Casas y trastos

Hace poco estuve un una casa preciosa. Decorada al detalle y para vivir cómodamente en ella, funcional y muy bonita. Donde aparentemente algunas cosas no pegan con otras y, sin embargo, el conjunto era pura armonía. Una casa de revista pero donde uno se ve viviendo.

Si yo fuera de cumplir lo que me propongo lo que debería proponerme para 2012 es acabar, siete años después, de rematar la casa.

Cuando compramos el piso hicimos reforma, miramos en revistas, cambiamos un montón de cosas y nos esmeramos en elegir cada detalle con cuidado. También alguien hizo un pasaplatos inopinadamente pero eso es otra historia. Cuando nos cansamos y la pasta se agotó, paramos y nos dijimos, ‘esto ya lo iremos haciendo poco a poco’. ¡JA!

Yo pensaba que esto a mí no me pasaría. Recuerdo ir al casoplón de mis abuelos y pensar cómo era posible tener esa pedazo de casa en esas condiciones lamentables: sillas donde uno no se podía sentar, lámparas que no funcionaban, grietas en la pintura, cortinas viejísimas…

Y también en cómo me meto con mi madre porque a ellos también les está empezando a pasar: el armario de la entrada con la puerta rota desde hace siglos, el frente del lavaplatos que está feísimo de viejo y alguna otra cosa que ahora no recuerdo.

Y resulta que a mí también me pasa. Tenemos la casa prácticamente como se quedó tras la obra. Bueno, no, hemos puesto las habitaciones de los niños. Aparte de eso ahí siguen los tiradores que iba a cambiar en las puertas de los armarios que mantuvimos siguen siendo los del año 73.

Nuestro baño es precioso y, cuando lo hicimos. Tenemos una encimera gris antracita con dos lavabos sobre encimera. Debajo íbamos a poner un mueble y ¿dónde está ese mueble? Pues en ningún sitio. Seguimos teniendo una cajonera de plástico horrorosa de por sí y que además ahí queda fatal. MUY CUTRE. Pero nosotros lo somos más. ¿Alguien conoce algún carpintero apañao?

Peor todavía es que no hemos puesto una lámpara en un recoveco del pasillo. Ahí sigue lo que dejaron los de la obra, una bombilla con casquillo y dos cables enganchados ¡con cinta aislante! a la instalación de casa.

Mi madre nos hizo unas cortinas a juego con la cuna de C (cuando solo estaba C). Hasta se curró hacerle un bordado igual al dibujo de la cuna. Cinco años y otro niño después ¡no hemos puesto las cortinas! Igual que el cuadro para el cabecero de nuestra cama que tenemos enrollado en algún sitio pendiente de enmarcar. Qué desastre.

Lo peor es que te acostumbras a vivir así. Se te olvida. La cajonera de plástico hace su servicio, podemos abrir los armarios, el pasillo tiene luz, cuando no queremos que nos vean los vecinos bajamos la persiana y el cuadro realmente es superfluo. Así que sobrevivimos y se nos olvida.

Es más, se nos olvida hasta que lo tenemos pendiente. Antes de vez en cuando salía con la idea de buscar una barra para las cortinas, buscaba muebles de baño... Ahora ya ni eso.

Pero cuando me paro y lo miro pienso en lo trastos que somos. Y en lo incapaz que seré nunca de tener una casa preciosa. Y en cómo se repite la historia y que no hay nada nuevo bajo el sol.

One Life

Hay cosas en la vida que parecen hiladas a través de casualidades y no sabemos muy bien como interpretarlas. La verdad es que me he puesto trascendente ya en la primera línea, aunque este post no va sobre trascendencias, sino sobre animales.

Ayer vi un documental que se llama One Life. Documental de la BBC sobre nuestro mundo. Decir BBC es decir calidad, imágenes sorprendentes y bellísimas además de aprender cosas nuevas de la mejor manera posible: estando entretenido.

La forma en la que llegué a enterarme de su existencia es un poco absurda y me va a conllevar el sambenito de gafotas, pero os lo contaré porque ya sabéis que yo soy muy dado a la autolapidación. Deberíais probarlo alguna vez, no hay nada como una buena autolapidación matutina para que el día sea más llevadero. Yo suelo hacerla con cantos rodados que son menos dados a abrir brechas. La autolapidación es el Memento Mori de los pobres. Ir con una persona al lado que te recuerde que eres mortal solo está en manos de césares. En cambio, darte cuenta de tu tontería intrínseca es algo mucho más económico y el resultado debe de ser similar. Cuando sea césar y tenga a alguien diciéndomelo, ya os lo contaré.

En fin, que he descarrilado completamente. A lo que iba. Ayer leí una columna de Arcadi Espada en la que decía que el año 2011 había sido muy bueno y recomendaba el que para él era el libro del año que se titula The Better Angels of Our Nature de Steven Pinker en el que sostiene la tesis de que la violencia ha ido disminuyendo a través de los últimos milenios y que estamos viviendo la época más pacífica de la especie humana. Dado mi conocido diógenes digital (expresión que tomo prestada a Bichejo) me lancé a por él y lo encontré en una página que se llama Atheist Movies y decidí echarle un vistazo al sitio y allí encontré el documental.

He de decir que yo soy un fan de los documentales de animales. De la BBC me he visto que recuerde planeta tierra, planeta azul, mamíferos, life y ahora me estoy viendo planeta helado, todos magníficos. Pero este me ha resultado especial. A lo mejor es el hecho de haberlo visto en una televisión, la de mis padres, con alta definición, pero el caso es que me pareció bellísimo e interesantísimo. Aquí os dejo el trailer:



"Every living thing on this planet shares the same desire not just to live but to foster new life.

We are not different. We see so much of us in them and them in us. Whether its intelligence or ingenuity, strenght, grace or determination, courage, even love.

Their lives, our lives, all live on earth will be richer if we choose to remember everything we have in common, to remember we share one planet, one future."

Mi traducción:

Todas las formas de vida de este planeta comparten el mismo deseo, no solo de vivir, sino de impulsar nueva vida.

No somos diferentes. Vemos mucho de nosotros en ellos y ellos en nosotros. Ya sea su inteligencia, ingenio, fuerza, elegancia o determinación, valentía e incluso amor.

Sus vidas, nuestras vidas, todas las vidas en el planeta serán más ricas si elegimos recordar todo lo que tenemos en común, recordar que compartimos un planeta, un futuro.

Además, a esto hay que ponerle la voz de Daniel Craig y es que no es lo mismo que os lo cuente yo que que os lo cuente el mismísimo James Bond... ya tardáis en verlo!!

Soltereando

Pues ya se me acaba, casi, el solterismo. No ha sido Premium de luxe porque me tocaba venir a currar pero no ha estado mal. (Sí, Moli, te he robado el nombre y la imagen, las dos cosas del mismo post).

Esta vez podéis estar orgullosos de mí. No he ordenado nada, no he limpiado nada ni he cambiado ropa de sitio. He hecho solo lo que me apetecía. Bueno, menos trabajar. Pero incluso en el trabajo he hecho lo que me ha parecido. Sin nadie que me diera la lata organizándome el tiempo. Tenemos casi terminada la oferta y mañana creo que voy a poder adelantar cosas para enero. Lo nunca visto.

He dormido fatal, eso sí. Todo el mundo, cuando sabe que te vas a quedar unos días sin niños te dice eso de ‘pues a ver si aprovechas y descansas’. Yo sé que lo hacen con buena intención pero a mí no me apetece descansar, la verdad. Me apetece andar por ahí sin tener hora de llegada, quedar con gente a la que nunca veo, comer a deshora cosas nada sanas, leer sin que nadie me interrumpa… Sí, claro que me gustaría descansar, pero si tengo que sacrificar algo en mi tiempo de solterismo elijo el descanso. Aun así ayer me eché una siesta que me supo a gloria. Y que me desveló hasta las tres de la mañana también. Aunque gracias a eso hice unos roscones deliciosos (para la reposterexia también hay tiempo durante el solterismo, cómo no).

