Rafael, Murillo, Blake, los prerrafaelitas y Hopper. ¡Toma Ya!

Ya véis por el título que no va a ser un post muy centrado, pero quiero resumir de alguna manera el recorrido museístico de esta semana sin niños en Madrid. Hemos ido a ver las exposiciones de El Prado de Rafael y de Murillo (esta no sabía que estaba hasta que me lo dijo Bichejo), la de Caixa Forum de William Blake y la del Thyssen de Edward Hopper. Un atracón!

Primero vimos la de Rafael y su escuela. Está bien, pero más de la mitad de los cuadros de la exposición son de su taller y escuela y están básicamente para decirte lo mal que lo hacían. Y esto no es figurativo, en los cartelitos te ponían lo mal que dibujaban el cuerpo o la falta de detalles, o la errónea composición... en fin, que para saber que Rafael es muy grande no me hace falta que me lo digas, ya lo veo. Y si no tienes suficientes cuadros de Rafael para hacer una exposición, pues haz otra distinta. Hay una sala en la que muestran la copia de la Transfiguración junto a un facsimil del cuadro auténtico y la diferencia es como de la noche al día. Habla un poco mal de los que hicieron la copia porque está claro que es infinitamente peor.

A continuación nos fuimos a ver la exposición de Murillo que es muy buena. El tema es Murillo y Justino de Neve, el arte de la amistad y presenta la colección de Justino de Neve y trabajos en los que le ayudó. Es fantástica. Hay un San Pedro, el último cuadro de la exposición, que es maravilloso. Viendo estas dos exposiciones me vino a la cabeza la copla:

Al Museo de Sevilla iba a diario Juan Miguel,
a copiar las maravillas de Murillo y Rafael.

Y por la tarde como una rosa
de los jardines que hay a la entrá,
pintaba Trini, pura y hermosa,
como si fuera la Inmaculá.

Y decía el chavalillo:
¿Pa que voy a entrar ahí,
si es la virgen de Murillo
la que tengo junto a mí.?...

Y se me ocurrió que hubiera sido magnífico que hubieran hecho una exposición conjunta de Rafael y Murillo, de sus similitudes y sus diferencias. Ahí dejo la idea por si alguien quiere llevarla a buen término...

Después de esto nos fuimos al Caixa Forum a ver una exposición sobre William Blake. No es una exposición fácil. Sus cuadros son inquietantes, incluso feos y no es de extrañar que no consiguiera reconocimiento en su vida. Aún así hay obras muy buenas como los grabados del libro de Job y algunas pinturas de la Divina Comedia. También hay algunos cuadros de los artistan en los que influyó, principalmente los antiguos y los prerrafaelitas. Tiene la ventaja de que no es muy grande y que es gratis. A Anniehall no le gustó, cosa que ya le advertí antes de entrar, vaya en mi descargo.

Y también hemos visto la exposición de Hopper en el Thyssen. Es una exposición muy buena, magnífica. El único problema es la cantidad de gente y las audioguías. Tenía que estar permitido coger la audioguía del que está plantado delante de un cuadro formando atasco y darle con ella en la cabeza! Además, hay una cosa que me parece muy mal y es que no hay murales con explicaciones de las distintas partes de la exposición. Así que si no compras la audioguía y atascas a la gente no te enteras de por qué hay un cuadro de Degás o de otros artistas. Un despropósito. Aún así las acuarelas son magníficas y muchos de sus cuadros. Es cierto que cuando pinta personas hay una artifiosidad y una inhumanidad que asustan un poco. Yo os la recomiendo y, si podéis, id a primera hora de la mañana que es cuando habrá menos gente.

Bueno, pues este es nuestro atracón museístico del año. Ahora que los niños van siendo más mayores nos animaremos a llevarlos con nosotros más a menudo.


El loro de Flaubert

"Los libros dicen: ella hizo esto porque. La vida dice: ella hizo esto. En los libros las cosas quedan explicadas; en la vida, no. No me extraña que la gente prefiera los libros. Los libros le dan sentido a la vida. El único problema radica en que las vidas a las que dan sentido son las de otros, jamás a la del lector."
Julian Barnes. El loro de Flaubert

Pues me he terminado de leer este libro de gran fama al que en prácticamente todas partes califican como "delicioso" y me ha parecido una patata inmensa. No me ha gustado nada y he estado varias veces a un tris de rendirme y no terminar de leerlo. Cosas que pasan. No se puede acertar siempre, aunque parece ser que a mucha gente le ha gustado.

A lo mejor es porque yo de la vida de Flaubert no tenía ni idea ni me interesaba, la verdad. Además, de Flaubert solo me he leído Madame Bovary y en una edición muy mala y con poco provecho.

Esta novela está hecha como si fuera un 'documental' sobre un médico inglés fan de Flaubert que sigue la pista de un loro disecado que el escritor dijo en su correspondencia que tenía junto a su escritorio mientras escribía un libro.

El no tener un conocimiento ni siquiera tangencial de la obra y vida de Flaubert hace que las referencias, muchas de ellas con intención humorística (supongo), se me escapen sin entenderlas. No sé qué parte es cierta sobre lo que cuenta del escritor y cual es falsa, no sé si cuando me habla de que en Madame Bovary la descripción de sus ojos varía a lo largo del libro es verdadera o no. No sé si tuvo loro o no, ni si los loros de los museos existen o no. No sé qué parte es ficción y qué parte es realidad y me da igual, sinceramente.

Es un libro con el que he esbozado alguna sonrisa, pero que me ha decepcionado. El perfeccionista en la cocina me había gustado mucho y este, nada de nada. Tampoco es que esté mal escrito, es simplemente que lo que cuenta no me interesa y no veo donde está la delicia de este libro. Porque además está escrito cambiando de estilo vez tras vez. Hay capítulos enteros de citas de Flaubert, de definiciones de los personajes reales alredor del escritor, un diccionario de términos 'flaubertianos'... todo esto unido con la historia del protagonista, médico y veterano de la IIGM, y su mujer.

En fin, un libro que a mí me ha decepcionado, a lo mejor a algunos os gustará o ya os ha gustado, o no. Aún así tiene párrafos e ideas muy buenos como estos que os pongo como ejemplo:

"Se puede definir una red de dos maneras, según cuál sea el punto de vista que se adopte. Normalmente, cualquier persona diría que es un instrumento de malla que sirve para atrapar peces. Pero, sin perjudicar excesivamente la lógica, también podría invertirse la imagen y definir la red como hizo en una ocasión un jocoso lexicógrafo: dijo que era una colección de agujeros atados con un hilo."

"A mí no me gustan las coincidencias. Las encuentro un tanto espeluznantes: durante un momento te das cuenta de lo que significaría vivir en un mundo ordenado y gobernado por Dios, un mundo en el que El estuviera todo el día mirando por encima de tu hombro y dejando caer, como quien no quiere la cosa, como si pretendiera echarte una mano, transparentes indirectas acerca de la existencia de un plan cósmico. Prefiero pensar que las cosas son caóticas, que andan a su aire, que están permanente y temporalmente chifladas; prefiero sentir la certidumbre de la ignorancia, la brutalidad y la locura humanas."

