El guardarropa

Hasta que yo tuve, no sé, unos catorce años mi madre no usó pantalones. Los había llevado de más joven, sí, campanas, vaqueros... Pero mis primeros recuerdos de ella son siempre con falda. También me acuerdo de unas navidades, cuando las cuatro hermanas, en una de esas conversaciones desquiciantes en las que todas hablan a la vez, decidieron que si la Preysler podía, ellas también. Que se iban a atrever con la minifalda. Y entonces empezaron a ponerse unas atrevidísimas minis... medio palmo por encima de la rodilla. A ver, no es que sean unas mojigatas, es que ya habían cumplido los cuarenta y no les parecía estar en edad de lucir muslamen. (Horror, ahora que lo pienso no debían de ser mucho mayores de lo que yo soy ahora, al menos las 'pequeñas').

Y también llegó un momento, no se muy bien por qué, en que decidió volver a los pantalones. Y poco a poco, fueron adueñándose de su armario y ahora lo raro es que se ponga falda o vestido. Durante muchos años renegó de los vaqueros, esa prenda incomodísima que da calor en verano y frío en invierno y que además es durísima y se clava en todas partes. Ya habréis imaginado que también cayó ¿no? Pues eso.

La evolución en los guardarropas de sus hermanas y mi otra tía ha sido muy similar por lo que esta muestra tan representativa (de cinco mujeres, cinco) para mí es paradgimática de esa su generación. Ahora estoy por ver si caen en las aberraciones al pantalón en las que sí han caído otras muchas mujeres de mediana edad, a saber:
  • El chándal. Jamás las he visto en chándal. Mi madre estuvo exenta en el cole (donde además la hacían con ¡pololos!) y aunque después sí ha hecho gimnasia de mantenimiento con cierta inconstancia, nunca, nunca la he visto en chándal. Supongo que (ella sí) solo se lo pone para lo que es menester, o sea, hacer deporte. No para comprar el periódico ni para pasear al perro que nunca tuvimos.
  • La bermudita. Otro punto para ellas. Sí, unos shorts en una jovencita están muy bien. Incluso unos pantalones cortos si el cuerpo acompaña. Pero a ciertas edades y con determinados tipos, ese pantaloncito un poco por encima de la rodilla con las perneras anchas es como ponerse un saco de patatas. Un horror.
  • El piratita. Esto es una plaga. Te vas de vacaciones y te las encuentras en el avión, en la playa, de paseo... Pues que lo sepáis: os sienta de angustia. Es verdad que no parecéis sacos de patatas. Es verdad que su longitud, un pelín por debajo, oculta las rodillas que muchas veces no son para enseñarlas. Pero también es verdad que esa longitud acorta las piernas y ensancha el culo (culos que a esas edades, la verdad, no son como para ensancharlos con efectos ópticos). O sea que os hacen más bajitas y más culonas. Justo lo que estabais necesitando. Y luego están los géneros. ¿Qué demonios ha sido del algodón? No, ahora, en el mejor de los casos son de lino. Que sí, en verano es muy fresquito pero se arruga con mirarlo y parece que te acabes de levantar de una siesta de cinco horas en cuanto te lo pones, así que no es lo mejor para un viaje en avión. Mucho peores son todos esos tejidos sintéticos medio chándal, medio chubasquero (¡en pantalones!), medio brillantes, en colores de camuflaje... que parece que solo a mí me dan grima. ¡Cuánto daño han hecho la tienda azul y el coronel aventurero esos! No sigo, no sigo que ya os haceis una idea de lo que me va el piratita.
Pues eso, ellas, mis mujeres, todavía no han caído en esto y yo se lo agradezco. Y sería malo (para mí verlo, supongo que todas ellas irán tan cómodas) pero más miedo todavía me da pensar que la moda del legging dure dos o tres temporadas más. Porque entonces lo del pirata no será nada, queridos, nos parecerá el colmo del refinamiento en cuanto empecemos a ver en todas partes hordas de mujeres con leggings y sin vergüenza. Dios no lo quiera.

Arthur Koestler y sus memorias

El verano es un tiempo propicio para las memorias. Tienes tiempo, puedes leer todos los días (o casi todos). Suele ser tiempo de leerse esos libracos que te daban angustia cada vez que los veías en tu estantería pensando que cargar con él te podría provocar una chepa inminentemente. Yo tengo un tomo que me regaló Anniehall de los Episodios Nacionales, los diez primeros, creo, que debe pesar como seis o siete kilos. Me leí los cinco o seis primeros y ahí lo dejé hasta otro momento en que me sienta con fuerzas (literalmente) para seguir leyéndolo. Es cierto que al tener el libro electrónico te pesa lo mismo –poco– llevar uno que mil.

Me he terminado de leer las memorias de Arthur Koestler. Es el primer libro en español que he comprado. La verdad es que me ha costado un pastón, creo que fueron 22€, pero me compensaba frente a la edición de papel que cuesta 36€. Antes de entrar en el libro en sí quiero hacer unas consideraciones al respecto. Pregunté en la editorial (Mondadori) si el libro lo iba a poder leer en mi kindle y obtuve el silencio por respuesta. Mal vamos así. Me estuve informando vía google y me enteré de que los libros te los venden con un código de protección DRM en epub (un formato de libros digitales) que no es válido para el kindle. Nuevamente poniendo trabas y dificultades al que paga. Seguí escarbando un poco más y encontré unas instrucciones para quitar el DRM y poder transformarlo al formato del kindle y me animé a hacer la prueba. Creo que lo compré en la Casa del Libro, aunque realmente te da igual porque en todas las librerías (tienes como cincuenta para elegir) te cuesta lo mismo (eso es el libre mercado).

Y ya vamos al libro en sí (Atención, puede que alguien considere el resto del post como spoiler). Es un libro que llevaba tiempo queriendo leer, lo vi en alguna reseña y me interesó, aunque hasta entonces no me había leído nada suyo ni sabía de la existencia de este señor. Lo dejé ahí en la lista de libros que me gustaría leer y pasó el tiempo. El empujón final vino con un link que puso Molinos a una entrevista con Tony Judt en la que hablaba de qué rápido se olvida todo y cómo los jóvenes a los que daba clase de historia ni siquiera habían oído hablar de Koestler, que era una figura muy importante para entender el siglo XX. Así que finalmente me decidí y en unas dos semanas me lo he leído. Son casi 950 páginas de memorias y solo llegan hasta sus 35 años. Nació en Hungría en 1905. Hablaba húngaro y alemán de niño, estudió francés, habló ruso, hebreo y terminó viviendo en Inglaterra y escribiendo en inglés. Era judío y terminó teniendo un sentimiento (como Zweig) de no pertenecer a ningún sitio, de ser algo distinto a lo que se convirtió Europa después de las dos guerras mundiales. De hecho, al igual que Zweig se suicidó junto a su mujer, aunque en este caso fue por que tenía leucemia y parkinson.

Fue criado en el más estricto victorianismo. Esto es, sin aparente amor y lleno de sentimientos de miedo y de culpa. A los pocos años se creó dos entes imaginarios que se llamaban Horrar (de horror) y Bapan (del barón en el pantano del libro del barón Münchhausen). Desde luego debe ser un caso clínico de estudio y, de hecho, él debe de haberse estudiado mucho a sí mismo y es una cosa que no me gusta de sus memorias. Se hace un autopsicoanálisis que a mí no me aporta nada. Busca las causas de sus miedos y sus enfermedades mentales en los hechos de su infancia y de su vida que a lo mejor a un psiquiatra le parecen estupendos, pero a mí no me interesan mucho.

Con veinte años abandona los estudios de ingeniería y se marcha a una granja en Palestina, pero no pasa la prueba de admisión. Después de vivir bastante miserablemente consigue trabajar como periodista en el grupo Ullstein. Tiene éxito, le hacen director de las noticias científicas, pero como es un alma inquieta, se hace comunista. Para mí esta es la parte más interesante del libro porque describe muy bien todo su proceso de adoctrinamiento, la dinámica del partido, cómo un sistema cerrado (por “«sistema cerrado» quiero decir, primero, un método universal de pensamiento que intenta explicar todos los fenómenos bajo el sol y ofrecer una cura para todo lo que el hombre padece. Además, es un sistema que no admite que los hechos recién observados lo modifiquen y en cambio posee las defensas elásticas necesarias para neutralizar su impacto; es decir, para hacerlos concordar con el esquema requerido mediante una técnica casuística muy desarrollada. En tercer lugar, es un sistema que, en cuanto uno pone los pies dentro de su círculo mágico, le priva toda base donde fundar sus posibilidades de discernimiento y de crítica”) anula al individuo (también incluye como sistemas cerrados las religiones).

