De cuando la ingeniería y la reposterexia se dieron la mano

Como todos esperabais, esto va a peor. No creo que os sorprenda, ya me vais conociendo, dentro de nada van a ser dos años de blog (otro cumpleaños que se me olvidó).

Ya no solo me paso el día buscando recetas por internet, distintas o la misma receta en diferentes versiones. Me he leído libros de cocina. No libros de recetas, no. Libros de técnicas de cocina. Por qué suben los bizcochos, las diferencias entre los muffins y los panes, los diferentes tipos de azúcar... Y tampoco me contento con tener el horno encendido con cuarenta grados a la sombra, ni haciendo cuarenta galletas en una semana sabiendo de antemano que nadie se las iba a comer. Ni me conformo con comprarme instrumental, cacharritos, mariconaditas para decorar, papelitos de magdalenas o cortadores de galletas en cada lugar que visito.

Además de todo eso es que lo voy contagiando y quedando con gente para hornear en casa. Por si fuera poco, haciendo un doble mortal hacia atrás, ayer se me ocurrió juntar a cuatro menores de seis años para hacer galletas con una pistola (mi última adquisición, hacéos con una en cuanto podáis). Como un vulgar camello a la puerta de un colegio, sí.

Lo preparé todo a conciencia: los ingredientes medidos y pesados cada uno en su bolecito, igualito que Arguiñano al principio de cada programa, las maquinitas en exposición, las cosas para decorar bien a la vista en otros boles... Ellos se hartaron antes que los adultos, que también nos pusimos moraos, pero sabed que fue todo a las mil maravillas.

Sin embargo lo peor no es eso, no. Lo peor es que me he lanzado a la investigación repostérica. Me he envalentonado, sí. Tras leer a todos esos blogueros gastronómicos que se jactan de modificar recetas me he remangado y me he puesto manos a la obra.

No sé si lo sabéis, pero en esto de la repostería, como en muchas otras cosas, los franceses se llevan la fama pero el curre y mucho de lo bueno viene de los ingleses y los yanquis. ¿Y qué pasa con ellos? Pues que son especialitos. Así que parte de la investigación supone pelearse (otra vez, como si no tuviera poco con la carrera y algún que otro proyecto) con las libras, las onzas, las pulgadas, el señor Farenheit... Esto no es problema, ya tengo un programita perfecto que uso también en la oficina para los campos de girasoles.

Pero es que ellos son mucho más especiales que eso. Es que tienen unas medidas específicas para la repostería. Sus tazas, medias tazas, teaspoons, tablespoons... ¡si hasta me he encontrado un juego de medidas que incluye tres tipos de pizcas distintos: pinch, dash y smidgen! (y, por supuesto, ¡lo quiero!).

Total que, como podéis imaginar, no me ha quedado más remedio que hacerme un excel. Qué menos. ¿Dónde mejor para comparar las distintas recetas, hacer las conversiones de unidades, analizar las proporciones entre ingredientes para aplicarlas a mi nueva creación...?

Sí, lo sé, os preguntaréis qué será lo siguiente. Pues vaya pregunta. Cualquiera sabe que después del excel viene el access. Y como mi querido Hermano Electrón me dio el mejor curso de Access que he hecho nunca, ya me veo preparando uno con ingredientes, menús, recetas enlazadas... ¡ay, qué nervios!

Un año de kindle

Ayer, después de mi post de lecturas estuve revisando el blog (raro que es uno) y me he dado cuenta de que por estas fechas se cumple un año desde que empecé a dejar apuntes de manera sistemática en el blog de los libros que iba leyendo y que también se cumple un año desde que tengo el Kindle, así que en vez de a final de año, voy a hacer balance de los libros que he leído el último año ahora. A final de año es una idea poco original, manida. En cambio a finales de octubre es algo fresco e innovador (si no me doy yo ánimos... ¿quién me los va a dar?).

Tengo que decir que en este periodo he tenido dos kindle porque uno se me rompió y me lo sustituyeron por otro nuevo.

Y también quiero decir que yo no estoy en contra del libro de papel, ni quiero que desaparezcan. Quiero poder elegir si lo quiero en digital o en papel y quiero que el precio esté en consonancia. Por ejemplo. Este año me compré un libro en español que costaba 21€ en ebook y 36€ en papel... me parece caro en ebook, pero asumible frente al de papel. Desde luego, tres o cinco euros menos no es de recibo.

Empecé a leer en el kindle con El Mundo de Ayer de Zweig, es una buena manera de empezar, no?

Libros que he leído este año:

  1. El Mundo de Ayer de Stefan Zweig
  2. Postwar de Tony Judt
  3. Vida y Destino de Vasili Grossman
  4. Unbroken de Laura Hillenbrand
  5. Contra el Cambio de Martín Caparrós
  6. Ave del Paraíso de Joyce Carol Oates
  7. El Asesino dentro de mí de Jim Thompson
  8. 1280 Almas de Jim Thompson
  9. Berlín, la caída de Antony Beevor
  10. Una Mujer en Berlín
  11. Silencio Sepulcral de Arnaldur Indridason
  12. Petirrojo de Jo Nesbø
  13. The Book of General Ignorance de John Lloyd y John Mitchinson
  14. The Second Book of General Ignorance de John Lloyd y John Mitchinson
  15. The Politics of Memory de Raul Hilberg
  16. Némesis de Jo Nesbø
  17. Chocolate Wars de Deborah Cadbury
  18. Polvo Eres de Nieves Concostrina
  19. Historias secretas de la segunda guerra mundial de Chema Ferrer
  20. Sonderkommando de Shlomo Venezia
  21. Roscoe, negocios de amor y guerra de William Kennedy
  22. Suite Francesa de Irène Nemirovsky
  23. El Frente Ruso de Jean-Claude Lalumière
  24. Muerte y un poco de amor de Alexandra Marinina
  25. The Memory Chalet de Tony Judt
  26. Bossypants de Tina Fey
  27. Memorias de Arthur Koestler
  28. If You Ask Me de Betty White
  29. Desde Darwin de Stephen Jay Gould
  30. Lo que se ve y lo que no se ve de Frédéric Bastiat
  31. El Caso Jane Eyre de Jasper Fforde
  32. Humorists de Paul Johnson
  33. El Poder del Perro de Don Winslow
  34. En Mares Salvajes de Javier Reverte
  35. El Último Encuentro de Sándor Márai
  36. Aquí y Ahora de Jim Thompson
  37. Al Sur del Paraíso de Jim Thompson
  38. Cannery Row de John Steinbeck
  39. Testigo Involuntario de Gianrico Carofiglio
  40. Darkness Visible de William Styron
  41. El Opio de los Intelectuales de Raymond Aron
  42. Brain Rules de John Medina
  43. El Hombre que se esfumó de Maj Sjövall y Per Wahlöö
  44. Canto a Leibowitz de Walter M. Miller (sólo un tercio...)
44 libros en un año. Estoy muy orgulloso. Antes leía bastante, pero desde que soy padre mi ritmo de lecturas había disminuido radicalmente hasta casi desaparecer, pero este año me he resarcido y parece que vuelvo a estar en forma con un ritmo de casi un libro por semana.

