unas tripes a la lyonnaise que es una especie de callos a la madrileña, pero de Lyon. Rico y no excesivamente caro, a unos veinte euros la cena con dos platos y postre. A la alemana le pareció caro, pero es que los alemanes son muy raros.

Pues ya de vuelta, agotado, con las piernas como dos estacas y con ganas de volver como turista.

Os dejo con Edith, que siempre merece la pena.


Uno del hatajo de ratas

De seguir vivo, porque murió el día de Navidad de 1995, hoy sería el nonagésimo cuarto cumpleaños de Dean Martin. Ese tipo con pinta de pasárselo en grande en cualquier situación y que formó parte del Rat Pack junto a Frank Sinatra, Sammy Davis Jr y algún otro. No es que yo sea muy fan ni suela escucharle a menudo pero he oído la noticia en la radio esta mañana y llevo cantando una de sus canciones todo el día. Ya sabéis 'Everybody loves somebody... somtime...'

Y pensaba ponerla, pero luego me he acordado de esta otra que, además de gustarme, me recuerda a Hechizo de luna, que es una película deliciosa y que, como la canción, es capaz de alegrar el día más rojo.

Así que para recordar a Dean, a Cher y a Nicholas en uno de sus mejores momentos y también a Olympia y a Danni, aquí os dejo That's amore.

El vídeo no es muy allá, pero es lo que he encontrado. También me he enterado hoy de que la leyenda cuenta que solía salir al escenario con alguna bebida. Él pretendía que era algún espirituoso para alimentar su propia leyenda pero en realidad era un profesional y solo eran refrescos. Eso sí, fuera del escenario, se lo debió de beber todo.

Lo dicho, os dejo con That's amore. A ver si os alegra la noche.

In Napoli where love is king
When boy meets girl here's what they say

When the moon hits you eye like a big pizza pie
That's amore
When the world seems to shine like you've had too much wine
That's amore
Bells will ring ting-a-ling-a-ling, ting-a-ling-a-ling
And you'll sing "Vita bella"
Hearts will play tippy-tippy-tay, tippy-tippy-tay
Like a gay tarantella

When the stars make you drool just like a pasta fazool
That's amore
When you dance down the street with a cloud at your feet
You're in love
When you walk down in a dream but you know you're not
Dreaming signore
Scuzza me, but you see, back in old Napoli
That's amore

(When the moon hits you eye like a big pizza pie
That's amore
When the world seems to shine like you've had too much wine
That's amore
Bells will ring ting-a-ling-a-ling, ting-a-ling-a-ling
And you'll sing "Vita bella"
Hearts will play tippy-tippy-tay, tippy-tippy-tay
Like a gay tarantella

When the stars make you drool just like a pasta fazool)
That's amore
(When you dance down the street with a cloud at your feet
You're in love
When you walk down in a dream but you know you're not
Dreaming signore
Scuzza me, but you see, back in old Napoli)
That's amore
Lucky fella

When the stars make you drool just like a pasta fazool)
That's amore
(When you dance down the street with a cloud at your feet
You're in love
When you walk down in a dream but you know you're not
Dreaming signore
Scuzza me, but you see, back in old Napoli)
That's amore, (amore)
That's amore


Roscoe, negocios de amor y de guerra

Al fin parece que tengo un poco de tiempo y puedo hablar de este libro de William Kennedy. Fue un regalo de Anniehall en el día del libro. Bueno, realmente fue un regalo de mi suegro al que asesoró Anniehall porque el día anterior le había dicho que quería leerlo.

Es un libro sobre la política y la corrupción. Términos que para el protagonista, Roscoe, van absolutamente unidos. La acción se sitúa en Albany, capital del estado de Nueva York, justo después del fin de la segunda guerra mundial y describe las relaciones y negocios entre el partido demócrata de Albany y los locales de apuestas, los prostíbulos, las peleas de gallos, los amaños electorales. Bueno, las relaciones son totalmente directas, de manera que ellos mismos son los que tienen el poder en el ayuntamiento y los que regentan las casas de apuestas o prostíbulos mediante personas interpuestas. En fin, muy actual. Cambiamos apuestas y prostíbulos por constructoras y EREs y nos queda algo similar. Puse un párrafo en otro post y lo voy a poner aquí de nuevo:

"La Plaga sale del olvido cada siete u ocho años, como la langosta, construye sus casas blancas en cementerios públicos y propaga, con una maligna sencillez, la 'verdad' y la 'honestidad' como virtudes políticas. Esto tiene el atractivo popular del chocolate y la capacidad distorsionadora de la cerveza. Pero Roscoe se pregunta: ¿desde cuándo la verdad ha sido una virtud política?, ¿puedes nombrar una verdad que sea bien recibida en todas partes? Desde luego, ninguna interviene en la búsqueda o la defensa del poder político (el de Jimmy, por ejemplo), pues el poder se basa en la profunda comprensión y el amor perverso por el engaño, sobre todo el autoengaño, y todo hombre que busca el poder por medio de la verdad o bien es un necio o bien un perdedor."