Su descripción de las entrañas del partido, de la autonegación, de las purgas, de los intelectuales, de los espías es muy interesante. Además el libro está muy bien escrito, aunque no tan bien traducido, pero eso es algo que, desafortunadamente, cada vez es más habitual. Da gusto leer cuando se escribe tan bien. Os pongo unos párrafos:

“Cuando me pregunto, con la melancólica experiencia que solo se logra después del error, cómo pude vivir durante años en ese trance mental encuentro algún consuelo en el hecho de que la escolástica medieval y la exégesis aristotélica duraran un período mucho más largo y perturbaran completamente los mejores cerebros de la época; y además, en el hecho de que aún en nuestros días muchos aprueben la idea de que el noventa por ciento de sus contemporáneos están destinados por su amante Padre en el cielo a una especie de súper Auschwitz eterno.

[…]

En fin, la mentalidad de una persona que vive dentro de un sistema cerrado de pensamiento, ya sea el comunista u otro, puede resumirse en una sola fórmula: puede probar todo lo que cree y cree todo lo que puede probar. El sistema cerrado agudiza las facultades mentales, como una piedra de afilar ultraeficaz, hasta un filo increíblemente frágil; produce un tipo de inteligencia escolástica, talmúdica, minuciosa, que no le ofrece ninguna protección cuando quiere cometer las más toscas imbecilidades. La gente de este tipo se encuentra notablemente a menudo entre los intelectuales. Me gusta llamarlos los «ingeniosos imbéciles», expresión que no considero ofensiva, ya que yo fui uno de ellos.”

“Una de las consignas del partido alemán era: «En el frente no hay lugar para discusiones». Otra decía: «Dondequiera que esté un comunista, ahí está el frente». Así que en nuestros debates siempre había una unanimidad de opiniones.”

“Mis sentimientos, mis actitudes con respecto al arte, la literatura y las relaciones humanas, tuvieron que reajustarse para adaptarse al nuevo patrón. De forma gradual, fueron cambiando mi vocabulario, mi gramática, mi sintaxis. Aprendí a evitar toda forma de expresión original, todo giro linguístico personal. La eufonía, las gradaciones de énfasis, la moderación, los matices de significación, resultaban sospechosos. Sometí mi lenguaje, y con él mi pensamiento, a un proceso de deshidratación, que cristalizó en el esquematismo prefabricado de la jerga marxista.”

“Había una o dos decenas de adjetivos cuyo empleo era tanto seguro como preceptivo, como por ejemplo: decadente, hipócrita, morboso (aplicado a la burguesía capitalista); heroico, disciplinado, concienciado (para el proletariado revolucionario); petit-bourgeois, romántico, sentimental (para los escrúpulos humanitarios); oportunista y sectario (para los desviacionismos de derechas y de izquierdas, respectivamente); mecanicista, metafísico, místico (para los enfoques intelectuales erróneos); dialéctico, concreto (para los enfoques correctos); incendiario (para las protestas); fraternal (para los saludos); inquebrantable (aplicado a la fidelidad al partido).”

“«No es posible protegerse del peligro de la guerra mediante las armas, eso solo puede conseguirse avanzando hacia un nuevo mundo de legalidad. […] No se puede luchar contra el armamento haciendo acopio de armamento; eso sería como llamar a Belcebú para librarnos del diablo.» Estas palabras suenan como un discurso del señor Aneurin Bevan en 1953. Sin embargo, se trata de un discurso que el señor Clement Attlee pronunció el 11 de marzo de 1935 en la Cámara de los Comunes, en protesta contra la proposición del gobierno de un modesto incremento presupuestario para rearmamento. Cuando sugirió «la disolución de los ejércitos nacionales» como una brillante idea para mantener la paz, fue interrumpido con gritos de: «Eso díselo a Hitler». Atlee desestimó aquella interrupción, del mismo modo que dieciocho años después el señor Bevan y sus homólogos franceses desestiman irrelevancias similares.

Incluso las consignas que el agresor empleaba para hipnotizar a sus víctimas eran las mismas. El leitmotiv era la paz, la paz y la paz. Hitler, al igual que Stalin, impulsaba congresos por la paz y lanzaba llamamientos a la paz, y nunca se cansaba de denunciar «la conspiración de los fabricantes de armas» y «los belicistas de Wall Street». Los refugiados antinazis que hablaban sobre los campos de concentración alemanes y los planes de Hitler de dominación mundial eran considerados unos fanáticos y fomentadores del odio, del mismo modo que se considera actualmente a sus sucesores, los refugiados del este europeo y los ex comunistas. ¡Si se callaran de una vez esas Casandras y esos Jeremías, podríamos tener paz en nuestro tiempo! Después de cada acto de agresión y desafío, Hitler hacía un gesto de paz al que todo el mundo se aferraba confiado, al igual que ocurriría más tarde con similares gestos de Stalin y Malenkov; y quienes advertían contra tal profesión de credulidad eran acusados de sabotear deliberadamente las posibilidades de llegar a un acuerdo pacífico.

En aquella época, el cabeza de turco de los ilusos no fue Estados Unidos, sino el «militarismo» francés. Cuando Hitler invadió Renania y el primer ministro francés acudió a Londres para reunirse con el gobierno británico, fue recibido del mismo modo en que los generales estadounidenses son recibidos hoy día en Europa, porque para aquellos hombres ilustrados y amantes de la paz era evidente que el peligro real para la paz no procedía de Hitler, sino de la agresiva Francia. «El baile de San Vito entre la francofobia y la germanofilia que se había apoderado de la izquierda y los humanitaristas de Gran Bretaña desde la conclusión de la paz de Versalles alcanzó su clímax.»”

En fin, no quiero ser pesado, pero he subrayado un montón de cosas. Por el libro pasan infinitud de personajes, aunque muy pocos de los que yo hubiera oído hablar antes. Hace recomendaciones de libros sobre los refugiados, sobre las purgas estalinistas, memorias de sus amigos que me he apuntado por si hay ocasión. Me apunto una novela suya, el cero y el infinito, para leer próximamente.

A los que os gusten los libros de memorias, os lo recomiendo. A los que os guste la historia del siglo XX, os lo recomiendo. A los que os guste leer, os lo recomiendo. Ahora, os va a llevar un tiempo, que son casi mil páginas, así que recomiendo leerlo cuando se pueda leer de manera continuada. Si alguien lo quiere en formato digital, ya sabéis quién lo tiene.


Telling the world - Taio Cruz

Os pongo esta canción que la tengo metida en la cabeza desde hace unos días. Es de la banda sonora de la película Río (a lo mejor por eso es por lo que la tengo metida en la cabeza...)




Every part in my heart I'm giving out
Every song on my lips I'm singing out
Any fear in my soul I'm letting go
And anyone who ask I'll let them know

She's the one, she's the one
I say it loud
She's the one, she's the one
I say it proud

Ring a bell, Ring a bell
For the whole crowd
Ring a bell, Ring a bell

I'm telling the world
That I've found a girl
The one I can live for
The one who deserves

Every part in my heart I'm giving out
Every song on my lips I'm singing out
Any fear in my soul I'm letting go
And anyone who ask I'll let them know

She's the one, she's the one
I say it loud
She's the one, she's the one
I say it proud

Ring a bell, Ring a bell
For the whole crowd
Ring a bell, Ring a bell

I'm telling the world
That I've found a girl
The one I can live for
The one who deserves

To give all my heart
A reason to fly
The one I can live for
A reason for life

Oeo oeo

I'm telling the world
That I've found a girl
The one I can live for
The one who deserves

To give all my heart
A reason to fly
The one I can live for
A reason for life

Oeo Oeo.


Espero que os guste.