34 libros me los he leído en el kindle y 10 en papel. Los hay que los he comprado y los hay que me los han regalado. Incluso los hay que he encontrado en internet y no los he pagado. He comprado varios en inglés en Amazon. 13 de los que me he leído están en inglés. Compré uno en español en otro formato y tuve que crackearlo para que pudiera leerlo en el kindle.

Podría hacer una clasificación, pero me va a resultar difícil. Agradezco mucho vuestras recomendaciones y sugerencias. Hay muchos libros que me he leído por haberlos visto comentados en otro blog o porque me lo habéis sugerido en los comentarios. Decir cuales han sido los peores es fácil: Silencio Sepulcral, Humorists, Ave del Paraíso y Canto a Leibowitz.

Para los mejores... de verdad que no puedo. He leído libros tan buenos y de campos tan distintos que no puedo elegir, me resulta imposible.

Para finalizar os cedo la palabra: ¿alguna recomendación para la nueva temporada?

Libro y medio

Tengo poco que contar y este post es más un apunte para cuando esté gagá que algo que os vaya a interesar, lo siento.

Me he leído ya hace un par de semanas un libro que se llama el hombre que se esfumó de Maj Sjövall y Per Wahlöö. Es una novela policiaca que está bien, es entretenida. Como dice el título es sobre un hombre que desaparece sin que nadie sepa nada y el subcomisario Martin Beck tiene que descubrirlo. Es la típica novela négra nórdica. De hecho es de hace un montón de años. Estos señores son los pioneros del crimen nórdico, si tal cosa existe. El ambiente es un poco deprimente, el protagonista no es la alegría de la huerta, desde luego. La historia está bien y te hace mantener el interés hasta el final, (o no, no quiero desvelar nada).

No es una novela notable tipo petirrojo, pero está bien.

El otro libro que me he leído, más bien medio libro... bueno, realmente un tercio de libro... es Canto a Leibowitz o a San Leibowitz, que de las dos formas se llama. Es un libro de ciencia ficción en un futuro desolado por la hecatombe nuclear en el que hay seres deformes, mutantes y la humanidad ha retrocedido hasta algo parecido a la edad media y el saber ha desaparecido casi completamente. Hubo una persecución al listo y al gafotas que los habían llevado a esa devastación y casi no hay quien sepa leer. Surgen los monasterios como acumuladores de cultura aunque muchas de las cosas no saben lo que son. En este panorama sucede la primera de las tres historias independientes de que consta el libro.

Hay quien dice que es una de las cumbres de la ciencia ficción, pero a mí me hizo recordar que a mí la ciencia ficción ni me va ni me viene. Tampoco puedo decir que esté mal, es más bien un ni fu ni fa... Es curiosa de leer, ese futuro post nuclear está bien, pero no me ha enganchado. Así que lo he dejado aparcado de momento, puede que en algún momento vuelva.

Me lo leí en el kindle, porque en papel no existe desde hace años. Punto a favor del ebook...

Ahora estoy leyéndome Libertad de Jonathan Franzen. Es para estar en la onda porque en los últimos meses no se oye hablar de otra cosa en los suplementos literarios... (sí, acabo de arruinar cualquier atisbo de sex appeal que pudiera quedarme confesando que a veces leo los suplementos culturales, pero es la bochornosa verdad... En mi descargo diré que rara vez les hago caso...)

En fin, me picó la curiosidad y empecé a leerlo en inglés. No fue una buena decisión. No me enteraba de nada y a las cincuenta páginas o así me decidí a comprarlo en español. Voy por las doscientas y no me está enganchando demasiado, pero ya os contaré cuando lo termine. Bueno, o me lo contaré a mí solo porque estos post de libros son la muerte del blog por aburrimiento, lo sé.

Si alguien ha llegado hasta aquí, gracias por leerme! ;-)

Búsquedas (IV)

Sí, hoy que es viernes y que no hay ganas de estrujarse mucho el cerebro vamos a dar un repaso a esas búsquedas peculiares que han dado como resultado el que la gente se pase por el blog. A lo mejor alguna de esas búsquedas son vuestras, ¿quién sabe?

Desde la última vez y según el señor google ha habido 862 búsquedas diferentes. Para el google, las palabras que coinciden son búsquedas iguales. Así, en el top está la mesa cero del blasco. La siguiente más buscada es profesor, lo que es algo extraño porque ninguno somos profesores. La tercera es niño hablando y en la cuarta, que además está en el número uno del último mes está ya el desvarío. Me da un poco de miedo ponerlo, porque si ya llega gente sin estar escrito... si lo escribo va a ser terrible. Lo voy a hacer cambiando el color de las letras de las palabras clave, a ver si así no me condeno: Hay gente a la que le gustan las fotos, de acuerdo. A otros les gustan las fresas maduras, en concreto. Y también hay gente a la que le gusta contar bolas...

Sí, amigos, sí... fotos de maduras en bolas (maldición, lo he dicho!) es el número cuatro en el ranking de visitas a través de google. Yo lo flipo, pero ahí está. 50 personas han llegado al blog a través de esa búsqueda. Extraño. Yo, por afán científico, me he metido en google poniendo esas palabras y he pasado página tras página hasta la página 20 y no he encontrado el blog. Conclusión: hay gente que está muy mal y las doscientas y pico primeras páginas de maduras en bolas no les bastan, tienen que seguir hasta el infinito y más allá (que es prácticamente donde está nuestro blog en lo relativo a fotos en bolas).

Lo siguiente más buscado es como saber si un hombre no es malo. Esto ya es un clásico. Supongo que vendrá por el post de cómo saber cuando un hombre está malo. Lo interesante es la pregunta a google como si fuera el oráculo y te fuera a dar la respuesta. No seguiré por ahí.

Las siguientes más buscadas son torpe, fresas, frío y anibal equipo a. Hay búsquedas con el nombre del blog mal escrito, de regalos, chupete, entropía... una que pone lbd que lo han puesto 14 personas y han llegado aquí. Si hay alguna en la sala, que me lo explique...

Aparecen los autos locos, penélope glamour, el tiramisú, desayuno con diamantes...

Hay algunas búsquedas extrañas en google como "cache:mkboyrdpbaij:molinos1282.blogspot.com/ cosas que me pasan", pero que parecen tener una relación obvia con Molinos. Ahora, porqué ponen eso en google y llegan a nuestro blog... ni idea.

Y luego ya llegamos a la morralla que es lo que a vosotros os gusta, ya lo sé. A mí también. Así tenemos 'leticia sabater con mucha marcha'. El que busca eso en google se merece encontrarse con Leticia y que le mire con alguno de sus ojos, o con los dos (ay, qué maldad me ha salido!). Por cierto, no sé por qué los he relacionado, pero también hay varios que buscan al padre de ana y los siete. También preguntan por la hermana de Leticia Sabater... Hay una perturbadora que es 'silvia abascal wikipedia'. Supongo que el primer enlace que te salga será silvia abascal en la wikipedia. Por qué seguir? por qué seguir buscando y buscando? no lo entiendo. No es la única, tambien tenemos cowboy junkies wikipedia, diablo wikipedia, francesc colomer wikipedia y marina comas wikipedia. ¿Por qué? Pues no lo sé.