El libro describe las relaciones entre Roscoe y sus dos compañeros en la cúpula del partido, Patsy y Elisha. Y habla también sobre la relación de Roscoe con Verónica, la mujer de Elisha y que había sido la prometida de Roscoe antes de casarse con Elisha. Él la sigue amando sobre todas las cosas, lo que no le impide haberse casado con su hermana, haberse divorciado y tener una amante durante más de veinte años.

El libro habla sobre la corrupción, se retrotrae a la época de la ley seca, el contrabando de licores, los gangsters, la ascensión del partido, las rivalidades entre las distintas ramas del partido, entre hermanos, entre amigos. El sentirse por encima del bien y del mal, el tener una moral distinta para otras personas distintas. En un momento escribe: "sabe que Elisha y Patsy, y luego él mismo durante su breve periodo en la cumbre, se han separado de la masa, y no solo han sobrevivido, sino que han logrado preeminencia y se han visto obligados a vivir para siempre jamás como leones entre liebres discutiendo en el consejo de las bestias que no es posible hacer las leyes de modo que sirvan para ambas especies."

Es un libro que me ha gustado mucho, me ha llevado tiempo, pero ha merecido la pena, os lo recomiendo. Los que me seguís en twitter también habréis leído alguna frase que he ido poniendo mientras lo leía. Una mención a la traducción, me ha parecido muy buena y, por como está escrito, difícil. Le pongo un pero en la traducción de los nombres de los gángsters. Creo que quedan mejor con los motes en inglés. Leer 'Tierno', 'Holandés', 'Piernas' se me hace un poco raro, pero a lo mejor es por la costumbre de las películas del cine negro. También una nota para la edición de Libros del Asteroide. El papel y el tipo de letra son muy buenos, da gusto.

Hala, ya estáis tardando en ir a comprarlo!

Sobre ruedas

Esta noche teníamos en twitter una interesante charla sobre la innegable elegancia del tenis frente al fútbol y, fundamentalmente, sobre la elegancia y clase de los tenistas frente al homenaje a lo hortera que suele ser cualquier futbolista tomado al azar. Llegado un punto Amanita ha decidido zanjar la cuestión con un "No os engañéis, no hay nada como el patinaje artístico sobre hielo".

Patinaje artístico, patinaje artístico... entonces me he dado cuenta de que en este año y medio largo de blog nunca he contado que una vez fui patinadora. De artístico, sí, pero sobre ruedas. No sé muy bien cómo empecé. De alguna manera nos enteramos de que una compañera del colegio iba a patinaje en una escuela regentada por Cionín Villagrá. Supongo que no lo sabéis pero, y esto no es coña, Cionín es una gloria del deporte cántabro. Y no tenemos muchos: Seve, Abascal, Gento, ¿Amavisca?... ¡Ah! y Rubalcaba corre también o algo ¿no? En fin, el caso es que Cionín entre finales de los sesenta y los setenta consiguió muchos títulos nacionales e internacionales y llegó a ser subcampeona del mundo. Cuando se retiró montó una escuela de patinaje.

Y allí llegué yo con unos siete años tal vez. No sé qué os imaginaréis cuando hablo de 'escuela de patinaje'. Vamos a ver, aquello era una pista multiusos en un colegio de Santander que, supongo, alquilaban a Cionín para ella y sus chicos. Y digo yo que tendría unos vestuarios que no recuerdo.

Teníamos uniforme. Era un maillot azul marino con faldita de la misma tela tiesa. El borde de la falda, el cuello y las mangas todo a lo largo tenían un ribete rojo. En verano era igual pero de tirantes. Y los tirantes eran una trenza azul y roja. Conociéndome como ya me conocéis ya sabéis que a mí me fascinaba ese uniforme.

Luego estaban los patines. Aquellos eran unos patines serios. Recordad que os hablo de los ochenta, los patines 'de bota' eran, además de una novedad, todo un lujo. Lo que el común de las niñas teníamos para jugar en el parque eran esos que se ajustaban con unas cintas a las zapatillas. Así que tener aquellos patines con su bota de piel incorporada y aquellos tacos (los frenos no son frenos, son tacos) era otro mundo. También estaban las fundas de los patines. Esa especie de calcetín sobre la bota que los hacía mucho más feos pero, qué queréis, a quince mil cucas de las de entonces el par de patines, había que protegerlos como fuera.