No me gusta la playa

Al menos no especialmente. Me gusta nadar, me gusta pasear, pero no me gusta estar tumbado al sol ni me gusta la arena. No me gusta ir en pantalón corto, ni me gustan las chanclas. Lo creáis o no, yo uso calcetines todo el año y tan contento. Por supuesto que no uso calcetines si me pongo chanclas, todo tiene un límite, pero uso el mismo tipo de calzado (ese híbrido entre zapato y zapatilla tipo pelotas de camper o zapatillas de puma) agustísimamente durante todo el año. De hecho así es como he estado hasta ahora en la playa. He llevado dos días a los niños a la playa con mi madre y he andado por la playa con calcetines y con zapatillas. Los he dejado y me he vuelto. Me sacudo la arena y santaspascuas.

Prefiero quedarme en casa leyendo y mirando el mar por la ventana en la silla de la imagen. El ebook es otro impedimento, porque en la playa aparte de leer y de jugar con los niños no encuentro nada más que hacer y llevarme el ebook a la playa está fuera de toda duda con lo que solo me queda jugar con los niños, pero qué hago el resto del tiempo? Me dedico en exclusiva a jugar con ellos? No soy tan buen padre y lo que hago es jugar con ellos por la tarde en los columpios y por la mañana me quedo leyendo en casa. Si me hubiera traído algún libro de papel, a lo mejor lo podría destrozar a gusto con la arena, pero no es el caso.

Me gusta más el turismo de ver cosas y comer otras cosas que el de tostarme al sol. Por supuesto que estoy estupendamente con mis padres y próximamente con mis suegros. La próxima semana vendrá mi hermana y veré a mi sobrina que no la veo desde febrero o así. Me encanta pasar el tiempo en familia, pero me gusta más desconectar esas dos o tres horas de playa y dedicármelas a mí (qué egoista soy!) que pasarlas embadurnado de crema y arena.

Contrariamente a Anniehall, yo no tengo días de solterismo ni premium ni de luxe ni nada. Tengo más vacaciones que ella y yo soy el que le da cobertura vacacional a ella para sus solterismos, que tampoco son muy abundantes, normalmente una semana en verano y algunos días en navidades, pero algo es algo.

Pues eso, que para mí estar de vacaciones tiene más que ver con no estar con la oreja puesta automáticamente y pensar qué estarán haciendo los niños en ese momento o estar mirando como loco por la playa pensando que he perdido a uno (la capacidad de desaparecer que tienen los niños en la playa es impresionante). Ese rato de relax, ya que no días, es lo que me gusta. Puede que sea un mal padre por decir esto (seguramente por otras muchas cosas), pero perder de vista a los niños unas horas me relaja mucho y preferiría que fueran días.

Sólo he estado de solterismo mccauley culkin (solo en casa) una vez hace más de tres años, cuando Anniehall se cambió de trabajo y se fue una semana con los niños a casa de sus padres. La verdad es que la casa se me caía encima, debía ser porque era novato en esas lides, pero me gustaría volver a poder estar unos días sin niños. A lo mejor a finales de agosto se quedan mis suegros un par de semanas con los niños y puedo disfrutar un par de semanas de algo mejor que el solterismo que es el caserismo sin hijos.

Quería hablar de los inconvenientes de la playa y me he ido por peteneras, pero bueno, tampoco voy a borrar mis elucubraciones y volver a empezar... sobre todo porque queda media hora para que vuelvan los niños! Que ustedes la disfruten (yo ya lo estoy haciendo)

Tópicos

El miércoles, disfrutando de mi solterismo (ay, qué bien me lo pasé), recordaba con unas amigas la noche en que Sheldon y yo acabamos en un karaoke cantando esto. Él, muy animoso, dijo que sí a mi entusiasta proposición y luego resultó que no había oído la canción en su vida y no tenía ni idea de cómo iba.

A mí me fascina. Es un monumento al tópico. Creo que repasa todos los relativos a la soledad en las estrofas. Y luego en el estribillo hace otro homenaje a los símiles más originales sobre la fortaleza de espíritu. Juzgad vosotros mismos y luego ved la joya de vídeo que he encontrado por ahí.

Nunca he sabido quién es quién ¿Ramón es el alto? ¿o ese es Manolo? Mi madre y mis tías, después de gritar al unísono '¡ay! ¡si es que están igual! (que en los sesenta, las pobres), me lo explicarían rápidamente. Pero en fin, ellas no están aquí. Se llamen como se llamen resulta que el alto de la guitarra tiene cara de circunstancias. Es un triste de libro. Hombre, justo para esta canción no va mal, digo yo. Pero el otro ¿el otro de qué va? ¿por qué baila así? ¿le estaban picando unos bichos? ¿le estaban dando calambres? Es verdad que el asunto principal es el afán de sobreponerse a la adversidad y que el ritmo es animadillo (atención a los arreglos ochenteros que no pueden ser más horteras). Pero la letra es bastante fúnebre. Así que, repito ¿a qué viene ese baile? Y aunque la letra fuera optimista pero, ¿qué manera de bailar es esa? Que alguien me lo explique si quiere.

Yo la descubrí en un CD de canciones de pelis de Almodóvar que me regalaron hace años. En Átame, Loles León y Antonio Banderas se pasan media película cantándola. Oía mucho este disco así que me la aprendí de memoria y me di cuenta de que el de los calambres, además, pronuncia de una forma muy rara. Aparte de su curiosa manera de pronunciar las s (un horror), no dice resistiré, no, sino algo como ruesistiré, pero con r suave. Otro horror.

Total, que la canción, a mi humilde entender, es un cúmulo de despropósitos y si además tienes el cuajo de ver el vídeo pues solo consigues empeorarlo. Ahí os dejo primero la letra y luego el vídeo. Además me he encontrado otro de Cruz y raya imitándolos en el que José Mota clava el bailecillo. Y me he reído mucho aunque tampoco es que sea un gran sketch. No digáis que no os lo advertí.

Cuando pierda todas las partidas
cuando duerma con la soledad
cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz.

Cuando tenga miedo del silencio
cuando cueste mantenerse en pie
cuando se rebelen los recuerdos
y me pongan contra la pared.

Resistiré para seguir viviendo
me volveré de hierro
para endurecer la piel
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
como el junco que se dobla
pero siempre sigue en pie.

Resistiré para seguir viviendo
soportaré
los golpes y jamás me rendiré
y aunque los sueños se me rompan en pedazos
resistiré, resistiré.

Cuando el mundo pierda toda magia
cuando mi enemigo sea yo
cuando me apuñale la nostalgia
y no reconozca ni mi voz.

Cuando me amenace la locura
cuando en mi moneda salga cruz
cuando el diablo pase la factura
o si alguna vez me faltas tú.

Resistiré para seguir viviendo
me volveré de hierro
para endurecer la piel
y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
como el junco que se dobla
pero siempre sigue en pie.

Resistiré para seguir viviendo
soportaré
los golpes y jamás me rendiré
y aunque los sueños se me rompan en pedazos
resistiré, resistiré.





Al volante

Me saqué el carnet de conducir muy tarde. Por una mezcla de pereza y miedo lo fui dejando y hasta los treinta no estuve motorizada.

Es curioso que con lo independiente que he pretendido ser siempre, no sintiera la necesidad del coche. Supongo que el miedo a mi propia torpeza (ya sabéis que es mucha) me podía. O también saber que por mucho carnet que tuviera tampoco iba a tener muchas oportunidades de conducir.

El caso es que aunque sabía que me iba a dar mucho juego, no imaginaba la libertad que me iba a traer algo tan tonto como el carnet de conducir. Poder ir donde quisiera sin tener que pedir viaje a nadie o depender del transporte público es estupendo. Además gracias a que ya tenía carnet me pude cambiar de trabajo. No es que me exigieran el permiso pero me sería imposible hacer este horario sin usar el coche para ir a la oficina.

Al principio, supongo que como todos, tenía tanto miedo que hacía mi trayecto de ida y vuelta sin atreverme a más. Si tenía que ir a un sitio nuevo me llevaba el gps y pensaba que jamás sería capaz de meterme en la salida de la autovía si no me cedían el paso con metros y metros para mí sola. Ahora hay quien dice que me he convertido en una macarra. No creo yo que sea para tanto sí es verdad que no pensé jamás que fuese a tener esta soltura. Y aunque no es que sea una gran conductora, es que ni siquiera en llegar a la normalidad confiaba al principio.