"La literatura incluye a la política, pero no ocurre lo mismo al revés. No es una opinión que esté muy de moda, ni entre escritores ni tampoco entre políticos, de modo que tendrá que disculparme. Los novelistas que piensan que sus escritos son un instrumento político degradan, me parece, la literatura y exaltan neciamente la política. No, no estoy diciendo que debería estarles prohibido que tuvieran opiniones políticas ni que hicieran declaraciones políticas. Sólo digo que a esa parte de su trabajo deberían llamarla periodismo. El escritor que imagina que la novela es la forma más eficaz de participar en política suele ser un mal novelista, un mal periodista y un mal político."



Eureka!

Pues me he leído este libro que está bastante bien. Es uno de esos libros baratos de Amazon a los que me he vuelto adicto. Este me ha costado dos euros y pico y me lo he leído con mucho interés. La estructura del libro es muy simple. Son pequeñas biografías de científicos contando qué es lo que descubrieron. Son unos trescientos según dice en la página, yo no los he contado. Son muchísimos, y muchos de ellos totalmente desconocidos para mí.

La relación comienza en la grecia antigua y llega hasta nuestros días terminando con el matemático ruso Grigori Perelman que demostró la conjetura de Poincaré.

Así aparecen Hiparco de Nicea, Pitágoras, Aristóteles, Tales de Mileto... luego unos pocos romanos, entre ellos Galeno que fue médico de Marco Aurelio, un par de musulmanes entre los que echo en falta a Avicena, y luego ya más y más según avanzamos hasta el presente. Dentro de los musulmanes aparece Al Juarismi del que proviene la palabra algoritmo, guarismo y la palabra álgebra de un libro que publicó sobre la resolución de ecuaciones.

Aparecen Newton, Faraday, Leibnitz, Lagrange, Vesalio, Bacon -que es considerado el padre del pensamiento científico moderno: "If a man will begin with certainties, he shall end in doubts; but if he will be content to begin with doubts, he shall end in certainties", Pascal, Darwin... ningún español, por cierto, aunque sobre eso volveré más tarde.

Hay gente de la que no había oído hablar nunca como Thomas Young que descubrió que los nervios del ojo humano son sensibles al rojo, verde y azul (el RGB de los televisores), Luther Burbank que creó patatas resistentes y no sé cuantas cosas más...

Por ejemplo, esta es la primera radiografía que se hizo en la historia:

Es la mano de Bertha Röntgen, esposa de Wilhem Röntgen descubridor de los rayos X, se puede ver la mano y el anillo que llevaba.

Me he enterado de que la hija de los Curie (Irène Joliot-Curie) también ganó el premio nobel.

Hay momentos divertidos porque uno puede ser científico o ingeniero y también ser divertido. Por ejemplo:

"Pity Sir Robert Watson-Watt,
strange target of this radar plot
And thus, with others I can mention,
the victim of his own invention.
His magical all-seeing eye
enabled cloud-bound planes to fly
but now by some ironic twist
it spots the speeding motorist and bites,
no doubt with legal wit,
the hand that once created it."

Mi traducción libre: pobre Sir Watson-Watt, extraño blanco de este radar y así, junto a otros que puedo nombrar, la víctima de su propio invento. Su ojo mágico que todo lo ve permitió a los aviones volar entre las nubes, aunque ahora mediante un giro irónico, detecta al motorista veloz y muerde, sin duda con validez legal, la mano que lo creó. Es un poema que escribió el inventor del radar cuando la policía le puso una multa gracias a su propio invento, el radar.

También hay un extracto del discurso de aceptación del nobel de Barry James Marshall, un investigador australiano que descubrió la helicobacter pilori que provoca gastritis y úlcera de estómago que dice así: Aunque es cierto que MacFarlane Burnet se inyectó a sí mismo con el virus de la mixomatosis y que yo me infecté a propósito con Helicobacter pilori, no creo que esto les vaya a garantizar un premio Nobel a otros aspirantes australianos. A la gente joven que está escuchándome esta noche les recomendaría, encontrad pasión en vuestro trabajo - sea el que sea... trabajad duro, mantened una vida equilibrada y, por si acaso, siempre sed amables con los suecos (traducción mía).

Es muy interesante y cada biografía es muy breve, una o dos páginas, por lo que se lee muy bien. Está en inglés, eso sí, pero creo que se lee fácilmente y merece la pena. Es un gran regalo para ingenieros y para gente que quiere saber un poco sobre el mundo de la ciencia y cómo eran las personas que hicieron esos descubrimientos.



Puff! Estoy medio tonto. Al final quería hablar de una cosa y se me ha olvidado. Leyendo todas estas biografías hay un patrón que prácticamente cumplen todos estos científicos e inventores: Estudian la carrera en varias universidades en varios países o en sitios alejados entre sí y casi siempre lejos de su hogar, o del hogar familiar. Cuando ya son doctores y profesores también cambian mucho de universidad, viajan y se relacionan con un montón de científicos y comparten las ideas y el conocimiento y muchos de ellos estudian más de una carrera de distintas áreas del conocimiento.

Decía antes que no hay ningún español. Podrían haber aparecido los de siempre: Ramón y Cajal, Miguel Servet, Severo Ochoa... pero no aparecen. Y lo más triste es que desde mi experiencia relativa a la Universidad española, no aparecerán en mucho tiempo. La estructura de la Universidad española fomenta exactamente lo contrario de lo que estos ejemplos parecen sugerir como el camino para investigar: uno no tiene que moverse de su casa para estudiar cualquier cosa. Como mucho va a la provincia de al lado. Las carreras son estancas y rivales entre sí de manera que estudiar dos de ellas es casi un logro heroico. Los departamentos de las Universidades son estructuras casi pétreas en las que la única manera de entrar es llevar allí toda la vida. Los créditos de lo investigado se lo llevan las personas que en absoluto están relacionadas con las líneas de investigación. Y no voy a entrar en el nivel de exigencia porque eso lo dejaré para otro post. Y, claro, así nos va... una vez más...

El Comandante

Bueno, pues una vez terminado el libro del club de lectura (La noche de los tiempos de Antonio Muñoz Molina) vuelvo a mis asuntos. Y justamente ayer había uno de esos libros de oferta 24h en Amazon que es este del que os voy a hablar.

Es un resumen de un libro que tengo y que dejé por aburrido, así que pensé que habiendo metido mano un escritor lo arreglaría y me lo conseguiría acabar. Así ha sido. Me lo he acabado en un día. La verdad es que es bastante corto, decía en la página que era un libro de 112 páginas, pero yo diría que no tenía más de 50. Bueno, realmente cualquier libro puede tener el número de páginas que quieras aumentando el tamaño de letra o dejando páginas en blanco entre capítulos...

Al grano, este libro es un resumen de las memorias de Rudolph Höss que fue durante varios años comandante de Auschwitz y que fue capturado, juzgado y ejecutado. Fue ahorcado en el propio campo.

