Cambio en los posts de libros

Buenas, escribo estas líneas para deciros que me he metido en el programa de afiliados de Amazon. La verdad es que en los posts casi siempre pongo los links a las páginas de Amazon porque es donde suelo comprar casi todos mis libros. Así que lo único que pasa es que ahora si alguien accede a la página a través de los links que pongo, me llevo un porcentaje (muy pequeño).

Eso es en teoría, porque por la forma de pago de estos señores hasta que no acumule 25€ no me dan un cheque regalo por lo que eso puede ser cuando me jubile, semana arriba, semana abajo.

El empujón me lo ha dado Anniehall diciéndome "así tienes para comprarte los libros esos de dos euros que te compras". Y a lo mejor tiene razón.

El objetivo, por supuesto, no es ganar dinero, ni hacerme rico, ni pediros que entréis a comprar desde mi página. No tengo tanto rostro. Lo único que quiero es decirlo públicamente para que lo sepáis. A fin de cuentas es hacer lo que estaba haciendo hasta ahora, pero con la opción de que alguien pueda decidir comprar pulsando en los links de los libros que pongo.

Eso me va a llevar a rehacer todos los post de libros poniendo un link a la página correspondiente (eso es por mis neuras, no porque sea necesario). No creo que me vaya a influir en nada a la hora de escribir, pero ahora si queréis podéis poner en cuarentena mis palabras y mis recomendaciones sobre el libro electrónico!

Mi idea es poner un link en la barra lateral al libro que me estoy leyendo e incluir un link en los posts de libros a la página correspondiente. Espero que a nadie le siente mal y la verdad es que no creo que saque ni para pipas, pero es cierto que le estaba haciendo una publicidad gratuita a Amazon y voy a seguir haciéndolo, pero con la remota posibilidad de cobrar algo por ello.

Pues eso, que lo sepáis. Haré algo así con la imagen del post con un link a la página:

Colinas que arden, lagos de fuego

"Me dicen que hay personas a las que los mapas les dejan fríos y me cuesta creerlo"
Robert Louis Stevenson

Pues otro libro más de Javier Reverte que me he leído y que me ha gustado. Creo que me he leído todos sus libros de viajes sin perdonar ninguno. Y me encantan. Me atrapa entre sus historias personales, la pasión por los viajes y las historias de exploradores que cuenta. También tengo que decir que este libro es algo más flojo que otros porque vuelve a donde ya había estado y ya nos lo había contado: a Kenia y Tanzania y un pequeño paso por Zambia para ver el lugar donde murió Livingstone. Es cierto que hay historias y personajes nuevos u otras anécdotas de exploradores que ya habían aparecido en El Sueño de África.

Antes de que se me olvide tengo que hacer una pequeña referencia respecto al libro en sí. Me lo compré en Amazon por 20 euros y me lo llevan a casa sin tener que moverme. Más barato que irme yo a la librería y comprarlo. Hay algo extraño en este proceso porque Amazon gana dinero y me lo manda personalmente a mí (no manda cajas con tres docenas de libros) por mensajero y me sale más barato que ir a comprarlo. No sé. Parece que algo no encaja y supongo que deben ser las editoriales, pero realmente hablo sin tener ni idea, así que lo dejo. Lo que también quiero mencionar es que el libro en ebook cuesta 15 eurazos, lo que a todas luces me parece un timo porque no me puedo creer que la diferencia entre editar, imprimir, almacenar y distribuir un libro respecto a un ebook sean solo 5€. Además este libro viene con fotos en color que encarecerán el precio y que si te lo compras para leer en el kindle no puedes verlas en color...

En fin, también hay buenas (o malas) noticias con ofertas como las que cada día tiene Amazon para el kindle. Un libro superrebajado solo durante un día, cuesta uno o dos euros, y yo caigo y caigo...

Esta semana me he comprado:
Una ruina, como podéis ver. Me he gastado 16 euros. Claro, que es casi lo mismo que si hubiera comprado la versión de ebook del de Reverte y si me los hubiera comprado en papel me hubieran costado... (un momento que hago unos números)... 112€ y el de George Orwell no lo hubiera podido comprar. Así visto... a lo mejor incluso he ahorrado!

Bueno, la verdad es que me ha salido esta diatriba que no tenía prevista y el libro de Reverte no se merece esta morcilla, pero así me ha dado y así lo voy a dejar.

Volviendo al libro, ya os he dicho que me ha gustado bastante. Y más si tengo en cuenta que es altamente improbable que alguna vez vaya a estar allí. Y, en caso de que vaya, estoy prácticamente seguro de que no lo disfrutaría de la misma manera que disfruto la lectura. No creo que estar en los sitios en los que se alojó a mi me produjera ninguna ilusión, la verdad. La descripción de mugre, calor, insectos, olores... creo que no es para mí, pero me muestra su ilusión y yo me traslado allí, pero cuando dejo de leer estoy en mi sofá con mi aire acondicionado y una cervecita fría en la nevera.

Ya lo he dicho más veces. Me encantan los libros de viajes, las narraciones de exploradores por África, las narraciones polares, de alpinismo y escalada, pero yo nunca estaré ahí. Por falta de dinero, por supuesto, pero también por falta de espíritu aventurero, la verdad. Así que seguramente esto será lo más cerca que esté del lago Tanganika, de Ujiji donde Stanley se encontró con Livingstone o de la isla de Zanzibar. No creo que vaya a visitar alguna vez el parque Selous, el más grande de África y segundo del mundo, o viaje en tren entre Dar es Salaam y Lusaka. Me encanta leerlo, me encantan los mapas y los atlas, pero no soy un hombre de acción o de aventuras más que subsidiarias.

Algunas de mis esquinitas dobladas:

Sobre el monte Kenia: "Por las quebradas de la montaña descienden doce glaciares de nieves eternas. Por ello, contemplado desde la lejanía, el macizo parece pintado en blanco y negro, a causa del color de la piedra basáltica y de la nieve. Y de ahí le viene su nombre original en una lengua local, del que deriva su nombre actual y del país donde se alza: Ke'Nyaa, que quiere decir «avestruz»."

Sobre Benuzzi: "¿Por qué se le ocurrió emprender la loca aventura del monte Kenia?, podríamos preguntarnos al conocer la peculiar historia de Benuzzi. La respuesta está en su libro: «La única manera de romper la monotonía de la vida es inventar y asumir riesgos», escribió. [...] Es la misma filosofía que animaba al explorador francés de los Polos Paul-Émile Victor en una frase que me gusta repetir cada vez que viene al pelo: «La aventura es la única manera de robarle tiempo a la muerte»."

Sobre Bror Blixen (el marido de Karen Blixen, la autora de Memorias de África): "Un sobrino de Bror, Anthony Dyer, escribió en cierta ocasión: «Disparaba, caminaba y bebía más que nadie. Y tenía más encanto que nadie con las mujeres. Aunque era primo de mi madre, mi padre nunca permitió que Bror Blixen estuviese un rato a solas con ella»."

Sobre África: "Caminar por África es, sobre todo, un ejercicio de sensualidad desbordada. Y a los pocos días de iniciar la marcha , perteneces a la Tierra como un animal más entre tantos otros y que el hecho de ser un hombre no te hace superior a las bestias que caminan cargadas a tu lado o a las que se ocultan en las arboledas y en los espesos matorrales que bordean los lugga. Andas prendido de los olores que exhala la tierra sudorosa y mecido por los sonidos que levanta la brisa al cruzar entre los bosques de acacias. Y tu piel, bajo el aire dulce de la sabana, parece que fuese acariciada por una delicada mano invisible."

"La conciencia quita el hambre cuando eres rico, quiero decir, cuando eres más rico que los muy pobres. En cambio, cuando has crecido pobre o estás acostumbrado a vivir rodeado de pobreza, comes lo que te pongan por delante.
Eso les sucedía a Carls, Patrick, Lawrence y David. Y no eran peores ni mejores que nosotros.
La vida humana crece entre perplejidades morales."

Sobre los interminables reportajes fotográficos post viaje: "Un consejo que viene al pelo: nunca invite a cenar a los amigos que no han viajado con usted para mostrarles a los postres las fotografías o vídeos de sus viajes, si es que los ha rodado. Invite mejor a los pesados y a la gente que no soporta; porque puede estar seguro de que jamás volverán a su casa y de que, incluso, algunos le retrarán la palabra para siempre."

Sobre el turismo y los dioses: "—¿Qué tal es la carretera que va hacia Kasanka? —le preguntó Juanra.
—¿Y qué demonios van a hacer allí?
—El corazón de Livingstone, ya sabe... —le dije.
—Bah, es un lugar sin interés ninguno. Allí no hay nada, allí no hay nadie. Cada año va menos gente. ¿A quién le importa Livingstone en nuestros días salvo a los historiadores? A la gente de hoy no le interesa la realidad. ¿Ha leído que hay gran cantidad de gente que va cada año a París, convencida de que recorre los escenarios reales de esa novelucha que se llama El Código da Vinci? Pues ya ve: a nadie e interesa hoy la realidad de uno de los hombres que lucharon con mayor empeño contra la esclavitud. Si Spielberg hubiera puesto a Indiana Jones a buscar el arca en Chitambo, tendríamos aquí cada año centenares de autobuses llenos de turistas. Y yo sería rico.
—Quizá la realidad se ha hecho demasiado dura —dije.
—La culpa es nuestra, porque hemos matado a los dioses y la realidad nos sobrepasa. Por eso necesitamos a Indiana Jones, al cómic, la mala literatura y los libros de autoayuda. Soy ateo, pero casi prefiero a Dios, visto el resultado.
De pronto me pareció interesante aquel tipo sin patria."