Aparece nuevamente a tutti jorobi y muchas sobre como poner o quitar el apresto. Os lo digo otra vez: yo hasta que conocí a Anniehall no sabía lo que era el apresto! Hay muchos buscando disfraces. Así nos podemos encontrar disfraz del infierno, como en com trar un disfrases de spiderman, comprar disfraces cubanos en miami, direccion de tiendas de disfraces bmanga, disfraz bufon medieval, disfraz de buzz lightyear en miami compra, disfraz de penelope autos locos, disfraz diablo con pata de cabra, novia de frankenstein disfraz pelucas y tienda de disfraces en mesa. Yo, para los disfraces recomiendo chidasvinto, en mi barrio. Miami ya me pilla un poco lejos.

Aparece gente buscando a joaquin luque, las chicas mas feas del mundo, las personas mas feas del mundo, mujeres mas feas del mundo, personas mas feas del mundo 2011, chicas feas del mundo, de las personas mas feas del mundo, fotos de las caras mas feas del mundo, las fotos mas feas de cristiano ronaldo, las motos mas feas del mundo, las mugeres mas feas del mundo, las mujeres feas del mundo, las mujeres mas feas del mundo, las mujeres mas feas del undo, las ratas mas feas del mundo, las tias mas feas del mundo, los dos mujeres mas feos del mundo, las tres mujeres mas feas del mundo, las viejas mas feas, lasmas feas del mundo, mujeres feas de bahia blanca, ver mujeres mas feas del mundo y la última, que ya es de redoble de tambor, viejas feas comiendo coño de jovenes guapas.

Para qué tanta búsqueda de fealdad? Además os habéis equivocado. Todos en este blog somos guapos y estilosos. Desistid, aquí no encontraréis lo que buscáis.

Hay otros que no entiendo. Por ejemplo corrientes cr camba punta. Ni idea. El amor bruno beteheim, no lo entiendo. Escudo fila. basaj... ni idea. La gotita acordes girasoules. ¿?

Hay una que me ha conmovido y es el que ha venido buscando a mario bar gas llosa. Animalito...

Con Paz Vega hay varias, aunque bastante indecorosas, la verdad. Así tenemos paz vega enseñando el coño, paz vega enseñando las nalgas, paz vega imbecil o paz vega zarrio. Creo que no es forma de buscar...

En cuanto a temas tururu tenemos como novedad como se llama el tema que dice tururu tururu electronica.

Las hay entrañables como triste xq no tengo ah mi perrito o que aser para que un bizcocho suba. Aci te pillo aci te mato...

Hay quien busca el resumen del libro super tochi. Tochi, qué? algo que decir?

Hay quien busca palabras que empiecen por i o que empiezan por k

Los hay que buscan manualidades como hacer carteras con pañuelos o guitarra de punto de cruz o guitarra hecha de palitos de helado... Hay uno que busca dieciocho pantalones.

Hay quien busca el bien y el mal y otros el mal y el bien. Hay quien busca bar tortilla carretera a1, pues suerte porque nosotros no lo encontramos...

También me he enterado de que Xabi Blasco está enfermo, lo siento por él. Y hay uno que busca telling de world.

Termino con una reflexión que a alguien le trajo a este humilde blog: "porque llevar pollas en la cabeza de despedida". Qué me decís, eh?

Por cierto, la foto del post intentan ser unas frutas maduras en bolas, pero el diseño gráfico no es lo mío...

Mi cabecita loca

Mi cabeza tiene conexiones absurdas. No sé si eso lo explicará el señor Medina en su libro, pero debería.

Las peores son las centrifugaciones. Esos momentos de angustia que yo solita me creo a partir de la nimiedad más insignificante, valga la redundancia. Pongamos por caso que un día, ND, que suele llamar al salir del trabajo para preguntar cuál es el plan, si hay que comprar algo (o lo compra sin preguntar, es un amor, sí)… no me llama. Bueno, pues en cuanto han pasado unos quince minutos yo pongo en marcha la lavadora y cinco minutos después ya tengo toda la situación resuelta. ND resbaló por las escaleras del trabajo, se ha dado un golpe fatal en la cabeza del que puede que nunca se recupere y yo tengo que hacer de madre coraje y cuidar de mi dos criaturas pequeñas y mi criaturita mayor postrada de por vida. Eso es la versión light. En la fuerte me veo llorando en su entierro toda vestida de negro con un velito por la cara y secándome con un pañuelito blanco, como en cualquier mal telefilme que se precie (o tv-movie que dicen ahora las moderrrrnas). Viudita pa' toda la vida. Y no solo eso, es que ya me imagino todos los detalles de mi vida 'después de' y volviendo a casa de mis padres porque, pobre, no puedo yo sola con todo… En fin, un horror.

Sin embargo este cerebro mío tan tontuno también tiene su parte divertida. Hay frases que hacen saltar automáticamente ciertos resortes de mi cabeza. Un ejemplo. Si alguien dice ‘veo menos que Pepe Leches’ no puedo evitar reírme sin control, me hace muchísima gracia aunque lo haya oído cientos de veces. Si lo intento decir yo es peor porque me da la risa floja según lo digo. Y queda muy ridículo. Me pasa lo mismo con ‘darse un guarrazo’. Risas y algunos momentos absurdos, pero es divertido.

Luego hay otras cosas que me hacen saltar automáticamente a otro pensamiento. Ejemplo. Siempre, siempre, siempre que oigo decir (o digo yo) ‘se acabó’ digo para mis adentros, o para mis afueras si el público es de confianza, ‘porque yo me lo propuse y sufrí… como nunca había sufrido y mi piel se quedó vacía y sola, desahuciada en el olvidó…’ y viene a mi cabeza María Jiménez y todo su sentimiento. Absurdo, sí, pero me pasa.



Muy parecido a cuando alguien habla de un puma o llaman a un José Luis Rodríguez por megafonía o donde sea. Inmediatamente me pongo a cantar ‘pavo real, uhhhh, pavo real, uhhhh… numera… numera… viva la numeración quiéeeeen ha visto un matrimonio sin una amonestación’. También inmediatamente me pregunto si se habrá escrito jamás otra letra más absurda.

Y sé que tengo más pero ahora no me acuerdo. Esto es para que veáis que dentro de mi cabalismo cabe también mucha locura. Decidme que a vosotros también os pasan cosas parecidas. Por favor.

Medidor de sueños

Ya estoy de vuelta de otra jornada agotadora de trabajo. Unos mil kilómetros de coche en dos días. He sobrevivido. Otra muesca en el revólver, pero estoy cansado. Creo que la edad me pasa factura, ya no estoy yo para estas cosas. Caerán más medidas, seguro. Tendremos que volver otras dos veces de aquí a navidades para completarlas. El viaje hasta Orense es muy largo y cansado. Paramos a comer en Allariz. En este sitio que recomiendo a cualquiera que quiera comer bien. A mí me lo había descubierto mi hermana, que además se pasó por allí y estuve un rato con ellos y viendo a mi sobrina que va creciendo a una velocidad de vértigo. Ya tiene casi un año.

El cielo de toda la provincia está cubierto de humo y cenizas. Vimos varios fuegos ardiendo y a los helicópteros e hidroaviones ir de un lado a otro intentando apagar los incendios. El aire olía a madera quemada. Los incendios son algo terrible. La razón que nos dieron es que hace dos semanas que se había terminado la campaña antiincendios del año y habían despedido a todos las brigadas temporales. Así que... fuegos al canto. Triste, muy triste.

Llegamos al hotel y tuvimos una hora antes de reunirnos para ir a las medidas de marras. Di una minivuelta por el centro de la ciudad, compré un libro para los niños y visité la catedral. La foto es de una de las entradas.

