No me amenaces, no me amenaceeeees…

Que dice Arola que lo mismo cierra para siempre su restaurante, se pira al extranjero y no vuelve ´(aquí, o aquí). Pues a mí lo que me sale es decir ‘no me amenaces, no me amenaceesss…’ que es algo que se ha dicho mucho en casa de mis padres siempre y que sin ser madrileño me parece muy cañí.

Es cierto que Arola no es santo de mi devoción, demasiado chulo para mi gusto. A lo mejor no lo es de cerca pero sí es la imagen que da las veces que yo lo he visto. Esa, por supuesto, no es razón para desearle que se se vaya de su país a regañadientes. O que cierre un negocio que emplea a catorce personas. No, yo no se lo deseo pero no me da pena si es lo que pretende con su amenaza. ¿Cómo se pueden llegar a deber 148.000 euros a la Agencia Tributaria y 160.000 a la Seguridad Social?

Sé que la situación está muy difícil para todos pero ¡308.000 euros! ¿Y solo pensar en cerrar cuando tus deudores te exigen el pago? Ahora se escuda en quienes les llevaban las cuentas y que está muy arrepentido y cuando se ha enterado se ha dispuesto a ir pagando. Pues nada, como la Infanta o Mato, ellos no sabían nada. Pues fatal sea verdad o no. Si es mentira obvio por qué. Si es cierto que no sabías y te han engañado, haberte preocupado de saberlo. Es tu obligación porque es tu negocio y debería preocuparte estar al tanto en tus pagos.

Leo en tuiter apoyos varios, y victimismo. Que si es un cabeza de turco por su relevancia mediática, que si los clubes de futbol también deben y no los precintan… paparruchas. Efectivamente otros también deben y no les precintan las instalaciones. Pues mal por la agencia o instituto correspondiente que no lo hace. Otra vez ‘y tú más’ como siempre. El hecho es ¿estabas en falta o no? Pues no se hable más, debes trescientos mil eurazos así que no te hagas la víctima.

Y mira que si hubiera dicho: sí lo he hecho mal, voy a intentar pagar hasta el último céntimo que debo y de hecho estaba negociando cómo hacerlo así que no entiendo por qué de repente me pasa esto si intentábamos llegar a un acuerdo. Si dijera solo esto (que lo ha dicho) y se quedara ahí (esto ya no lo ha hecho), sin echar la culpa a los gestores, sin hacerse la víctima y sin amenazas de drama queen creo que hasta lo entendería y me daría pena. Pero así, no, Sergi, así muy mal.

Y ahora os dejo con el gran José Alfredo, que la canción viene al pelo y además me gusta (luego compruebo quer versión os he puesto que voy un poco a ciegas).

9.79

He visto este fin de semana un documental titulado 9.79. Esa es una cifra grabada a fuego en el imaginario colectivo de la mayoría de nosotros. Es el recuerdo que queda de los juegos olímpicos de Seúl en 1988. Estas imágenes:


Y todo lo que vino después, claro. El caso de dopping, la desposesión del título y del récord. El juicio posterior y el convertirse en uno de los malos oficiales cuando no había tantos en el mundo del deporte.

Este documental es de una serie de la ESPN en los que hay un montón de títulos que tienen una pinta estupenda sobre historias que tienen que ver con el deporte.

Este documental se centra en la carrera de la final de los 100 m de Seúl y entrevista a todos los participantes en esa final, sus impresiones, su opinión sobre el mundo del deporte y las drogas... También aparecen entrenadores, personas de las agencias antidopaje, periodistas... El documental está especialmente centrado en Ben Johnson y Carl Lewis y en los años que van desde el 83 al 88. Lewis era la estrella indicutible y poco a poco Ben Johnson le fue quitando protagonismo mientras ganaba músculo gracias a la hormona del crecimiento y a los esteroides.

Creo que el documental lo han puesto en canal +, yo lo he visto en inglés y la verdad es que entre tanto acento me he perdido un poco. Entre jamaicanos, americanos, brasileños, canadienses, etc. hay veces que no lo entendía. Al que mejor se le entiende es al brasileño, por cierto...

Yo os recomiendo que lo veáis, es entretenido y ves el interior del mundo del deporte y todo lo que se mueve alrededor y se entiende la motivación para hacer trampas. Y siempre que hay tentaciones, hay quien cae. El documental termina con una confesión de un encargado antidopaje en el que dice que le dio por analizar en el 2000 las muestras que tenía almacenadas de Seúl o de Los Angeles y que salían drogas por todas partes que entonces no eran detectables, pero que ahora sí. Y ante el escándalo que podría suponer decidió no hacer públicos los resultados, lo cual ya es otro tipo de corrupción ¿no? Si lo queréis ver está en youtube. Aquí os lo pongo:


Julie, Ethan y sus breves encuentros

Hace ya unos mil años fui a ver Antes de amanecer (acabo de ver que se estrenó en el 95, ¡dieciocho años!). Y flipé. No recuerdo si fui con alguien, sola o cómo. Pero sospecho que sola porque sí me acuerdo de lo pesada que me puse recomendándosela a todo el mundo así que debí de ir sola y necesitaba compartir con el mundo cómo me había gustado aquella película.

No voy a hacer una crítica de la peli. Fundamentalmente porque no quiero. Pero además es que creo que no la he vuelto a ver así que no la recuerdo como para poder hacerlo. Sí recuerdo cuánto me gustó, cómo habría querido entonces haber hecho el interraíl (la idea de hacerlo sola me gustaba mucho también), llevar esa ropa tan chula de Julie (eran los noventa y me molaba el grunge, qué pasa) y llevarla como ella, ser como Julie y decir esas cosas tan interesantes que decía ella. Y, cómo no, encontrarme con un Ethan. ¿No he hablado nunca de mi pequeño problema con Ethan? Lo resumiré diciendo que he visto, y varias veces, Reality Bites solo por él a pesar de lo mala que es y de la pinta de guarro de Ethan en ella. Y luego está el toque melodramático de saber que tienen el tiempo contado, que probablemente no se volverán a ver a pesar de estar hechos para estar juntos… todo muy propio para una pipiolilla de diecinueve recién cumplidos que se cree madura y mayor y empieza a vivir más o menos independientemente.