Resulta que a pesar de mi natural torpeza aquello no se me daba nada mal. Aprendí enseguida a patinar hacia delante, hacia atrás (que todo tiene su técnica) y a hacer piruetas y figuras varias. Así que llegó el momento de competir. La cosa se ponía seria. La competición tenía una parte muy chuli con su coreografía, sus saltos, sus recorridos por la pista, sus piruetas... Y tenía una parte muy coñazo 'la escuela' que jamás he visto en la tele. Aquello consistía en recorrer unos círculos dibujados en el suelo impulsándose solo una vez en todo el recorrido. Se supone que tenías que jugar con el cuerpo y su centro de gravedad, la inercia... Y se hacía sin tacos. Cuando tocaba entrenar escuela Cionín ponía a dos o tres en los circulillos y nos mandaba a las demás a dar vueltas a la pista para no quedarnos frías. ¿La hacíamos caso? Pues no, nos quedábamos por allí haciendo el bobo. Hacer el bobo consistía fundamentalmente en ponerse de puntillas sobre los tacos. Pero aquel día yo no tenía tacos así que resbalé (la base de los patines es metálica) y frené la caída con las manos. Resultado: fisura de muñeca.

Cuando me quitaron la escayola y volví a patinar ya no fue lo mismo. Le cogí miedo y al final lo dejé. Así fue como la que podría haber sido una prometedora carrera en el patinaje (ejem) se convirtió en una baloncestista tirando a patética. Y los patines de competición (dos pares: de libre y de escuela), que fueron mi regalo de comunión juntando las aportaciones de toda la familia, se quedaron muertos de risa en el altillo del armario de la entrada casi sin estrenar.

Lo que sí conservé durante un tiempo, yo que era una tirillas espigadísima, eran unos jamonazos torneados a base de patín, axel y salchow.

Sonderkommando


Ya me he terminado de leer este libro. La verdad es que es muy cortito, menos de doscientas páginas, aunque luego hay apéndices y un par de artículos, pero que tampoco me han aportado nada que no supiera. Ya os comenté ayer que es estremecedor.

Los Sonderkommando eran los grupos de judíos que se encargaban del funcionamiento de los crematorios. Shlomo Venezia trabajó en uno en Auschwitz, creo recordar que en el crematorio III (había cinco). Estaban apartados del resto de los presos, estaba prohibida cualquier comunicación de ellos con el exterior, recibían mejor comida, pero ninguno se engañaba sobre su final, sabían que sabían demasiado y que su final estaría dentro de los mismos hornos que ellos llenaban de cuerpos cada día.

Cuenta el viaje de once días desde Atenas a Auschwitz en el tren, como los recibían y los separaban en el andén a su llegada y como ese día o al siguiente le preguntó a uno que ya llevaba más tiempo que si sabía dónde estaba su madre y él le señaló la chimenea y cómo no quiso creerlo al principio.

Describe como era todo el proceso y como en 72 horas se eliminaban completamente a un grupo de entre 1.800 y 2.500 personas. Hay escenas terribles como cuando se encontraron a un bebé de dos meses que había sobrevivido al gas y se lo llevaron los SS para matarlo de un disparo o cuando tuvieron que desmontar los hornos y los ladrillos estaban cubiertos de grasa humana o como usaban esa grasa en las fosas comunes para avivar el fuego. El olor nauseabundo y como llegas a acostumbrarte. Terrible.

Cuenta la rebelión de los Sonderkommando que se produjo después de mucho tiempo de planificación y que salió bastante mal.

El libro es una entrevista y en un momento le preguntan si se sentía privilegiado e indica que se hubiera cambiado por cualquier trabajador del campo de concentración al instante.

Muy recomendable para ver hasta donde es capaz de llegar el hombre en su descenso a los infiernos. No a su inhumanidad, porque es algo muy humano, aunque inimaginable por muchos de nosotros. Entre los animales no creo que se dé esa premeditación y saña.

No puedo dejar de poneros, por si queréis leerlo, el final del libro:

'¿Siente hoy la necesidad de dar testimonio?

Cuando me encuentro bien, sí. Pero es difícil. Y soy una persona precisa, me gusta que las cosas sean claras y bien hechas. [...] Me reconforta saber que no hablo en el vacío, pues dar testimonio representa un sacrificio enorme. Despierta un lacerante sufrimiento que nunca me abandona. Todo va bien y, de pronto, me siento desesperado. En cuanto experimento cierta alegría, algo se bloquea inmediatamente en mí. Es como una tara interior; lo llamo la "enfermedad de los supervivientes". No es el tifus, ni la tuberculosis o las demás enfermedades que pudimos contraer. Es una enfermedad que nos corroe desde el interior y que destruye cualquier sentimiento de alegría. La arrastro desde aquel tiempo de sufrimiento en el campo. Esta enfermedad no me permite nunca un instante de alegría o de despreocupación, es un malhumor que erosiona permanentemente mis fuerzas.