Poco tiempo tuve, desde luego. A juzgar por su calle comercial. Orense es la ciudad de los perfúmenes y potingues. Había al menos diez perfumerías en la calle del Paseo. Siguiendo el mismo razonamiento absurdo, y a juzgar por mi minipaseo, también podría decir que en Orense no gustan mucho del dulce porque no me encontré ninguna pastelería. Seguro que tienen pasteles ricos, pero tendrán que ser para otra ocasión.

Las medidas fueron relativamente bien, hasta ahí puedo contar porque la confidencialidad me impide ir más allá. Terminamos hacia la una y pico de la mañana habiéndonos quedado sin cenar. Las galletas que me llevé de Anniehall fueron un bálsamo de sensatez y de placer en medio de tanto despropósito. Gracias, bueni. Nos indicaron un bar que estaba abierto por la noche y donde nos podían dar de cenar. Era un sitio extraño. Era un bar bastante sucio y con comida que dejaba bastante que desear, pero cenamos. El bar tenía adosado una sala de karaoke donde había un émulo de Joselito cantando éxito tras éxito. Me refiero al Joselito actual, no al pequeño ruiseñor...

Nos fuimos a dormir. El hotel estaba bien, la habitación era grande, pero está un poco... ajado. Mi habitación tenía dos ventanas. Una de ellas tenía cortinaje y la otra unas lamas estropeadas que no se movían, así que tuve que inventarme un método para que no entrara la luz de la mañana. Fue un gran error. No el método es sí, que como podéis ver el la foto, es digno de una mente ingenieril:

Un invento totalmente eficaz para impedir la entrada de la luz. El problema es que no fue tan eficaz en impedir la entrada de sonido. Así que me desperté a las siete oyendo cada minuto como sonaba el aviso para ciegos del paso de peatones de la calle. Claro, a esa hora era de noche, así que hubiera sido mejor no hacer nada y dejar que entrara la luz, pero eso lo supe con posterioridad.

A la vuelta intenté parar en Benavente para comprar un queso, pero fue imposible. Bueno, parar, paramos, lo que fue imposible fue encontrar la fábrica de quesos que buscaba. Otra vez me llevaré un mapa detallado, pero el queso cae, seguro.

Paramos en Arévalo a tomarnos un cochinillo por lo bien que lo habíamos hecho y llegamos bastante cansados. Anniehall, que es una bendición, se encargó de bañar a los niños y yo me acosté a las nueve y media y me he despertado a las siete. Cansancio absoluto. Mucho sueño y medidas. Para cuando un medidor de sueños? Sería un artefacto interesante. Por lo menos el nombre lo es, verdad?

Loquillo se va a Cuenca

La verdad es que el título me ha quedado un poco absurdo, pero como cambiarlo una vez que el blogger te ha grabado el borrador por primera vez es prácticamente imposible, pues así se va a quedar.

Creo que ya os he contado más de una vez que me gusta Loquillo. Acaba de sacar un nuevo disco con poemas de Luis Alberto de Cuenca y he oído en alguna entrevista que llevaban más de quince años trabajando en este disco y que por unas cosas u otras se ha ido retrasando y modificando poco a poco.

Contaba en la entrevista que oí que Loquillo tenía entre ceja y ceja a Luis Alberto de Cuenca desde que todos los días en la mili le ponían para despertar la canción de 'Hola mi amor yo soy tu lobo' de la Orquesta Mondragón.

Loquillo es un tipo que siempre ha hecho lo que le ha dado la gana, un espíritu libre, un verso suelto. Puso un paréntesis con los trogloditas cuando vió que eso no funcionaba, que no era lo que quería. Sacó discos en solitario, volvió con el grupo. Se reconcilió con Sabino Méndez. Se hartó de Barcelona y se fue a vivir a San Sebastián con su chica. Ha hecho de productor de documentales... Bueno, sería un no parar.

Es un tío que me cae muy bien y me parece que, además de hacer lo que le apetece, piensa lo que hace y lo que dice. Parece coherente y decente, que ya es mucho decir.

A Luis Alberto de Cuenca lo conozco menos. Aparece intermitentemente en Cowboys de Medianoche, programa que oigo todas las semanas en versión podcast mientras voy o vengo del trabajo. También aparece en alguna tertulia cultural de Luis Herrero. Es una mezcla entre gentleman inglés y pijo madrileño, con la chulería y el sentido del humor incorporados, por supuesto. No he leído nada de su poesía salvo las canciones del disco y he de decir que me han dado muchas ganas de leer más. Las letras del disco son muy buenas.

Como muestra os pongo este Political Incorrectness que lleva dándome vueltas por el cerebro semanas. También os pongo la letra que es de lo mejor que he leído últimamente.



Sé Buena, dime cosas incorrectas
desde el punto de vista político.

Un ejemplo: que eres rubia y que fumas.
Que no crees que occidente
sea un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta.

Otro ejemplo: que el multiculturalismo
es un nuevo fascismo
solo que más hortera
o que disfrutas pegando a un pedagogo
o a un psicólogo
y que el mediterráneo te horroriza.

Dime cosas que me lleven a la hoguera
directamente. Dime, dime, dime atrocidades
que cuestionen verdades absolutas
como "yo no creo en la igualdad"
o dime, dime cosas terribles
como que tú me quieres
aunque no soy de tu sexo.
Que me quieres
con locura y para siempre,
como querían antes
las hembras de la tierra.

Aniversarios y festejos

Para mí los últimos meses del año están llenos de festejos, cumpleaños y aniversarios.

A finales de septiembre es el cumpleaños de la abuela de ND, en octubre cumplen años mi hermano y mi cuñada, en noviembre J y mi madre y en diciembre es el santo de mi tía, que no celebra el cumple, y además cumplía años mi abuelo.

El cumpleaños de mi abuelo era el mismo día que el aniversario de mis padres. Esta fecha solía coincidir con nuestra llegada a Madrid para pasar las navidades y siempre había tarta para celebrarlo. Él era muy goloso. Para mí marcaba el principio de las navidades. Si todavía no estábamos en Madrid mi padre le mandaba unas rosas rojas a mi madre. Como su ramo de novia.

Luego, claro, están las navidades, llenas de fiestas, celebraciones y reuniones familiares. Y yo soy muy de navidades.

También en estos meses ND y yo deberíamos celebrar nuestro aniversario. Como somos bastante trastos nunca hacemos nada pero a mediados de noviembre hará diez años que nos conocimos. Para nosotros esta fecha es más especial que la de la boda. Digo yo que este año algo habrá que hacer ¿no? Hemos visto que justo ese día toca Madeleine Peyroux en Madrid pero creo que no vamos a poder ir entre ballets, dentistas y demás obligaciones. Qué pena, porque era un plan perfecto de aniversario.

Para acabar con las celebraciones, desde hace un tiempo tengo que añadirle a esta época mi, no sé cómo llamarle, ¿regreso a la vida independiente? Por estas fechas empecé a recuperar algo parecido a lo que era la vida anterior a los niños. A olvidarme por un rato de horarios, pañales, cenas saludables y a-la-cama-a-las-nueve. A volver a arreglarse y pensar qué ponerse, a maquillarse, a las conversaciones que pasan de lo trascendental a lo absurdo sin más ni más y sin interrupciones infantiles, a las risas sin control, a hoy prontito que mañana hay que currar, a poner verdes a los tíos (incluso al propio), a desesperar a los camareros por las eternidades carta en mano sin elegir, a disyuntivas imposibles, a cerrar los bares… Entre otras MUCHAS cosas, seguramente más importantes.