Tampoco pensaba que me iba a gustar conducir y mucho menos que iba a ser capaz estar tranquila al volante. He descubierto que disfruto mucho y, lo que es más, que me relaja. Cuando voy sola, claro. Si llevo a alguien todavía noto la responsabilidad de tener 'su vida en mis manos' y también un poco de miedo a cometer alguna torpeza que me descubra como conductora inexperta. Tontás, sí, pero me pasa.

Pues sí, cuando conduzco me da tiempo a pensar en mis cosas, a centrifugarlas como a mí me gusta, a enfadarme o reir con los locutores de la radio, a cantar, a meterme con los otros conductores (no me puedo creer que algunos me parezcan lentos, con lo que yo soy sobre los pies...) e indignarme por cómo se está perdiendo el respeto, la educación y todo eso que hacía la vida más fácil... Y muchas veces es en el coche cuando encuentro la solución a eso que me ha tenido media noche en vela. Si no me encuentro mucho gilipollas por la carretera, lo que no es muy fácil, el ratito de ir a la oficina me saca de encima la perrunez mañanera y me pone de buen humor. Es mi rato, solo para mí y me gusta. Aunque creo que esto ya lo conté por ahí y no quiero repetirme..

Todo esto viene a que el otro día descubrí que soy capaz de repetir de memoria todo el camino de casa a la oficina, cada curva, cada semáforo, cada cambio de carril. Supongo que gracias a eso la mayoría de las mañanas ni siquiera sé cómo he llegado, voy en automático. Y eso da un poco de miedo. Pero también me siento absurdamente orgullosa de haberlo conseguido.

Y también a que ayer me volví yo sola de Ávila y hacer ese viaje(cito) me gusta mucho. Carretera casi vacía (habitualmente), mi música, mi control de velocidad... y empiezo a disfrutar de la semana de solterismo que tengo por delante. No os creáis, que la vuelta también mola aunque de otra manera.

Me gusta conducir.

3D, no gracias

Ya estoy de vacaciones. Sé que muchos me odiáis por ello, pero alguien también sentirá alegría porque esté disfrutando de mi muy merecido descanso. Esta tarde voy a ir con J al cine a ver Cars 2 y el viernes fuimos Anniehall y yo a ver la última de Harry Potter. La vimos en 3D. Es la tercera película que veo en 3D y creo que también va a ser la última.

No le veo ninguna ventaja. Y ninguna es ninguna. Para empezar, yo llevo gafas y ponerme gafas sobre gafas es un engorro tremendo. Las gafas 3D terminan aplastándote las otras gafas contra el ojo. Es muy difícil adaptar las dos y cada vez que te mueves o te rascas es volver a encontrar la postura. Entiendo que éste es un problema que solo afecta a una porción de espectadores, pero yo soy de esa porción: los gafotas.

Otro problema que le veo es que como las dimensiones de la pantalla son limitadas, cuando hay un efecto espectacular, cuando parece que algo va a salir de la pantalla, te da cierta impresión, pero al momento desaparece cuando se corta con los bordes, lo que hace que me distraiga y no preste atención. Es un momento, pero pienso: eh, aquí pasa algo raro! y me desengancho, que, además, suele ser en los momentos culminantes. Nuevamente puede que yo sea el raro, no lo dudo, pero a mí me pasa eso.

Seguimos. Cuando estás viendo las cosas en 3D y apartas la mirada del sitio donde se supone que debes estar mirando, lo ves desenfocado con lo que nuevamente se pierde la magia. También pasará en las normales, pero yo eso no lo noto, o a lo mejor es que en esas no miro más que a donde se supone que hay que mirar. Es algo que he notado y que no me gusta.

Pero la razón fundamental es que no hace falta. Si la película te engancha y estás metido, tú lo ves como si fuera real, no necesitas 3D. Te llevas sustos, alegrías, tristezas por lo que te enganchas y te interesa la historia, no por las tres dimensiones. Si estás metido dentro, lo estás viviendo y no te hacen falta gafas. Es la magia del cine.

Hay otras razones como el precio, que por supuesto que influyen. Además, hay muchas partes en las que no hay 3D. Te quitas las gafas y lo ves exactamente igual. Supongo que será por ahorro de costes, pero a mí no me aportan nada y más bien me quitan. He visto en 3D Avatar, Transformers 3 y Harry Potter y las reliquias de la muerte 2 y creo que he cumplido mi cupo. Ah, sí! También vi Up, pero solo media película porque a C le dieron miedo los perros y tuvimos que salirnos. Tal vez las películas de dibujos sean las más adecuadas para apreciar el 3D, pero a los niños no les gusta nada lo de las gafas. Son listos.

En fin, que voy a añadir el 3D a otras cosas a las que no encuentro el mínimo interés como facebook o, más recientemente, google+. Que me pierdo cosas, seguro, que no me importa perdérmelas, más seguro aún!

Mi amigo Xavi

Hoy voy a hablar de mi amigo Xavi. Puede que sea el amigo más antiguo que tengo, aunque tampoco es un amigo de infancia. Nos conocimos hace más de veinte años gracias al baloncesto, a la rivalidad, al billar y a las cervezas.

Yo era un año más pequeño y cuando empecé COU, él empezó medicina. Fue el único que se quedó en Ávila a estudiar de esa pandilla y nos hicimos más amigos, aunque al año siguiente sería yo el que se marchara.

Él era del Barça y yo del Madrid y le encantaba picar y picar, el hacer rabiar era su especialidad. Aún recuerdo una final de baloncesto entre Madrid y Barcelona y los aspavientos que hacía cuando ganó el Barça. Eran los tiempos de Petrovic en el Madrid. Van Gaal hizo que dejara de ser barcelonista y ahora es del Madrid. Es el único caso que conozco que haya dado semejante paso (hacia mejor, por supuesto) y desbarata un poco mi teoría de que el fútbol es algo emocional y que una vez que eres de un equipo no hay marcha atrás.

Recuerdo que siempre quedábamos cerca de su casa y que siempre era el que más tarde llegaba, bueno, puede que alguna vez no fuera el último, pero casi siempre llegaba tarde y siempre tenía una excusa. Yo me cabreaba y le decía que si quería que quedáramos un cuarto de hora más tarde, pues que lo dijera, pero hubiera dado igual porque hubiera llegado otro cuarto de hora después.

Era (no sé si lo seguirá siendo) muy bueno jugando al baloncesto. Él era muy chupón y yo era muy malo, tiraba poco, le hacía bloqueos y ponía tapones. Así que nos llevábamos bien también en el baloncesto. Es cierto que una vez, jugando en el mismo equipo, le puse un tapón. Él lo recuerda como que se lo puse a posta por chupón, puede ser. Yo lo recuerdo como que me equivoqué y ya una vez con la mano en el aire no pude evitar terminarlo.

Gracias a Xavi fui al concierto de Bruce Springsteen en el Calderón en el año 91, el concierto de presentación de Human Touch y Lucky Town. A mí me gustaba Bruce, pero si no hubiera sido por él no habría ido y a partir de ese día soy un absoluto fan del Boss, aunque no he vuelto a ningún concierto suyo. Ese ha quedado en mi memoria como el mejor concierto al que he asistido. Xavi estaba fastidiado de la garganta y al final tuvimos que irnos un poco antes de acabara. De todas formas estuvimos ahí hasta casi la una y media de la noche desde las 6 o 7 que ya estábamos dentro del estadio. Bruce tocó sin teloneros, aparecío aún de día sobre las 9 de la noche y estuvo tocando hasta casi las dos. Fue maravilloso.

Él me agradeció ayer el haberle descubierto los Black Crowes.

Ayer, mientras tocaba, recordaba con nostalgia los tiempos en los que éramos los reyes del karaoke en el Encuentro. También recordábamos una noche en la que salimos de allí los dos todo chuzos hacia una discoteca y a mitad de la cuesta vimos que no íbamos a poder llegar, creo que vomitamos y nos dimos la vuelta. Con él también descubrí que las cervezas con tequila son un invento del demonio.