Bueno, no os aburro más. Si os gustan los libros de viajes o habéis leído algún libro de Reverte y os gustó, este también os gustará. Si no habéis leído ninguno, os recomiendo que empecéis por El Sueño de África. Ese fue el que me enganchó a mí, pero cuidado. Podéis terminar siendo unos yonquis de los libros. Y dentro de éstos, de los peores: los yonquis de libros de oferta!


Ingeniería para dummies (III)


Hoy os voy a hablar de otro principio sencillo de la física que todos estudiamos y que pocos aprendimos. Se trata del principio de Arquímedes. Todos hemos oído hablar de Arquímedes, de que cuando hizo su descubrimiento iba gritando desnudo como un loco por las calles Eureka! (lo encontré) en Grecia y sabemos algo sobre que el empuje que experimenta un cuerpo sumergido es igual al peso del líquido que desaloja... o algo parecido.

Eso lo estudiamos todos. Algunos nos acordamos, otros lo olvidamos y a la mayoría nos suena vagamente. Pero ¿para qué sirve? (si es que sirve para algo).

Imaginemosnos una esfera. Bueno, dos esferas del mismo tamaño. Según el principio de Arquímedes si metemos las esferas en el agua, al tener el mismo volumen, recibirán el mismo empuje. Si vemos que una se hunde y otra no, o una se hunde más que otra, podemos saber cuál de las dos es más pesada. También si tuviéramos una báscula podríamos calcular la densidad de las esferas dividiendo la masa por el volumen de agua desalojada. Pero eso son cuentas que tampoco parece que nos vayan a llevar más allá del divertimento. Parece ser que ese cálculo de la densidad es el que le llevó a Arquímedes a dar saltos como loco porque le habían pedido que le dijera a un rey si una corona que le habían regalado era de oro o no.

Ahora imaginemos que construimos una esfera con mucho volumen y poco peso. Si pesa menos que el volumen de agua que desaloja (ocupa) la parte sumergida... al meterse en el agua ocurre un curioso fenómeno: flota. Aunque la esfera esté hecha de acero ribeteado y lleve dentro unos motores como casas, dos mil camarotes con sus ocupantes y la tripulación, incluyendo al capitán Stubing de turno, y que a golpe de martillo en vez de una esfera le demos forma de barco. Que a condición de que todos ellos no sean más pesados (y el capitán puede serlo mucho) que el peso del agua equivalente del volumen sumergido del barco, el artefacto flota, flota y flota.

Para explicarlo fácilmente, el agua intenta volver al sitio de donde la ha sacado el casco del barco y el resultado de ese intento es el empuje, que es vertical y hacia arriba.

Así que si alguien se ha preguntado que por qué un barco transatlántico todo él de acero y lleno de contenedores hasta arriba flota, pues que sepa que es porque el peso del agua que desaloja la parte sumergida del barco es igual que el peso del barco entero, incluidos contenedores. Si metemos más contenedores, se hundirá un poco más y se equilibrará el empuje.

Por supuesto que todo esto está muy simplificado porque los barcos además de flotar tienen que moverse. La flotabilidad en movimiento y con oleaje no es así de simple de calcular, pero da una idea de por qué flota: Porque el peso del agua que ahora ocupa la parte sumergida es igual al peso del barco entero. ¿Sorprendidos?


El mismo fenómeno explica por qué flotan los icebergs. Supongo que habréis oído eso de que la punta del iceberg es una séptima parte y que seis séptimas partes están sumergidas... En los barcos no hay tanta parte sumergida porque son menos densos, pesan menos en relación al volumen.

Esto es así porque un barco tiene mucho aire. Un iceberg tiene poco. Por eso, si el barco choca contra el iceberg y entra agua y sale el aire... ahí ya sí que el metal puro y duro pesa más que el agua y... pasa lo que pasa:


Notes from a small island

Me he terminado de leer este libro de Bill Bryson que me regaló esa bloguera salerosa que es Bichejo. Me lo trajo de su último viaje a Nueva York y yo me lo he leído con un poco de retraso, pero con mucho provecho.

Decir Bill Bryson es decir amenidad, risas e información. Al menos en mi caso es así. El libro es un viaje por Gran Bretaña que le proponen hacer los de la editorial. Es un libro de viajes que mezcla su viaje actual con otros más antiguos, como cuando llegó por primera vez a Dover y tuvo que dormir al raso o como cuando trabajó como celador en un hospital y fue al hospital de al lado a por algún fármaco y conoció a la que es su esposa.

El viaje lo hace en transporte público salvo cuando no es posible. Se queja bastante de la desinversión de la era Thatcher y el cierre de líneas y dice que no todo en la vida tiene por qué ser rentable. No le falta razón. Por ejemplo en España no hay ni una sola línea de tren urbano, interurbano, regional o de larga distancia que sea rentable. Entendiendo por rentable que de más dinero del que cuesta sin tener en cuenta el coste de la infraestructura, su amortización y mantenimiento. Supongo que en algún punto intermedio estará la virtud, aunque vete tú a saber...

En fin, que me voy por las ramas y tampoco quiero hablar de cosas tristes. Este es un libro muy divertido y entretenido. Para mí la pena es lo poco que conozco de Gran Bretaña. Sólo he estado en Londres, en Birmingham, he pasado por Bath y Stonehenge y estuve un par de días en Glasgow. Así que casi todas las cosas que me cuenta me suenan a chino, pero me hace, y esta es la prueba del algodón de un libro de viajes, querer ir allí a conocer esos sitios. Quiero ir a conocer la catedral de Durham, quiero ir a Blackpool a ver cómo es posible que tanta gente vaya allí de veraneo. Quiero ir al norte de Escocia (bueno, al sur también, que como ya he dicho sólo estuve dos días en Glasgow y de reunión). Quiero ir a Liverpool...

He doblado un montón de esquinitas y sigo flipando con los libros de bolsillo americanos e ingleses que se abren perfectamente y no tienes riesgo de que se te deshoje como no vayas con cuidado al leerlos.

Hay partes divertidísimas como esta en la que habla de cómo el pueblo inglés sería el ideal para implantar el comunismo (la traducción es mía, perdón):

"Siempre me ha parecido desafortunado -desde un punto de vista global- que un experimento tan importante en organización social se dejara en manos de los rusos cuando los británicos podrían haberlo gestionado mucho mejor. Todas las cosas que son necesarias para la exitosa implementación de un sistema socialista estricto son, después de todo, algo natural para los británicos. Pra empezar, les gusta la escasez. Son magníficos en ayudarse mutuamente, particularmente frente a la adversidad, frente a un bien común. Harían cola pacientemente durante períodos indefinidos y aceptarían con extraña fortaleza la imposición de dietas de racionamiento blandas y carencias repentinas de productos básicos, como puede saber cualquiera que haya buscado pan en un supermercado un sábado por la tarde. Se sienten cómodos frente a una burocrácia sin rostro y, como evidenció la señora Thatcher, son tolerantes a las dictaduras. Esperarían sin quejarse durante años por una operación o por la entrega de un electrodoméstico. Tienen un talento natural para hacer chistes excelentes y encubiertos acerca de la autoridad sin siquiera desafiarla y sienten una satisfacción absoluta del hecho de ver caer a los ricos y poderosos. Casi todos los que tienen más de 25 años ya visten actualmente como alemanes del Este. Las condiciones, resumiendo, son perfectas." (Hay que tener en cuenta que el libro se escribió antes de la caída del muro)

Así tiene también consideraciones sobre la comida china: "¿Soy yo el único que cree que es extraño que gente con el suficiente ingenio como para inventar el papel, la pólvora, las cometas y un gran número de objetos útiles, y que tienen una rica historia que se extiende durante más de tres mil años, no ha llegado todavía a la conclusión de que un par de agujas de punto no es forma de capturar la comida?"

Sobre el ser inglés: "Hay una serie de cosas que solo puedes apreciar si eres inglés, o al menos más viejo que yo, o seguramente ambas: la música skiffle, saleros con un solo agujero, Marmite (un extraccto de levadura comestible con las propiedades visuales de un lubricante industrial), Gracie fields cantando "Sally", George Formby haciendo cualquier cosa, ventas de cosas usadas, hacer bocadillos con pan que tú mismo has cortado, auténtico té con leche, repollo hervido, la creencia de que el cableado de una casa es un tema interesante sobre el que conversar, trenes de vapor, tostadas hechas en hornillos de gas, pensar que ir a escoger el papel de pared con tu pareja constituye una salida al exterior suficientemente divertida, vino hecho de cosas distintas a la uva, dormitorios y baños sin calefacción, erigir cortavientos en una playa (¿por qué, dios santo, estás allí si necesitas un corta vientos?), y el cricket."

Sobre su torpeza: "me quedé dormido con las gafas puestas y me desperté a una hora indeterminada para encontrarme la pantalla de la televisión emitiendo una frenética y ruidosa tormenta. Me levanté a apagarla, di un fuerte traspiés sobre un objeto tirado en el suelo y conseguí realizar el interesante número de apagar la televisión con mi cabeza. Con la curiosidad de saber como lo había conseguido, en caso de que quisiera incluirlo en un número festivo, descubrí que el objeto que había era mi bastón, que después de todo no lo había extraviado en Newmarket, sino en el suelo de la habitación, aparcado entre una silla y la pata de la cama.
Pues mira qué bien, pensé y, rellenando mis narices con dos papeles como colmillos de morsa para parar la hemorragia, me metí pesadamente de nuevo en la cama."

Sobre Bradford (según leía no me daban ganas de visitarla): "El papel de Bradford en la vida es conseguir que cualquier otro sitio del mundo en comparación parezca mejor, y esto lo hace muy bien."