Y esto no es solo para celebrarlo, también es para agradecerlo. A ND que hace de canguro paciente y de buena gana. Y también a quien me acompaña, que va variando alrededor de un núcleo fijo (más o menos) que aguanta todas mis tonterías y todavía le quedan ganas de seguir haciéndolo.

Pues nada, a celebrar tocan.

De mis problemas con la autoridad


Nota: ni me había dado cuenta de que el post no tenía título. Si no llega a ser por Paterfamilias ni me entero. ¿Serán los nervios? ¿Será mi atolondrez? Sea lo que sea, gracias Pater. Y al ir a corregirlo casi pierdo el post...


Ya lo conté por ahí. Soy torpe. Si a eso le sumamos mis proverbiales problemas con la autoridad las consecuencias pueden llegar a ser catastróficas. Todavía no ha sucedido, pero todo llegará.

Con problemas con la autoridad no me refiero a que sea una rebelde que va por la vida pasando de todo. No. Más bien al contrario. Yo me paso de legal. Mis problemas vienen porque la autoridad me pone nerviosa. Por autoridad debe entenderse tanto la Policia, un jefe, un profesor… o cualquier persona que yo imagine que sabe mucho más que yo de lo que vaya a tener que tratar con ella. Es verdad que la experiencia me ha demostrado, salvo excepciones, que mis imaginaciones son demasiado benévolas para con la sabiduría del prójimo y quien más quien menos todos vamos improvisando y fingiendo por la vida. Pero da igual, cada vez que me veo en la situación de rendir cuentas me pongo nerviosa.

Por poneros un ejemplo ¿os acordáis de esa escena de Annie Hall cuando está en Los Ángeles y le da un golpe al coche de la policía? Pues algo así soy yo. Un poquito más alta que Woody, sí. Pero en lo demás igualita.

También me pasa cuando el asunto no va solo conmigo. Otro ejemplo, estoy segura de que si un día viene la policía y nos reúne en plan Cluedo a toda la oficina porque ha habido un crimen, me sentiría culpable. Sin serlo, claro. Es más, encontraría razones para que me vieran como sospechosa ‘claro, como yo pasé por allí cinco horas antes y me vio Fulanitez…’.

Esta eterna introducción viene a que hoy me tocaba hacerle la ITV al coche. Y claro, desde anoche ya estaba nerviosa. Pero si eso no es la autoridad, diréis. ¿Cómo que no? Ese señor tiene capacidad de decidir si puedo seguir circulando cual Penélope Glamour sin necesidad de añadir otro gasto más a la vuelta al cole (que madre mía, vaya vueltecita…).

Me miré el camino por tres sitios distintos. Pues nada, me he perdido. Es verdad que luego me he encontrado la mar de bien y sin retrasarme nada, pero ya empezaba mal la cosa.

Por suerte en la casetilla de admisión y pago no he tenido problemas. ‘Pase usted ahí a la izquierda a una línea que esté abierta’.

- Buenos días
- Buenos días, ábrame el capó por favor (bien, esta me la sé, esto se abría por aquí... ¿dónde coño está esto? joder, pues será que no era por aquí…)
- ¿Me permite, señora? (mierrrda, justo donde yo no lo encontraba)
- Jeje… mmmhhh, ya sabía yo que era por aquí, pero es que se esconde la jodía

Luego, todo hay que decirlo, he encontrado todas las luces (y eso que siempre las llevo en automático) a pesar de mi estado completamente cardíaco tras la primera cagada.

- Avance un poco y espere a que la atiendan.

- Sí... avance, avance… ahí, punto muerto y suelte todo.
- Muy bien. Frene…
- Ahora avance… ahí, suelte
Meeeeec, segunda cagada, solté todo pero no lo puse en punto muerto, así que me salí del sitio y marcha atrás toooda roja para colar las ruedas traseras, otra vez, en el hoyito ese.

Luego ya sin incidentes. Ya me temía que me caía al foso encima del hombre y todo.
Bueno no, sin incidentes, no.

- Aparque ahí y vuelva a que le entregue los papeles.

He aparcado estupendamente y he vuelto… a la línea del de la moto de al lado. Creo que rojo no es el color que para entonces tenía mi cara.

En fin, que así soy yo, paso de engañaros. Torrrrpe como yo solita. Supongo que a los de la ITV les he despertado (era prontísimo). Aunque supongo (decidme que sí) que estarán hartos de ver cosas peores.

¡Ah! y la vuelta a la oficina perfecta. Y eso que no había mirado el camino. Y con pegatina nueva para mi cocherito, oye.

¿Hay algún médico en la sala?

No sé qué me pasa, lo confieso. Yo pensaba que este curso iba a ser agotador, que no iba a tener tiempo para nada y que lo más elaborado que íbamos a cenar iban a ser tortilla francesa.


Pues resulta que no. Es cierto que han tenido que pasar unas semanas de adaptación. Y que la semana pasada que fue bastante loca, con ND de viaje y primera de clase por la 'tarde' (aceptando que a salir del cole a las cuatro se le puede llamar por la tarde). Pero esta no sé qué pasa que estoy hiperactiva. Vale, empezó ayer y lo mismo me desinflo mañana mismo pero estos dos días en mí no son normales.

Ayer. Llegué pronto a trabajar. Tan pronto que algunos lo consideran de madrugada. Y esto para una búho como yo, es un gran esfuerzo, creedme. Lo que pasa es que compensa, así puedo salir pronto y aprovechar más la tarde. C ha empezado a hacer ballet este año y tenía que ir a comprarle sus zapatillas. Decidí ir al sitio que más cerca queda de la oficina. Error, a veces el camino más corto resulta no ser el camino más corto. En fin. Como terminé rápido intenté llegar a la tienda de al lado. Imposible. Después de dos vueltas absurdas entre rotondas, vías de servicio y carreteras nacionales desistí. Recordadme que ahí tampoco vuelva. Ya tenía hecho medio recado. Me fui a casa. Mientras hacía mi comida avancé algo de la cena (para que luego os metáis con la amasadora), comí, escondí los primeros regalos de Navidad (sí, ya), preparé la merienda de los niños y me fui a buscarles. Andando. Estuvimos en el parque, cultivé un ratito mi lado oscuro, volvimos a casa (reventados, los tres), termine la cena y, ya sí, me caí en el sofá, que le tocaba a ND acostarlos. Cansada sí, pero no con la sensación de otros años de hacerlo todo mal y deprisa.

Y hoy. He madrugado también, aunque un poquito menos,. He terminado mi informe legal sobre País Emergente (todavía no me lo creo). He ido a hacer la mitad del recado que algún alcalde o ingeniero listillo no me dejaron hacer ayer. Vuelta a casa. Mientras preparaba mi comida y después de comer he dejado preparadas las cosas para por la noche meter un bizcocho en el horno. He comido. Finalmente ND se ha llevado a J al logopeda así que he podido hacer mi bizcocho, empezar la comida de mañana y preparar la cena. Cuando C ha vuelto del parque nos hemos ido al dentista a encontrarnos con nuestros hombres. Hemos descubierto siete caries por un lado, ocho por otro, lo que es una pulpectomía, una pulpotomía, que a los niños también se les pueden poner coronas... ¡Ah! sí, y he notado como se abría un boquete del tamaño de un túnel de Gallardón en la cuenta corriente.