Siempre le gustó la música y tocar la guitarra. Al final ha compuesto sus canciones, toca en locales cuando puede y se ha hecho un par de maquetas muy buenas. Ayer, mientras tocaba, pensaba que qué bueno es el jodío y cuántos grupos mediocres triunfan con menos mérito que Xavi. Todo esto desde la objetividad y ecuanimidad que me caracterizan.

Siempre me felicita el cumpleaños el día que no es. Yo creo que lo hace aposta.

Nos vemos muy poco porque él vive y trabaja en Valladolid y casi siempre trabaja los fines de semana, que es cuando yo voy a Ávila.

Xavi es un tío superdivertido, siempre tiene un chascarrillo y una sonrisa para todos. Fue un placer volver encontrarme con él. Amigos así no sobran, de hecho como él no hay ninguno. Os recomiendo que os paséis por su página de myspace y escuchéis alguna de sus canciones, merece la pena. También podéis comprar su disco. Es una pena que no me haya traido hoy el que me regaló y poner aquí la dedicatoria. A lo mejor luego en casa la añado.

En fin, Xavi, gracias por ser mi amigo, algo que creo que nunca te he dicho.

Los de Nueva York nacen donde quieren

Ya estoy de vuelta de mi viaje relámpago a Birmingham y prefiero no contar nada porque me voy a calentar. Fui objeto de una redada premeditada para echarme la bulla por el estado del proyecto en el que nos ha mentido el... jefe del proyecto, así que no me apetece mucho hablar sobre ello.

Voy a hablar de mis dos últimas lecturas que han sido The Memory Chalet de Tony Judt y Bossypants de Tina Fey. Los dos los he leído en el kindle y los dos en inglés. Siguiendo con las analogías, éstas ya un tanto absurdas, ambos son neoyorquinos, pero nacidos en otra parte. Uno en Londres y otra en Pensylvannia.

La verdad es que a lo mejor no es muy buena idea hablar de estos dos libros juntos, pero se me ha ocurrido, así que a ver qué sale.

El libro de Judt lo leí porque lo recomendó molinos aquí. Me costó bastante encontralo por procedimientos no comerciales, la verdad. De Judt ya me había leído Postwar, un libro que me gustó bastante. Este es diferente, no es un libro de historia. Son sus memorias y reflexiones. Es entretenidísimo de leer, escribe maravillosamente. Tal vez demasiado maravillosamente porque ha sido bastante difícil leerlo en inglés. Es de notar que tiene bastante sentido del humor, lo que en su situación no debió de ser fácil. Os lo recomiendo fervientemente, si lo queréis yo os lo paso, aunque hace falta saber inglés.

Os pongo unos fragmentos (perdón por la traducción porque es mía):

"Las noches poco productivas son frustrantes físicamente. Claro, puedes decirte a ti mismo, vamos: deberías estar orgulloso del hecho de que sigas cuerdo -¿dónde está escrito que tu debas ser, además, productivo? Y, a pesar de ello, siento cierta culpa por haber sucumbido al destino con facilidad. ¿Quién podría haberlo hecho mejor dadas las circunstancias? La respuesta, por supuesto, es un yo mejor y es sorprendente cuán a menudo deseamos ser una versión mejor de lo que somos- sabiendo perfectamente la enorme dificultad de haber llegado hasta aquí" (Me acabo de dar cuenta de que molinos había puesto la misma cita... me podía haber ahorrado traducirla)

Podría pensarse el mal gusto de considerar afortunado a un hombre sano con una familia joven derribado a la edad de sesenta años por una enfermedad degenerativa incurable de la que en breve morirá. Pero hay más de un tipo de suerte. Caer presa de una enfermedad neurodegenerativa es seguramente por haber ofendido a los dioses en algún momento, y no hay nada más que decir. Pero si tienes que sufrir así, mejor tener una cabeza bien amueblada: llena de piezas útiles que sean multifuncionales y reciclables, a disposición de una mente analítica.

No creo que haya apreciado hasta hace poco la influencia de esos primeros años de infancia en su totalidad. Mirando hacia atrás con la ventaja de nuestra posición actual, uno ve con claridad las virtudes de esa época de escasez. Nadie celebraría su vuelta. Pero la austeridad no era solo una condición económica: aspiraba a ser una ética común. Clement Atlee, el primer ministro laborista entre 1945 y 1951, emergió -como Harry Truman- de detrás de las sombras de un líder carismático del tiempo de guerra y personalizó las escasas expectativas de la época. Churchill despectivamente lo describió como un hombre modesto que tiene mucho por lo que ser modesto.

La rectitud moral en la vida pública es como la pornografía: difícil de definir, pero cuando la ves la reconoces. Describe una coherencia entre intención y acción, una ética de la responsabilidad política. Toda la política es el arte de lo posible. Pero el arte también tiene su ética.
Refiriéndose a las habilidades cocineras de su madre dice: "ella hacía lo que cualquier otra cocinera en Inglaterra en esos tiempos: lo hervía todo hasta matarlo. Tan así era que llegué a asociar la comida inglesa no tanto con la ausencia de sutileza como con la ausencia de cualquier tipo de sabor."

Quizás la consecuencia más desesperanzadora de mi enfermedad -más deprimente incluso que sus manifestaciones cotidianas- es la certeza de que nunca volveré a montar en tren. Este conocimiento pesa sobre mí como una manta de plomo, presionándome más y más dentro de ese pensamiento de un moribundo que marca a la auténtica enfermedad terminal: el entender que hay cosas que nunca voverán. Esta ausencia is más que solo la pérdida de placer, la pérdida de libertad, mucho menos la ausencia de nuevas experiencias.

Bueno, la verdad es que tengo muchísimas más citas apuntadas, pero lo que debéis hacer es leerlo.

El otro libro es mucho más divertido, pero no por ello menos interesante. Es de Tina Fey, la creadora de 30 Rock. No sé si habéis visto la serie o no, pero a nosotros nos parece divertidísima. El libro es una especie de batiburrillo entre sus memorias, consejos, respuesta a preguntas de gente de internet...

El libro me lo leí casi en su totalidad ayer entre aviones y aeropuertos y te hace reir. Nuevamente está el problema del inglés y de las referencias que hace porque muchas para mí son totalmente ininteligibles, pero hay otras con las que me he reído mucho. Voy a intentar traducir algunas, pero el humor es bastante jodido al respecto. Si no os hace gracia, es culpa mía.

Aún sin llegar a tener tres años (su hija), sabe que el pelo rubio es el rey. Y, admitámoslo, el pelo rubio tiene poderes mágicos. Podrías ponerle una peluca rubia a un calentador de agua y algún tío intentaría follárselo.

Aun siento afecto hacia los miembros de BlueCo (una compañía de teatro) como si hubiéramos peleado juntos en el ejército. Específicamente en el ejército francés, porque éramos vagos y con tendencia al escaqueo.

El peine eléctrico era un cepillo pequeño, vibrante y ruidoso que por alguna razón mi familia guardaba en el aparador del comedor. Quizás quería estar cerca del cuchillo eléctrico, dado que eran prácticamente el mismo aparato.

Mis pechos se desarrollaron muy pronto, cuando tenía aproximadamente nueve años. Me salieron unos pechos muy raros y altos, es posible que estuvieran por encima de mi clavícula. En ese momento, llevar sujetador era no tanto para soster los pechos como para aclarar que no tenía bocio.

Debemos dejar de molestar a la gente acerca de su peso. Estar gordita durante un tiempo (siempre que no te causes diabetes) es una fase natural de la vida y nada de lo que avergonzarse. Es como la pubertad o irte convirtiendo paulatinamente en replublicano.

La política y la prostitución deben ser los únicos trabajos en los que la inexperiencia es considerada una virtud. en qué otra profesión presumirías de no conocerla? "Yo no soy uno de esos molones cirujanos del corazón de Harvard. Simplemete soy un fontanero sin licencia con un sueño: me gustaría abrirte el pecho de lado a lado"

Elegí amamantar, y fue una época maravillosa en mi vida. Me cambió totalmente como mujer y es la cosa más gratificante que he hecho nunca. Hay muchas opiniones al respecto de cuanto tiempo debe amamantarse al bebé. La organización mundial de la salud dice seis meses. La asociación americana de pediatras dice que lo ideal es un año. Las revistas sobre maternidad sugieren que debes amamantar a tu hijo hasta la cena de graduación. Os digo que debéis buscar lo que os funcione a vosotras. Para mi angelito y para mí el número mágico fueron setenta y dos horas.