Así que ¿por qué no la he vuelto a ver si tanto me gustó? Pues al principio porque no tuve ocasión. Luego, con los años, cuando la he tenido me empezó a dar miedo que el tiempo no le haya hecho bien. No sé si a la película o al recuerdo tan emocionante que guardo de ella. O a mí, que me haya vuelto más cínica. Así que he preferido no verla más.

De hecho no había visto tampoco la segunda parte que se estrenó en 2004, Antes del atardecer. Por un lado me apetecía mucho ver qué había sido de ellos pero por otro ¿y si ahora me parecían unos petardos? (¿y si el pelo de Ethan sigue tan sucio como casi siempre?). Además veía difícil que no resultara otra vez lo mismo.

Y mira que yo soy muy de breves encuentros. Cuando vi Antes de amanecer ya me había fascinado Breve encuentro y también Enamorarse. Y al poco de ver la primera caí rendida ante ese otro gran breve encuentro que es Los puentes de Madison. La escena de la camioneta en el semáforo, lloviendo a mares, con la mano de Meryl en la manilla de la puerta… según lo escribo se me ponen los pelos de punta.

Además gente de la que me fío bastante me ha recomendado mucho la secuela. Pero pesar de todo no me decidía. Llevo meses diciendo mañana me pongo y al final casi me pilla el toro. Porque estrenan la tercera el viernes, Antes de la medianoche, y voy a estar de solterismo premium de luxe así que la ocasión la pintan calva (creo que ND no contempla ni por un segundo ir al cine conmigo a verla ¿dos horas viendo a dos tíos hablando sin parar? Ni de coña).

Total que al final ayer me puse con Antes de. atardecer, o sea, la segunda. Y sí, me gustó pero sin grandes alharacas. Efectivamente Julie resulta demasiado parlanchina y por momentos cargante porque roza un poquito el rollo intenso y a veces se mete dentro. Ethan no se ha lavado el pelo a conciencia pero lo lleva corto y se nota menos su cochinería (ya tienes una edad, chico, te sentaría mejor el pelo limpio). Bien es verdad que París acompaña fenomenal y se presta mucho a ese tipo de conversaciones pseudo desengañadas entre bromas cuando la cosas se pone muy seria pero es un poco repetitivo. Y aunque tampoco sé qué me esperaba, no me ha dejado la buenísima impresión de la primera. Además creo que tendría que haberla visto en versión original porque el doblaje es bastante flojo pero es lo que tenía a mano.

El sábado voy a por la tercera, ya os contaré.

Búsquedas (X)

He revisado el blog y he visto que no hacía una entrada de las búsquedas que os han traído aquí desde enero, así que ya va siendo hora. He tenido que revisar casi dos mil búsquedas diferentes y aquí os traigo las más especiales. He de decir que la cuarta cosa más buscada para llegar al blog es kolonie waldner 555 para mi desespero y para el regocijo de Bichejo.

Empezamos con los clásicos de la canción que no podían faltar: ""tururu" cancion brasilera 2013", "cancion brasilera tururu", "como se llama el tema que empieza tururu" y "como se llama la cancion brasilera que dice sabes tururu". Está visto que el tururú es tendencia en google. Yo os recomiendo que empecéis con taratatá o con parabim bam bum para cambiar un poco, aunque lo que realmente me suliveya es el "tururu" entrecomillado, no sea que me aparezca otro distinto... Como este, que es también la que más me ha gustado referida a la música: "lyrics springsteen laralarala chin in on". ¿Quién no recuerda esas lyrics?

Hemos tenido quien ha buscado "balada antigua edwina" y supongo que será en honor de Loquemeahorro. ¡Larga vida a Edwina!

Hay, como siempre, cosas desconcertantes como las tres visitas que hemos tenido con ""arroz negro" "voy a tener suerte"". ¿Quién busca eso en google? Es más, ¿quién pulsa el botón voy a tener suerte en google?

Si seguimos por la parte culinaria tenemos "Cuatro visitas de rabo de toro recetas esdpeciales" que no acabo de entender, ¿se visitan a los rabos de toro? Desde luego que eso sí que es esdpecial... Aún las tenemos más raras como "es malo comer jamon con algo de moo". Creo que gana si moo se pronuncia múú como las vacas. Y, te aviso, bueno no debe ser. Y gracias a las langostas tenemos dos momentos estelares como "come langostas porno" que da mucho miedo y alguien que mezcla churras con merinas y que me ha hecho mucha gracia: "ablemos sobre de langostas y sus preparaciones". Seguramente yo también lo preferiría antes que al señor Wallace.

Creo que el anonimato se va resquebrajando y la gente utiliza google para averiguar cosas. Todos hemos puesto nuestro nombre en google para ver qué aparece, así que no me miréis tan sorprendidos. Así hay quien busca "blasco nos toman por tontos" y "blasco corrupto" a ver a dónde les lleva ese hilo... además de aquí... Otro busca directamente "blog el blasco quien es". Eso me pregunto yo muchas veces... Blasco... ¿y tú quién eres que vienes por aquí?

Me he puesto a pensar y es que hay quien busca "20 cosas que se hacen pensar". Es más profundo de lo que podría parecer. Cosas que se hacen pensar. Puff, no puedo. Esta se la dejo al Hombre Revenido que es más de estas cosas. A lo mejor también me podéis ayudar con "analisis del capitulo la hora de los ninos y de los locos en la obra el pianista del gueto de varsovia". Esto debe ser por lo menos de tesis doctoral.

Yo soy más simple. Por ejemplo, si leo "buenas rolas de paquita" me imagino unas buenas rolas, como todo el mundo. Algo más difícil es "turcas metidas en vichos". Más asequible es "rubia con minifalda en coche macarra", pura poesía. Aunque para poeta el que buscó "falda y pantalon una guerra sin razon". Y tú que lo digas.

Los hay que se interesan por los hobbies y por las manualidades; eso sí, útiles: "escomo elaborar una bata para mi mesa", sea lo que sea porque una bata para una mesa... y hay también quien busca "como hacer una mesa de hotel de lujo", aunque te cuento una cosa, así en confianza: los hoteles de lujo compran las mesas ya hechas, no son de Ikea.