Sobre las mujeres y las compras: "Comprar no es, bajo mi punto de vista, algo que hombres y mujeres deban hacer juntos dado que todo lo que los hombres quieren hacer es comprar algo ruidoso como un taladro y volver a casa para poder jugar con él, mientras que las mujeres no están contentas hasta que han visto prácticamente todo lo que hay en la ciudad y han tocado al menos mil quinientas texturas diferentes. ¿Soy yo el único que se asombra por esta extraña compulsión de las mujeres respecto a tocar cosas en las tiendas? Yo he visto muchas veces a mi mujer desviarse veinte o treinta yardas de su camino solo para tocar algo -un jersey de mohair o una chaqueta de terciopelo o algo."

Sobre las sociedades protectoras de animales: "Cerca de allí me encontré con el cuartel general de una organización llamada la liga de protección de gatos de Ludlow y su distrito que me intrigó. ¿Qué harían, me pregunté, las gentes de Ludlow a sus gatos que requiriera la creación de una agencia de protección especial? [...] No hay prácticamente nada, aparte tal vez de una fe conmovedora en la fiabilidad de la previsión del tiempo y la querencia universal en hacer chistes con la palabra "culo", que me haga sentirme más extranjero que la actitud nacional hacia los animales. ¿Sabíais que la asociación nacional para la protección de los niños se fundó sesenta años después que la sociedad real para la protección de los animales y como una filial de la misma? (Sí, es correcto. La monarquía está encantada de asociarse con la protección de animales, pero aparentemente no con la de los niños)."

En fin, si estos párrafos os han parecido divertidos os animo a que leáis el libro. Si no, pues no lo hagáis. Allá cada uno con su tiempo y sus lecturas. Ahora estoy con el nuevo libro de Javier Reverte que es una de mis debilidades. Además vuelve de nuevo a África, que para mí es algo apasionante. Yo seguramente no sería capaz de hacer esos viajes y vería muchas más cosas negativas que él, seguro. De momento tengo suficiente con leer sus aventuras y las de otras personas que pasaron por esos lugares tan magníficos. Ya os lo contaré, no seáis impacientes!


Melody

El jueves fuimos al concierto de Melody Gardot para rematar como se merecía nuestra semana dinky revival, o sea, para celebrar que estábamos sin niños. (Dinky es una palabreja de esas que se inventan los angloparlantes para no dar los circunloquios que yo sí doy. Viene de double-income no kids).

La verdad es que fue un gran remate. A Melody la conocí a través de ND a quien, me apunta sobre la marcha, se la 'presentó' el entonces Señor Fiscal de Cowboys de Medianoche (hoy Fiscal General del Estado). Nunca me canso de recomendar el programa de radio ni de repetir que Torres Dulce me parece todo un señor de los que quedan pocos.

El caso es que a través de la selección musical del programa fue como entró MG en nuestras vidas. Para los que no la conozcáis todavía, MG es una cantante y compositora de jazz, fundamentalmente, pero también de blues y en el último disco hay también algo de bossa nova. Es decir, que tiene todos los ingredientes para gustarme. Si a eso le añadimos que tiene una voz estupenda y muy buen gusto para emplearla yo no puedo pedir más.

Si buscáis en wikipedia (aquí en español, aquí en inglés) veréis que le debemos su carrera musical a un accidente. La atropelló un coche mientras iba en bici y su médico, preocupado por su traumatismo craneal, le recomendó la música como terapia. No seré yo quien se alegre de las desgracias ajenas pero sí le daré las gracias desde aquí a ese médico. Y también le aconsejaré que vigile de cerca lo de las secuelas porque la mujer está como una regadera.

Como una regadera pero para bien. Apareció en plan diva total. Con gafas de sol a pesar de estar casi a oscuras, un vestido drapeado rosa sobre el que llevaba un ¿abrigo? ¿chaleco? ¿sobretodo? beige de flecos o plumas desgastados, taconazos altísimos y un turbante negro que no se quitó en todo el concierto. Y sin decir nada empezó a cantar. Todo muy teatral. El ambiente supongo que pretendía ser el de un club de jazz clandestino hacia los treinta ¿a orillas del Mississippi? por decir algo.

Sin embargo al rato hizo algún parlamento en spanglish y hubo un problemilla con el sonido que descubrieron a una tía divertida con un punto ganso. Vamos, que lo de antes solo era parte del espectáculo. Un gran espectáculo.

Para que os hagáis una idea, alguien ha colgado un vídeo del concierto (se cambió de ropa). No se oye muy bien, así que luego os pego también la canción del goear. Que, por cierto, es una de nuestras preferidas de este disco.



Yo lo disfruté mucho. Es verdad que soy un público muy agradecido, la música en directo siempre me emociona, y muy alejado de mi gusto tiene que estar lo que sea que vaya a ver para no disfrutarlo. Aun así, este fue especial, de los de recordar siempre. Como la primera vez que vimos a Mariza en directo o cuando vimos a Leonard Cohen.

Fue en el Price, donde no había estado antes. Me gustó, aunque yo sigo echando de menos el patio del Conde Duque, que era un escenario bien bonito y donde fui a mis primeros Veranos de la Villa. (Señores programadores de los Veranos, gracias por traernos todos los años a este tipo de gente).

Para terminar, por si no ha quedado claro, os recomiendo mucho a Melody y os dejo de propina otra de sus canciones del mismo disco.


Si queréis ver una reseña del concierto, solo he encontrado esta. Esta otra es de San Sebastián, pero no debió de ser muy distinto (propina incluida). Y aquí una entrevista, sobre este disco y la gira.

Esperando a los bárbaros

Hoy os voy a poner un poema famosísimo de Cavafis, seguramente su poema más conocido. Tampoco es muy original el ponerlo porque en estos días de incertidumbre, de vaivenes, de angustia, mucha gente se ha acordado de estos versos. Yo no soy tan original (o tan poco original), se los escuché hace una semana a Luis Alberto de Cuenca en Cowboys de Medianoche, el programa de cine del que soy fan, al igual que Anniehall (bueno, ella es más fan porque fue la que me lo descubrió). Según contó, lleva trabajando sobre la traducción del poema 25 años. Repasándolo y rehaciéndolo una y otra vez. Puliendo una palabra, quitando o añadiendo una coma...

Para mí es la mejor versión que conozco de este poema y os la pongo a continuación. Si alguien quiere escuchar al señor de Cuenca recitar el poema puede hacerlo aquí, al final del programa.

Esperando a los bárbaros

– ¿A qué esperamos todos reunidos en el foro?

Es que hoy llegan los bárbaros.

– ¿Por qué nadie trabaja en el Senado? ¿Qué hacen
sin legislar, sentados, todos los senadores?

Es que hoy llegan los bárbaros
y no vale la pena legislar leyes:
que las dicten los bárbaros.

– ¿Por qué el Emperador ha madrugado tanto
y se ha ido con su trono a la puerta mayor
de la ciudad solemne y coronado?

Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro Emperador está esperando para
recibir a su jefe como es debido. Incluso
preparó un pergamino para él, con mercedes,
dignidades y títulos sin cuento.

– ¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con togas de fiesta, recamadas de púrpura?
¿A qué esos brazaletes cuajados de amatistas
y esos anillos con radiantes esmeraldas?
¿Por qué empuñan hoy báculos tan preciosos, labrados
maravillosamente en plata y oro?

Porque hoy llegan los bárbaros,
y esas cosas deslumbran a los bárbaros.

–¿Por qué no acuden hoy los oradores
a decir sus discursos habituales?

Porque hoy llegan los bárbaros
y los bárbaros odian los discursos.

–¿Por qué se ha levantado de pronto esa inquietud
y confusión? (¡Qué serios esos rostros!)
¿Por qué se han vaciado las calles y las plazas,
y han vuelto a casa todos, taciturnos?

Porque se hace de noche y no llegan los bárbaros,
y desde las fronteras no sé quién ha venido
diciendo que no hay bárbaros.

Y ahora, ¿qué va a ser de nosotros sin bárbaros?
De algún modo esa gente era una solución.

¿Vacaciones?


Pues ya estamos con el lío de todos los años, pero este año agravado por la falta de personal (y menos que vamos a ser dentro de nada...). El año pasado me tuve que llevar trabajo a cuestas y terminar unos documentos y responder correos durante mis vacaciones en Oporto. Es algo que fastidia bastante, pero cuando tú eres el único que sabe de eso o eres el responsable de un proyecto o una tarea, pues a veces toca fastidiarse y no desconectar totalmente. Y tampoco está el horno para bollos y decir que en vacaciones trabaje su p... madre, aunque ganas te dan de decirlo.

El caso es que ayer tuve una conversación con mi jefe en la que él termina abstrayéndose de la realidad. La niega y parece que así se van a resolver los problemas. La conversación fue algo así:

-Hay que ir a Orense el día 31 a medir.
-Yo no puedo, estoy de vacaciones.
-Pues hay que ir a medir.
-Pues no puedo.
-Pues hay que poder porque vivimos de eso.
-No puedo porque esa semana estoy solo con los niños y a partir del 31 la señora que los cuida se va de vacaciones.
-Pues hay que poder.
-¿Y qué quieres que haga?, ¿que me lleve a los niños a trabajar a la vía conmigo?
-Hay que ir.
-Yo no puedo.
-Es que si no nos van a echar.
-Si entiendo que hay que ir, pero te vuelvo a repetir que yo no puedo, que no tengo con quién dejar a mis hijos.
-Pues yo el año pasado me quedé sin vacaciones (totalmente falso, tuvo casi dos meses...).
-Pero es que tu mujer no trabaja y puede ser un fastidio, pero yo te estoy diciendo que ese día no puedo y que tengo las vacaciones aprobadas por ti.
-Pues hay que ir.
-Pues diles que cambien la fecha.
-No puede ser.
-¿Se lo has preguntado?
-No, pero no puede ser.
-Y ¿si en vez de vacaciones estuviera de viaje o comprometido con otro proyecto? ¿También tendría que ir?
-Ese es otro caso.
-Sí, pero ¿tendría que ir? ¿y si los equipos los estuviéramos usando para otro proyecto?
-Hay que ir.
-Si no te digo que no, si lo entiendo. Solo te digo que yo no puedo.
-Pues tú verás.
-Habla a ver si se puede cambiar la fecha.
-No se va a poder.