En fin, que esto va quedando largo. Son dos libros muy buenos. Uno más sesudo y otro más divertido, pero ambos son sesudos y divertidos. El de Judt sé que está en español, el de Fey creo que no. Yo los tengo en inglés por si a alguien le interesan.

Dos tontos muy tontos (o no)

Este es un post un tanto indignado y hecho un poco en caliente, así que a lo mejor se me nota un poco, pero es que si no lo suelto va a ser peor.

Es domingo por la tarde y mientras veníamos en el coche desde Ávila con los niños plácidamente dormidos se nos ocurrió poner la radio. RNE, para ser más concretos y para concretar aún más había un programa que se llama "la vida en verde". Es un programa que ni sabía que existiera, la verdad. Parece ser que es sobre ecología, jardines y cosas así, todas ellas muy loables.

Presentaron un libro para inducir al ecologismo a los niños y ahí es donde empiezan los problemas. No he escuchado más absurdeces juntas en mucho tiempo. Francesc Miralles y Alex Rovira que, según la presentadora, son "dos personas que un buen día decidieron también colaborar y participar juntas en proyectos literarios" (el también no sé a qué viene, pero lo transcribo como lo oí). Parece ser que uno de esos proyectos literarios (mucho mejor que libros, dónde va a parar!), que es un 'proyecto didáctico y narrativo al mismo tiempo', se llama "El Bosque de la Sabiduría" y no lo he leído, así que sobre él no voy a opinar, sino sobre las frases absurdas que dijeron estos señores y la presentadora en la entrevista tales como "este libro está hecho con una ilusión" (solo una?), "cuando escribes pensando que ese libro probablemente las primeras personas que van a leer, o a quién se lo vas a leer, son tus propios hijos, te lo planteas de una manera distinta. El enfoque, la textura, el color, la ecología del proceso es distinta."

"Por qué habéis elegido el bosque como el lugar perfecto para aprender a ser de alguna forma personas?" (se puede ser más redicha?) "probablemente porque estamos muy influenciados..." (pero qué culpa tiene influidos, qué mal os ha hecho la pobre palabra?)

"Además el bosque en sí mismo es una metametáfora (ein??) y pensamos que el contexto en el cual nuestro protagonista, Sam, podía aprender de qué va la vida, podía encontrar grandes maestros, era la propia naturaleza . El encuentro con una serie de animales que cada cual de ellos es portador de un tipo de sabiduría, de visión, de paradigma... y eso hacía que fluyera naturalmente el relato" .

"Esta mañana estaba hablando con una enfermera que lleva una revista de psicología y me preguntaba que por qué buscábamos tantas cosas? por qué tanta búsqueda de sentido? por qué tanta búsqueda existencial? Yo la conclusión a la que llego es porque nos han arrancado de nuestro entorno natural. Cuando a un ser humano, que no deja de ser un animal, lo quitas del contacto con la tierra y lo pones a vivir en una caja de cerillas, pues eso hay que compensarlo con otras cosas y de ahí viene la búsqueda". Acabáramos. Resulta que las preguntas sobre el por qué de la vida, quiénes somos, a dónde vamos no son consustanciales al ser humano, sino a habernos desconectado la tierra, que es algo así como el cargador del móvil. La filosofía no es un logro humano del que estar orgullosos, sino un efecto secundario indeseable de vivir en una caja de cerillas...

"El hecho de llegar simplemente ahí y conectar con la tierra, con el arroyo, con el árbol, con el humus, con el brote de la primavera...". No sé, puedo entender el que estés en la naturaleza y estés estupendamente y feliz, pero eso de conectar con el humus... vamos, no creo que me pase en la vida.

"Un bosque es un libro abierto en el que podemos aprender muchas cosas sobre la vida y sobre nosotros mismos porque nosotros no dejamos de ser materia orgánica aunque nos encajonemos en ciudades de hormigón". Esta bien saberlo, yo creía que estaba hecho de teflón de tanto usar la sartén antiadherente.

"Yo creo que todo relato debe tener esa doble función: primero el vínculo el hecho de que el padre le pueda leer al hijo una historia que le ayude a sentir y a reflexionar, a sentipensar, y que eso en sí mismo ya sea vinculante, ya les una en el recuerdo, en el afecto. Por otro lado que el niño a través de la metáfora, como dice Bruno Beteheim en ese libro tan maravilloso -psicoanálisis de los cuentos de hadas- los cuentos ayudan al niño a establecer una metáfora sobre la vida y a encontrarle un sentido sobre todo cuando la adversidad aparece." (...) Lo estoy sentipensando, cuando sentipiense un poco más os digo algo.

"Tanto él como yo somos coleccionistas de aforismos". Cuanto tiempo llevaría con la frase preparada para soltarla en algún momento? Porque no creo que eso sea algo que salga espontáneamente. Yo creo que era una promesa o, casi mejor, un a que "no hay huevos" a soltar esa frase en la radio?

"También a los dos nos gusta compilar libros de la tradición, cualquiera que sea, la tradición oriental, occidental, reciente o pasada"... La tradición reciente, esa sí que es una buena tradición.

"Yo creo que una metáfora llega mucho más, impacta mucho más. Cuando comienzas con 'érase una vez..' todo vale, todo cabe y no necesitas tanto el silogismo para demostrar. El cuento muestra, no demuestra". Puedo empezar a entender que este señor tenga que conectarse al humus de vez en cuando y que maldiga a la filosofía porque... vaya razonamientos!

Una frase del libro "Cuando te encuentres en una encrucijada hazte esta pregunta: tiene corazón este sendero? Si lo tiene el sendero es bueno, si no lo tiene es inútil seguirlo porque no conduce a ninguna parte" Desde luego, lo más importante es que el sendero tenga corazón, porque si no... pa qué?

Esta frase se la dedico especialmente a molinos: "Saber escuchar al corazón requiere por un lado un aprendizaje, un tiempo. Yo creo que cuando somos pequeños y nacemos estamos conectados al alma, al corazón, a lo esencial, pero que luego los mandatos, las prohibiciones, la educación, la cultura, que tiene una función, pero que a veces acaba matando esa conexión con el corazón. Primero hay que saber volverlo a escuchar. A veces, por suerte o por desgracia es a base de castañas que te da la vida, que vas quitando capas de alquitrán y lo acabas escuchando porque en el fondo yo creo que el alma siempre habla"

"...procurar poner lo que otros han meditado o han reflexionado. La sabiduría que tanto tiempo y tanto esfuerzo y tanta conquista ha supuesto llegar a adquirir. Y que tenemos ahí en el pensamiento de los clásicos o en la buena gente que está ahí. Poner esa sabiduría a través del tamiz del amor...". Me he quedado si palabras. También es cierto que hay clásicos que no fueron buena gente...

Alguno creerá que todo esto me lo estoy inventando... más quisiera! Si yo tuviera imaginación para inventarme estas frases seguramente me iría bastante bien en la vida. Podría ser incluso político, aunque a lo mejor en ese caso no me desalquitranaba el alma.

Además, a lo mejor esta entrevista no me ha llegado en el mejor momento, porque ha sido un día después de terminarme de leer el libro de Tony Judt. Hay un capítulo en el libro en el que el señor Judt dice (perdón por la traducción, porque es mía): "Durante muchos siglos en la tradición occidental, lo bien que expresaras una posición correspondía claramente a la credibilidad de tus argumentos [...] Una expresión pobre indicaba unos pensamientos pobres."

He de decir, para que quede claro, que yo el libro no me lo he leído ni tampoco me lo he comprado. Aunque tengo que reconocer que me lo estoy sentipensando.

Pedro Navaja

Siempre me ha gustado esta canción. No soy yo muy de salsa y ritmos caribeños similares pero esta es diferente. Es un poco como una película cantada. Va aumentando el ritmo según va progresando la acción y tiene ambientación. Yo me la imagino en las calles del Nueva York de West Side Story. Y me gusta mucho el final con la noticia por la radio. Aquí os la dejo.

Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumbao' que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos de su gabán
pa' que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal.