¿Que si estoy cansada? Pues sí. Pero con ganas de hacer cosas, de no parar. Si hasta parece que voy a volver al blog... Vale que mis tareas no son nada del otro mundo, que son pura rutina y poco estimulantes. Pero sean las que sean esto en mí no es muy normal. ¿Hay algún médico en la sala?

¿El bizcocho? Psé, ahí lo tenéis, creo que me he pasado de horno...

Brain Rules

Ya me tocaba post de libros. Luego os venís arriba y os ponéis a comentar y esas cosas, pero aquí también se tratan temas aburridos y que seguramente solo me interesen a mí, pero para eso es mi blog (al menos en parte).

Amazon, entre muchas cosas fantásticas, tiene una que me hace picar casi siempre y es que sigo en twitter a @AmazonKindle y todos los días, y solo por ese día, ponen un libro a un precio entre 1 y 2 dólares. Son libros que tocan todos los campos. Hay novelas, clásicos, libros de historia... en fin, una perdición porque muchas veces los compras casi convencido de que no los vas a leer. Así me pasó con la biografía de Bismark, que me lo he comprado pero de momento no me llama lo suficiente. Claro, ves que el libro en tapa dura cuesta 35 dólares y que a tí te lo dejan por uno... y no soy de piedra!

El libro que me compré de Styron también era una oferta de estas. Y también he comprado un libro que se llama Gotham y es una historia de NY, aunque son mil páginas y me parece que también voy a ir dejando que madure...

El caso es que uno de los libros que ofrecieron se llama Brain Rules. Está en los más vendidos en libros de educación, liderazgo y transformación personal. Para salir corriendo, verdad? Pero no, es un libro muy interesante. Es cierto que termina cada capítulo con resúmenes tipo ficha y está enfocado a los fallos que él ve en la forma de enseñar y de trabajar en las empresas. He visto que lo hay en español y que se llama Exprime tus neuronas.

El libro tiene doce capítulos, uno para cada regla. Por regla el señor Medina entiende un hecho demostrado de cómo funciona el cerebro. Así las doce reglas son sobre:
  • Ejercicio. El ejercicio aumenta tu capacidad cerebral.
  • Supervivencia. El cerebro también evolucionó.
  • Cableado. Cada cerebro está cableado de manera diferente.
  • Atención. No prestamos atención a cosas aburridas.
  • Memoria a corto plazo. Repetir para recordar.
  • Memoria a largo plazo. Recordar para repetir.
  • Dormir. Dormir bien para pensar correctamente.
  • Estrés. Los cerebros estresados no piensan de la misma manera.
  • Integración sensorial. Estimular más los sentidos.
  • Visión. La visión vence al resto de los sentidos.
  • Sexo. Los cerebros de hombres y mujeres son distintos.
  • Exploración. Somos exploradores natos.
Hay cosas curiosísimas. Por ejemplo, indica que los recuerdos a largo plazo se generan tras AÑOS de interacción entre el hipotálamo y la zona del cerebro donde se almacena ese recuerdo. También indica como se produce el fenómeno de la visión y que ya el propio ojo (o las células nerviosas de la retina, más bien) trocea la información que viaja al cerebro, donde es nuevamente troceada y luego recompuesta. De manera que lo que vemos no es lo que el ojo recibe, sino una interpretación de una interpretación. Habla de la mancha negra del ojo y como el cerebro rellena ese espacio creando la apariencia de que lo que vemos es real.

También asegura que si tratáramos de diseñar un lugar lo menos propicio para aprender de acuerdo a lo que sabemos sobre el cerebro, seguramente obtendríamos nuestros colegios actuales. Cuenta como, y a mí eso también me llamó muchísimo la atención, el cerebro cambia físicamente cuando aprendemos algo, se modifica físicamente la estructura de las neuronas y sus conexiones con otras neuronas. Comenta "You can get a headache just thinking about the fact that deep inside your brain, at this very moment, bits of neurons are moving around like reptiles, slithering to new spots, getting fat at one end or creating split ends. All so that you can remember a few things about Eric Kandel" (te podría dar dolor de cabeza solo de pensar en el hecho de que en lo más profundo de tu cerebro, en este mismo momento, trozos de neuronas se están moviendo como reptiles, arrastrándose a nuevos lugares, engrosando un extremo o creando nuevas terminaciones, todo esto para poder recordar algunas cosas sobre Eric Kandel). Impresionante, no?

También habla de como hay dos momentos en los que estos procesos de reconfiguración son más agudos: en los primeros 3 años de vida y en la adolescencia.

Otro mito que cae es el de la multitarea. El cerebro no es multitarea, tiene que dejar de pensar en una cosa para pensar en otra. Solo puede prestar atención de manera secuencial y tiene que dejar de prestar atención a una cosa para atender a otra.

Otra cosa interesante es que la memoria a corto y largo plazo se almacenan en el mismo sitio. Lo que convierte a un recuerdo a corto plazo en uno de largo plazo es la repetición de ese recuerdo, la interacción con él de manera que las neuronas envueltas en él se hacen más gordas, como autopistas en lugar de caminos y hace que sean enlaces fuertes y permanentes en lugar de débiles.

También explica el proceso de recordar y como el cerebro, para proyectar una imagen coherente, añade trozos al recuerdo que no estaban allí, los recuerdos nos engañan.

Habla de la diferencia de sueño y como los hay que rinden mejor por la mañana y no les cuesta mucho despertarse (alondras) y como hay otros que rinden mejor por la tarde-noche y les cuesta irse a dormir (buhos). Explica la importancia del sueño y como un estudiante brillante que pase a dormir menos de siete horas, pasará a estar entre los peores de su clase.

Comenta como los mismos mecanismos que te hacen saltar ante la presencia de un depredador son los que están involucrados también en el sexo o ante una comida suculenta. Un estado de sobresalto es común al estrés y al placer.

El estrés crónico dificulta enormemente el aprendizaje, así como el aprender sólo usando un sentido así comenta:

  1. Principio multimedia: los estudiantes aprenden mejor a través de palabras e imágenes que solo a través de palabras.
  2. Principio de contigüidad temporal: estudiantes aprenden mejor cuando las correspondientes palabras e imágenes se les presentan de manera simultánea en vez de en sucesión.
  3. Principio de contigüidad espacial: Los estudiantes aprenden mejor cuando las imágenes y textos están próximos.
  4. Principio de coherencia: estudiantes aprenden mejor cuando no se incluyen cosas extrañas al tema.
  5. Principio de modalidad: los estudiantes aprenden mejor a través de animaciones y narración que a través de animación y texto en la pantalla.
Vistos estos principios, a cuántos de vosotros os han enseñado siguiendo estas reglas? A mí no, desde luego.

En fin, tengo un montón de anotaciones y subrayados porque es un libro muy interesante, aunque es largo, pero está explicado con cierta amenidad y se sigue bastante bien. Si os interesan las cosas del cerebro, el aprendizaje y esas cosas, yo os lo recomiendo. Hay también uno sobre las reglas del cerebro infantil que se llama Baby Rules, es para niños de 0 a 5 años. A los míos ya los doy por perdidos para la causa, pero a lo mejor dice cosas interesantes sobre como enseñar a los bebés.