En el campo de la pastelería, que es más jurisdicción de Anniehall, tenemos "esos cosas para poner los pasteles"... ¿bandejas? Y también "cupcakes para hombres de cowboys". Bueno, para hombres, hombres... a los que les gustan otros hombres...

Esta me da tentación, como a Alaska las lentejas: "buscar video de tu si que vales en el cual sale un grupo de danza africana y a la vez loles leon". Tentación de salir corriendo, claro, salvo que me hicieran "hipnotizaciones en 3d".

Hay búsquedas que parece que no las hacen los más avispados. Supongo que por eso acaban aquí. Por ejemplo: "materiales para construir un invernadero de madera", ¿madera, clavos y plásticos? No sé, se me ocurre eso sin googlear ni nada. Otro pone "pequeñp resumen de josep pla el cuaderno negro", cuaderno que para empezar no escribió Pla, al menos que se sepa. Otro, parece que con cierta desesperación busca "texto en donde venga articulos sustantivos y vervos"... salvo por los vervos, me parece que cualquier texto cumple esa función. En fin, que todo esto son "tonteridas del riñon".

Puestos en dificultades nos encontramos con "cuadros muy religiosos muy faciles de dibujar para un niño que no sabe dibujar". Terrible. No sé y prefiero no saber lo que descartó hasta llegar aquí.

Ni tampoco con el que se indigna porque "esta prohibida la venta o coleccion de latas zyklon b". Y yo que me siento más seguro así, ya ves tú que tontería.

Otro que me hace gracia es "sombreros sencillos con forma de sandia" que no me acabo de explicar. No me imagino un sombrero sencillo de sandía, bueno, no me imagino un sombrero de sandía y punto.

Grimita también da "ispiando a mi suegra desvilandose". ¡Google!, ¿por qué nos haces esto? ¡Ni una más! ¿eh?.

Todavía si vinieran buscando "cuchara para colorear" o incluso "como se llama" tendría un pase. También recibimos a lectores dislexicos o si no explicadme "viajando ninguna lado cuento". Ya ni te cuento.

Me comenta Anniehall sobre "soy un gilipollas del amor" que ¿y solo de eso? Pero es que ella es mala. Venga, recemos "una oracion acerca del mapache" antes o después de "ver video de manoseos a piernas de mujeres en obras de teatro".

Y hasta aquí hemos llegado. Gracias por vuestras imaginación y perversión a partes iguales. Sin vosotros esto no sería lo mismo. Bueno, no sería. Seguíos pasando y ya si eso nos contáis si habéis encontrado lo que buscábais.

Inapetencia lecturil

Hay gente que tiene astenia primaveral, o sudor de bigote o alergia al níquel. Yo, en estos momentos, tengo inapetencia lecturil. Ya ves tú que cosa...

Llevo como cinco o seis días sin leer ni una página del libro que estoy leyendo. No he cambiado la imagen del libro que ND se está leyendo mientras come pispitos... hasta ahora. En fin, un desastre. Pero es que es cierto que no me apetece leer. No es un problema de que el libro sea un rollo, ni mucho menos. Estoy leyéndome a Vasili Grossman y sus crónicas de la segunda guerra mundial. Bueno, habría que decir mejor que me las estaba leyendo porque ahora no leo.

No me apetece. Habrá alguna malpensada que crea que es una manera como otra cualquiera de cumplir mi absurda intención de leer menos, pero no hay nada de eso. Simplemente no me apetece leer. Por supuesto que me volverá a apetecer. A lo mejor es una especie de resaca o el hecho de que en el trabajo estoy todo el rato generando documentos y escribiendo (¿para cuando un premio literario a la mejor oferta? ¿acaso no es eso escribir ficción?).

Es un poco como cuando Forrest Gump deja de correr de repente y todo el mundo se queda extrañado y él dice que así, sin más, mis días de correr se terminaron.

Y es curioso porque ha coincidido con mi vuelta al transporte público que en teoría me daría más tiempo para leer en los viajes de ida y vuelta.

Yo leo porque me gusta, y si no me apetece... no creo que tenga ningún sentido forzarme a leer de nuevo, cuando me apetezca me volveré a poner a ello.

Yo, de hecho, soy un lector tardío. La mayor parte de mi vida he estado sin leer. Siempre recuerdo a mi madre leyendo y que a mí nunca me dió por ahí. Me hace gracia cuando dicen que los niños leen porque te ven leyendo a ti. Me parece algo bastante absurdo, como si dijeran que los niños hacen la declaración de la renta porque te ven a ti hacerla. Uno lee porque quiere leer. No hay más. Eso de hábitos y de imitaciones... no me lo creo. Yo he tenido una casa llena de libros y solo leía a Mortadelo y Filemón. Mis hijos tienen la casa llena de libros y a su padre leyendo todo el rato y no cogen uno ni por equivocación.

En fin, tendrán que venirme otra vez las ganas porque tengo que ponerme con Jane Eyre para el club de lectura y ese libro no se va a leer solo. Imaginaos que no me lo leo... ahora que ya no soy ni CEO ni tengo cargo nada, ¿con qué cara me presento diciendo que no me lo he leído?

En fin, what easy comes easy goes... y espero que vuelva de nuevo porque si no ¿de qué iba a escribir en el blog? ¿de mi vida? ¡NI DE COÑA!

P.D: No sé si tiene algo que ver, pero esta es la entrada 666 publicada en esta mesa. ¿Casualidad?

Elegía, de Miguel Hernández

Hoy he recordado esto por razones que no vienen al caso. Así que he decidido ponerlo, porque era una ausencia imperdonable en el blog, aunque triste.

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
 
Y en cuanto pueda os pongo la canción de Serrat que es tan preciosa como el poema.

Dr Fiestas

Pues sí, hoy toca una de esas entradas de exaltación de la amistad. Para los que no estéis en antecedentes, Dr Fiestas estaba ya en el circo cuando llegué yo y nos han echado a los dos juntos. Han sido muchos años con muchos buenos momentos.

El caso es que al principio eramos compañeros, pero no amigos. No por nada en especial, pero yo el primer año estuve en otro sitio, en otro departamento distinto y tras un pequeño paso por los dominios de Dr Fiestas me fui a un piso que alquilamos para hacer asistencia circense. Da idea, por ejemplo, de que no éramos muy amigos el que no le invité a mi boda. En perspectiva fue un error, pero en ese momento tenía más relación con otros artistas.