Usa un sombrero de ala ancha de medio lao'
y zapatillas por si hay problemas salir volao',
lentes oscuros pa' que no sepan que está mirando
y un diente de oro que cuando rie se ve brillando.

Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez,
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar.

Un carro pasa muy despacito por la avenida
no tiene marcas pero toos' saben ques' policia uhm.
Pedro Navaja las manos siempre dentro 'el gabán,
mira y sonríe y el diente de oro vuelve a brillar.

Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina,
no se ve un alma está desierta toa' la avenida,
cuando de pronto esa mujer sale del zaguán,
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro 'el gabán.

Mira pa' un lado mira pal' otro y no ve a nadie,
y a la carrera pero sin ruido cruza la calle,
y mientras tanto en la otra acera va esa mujer,
refunfuñando pues no hizo pesos con qué comer.

Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver, esa mujer,
iba a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe,
un trenta y ocho "SMITH & WESSON" del especial
que carga encima pa' que la libre de todo mal.

Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima,
el diente de oro iba alumbrando toa' la avenida, ¡Guizo fácil!,
mientras reia el puñal le hundía sin compasión,
cuando de pronto sonó un disparo como un cañón,
y Pedro Navaja cayó en la acera mientras veía, a esa mujer,
que revolver en mano y de muerte herida a el le decía:
"Yo que pensaba 'hoy no es mi día estoy salá',
pero Pedro Navaja tu estás peor, no estas en na' "

Y créanme gente que aunque hubo ruido nadie salió,
no hubo curiosos, no hubo preguntas nadie lloró,
Sólo un borracho con los dos cuerpos se tropezó,
Cojió el revolver, el puñal, los pesos y se marchó,
Y tropezando se fue cantando desafinao'
El coro que aquí les traje y da el mensaje de mi canción.

"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida" ¡Ay Dios!...
Pedro Navajas matón de esquina
quien a hierro mata, a hierro termina

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡Ay Dios!...
Valiente pescador, al anzuelo que tiraste,
en vez de una sardina, un tiburón enganchaste.

"I like to live in Americaaaa..."

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡Ay Dios!...
Ocho millones de historias tiene la cuidad de Nueva York.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡Ay Dios!...
Como decía mi abuelita, el que de último rie, se rie mejor....

"I like to live in Americaaaa..."

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡Ay Dios!...
Cuando lo manda el destino no lo cambia ni el más bravo
si nacistes pa' martillo del cielo te caen los clavos.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡Ay Dios!...
En barrio de guapos cuidao' en la acera, cuidao' camara'
el que no corre vuela.

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡Ay Dios!...
Como en una novela de Kazka el borracho dobló por el callejón.

La vida te da....

"En la cuidad de Nueva York dos personas fueron encontradas muertas.
Esta madrugada los cuerpos sin vida de Pedro Barrios y Josefina Wilson
de dirección deconocida........."

Lo que mal empieza, mal acaba

De nuevo por aquí. De vuelta de París, la ciudad de la luz, del amor, del romanticismo. Pues no, París para mí no es nada de eso. París es una ciudad incómoda con gente muy desagradable y fea. Tiene sus puntos buenos, es verdad, pero no sé si compensan.

Para hacer honor a la tradición, el vuelo de ida salió con más de una hora de retraso. Además he notado que los de las compañías aéreas ya no se lo curran nada dando excusas. Yo recuerdo que antes era culpa del espacio aéreo de no sé donde, restricciones en las operaciones de no sé qué... ahora simplemente te dicen que sale tarde porque el vuelo anterior llegó tarde. Y se quedan más anchos que largos!

El hotel estaba cerca del Boulevard Magenta y de las estaciones del norte y del este. El hotel no estaba mal. Bastante bien para ser París. Eso sí, el barrio era bastante sucio. Además me he dado cuenta de otra cosa y es que en París hay un huevo de borrachos. Muchísimos. Claro, cuando vas de turisteo no ves más que una pequeña parte, pero fuera del centro se ven muchísimos borrachos. Además está todo sucísimo, muchísimo más que Madrid. Los Campos Elíseos están estupendos, pero según te vas alejando empeora. La foto es del cementerio de Montmartre. No pude visitarlo, aunque parece precioso. Tal vez otra vez.

Me fui a comprar unos macarons para mi abnegada familia y de paso cené en un italiano que había cerca y que me recomendó mi hermano. Excelente. Me caían lagrimones mientras me tomaba unos gnocchi con trufa que no podían estar más buenos. La pannacota de postre, impresionante. Claro, que por entrante, plato y postre más dos cervezas me clavaron 37€, pero como no los pago yo... Ya os enseñé por tuiter las tiendas de vestidos de novias y celebraciones varias. Una pena que estuvieran cerradas, con las rejas echadas y sin iluminar. Merece la pena verlo, de verdad.

Al día siguiente iba confiado y con tiempo de sobra a la reunión, pero pasó lo que siempre pasa en París, que el transporte público siempre está de huelga o estropeado. En este caso estaba estropeado y fue una odisea encontrar un taxi y llegar a la reunión media hora tarde. Llegué empapado de sudor y supongo que con un aspecto bastante lamentable. De hecho, mi jefe, que viajó esa misma mañana, llegó media hora más tarde que yo. La reunión, un rollo. Lo más interesante fue que creí que había perdido la entrada y me la había dejado en el hotel. Finalmente apareció y pude ir al museo de Orsay, que como muchos sabéis es una maravilla. Fui a ver la exposición "Manet inventor de lo moderno" que os la recomiendo. Está lleno de gente y muchos cuadros no se pueden ver bien, pero eso es así en todas las exposiciones temporales de todos los museos. Hay incluso dibujos de Baudelaire (pintados por él mismo) y otra serie de grabados y dibujos, aparte de los cuadros, que me gustaron bastante. Los carteles están también en español. Detalle de los franceses, no creo que aquí los pongamos en francés.

Para los frikis de la IIGM os dejo dos fotos:


La primera estaba en un colegio y me la encontré mientras paseaba. Habla un poco, supongo que sin querer, de lo que Hilberg llama bystanders y que se podría traducir como espectador, asistente a los hechos y que no hizo nada. Se llevaron del colegio a 700 niños por ser judíos y la culpa es únicamente de la barbarie nazi y del gobierno de Vichy. Hubo alguien que hiciera algo para impedirlo? No lo creo.

La segunda es del monumento a los judíos apresados y retenidos en el velódromo de invierno. De ese velódromo no queda nada, pero estaba muy cerca de la UIC donde tengo las reuniones parisinas. Nuevamente hay que notar que los que detuvieron y retuvieron y deportaron a los judíos fueron policías franceses.

Finalmete me fui al aeropuerto para, como no, tener que esperar otro buen rato por otro retraso. Además el kindle se me quedó cuajado justo cuando más lo necesitaba. Llamé a Amazon con el teléfono del curro y me lo solucionaron. Si no, me hubiera vuelto loco porque ni pude dedicarme a la bebida dado que cobraban por una cerveza de medio litro 7,80€!

Para terminar os pongo esta foto:


A la vez que te dicen que el vuelo está retrasado te desean un feliz vuelo, como si no fuera con ellos. Es como el chiste ese del restaurante de la película de Woody Allen en el que dice aquí la comida es una mierda y contesta sí, y las raciones son tan pequeñas! Te putean, pero con una sonrisa. El lunes tengo cuatro vuelos, dos para la ida y dos para la vuelta, a Birmingham. Tiemblo solo de pensar lo que puede suceder...

Los crímenes del Balneario, ah! no...

Ya me he terminado de leer una novela negra de una autora rusa que se llama Aleksandra Marínina. Realmente se titula "Muerte y un Poco de Amor", pero, debido a mi mala cabeza y al haberla obtenido por procedimientos no regulados, creía que me estaba leyendo "Los Crímenes del Balneario". Cosas que pasan. Me empecé a mosquear cuando iba por la mitad y no salía ningún balneario, ni siquiera un spa. (Sí, no soy el tío más rápido en darme cuenta, lo sé). Así que busqué otras fuentes y me enteré de que estaba leyendo otra que es la sexta de la serie en lugar de la primera...