Este señor es un eslabón importante en el proceso de exterminio de millones de judíos y relatos de supervivientes del campo poniéndolo como una bestia sin sentimientos hay muchos. En las memorias o en las declaraciones del juicio dice que lo hizo porque se lo mandaron, que él no veía el sentido, que se solidarizaba con los presos del campo, que le repuganba la situación, pero que lo hizo por sentido del deber. Así se puede leer:

"Por voluntad del Reichsführer-SS (Himmler), Auschwitz se convirtió en el mayor centro de exterminio humano de todos los tiempos. Cuando, en verano de 1941, me dio directamente la orden de habilitar dentro de Auschwitz un lugar para el exterminio masivo, no podía imaginarme ni mucho menos el alcance ni las repercusiones que iba a tener esa decisión. Se trataba de una orden insólita, monstruosa, pero los argumentos en los que se sustentaba hicieron que el proceso de aniquilación me pareciera correcto. En aquel momento no me planteé nada más. No estaba en situación de decidir si el genocidio de los judíos era necesario, no tenía suficiente perspectiva. Además, si el Führer había ordenado personalmente la «solución final de la cuestión judía», un viejo nacionalsocialista no se planteaba nada más, y menos aún un Führer-SS. Para nosotros, la expresión «el Führer ordena y nosotros obedecemos» era mucho más que una frase hecha o una simple consigna".

Hay declaraciones que no se sustentan como esta referente a los gitanos:

"los campos de concentración de gitanos estaban sometidos a un control biológico. El Reichsführer-SS quería que se conservaran a toda costa las dos estirpes principales de los gitanos; he olvidado ya sus nombres. En su opinión, eran descendientes directos de los pueblos indogermánicos primigenios y su especie y sus costumbres se habían mantenido bastante puras. Por todo ello, era necesario capturarlos a todos, elaborar un registro exhaustivo y protegerlos en tanto que patrimonio cultural. Soy incapaz de decir cuántos gitanos puros o mestizos había en Auschwitz. Solo sé que llenaban sobradamente su sector, construido para albergar a diez mil personas. Debo señalar también que, por diversas circunstancias, Birkenau no era un campo apropiado para familias. Los gitanos en condiciones de trabajar fueron trasladados a otros campos. En agosto de 1944 quedaban aún unos cuatro mil, que terminaron en las cámaras de gas."

O sea, por un lado había que conservar las estirpes puras indoeuropeas y protegerlos como patrimonio cultural, así que se seleccionaron y a los que podían trabajar se los mandaron a otros campos y a los que no se los gaseó... ¿y dónde queda lo del patrimonio cultural? ¿en los papeles? ¿en un futuro museo en el que los presentarían en fotos y rellenos de paja? No tiene un pase.

Sobre sus escrúpulos morales tenemos partes como éstas:

"Entonces debería haberme presentado ante Eicke o ante el Reichsführer-SS y explicarles que no estaba capacitado para trabajar en un campo de concentración, pues sentía demasiada compasión por los internos. Pero no me atreví: porque no quería quedar en ridículo, admitir mi debilidad, y era demasiado testarudo para confesar que, al abandonar el propósito de emprender una vida rural, había tomado el camino equivocado. Me había incorporado voluntariamente a las SS y me sentía demasiado orgulloso del uniforme negro como para volver a renunciar a él"

"Me terminé acostumbrando a todas las cosas que, inevitablemente, forman parte de un campo de concentración, pero nunca me volví indiferente a la miseria humana; siempre he sido sensible a ella. Y, sin embargo, si no quería mostrarme débil, debía pasarla por alto. Así, para que no me tomaran por débil, terminé ganándome fama de temible por mi dureza."

"Ya por aquel entonces pensaba que nuestra tarea no era humana. Sin embargo, Eicke nos insistía constantemente en que debíamos volvernos más duros. Un miembro de las SS debía ser capaz de matar a un familiar próximo si este había actuado contra el Estado o contra las ideas de Adolf Hitler. En el membrete de sus cartas se hizo imprimir la frase: «¡Lo único que cuenta son las órdenes!»"

Hay que tener en cuenta que este señor es el responsable de la introducción del Zyklon B como método de asesinato masivo de personas. Cuenta como se le ocurrió a un subordinado suyo:

"Aprovechando que me encontraba de viaje oficial, mi ayudante, el Hauptsturmführer Fritzsch, tomó la iniciativa de liquidar a un contingente de rusos utilizando gas; metió a los rusos en las celdas subterráneas y, empleando mascarillas antigás, los roció con Zyclon B, lo que provocó la muerte instantánea de los reos. La empresa Tesch & Stabenow proporcionaba el gas Zyclon B que utilizábamos constantemente en Auschwitz para exterminar todo tipo de bichos, de modo que siempre guardábamos unas latas en el edificio de administración."

Así que se lo comunicó a Eichmann y decidieron emplearlo a partir de entonces.

Es curioso ver que al principio de su vida lo que quería ser es sacerdote y es lo que su familia quería, pero tras la primera guerra mundial no quiso volver a oir hablar del tema.

Termina con estas palabras "que la opinión pública siga considerándome una bestia sedienta de sangre, un sádico inhumano, un genocida. Las masas no pueden imaginar al comandante de Auschwitz de otro modo; nunca comprenderían que él también tenía corazón y que no era una mala persona". Y es verdad, no se puede comprender que alguien así se considere una buena persona, pero lo cierto es que no es inusual ver ese tipo de declaraciones- Cómo se acomoda la mente, cómo se autodisculpa uno mismo para cometer esas atrocidades y considerarse una buena persona es algo que llena de estupor, pero parece que el cerebro humano funciona de esa manera. A nosotros nos es muy fácil perdonárnoslo todo, incluso lo más abyecto. Otra cosa es perdonar a otros, ahí ya no somos juez y parte y se nota.

Un libro corto e interesante en su contenido, no así en la forma en la que está escrito que es bastante poco atractiva. Además se lee en un pispás. Si sois de los yonkis de la segunda guerra mundial os lo recomiendo más que las memorias completas que yo tengo por ahí abandonadas.


Sobre leer y mi cabeza

Que estoy algo mal de la cabeza ya lo sabéis o lo intuís prácticamente todos. No es ningún secreto. Que qué hago un lunes de vacaciones a las ocho de la mañana escribiendo un post ya indica una falta seria de equilibrio mental. Al final se me van a reblandecer los sesos como a Don Quijote y me voy a transformar en el caballero de la oblonga figura... y si no, al tiempo...

He estado revisando las entradas sobre libros del último año (yo los recuentos y resúmenes anuales los hago a finales de octubre), ya sabéis que hacerlos en diciembre me parece bastante vulgar, soy así de snob... y he estado añadiendo el link a amazon por si alguien en el futuro encuentra útil alguna reseña y me gano algún centimillo... pero, buen, eso no viene al cuento. Lo que sí que viene es que este año estoy leyendo tal cantidad de libros que estoy asustado.

Llevo más de cincuenta libros desde principios de noviembre hasta ahora. A poco que me mantenga, voy a llegar a más de sesenta libros en un año, lo cual es un claro síntoma de enfermedad. Y eso que he tenido resacas como en la imagen del post, imagen que ha tuiteado esta mañana Bereni-C y que me ha parecido genial.

En fin, que reflexionando sobre esto, sobre el hecho de leer, y mientras me estoy leyendo el libraco del club de lectura (en el que os animo a participar a todos, está muy bien y te lees libros que no te hubieras leído de otra manera, lo que te abre a nuevas experiencias y autores), he caído en una manía mía (o costumbre encantadora) que tiene que ver con contar la parte del libro que llevo leída y la parte que me queda. Eso el kindle te lo hace automáticamente, te da el porcentaje que llevas, pero no es exactamente lo mismo. Yo trabajo en el mundo de las fracciones, de manera que en un momento llevo 1/10 de líbro, un poco más allá 1/5, 1/4, 1/3 y luego la mitad, Y una vez llegado a la mitad pasa una cosa curiosa y es que es una especie de bajada de tobogán porque las referencias se van agolpando mientras llegas al final. De esta manera pasas de la mitad a 2/3 y a partir de ahí a 3/4, 4/5, 9/10... que están muy seguidos y, al menos a mí, me da la impresión de que esa última parte del libro pasa volando.