Diez minutos después:

-He mandado un correo diciendo que se cambien las medidas para el día anterior.

Otros diez minutos después:

-Han aceptado el cambio de fecha.

Resultado: Me quedo sin dos días de vacaciones, me toca trabajar la noche del 30 de julio, pero tengo a alguien que puede quedarse con los niños... Seguiremos informando.

Hablemos de Langostas

"Locke, en el siglo XVII, postuló (y reprobó) un idioma imposible en el que cada cosa individual, cada piedra, cada pájaro y cada rama tuviera un nombre propio; Funes proyectó alguna vez un idioma análogo, pero lo desechó por parecerle demasiado general, demasiado ambiguo. En efecto, Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol, de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado."
Funes el memorioso. Ficciones. Jorge Luis Borges.

Este es el segundo libro del Club de Lectura 2.0 y fue elegido por Bichejo que está encantadísima con este autor, David Foster Wallace. El libro es un compendio de artículos y ensayos de los años 90 y principios del siglo XXI sobre temas muy diversos: el mundo del porno, el atentado de las torres gemelas, un nuevo diccionario de uso del inglés americano, el sufrimiento de los animales, la campaña electoral de McCain en el 2000, las tertulias radiofónicas de derechas, una reseña sobre un análisis de la obra de Dostoievski... bastante variado, como podéis ver.

Yo tengo que decir que en líneas generales me ha aburrido un montón y que si no hubiera sido por el club de lectura lo habría dejado de leer hace tiempo. Hay momentos en los que es divertido, pero son como fogonazos en medio del desierto. Supongo que si alguno de los temas en los ensayos más largos me hubiera interesado, la sensación general puede que fuera distinta.

He puesto al comienzo una cita de un cuento de Borges, Funes el memorioso, que tiene, a mi parecer, bastantes similitudes con este señor. Si no lo habéis leído, os lo recomiendo. Si lo queréis leer online, aquí lo tenéis. Trata sobre un señor que lo recuerda todo y que "era casi incapaz de ideas generales, platónicas. No sólo le costaba comprender que el símbolo genérico perro abarcara tantos individuos dispares de diversos tamaños y diversa forma; le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente)". Y eso define muy bien lo que le pasa (o pasaba) a este escritor. Es incapaz de ideas generales, de descripciones sencillas, de ir al meollo de la cuestión simplificando el escenario. Es el rey de las notas al pie de página. Tiene notas de las notas al pie de páginas y frases con paréntesis dentro de paréntesis, casi como si fueran fórmulas matemáticas.

Así cuenta, por ejemplo, que cuando la revista Rolling Stone le contrató para hacer un reportaje sobre la campaña de McCain, "resultó que cuanto más interesante era una persona, ocurrencia, intriga, estrategia o casualidad relacionada con la campaña, más tiempo y páginas hacían falta para encontrarle sentido o, en caso de que no lo tuviera, para describirla y explicar por qué aun careciendo de sentido resultaba interesante si se consideraba dentro de un contexto concreto que a su vez también debía describirse, etcétera, etcétera. Con el resultado final de que el documento entregado a la revista Rolling Stone en cumplimiento del contrato era más largo y complejo de lo que habían pedido. Bastante más largo, en realidad. De hecho, el responsable del artículo señaló que publicarlo entero llenaría casi todo el espacio de texto de Rolling Stone y quizá incluso se comiera parte del porcentaje que la revista reserva para publicidad, cosa que obviamente no iban a permitir".

El señor Foster Wallace, sin duda, es (o era) de una erudición inmensa y casi de cualquier tema que habla lo hace con propiedad, con profundidad y con pasión. Para mí el problema es que me abruma, veo su interés por asuntos que a mí me resultan solo ligeramente interesantes y no puedo compartir su obsesión por la precisión que está claramente reñida con la claridad y la concisión. Su escritura es como un número con infinitos decimales; en algún momento se debería cortar para poder hacer algo con ellos, pero eso, lamentablemente, no ocurre.

Por norma general, puedo decir que cuanto más largo es uno de sus ensayos, menos me interesa. Así me quedo con el que da título al libro "Hablemos de Langostas", con uno sobre Dostoievski y la obra monumental de Joseph Frank en cinco volúmenes sobre el genio ruso (aunque desde luego no me leeré los cinco tomos!) y con algunos comentarios sobre lo gracioso que es Kafka, que él apostilla "de los que probablemente no he quitado bastante".

Entiendo su valor, su esfuerzo. Entiendo que es encontrar otros caminos narrativos, pero yo por ahí no paso con facilidad. Por ejemplo, Jasper Fforde utiliza las notas al pie de página de una manera novedosa y muy entretenida en las novelas de Thursday Next, eso me parece una genialidad. En cambio, cada vez que pulsaba en el kindle para leer la nota al pie de página lo hacía con auténtico terror rogando a Dios que por favor no me encontrara con una nota al pie de varias páginas. Eso lo sabe el autor perfectamente y hay veces que se ríe de ello. Entro en el juego, pero, en general, me parece que no compensa, no merece la pena el esfuerzo.

Para mí ha sido un dolor y tengo verdadero interés en leer los posts de la gente a la que este libro le parece bueno.

Me he leído una versión electrónica de las que circulan por ahí y estaba hecha unos zorros. Estaba escaneado y yo creo que la persona que hizo la versión terminó tan hastiada que no llegó a organizar el último de los ensayos, uno sobre las tertulias de derechas en las radios americanas, y las notas no estaban vinculadas y estaban mezcladas con el ensayo de manera que lo hacía dificilísimo de leer sin saber qué era qué, si texto principal o nota al pie.

Hay párrafos como este:

"El sentido de la analogía es que las alegaciones de objetividad en el estudio del lenguaje ahora son tema de bromas y escalofríos. Los supuestos positivistas que subyacen al descriptivismo metodológico han sido completamente refutados y desplazados —en literatura por el auge del postestructuralismo, la crítica basada en la respuesta lectora y la teoría de la recepción jaussiana, y en lingüística por el auge de la pragmática— y ahora está más o menos universalmente aceptado que a) el significado es inseparable de alguna clase de acto interpretativo y b) que los actos interpretativos siempre son parciales, es decir, influidos por la ideología particular del intérprete. Y la consecuencia de a) + b) es que no hay forma de evitarlo: las decisiones sobre lo que se mete en El Diccionario y lo que se deja fuera van a estar basadas en la ideología del lexicógrafo. Y todos los lexicógrafos tienen la suya."

De una oscuridad terrible para el profano (mi caso), pero que terminan con una claridad apabullante que se agradece, pero para decirme las dos últimas frases me ha soltado todo lo anterior que hace que quiera dejar de leerlo.

Otros párrafos:

"Sean cuales sean los efectos sociales de las tertulias radiofónicas o de los idearios partisanos de ciertos presentadores, es una falacia que las tertulias políticas estén motivadas por la ideología.

La persistencia de esta falacia entre los detractores izquierdistas de las tertulias radiofónicas es extraordinaria: en realidad fue una de las premisas principales que se escondían tras el lanzamiento de Air America. Tal como resume William G. Mayer en The Public Interest, suele argumentarse que la radio de derechas «pertenece a grandes corporaciones sedientas de beneficios o a individuos adinerados a los que solo mueven los beneficios, que usan sus empresas para promover idearios políticos conservadores y procapitalistas». El análisis de Mayer también identifica la gran falta de lógica económica de dicho argumento. Supongamos que soy el propietario conservador y furibundamente capitalista de una empresa radiofónica. Creo que el conservadurismo basado en el mercado libre está en posesión de la Verdad y que a Estados Unidos le iría mejor en todos los sentidos si todo el mundo fuera conservador. Esto, para mí, convierte el conservadurismo en un «bien público» en el sentido del término que se le da en primer curso de economía: es decir, que el electorado conservador es un bien público del mismo modo en que lo es un medio ambiente limpio o una población sana. Y la misma economía básica que explica la contribución de las corporaciones a la polución atmosférica y la obesidad explica por qué mi empresa radiofónica no tiene ningún incentivo para promocionar ese bien público que es el conservadurismo. Porque el tiempo y el dinero que mi empresa gastaría intentando propagar la Verdad arrojarían (en el mejor de los casos) solo un incremento minúsculo de conservadurismo en el conjunto del país -y sin embargo las ventajas de ese aumento de conservadurismo serían compartidas por todos, incluidos mis competidores en la radio, a pesar de que ellos no habrían contribuido ni un ápice a ayudar a cambiar la opinión pública. En otras palabras, que solamente yo habría pagado por un beneficio del que también disfrutaría, gratis, la competencia. Todo lo cual salta a la vista que no sería bueno para el negocio… razón por la que en interés de mi empresa no invierto en promulgar ideologías.

No lo están. Las tertulias políticas radiofónicas son un negocio, y están motivadas por los beneficios. Si el conservadurismo domina hoy día la onda media es porque genera índices de audiencia Arbitron elevados, tarifas altas de los anunciantes y beneficios máximos."

"A aquellos lectores de Gourmet que disfrutan de comidas bien elaboradas y presentadas donde haya buey, ternera, cordero, cerdo, pollo, langosta, etcétera: ¿piensan ustedes en el (posible) estatus moral y en el (probable) sufrimiento de los animales involucrados? De ser así, ¿qué convenciones éticas han adoptado que les permiten no solamente comer sino también saborear y disfrutar de estas viandas a base de carne (ya que por supuesto el disfrute refinado, más allá de la simple ingestión, es el sentido último de la gastronomía)? Si, por otro lado, no quieren ustedes saber nada de confusiones ni convicciones, y las cosas como el párrafo anterior no les parecen nada más que un acto fatuo de mirarse el ombligo, ¿qué hace que les parezca bien, en su interior, descartar todo esto como algo fuera de lugar? Es decir, ¿es su rechazo a pensar en todo esto el producto de un verdadero pensamiento, o es simplemente que no quieren ustedes pensar en ello? Y en este último caso, ¿por qué no quieren? ¿Se plantean ustedes alguna vez, aunque sea ociosamente, porqué puede ser que no quieren pensar en ello?"