Tampoco hace falta haber leído las anteriores para enterarse. La protagonista es Anastasia Kamenskaya y sus múltiples nombres y diminutivos. Porque esa es otra. Todos los protagonistas tienen 20 nombres, apodos y diminutivos. Aunque más o menos te vas haciendo una idea de quién es quién. De todas formas, también tiene al principio un índice de nombres. Yo no lo miré ninguna vez, pero puede ser de ayuda sobre todo si no te lo lees en un plazo corto.

Nastia es una policía muy lista que habla cinco idiomas y traduce libros al ruso. Es bastante desatre con las labores de la casa y bastante antisocial. Tiene un novio desde los tiempos del instituto con el que vive. El novio es profesor universitario y es el que cocina en casa.

Tampoco voy a contar mucho de la historia, pero tiene asesinatos, personajes sospechosos, giros en las investigaciones y un malo/mala malísimo/malísima. Me ha gustado. Se lee con mucha facilidad y ganas. El único problema que le veo es que se ve quién va a ser el malo/mala antes de tiempo. A lo mejor es por un exceso de lecturas de este tipo o a lo mejor es simple casualidad, pero si le vas viendo las entretelas a la trama te quedas un poco... desenganchado. Cuando finalmente dice "Anda! si va a ser fulanito/fulanita!", dices para ti: a buenas horas te has enterado, maja!

Es bastante desesperanzada en cuanto al amor. Os diré que hay bodas y crímenes, creo que eso no es desvelar mucho. Y todos los novios y novias que aparecen tienen sus intereses personales y el amor como tal tiene bastante poco que ver en el hecho de casarse.

Os pongo algunos entrecomillados. No sé por qué mi kindle no me dejaba tuitear extractos.

"no sólo la quería, sino que además la conocía como un libro abierto; por eso, en todos los años que llevaban juntos jamás había dado un solo paso en falso. La verdad es que ella no había necesitado mucho tiempo para comprender que precisamente eso es lo más valioso en las relaciones humanas: nada de pasiones africanas y otras bobadas semejantes."

"Tu amigo me ha llamado impotente y bastardo, lo que quiere decir que pronto llegará el día en que a ti te llame imbécil y puta. Si un hombre es capaz de insultar en general, que insulte a la mujer amada es sólo cuestión de tiempo. Y otra cosa. ¿Conoces esa frase: «El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó»? Se refiere a que todo lo que una persona posee de forma natural puede perderlo en cualquier momento. Un cabello abundante puede empezar a caerse. Un rostro hermoso puede quedar desfigurado como consecuencia de un accidente. La vida misma puede quebrarse de forma repentina. Sin embargo, lo que el hombre ha hecho puede llegar a perdurar durante siglos. Y aquello que ha aprendido por sí mismo no desaparece, porque eso Dios ni te lo da ni te lo quita, sino que es algo que uno ha hecho por sí mismo, que ha logrado por sí mismo."

"El caso es que el día de la boda aún se contuvo, y hasta estuvo cariñoso. Pero, a partir del día siguiente, ya empezó la cosa... Que si yo era una perdida, que si era una guarra, que si era una zorra, que si era una puta. Yo no sospechaba siquiera que conociera tal cantidad de insultos. Resultó que tenía un vocabulario muy rico."

Ahora estoy con The Memory Chalet. Me ha costado Dios y ayuda encontrarlo y solo lo he encontrado en inglés. Pero si ya me leí Postwar que eran 1000 páginas, este que no deben llegar a las 200 no debe atragantárseme. Ya os contaré.

Topographie des... bueno, Berlín mi visión

No sé si esto lo he contado o no. Me fascinan los moleskines (¿o son las?). Llevé uno durante varios años en el bolso hasta que le encontré utilidad (usarlo para la lista de la compra me parecía un ultraje): sería mi cuaderno de viajes. Cuaderno garrafón, como mis impresiones, pero así luego tendría algo con lo que acompañar a las fotos. En su bolsillo voy guardando las entradas de los museos, los billetes del metro... Escribo al llegar al hotel, mientras nos tomamos una cerveza en algún sitio, sentada en uno de esos bancos en los museos... (Ahí me tenéis bien acompañada, por ND que hacía la foto, malpensados, no hablaba de la cerveza.)

Como las cosas culturetas de tío listo con gafas ya las cuenta ND yo os voy a contar más los chascarrilos y las tonteridas, mis impresiones sobre Berlín. Que, aparte de los sitios en los que hemos estado y las cosas que hemos visto, es lo que apunto en mi cuaderno.

Empezando por el principio os ahorraré los detalles truculentos de los viajes en lowcost (retraso incluido) y pasaré directamente al taxista que nos llevó al hotel al llegar. Hablaba un inglés excelente (me atrevería a decir que mejor que el mío) y nos enseñó varias cosas por el camino: el antiguo aeropuerto, el sitio donde tomar las auténticas currywurst... Me bajé del taxi pensando en cuántos taxistas de Madrid hablarán inglés así de bien. Lo mismo en Berlín también solo hay uno, ese, pero, qué queréis, para mí es el cien por cien (que a la vuelta fuimos en tren).

Del taxi pasamos, claro, al hotel. Como el hotel daría para varios posts intentaré resumir. Aunque las maderas con un dedo de laca (hasta en el ascensor), las arañas de cristal cada tres metros (hasta en el ascensor también) y el mármol no sean vuestro estilo de decoración (el mío tampoco) cuando os hablan de un hotel de lujo ¿qué os imaginais? Sí, yo también pienso en el Beverly Wilshire de 'Pretty Woman' o yéndonos más lejos, el de la serie 'Hotel'. Pues eso era el hotel donde estuvimos. Mucho lujo, muuuucho espacio en la habitación y la cama más cómoda en la que he dormido en mi vida. ¡Ay! qué pena que lo bueno dure tan poco.

Sobre Berlín propiamente la primera impresión es que nos faltó tiempo. Habrá que volver porque nos dejamos mucho pendiente. Como siempre hicimos el paripé de decirnos 'estamos de vacaciones, no hace falta verlo todo que también hay que descansar...' para luego hacernos las pateadas más grandes de la historia. Así somos nosotros, unos ansias agonías que tienen que ver todo lo que puedan.

Y efectivamente vimos muchos museos, monumentos, grandes avenidas... pero nos faltó (además de muchos otros museos y monumentos) andar algo por los barrios donde de verdad vive la gente. Por ejemplo, cuando nos disponíamos a recorrer un rato el Prenzlauer Berg, que nos recomendó la Mamá en Alemania y donde nos tomamos nuestra primera cerveza, se nos puso a llover. Así que, claro, nos quedamos sin paseo. Y es una pena porque tenía muy buena pinta. Tampoco pasamos por delante siquiera de Tacheles, si es que queda algo después de su venta.

La segunda impresión es la capacidad de reconstrucción de los alemanes. Es alucinante a que velocidad reconstruyen y cómo son capaces de sobreponerse a una destrucción tras otra. Pasas por zonas y edificios destruídos y vueltos a poner en pie después de la primera guerra mundial, luego después de la segunda y que se renovaron también tras la caída del muro... Es cierto que ya han pasado más de veinte años desde la caída del muro pero no deja de sorprenderme la velocidad con la que han renovado todo. La zona de nuestro hotel, que era tierra de nadie antes de la reunificación, está ahora cuajada de edificios enormes, museos, cines, centros comerciales...

Y la tercera y última (al menos por ahora que esto ya es muy largo) es que se me ha caído un mito. El de la eficiencia del pueblo alemán. Lo siento pero los camareros alemanes, los berlineses al menos, son unos pesados. Tan lentos o más que todos esos en los que estáis pensando y, desde luego, mucho menos eficientes que el clásico español (tiqui tiqui, a partir del minuto cuatro y quince segundos). Y las colas que hemos sufrido también muy poco eficientes. Supongo que ni más ni menos que en otros sitios pero, tan acostumbrados a oír las maravillas del pueblo alemán, te esperas que allí el funcionario de turno dé los tickets con un poquito más de vida. Pues no.

Dejo para otro día mi teoría sobre la estética de los alemanes o más bien de la estética de las alemanas. Lo mismo hasta haciendo una comparativa con las inglesas...

Vuelvo a agradeceros Molinos y Mamá en Alemania vuestros consejos y recomendaciones. Mil gracias. No alquilamos bici pero tampoco fuimos a Potsdam (para compensar).