Mi balance es positivo, sí. A ver, ¿que preferiría estar de vacaciones con los niños y con ND? Pues sí, pero no siendo posible pues… pues he aprovechado muy bien mi tiempo. El domingo conseguí ver a parte de mi familia a la que no veo junta más que cada dos años o más (aunque curiosamente este año sí nos habíamos juntado en verano). El lunes, después de darle plantón a alguien me dieron plantón a mí, así que me fui a resolver regalos navideños. Con bastante éxito la verdad. Y me vi el especial navideño de Downton Abbey que si no habéis visto ya podéis dejar de leer e ir a verlo.

El martes… ¿qué hice el martes por la tarde? ¡Ah! sí, fui a la pelu y luego a cenar con unas amigas con las que siempre me lo paso fatal y no me río nada. Mentira, me lo paso siempre en grande y el martes no fue una excepción. Hubo alguna caña mal tirada, un vino estupendo, un arroz con bogavante más que aceptable, cotilleos jugosos, momentos gloriosos y alguien con muy buen juicio que nos hizo retirarnos a tiempo a las que no estamos de vacaciones. ¡Gracias! Por si alguien se lo pregunta, a tiempo viene a ser rondando la una y media. Ejem.

Ayer me volvieron a dejar tirada. Pero, si queréis que os diga la verdad, me vino muy bien. Me eché una siesta muy reparadora. Demasiado como ya he contado.

Hoy es mi última tarde de solterismo. Y también la voy a aprovechar muy bien. Voy a merendar en un sitio con muy buena pinta y con mejor compañía. Miedo me da, que no paramos de rajar ninguna de las dos y yo mañana tengo que madrugar mucho para no pillar el atasco rumbo al reencuentro familiar. Pero que me lo voy a pasar bien, eso no lo dudo.

En días como hoy

Trabajar en estos días que no trabaja casi nadie es muy raro. Desde que empecé a trabajar me ha tocado venir a la oficina casi todas las navidades. Prefiero cogerme los días la primera semana de enero así que no me importa. Casi me gusta porque aunque los jefes se empeñen en que haya alguien la realidad es que, en nuestro trabajo, son días de casi nada. Muchos suministradores cierran por lo que no hay documentos nuevos para comentar ni llamadas que hacer para apretar a nadie. Y muchos jefes de esos que se creen imprescindibles se van de vacaciones por una vez así que tampoco tienes a nadie que te apriete.

Yo tengo la ¿suerte? de tener siempre alguna oferta para entregar por estas fechas. Como no hay nadie dando la lata con otros asuntos se trabaja rápido y bien siempre que el plazo no sea descabellado.
Así que en esas estamos, trabajando en la semana entre las fiestas mayores y con una oferta para entregar.

Lo malo es lo extra laboral. Con un ritmo de trabajo nada trepidante, hay mucha ocasión para perder el tiempo. Pero no hay nada que hacer con ese tiempo. No puedes cacharrear con el correo. ¿Dónde están esos en esos chats que se montan tus amigos cuando más curro tienes y que te obligan a cerrar el correo para poder trabajar algo? Pues de vacaciones. ¿Dónde están esos aluviones de entradas nuevas en tu lista de blogs que cada vez crece más y ya no te da tiempo a leer más que en diagonal? Pues de vacaciones. ¿Dónde están esas ofertas de buyvip, privalia y similar que te tentaban todos los días con campañas que no tenías tiempo de ver? Pues de vacaciones o con campañas garrafón.

¿Y quién no está de vacaciones? Pues los cuatro gatos que venimos estos días. Así que no nos queda otra que juntarnos para los cafés con gente rara. Rara porque no es la gente con la que normalmente hablas de temas de fuera del curro. Y rara, porque nos ha tocado juntarnos con uno raro de cojones.

Pero raro en plan mal. No tengo nada en contra de los frikis, que conste. Tengo amigos frikis y hasta es posible que a mí alguien me considere una de ellos. Pero es que este es raro para mal. Es de estos que se creen más listos que los demás, con derecho a hacer preguntas indiscretas y que cree que lo suyo es lo único.

Tengo la mala suerte añadida de que es de los únicos que llega pronto. Así que hoy, y solo llevamos dos días, ya me he puesto en modo ‘no’. Ya no le miro cuando le contesto con monosílabos, he pasado de tomarme el primer café sola con él. Luego, ya con más gente, sí me he tomado otro. Pero creo que mañana voy a perdonármelo también. No le soporto y además creo que se me nota. Soy súper borde (más de lo habitual) con él.

Así que venga, a publicar se ha dicho que mañana no voy a poder tomarme cafés con nadie y algo tengo que hacer.

Lecturas pre-navideñas

Después de estas entrañables fiestas en la que algún exceso hemos cometido llega el momento de pagar un pequeño peaje embaulándose un post de libros doble como Dios manda. En esta ocasión os voy a hablar de Visado para Shanghai de Qiu Xiaoling y de la breve historia de la incompetencia militar de Ed Strosser y Michael Prince. Así, variadito para que no os quejéis.

El de Visado para Shanghai es el segundo de la serie del inspector Chen. La primera me gustó bastante y esta está bien, aunque tiene un estilo muy chino. Hay constantes refranes y citas de poetas o filósofos chinos. La sensación es un poco como de duelo de dichos. Como si alguien empezara no hay mal que cien años dure y le contestaran sí, pero a buen hambre no hay pan duro y dijera cierto, pero no te olvides de que a buen entendedor pocas palabras bastan... y así. Es bastante desconcertante, pero tiene su encanto.

El inspector Chen es a la vez policía y miembro del Partido. Se muestra esa China corrupta en la que los mandos del Partido y los nuevos ricos se reparten la tarta. No voy a contar la historia para no desvelar nada, pero está bien. Es una novela negra entretenida, recomendable para los que os guste este tipo de libros. A mí me gustan y he pasado un buen rato leyéndola. Os dejo un par de párrafos:

"—Bueno, ¿qué vamos a hacer?
—Como dice el proverbio chino, disfrutaremos en este paraíso terrenal. Aquí hay muchos jardines. Suzhou es famosa por su arquitectura paisajística: pabellones, lagos, grutas, puentes, todo pensado para crear un ambiente ocioso y confortable, que reflejara el gusto de la clase erudita y de los oficiales durante las dinastías Qing y Ming —Chen sacó un mapa de Suzhou—. Los jardines son muy poéticos, con puentes serpenteantes, senderos cubiertos de musgo, gorgoteantes arroyos, rocas con formas fantásticas, antiguos mensajes colgados de los aleros de los pabellones rojos, todo ello contribuye a formar un todo orgánico.
—No puedo esperar más, inspector jefe Chen. Decida por mí un destino. Usted es el guía."

"—No. Yo no estaba en la fábrica el día en que desapareció, pero no se llevo el dinero —dijo Pan, terminándose con deleite las doradas y digestivas glándulas del cangrejo—. Debió de tomar la decisión por impulso."

"Le satisfizo ver que ella llevaba lentillas para pasar la velada. Sin sus gafas con montura plateada tenía un aspecto más femenino. También lucía un vestido nuevo, bien apretado en la cintura, lo que realzaba su fina figura. El antiguo dicho tenía razón: «Una imagen de Buda de arcilla debe estar magníficamente dorada, y una mujer debe ir bellamente vestida»."