En fin, que el tiempo y los proyectos nos fueron acercando hasta terminar sentados uno enfrente del otro. Había en el circo una cierta leyenda de que el que se sentaba a mi lado terminaba yéndose (ellos decían que era yo el que los echaba) y algo parecido pasaba también con el sitio del Dr Fiestas, que dicen las malas lenguas que echó del circo a Jc_dispatched y a Bitapeador. Sea como fuere, al final nos sentamos juntos y ese duelo por ver quién echaba al otro terminó en tablas, o perdimos ambos. Nos echaron a los dos. He de decir, a la hora de la verdad, que a los que han echado realmente es a nosotros. El resto se fue ya colocadito.

No sé si entrar en la parte técnica del Dr Fiestas, pero es inacabable. Otro compañero del circo dijo que entre él y Jc_dispatched tenían que montar un negocio cuyo lema fuera "si no lo hacemos nosotros, no se puede". Y es cierto, la maestría para manejar aparatos, diseñar circuitos electrónicos y llegar a soluciones ingeniosas nos dejaba a los que no tenemos esas habilidades con la boca abierta.

Hemos pasado muchas aventuras en la vía, pero tampoco es el momento de contarlas. Ya nos encargamos de recordárnoslas nosotros en cuanto tenemos ocasión como cuando me quedé bloqueado un día en unas medidas porque se me habían roto un par de equipos y hubo que hacer una cadena de medidas con el Dr Fiestas de sitio a sitio con el equipo de registro. O cuando me dijo que le avisara y pasara por su habitación para ir desayunar y llamé y me abrió en gayumbos, con su habitación a oscuras y había otro compañero a cuatro patas en el suelo... nunca he querido saber más... También estuvo conmigo en Seúl y desde entonces cada vez que miro el jarrón que compré me acuerdo de él... para mal, hay que decir.

Pero lo que hace realmente extraordinario no es su maestría técnica, que la tiene a raudales, sino su amistad. Es un amigo extraordinario. En cuanto ve algo en lo que pueda ayudar, allá que se lanza. Es generoso, atento y siempre dispuesto a contar un chiste malo. Siempre que hay que echar una mano se ofrece para ayudar y es de esas personas que te hacen mejor solo por ser su amigo.

Él no ha tenido tanta suerte como yo y ahora está sin trabajo. Espero que sea por poco tiempo. El mundo no puede permitirse tener ocioso al Dr Fiestas. Y ojalá que pueda volver a trabajar con él. Si en mi mano está, espero que así sea.

Las mejores películas de nuestra vida

Bueno, la verdad es que decir que me he leído este libro pueda ser demasiado presuntuoso por mi parte porque tiene poco que leer. Es un libro que nace a partir de las votaciones de los oyentes de Cowboys de Medianoche en esRadio. Se votaban las veinte mejores películas según los oyentes. El caso es que yo voté, ya os lo conté aqui.

Así que aprovechando que el domingo pasado fui con los niños a la feria del libro a ver a Molinos y a comprarles un libro a los niños, me acordé de que los cowboys podrían estar firmando libros y allí que me fui. He de reconocer, casi con vergüenza, que hasta ahora yo no tenía ningún libro firmado. Ninguno. No le veo yo la gracia. Y este tampoco hubiera pedido que me lo firmaran, pero aproveché para regalarle a Anniehall el nuevo libro de Garci dedicado por él y ya de paso les pedí que me firmaran este, aunque estaba un poco mosqueado porque no aparezco en la lista de los oyentes que han votado. No sé qué pasaría con mi lista, pero no ha computado en esta clasificación.

Supongo que a Consu's le dará mucha envidia que estuviera con Garci y que ahora tenga dos libros suyos firmados en mi casa. A mí el Garci que habla de cine me fascina. Me encanta. El Garci cinéfilo es el que más me gusta. Como director no le pillo el punto, la verdad. Ya he hablado de que para mí es un misterio el que teniendo las referencias cinematográficas y los ídolos que tiene luego haga esas películas.

El libro tiene poca chicha, la verdad. Hay seis artículos de los tres cowboys, del señor fiscal y de los dos editores. Todos son textos muy breves, aunque están bastante bien. Y hay un artículo largo de Garci sobre Casablanca que está muy bien. Además hay cien listas de cinéfilos de los que creo que no conoceré a más de treinta. Por último viene, claro está, la lista de los oyentes. Y eso es lo que voy a comparar. La lista que puse hace meses y la que ha resultado de las votaciones.

La mía está en el enlace que ya os he puesto y la de los oyentes está formada por:
  1. EL Padrino
  2. Casablanca
  3. El hombre tranquilo
  4. Centauros del desierto
  5. El apartamento
  6. El hombre que mató a Liberty Valance
  7. El Padrino 2
  8. Blade Runner
  9. Con la muerte en los talones
  10. ¡Qué bello es vivir!
  11. Lo que el viento se llevó
  12. Con faldas y a lo loco
  13. Ben-Hur
  14. Matar un ruiseñor
  15. Sin perdón
  16. Vértigo
  17. Cantando bajo la lluvia
  18. Ciudadano Kane
  19. El golpe
  20. Pulp Fiction
Si mis cuentas no me fallan, siete de las de mi lista están en la definitiva, lo cual creo hace que me parezca que la lista que ha salido es una buena lista. No entiendo como no están la Reina de África o El Mago de Oz, pero doctores tiene la Iglesia...

Respecto al ranking de los cinéfilos y críticos... bueno, de la lista resultante con todos sus votos tengo... también siete: Casablanca. Cantando bajo la lluvia, El hombre que mató a Liberty Valance, Ser o no ser, Con la muerte en los talones, El hombre tranquilo y Con faldas y a lo loco.

Me sigo quedando con mi lista, pero como comenta Guillermo Balmori en el libro, las listas tienen el enorme poder de animarte a ver películas que no has visto o volver a ver aquellas que tenías algo olvidadas.