Sin cine

Estoy escribiendo este post desde la casa de mis padres en Ávila. Va a ser un tanto nostálgico, lo aviso. El caso es que desde hace unas semanas el cine de al lado de casa de mis padres ha cerrado. Cuando yo era pequeño (sí, alguna vez lo fui) había varios cines en Ávila, pero entonces me daba igual porque yo casi no iba al cine. Recuerdo que mis padres nos llevaron a ver Ben Hur a un cine una vez. Sí, no tenían las películas más actuales. Recuerdo que las películas recientes había que ir a verlas a Salamanca (o a Madrid, pero a nosotros nos llevaban a Salamanca). Allí vi Bambi, Tobi y ET, por ejemplo.

Poco a poco nos fuimos quedando sin cines en Ávila hasta que solo tuvimos EL cine. El Tomás Luis de Victoria. Se modernizó de alguna manera y empezó a traer películas más o menos actuales. Era un cine grande, con gallinero y todo y una pantalla enorme. A mi madre no le gustaba nada porque pasaba frío. Y la verdad es que tenía un olor a rancio bastante desagradable.

Recuerdo que hace muchos años tenía las butacas tapizadas de lona verde como de mesa de billar. En algún momento las cambiaron por unas butacas que en su momento parecerían modernas, pero ahora están desvencijadas y el relleno está desgastado.

Además era el cine del colegio. Sí, era parte de ese enorme edificio en forma de prisión llamado colegio diocesano asunción de nuestra señora. Así que allí también teníamos las funciones anuales de las fiestas del colegio. Recuerdo ver allí el jovencito frankenstein y la carrera del siglo. La carrera del siglo la vi cuando iba a primero de EGB y llevé a mi hermano pequeño. En la puerta yo dije que iba a primero y al verlo mi hermano pequeño dijo y yo a segundo!... de párvulos. Anécdota que siempre nos cuenta mi padre.

Recuerdo también en una función al director diciéndonos que teníamos que aplaudir a todos y a continuación salir un chico para tocar el saxofón, dar una nota para afinar y estallar todos en aplausos. El enfado del 'staff' fue monumental.

Recuerdo el anuncio de óptica atalaya que ponían siempre antes de cada película, incluso películas con descanso para cambiar el rollo. A ese cine me llevó mi tío cuando yo tenía 4 años a ver la guerra de las galaxias. Luego vino el anuncio de movierecooooooord (chiu, chiu, chiu, chuuuu!!).

Antes tenía una entrada semienterrada y había que bajar unas escaleras en semicírculo. No había entradas numeradas y se montaban unos atascos y apretujones en las puertas memorables. Luego lo modernizaron, quitaron ese vórtice de apretujones e hicieron una segunda sala más pequeña.

Durante toda mi adolescencia y ahora ya madurito (me ha costado escribirlo, pero ya camino de los 40 es lo que soy) par mí ha sido el cine. Hace unos años abrieron unas multisalas en el centro comercial, pero eso es distinto. Los del cine contraatacaron montando la infraestructura para películas 3D, pero parece que no ha sido suficiente para atraer gente y han cerrado.

Ahí vimos Up con C y tuvimos que salirnos porque le daban miedo los perros. Allí también vimos Rapunzel, aunque esta vez sin 3D y con esa canción de Bustamante y Marta Sánchez que Anniehall había olvidado astutamente.

En fin, que me ha dejado un poco chafadillo. Son cosas que te hacen ver el paso del tiempo, te hacen recordar buenos momentos que pasaste. Puede que vuelva. He encontrado esta explicación en el diario de Ávila y además he encontrado en la noticia a una señora que se llama Montaña, Montaña Domínguez. No os digo más. Sólo espero que no esté cerrado definitivamente, aunque solo sea desde un punto de vista un tanto egoísta, me gustaría que volviera a abrir.

Londres, los malasios y las ratas

Ya estoy de vuelta de otro viajecito y nuevamente estoy hasta los huevos de tanto viajecito. Esta vez vuelvo de Londres. Ya tengo archicomprobado que Londres es una ciudad para ricos. Si no te importa gastarte 300€ por noche, dormirás en un buen hotel. Ahora, si, como yo, no te puedes gastar más de 150€... vete preparando. A lo mejor con tiempo, con meses de antelación consigues algo decente. Con un par de semanas, olvídate.

Como siempre con Iberia tuve retraso a la ida y a la vuelta. Eso ya es un clásico. Me comí a bordo un "bocadillo" jamón. Guardé la etiqueta para que veáis que el pan no es harina, agua y sal, no. El pan de Iberia es: harina de trigo, agua, huevos, materia grasa vegetal, azúcar, levadura, gluten de trigo, sal, emulsionantes E-471 y E-481, mantequilla en polvo, levadura desactivada, conservante E-282, harina de trigo malteado, agente de tratamiento de la harina E-300 y colorante E-101. Además, pedí una cerveza para acompañar, ¡y me pusieron Cruzcampo! ¡Desalmados!

Llegué al hotel y me instalé en una habitación con una envidiable posición en el sótano con vistas (a menos de dos metros) a la cocina. Qué más podía querer? Para remate la ventana vibraba cada vez que alguien andaba por el pasillo o se abría o cerraba una puerta. Algo más... bueno, la ducha estaba rota. Ah, sí... estaba en la cama subrayando cosas con un boli y se me cayó debajo de la cama. Moví la cama y me encontré esto:


Estupendo, verdad? Me quejé educadamente y les dije que lo limpiaran, por favor. Después de la reunión volví a la habitación y seguía exactamente igual. Volví a recepción y les dije que me dieran una hoja de reclamaciones. Me preguntaron que por qué y les dije que porque no me habían limpiado la habitación. Me dijeron que me cambiaban de habitación y acepté. Le dije al tío que me acompañara para enseñarle lo que había. Cuando lo vió me dijo que eso no era suciedad, que era insecticida para matar a los bichos de la moqueta. Yo le dije que si no podían limpiarlo, ya que eso solo estaba así debajo de la cama y no por toda la habitación y me dijo que no porque tenia que actuar varios días porque era para matar a los bichos de la moqueta porque si no esos bichos podrían matar a niños pequeños. Después de esa explicación me quedé mucho más tranquilo. Es cierto que en esa moqueta podía haber incluso alguna serpiente o incluso algún guepardo pequeñito agazapado esperando para comerse a algún niño.

Parece que le estoy cogiendo el gustillo a esto de protestar...

Mi nueva habitación era amplísima y como muestra os pongo el armario. Tuve que usar un gran angular para que cupiera en su totalidad...

Otra cosa desconcertante de una habitación tan minúscula, en la que no tenía sitio para dejar la maleta más que en el suelo entre la cama y el baño, es que tenía 11 enchufes. Alguno tan interesante como este:

Sí, justo en el techo encima del cabecero de la cama. Su utilidad? Os dejo a vosotros encontrarla.

Quedamos a cenar los del proyecto en un restaurante malasio y de camino al mismo me crucé con una rata. Nos saludamos y cada uno siguió su camino. En el restaurante malasio me pedí un plato no sin antes preguntar si picaba y me dijo que no, no, que era mild. Mis cojones mild! me puse colorado como un tomate y a sudar mientras blasfemaba contra los malasios en voz alta. Vamos, llego a pedirme uno que pica y lo mismo no lo cuento...