El segundo libro es el de la breve historia de la incompetencia militar. Son capítulos de la historia chapuceros. Aunque digan que es sobre la incompetencia militar, es más bien sobre la incompetencia de los políticos y de los militares que no saben decirles que eso es una chapuza. El libro está bastante bien. Está contado con tono de humor y son capítulos entretenidos. Casi todos los episodios son del siglo XIX y XX. Empieza con el emperador Valente y la entrada de los godos en el imperio y termina con el golpe de Estado contra Gorvachov. He descubierto tangencialmente una historia que me ha fascinado y ya he encargado este libro a Amazon. Es la de un ejército que se formó con checos exiliados para ayudar a liberar a su país del imperio austrohúngaro y de los alemanes en la primera guerra mundial y que cuando quisieron evacuarlos a Francia, tuvieron que atravesar Rusia en plena revolución Bolchevique y se hicieron con el control del transiberiano desde Ekaterimburgo, a donde llegaron el día después de que asesinaran al zar, hasta Vladivostok. Hay de por medio el robo de un tren lleno de oro, Trotsky, los cosacos, el desembarco de las potencias aliadas en Vladivostok... en fin, que quiero conocer más de esa historia que me parece impresionante.

Os pongo un fragmento para que veáis el tono de humor:

"Woodrow Wilson: Presidente estadounidense idealista y con gafas. El ex profesor universitario llevó Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial unos pocos meses después de haber sido reelegido justamente por haber prometido que no entraría en la guerra. Y cuando un académico se pone a luchar, vale más ir con cuidado. Ni siquiera una guerra que costó a Estados Unidos más de 100.000 bajas consiguió frenar las ansias luchadoras de Woody: cuando vio la oportunidad de hacerse con los comunistas, redactó corriendo un memorando y se volvió a poner manos a la obra. La verdad desnuda: Era tan arrogante que incluso los franceses le odiaban. Méritos: Se enfrentó a los comunistas cuando el senador Joseph McCarthy aún estaba en la escuela primaria. A favor: Tenía un plan de catorce mandamientos sobre cómo gobernar el mundo. En contra: Su plan tenía cuatro puntos más que los mandamientos de Dios.

Vladimir Lenin: Con la inestimable ayuda del kaiser Guillermo II, lideró a los bolcheviques en su toma del poder en Rusia después de asesinar al zar y a su familia de amenazadores niños. La verdad desnuda: Creía en una revolución mundial de la clase trabajadora tras la que nadie poseería nada, pero todo el mundo trabajaría duramente para poseerlo todo entre todos, o algo parecido. Méritos: Convenció al kaiser de que le enviase de regreso a Rusia para iniciar una revolución a pesar de que él odiaba a los alemanes y los alemanes le odiaban a él. A favor: Impulsó una revolución mundial con el pegadizo tema de una canción: La Internacional. En contra: Formó la Unión Soviética.

Almirante Alexander Koichak: Una vez superada la emoción de estar acuartelado en la ciudad de Omsk, en Siberia occidental, a 2.500 kilómetros de Moscú, el ex almirante se autoproclamó Dirigente Supremo de Rusia. La verdad desnuda: Estaba guapo vestido con su uniforme de almirante y los países occidentales le apoyaron. Méritos: Robó toda la reserva de oro del zar. A favor: Estaba consagrado a destruir a los bolcheviques. En contra: Las tácticas navales no funcionan demasiado bien en tierra.

General de división William S. Graves: El general Graves, que no se había precisamente distinguido al defender el frente de San Francisco durante la Primera Guerra Mundial, recibió la nada envidiable tarea de derrocar al gobierno ruso con una minúscula división de infantería. La verdad desnuda: Las órdenes finales que recibió del secretario de Guerra en la estación de tren de Kansas City fueron: «Que Dios le bendiga y adiós.» Méritos: En Rusia pronto se dio cuenta de que sus soldados aguantaban mejor las resacas que los bolcheviques. A favor: Nunca se tragó el cuento de que la aventura siberiana iba a salir bien. En contra: Después de leer el ridículo memorando de Wilson, se imaginó que aquel ampuloso asunto iba a terminar mal, pero a pesar de ello se embarcó diligentemente en la aventura."

Un libro muy interesante, salvo que la copia digital que leí era infame. Os lo recomiendo.




Museando

Puff, acabo de llegar a casa después de haber estado toda la mañana de museos. Ayer por la tarde me di cuenta de que podía ir a ver la exposición del Hermitage de El Prado. La verdad es que hubiera podido pensarlo antes y comprar la entrada con más antelación, pero visto por otro lado tuve suerte porque compré la última entrada que quedaba por internet para todo el día. Esa entrada era para las 9 de la mañana! Así que para allá que salí a las 8 de la mañana haciendo caso a la página web del consorcio de transportes que me decía que tardaría unos 50 minutos. 'Graso' error porque estaba en la puerta del museo a las 8:30 y hoy hacía un frío importante. Estuve dando un paseo por los alrededores y luego me puse en la cola mientras unos operarios encima de nosotros soldaban algo y caían chispas cerca de nosotros. Muy navideño.

Entré el cuarto o quinto, pero, como yo no quería audioguía, entré el segundo después de una señora bastante rápida, la jodía! No tuve que soportar ninguna aglomeración ni manada de jubilados en su visita de clase de pintura, así que lo ví todo bastante cómodamente. La exposición está bastante bien y da idea de la magnificencia y opulencia de los zares. A mí lo que más me gustó fueron unos tesoros escitas y griegos de los siglos V al III a. C. Espectaculares! Os lo recomiendo y, especialmente a Juanjo_ML. Había también muchas joyas de esas que solo pueden tener los rusos con tanto diamante y esmeraldas y oro que casi hacen daño a la vista. También me encantaron un joyero y un plato de plata de una orfebrería como yo no he visto en mi vida.

Respecto a la pintura, hay cuadros muy buenos de Tiziano, Caravaggio, Rembrandt, Velázquez... bastante notables, sobre todo un retrato de Rembrandt de un estudioso que es impresionante. Pero he de decir que la parte de pintura es la que me decepcionó un poco. Entiendo que no vayan a traerte todas las joyas del Hermitage, pero es que es así como se ha vendido, crees que vas a ver todas sus obras maestras y no es así. Hay muchos cuadros que no dicen nada y que parece que están de relleno.

También hay una parte con un Monet, dos o tres Picassos, unos Cézanne y otros dos de Matisse. Hay un Kandinsky enorme sobre el diluvio universal que está en el límite de lo que admito como arte abstracto y un cuadro en negro de un señor que no me acuerdo como se llamaba, pero que es de esos en los que pienso que el pintor se está riendo de mí.

Hay algunas esculturas impresionantes como una Magdalena de Canova o un modelo del éxtasis de Santa Teresa de Bernini.

Merece la pena verlo. Ya que estaba allí me di una vuelta por la colección permanente y estuve viendo a El Bosco, del que nunca me canso, y vi una parte que creo que no he visto nunca del museo con pinturas románicas. Las de la Vera Cruz de Maderuelo es de una belleza casi sobrecogedora y yo ni sabía que estaba en el museo, la imagen del post es un detalle de esa parte. También hay algunas pinturas de San Baudelio de Berlanga, de la que los americanos compraron casi todas y están allí. Da un poco de pena, la verdad. Es parecido a lo que hay en el Museo Nacional de Arte de Cataluña con las iglesias del Pirineo.

Me he comprado una camiseta en la que pone Velázquez en cirílico. Esta, que me ha hecho gracia:


Después de eso me animé y me fui a por un mollete de jamón y a ver la Fundación Lázaro Galdiano. Está al lado de donde trabajo y siempre he querido pasarme, pero nunca he encontrado el momento. El museo es la casa de Lázaro Galdiano y ese es su fuerte y su fallo. Está muy bien ver la casa y las distintas estancias, pero eso hace que los cuadros estén fatalmete iluminados y que haya unos brillos que te impiden ver los cuadros correctamente y ese tener que acercarte para ver el título o el autor y luego tener que alejarte cuatro o cinco metros al otro lado de la sala para poder ver algo es agotador. De todas maneras es un museo impresionante y poco conocido, creo. Tiene el famoso cuadro del aquelarre de Goya que yo siempre pensé que era más grande y es más o menos de tamaño A3. Además, aquí sí que había grupos de guía y jubilados. El guía es la persona más pontificante que he visto. Se daba una importancia como si hubiera descubierto la penicilina y tenía a los pobre viejecitos derrengados y buscando donde sentarse. Además, no me dejaba ver unos cuadros de Lucas Cranach y he tenido que volver después para poder verlos.