Os pongo un párrafo del artículo de Garci sobre Casablanca, que ya os digo que es lo que más me ha gustado del libro:

"Los buenos guiones se reconocen porque tienen siempre la temperatura de una caricia lenta. En los grandes guiones, sean originales o adaptaciones, dramas o comedias (Encadenados, El tercer hombre, Río Rojo, En un lugar solitario, Un lugar en el sol, Eva al desnudo, El hombre tranquilo, Marty, Chantaje en Broadway, De aquí a la eternidad, El apartamento, El verdugo, Matar un ruiseñor, El golpe, El Padrino y El Padrino II, Anne Hall, Taxi Driver, Veredicto final...), en los guiones extraordinarios, decía, y sea cual sea su tema, la sensación de que transmiten es que siempre tratan de ti, que es de ti de quien se habla en cada plano, de tu vida, que son tus reacciones y tus pensamientos los que toman cuerpo. En los guiones verdaderamente magistrales, la emoción sube y sube en cada secuencia hasta que suena la campana -"¡Diiing!"-, como cuando le atizas de lleno con el mazo al "Pruebe su fuerza" de las ferias. Escribir un guión de esta magnitud, teclear un guión como el de Casablanca, exige tener las potencias del alma sobre la mesa, junto a los lápices, el tabaco, la úlcera y la soledad".


Macbeth

"HIJO: ¿Todos los que juran y mienten deben ser ahorcados?
LADY MACDUFF: Sí, todos.
HIJO: ¿Quién los ahorca?
LADY MACDUFF: Los hombres honrados.
HIJO: Entonces, son unos tontos los mentirosos y los perjuros, porque los que juran y mienten son tantos que pueden hacer prisioneros a todos los hombres honrados y ahorcarlos".
Macbeth, William Shakespeare.

Pues me he leído Macbeth de William Shakespeare. La verdad es que no me la había leído nunca. Había oído la ópera de Verdi, pero no me había leído el original. Al final me lo he leído en español. Lo tengo en inglés, compré las obras completas por un par de euros, pero se me ha hecho difícil. No es imposible, pero la grafía de las palabras es distinta y muchas veces no puedes echar mano del diccionario porque no sabes por dónde empezar.

Por otro lado, al leer en inglés, lo lees el verso y lees la rima, cosa que, al menos en la traducción que he leído, no está ni intentado. Es pura prosa. Sé que Luis Alberto de Cuenca está trabajando en una traducción en verso de esta obra. Lo sé porque le oigo decirlo cada tanto en Cowboys de Medianoche, pero por lo que él dice todavía le queda mucho para acabarla.

Macbeth es del tipo de obras que me gustan como La vida es sueño, Rigoletto o, por ir más a los orígenes, Edipo Rey. En estas obras hay una profecía que termina cumpliéndose o bien por evitarla o, como en este caso, por cegarse al oírla. Ese escapar del destino cumpliéndolo, o, en este caso, llegar al destino por un augurio, me parece que da mucho juego y añade carga filosófica a la propia historia.

Cuento un poco de la historia. Macbeth es un general del ejército escocés de Duncan al que unas brujas le dicen que será primero barón de Cawley y luego Rey. Cuando se entera de su baronía, cree en la profecía de las brujas y decide, con ayuda de su mujer, hacerla realidad matando a Duncan. A partir de ahí consigue ser rey, pero vive siempre con el temor en el corazón y la mancha de su crimen en la conciencia. Aunque eso tampoco le impide seguir matando a quien le parezca que representa una amenaza.

La obra es un desfile de crímenes, traiciones y venganzas que deja casi en vergüenza a El Padrino y en donde muere hasta el apuntador. Yo os recomiendo que os la leáis. La verdad es que son apenas setenta páginas y, aunque es una de esas obras que están en la biblioteca general (que diría Bayard), y es uno de esos libros de los que puede hablarse sin haberlo leído, merece la pena leérselo, sin duda.

"¿Qué fiera pasión os movió entonces a hacerme sabedora de este proyecto? Cuando sentíais atrevimiento para realizarlo, érais hombre; y para ser más de lo que ya érais, deberíais ser todavía mucho más hombre. Ni momento ni lugar se os ofrecían, y los preparábais; se os brindan ahora inopinadamente, ¡y sois vos quien no está preparado!... He amamantado a una criatura y conozco las dulzuras del amar al ser que alimentamos. Pues bien: si yo hubiera sido tan perjura a esos sentimientos como vos lo sois ahora a los que alentásteis, mientras el tierno niño me sonreía le habría arrancado el seno de la boca y lo hubiese estrellado contra el suelo para que le salieran los sesos de la cabeza".

"En todas las edades, hasta que la humanidad purgó el estadio de violencia, no ha dejado de derramarse sangre. Y también se han cometido asesinatos después, demasiado terribles para ser contados: se saltaban los sesos a la víctima, moría, y todo quedaba terminado. ¡Pero ahora, los muertos con veinte heridas mortales en sus sienes se levantan de nuevo y nos echan de nuestros puestos en la mesa, cosa más singular que el mismo crimen!".

Os pongo un trozo en inglés que me ha gustado para que midáis vuestras fuerzas con el inglés y veáis la rima:

"ALL.
Double, double, toil and trouble;
Fire, burn; and caldron, bubble.
SECOND WITCH.
Fillet of a fenny snake,
In the caldron boil and bake;
Eye of newt, and toe of frog,
Wool of bat, and tongue of dog,
Adder's fork, and blind-worm's sting,
Lizard's leg, and howlet's wing,--
For a charm of powerful trouble,
Like a hell-broth boil and bubble.
ALL.
Double, double, toil and trouble;
Fire, burn; and caldron, bubble.
THIRD WITCH.
Scale of dragon, tooth of wolf,
Witch's mummy, maw and gulf
Of the ravin'd salt-sea shark,
Root of hemlock digg'd i' the dark,
Liver of blaspheming Jew,
Gall of goat, and slips of yew
Sliver'd in the moon's eclipse,
Nose of Turk, and Tartar's lips,
Finger of birth-strangl'd babe
Ditch-deliver'd by a drab,--
Make the gruel thick and slab:
Add thereto a tiger's chaudron,
For the ingredients of our caldron.
ALL.
Double, double, toil and trouble;
Fire, burn; and caldron, bubble.
SECOND WITCH.
Cool it with a baboon's blood,
Then the charm is firm and good".