"Es una ironía bien conocida el que Dostoievski, cuya obra es famosa por su compasión y rigor moral, era en muchos sentidos un capullo en la vida real: vanidoso, arrogante, despectivo y superficial. Jugador compulsivo, solía quedarse sin blanca, se quejaba continuamente de su pobreza, y siempre estaba fastidiando a sus amigos y colegas para que le hicieran préstamos de emergencia que casi nunca devolvía. Además, guardaba rencores mezquinos durante muchísimo tiempo por temas de dinero, y hacía cosas como empeñar el abrigo de invierno de su mujer, que estaba delicada de salud, para poder seguir jugando, etcétera."

El próximo libro del club de lectura es la invención de Hugo de Brian Selznick para el próximo 15 de agosto. Es un libro infantil/juvenil en el que está basada la película de Hugo.

P.D: Este post está programado porque en estos momentos yo estoy con Anniehall en Vitoria, así que los enlaces a los post de Bichejo, de Livia y no sé si se ha apuntado alguien más, los podéis encontrar en la página del Club de Lectura 2.0

El perfeccionista en la cocina

Pues me he leído, tardando bastante para lo pequeñito que es, El perfeccionista en la cocina de Julian Barnes. Es, como he dicho, un libro muy cortito (136 páginas), pero he tardado porque he estado poco centrado durante esta semana (ya tu sabes). Aún así no quiero que penséis que no me ha gustado. Me ha parecido muy divertido. No había leído nada de este señor y no será lo último suyo que lea porque me ha encantado.

El título en inglés es "the pedant in the kitchen". Pedante es algo distinto a perfeccionista, creo, aún así no vamos a ser pedantes... He de decir que como a este señor no le ponía cara, le he tomado la cara prestada a Javier Marías. El por qué es un misterio entre mi cerebro y este post y que a mí se me escapa. Desde luego Javier Marías es infinitamente menos divertido que Julian Barnes. Lo que me lleva a formular la hipótesis de que no hay una relación directa directa aparente entre pedantería y humor. En mi caso es evidente. Como sabéis soy infinitamente pedante y a la vez infinitamente aburrido.

Pero no hemos venido aquí a hablar de mí (ni de Consu's, que parece que es Trending Topic entre las seguidoras de este blog...), sino de cocina y humor.

El libro narra los problemas que el autor se plantea como perfeccionista, o más bien quisquilloso, de la cocina. Lo mal que lleva las inconcreciones de las recetas de cocina: ¿cuando un libro de cocina dice una cuchara...? ¿vale cualquier cuchara? ¿es una cuchara rasa o colmada? ¿Qué es una pizca?... (aquí Anniehall os podría decir que tiene un juego de medidas ¡con varias pizcas distintas!)

Así que estamos ante quien siente angustia ante una receta que no sea una fórmula exacta. Hay veces que se permite alguna variación: "La única libertad que me tomo con una receta es aumentar la cantidad de un ingrediente que me gusta particularmente. Esto no es un precepto infalible, como lo confirma un plato sumamente asqueroso que guisé una vez mezclando caballa, martini y migas de pan: los invitados acabaron más borrachos que saciados". A mí esa combinación ya me espanta a priori, pero parece que, además, consiguió empeorarla...

Él habla de sí mismo en tercera persona. Así: "El perfeccionista en la cocina no se ocupa de si cocinar es una ciencia o un arte; se conforma con que sea una artesanía, como la carpintería o la soldadura casera. Tampoco es un cocinero competitivo. Le sorprendió descubrir que la jardinería, no obstante su aire de serenidad anterior al pecado original, es ferozmente competitiva y con frecuencia una actividad practicada por los envidiosos, los embusteros y los delincuentes sigilosos".

El libro tiene listas, pasos a seguir y preguntas tipo tests como esta:

"¿Cuántos libros de cocina tienes?
a) No los suficientes.
b) Sólo los necesarios.
c) Demasiados.
Si has respondido b) estás descalificado por mentir, por autosuficiente o porque no te interesa la comida o (lo que más miedo da) por haberlo hecho todo a la perfección. Ganas puntos por a) y también por c), pero para obtener el máximo de puntos tienes que haber contestado a) y c) en igual medida. a) Porque siempre hay algo nuevo que aprender, algo que aparece, lo aclara todo y lo hace más fácil, más infalible y auténtico; c) por los errores que se cometen cuando se aplica a)."

Muy divertido y muy cierto. Él reconoce tener, creo recordar, como cinco o seis baldas de libros de cocina. Así también nos da una serie de consejos a la hora de comprar libros de cocina:

"1) Nunca compres un libro por sus ilustraciones.
Nunca jamás señales una foto en un manual de cocina y digas: «Voy a hacer esto.» No puedes. Una vez conocí a un fotógrafo publicitario, especializado en comida y, créeme, el trabajo de posproducción que hace poco nos mostró a una Kate Winslet con cuerpo de sílfide no es nada comparado con lo que hacen con la presentación de un plato.
2) Nunca compres libros con un diseño artificioso: por ejemplo, uno que tenga las páginas divididas en tres franjas horizontales, con el fin de que, en teoría, dispongas de un muestrario casi infinito de comidas de tres platos sin tener que pasar páginas.
3) Evita los libros con un contenido demasiado amplio —algo que se llame remotamente Grandes platos del mundo — o demasiado restringido: Máriscos del mar de los Sargazos o Maravillas de los gofres.
4) Nunca compres el recetario del chef expuesto en un lugar prominente a la salida del restaurante. Recuerda: por eso, en principio, has ido al restaurante, para probar su cocina, no tu pobre versión de la misma.
5) Nunca compres un libro sobre zumos si no tienes exprimidor.
6) Resístete, si es posible, a la tentación de comprar, como recuerdo de unas vacaciones en el extranjero, atractivas antologías de recetas regionales. Yo demostré esta regla con el nec plus ultra de los libros de cocina, uno dedicado a la cocina de Cantal. Acaparó espacio durante años, siempre eludió la criba por razones sentimentales y no lo utilicé ni una sola vez. La comida de Cantal sabe mejor en Cantal, donde llueve mucho y no hay otras opciones culinarias. ¿Cuántas formas distintas de guisar col rellena necesitas?
7) Evita los libros de recetas famosas del pasado, sobre todo si se reproducen en ediciones facsímiles con grabados de la época.
8) Nunca sustituyas tu antiguo ejemplar raído de Jane Grigson o Elizabeth David por una nueva versión que contenga exactamente el mismo texto pero esta vez con ilustraciones (vease 1) No lo usarás nunca y volverás a consultar el desgastado original en rústica porque tiene tus notas en el margen y, con razón, te resulta cómodo.
9) Nunca compres una colección de recetas recopiladas con fines benéficos, en especial las de locutores de televisión que ofrecen el secreto de su plato favorito. Dona directamente a obras de caridad el precio de venta del libro: así recaudarán más y tú no tendrás que descartarlo en la siguiente criba.
10) Recuerda que los autores de cocina no son diferentes de los otros escritores: muchos llevan sólo un libro dentro (y algunos, para empezar, nunca deberían haberlo sacado). Considera esta posibilidad cuando le estén dando bombo al nuevo."

En fin, podéis ver que es un libro muy, muy divertido y que no puedo hacer más que recomendaros y no puedo hacer más que recomendárselo, sobre todo, a Anniehall.


P.D: Este post está programado porque ayer se me rompieron los dos discos duros de mi ordenador del trabajo...


Ingeniería para dummies (II)

En esta nueva versión de ingeniería para dummies no voy a hablar mucho de ingeniería, pero en un salto dialéctico voy a enlazar este post con los anteriores sobre cambios laborales, expertos, ingeniería y salarios de una manera divertida. O al menos a mí me lo parece. Además voy a copiar gran parte de lo que os voy a poner, así que más fácil para mí!

No sé si conocéis a Dilbert. Supongo que sí, al menos de vista. Dilbert es un empleado que desde su cubículo ve como se hacen las cosas y muestra el absurdo subyacente en casi todas ellas. Es lo que los americanos llaman un nerd. Dilbert es un igeniero y tiene "el don" como podéis ver en este vídeo que enlazó el otro día Eliahh cuando hablábamos por aquí de ingenieros:



Es muy divertido y no carente de razón. Yo todavía soy el que tiene que poner los relojes en hora en casa de mis padres o sintonizar la TDT o quitar el vídeo para cambiarlo por un DVD y no creo que sea por ser ingeniero, creo que es más por comodidad de los demás. Les es más fácil dejar que tú lo hagas antes que intentarlo. Un síntoma claro de alguien que tiene "el don" es que nunca mira el manual de instrucciones y si lo mira es porque sabe que ha fallado...

En fin, a lo que iba, lo que realmente quería comentaros es el teorema del salario de Dilbert. La demostración de este teorema la tenía Jc_dispatched en su despacho. No sé si la sigue teniendo en su nuevo despacho... (pena, penita, pena...). Y dice así: "los ingenieros y los científicos nunca podrán ganar lo mismo que los ejecutivos y comerciales".

La demostración del teorema parte de dos postulados:

  • Knowledge is Power (el conocimiento es poder)
  • Time is Money (el tiempo es dinero, nosotros decimos el tiempo es oro...)