Tal vez haya sido demasiado y mientras estoy escribiendo esto ya estoy mezclando cosas, así que dentro de un mes ya no me acordaré de casi nada, pero me alegro de haberlo hecho porque muchas veces conviene ser turista en tu propia ciudad. Muchas veces nos da pereza o no caemos en la cuenta de la cantidad impresionante de exposiciones y museos que hay para visitar en Madrid, aunque ahora estoy que casi no siento las piernas... la falta de costumbre, supongo.

Aprovecho la ocasión para desearos unas navidades inmensamente felices, faltaría más! Besos y abrazos para todos!

Imperdonable

Es imperdonable que haya tenido que morirse Césaria Évora para que hablemos de ella aquí. Con lo que nos gustan sus canciones. El sábado se murio en San Vicente, su isla caboverdiana. Yo he querido ir a Cabo Verde desde que conocí a Cesaria, entre otras cosas para comprobar si era verdad esa leyenda de que recibía en su casa a quien allí se presentara. Ahora, si alguna vez voy, que espero que sí, no podré comprobarlo.

Me gusta su voz un puntito ronca aunque dulce, como la de Billie Holyday (solo en ese puntito) pero en portugués. Y me gusta mucho como suenan las canciones en portugués. Las suyas eran una especie de cantes de ida y vuelta que se quedaron a medio camino entre el fado y la bossa nova (que me perdonen los entendidos, porque esta es mi impresión personal y nada docta).

Nunca la vi en directo pero hubo una época que la llevábamos siempre en el coche. La llamaban la diva de los pies descalzos. Y nada más, seguro que encontraréis por ahí obituarios bien informados si os pica la curiosidad. Yo os dejo con su música.

Hoy lo que toca, claro es Sodade que, imagino, es la forma caboverdiana de la saudade portuguesa, y que vendría a ser la morriña gallega, creo.


Miedo

Hoy hemos tenido una reunión en el trabajo. Una reunión en la que nuestro jefe nos ha dicho que no hay proyectos y que habrá despidos o reducción de jornada. Lo de la reducción de jornada no habrá quien lo acepte, supongo, porque eso afecta al despido y al paro. Además teniendo en cuenta que según él esta situación duraría al menos hasta junio-julio. Lo que significa que ya tendríamos los seis meses para el cómputo del paro y de la indemnización. Visto que ninguno de nosotros quiere eso, se presentan despidos.

Para nosotros lo mejor sería que nos despidieran a todos y con la indemnización, el paro y eso, montar nosotros mismos una empresa en la que no tengamos que justificar nuestro sueldo y el de otra persona (llámese profesor) que no sabe ni de qué va el proyecto. Pero eso tampoco sucederá, porque no nos van a despedir a todos.

Uno empieza a tener algo de miedo porque tiene una familia detrás. Es cierto que Anniehall trabaja y que tenemos algunos ahorros, pero uno no puede impedir darle vueltas a la manivela y centrifugar. De pronto el suelo que pisas no es tan firme y puede haber alguna trampa escondida. Los momentos de cambio pueden ser para bien o para mal, pero a mí me crean cierta inquietud, cierto desasosiego. Soy así.

Por otro lado, eso de crear la empresa es algo de lo que habíamos hablado, pero siempre era como un futurible, ahora es una posibilidad real y en la que yo creo, pero eso sí que es un salto al vacío de gran magnitud.

Hay que decir que al final en la reunión también han sido todo palabrería diciendo que alguien le ha dicho a alguien que a lo mejor le llaman para algo... y que a lo mejor ni eso. Incluso ha habido un momento mítico en el que nuestro jefe nos ha dicho que si montamos una empresa y buscamos un director que se lo digamos a él! Ahí tus huevos y olé!

En fin, que habrá que ir actualizando en currículum y ver qué se cuece por ahí, que por otro lado es lo que creo que quiere realmente mi jefe que hagamos para aligerar la plantilla y no tener que pagar indemnizaciones por despido improcedente. Hay que recordar que mi empresa tiene beneficios, aunque según mi jefe las pérdidas de unos no se pueden cubrir con los beneficios de otros.

Pues eso, que puede haber cambios o no, o vete tú a saber, pero que las cosas van mal.

Lo que más me fastidia es que no ha habido ni la más mínima autocrítica. El hecho de que todos hayamos trabajado más horas de las debidas, de que tengamos días de vacaciones sin coger para estar sin trabajar tres meses (si yo siguiese las reglas de días de vacaciones que ofrece a otros y que yo no me apunto porque me parece inmoral ahora tendría creo que más de cincuenta días de vacaciones pendientes -podéis hacer el cálculo con dos días de vacaciones por día en el extranjero-), de que los precios que cobra nuestro jefe por nuestros trabajos sean irrisorios, el hecho de que huya de los problemas, de que esté pagando durante dos años a una persona para que consiga contratos y no haya conseguido ni uno... de eso nada.

Y, como ya he dicho, el hecho de que haya gente que cobre parte de su sueldo por el trabajo que yo hago y que no sepan ni de qué va el proyecto... eso es algo normal, aunque luego los que tienen que bajarse el sueldo para que seamos competitivos somos nosotros, no ellos...

Bueno, tampoco os quiero aburrir, que problemas tenemos todos, pero como aquí se supone que escribimos de lo que nos pasa, pues esto es lo que me pasa hoy. Gracias por aguantar el rollo.

El debut (y II): Oscuro no, oscurísimo

Como os decía, ninguno de esos momentos vergonzosos se me vino a la cabeza el día de octubre que recibí un correo inocente de la madre de un compañero de C: 'hola chicas, a S y a mí se nos ha ocurrido que podíamos hacer algo sobre el plan SI en la clase de los niños ¿os apuntáis?'. Inconsciente y cándida respondí presta que sí. Total, nos juntamos cinco.

A la primera cita solo acudimos cuatro. La idea era revisar los libros que recomienda el programa y ver qué podíamos hacer. Hablamos de Jamie Oliver, que tiene un programa para intentar que los niños coman verduras.

Y, no sé cómo, en algún momento, alguien dijo 'Podíamos disfrazarnos de verduras'. Miré al resto tragando saliva, acojonada. Era la única. A mí alrededor solo veía entusiasmo. 'Sííí, y una podía vestirse de Cardio' (Cardio es la mascota del programa, es un corazón). Por qué en ese momento no dije 'ni de coña, yo no me visto de verdura, qué vergüenza' nunca lo sabré. Por qué no me levanté y me fui. Pues tampoco. 'Bueeeeno... vaaale... no sé... estoooooo' 'Mirad, aquí hay un disfraz de zanahoria muy chulo y muy fácil de hacer' 'mmm, sí...' (hilo de voz). Lo sé, estáis pensando que cualquier persona en su sano juicio debería salir corriendo en semejante situación y que soy una cobarde o, peor, una loca por no haberlo hecho. Pues ¿sabéis que os digo? Que no me arrepiento de haberme quedado.

Porque yo pensaba: estas chicas son gente normal, me caen bien, tienen unos hijos bien educados... ¿qué demonios? ¿zanahoria? Pues zanahoria. Con un par. Bien es verdad que seguía algo acojonada y que me reconfortó mucho el correo de la quinta (la que no fue) cuando se enteró del disfraz. Sin querer llamarnos locas abiertamente quedó bastante claro que a ella aquello le parecía un desatino.

Así que nos hemos pasado dos meses largos quedando casi un día a la semana, preparando el guión, los disfraces, un tren con cajas de cartón (chulísimo por cierto), una cesta de frutas y verduras... Y merendando. Y riéndonos mucho. Y con los niños moscas pero sin saber muy bien qué pasaba y por qué nos juntabamos tanto para jugar. El último miércoles nos interrumpían constantemente, está claro que algo se olían.