  

Stoner

Pues me he terminado de leer esta novela. Es una (otra de tantas) de esas que compro como oferta del día en Amazon. Y la verdad es que está bastante bien. Es una novela, novela. Tampoco muy larga. De esas que van enganchando y que se disfrutan leyendo.

La novela sucede durante la primera mitad del siglo XX. William Stoner es el hijo de unos granjeros al que mandan a estudiar Agricultura a la Universidad. Allí va estudiando a la vez que trabaja en casa de unos amigos de la familia para poder pagarse el alojamiento mientras estudia. Es una vida de esfuerzo y sacrificio, Y su vida cambia cuando tiene que cursar una asignatura obligatoria de inglés.

No voy a contar mucho más del argumento para no chafar nada, aunque tampoco la historia en sí es emocionante. Nos cuenta su vida, con sus momentos emocionantes, con sus luchas, sus renuncias, el amor, la enemistad, la amistad, la paternidad, la enfermedad... en fin, de todo.

Hay por ahí críticas muy entusiastas de este libro en el que lo ponen por los cuernos de la luna. Es cierto que está muy bien, pero a mí no me ha cambiado la vida, la verdad. Es cierto que es una novela clásica, un poco como ya no se estilan.

La historia sucede en Misuri, en Columbia. Lejos de los escenarios más típicos de la costa Este o de California. Y vamos siguiendo la vida de Stoner durante todos esos años. La verdad es que es una vida más llena de contrariedades que de alegrías. Va pasando a lo largo de cuarenta y pico años del siglo pasado. Aparecen la primera y la segunda guerras mundiales, la gran depresión, la posguerra. También aparece el mundo académico con sus rencores y odios, con sus peculiaridades.

Ya os digo que me ha gustado. Como pero le pongo que la traducción es leísta hasta el infinito, pero eso es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos, visto el panorama. Y antes de poneros unos párrafos quiero haceros partícipes de una inquietud que tengo: ¿por qué las portadas de los libros americanos son infinitamente más bonitas que las españolas? Es que no hay color. Los libros editados en España normalmente tienen unas portadas horrorosas. Simples, planas y sin gusto. Por ejemplo, la portada que he puesto es la americana que me parece preciosa y esta es la española, que no está mal, pero...:


En fin, que me disperso. Os pongo unos parrafillos para que veáis un poco como está escrita:

"Los ojos de Sloane regresaron a William Stoner y dijo secamente: «El señor Shakespeare le habla a través de trescientos años señor Stoner, ¿le escucha?». William Stoner se dio cuenta de que por unos instantes había estado conteniendo el aliento. Lo expulsó suavemente, dándose cuenta de que la ropa se movía sobre su cuerpo mientras el aliento le salía de los pulmones".

"Su madre estaba frente a él, pero no le veía. Sus ojos estaban cerrados, comprimidos. Respiraba afanosamente, con la cara vuelta, como dolida, y apretaba los puños cerrados contra sus mejillas. Stoner se percató con asombro de que estaba sollozando, profundamente y en silencio, con la pena y la extrañeza de quien rara vez llora".

"Habiendo accedido tarde a los estudios, sentía ahora urgencia por estudiar. A veces, inmerso en sus libros, le venía a la cabeza la conciencia de todo lo que no sabía, de todo lo que no había leído y la serenidad con la que trabajaba se hacía trizas cuando caía en la cuenta del poco tiempo que tenía en la vida para leer tantas cosas, para aprender todo lo que tenía que saber".

"Le vino a la mente que tenía casi sesenta años y que debía estar por encima de la fuerza de aquella pasión, de aquel amor. Pero no lo había superado, lo sabía, y nunca podría hacerlo. Bajo la confusión, la indiferencia, el olvido, ahí estaba. El amor, intenso y fijo, siempre había estado ahí. En su juventud lo había dado sin pensar, lo había dado al conocimiento que le había revelado —¿hace cuántos años?— Archer Sloane; se lo había dado a Edith, en aquellos primeros días tontos y ciegos de cortejo y matrimonio, y se lo había dado a Katherine, como si nunca antes lo hubiera hecho. Lo había ido dando, de manera extraña, en cada momento de su vida y quizás lo había dado más cuando no era consciente de estar dándolo. No se trataba de una pasión ni de la mente ni de la carne; era más bien una fuerza que comprendía a ambas, como si fuese, más que un asunto de amor, su sustancia específica. A una mujer o a un poema, simplemente decía: ¡Mira! Estoy vivo!".

"No deseaba morir, pero había momentos, como cuando Grace se marchó, en que lo ansiaba impaciente, como uno espera el momento de un viaje que no tiene especial deseo de emprender. Y como cualquier viajero, sentía que había muchas cosas que tenía que hacer antes de irse, si bien no recordaba cuáles".

Primera semana en el nuevo trabajo


Pues ya llevo una semana ya trabajando en otro sitio. Y ha sido algo durillo. Para empezar he estado toda la semana malo con dolor de garganta y luego con catarro. Tampoco ha sido algo incapacitante, pero ha sido molesto.

Por otro lado, es un sitio nuevo. El lunes me presentaron a unas cien personas de las que ya no recuerdo ningún nombre. Lógico, supongo. Y supongo que poco a poco iré aprendiéndomelo, aunque también estoy en un departamento de alguna manera ajeno al negocio de la propia empresa. Somos un departamento accesorio, no principal. Lo que supongo que también se nota. Ahora mismo somos tres personas y media. La media es una que no sabe de trenes, sino de túneles, que pueden ser de trenes o de lo que sea. Las expectativas son buenas, pero de momento no hay proyectos en marcha. Además me han contratado como experto en lo que no lo soy o al menos en lo que creo que no lo soy, aunque sí que tengo conocimientos al respecto.

Por otro lado, pasar de un departamento en el que todo lo teníamos que hacer nosotros a una multinacional tiene también su periodo de adaptación. Tengo un usuario de ordenador y su contraseña correspondiente. Tengo otro usuario y otra contraseña para meter el parte de trabajo. Tengo una extensión de teléfono que, además, es el código para poder imprimir. Tengo un número nuevo de teléfono móvil y una tarjeta para poder sacarme un café. Demasiados números para mí. Al menos de momento. He de confesar que me he estado dando cuenta de que se me ha olvidado la contraseña del parte. Veremos si me acuerdo la próxima semana... Además cada proyecto o cada oficina tiene un código propio. Y por si fuera poco, cada tres meses hay que cambiar de contraseñas.