Sí, es de estar un poco loco, pero eso me hace que al principio del libro vaya encontrando referencias bastante seguidas que me hagan meterme dentro de él cuando aún la historia no me ha enganchado (como es el caso de La noche de los tiempos) y me hace seguir adelante hasta coronar la mitad del libro, que es donde estoy ahora, y a partir de ahí me lance en una bajada que va cogiendo velocidad hasta que me lo termino.

Desde luego que también influye el libro que estás leyendo y si es más o menos largo. Cuando es muy largo desespera mucho. Ya digo que son cosas mías y que no defiendo, simplemente describo lo que hace mi 'celebro' de manera más o menos automática y os las cuento para que me miréis con recelo cuando nos crucemos por la calle o estemos tomándonos unas cervezas. Pero tranquilos porque eso no me pasa contando a gente o cerillas tipo Rain Man. Al menos de momento...

La invención de Hugo Cabret

Bueno, pues llega el momento de hablar de este libro que para algo lo he elegido yo. El por qué es un poco indefinido. Vi la película de Scorsese y me gustó mucho y en alguna radio o en algún sitio oí que el libro estaba muy bien, mucho mejor que la película. Así que me animé a comprobarlo y de paso embarqué conmigo al club de lectura 2.0 (club al que os animo a apuntaros rápidamente).

Es una novela infantil o juvenil. Prácticamente un cuento. No creo que del debate de este libro vayan a salir sesudas disquisiciones como en Tenemos que Hablar de Kevin o Hablemos de Langostas. Es un libro bonito, amable, con una historia interesante, un uso de las ilustraciones bastante atractivo (volveré sobre eso más tarde) y que a mí me ha gustado bastante.

Claro, que al haber visto la película antes no podía evitar ponerles a los personajes la cara que tienen en la película, aunque en las ilustraciones aparecieran con otra distinta.

Aunque -siempre tiene que haber un aunque- creo que la película está a la altura del libro o incluso por encima. Hay algunas pequeñas diferencias que aquí no voy a contar para no destripar el libro, pero que me parecen más acertadas en la película.

La historia es la de un niño huérfano que vive dentro de la estación de trenes de Montparnasse (la foto aparece en el libro) y su relación con un juguetero de la estación y la ahijada de éste. Tampoco voy a contar más ni creo que destripe nada. Os diré que también hay un homenaje a los inicios del cine y ya me callo.

Respecto a la integración de las ilustraciones y el texto, me ha gustado muchísimo. La narración escrita se detiene y a continuación se suceden una serie de viñetas que van narrando sin texto la acción para en un momento determinado volver al texto y continuar donde terminan las ilustraciones. No son un mero apoyo al texto o algo para hacer bonito, sino que son parte de la narración y eso me ha gustado bastante. Por cierto, las ilustraciones también son del propio autor.

Algunos párrafos:

"Procuraba comprar todo lo que comía o bebía con la calderilla que encontraba por el suelo, y trataba de no robar nada que sus dueños pudieran necesitar. Sisaba ropa de la sección de objetos perdidos, y rebuscaba en las papeleras en busca de mendrugos de pan duro. A veces se permitía robar alguna botella de leche o algún bollo de los que dejaban los repartidores junto a la cantina todas las mañanas antes del amanecer, como le había enseñado a hacer su tío."

"—¿Te has dado cuenta de que todas las máquinas tienen su razón de ser? —le dijo Hugo a Isabelle, recordando lo que había dicho su padre la primera vez que le había hablado del autómata—. Sus creadores las construyen para que la gente se ría, como este ratoncillo; para saber qué hora es, como los relojes; para que todo el mundo se asombre viéndolas, como el autómata... Tal vez sea esa la razón de que las máquinas rotas resulten tan tristes: ya no pueden cumplir con el propósito para el que fueron creadas.
Isabelle cogió el ratón, volvió a darle cuerda y lo dejó de nuevo en el mostrador.
—Puede que ocurra lo mismo con la gente —prosiguió Hugo—. Si dejas de tener un propósito en la vida es como... como si te rompieras."

"—Se arrodilló a mi lado y me dijo estas palabras: «Si alguna vez te has preguntado de dónde vienen los sueños que tienes por la noche, mira a tu alrededor y lo sabrás. Aquí es donde se hacen los sueños»"

"En aquel preciso instante, Hugo sintió que todos los engranajes del mundo se colocaban en su sitio. En algún lugar, un reloj tocó las doce, y las piezas que componían el futuro de Hugo encajaron suavemente."

Hay algunas palabras que me resultaron algo extrañas para un libro juvenil como "arrapiezos" o "garrapatear" y de las que yo desconocía su significado, aunque por el contexto están bastante claras.

Un libro que me ha gustado y que os recomiendo. No es un libro sesudo, sino para pasar un rato tierno y agradable. La película también os la recomiendo. Yo eché alguna lagrimita furtiva, lo reconozco. Sobre las diferencias entre el libro y la película hablaré en el blog con spoilers!

Otras reseñas sobre el libro en el blog de Livia, en el de Bichejo y en el de Carmen. Para el próximo mes tenemos libraco de casi mil páginas sugerido por Livia. No sé si me va a dar tiempo a leerlo!


feliz cumpleaños, C!

Este es un post poco pensado y hecho con un poco de prisa. Entre que ayer estuvimos de viaje, las circunstancias familiares que hacen que estemos en Madrid en vez de en Santander y el tener que colocarlo todo y reavituallarnos, no hemos tenido tiempo para más.

Pero no quiero dejar pasar la ocasión para desearte un muy feliz cumpleaños. También es mi cumpleaños de padre. Llevo seis años siéndolo, yendo a ciegas, equivocándome a veces, otras acertando y la mayoría de las veces preguntándome cómo es posible que un padre como yo tenga una hija tan maravillosa como tú. Tiene que tener poco de herencia y mucho de suerte, está claro.

Este año has aprendido a leer perfectamente. Has aprendido a patinar en tres días. Te cuelgas en los columpios y te los recorres a pulso, a pesar de los callos y ampollas que te salen en las manos, pero es lo que te gusta. Pintas estupendamente y llevamos toda la mañana montando, la verdad es que prácticamente tú sola con ayuda de J, la casa de lego que te hemos regalado.

Yo no conozco a todas las niñas del mundo, pero me atrevo a aventurar que no hay otra más guapa, más lista, más cariñosa, más buena y más estupenda. Habrá gente que no esté de acuerdo con esto, pero es porque están cegados por la paternidad o maternidad. No como yo!

Cumplir años en agosto tiene que ser un poco chufa, pero hoy, por esas casualidades, estamos en Madrid y van a poder venir varios amigos tuyos, aunque sea un cumpleaños sin regalos porque luego celebramos el tuyo con todos tus amigos cuando haya comenzado el curso.

Pues eso. Que ¡¡¡muchísimas felicidades, C!!!