El jueves 'estrenamos'. Aunque el ensayo general fue un despropósito nos lo pasamos en grande. Eso sí, el estreno ha sido un éxito total (¿no hay un dicho sobre los buenos augurios de los malos ensayos generales?). Los niños se lo han pasado pipa, las profes nos han felicitado, no nos hemos equivocado mucho y ha habido momentos de caos completo. Hasta nos están intentando convencer para que repitamos para todo el cole.

Pues eso, cuatro tías frisando los cuarenta vestidas de zanahoria (y no os he contado que llevábamos un ¡tocado con hojas verdes!) y otra más metida dentro de un corazón/burka de gomaespuma con tela roja brillante. Probablemente la vez que más vergüenza debería haber pasado y, sin embargo, la que menos me ha importado. Y la que más he disfrutado. Aunque creo que no tanto como C y sus compañeros.

Aquí tenéis a una zanahoria. Le falta el tocado, claro, pero después de tanto tiempo intentando mantener el anonimato no la vamos a cagar ahora ¿no?

El debut (parte I)

Siempre he sido yo muy teatrera. No, la verdad es que no. Lo que soy es muy vergonzosa y tengo mucho sentido del ridículo, que no son exactamente lo mismo. Pero si fuera capaz de vencer las dos cosas creo que me gustaría participar en algún grupo de teatro o algo así.

En el cole, como todos supongo, tuve mis momentos teatrales. Y los disfrutaba. Aunque lo cierto es que no son como para estar orgullosa.

Por ejemplo, en cuarto de EGB se nos ocurrió hacer un playback de Hombres G para los padres (sí, lo sé). Como yo era la máxima fan (sí, sí, lo sé…) y la única que se sabía de memoria tooodas las canciones de ‘La cagaste Burt Lancaster’ pues me tocó hacer de cantante. Y cantamos, claro, ‘Marta tiene un marcapasos’. Todavía me acuerdo de la cara de vergüenza de mi sufrido padre cuando las cuatro le señalamos con el dedo al sonido de ‘es idéntico a su padre’. Sí, sí, esa fui yo. Ejem.

Luego, al llegar a sexto, estaba emocionada porque parte de la nota de gimnasia era por un bailecillo que nos teníamos que inventar: ‘El Montaje’. Ese era solo para la clase (gracias a Dios). Y creo que lo hicimos varios cursos. Uno de ellos, todavía me acuerdo, con la canción de un anuncio de Coca-cola. Nos juntábamos para ensayar, en casa de alguna, en los recreos, antes de entrar a clase… y nos lo pasábamos pipa. Aunque luego lo que hacíamos era, sobre todo, el mamarracho. Cosas de la preadolescencia, supongo.

Otro año nos apuntamos tropecientos al grupo de teatro, después de que el curso anterior tuviera un éxito aplastante con ‘La dama del alba’ de Casona. Así que a unas pocas nos relegaron a labores no interpretativas, que no había obra en el mundo con tanto personaje. Total, otro bailecito, medio alegórico este, sobre el tema de la obra (que no recuerdo cuál era). Además la directora del grupo no tuvo mejor idea que emparejarme con otra chica que sí, bailaba muy bien, pero era la mitad que yo en estatura. Un horror se mire por donde se mire, por la pareja, por la alegoría...

Los años de BUP preparamos alguna cosa para la función de Navidad. Se me ha quedado la espinita clavada de no haber hecho el baile de la madre sufragista de ‘Mary Poppins’. Mis amigas, qué aburridas, prefirieron hacer la canción esa de despedida de los niños de ‘Sonrisas y Lágrimas’.

Y otro, también para la función de Navidad, una amiga y yo preparamos una obrilla navideña sobre un ángel, ligerísimamente inspirado (ejem) en una película. Toda la clase estaba emocionada y la profe nos sugirió para el protagonista al típico vago que hay en todas las clases. La verdad es que el tío lo hacía bien pero el día antes de estrenar dijo que se piraba y no hubo forma de convencerle. Me tocó hacer su papel porque era la única que se lo sabía de memoria. Y tuvimos bastante éxito a pesar de todo.

También están mis momentos estelares sobre ruedas junto a Cionín y, después dejar el baloncesto, unos años que me apunté a gymjazz y hacíamos actuaciones en residencias de ancianos y así. En fin, qué añadir a eso.

Con todo este curriculum artístico sobre el lomo, en la mismísima estela de Miriam Díaz Aroca (por citar a una paisana también ¿multidisciplinar?) llegué a principios de octubre de este año. Ni la cara de terror de mi padre al verse señalado por preadolescentes, ni la vergüenza propia por el baile alegórico, ni el recuerdo infausto de verme en los vídeos de patinaje yendo a corregir a mis compañeras ante el público cuando se equivocaban… nada de eso me vino a la cabeza el día que empezó todo.(Continuará)

La Purga Parisina

Hoy voy a escribir un post experimental así que espero que quede medio apañado, pero no puedo garantizar nada. Voy a contaros un poquito de mi viaje de ayer a París y del libro que acabo de terminar de leer que se llama Purga de Sofi Oksanen. ¿Por qué? Pues porque me apetece. Podría hacer dos posts separados, pero vamos a mezclarlo a ver si sale una buena combinación o por el contrario se parece más a los bocadillos que se prepara Anniehall.

No sé cuantas veces he estado en París a lo largo de los últimos tres años, pero puede que esté cerca de las diez. El proyecto ya se acaba y creo que me queda una última visita, pero esto se está acabando. He de reconocer que París me ha ido gustando más cada vez. No digo que no me gustara como ciudad monumental, está claro que es una ciudad preciosa. Es más una molestia del tipo para lo poco que estoy es una ciudad demasiado grande y que me hace la vida más difícil en vez de más fácil. Es habitual que haya huelga en algún tipo de transporte, es casi imposible encontrar un taxi cuando lo necesitas, no hablo francés y los hoteles suelen ser pequeños y malos para el dinero que pagas por ellos.

Pero al final le he cogido el gustillo y estas últimas veces he aprovechado para pasear por sitios no turísticos, patear las calles, mirar escaparates, sentarme a leer... en fin, que me ha gustado mucho. Incluso intento hablar francés, idioma del que no he estudiado ni una sola palabra. Creo que ya he dicho alguna vez que me equivoqué al elegir alemán como segundo idioma en la Universidad en lugar de francés. Porque creo que dos años de francés me hubieran dado más fruto que los dos años de alemán que di y que tengo casi olvidados.

Enlazando de manera magistral esta crónica de viajes con el libro os diré que la primera referencia que tuve del libro fue porque mi hermano se lo regaló a mi madre en francés hace un año o quizás más. Me quedé con el nombre, Purge, supongo que por alguna tontería de mi cabeza que me haría gracia como la purga de Benito o algo así. El caso es que leí una reseña en el blog de libros de Mamá en Alemania en la que decía que era de lo mejor que había leído últimamente y me lo apunté. Lo conseguí en inglés, pero no me atreví y finalmente lo conseguí en español y me lo he leído casi del tirón. La mitad antes de irme a París y la otra mitad entre los aeropuertos y el hotel.

El libro tiene como principal argumento el encuentro entre una anciana campesina estonia, Aliide, y una joven rusa, Zara, que aparece en el jardín de la casa de la anciana. A partir de ahí se nos cuenta la relación entre ellas y sus vidas anteriores. Se van desvelando secretos sobre sus pasados. El de la anciana tiene que ver con la segunda guerra mundial, el comunismo y las relaciones con su hermana y cuñado del que ella estaba enamorada en secreto, y el de la joven con su intento de una vida mejor y como acaba metida en una red de prostitución y explotación de mujeres. La historia va saltando de los dos pasados al presente y cada capítulo tiene un título que te indica la fecha y te resume el capítulo.