He tenido que volver al transporte público. Estaba claro que lo de ir andando al trabajo en Madrid es algo que en algún momento tenía que terminar. Tampoco está tan mal. Tardo unos cuarenta minutos. Aunque he decidido no hacer el transbordo que me dejaría cerca de la oficina y bajarme en una parada directa a unos 15 minutos andando de la oficina. Así que voy un ratito en metro y otro rato a pie.

Como en la que fue mi antigua Universidad. Cuando yo iba no había cafetería ni cantina. Y ahora sí. Lo que es la cantina era el laboratorio de Química cuando yo estudiaba. He visto a varios profesores comiendo, pero no he saludado a ninguno. Tampoco me apetece, la verdad.

Estoy bastante bien, la gente es maja y voy integrándome poco a poco y haciendo las cosas de otra manera. Echo de menos esa rutina que ya tenía. Y la manera en la que estábamos antes de que nos despidieran, pero, claro, nos despidieron y eso ya es historia. Tengo ganas de ponerme a trabajar en serio, no es que hasta ahora no lo haya hecho, me refiero a tener una rutina más o menos establecida, una planificación con alguna semana de antelación... En fin, integrarme poco a poco. También es una suerte que esté J, amigo y antiguo compañero del circo, que hace que todo sea mucho más fácil. Si no estuviera todo sería mucho más duro.

También espero que empecemos a ganar contratos y pueda repescar a mis antiguos compañeros y hagamos un grupillo dentro de la empresa más majo. Porque el que todos los de la empresa sean ingenieros de un tipo, salvo los cuatro del departamento, también hace que te sientas un poco raro y sea difícil tener algo de qué hablarcon los demás. ¿Tendré que empezar a ver gran hermano o sálvame? Espero que no.

Poco a poco. De momento la primera semana ha sido positiva, ¡Vamos a por la segunda!

La espetera

Había pensado empezar la entrada diciendo: tengo tetas. Luego he decidido que mejor que no. Lo primero porque no somos en este blog proclives a ese tono tan desabrido y tal vez un pelín procaz, al menos para comenzar un texto. Y segundo porque es obvio. Soy mujer, tengo tetas. Eso es tan verdad como que no hay verano sin calor ni hortera sin transistor, que dice mi madre.

Además abrir fuego con semejante declaración supongo que atraería a esa otra gente que dicen navega por la red en busca de mujeres ligeras de ropa. Pobres incautos, que desilusión les esperaría.

El caso es que llevo unos días con el asunto de este post rondándome la cabeza y parece que ahora todo el mundo habla del tema. Un amigo de Gordi nos explicó toda una serie de estrategias para conseguir verlas (y tocarlas). Molinos está preocupada por si se le verá el canalillo en la firma de la Feria. En fin, parece que todos andamos con la pechuga en la cabeza (qué extraña imagen, intentemos borrarla).

En realidad a lo que yo me quería referir de haber empezado con ese ‘tengo tetas’ es que no las tengo malas. Tengo un buen escote. Ale, ya lo he dicho.

Al principio, de las tetas quiero decir, o sea al principio de las mías… Que me estoy liando. Cuando me empezaron a salir tenía complejo de poco. Lo mismo fue por las carcajadas de la madre de una amiga que tenía entonces un día que me vio toda pudorosa intentando cambiarme en la playa sin que se me viera nada. Se acercó a mirar y gritó ‘¡pero si tienes dos botonucos!’. Su hija era una de esas que, como se decía entonces y mira que suena horrible, ‘estaba muy desarrollada.’. El caso es que yo seguí mi desarrollo y ella prácticamente se quedó como estaba.

También recuerdo otra vez poco después en que fui con otra amiga a comprarme una camiseta que no fuera una camiseta normal, corriente y sin forma ninguna. Quería algo un poco más mono, más entallado que lo que había llevado hasta entonces. Es posible que me probara todos los tops que tenían en aquella tienda, y eran muchos. No nos gustó ninguno. El problema, en todos, era cómo me quedaba el escote. Siempre mal.

Supongo que aquellas dos entrañables anécdotas contribuyeron no a que me acomplejara, que tampoco era para tanto, pero sí a que prestara poca atención a mi escote.

Con el tiempo sin embargo descubrí que de pequeñas nada. Descubrir a lo mejor es una palabra demasiado ambiciosa. Se trató más bien de una constatación. Primero por comparación, salta a la vista, y segundo por ausencia de tallas adecuadas en las tiendas del ramo. Un drama. Al principio me costaba encontrar algo mono. Luego directamente algo que no apretara en ningún sitio ni hiciera efecto doble teta (y eso, amiguitas, eso es lo peor que puede haceros un sujetador, hasta aquí el annieconsejo de hoy) ni pareciera de mi abuela. De comprar en esas cadenas con nombres extranjeros y cosas bonitas ni hablamos. Cada sujetador un ojo de la cara y además feos.

Lo del escote feo no sé si se me llegó a pasar. El caso es que por eso o por exceso de pudor nunca voy escotada, me pongo imperdibles en las camisas si se abren un poco, me preocupo por si lo que llevo hace que se me vea más de la cuenta en según qué posturas… Supongo que lo mío roza un poco lo enfermizo porque muchas veces le digo a ND ‘me parece que se me ven las tetas’ y él pone cara de que estoy loca y responde ‘pues como no sea poniendo los ojos en tu cabeza, mucho contorsionismo van a tener hacer para ver algo’.

Aunque he notado que esto empieza a cambiar. Cada vez me importa menos y me gusta más mi escote. El otro día al llegar a casa me di cuenta de que, con la blusa que llevaba, media oficina me debía de haber visto las tetas, bueno el sujetador. Me dio igual. Eso mismo hace unos años me habría hecho ponerme rojísima al darme cuenta y lo habría pasado fatal al día siguiente pensando en el qué dirán. También me atrevo a ponerme cosas que antes no, como escotes más bajos o faldas algo más cortas.