Hice las compras de rigor. Vamos, lo habitual: sujetadores para Anniehall y extracto puro de vainilla. El dependiente de la tienda me preguntó que si era alemán... lo habitual. Le compré un libro de cocina y a los niños un par de cuentos.

El jueves me tocó defender mi postura en el proyecto y terminé con dolor de cabeza de pelear con el inglés (con la persona, no con el idioma... aunque también). Discutir en un idioma que no es el tuyo y con un nativo es una experiencia terrible, pero creo que salí vivo de allí. Luego se lo comenté al alemán que el día anterior había pasado por lo que yo y me dijo que a él también le pasó.

Paseando me encontré el hospital donde Fleming descubrió la penicilina y vi la casa de Sherlock Holmes en Baker Street 221b:


En la placa de la casa de Holmes pone Shelock Holmes, consulting detective 1881 - 1904. Estos ingleses son la monda...

Tengo montado un lío de mil demonios porque tuve que cambiar dinero dos veces y una cena la tuve que pagar con la tarjeta y eso a los de la universidad no les viene muy bien, por lo que parece.

En Heathrow compré un tónico para Anniehall, unos short bread para casa y una cena para el avión. Avión que salió con retraso y llegó tardísimo, como es costumbre. Me he terminado de leer el libro del cerebro del que ya os hablaré un día de estos. Puede que haya sido la última vez que vaya a Londres dentro de este proyecto. Es una ciudad fantástica, pero también es de un cutrerío difícilmente superable.

Reciclando

Pues resulta que esto de los campos de girasoles se agota. A ver, sí, somos estupendos y hacemos unos campos de girasoles monísimos. Pero resulta que en breve los girasoles dejarán de estar subvencionados. Y sin subvención, queridos, esto no renta ni girando por la noche. El súper plan de crecimiento de quien me paga el sueldo dice no obstante que los próximos años hay que seguir creciendo. Con la que está cayendo y con un par. Sí, señor.

Así que unos tíos muy listos y con mucho arte han salido al mundo a buscar cosas a las que dedicar nuestros esfuerzos. Desarrollo de negocio lo llaman ellos. Yo los llamo ingenieros que descubrieron a destiempo que su vocación era otra. Pero eso es otra historia. Se han dirigido a los países emergentes ya que por aquí no hay quien venda un lápiz ni manera de conseguir financiación para el grafito. Y han decidido que una buena forma de que emerjamos por allí es reciclando chapapote. Muy ecológico todo.

Y muy oportuno porque hace unos añitos hicimos un ya un amago patrio de reciclaje chapapótico. Buena ocasión, han pensado, nos lucimos con algo que sabemos hacer y que además podemos fusilar a saco. Esas eran las órdenes cuando empezamos el asunto. Fusilamiento y cero invención a toda pastilla.

Cuando se dieron cuenta del pequeño detalle de que la ley hay que cumplirla, la cosa cambió un poco. Buenoooo, hombre, una pequeña adaptación a la legislación local sí hay que hacer. Por supuesto de la susodicha legislación de País Emergente no tenemos ni idea.

Ahora resulta que el fabricante del chapapote que tenemos que reciclar es una gran empresa estatal de País Emergente. No sé si lo sabéis pero no hay nada peor que una empresa estatal. Lo mismo no es eficiente, lo mismo no sabe hacer la o con un canuto. Pero si hablamos de burocracia… en eso son expertos. Para cada cosita que se te ocurra existe una norma que te dice cómo hacerla, presentarla, montarla… Un horror. Y claro, nos han dicho que tenemos que cumplirlas

Pero nuestros desarrollanegocios son más chulos que un ocho y han decidido que ¡ja! burocracia a ellos. Que no cumplimos porque nosotros lo valemos. Y porque tenemos unos ingenieros que todavía no han descubierto lo errado de su vocación

Y aquí me tenéis, quemándome las cejas leyendo normas de la gran empresa estatal de País Emergente. Normas en un idioma que desconozco ¡ole

Y luego tengo que hacer un precioso informe justificando que no las voy a cumplir. Yo le pondré un lazo pero me parece que estos no saben con quién se juegan los cuartos. Que yo vengo de un sitio parecido y el procedimiento es el procedimiento aunque se haya demostrado absurdo en las mil ocasiones anteriores.

Para darle más aliciente a mi apasionante tarea añadiré que mi jefe es Pijus. Ese Pijus sobre el que le debo mi mitad de un post a Juanjo pero al que soy incapaz de describir como se merece.

El rinconcito de Tochi (III): Cuidado, bicho contagioso

Ya se sabe que todo se pega menos la hermosura. Y yo pensaba que no, porque pese al tiempo (sobre todo cibernético) que paso con Annie, sigo sin tener una chispa de glamour en mi extenso cuerpo. Puedo pasarme un mes yendo a trabajar con los mismos vaqueros (aclaro que tengo secadora, así que lavarlos los lavo, que yo soy muy relimpia), el habitualmente lamentable estado mis pelos ha alcanzado niveles comparables a los de la duquesa del Alba (¡viva la novia!) y no puedo combinar los cinturones con los zapatos porque yo no uso cinturón… Pero el refranero popular es sabio e ineludible, y te ataca por donde menos lo esperas, así que lenta pero inexorablemente estoy cayendo en las garra de la muy temida… reposterexia (chumchum chum chum CHUMCHUM)

Al principio, como todos los adictos, trataba de justificarme a mi misma “No… si yo lo hago porque J tiene alergia a la leche y claro, las tartas hay que hacerlas en casa”. Pero hay que asumirlo. He comprado colorantes alimenticios, bolitas y fideos de colores, fideos y pepitas de chocolate, estrellitas y corazones de azúcar, esencia de azahar, azúcar vainillado, caco puro, levadura normal, de panadería, sobres de gaseosa, moldes de silicona, papelitos para muffins, cortapastas… y lo he usado todo. He entrado en blogs de cocina y me he imprimido recetas (¡¡yo!!). He hecho una tarta con forma de pez (chulísima). Me he inventado excusas para ir a casa a hacer un bizcocho. He intercambiado megas y megas de correos con (el foco infeccioso) Annie hablando de coberturas de colores y temperaturas de horno. Incluso hago versiones propias de la receta, siempre fracasadas. Soy una yonki.

Lo peor es que a J no le gustan los dulces, quedan 2 meses para su cumple, puedo comprar tartas especiales para alérgicos y a J2 le gustan más (con razón) las de pastelería. Mi santo no desayuna y no come en casa, mi hermana es diabética, mi padre también, a mi madre no le gusta nada que lleve más de un gramo de azúcar… no tengo público objetivo. Igual hago como Annie y me traigo mis experimentos al curro, a ver si se los comen los pitufos.

Por supuesto, como en todos, hay grados, yo no tengo amasadora, ni expositor de tartas ni hago las virguerías que hace la maestra. Si la reposterexia fuera alcoholismo, yo sería de los que toman vodka a escondidas para disimular el aliento, Annie se bebe directamente la colonia de sus hijos. El caso es que me temo que estamos ante una nueva epidemia y que Annie es el paciente cero. Y con los recortes en Sanidad esto es imparable…