El libro está bastante bien, te engancha y se lee muy rápido a pesar de que son casi 400 páginas. Yo le pongo como pega el final. No voy a contar nada, pero al final aparecen una serie de informes del NKVD sobre ciertos asuntos de la historia de los que yo no entendí nada. No me enteré de ninguna información que me pareciera relevante e iba de atrás adelante y de adelante atrás releyéndolos buscando si me había dejado algo porque no entendía por qué estaban ahí. Si me había dejado alguna clave o algo. Y si me la dejé, ahí se ha quedado porque ya digo que no saqué nada en claro de esa parte.

Os pongo un fragmento:

"Ya desde el principio, Paa le dejó claro que estaba en deuda con él. En cuanto la saldase, podría marcharse, pero primero debía pagar. Y sólo podía pagarle trabajando para él con eficacia, haciendo trabajillos bien retribuidos. Zara no comprendía el motivo de dicha deuda. A pesar de todo, empezó a calcular cuánto capital había amortizado, cuánto le quedaba aún, cuántos meses, cuántas semanas, días, horas, cuántas mañanas, cuántas noches, cuántas duchas, mamadas, clientes. A cuántas chicas le daría tiempo de conocer. De cuántos países. Cuántas veces se pintaría aún los labios de rojo y cuántas veces Nina volvería a coserle puntos. Cuántas enfermedades cogería, cuántos moratones le saldrían. Cuántas veces le meterían la cabeza dentro de la taza del váter o cuántas volvería a estar segura de que se ahogaría en el lavabo con las garras de hierro de Paa en la nuca. El tiempo, aparte de las manecillas de un reloj, corría también de otra manera, y su calendario se renovaba a todas horas, porque le ponían nuevas multas diariamente. Bailaba mal incluso después de haberlo ensayado durante una semana."

En fin, me lo acabé y me acosté mecido por el ruido del metro que pasaba a la altura de mi ventana veinte metros más allá. Al día siguiente tuve mi reunión que fue mejor de lo esperado. El inglés no se metió conmigo, creo que fue más que nada porque visto el nivel de asistencia (éramos tres) vio que si seguía apretando las clavijas en la siguiente reunión iba a estar él solo...

Terminamos muy pronto y pedí que me cambiaran el billete que tenía para las 8:45 por otro a las 4:45, así que muy contento. La parte mala es que tuve que hacer la cola de facturación y fue Ahhorroroso para las pocas personas que estábamos allí. Qué lentitud y qué ineficacia! en fin, compré una caja de macarons para casa y me puse a leer otro libro. Afortunadamente no se me bloqueó el kindle como me pasó en mis últimos dos viajes a París, ya creía que había cierto gafe.

Y pongo como dato anecdótico que se sentó a mi lado un señor que hablaba todo el rato por teléfono a voces sobre alguna historia que tenía con algún acto y un alcalde y pegué la oreja porque no me podía concentrar en el libro. El señor tenía una voz, dicho con todo el respeto, que era una mezcla entre Llongueras y Paco Martínez Soria. Hablaba sobre artistas y políticos y en un momento dijo su nombre que metí directamente en google para encontrarme que era un escultor de nombre Ángel Orensanz. Yo, de escultura sé muy poco y no había oído hablar de él, pero a lo mejor Consu's o el Hombre Revenido o alguien más cultivado que yo en el tema saben algo de él. Ahí lo dejo como dato.

Ah, y la foto del post es otro memorial sobre la redada de judíos y su encierro en el velódromo de invierno y nuevamente aparece la descarga de la moral francesa diciendo que lo hicieron, en primer lugar, la policía de Vichy y en segundo lugar porque los alemanes les obligaron a ello. A lo que me viene a la cabeza esa frase tan de madre '¿y si tu hermano te dice que te tires por un puente tú vas y te tiras?' Pues eso.


Algo huele a podrido...

Este podría ser, por el título, un post político o social, pero no, es peor, es un post sobre libros!!

Acabo de terminar de leer Algo Huele a Podrido de Jasper Fforde, cuarto libro de la serie de Thursday Next que he leído gracias a la gentileza de Bichejo que me lo dejó. Por supuesto, lleno de firmas y de ex-libris. Ya le he dicho que eso es un poco peligroso porque esas cosas pueden tener valor en el mercado negro. Nosotros los dealers sabemos donde está el negocio...

Es un libro que está muy bien, pero noto una cierta falta de empuje según va avanzando la saga. Los dos primeros son buenísimos y estos dos están bien y son muy entretenidos, pero no son lo mismo. Por un lado hay menos sorpresas y recursos narrativos que usaba antes y por otro lado ya estás acostumbrado a según qué cosas. Este, en concreto, es el que menos referencias literarias tiene y en este caso no hay ningún libro que se trastoque o al que se cambie el final o algún protagonista haga algo... Es cierto que aparece Hamlet, tampoco desvelo nada porque eso ya lo pone en la portada del libro.

Lo más curioso ha sido la aparición de San Zvlx que habla en inglés antiguo y eso en el libro se muestra como letras góticas.

He llegado al final del camino en español, al menos de momento, porque aunque hay dos títulos más en inglés, en español aún no están traducidos. Veré lo que hago, a lo mejor pruebo a leerlos en inglés a ver qué tal... Si lo hiciera me libraría del traductor y sus leísmos que ya me está cargando bastante, la verdad. Puede que sean leísmos aceptados, pero a mí me ponen muy nervioso. No me gusta leer cosas como:

"Hamlet había sido añadido a última hora al plan. Cada vez más preocupado por las noticias de que en el Exterior se le podía considerar «indeciso», había solicitado permiso para comprobarlo personalmente. Era algo muy raro, ya que a los personajes fictícios rara vez les importaba la opinión pública, pero si Hamlet no tuviese nada de lo que preocuparse, y ya que se trataba de la estrella indiscutible de Shakespeare y había perdido una vez más el galardón anual al protagonista romántico más turbulento frente a Heathcliff en los premios MundoLibro de ese año, el Consejo de Géneros consideraba que debía hacer algo para calmarle. Además, Jurisficción llevaba tiempo intentando convencerle para que fuese la fuerza policial en el drama isabelino desde que sir John Falstaff se había retirado por motivos de «buena salud», y se consideraba que un viaje al exterior podría contribuir a persuadirle."

En fin, que os lo recomiendo si os han gustado los anteriores, pero que va perdiendo gas como la gaseosa... esperemos que remonte en próximos capítulos...

Ahora me estoy leyéndo Purga de Sofi Oksanen. De momento me parece un poco pesado, pero ya os contaré...


De puentes y performaces

Nota: esto lo escribí ayer, pero alguien me pisó el post...

Hoy, amiguitos, después de una celebración por todo lo alto (la verdad es que no celebramos la Constitución pero lo pasamos muy bien) he venido a currar agotada, con flojera muscular y un catarro que no se me acaba de quitar. Hoy hay una niebla que no se ve ni el edificio de enfrente. Hoy es día hábil entre dos días festivos. Y yo, como muy pocos otros, he venido a trabajar.

Y hete aquí que llego y ¿qué me encuentro? Pues que había pasado por alto el siguiente anuncio en nuestra intranet corporativa. Ese lugar donde tienen a bien informarnos de los asuntos más importantes que nos acontecen... bueno, y también de otros menos importantes. Esta es la noticia

AVISO

A todos aquellos pringesforzados empleados que acudan a su puesto de trabajo el día 7 de diciembre, es un placer anunciarles que la jornada laboral estará amenizada por la exitosa banda de fama mundial ‘Taladro y martillo’ que interpretará su última creación 'Robarle un despacho a la pradera'.

Entre otros, nos deleitarán con sus aplaudidos hits: ‘Atornillando el perfil’ Y ‘Ajustes a martillazos’.

Para quien no los conozca, esta es la oportunidad. El grupo además convierte el concierto en toda una performance en la que caben diversas artes interpretativas, incluyendo entre canción y canción interpretaciones dramáticas del máximo nivel con momentos estelares como el ya famoso ‘y esto donde vaaaaa?’ o coplas tradicionales silbadas con su incomparable estilo.

Un lujazo, vaya, solo accesible a los gilipollassacrificados que vienen a trabajar entre dos días de fiesta.