Muito obrigado, Portugal

Ya me despido de Portugal hasta el próximo año. Es una maravilla venir aquí todos los años. Me encanta el paseo marítimo, la comida, las vistas desde casa de mis padres, la cerveza (me he comprado 24 tercios para llevármelos a Madrid que es más o menos el número de cervezas que gasto durante el año, soy muy moderado, ya lo sabéis -bueno, aquí no soy nada moderado, la verdad-), la gente, salvo los que me despertaron a voces hace dos noches... ¡Me encanta Portugal!

Hay cosas que no me gustan, como por ejemplo que sus calles tengan más tapas de alcantarilla y de registros que asfalto propiamente dicho y los portugueses están volviendo a conducir como el culo. Yo creo que es por culpa de la intervención y eso, que ya les da igual que les pongan multas o no. La desesperanza es muy mala. Han puesto autopistas de peaje con dispositivo electrónico por todas partes y esta vez mis padres han decidido que no vamos a pagar, que a los extranjeros no les ponen multa. Veremos en qué queda la cosa.

Este año hemos ido al restaurante caro del año pasado. Anniehall se negaba a llamar para reservar por pura vergüenza y al final llamé yo, pero no lo debí hacer muy bien porque cuando llegamos no estábamos en la lista. De todas formas cenamos estupendamente un par de entrantes y un platazo de sushi. Bueno, con nuestras dificultades, porque como dice Bryson eso de comer con dos agujas de hacer punto tiene su aquel... He comido lulas grelhadas, que son chipirones a la brasa, pulpo al horno y filetes de pulpo, arroz de marisco y una francesinha. Ya conté lo que es, pero para los que no lo sepáis es un sandwich con filete, jamón, chorizo y salchicha, todo ello cubierto de lonchas de queso y flotando en una salsa como de callos y con patatas fritas. ¡Deliciosa! Y me he hinchado a comer pastéis de nata, ¡una de las cosas más ricas del mundo mundial!

Además este año es el primero en el que no he pisado la playa ni para acompañar a los niños y eso me llena de orgullo y satisfacción. Bueno, tampoco tanto, pero ningún día ha hecho mucho calor y yo estoy más a gusto leyendo en casa que en la playa. Soy así de rancio. Así tengo las piernas, que cuando he enseñado la pantorrillas los niños no hacían más que decirme que qué blanquito estaba... ¡Blanco nuclear, señores!

Ha habido varios días con niebla, pero no se estaba mal. No hemos bajado de los 20ºC, al menos cuando hemos estado en el exterior. Un día alquilamos un coche a pedales en el que montamos los cuatro y Anniehall y yo íbamos dándole al invento y casi nos morimos. C ha aprendido a patinar en dos días y J va en patinete a una velocidad que no hay quien le pille y se tira por una cuesta de la que ya se ha caído un par de veces, pero no le ha cogido miedo y allá que sigue sin importarle que sea de Hello Kitty porque lo ha heredado de su hermana. Anniehall se ha comprado unos patines para revivir sus tiempos de discípula de Cionín y parece ser que patinar es algo parecido a montar en bici, no se olvida y se ha ido unos cuantos días a hacer el cabra por ahí...

Hemos visto bastantes retransmisiones de las olimpiadas. Yo no vería otra cosa, pero parece que los niños no son de la misma opinión y hemos tenido raciones matutinas de la casa de Mickey Mouse y Phineas y Ferb, salteadas con las péliculas de Gru y Spiderman.

Este año he estado menos días porque tuve que retrasar mis vacaciones por los asuntos del trabajo que ya conté por aquí. Me gusta Portugal y me gusta saber que seguiré viniendo los próximos años a cargar las pilas. Os lo recomiendo.

El Libro Negro

"Si solo van a comprar un libro este mes, que sea este. Si solo van a comprar uno este semestre, que sea este. Si solo tienen fuerzas para enfrentar el horror una vez en muchos años, que sea esta."
Jorge Ferrer, traductor de El Libro Negro.

Ya he acabado con este libro. Bueno, realmente ha acabado por hartarme y he dejado sin leer una buena parte, Concretamente la parte dedicada a Rusia, Lituania y Letonia. He leído algo menos de dos tercios del libro que es la parte dedicada a Ucrania, Bielorrusia y a los campos de exterminio y he de decir que me ha decepcionado profundamente. No voy a decir que es una mierda de libro, aunque podría, pero he llegado a él totalmente engañado.

En primer lugar, aparece que es un libro de Vasili Grossman e Ilyá Ehrenburg y Vasili Grossman habrá escrito como mucho cien o ciento cincuenta páginas del libro. Eso incluyendo en las que actúa como editor de relatos o cartas de otras personas. Yo a eso lo llamo engaño, pero puedo aceptarlo. A fin de cuentas es autor y como tal aparece.

También podéis ver en la cita del inicio cómo el traductor del libro lo recomendaba vivamente y a poco que rasques un poco en internet no hay más que loas al libro. Eso también está muy bien, pero me apuesto con quien quiera a que nadie de los que ha hecho esas loas, incluido el traductor, se ha leído el libro. ¿Y que por qué digo eso? pues os voy a poner varios ejemplos, ¡no os pongáis nerviosos! Creo que debo ser la única persona que se lo ha leído, no en su totalidad como ya os he dicho, porque tiene tal cantidad de erratas y errores que no me puedo creer que este libro haya salido así a la venta después de que alguien de la editorial lo revisara.

Voy a poneros algunos ejemplos de lo que digo:

"Había aun otro hombre en el que resultaba difícil no reparar". Aún debería estar acentuado, al menos así me lo enseñaron a mí. Si se puede sustituir por todavía, va acentuado.

"Apenas unos días más tarde el coronel Tudose, comandante de la ciudad, mandó a instalar el gueto". Mandar a instalar...

"Ribbe le quitó el sostenedor a Lina Noy y se lo guardó en el bolsillo". ¿Quién dice sostenedor? Sostén todavía, pero ¿sostenedor?

"Burdenko: ¿Cuando los alemanes comenzaron a incinerar cuerpos?". Puede que sea gramaticalmente correcto, pero chirría.

"Las vejaciones y los golpizas eran constantes". Los golpizas debe ser algo así como los albóndigas en versión nazi...

"¿Sabes qué haremos? -me preguntó-: Te seguiré afeitando gratis hasta que no te mueras". Será hasta que te mueras o mientras no te mueras...

"En una ocasión se escucharon horribles fritos que provenían del tercer campo". Los horribles fritos...

"Sus técnicos procedieron deprisa los trabajos de construcción de cuatro potentes crematorios y otras tantas cámaras de gas en Birkenau". Que alguien me explique que es procedieron deprisa los trabajos...

"Cada uno de estos trenes cargaba entre mil quinientos y trescientos pasajeros". No sé si es una errata, pero decir entre 1500 y 300 no es lo habitual. Lo suyo sería entre 300 y 1500, lo que me hace dudar de que esos 300 sean ciertos.

Supongo que habrá muchas más de las que no me habré dado cuenta y otras en la parte que no me he leído, pero no puedo aceptar que un libro que me ha costado 35€ y haya sido tan publicitado tenga unos fallos tan lamentables. Supongo que nuevamente escribiré a la editorial para contarles mi decepción, aunque de poco servirá.