Y como cualquier ingeniero sabe Power = Work / Time (Acordaos que el otro día os expliqué el concepto de potencia, aquí está expresado de otra forma...). La potencia se puede expresar como trabajo dividido por tiempo, esto es, trabajo por unidad de tiempo... (¿os he perdido?)

Dado que del primer postulado tenemos que Knowledge=Power , lo sustituimos en la ecuación quedando Knowledge=Work/Time y con el segundo postulado sabemos que Time=Money quedando Knowledge=Work/Money.

Si de aquí despejamos el dinero (money) nos queda que Money=Work/Knowledge.

Así, cuando el conocimiento tiende a cero, el dinero tiende a infinito independientemente de cuanto trabajes (siempre que el trabajo no sea cero...).

Esto establece la siguiente conclusión: "cuanto menos sepas, más cobrarás".

En microsiervos incluyen al final una nota que dice "Si no has entendido la demostración de este teorema, no te preocupes: seguramente estarás gozando de un jugoso sueldo".

Bueno, pues esto es humor de ingenieros. Si no os ha hecho ninguna gracia, pues estáis afortunadamente a salvo. Si os ha hecho sonreir, cuidado y hacéroslo mirar, puede que haya trazas de "el don" en vosotros. Si os habéis reído... mi más sentido pésame y bienvenidos al club... así nos consolamos los ingenieros...

Por último una tira de Dilbert que también me hace gracia:

...y otra más dedicada a Bichejo:

El día siguiente a uno de esos días

Bueno, pues ya he tenido mi entrevista. Aquí sigo asustado y contento. Por un lado el proyecto de la empresa y la proyección que tendría me parecen súper interesantes. Es una muy buena oportunidad, parece que va a haber un montón de trabajo. El ser parte de una empresa de ingeniería con 45000 empleados en nosecuantos países del mundo, pues como que da algo de seguridad y de que es gente que sabe lo que hace. Por ese lado todo perfecto.

¿El lado que me da miedo? Pues que quieren contratarme como experto en algo en lo que no soy ni de lejos experto. Y que yo, a pesar de decírselo, decirles que yo no he sido proyectista en mi vida, que mi trabajo es otra cosa y que en concreto de lo que ellos quieren he hecho cosas, pero no soy experto, seguían empeñados en que sí, que ellos buscan un experto en eso. De hecho ni siquiera saben que no saben lo cual da bastante miedito. Al menos a mí me lo da. Que pretendan que sea un experto en ERTMS (el saber de qué hablo ya entraña su aquel) cuando simplemente estoy involucrado en un proyecto que toca una parte del sistema y sepa el funcionamiento general del mismo pues... no lo soy y así se lo dije. El que ellos no sepan que el ERTMS (ETCS para los puristas) no es un sistema de señalización, sino de control de trenes me asusta más, la verdad.

También les dije que yo estoy dispuesto a tirarme a la piscina, pero mirando antes si hay agua. Yo puedo hacer proyectos, pero como nadie nace sabiendo, les dije que necesitaría alguien que me supervisara y tuviera experiencia al respecto a lo que ellos dijeron que claro, claro, pero me da que pensaban en que ese revisor fuera el cliente cosa que me da más miedo aún.

No es que me tenga en baja estima o que no esté dispuesto a aceptar desafíos o nuevos retos, lo que me asusta es que me tengan por alguien que no soy o que piensen que contratan a alguien y luego se den cuenta de que yo no soy ese alguien.

En fin, que tampoco hemos llegado a nada en concreto. No hemos hablado aún de pelas, que también es importante ni de plazos. Así que simplemente nos hemos conocido. Yo creo que les he gustado y ellos a mí también, aunque tengo un runrún ahí en el estómago que me ha hecho que esta noche me haya levantado a la una en vez de a las dos y media del día anterior. La cosa buena es que luego he vuelto a acostarme y he dormido un poco más.

Me siento un poco como Roger Thornhill en Con la Muerte en los Talones que ya puse en otro post cuando le confunden con el señor Kaplan... En aquel caso fue con el cumpleaños que ya conté y aquí con el trabajo. El que me tomen por alguien que no soy me hace dormir mal y me crea inquietud. Estoy seguro de que gente en mi posición se haría pasar por quien no es sin ningún escrúpulo, pero yo no soy así. No sé si afortunada o desafortunadamente.

En fin, seguiremos informando. Hoy, para empezar -que no es poco- he quedado con Consu's a ver si finalmente se quita el pasamontañas... ;-)

Uno de esos días

Hoy es uno de esos días que podrían cambiar mi vida, o no. Eso es lo jodido, que no lo sabes a priori, sino que eso lo sabrás una vez que todo haya pasado. Vas un poco a tientas, tienes que fiarte de tu instinto y tienes que tener suerte. Sobre todo tienes que tener suerte.

Hoy tengo una entrevista para cambiar de trabajo. Ya os he contado que la cosa por aquí está bastante mal y además nuestro jefe dice lo mismo y lo contrario a la vez. Por un lado te dice que no te preocupes, al momento te dice que él no tiene poder para detener los despidos y a continuación que si me quieren contratar que lo hagan rápido antes de que me despidan para terminar diciendo que confía mucho en mí y que hay proyectos para que siga si quiero. En fin, como buen malabarista confunde al espectador dejándolo con cara de estupefacción.

Pero, claro, al final es mi vida y mi familia y mi hipoteca... Llega el momento de cambiar. De hecho es aquí donde he trabajado los últimos 11 años, prácticamente toda mi vida. Sé que tengo cierta valía, que sé hacer cosas, pero la vida empresarial es diferente a la vida que he llevado. ¿Encajaré bien? ¿Les gustaré? ¿Me gustará? ¿Me eligirán? ¿Me pagarán bien? ¿Qué tendría que pedir? ¿Tendré que viajar mucho? ¿Me dirán que muchas gracias, pero que soy demasiado experto (ya me ha pasado)?

En fin, dudas, dudas y dudas. En principio el trabajo parece que exige que me vaya unos tres meses al Reino Unido a formación del equipo de trabajo y luego volvería aquí, a Madrid. Además, fuera de esta entrevista no hay muchos más frentes abiertos. el tema de París parece ya descartado (y eso que Bichejo ya se veía desayunando croissants en París...), sé que fuera hay trabajo, pero tampoco quiero emigrar, al menos de momento.

Todo esto me ha hecho que hoy me haya despertado a las 2:30 de la mañana dándole vueltas a la cabeza. Al final sí voy a tener un centrifugueitor dentro de mí!

No sé, esa sensación de estar en el precipicio con la que ya me había acostumbrado a vivir puede que cambie en unos días. Espero que sea así. Quiero que sea así...

Perdón por la chapa, pero a alguien se la tenía que soltar y ya os mantendré informados...

La vida inmortal de Henrietta Lacks

"We must not see any person as an abstraction. Instead, we must see in every person a universe with its own secrets, with its own treasures, with its own sources of anguish, and with some measure of triumph."
Elie Wiesel

Supongo que a prácticamente ninguno de vosotros os dice nada el nombre de Henrietta Lacks. A mí no me decía nada tampoco hasta hace unos meses cuando el libro que acabo de leer cayó en mis manos. Bueno, eso de caer es pura metáfora, la verdad. El caso es que me hice con él y supe que tenía que leérmelo porque me iba a gustar.

Este libro cuenta tres historias (bueno, cuatro). La de Henrietta Lacks que murió (o algo así) con treinta años de cáncer, la de unas células que le extrajeron de su tumor y la de la familia de Henrietta que termina unida a la escritura del libro.

Lo de que murió o algo así lo digo porque sus células han venido usándose durante sesenta años en todo tipo de ensayos, creación de nuevas vacunas, medicamentos, pruebas nucleares, incluso han mandado sus células al espacio en satélites y en cohetes. Sus células se conocen como HeLa, las iniciales de su nombre y apellido y son unas células muy particulares. Fueron las primeras células humanas inmortales que se mantienen vivas en cultivos fuera del cuerpo humano. No solo eso, según el libro con todas las células HeLa que ha habido se podría cubrir tres veces la superficie de la tierra. Son además, células que se duplican y duplican sin fin. Mientras que las células normales solo pueden dividirse unas 50 veces (límite de Hayflick), estas no tienen límite.

Este libro cuenta un montón de cosas interesantísimas. Todo el desarrollo de la medicina, las cuestiones éticas, los problemas que hubo, cómo se transportaban, cómo estas células "infectaron" prácticamente todos los cultivos del mundo. Las pruebas que se hicieron con o sin consentimiento, la vida azarosa de la familia de Henrietta que nunca vió un duro a pesar de que la industria basada en sus células mueve millones y millones de dólares cada año...

De hecho, durante bastante tiempo ni se sabía el nombre de la donante, que tampoco fue tal porque no dio su consentimiento a que usaran sus células. Hay que situarse en 1951 e imaginarse lo que era ser negro entonces: instalaciones separadas para blancos y negros, aseos diferentes, camas diferentes, incluso puertas diferentes. No existían leyes que obligaran a dar el consentimiento para el uso de los tejidos... en el libro se cuenta que las primeras leyes, o decálogos que abogaban por el consentimiento surgieron en los juicios de Nuremberg, aunque eso se pensaba que era más para los nazis y sus atrocidades que para la ciencia en general. Mientras en USA se hacían experimentos como este y a nadie le parecía mal. De hecho, casi puerta con puerta, en el mismo campus, se estableció la primera fábrica industrial de células que producía HeLa para su uso para la vacuna de la polio.

He conocido leyendo el libro acerca de un javanés que trabajaba en Zaragoza y que fue el primero que descubrió el número de cromosomas humanos. Lo hizo él, pero tuvo que compartir su descubrimiento con su mentor que era un sueco que no tuvo nada que ver en el descubrimiento. Eso me suena familiar...

También se habla sobre la primera empresa que se creó para el cultivo y venta de células y que se hizo en una antigua fábrica de Fritos. Total, entre hacer células y tiras de maíz...