De alguna manera nos tienen que corresponder nuestros desvelos ¿no? Agradecidos teníamos que estar porque se tomen estas molestias.

Pues eso que, hoy 7 de diciembre, he venido a currar y me he encontrado a mantenimiento haciendo un despacho al ladito de mi sitio. ¡Chupi calabaza!

De ratas y japoneses

Chuuuun, chun. Chuuuun, chun. Chun, chun, chun, chun, chun (léase entonando la música de tiburón). Nuevamente la amenaza se cierne sobre vosotros y voy a hablar de ¡libros!. No huyáis! Bueno, si queréis huid, que aquí lo primero es que la gente esté contenta, y si no os apetece, pues pasad de post y ya está.

Os vengo a hablar de dos libros: Firmin de Sam Savage y La Devoción del Sospechoso X de... esperad que lo mire... Keigo Higashino.

Leí una reseña de este libro en el blog de Carmen y me pareció que me iba a gustar y así ha sido. Firmin es una rata que le coge gusto a leer. Primero empieza comiéndose los libros y luego aprende a leer. Es una rata a la que no le gustan las ratas y le gusta el mundo del hombre, pero no puede encajar. Intenta vías de comunicarse aprendiendo el lenguaje de signos, pero lo más que consigue es decir "Adiós cremallera". Es una rata sensible, que odia su aspecto y sus limitaciones y que intenta encajar, pero no es posible. Va al cine a ver películas y, a partir de medianoche, a ver las películas de 'beldades'. Tampoco quiero decir mucho porque no quiero destripar nada. Un libro bastante entretenido y divertido de leer que a la vez tiene un trasfondo más profundo sobre el lugar de cada uno en el mundo. Os lo recomiendo y le agradezco la reseña a Carmen.

Unos extractos:

"Me senté al piano y tecleé unas cuantas frases, sólo para desentumecer los viejos dedos, pendiente de las pisadas en la escalera. Luego pasé a Colé Porter: «Miss Otis Regrets» y «My Heart Belongs to Daddy». En el fondo, me gustaba más ser Colé Porter que ser Dios. Pasé a Gershwin y «I Got Rhythm», y al poco tiempo estaba verdaderamente lanzado, el piano daba brincos, y yo también, en lo alto de la banqueta, cantando a pleno pulmón."

"Infestar es una palabra interesante. La gente normal no infesta, por más que se empeñe. Nadie infesta nada, sólo las pulgas, las ratas y los judíos. Cuando te pones a infestar, estás buscándote un lío. En cierta ocasión, un hombre con quien estaba de charleta en un bar me preguntó que a qué me dedicaba. Yo le contesté: «A infestar.» Me pareció una respuesta de lo más irónico, pero el tipo no lo cazó."

"Nunca he estado muy bien de la cabeza, pero a loco no llego. Aquí levantará usted una ceja, quizá, o las dos, mas no por ello dejará de ser cierto que una cosa son los ensueños diurnos y los jugueteos mentales, y otra muy otra estar como una cabra. Y no pertenezco al número de las criaturas que pueden estar locas sin saberlo. Hay mucha gente que está aún peor que yo. Me consta porque lo afirma nada menos que Peter Erdman, el autor de El yo como otro. En este libro, el doctor Erdman refiere casos reales de seres humanos enormemente gordos que se plantan ante el espejo y se ven más delgaditos que un maniquí de París; y otros que están en los huesos y se ven en el espejo como auténticos rollos de gelatina. Lo ven de veras. Eso sí que es estar loco."

Una cosa más, he visto que el libro 'de papel' viene con ilustraciones. En mi versión digital no aparecen y no sé si me he perdido mucho o poco, pero lo he leído sin ilustraciones.

El otro libro que he leído es un bestseller que podéis encontrar en lugares preeminentes en las librerías. Es una novela negra japonesa que anuncian diciendo que ha vendido más de dos millones de libros en Japón. supongo que eso es mucho, pero así como dato dice bastante poco...

La novela empieza con un crimen y se sabe desde el principio quién lo ha cometido, así que la intriga no viene por ahí, sino más bien en si los van a pillar o no. Los protagonistas son una madre y su hija que matan a su ex marido acosador, un profesor de matemáticas que las ayuda, un policía y un profesor de física que es amigo del policía y que a la vez conoce de los tiempos de la universidad al matemático. El matemático y el físico son muy listos y uno ha creado unas coartadas muy sólidas y el otro las va desentrañando debatiéndose entre sus dos amigos, el policía y el matemático.

Es rara, como cualquier libro japonés, porque la forma en que se relacionan, las reglas de urbanidad, etc. son distintas. Retrata una sociedad distinta y extraña. El libro es pasable, con sus giros inesperados (o no tanto) y los devenires de la investigación. Está bien, es entretenido y poco más se le puede pedir. Es litertura de consumo inmediato. Se lee muy deprisa y se olvida igual de deprisa.

Os pongo un párrafo, pero, vamos, he subrayado poco:

"Ocultar la verdad equivalía a alcanzar la felicidad. Pero es imposible alcanzar la auténtica felicidad teniendo que ocultar algo así, viviendo el resto de tus días con remordimientos de conciencia y sin poder obtener nunca paz de espíritu. De todos modos, pensó, tal vez el hecho de vivir siempre con esa carga constituyera también una suerte de expiación."

Ahora vuelvo a Thursday Next gracias al siguiente libro que me ha prestado Bichejo. Algo huele a podrido...




José Alfredo, el Rey

Creía que ya le había dedicado algún post a José Alfredo, pero el buscador de blogger me dice que no, así que he decidido subsanar ese error lo más rápidamente posible.

Me encantan las canciones de José Alfredo. A Anniehall también. De hecho ya hemos contado que cuando nos conocimos terminamos cantando canciones de Mª Dolores Pradera y supongo que alguna sería de José Alfredo. Tenemos un recopilatorio en el coche y es de esos discos que cuando tenemos la rara ocasión de ponerlos (porque vamos solos o porque los niños están dormidos) vamos cantando todas las canciones. Y es que las letras son buenísimas, todo eso aderezado con las guitarras y trompetas mexicanas lo convierten en un éxito seguro.

Las canciones son sobre todo de amor, de desamor, de venganza, de odio, de sentimientos, sentimientos comprensibles, aunque a veces te hacen saltar una sonrisa diciendo 'pero qué cabrón es!'.

Os voy a poner algunas estrofas, la mayoría ya las conoceréis, pero a mí me encantan.

"Ando borracho, ando tomado
porque el destino cambió mi suerte.
Ya tu cariño nada me importa
mi corazón te olvidó pa´siempre.
Fuiste en mi vida un sentimiento
que destrozó toditita mi alma.
Quise matarme por tu cariño,
pero volví a recuperar la calma.
Yo, yo que tanto lloré por tus besos.
Yo, yo que siempre te hablé sin mentira
Hoy solo puedo brindarte desprecio
Yo, yo que tanto te quise en la vida."



"Por qué volviste a mí?
Siendo tan grande el mundo,
habiendo tantos hombres,
por qué volviste a mí?
Después de aquel ayer
que tú lo maldeciste
y luego lo destruiste
a qué quieres vover?
En mí ya no hay amor.
En mi alma ya no hay nada.
Mi vida aventurera
contigo se acabó.
Por qué volviste a mí
buscando compasión
sabiendo que en la vida
le estoy poniendo letra
a mi última canción?"



"Porque yo a donde voy
hablaré de tu amor
como un sueño dorado
Y olvidando el rencor
no diré que tu adios
me volvió desgraciado
Y si quieren saber de mi pasado
es preciso decir otra mentira
les diré que llegué
de un mundo raro
que no sé del dolor
que triunfé en el amor
y que nunca he llorado."