Tampoco voy a meterme con el traductor, aunque también algo de responsabilidad tendrá, digo yo. Por ejemplo, el que cada dos páginas aparezca la palabra golpiza, que es cierto que es una palabra española, pero americana (he mirado y resulta que el traductor es cubano). Pero supongo que el problema es que se manda a la imprenta sin que nadie se lo haya leído o sin que nadie compruebe que el que tenía que leérselo se lo haya leído. Luego aparecen las loas a la obra magnífica y todos nos lo compramos.

Bueno, voy a entrar también en el contenido del libro. Ya he dicho que me esperaba otra cosa. Creía que iba a ser una narración de todos esos hechos horribles hecha por los autores, pero eso sucede rara vez a lo largo de las 1200 páginas. Es más bien una compilación de relatos de testigos, cartas y resúmenes de procesos. Lo que se cuenta es terrible, por supuesto, pero está hecho con un tono propagandístico de loas a Stalin y al ejército rojo que le quitan verosimilitud.

Esas descripciones del ejército rojo como luchador por la libertad y el saber lo que la URSS había hecho antes y después a sus ciudadanos hace que esos tormentos sean más difíciles de creer. No digo que no sean ciertos, pero el que todos los relatos sean iguales, el que den más valor a la vida de los intelectuales y profesionales cualificados, el que todos los nazis disfruten partiendo espaldas de niños y ensartándolos con bayonetas... No sé, le da un tono que me ha aburrido. Es muy repetitivo y entre eso y las erratas que encontraba me ha hecho abandonar.

Aún así tiene partes bastante buenas como, por ejemplo, la parte sobre los campos de exterminio y en particular la descripción de Treblinka, aunque en el libro dice que es una versión reducida de este libro, que sí que es de Grossman. Grossman, de hecho, iba acompañando al ejército rojo cuando descubrieron Treblinka y esa parte es realmente estremecedora y solo por ella merece la pena comprarse el libro. Solo que como esa parte sin cortes está en otro libro que es más barato y que está escrito, espero, por el señor Grossman, merece más la pena comprarse ese otro libro.

Si queréis un buen libro sobre ese periodo y la muerte de millones de personas os recomiendo Tierras de Sangre, que es de la misma editorial (comentado aquí).



Si queréis ver si sois capaces de ser la primera persona que se lee de cabo a rabo este libro contaréis con mi admiración, pero os aconsejo que invirtáis vuestro precioso tiempo en otras lecturas mejores.

Os podría poner algunos párrafos, pero esto va quedando largo y además parece que Hermano E. tiene ciertas ganas de leer el post porque por error le di a publicar ayer.


Medidas y despedidas

Con esto de las vacaciones, de las medidas en vacaciones, los viajes y la falta de internete (bueno, faltar no falta, pero cuesta un dinerillo), no os había hablado del último viaje a Galicia. Último por ahora, porque va a haber que volver, seguro.

Para empezar tuve un roce respecto al viaje. Resulta que la vuelta en el vuelo que nos venía bien tenía que ser en primera y costaba casi como un viaje intercontinental (600€), pero es lo que tiene sacar los vuelos para un 31 de julio cuatro días antes... Eso sí, para joderme reubicarme las vacaciones no hubo esos remilgos, la verdad. En fin, al final volvimos en primera, aunque eso lo contaré un poco más tarde...

Esta vez me acompañó Bitapeador en su última función en el circo. Le traté bien y cenamos pulpo, langostinos, navajas... espero que le vaya bien en su nuevo trabajo. Una pena que tenga que irse como otros tantos... En diciembre estábamos como 15 y ahora quedamos 4. Yo ya pienso en irme con un poco de suerte y veo que el sitio en el que he trabajado 11 años seguramente cierre y eso da mucha, mucha pena, aunque no puede negarse que empeño en cerrarlo y que no sea rentable ponen bastante, la verdad.

Bueno, en teoría teníamos que hacer una medida a las 12 de la noche e irnos a dormir. Es un poco como el burro y la zanahoria. Siempre se nos dice que es cosa de un momento, pero luego no. Como dicen en la última película de Batman -muy buena, por cierto- lo que te hace sufrir es la esperanza de salir de allí. Es cierto que cuando nos lo dicen nos lo creemos poco, pero es como lo de no pienses en un elefante, al final, solo con decírtelo consiguen que pienses que es posible.

Al final estuvimos hasta las cuatro y media de la mañana haciendo el canelo y llegamos al hotel derrengados. Muy distinta fue nuestra llegada apoteósica de por la tarde a bordo de un beetle rojo. Creo que hospedarse dos hombres en un hotel gay friendly con spa y llegar con un beetle puede dar una idea equivocada (o no), pero a nosotros nos da igual lo que piensen. Nuestro amor es puro y sobrevivirá a las maledicencias!

Después de acostarme a las 4 y pico, me desperté a las 7:30 y me puse a hacer el informe porque no quería bajo ningún supuesto tener que llevarme un ordenador de vacaciones y tener que trabajar durante las mismas. Así que entre ese rato y el día siguiente que fui a la oficina, terminé el informe y me lo guardé en un pincho para mandarlo el lunes por correo. No conviene darse el palizón y mandarlo en ese mismo momento porque eso es lo que te exigirán a partir de entonces, así que ya lo he mandado y espero que no me den la paliza durante las vacaciones (el único que realmente me preocupa es mi jefe que tiene mi número).

Bueno, Bitapeador, que sí que había volado en business (a América) me hablaba maravillas sobre ello. Que si en la sala vip hay de todo, que si te tratan estupendamente, que si hay que coger algún periódico en inglés en vez del Marca para que te respeten... (echaré de menos su teorías... ¡Hazte un blog!) Iba yo encantadísimo, pero no iba a ser tan así. Para empezar en el aeropuerto de Santiago no hay sala vip, así que me quedé sin esa experiencia. Y para continuar, el sitio en el avión era bastante escaso, hacía un calor que te morías y nos dieron de comer... (a ver si lo adivináis)... medio, MEDIO, sandwich de pan bimbo con tortilla de patatas. A eso se reduce el business, MEDIO sandwich, una cocacola y una bolsita de frutos secos. Como sería que vi pasar con envidia el carrito del catering para los de turista...

Para colmo de males solemos llevar el equipo de medida a bordo para que no le pase nada. El caso es que pesa un quintal y nos dejaron en la T4 en la cinta 1 y tuvimos que ir hasta la 19. Llegamos derrengados a por nuestros equipajes, que dentro llevamos cables y ropa de trabajo, poco más, que hasta tenemos que poner nuestras maletas a disposición de la empresa...

En fin, un viaje como casi todos, un desastre y lo mejor, como siempre, la compañía, aunque al ritmo que vamos se va acercando el día en que tenga que viajar yo solo a hacer las medidas... Me acaban de confirmar por el pinganillo que las siguientes serán el 17 de septiembre. ¿Quién irá? La respuesta en mes y medio...