[...]

¿Qué destruyó en usted esa extrema experiencia?

La vida. Nunca más tuve una vida normal. Nunca he podido afirmar que todo iba bien y, como los demás, ir a bailar y divertirme despreocupadamente...
Todo me devuelve al campo. Haga lo que haga, vea lo que vea, mi espíritu regresa siempre al mismo lugar. Es como si el "trabajo" que tuve que hacer allí no hubiera salido nunca, realmente, de mi cabeza...
Nunca se sale realmente del Crematorio.'

Os lo recomiendo. Es un libro necesario. Por cierto, también vienen varias ilustraciones de otro superviviente, David Olère, que son impresionantes. La imagen del post es suya.

Historias Secretas de la Segunda Guerra Mundial

Vuelvo a comentaros otro libro de la IIGM. En esta ocasión es "HISTORIAS SECRETAS DE LA II GUERRA MUNDIAL" de Chema Ferrer. Son capítulos pequeños sobre episodios desconocidos o poco conocidos, aunque algunos sí que son bastante de dominio general como la matanza del bosque de Katyn o el uso de videntes durante la guerra. Este es uno de los libros que pedí a Argentina y que finalmente me han llegado. Creo que solo con dos meses de retraso.

Es bastante entretenido y no es muy largo, doscientas y pico páginas, el mayor problema que tiene es que es muy 'ikerjimenésco' si se me permite el palabro. Le gusta dejar la puerta abierta a los marcianos, a las fuerzas sobrenaturales, al poder de la mente, a la teoría de la conspiración... que son cosas que a mí no me van mucho, pero que tendrá su público.

Es muy entretenida la parte sobre el castillo de Wewelsburg que Himmler eligió como sitio espiritual para los líderes de las SS, los doce Öbergruppenfürer, que además estaba previsto que cuando murieran fueran incinerados y sus cenizas se pusieran en el lugar que ocupaban en la sala de ceremonias. Bastante macabro, la verdad.

También habla de las estratagemas del servicio secreto inglés para confundir y desinformar a los alemanes, de un método de los alemanes para microfilmar informaciones y que mandaban a sus espías como diminutas partículas pegadas en las cartas, de un programa de los japoneses para mandar globos aerostáticos con bombas a Estados Unidos usando las corrientes de aire, de corsarios alemanes que atraparon y hundieron un montón de barcos con muy pocos medios, de unos torpedos a pedales que usaban los italianos y con los que consiguieron cargarse a varios barcos ingleses en Alejandría.

Hay un capítulo terrible en el que habla de Ishii Shiro y el batallón 731 en el que cuenta las atrocidades que les hacían los japoneses a los prisioneros de guerra, para más INRI, la unidad tenía el nombre de "Prevención Epidémica y Sección de purificación de Agua del Ejército de Kuantun". De esa parte sabemos menos porque nosotros oimos o leemos más acerca de las barbaridades alemanas, pero los japoneses son para echar de comer aparte. Es estremecedor, habla de las torturas y las pruebas de resistencia a las que sometían a los prisioneros y se te hiela el corazón. También se te hiela viendo como los americanos le suministraron inmunidad y rehabilitación a cambio de sus conocimientos sobre armas bacteriológicas y como fue recibido como un héroe cuando volvió a Japón.

Hay otra pequeña cosa que me irrita bastante de este libro y es el uso del palabro 'influenciar'. Ya sé que está aceptado, pero yo es que es verlo y siento que me sangran los ojos. No puedo aguantarlo. ¿Tanto cuesta escribir influir?

En fin, que es bastante interesante, lo único que me chirría es ese tono conspiranoico diciendo que si Hitler está vivo, que si consiguieron desarrollar la fuerza mítica del Vril y cosas así que son más de especulaciones que de verdadero interés, al menos por mi parte.

Ahora sí que me estoy leyendo un libro en el que la ficción no aparece por ningún lado y es estremecedor. Es una entrevista a un superviviente de los Sondekommando que eran los responsables de todo el proceso de cremación de los judíos en Auschwitz. Ves como todo funcionaba como un mecanismo de muerte y como ellos se adaptaban a todo. Cuenta como sólo había un SS de guardia en cada crematorio y como ni se planteaban escapar o rebelarse, aunque hubo un intento de rebelión al final. Ya os diré qué tal, lo terminaré hoy o mañana. Tengo pendiente la reseña de Roscoe, pero tengo que tener el libro delante para escribir algunos párrafos.