"No quiero ni volver a oir tu nombre.
No quiero ni saber adonde vás.
Así me lo dijiste aquella noche,
aquella negra noche de mi mal.
Si yo te hubiera dicho no te vayas
qué triste me esperaba el porvenir.
Si yo te hubiera dicho no me dejes
mi propio corazón se iba a reir.
Por eso fue que me viste tan tranquilo
caminar serenamente bajo un cielo más que azul;
después, ya ves, me aguanté hasta donde pude
y acabé llorando a mares donde no me vieras tú."



"No vale nada la vida
la vida no vale nada.
Comienza siempre llorando
y así llorando se acaba.
Por eso es que en este mundo
la vida no vale nada."



"Deja que salga la luna.
Deja que se meta el sol.
Deja que caiga la noche
pa que empiece nuestro amor.
Deja que las estrellitas
me llenen de inspiración
para decirte cositas
muy bonitas, corazón
Yo sé que no hay en el mundo
amor como el que me das
Y sé que noche con noche
va creciendo más y más.
Cuando estoy entre tus brazos
siempre me pregunto yo
cuánto me debía el destino
que contigo me pagó.
Por eso es que ya mi vida
toda te la entrego a ti,
tú que me diste en un beso
lo que nunca te pedí."



Por tu amor que tanto quiero y tanto extraño
que me sirvan una copa y muchas más
que me sirvan de una vez pa todo el año
que me pienso seriamente embarrachar
Si te cuentan que me vieron muy borracho
orgullosamente diles que es por ti
porque yo tendré el valor de no negarlo
Gritaré que por tu amor me estoy matando
y sabrán que por tus besos me perdí.
Para de hoy en adelante ya el amor no me interesa
cantaré por todo el mundo mi dolor y mi tristeza.
Porque sé que de este golpe ya no voy a levantarme
y, aunque yo no lo quisiera, voy a morirme de amor.



En fin, que me encanta, que es de esos cantantes que me puedo poner una y otra vez y que nunca me canso de oirlo. Eso es lo que diferencia a un clásico del que no lo es. Creo que es una definición que le oí a José Luis Garci. Decía eso, que un clásico es esa película que la ves una y otra vez y nunca te cansas de verla. A mí esa definición me vale. ¿Y a vosotros?

Mis males

Ya sé que tenéis una imagen de mi bastante idealizada, casi de superhéroe, de tipo íntegro, de defensor de causas perdidas como el liberalismo, pero como todo hombre tengo mi punto débil y ese punto débil es la garganta.

Ni para eso tengo suerte, porque queda mucho más impactante y mucho más literario el talón de Aquiles que la garganta de Desgraciaíto, o no?

La garganta siempre me ha traído por el camino de la amargura. Raro es el año que no me pillo una o varias anginas, faringitis o catarros. Esta semana ha sido de record y me lo he pillado todo junto. Creo que el origen está en las medidas de Santiago de la semana pasada. Esa noche en la vía, a mi edad, no perdona. Esa humedad y los miasmas varios que pululaban por ahí me han debilitado sobremanera. Ya decía Gomaespuma que lo que mata es la humedad...

Para terminar de completar el pastel, me ha salido una llaga en la boca, en el labio inferior a la altura del colmillo. Siempre me sale en el mismo sitio. Por lo visto es que es un virus que tengo ahí rondando y en cuanto tengo las defensas un poco bajas, pues ataca. Me sale un ulcerón que me amarga la vida durante una o dos semanas, luego desaparece y hasta la siguiente...

Para la garganta lo que mejor funciona son las gárgaras de bicarbonato, eso lo mata todo, el problema es que en la boca también hay bacterias buenas que dificultan el que las malas arraiguen. El bicarbonato se lleva a las malas y a las buenas por lo que es probable que después deje el terrreno abonado para otra aparición estelar de algún otro tipo de microbio inmundo.

Así que normalmente, cosas de ser hijo de médico, si está mi padre cerca me encasqueta unos buenos antibióticos y tras unos días la garganta se me arregla y me llega el catarro con picor de ojo alternativo incorporado. Sabéis de lo que os hablo, no? Esos catarros en los que si tuvieras a mano una aguja de punto te la meterías desde la nariz hasta el ojo para poder acabar con el picor de los huevos...

Ahora estoy en esa fase. Para esto, mi mas mejor amigo es el Frenadol. Me da una quietud de espíritu muy necesaria. Una placidez encomiable que no he encontrado con otros específicos. Es cierto que sabe a rayos, pero yo ya asocio ese sabor con saber que dentro de poco voy a alcanzar el nirvana.

Y para terminar, para las úlceras no había encontrado remedio que sirviera. Mi madre me dice que lo mejor es ponerse un grano de sal gorda y dejártelo ahí. Yo creo que el valor curativo de esa medida es nulo (lo he probado, eh? que no hablo desde el desconocimiento...) y yo creo que el truco está en pensar que algo que hace tantísimo daño tiene que ser bueno por huevos, por que si no, de qué?

Un compañero del trabajo me dijo que lo mejor era el Pyralvex que es un mejunje marronáceo que también escuece y del que no tengo nada claro que sirva para algo más que el grano de sal. En mi desesperación, en Junio del año pasado compré cuando estaba allí de vacaciones con Anniehall un producto en un Boots que anunciaba que era para curar y aliviar las úlceras de nombre Bonjela. Lo compré, ya os lo he dicho, pero en aquel momento no tenía nada que aliviar. Igual que me compré también un paraguas porque eran mucho más baratos que en España y el dependiente se cachondeaba de mí pensando que era el único tonto que compraba un paraguas cuando no llovía.

En fin, que lo compré, lo traje y no le había hecho ni puto caso hasta ayer (casi año y medio después y con varias úlceras de por medio). Y hete aquí que es una maravilla! te lo aplicas y te crea una costra artificial que hace que no te duela nada de nada!!!

He decidido nombrar a ese frasquito mi sidekick oficial, qué maravilla! No puedo hacer más que recomendároslo a los que tengáis ese tipo de problemas. no sé si curará más rápido o no (me da que sí sin estar todo el rato lleno de babas), pero no duele, que eso ya es mucho.

Ya véis, los que hayáis leído este post intrascendental, al final os habéis llevado una solución sin venir a buscarla. Así somos los superhéroes, filántropos que no esperamos nada a cambio más que cariño y admiración. xDDD

PD: si tenéis menos de 16 años no podéis usar este mágico prodQUÉ HACÉIS LEYÉNDO ESTE BLOG!!!!

La loba parda

Después de escribir el otro día sobre los viajes en coche llevo rumiando unos días el romance de la loba parda. Así que os lo voy a poner hoy. La letra que copio creo que no es exactamente la versión del Mester de Juglaría (que os pego también pero que no he podido escuchar ahora para corroborarlo).

Supongo que el romance nació de la rabia de un pastor tras algún ataque. Si ahora debe de ser dura la trashumancia no quiero ni pensar cómo sería hace años. Y tampoco hay que irse muy atrás si pensamos cómo éramos hace solo unos treinta o cuarenta años…

Lo que más recordaba de la canción era el aprovechamiento de la loba del final. Me río yo de los andares del cerdo.

Me han entrado muchas ganas de escuchar al Mester y también he recordado las jotas que bailé hace ya mucho tiempo en la Función del pueblo. Se sacaba a la Virgen en procesión y se iban haciendo paradas cada poco para que la gente bailara jotas en su honor. Con dulzaina y tamboril, claro.


Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.
Vide venir siete lobos
por una oscura cañada.

Venían echando suertes
cuál entrará en la majada;
le tocó una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como puntas de navaja.

Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio,
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la ojerisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de Pascua.

-Aquí, mis siete cachorros,
aquí, perra trujillana,
aquí, perro el de los hierros,
a correr la loba parda.
Si me cobráis la borrega,
cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis,
cenaréis de mi cayada.
Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban;
siete leguas la corrieron
por una sierras muy agrias.

Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada;
-Tomad, perros, la borrega,
sana y buena como estaba.
-No queremos la borrega
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja
pa' el pastor una zamarra;
el rabo para correas,
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,
para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas,
para que bailen las damas.