París era una fiesta

"París siempre valía la pena, y uno recibía siempre algo a trueque de lo que allí dejaba. Yo he hablado de París según era en los primeros tiempos, cuando éramos muy pobres y muy felices."
Ernest Hemingway

Ya me he leído este libro de Ernest Hemingway. Es un libro a medio camino entre la realidad y la ficción. Así dice al comienzo: "Si el lector lo prefiere, puede considerar el libro como obra de ficción. Pero siempre cabe la posibilidad de que un libro de ficción arroje alguna luz. sobre las cosas que fueron antes contadas como hechos". Yo asumo que lo que cuenta de las otras personas que aparecen en el libro es verdad o al menos desde el punto de vista de Hemingway es cierto; mientras que lo que cuenta de él mismo es falso, o al menos maquillado. Esto también hay que matizarlo. Tal vez lo que escribe de cómo escribe sea cierto, pero su forma de quedar siempre bien, incluso cuando es un cabrón egoísta.

A mí Hemingway no me cae muy bien, la verdad. Siempre me ha parecido un fantasmón y desde que leí Death in the afternoon (Muerte en la tarde) ví que además no tenía ni idea de toros, lo que me hace pensar que realmente no tenía ni idea de nada. Salvo de escribir, claro. Escribe maravillosamente y este libro es un ejemplo de ello. Sus descripciones de personajes, sus diálogos (reales o inventados), los paisajes y sensaciones: "Ya se sabía que el otoño tenía que ser triste. Cada año se le iba a uno parte de sí mismo con las hojas que caían de los árboles, a medida que las ramas se quedaban desnudas frente al viento y a la luz fría del invierno. Pero siempre pensaba uno que la primavera volvería, igual que sabía uno que fluiría otra vez el río aunque se helara. En cambio, cuando las lluvias frías persistían y mataban la primavera, era como si una persona joven muriera sin razón", París, los vendedores de libros: "No tenía ninguna confianza en los libros escritos en inglés, apenas pagaba nada por ellos, y los revendía por un beneficio mínimo, pero rápido.
—¿Son buenos? —me preguntó una vez cuando nos habíamos hecho amigos.
—A veces se encuentra uno bueno.
—¿Y cómo hay modo de distinguirlo?
—Yo los distingo leyéndolos."

En este libro salen un montón de escritores y artistas como Ezra Pound, Scott Fitzgerald y su mujer Zelda: "Su talento era tan natural como el dibujo que forma el polvillo en un ala de mariposa. Hubo un tiempo en que é1 no se entendía a sí mismo como no se entiende la mariposa, y no se daba cuenta cuando su talento estaba magullado o estropeado. Más tarde tomó conciencia de sus vulneradas alas y de cómo estaban hechas, y aprendió a pensar pero no supo ya volar, porque había perdido el amor al vuelo y no sabía hacer más que recordar los tiempos en que volaba sin esfuerzo", "Cuando terminé de leerlo, comprendí que hiciera Scott lo que hiciera, por muy mal que se portara, yo tenía que considerar que era como una enfermedad, y ayudarle en todo lo que pudiera y procurar ser buen amigo suyo. Scott tenía muchísimos buenísimos amigos, más que nadie que yo conociera. Pero me alisté como uno más, tanto si podía serle útil como si no. Si era capaz de escribir un libro tan bueno como The Great Gatsby, no cabía duda de que sería capaz de escribir otro todavía mejor. Entonces yo no conocía todavía a Zelda, y por consiguiente no tenía idea de las terribles desventajas con que luchaba Scott", Gertrud Stein: "En los tres o cuatro años en que fuimos buenos amigos no logro recordar que Gertrude Stein hablara bien de ningún escritor a no ser que hubiera escrito en favor de ella o hecho algo en beneficio de su carrera, salvo en el caso de Ronald Firbank y más tarde de Scott Fitzgerald"; "finalmente, ella se peleó también con los nuevos amigos, pero nosotros ya no seguíamos las fluctuaciones de la situación. Llegó a parecerse a un emperador romano, lo cual está muy bien si a uno le gusta que las mujeres se parezcan a emperadores romanos".

Otros como James Joyce: "Un día, pasado mucho tiempo, encontré a Joyce que se paseaba por el boulevard Saint-Germain, tras haber pasado la tarde, solo, en el teatro. Le gustaba escuchar a los actores, aunque no les veía. Me invitó a beber una copa con él, y nos sentamos en los Deux Magots y pedimos jerez seco, aunque todos los biógrafos escriben que él nunca bebió más que vino blanco de Suiza" o Picasso aparecen más de refilón y otros como T.S. Elliot aparecen sin aparecer. En este caso hacen una colecta para que Elliot pueda dejar de trabajar en el banco en el que estaba para que se dedicara enteramente a la literatura. Al final la operación no sale bien y Hemingway termina quedándose con el dinero recaudado. También habla de cuadros, especialmente de Cézanne: "los cuadros se afilaban y aclaraban y se volvían más hermosos cuando uno los miraba con el vientre vacío y con la ligereza que da el hambre. Teniendo hambre, llegué a entender mucho mejor a Cézanne y su modo de componer paisajes".

Aunque la mayor parte del libro es sobre las dificultades que pasa en París, las carreras de caballos, su vida familiar, su escritura, su búsqueda de estilo: "a veces, cuando empezaba un cuento y no había modo de que arrancara, me sentaba ante la chimenea y apretaba una monda de mandarina y caían gotas en la llama y yo observaba el chisporroteo azulado. De pie, miraba los tejados de París y pensaba: «No te preocupes. Hasta ahora has escrito y seguirás escribiendo. Lo único que tienes que hacer es escribir una frase verídica. Escribe una frase tan verídica como sepas»".

Me pasaba una cosa que además creo que es inevitable y es que me los imaginaba a todos los personajes con las caras de Midnight in Paris de Woody Allen, donde también aparecen todos estos personajes.

Ya he dicho que no me cae muy bien Hemingway y la parte en la que describe cómo él casi no tuvo nada que ver con enamorarse de otra y que su mujer lo dejara a pesar de que él la seguía queriendo me resulta muy de caradura. Le da al relato un aire de fatalismo, de destino imposible de sortear que es un poco de vergüenza ajena. Al menos a mí me lo parece, pero hay que tener en cuenta que en Hemingway es difícil separar al escritor del personaje, del personaje encumbrado y de tintes de epopeya y aventura. Lo que pasa es que yo esa parte no me la trago.

Un libro muy bueno y muy bien escrito y que os recomiendo si lo encontráis por ahí. En las tiendas está agotado.

Ahora estoy con el Libro Negro que es un tochazo de 1200 páginas y que de momento me está decepcionando terriblemente, pero ya veremos en qué acaba!


Si ser fadista en el fondo...

Hoy toca canción.

En el coche suelo llevar la radio puesta. Radio de noticias, tertulias... no música. Pero llevo unos días escuchando música. Supongo que se debe a una mezcla de varias cosas. Primero, el panorama tan optimista que nos pintan las noticias. He llegado al punto de que prefiero no oírlas. Me entero a primera hora por aquello de saber en qué país vivo (qué lástima de país, por ciero) y luego intento olvidarlas el resto del día para poder sobrevivir sin demasiada angustia. También contribuye a mi escaso interés por los programas que suelo oír el hecho de que incluso los sustitutos de las primeras figuras están de vacaciones.

Por último y más importante está que ND ha llevado al coche un disco estupendo. Supongo que a muchos de vosotros os parecerá de lo más pureta y aburrido pero a mí me encanta. Hay unos cuantos romances del Mester, el disco de Melody Gardot, un poco de zarzulea y dos discos de Mariza. Una de las últimas canciones que sonaba al llegar a la oficina era esta, que me gusta mucho. Debajo pego la letra y traducción (mía, ejem), por si os interesa.