Hay cosas realmente espeluznantes como los ensayos que se hicieron con presos inyectándoles células HeLa (que eran cancerígenas) para ver cómo luchaban sus cuerpos contra ellas o, en otro asunto que no tiene nada que ver con las células, como a muchos enfermos mentales negros les trepanaban el cerebro para drenarles el líquido encefálico para poder sacar bien radiografías del cerebro. El líquido tardaba meses en reponerse en los que los pacientes sufrían dolores inmensos.

Es otro mundo, ciertamente, y se puede ver como hemos progresado. Aunque al final del libro denuncia la falta de legislación sobre muestras de tejidos y la cantidad de ellas que hay almacenadas. Desde que nacemos y nos hacen las pruebas genéticas sobre enfermedades hasta cualquier muestra de sangre o de cirujía. Sobre todas esas muestras y su uso no tenemos (al menos no tienen en USA) los pacientes ningún derecho legal al respecto. Sí se necesita un consentimiento para conseguir tejidos con el fin exclusivo de investigar, pero si esos tejidos han sido empleados con otro fin, pueden ser utilizados con fines de investigación sin más ni más.

También se habla del descubrimiento del mecanismo por el que esas células viven para siempre. Se trata de un compuesto llamado telomerasa que alarga los telómeros que son una especie de tentáculos de los cromosomas que se acortan con cada division celular.

Todo esto y mucho más lo tenéis en el libro.

En fin, que me ha parecido interesantísimo. Lo que menos me ha interesado es la parte en la que cuenta sus entrevistas con los hijos de Henrietta. La mayor parte de esa narración es algo aburrida, pero parece ser que fueron las condiciones que pusieron los hijos para dejarle acceder a los informes médicos y contarle la historia de Henrietta a la autora (Rebecca Skloot).

Un libro de 400 páginas que me he leído durante el fin de semana quiere decir que engancha. He visto que está en español por si os interesa. Yo me lo he leído en inglés y es fácil de leer. Lo que me ha resultado más difícil son los diálogos en jerga de la familia, pero en general no he tenido que mirar el diccionario para casi nada.

No os voy a poner párrafos porque no es un libro dado a ello y además me tocaría traducir y tengo muchas cosas que hacer. Leedlo y me lo agradeceréis o me lo echaréis en cara!

P.D: la foto del post son unas células HeLa teñidas. La he sacado de aquí.


Patriotas de la Muerte

Me acabo de terminar de leer este libro de Fernando Reinares. La existencia de este libro la conocí en un viaje de retorno de Ávila a Madrid. Normalmente nos ponemos en marcha después de comer y los niños se duermen en el coche mientras volvemos. A las tres de la tarde empieza un programa en rne que se llama Siluetas y está presentado por Manuel Ventero. Es un programa que nos gusta mucho y en el que se entrevista a gente por lo general bastante interesante.

Ese día entrevistaba a Fernando Reinares que es un experto en terrorismo y que se ha entrevistado con decenas de terroristas de ETA para la realización de este libro. El libro es interesantísimo porque trata de encontrar las causas tanto al proceso de reclutamiento de terroristas como al proceso de abandono o distanciamiento de la banda y yo creo que lo hace de una manera bastante objetiva, no entrando a juzgar las opiniones o experiencias de los terroristas.

Por supuesto que es un libro duro, pero yo creo que necesario. Yo me lo compré en Amazon en versión digital por dos euros y pico frente a los dieciséis y pico que cuesta en papel. Un precio más que razonable y que poco a poco va llegando al mundo de los ebooks españoles...

Como he dicho anteriormente, el libro se basa en las entrevistas realizadas a más de 50 etarras (estos son los que ha incluido en el libro, pero ha entrevistado a más que ha dejado fuera) y en la lectura de los sumarios de los juicios celebrados en la Audiencia Nacional. Fue en uno de estos sumarios donde estaba escrito a boli en el margen la frase "Patriotas de la muerte" que da nombre al libro.

Lo primero que llama la atención, aunque es de lo último que se cuenta en el libro es que prácticamente ninguno está arrepentido de haber pertenecido a ETA: "Sea como fuere, si arrepentimiento es pesar de haber hecho algo, entre los antiguos militantes de ETA entrevistados para la elaboración de este libro no había ninguno que estuviese arrepentido de haberlo sido. A finales de 2010, los arrepentidos de haber formado parte de los patriotas de la muerte, al margen de la manera en que salieron de aquella banda armada, constituían una minoría entre numéricamente exigua y estadísticamente insignificante". Hay muy pocos, por no decir solo uno de los entrevistados que se arrepienten de lo que han hecho, de las vidas que han quitado.

Así, el retrato robot que nos queda es básicamente que "lo que la mayoría de cuantos un día optaron por incorporarse a ETA ha compartido es, para empezar, su condición de jóvenes, varones por lo común apenas veinteañeros cuando no adolescentes en el momento de ser reclutados. La mitad de ellos nacidos en Guipúzcoa. Otros rasgos de su perfil sociológico, como se ha puesto de manifiesto en el capítulo primero de este libro, permiten constatar a lo largo del tiempo una inversión, de tal modo que quienes ingresaron en la banda armada a partir de mediada la década de los ochenta muestran progresivamente características propias de los extremistas neonazis o anarquistas, pero en cualquier caso antisistema, existentes en otros países de nuestro mismo entorno europeo". "Pero quienes han militado en ETA han compartido, además, su condición de nacionalistas vascos. Antes de ser reclutados por la organización terrorista, habían hecho suyas las ideas esenciales de un nacionalismo de carácter étnico y excluyente, que niega la pluralidad constitutiva del País Vasco y enfatiza pretendidos derechos colectivos en detrimento de derechos humanos individuales. Un nacionalismo incompatible con valores democráticos, proclive a la intolerancia y a la justificación de la violencia".

El retrato también incluye llegar al convencimiento "de que la violencia era útil para conseguir propósitos políticos y, en concreto, el de la independencia" y que "para aceptar el reclutamiento muchos necesitaron percibir fundadas expectativas de éxito, confianza en que ETA disponía de los recursos y el apoyo popular necesarios para lograr todos o buena parte de sus fines". También es importante la presencia del santuario francés: "no pocos de quienes accedieron a incorporarse a la organización terrorista hubiesen renunciado a hacerlo en ausencia del santuario francés, cuya existencia hasta bien entrados los años ochenta redujo considerablemente los riesgos y costes percibidos en la militancia. Por otra parte, el prestigio social conferido a los etarras en ámbitos nada restringidos de la población vasca supuso un estímulo muy importante".

Sin embargo la mayor causa "son los sentimientos de odio los que ocupan un lugar central entre las motivaciones de los etarras. Odio a España y a lo español que procedió inicialmente tanto de la doctrina sabiniana como de haber experimentado una represión policial excesiva bajo el régimen autoritario y también durante la transición". También la definición como vasco que otorgaba estar en ETA. Así se integraron muchos emigrantes que veían la ocasión de proclamarse ante los demás como vascos.

Y termina diciendo que "lo habitual es que sus antiguos pistoleros asuman la opción que en su día tomaron, den por bueno lo que hicieron e incluso algunos lamenten no haber podido hacer más. Hasta hoy, salvo muy contadas excepciones, quienes a lo largo de más de cuarenta años han dejado atrás la militancia en ETA, no son terroristas arrepentidos".

Es algo bastante desolador, la verdad. Hay algo que querría señalar, que puede que no sea relevante, pero que a mí me ha impresionado mucho y es el casi analfabetismo (al menos en castellano, supongo que en euskera estarán más puestos) que tienen casi todos los entrevistados. La forma de expresarse en las transcripciones son lamentables y algún fragmento de alguna carta como el que os pongo a continuación:

"Bueno, te cuento lo que echo [sic] hoy: a la mañana, Ángel (el compañero que está conmigo) y yo hemos estado jugando a ‘Babilton’ (es como el tenis) y luego a la tarde he estado aprendiendo ha [sic] andar un poco con el ordenador, jodé! Qué burriko que soy! Pero bueno, ya se cómo se enciende! Ahora me voy a preparar la cena [...] no veas con todo lo que me gustan las alubias, seguro que voy a disfrutar y luego echan una película divertida en la tele! O sea que fenómeno! Mañana me voy a París! Haber [sic] si tengo suerte y veo a alguien! [...] Ahora me ha dado por escribir cuentos. Son muy malos pero me lo paso muy bien cuando los escribo! "

El único que parece tener una cierto nivel educación de los que aparecen en el libro, que curiosamente es el único arrepentido, es José Luis Álvarez Santa Cristina, que es capaz de escribir párrafos como este:

"los primeros meses inmediatos a mi encarcelamiento los dediqué a tiempo completo a indagar metódicamente, ayudado de lecturas escogidas, acerca de mis presupuestos y dudas filosófico-existenciales, éticas y político-sociales. Cuando me hallaba inmerso en esa tarea sentí el impulso y la necesidad de releer los Evangelios. Y de releerlos más allá de las cuestiones crítico-exegéticas al uso. Aún hoy no sé decir qué me impulsó a ello, aunque no albergo duda alguna de Quién fue, aun cuando en aquel momento ni tan siquiera lo imaginaba."

También se va viendo una degradación intelectual con el paso del tiempo y la cobertura "ideológica" de los asesinatos cada vez se descascarilla más para dejar ver simplemente que no son más que máquinas de matar a las que le dicen este, pues este. Sin rechistar y sin dudas morales de ningún tipo.