Se ser fadista, é ser lua,
É perder o sol de vista,
Se ser fadista, é ser lua,
É perder o sol de vista,
Ser estátua que se insinua,
Então, eu não sou fadista
Ser estátua que se insinua,
Então, eu não sou fadista

(Si ser fadista, es ser luna,
y perder el sol de vista,
ser estatua que se insinúa,
entonces no soy fadista)

Se ser fadista é ser triste,
É ser lágrima prevista,
Se ser fadista é ser triste,
É ser lágrima prevista,
Se por mágoa o fado existe,
Então, eu não sou fadista
Se por mágoa o fado existe
Então, eu não sou fadista

(Si ser fadista es ser triste
y ser lágrima prevista
si a pesar de todo el fado existe
entonces, no soy fadista)

Se ser fadista é no fundo
Uma palavra trocista
Se ser fadista é no fundo,
Uma palavra trocista,
Roçando as bocas do mundo,
Então eu não sou fadista

(Si ser fadista en el fondo
es estar de burla
de boca en boca por el mundo
entonces, no soy fadista)

Mas se é partir à conquista
De tanto verso ignorado
Então eu não sou fadista
Eu sou mesmo o próprio fado.

(Pero si es salir en conquista
de tanto verso ignorado
entonces, no soy fadista
soy yo misma el propio fado)

Habíamos ganado la guerra

"He intentado ser fiel a la verdad, pero mi verdad no tiene por qué ser la verdad de todos, y menos aún han de coincidir mis puntos de vista con los ajenos. Puede además fallarme la memoria: ni siquiera los recuerdos de mi hermano coinciden con los míos cuando rememoramos un pasado por ambos compartido... "
Esther Tusquets

Bueno, pues con las idas y venidas de Lalín que ya os contaré otro día, me he terminado de leer estas memorias de infancia y juventud de Esther Tusquets. Hace poco que se murió y yo siempre me había querido leer algún libro suyo. Me he leído alguno de su hermano Óscar Tusquets (cofundador de Tusquets editores) y me había gustado bastante. Además, los libros de Lumen siempre me han gustado.

Estas memorias no tocan su faceta, tal vez la más interesante, como editora de la editorial Lumen. Siempre me había extrañado el nombre de la editorial y aquí cuenta que en origen fue una editorial religiosa. Ella comenta que: "Yo sabía que Lumen, que compró mi padre en 1960 —no a su hermano Juan, sino a su hermano Carlos, el que estaba casado con «una Llinás» y había vivido desde dentro la sospechosa quiebra de la Banca— y dirigí durante cuarenta años, era hasta entonces una editorial de textos religiosos que había fundado tío Juan en Burgos durante la guerra civil. En algún momento se me ocurrió pensar que era una idea peregrina montar una editorial en pleno conflicto bélico. Pero es que no se trataba de lo que yo creía..."

Esto que no sabía era que: "O sea que Lumen, o mejor dicho la editorial predecesora de Lumen, nació como una editorial de propaganda franquista y antisemita, la financió el cuartel general del Caudillo y se llamó inicialmente Ediciones Antisectarias... Resulta paradójico que luego, durante cuarenta años, figurara entre las editoriales más comprometidas con el antifranquismo..."

Aparece un personaje, tío de la autora, de nombre Juan Tusquets y cura que tuvo bastante que ver con el antisemitismo del franquismo y la propaganda en contra de la masonería.

De todas formas, estas memorias están principalmente enfocadas a los años de infancia y juventud. Nos cuenta sus recuerdos. Ella nació en una familia de la burguesía catalana, vivió en el Ensanche, acudía al Liceo... todo el lote.

Pero según nos cuenta ella tenía muchos traumas principalmente en la relación con su madre. Tenía la convicción de que su madre no la quería. Era una madre distante y que no la educaba, ni se interesaba por ella. El matrimonio de sus padres era un matrimonio sin amor como repite varias veces a lo largo del libro.

Esa infancia triste, acomplejada, llena de miedos es algo que la marcó bastante durante toda su vida.

Comenta por ejemplo la reacción de su madre cuando Esther sacó cinco cursos de bachillerato en uno solo: "Sin embargo, quizás hubiera podido controlar por una vez sus naturales impulsos, y, cuando todos me felicitaban por haber sacado en un año, y con nota, cinco cursos de bachillerato, encontrar una frase más afortunada que: «¡Siempre con tus cosas raras! ¡Siempre teniendo que hacer algo diferente para distinguirte de los demás!» No le costaba nada, y seguro que yo se lo habría agradecido."

Cuenta que su infancia no fue feliz. Tenía muchos miedos, era tímida, llena de inseguridades, cambió un montón de veces de colegio: "La verdad es que yo nunca me había sentido orgullosa de mí misma. Es difícil sentirse orgulloso de uno mismo cuando eres consciente de que no te pareces a la hija que tu madre hubiera querido tener."

Retrata la vida de una familia adinerada que había ganado la guerra. Cuenta como no tenían que esperar para hacer trámites, como incluso los policías subían a casa para recoger los papeles y que no se tuvieran que molestar, como no tenían que esperar cola y una cosa que le llamaba a ella mucho la atención, y a mí también, cómo en los restaurantes les indicaban qué platos de la carta no se los recomendaban para ellos (estaban malos), pero parece ser que sí para el resto de clientes...

De igual modo cuenta como una vez su padre "me comentaría en una carta que, después de nuestra guerra, se había enfrentado a una situación durísima y se había visto obligado a partir de cero. Tal vez sí, pero la situación durísima incluía un piso de más de doscientos metros cuadrados en Rambla de Cataluña, dos chicas fijas de servicio, más otra que venía a repasar la ropa, coche, casita de veraneo en la costa, abono en el Liceo, salidas a esquiar, colegio extranjero y de pago para los niños, más una Fräulein que venía a enseñarme alemán y una señorita que se ocupaba de nosotros los domingos. Era una miseria bastante relativa y tolerable, sobre todo en una Cataluña y una España donde mucha gente pasaba auténtica hambre."

Termina el libro con una revelación que tuvo una noche en que se fue (más bien la echaron) de unas convivencias falangistas: "Supe, aquella noche insomne, que nunca volvería a afiliarme a un partido, a tener un carné [...], que reivindicaba mi derecho, como intelectual, a tomar ante cada situación, ante cada conflicto, la conclusión que me pareciera acertada, sin someterme a la política de grupo. Decidí que no era exacto ese eslogan según el cual la verdad es siempre revolucionaria. A veces puede no serlo, pero, séalo o no, hay que aceptarla y sacarla a la luz. Supe definitivamente, aquella noche, que, si bien no era cierto que la guerra civil la habían perdido todos, porque a la vista estaba que unos la habían ganado (y lo sabían bien) y otros la habían perdido (y nadie iba a permitirles ignorarlo ni olvidarlo), yo, hija de los vencedores, a pesar de haber gozado de todos sus privilegios y todas sus ventajas, pertenecía al bando de los vencidos."

En fin, a mí me ha gustado bastante y supongo que me animaré con algún otro libro de memorias suyas (creo que tiene cuatro o así) ya de su época de editora. Ahora he empezado con París era una fiesta de Hemingway que no me lo había leído.