En fin, triste, pero creo que merece la pena leerlo. Os lo recomiendo, aunque me imagino que casi nadie me hará caso. El que estoy leyendo ahora también os lo recomendaré porque es interesantísimo, aunque creo que ahí también me voy a quedar yo solito en su disfrute... en fin, que vosotros os lo perdéis! ;-)


Ingeniería para dummies


Bichejo dijo que le gustaría alguna entrada de este tipo en el blog, así que voy a hacer un experimento por ver si gusta o es un fracaso total, que es lo más probable porque esto de enfrentarse a un lector del que no sabes nada para explicarle algo de lo que sabes algo es muy difícil. Voy a intentar contar un par de cosas que a lo mejor todo el mundo sabe y quedo como medio lelo, pero al menos lo habré intentado.

Mi propósito es explicar unas cuantas nociones eléctricas y terminar explicando lo que es un transformador y por qué es importante. Noticias en los periódicos con errores en estos conceptos tan sencillitos las hay a diario por lo que a lo mejor a alguien le viene bien recordar o entender estos conceptos. Lo voy a hacer con analogías para que sea todo muy sencillito.

Tensión: la tensión nos da una medida, haciendo una analogía con una catarata (me ha dado por ahí), de lo alta que es la catarata. Esto en lenguaje técnico se llama diferencia de potencial. Se mide en voltios. Cuantos más voltios hay (más alta es la catarata), más peligro hay de que se escapen y hagan daño. En nuestra casa tenemos 220V y se considera baja tensión a cualquier tensión que esté por debajo de 1000V.

Intensidad: la intensidad nos da una medida, siguiendo con la catarata, del caudal de agua que cae, los litros que pasan a cada instante. La intensidad se mide en amperios. Según la intensidad que circule por los cables harán falta cables más o menos gordos. Por ejemplo, el cable de una vitrocerámica es bastante más gordo que el de una batidora y éste que el de un cargador de teléfono móvil. Esto es así porque los cables tienen una resistencia a dejar pasar a ese flujo de electrones que justamente se llama Resistencia Eléctrica. Cuanto más gordo es un cable, menos resistencia ofrece al paso de la corriente. Esa resistencia se manifiesta al paso de la corriente como calor. Si intentáis hacer pasar mucha corriente por un cable muy fino, este se calentará tanto que terminará fundiéndose y rompiéndose. Y, básicamente, una vitrocerámica es una resistencia que se calienta mucho al paso de la corriente.

Potencia: este concepto da una idea de la energía que puede entregar de manera instantánea un sistema. ¡No, no huyáis! Voy a intentar explicarlo de una manera más fácil... Aunque antes voy a liarlo aún más. La potencia se define como el resultado de multiplicar la tensión por la intensidad de manera que nos da la capacidad de trabajo instantáneo (no el trabajo como magnitud física) que estamos demandando. No voy a entrar en las varias unidades de potencia porque ahí ya saldría todo el mundo espantado, pero lo que os sonará son los vatios o kilovatios. La factura de la luz nos cobra por la energía consumida y por los kilovatios instalados, esto es, por cuántos equipos eléctricos podemos tener funcionando a la vez. Baste saber que vatios son voltios multiplicados por amperios (porque si os digo que es la parte real de multiplicar esos dos vectores ya me abuchearíais). De alguna manera podéis intuir que si pusuéramos una noria en la cascada, podría ser similar usar poca agua tirada desde muy arriba para moverla que mucha agua tirada desde menos altura. En ambos casos tendríamos la misma potencia, pero en el primer caso tendríamos mucha tensión y poca intensidad y en el segundo poca tensión y mucha intensidad.

Con estos tres conceptos en la cabeza podemos hablar de por qué se utilizan transformadores. Un transformador es una máquina que cambia la manera en la que se entrega la energía eléctrica. Es una máquina que pasa (transforma) la energía de cataratas altas de las que cae poca agua a cataratas bajitas por las que pasa mucha agua (o viceversa) manteniendo la potencia, ¿os acordáis de que era el producto de la tensión por la intensidad? (bueno, hay pérdidas, pero eso es como cualquier cosa en la vida, siempre hay pérdidas). Y ¿para qué?, ¿para qué queremos transformadores? Esa es una buena pregunta (me doy coba a mí mismo). Cuando os hablé de resistencia os dije que cuanta más intensidad circula hay más pérdidas por resistencia y por calor. Así que si no queremos vivir al lado de una central eléctrica hay que encontrar una manera de que haya pocas pérdidas en el transporte de esa energía. Y para eso, entre otras muchas cosas, sirven los transformadores. Se eleva la tensión a miles de voltios (400.000 voltios en la red de transporte habitualmente) y circulan muy pocos amperios (centenares) de manera que hay pocas pérdidas y las centrales pueden estar lejos de las ciudades.

Luego, cuando se llega a la ciudad se vuelve a transformar a pocos voltios y más amperios, de manera que tendremos más pérdidas, pero la potencia que demandamos en nuestras casas es muy poquita en comparación con la de la red de transporte. Además nos ahorramos el que se nos ponga el pelo de punta al pasar junto al horno o nos salte una chispa desde el interruptor a la mano cuando vayamos a apagar la luz.

Bueno, este ha sido mi intento. Decidme si os ha interesado algo, nada o (espero que) mucho y también si queréis que esta sección continúe o no (puede ser la sección más corta de la historia, aunque el blog más corto de la historia seguirá siendo este).

Los ingenieros no me apedreéis por las inexactitudes y comprended mi compromiso con los no-ingenieros, pobres, bastante tienen ellos con ser como son...

Semperoper

Ya os conté que había comprado entradas para ir a la ópera en Dresde. Bueno, y si no os lo conté, pues os lo cuento ahora. La ópera de Dresde es un edificio magnífico en pleno centro de la ciudad y está cargada de Historia. Dresde, como capital de Sajonia, siempre tuvo una vida cultural muy rica. De hecho, el museo en el Zwinger, justo al lado de la ópera, es de los museos más impresionantes del mundo, al menos de los menos conocidos. Está lleno de cuadros de Canaletto, de Tiziano, de Rafael, de Rembrandt... de todos los artistas que queráis. Eso ya lo conté, así que os lo ahorro.

El caso es que compré entradas para ver La Clemenza di Tito y arrastré a mi compañero de trabajo italiano que en principio iba a venir conmigo. Al final tuvo que quedarse y se enteró cuando íbamos de camino al aeropuerto. Me dio rabia, pero el trabajo es el trabajo y más en estos tiempos... El caso es que quedó una entrada libre y no encontré a nadie del proyecto que quisiera acompañarme ni siquiera gratis (debo cambiar de desodorante...).

El edificio de la ópera es impresionante, precioso, aunque, claro está, está reconstruido porque la ópera quedó destruida después del bombardeo de Dresde y se reabrió en 1985. Os pongo una foto que tomé del techo:


Es de señalar que en el techo, la cámara del móvil no da para más, hay una serie de medallones con parejas de dramaturgos. Así aparecen Sófocles y Eurípides, Göthe y Schiller y... Shakespeare y Calderón! Me hizo muchísima ilusión que apareciera Calderón de la Barca que me parece un genio, pero no creí que tuviera mucha relevancia fuera de España. Para mí La Vida Es Sueño es una de las mejores obras de teatro, si no la mejor, de las que conozco.

La Clemenza di Tito es una ópera de Mozart, la última que hizo, y es bastante bonita. Los principales papeles están interpretados (tanto los masculinos como los femeninos) por sopranos (en realidad dos eran para castrati), salvo Tito y Publio. Pensé que iba a ser un montaje horroroso tal y como puede verse en el vídeo de presentación que os pongo a continuación:

video

El representar a todos los intérpretes como animales, el que el coro apareciera disfrazado de lagartijas, el que durante la representación fueran apareciendo saltamontes y cucarachas gigantes moviéndose poco a poco sobre el escenario me estaba poniendo de los nervios. No conseguía entenderlo, me parecía absurdo. Ese afán por destruir obras simplemente para decir mirad que rompedor soy, cómo molo... no me gusta nada. Entiendo que crear una nueva escenografía tiene que ir acompañado de que añada algo a la obra, que ayude a interpretarla, que descubra partes en las que tú no habías pensado. Por ejemplo, se podría hacer una escenografía de MacBeth de Verdi en plan los Soprano (seguro que se ha hecho), porque la historia, los crímenes, la lucha por el poder podría quedar reinterpretada con unas referencias que al espectador le pueden hacer entender la historia de otra manera, pero lo que no es de recibo, como estuve pensando yo durante todo el primer acto, es que te saquen un saltamontes gigante y te quedes impasible ante esa atrocidad sin sentido.

De todas formas tengo que decir que finalmente le encontré un sentido. Y, si lo hice yo que de la letra en italiano me enteraba de poco y de los subtítulos en alemán menos aún, creo que era algo bastante evidente. Poco a poco, a lo largo de la obra los protagonistas van mostrando sus sentimientos de arrepentimiento, perdón, amor, desesperación... y justo en esos momentos, los actores se quitan el disfraz y los protagonistas se transforman en seres humanos. Ahí le vi el sentido, se transforman en seres humanos reales cuando tienen sentimientos morales de calado. Y me pareció bien. Reconozco que me equivoqué al juzgar la representación antes de ir. Aún así me sobran los lagartos, los saltamontes y las cucarachas.

Os pongo una imagen que saqué furtivamente de la representación:


Para terminar os diré que me gustó y que al final estos pequeños momentos que intento arañar a mis viajes son lo que queda más vivamente en mi memoria. Así recuerdo el concierto de Mª Joao Pirés en el Royal Albert Hall, Spamalot en Glasgow, las exposiciones de Monet y Manet en París, la visita a la Síndone en Turín y los foros romanos en Roma junto con esta ópera y creo que me acompañarán toda la vida. Los dos proyectos en los que he estado involucrado estos tres años y medio se han acabado y no sé qué me deparará el futuro laboral, pero estos momentos seguirán estando ahí.

Ah! Reedito con una foto que no quería dejar pasar y es la del palacio de la cultura de Dresde. Estéticamente... en fin...