Será es la proximidad de la crisis de los cuarenta. Pues mira, si es para esto, no me importa. Aunque me doy de cabezazos por haber sido tan ñoña todos estos años y no haberlo hecho antes, cuando de verdad estaba buena. Porque, modestia aparte, yo estaba bien buena antes de que los hijos y los años causaran estragos.

Dentro de un límite, claro, que tampoco quiero acabar siendo una vieja patética que se ponga cosas ajustadas, leopardos de toda la vida (nada de animal prints que dicen ahora), escotazos hasta el ombligo o faldas tipo cinturón cuando el cuerpo ya no esté para eso. Paradme los pies si llego ahí.

¡Ah! si os preguntáis por el título del post es porque me hace gracia. Mi abuela siempre lo llamó espetera y es a la única a la que se lo he oído así. Y ella sí que presumía. No, ella no presumía de ser de las pocas universitarias en su época, ni de haber trabajado toda la vida, haber publicado libros o dirigido museos. Lo que son las cosas, ella presumía de su estupenda espetera. Ya veis. Pues ahora yo como ella, a presumir.

(Ahora a ver cómo hago yo para ilustrar esto sin poner 'tetas' en el google. Deseadme suerte.) 

Ingeniería para dummies (VIII)

Hace mucho que no escribo nada en esta sección que tantas glorias ha dado a este nuestro blog. Lo que voy a intentar hoy puede que me lleve directamente a tener que tirarme por el barranco de la incomprensión. Incluso voy a poner una tabla excel. Va a ser un post totalmente ingenieril. También tengo que decir que al haberme cambiado de trabajo he descubierto que hay INGENIEROS e ingenieros. Yo siempre he sido de los ingenieros, por si teníais alguna duda...

En fin, vamos al ajo, majo. El caso es que el otro día Anniehall puso una foto en su post de un reloj binario y eso creó una  alarma y revuelo considerable entre nuestro distinguido público. Así que me propongo desdramatizar el binarismo y explicároslo (aquí deberían ir truenos como los del conde de Barrio Sésamo). Sé que me juego mi prestigio de divulgador, pero espero quedar bien parado.

Primero hablaré de lo que es un sistema binario. Un sistema binario es un sistema que, como su nombre da a entender, consta de dos elementos. Por ejemplo, un par de macarras son un sistema binario, o un par de monedas o dos liliputienses, o dos macarras liliputienses con monedas. Normalmente, y por eso de meter un poco de matemáticas en el asunto, esos dos elementos son el 0 y el 1. Espero que nadie se haya perdido... En fin. Un número binario es normalmente una sucesión de ceros y de unos o en el caso del reloj binario luces apagadas y luces encendidas. 

Podría decir que eso es todo y terminar aquí el post, pero supongo que habrá quien quiera saber cómo leer los números esos del reloj... bueno, para eso podría empezar a hablar de tonterías y de potencias y de 2 elevado a n, pero ahí sí que os perdería a todos. Y con razón. Para desentrañar el misterio del reloj sólo hay que tener una maravillosa hoja excel y saber sumar. Es cierto que la hoja excel suma, pero es que si queréis aprender algo, también tendréis que poner algo de vuestra parte...

Bueno, primero vamos a recordar la imagen esa del reloj binario que poblaba vuestras pesadillas:


Bueno, supongo que seguirá sin deciros nada... tal vez os haga falta que os ponga ¡¡¡UNA EXCEL!!!


Ya sé que no parece gran cosa, la verdad, pero no os dejéis engañar por las apariencias... Ahora lo único que hay que hacer es rellenar esta caja mágica con los puntos esos azules que aparecen en el maravilloso reloj binario en sus posiciones correspondientes. Si lo hacéis bien (luego habrá deberes) debería quedaros algo así:


Supongo que hasta aquí me seguís, porque de momento esto no es más que una clase de manualidades... En fin, ahora es donde debéis sumar. La excel lo haría por vosotros, pero para los que seáis vagos incluso para no hacer una autosuma de la excel podéis coger papel y lápiz y sumar. Son sumas muy sencillas, no os preocupéis. Lo que hay que hacer para cada cifra del reloj es sumar con los valores de la columna de la izquierda (es que pone 1,2,4,8...) las casillas que están pintadas de azul. Tranquilos que vamos a ir paso a paso. La primera cifra del reloj sólo tiene marcada de azul la que corresponde al 1 por lo que la primera cifra de nuestro reloj será un... ¡1!  Para la cifra 2 tenemos marcadas de azul la casilla del 1, como en el caso anterior, y la del 2. Para saber la cifra misteriosa tenemos que sumar 1+2. ¡Muy bien! 3. Ya sabemos que en ese reloj diabólico son las 13 o la 1 p.m. Seguimos. La siguiente no hay ni que sumar, es un cero. Vamos, facilísimo. La siguiente cifra, la 4, tiene marcados el 1 y el 4, así que sumamos el 1 y el 4 y obtenemos... ¡¡¡un cinco!!! Bueno, esto está chupado. De momento llevamos 13:05. La próxima está chupada porque es otro 1 y la última la obtenemos sumando 1+8 que como todo el mundo sabe son die...¡¡¡NUEVE!!!

Así que ese maravilloso artefacto nos dice que cuando le hicieron la foto marcaba las 13:05:19. La una y cinco y diecinueve segundos. ¿Qué nos quiere decir eso? Poco, salvo que seguramente el fotógrafo se quedó sin tomar el aperitivo. Pero ¿véis cómo se os han disipado todas vuestras brumas decimales y vuestro resquemor ante tamaño cachivache?

¡Todo es felicidad! en esta nuestra querida mesa del Blasco! Bueno, todo no, porque ahora, para ver si lo habéis entendido, os voy a poner un problema. Pero va a ser un problema con premio. Por primera vez en la historia de este blog voy a regalar un libro sorteándolo entre los que acierten el problema. He de decir que el libro no lo tengo decidido, pero será un buen regalo para celebrar mi indemnización y mi nuevo trabajo. A lo mejor incluso de tapa dura. Ya veremos, no os emocionéis...

Bueno. A ver si mis enseñanzas sirven para algo. Papel, lápiz y a ver si sabéis qué hora tiene este reloj:


Pues, ¡hala! a calcular... He de decir que voy a poner moderación de comentarios durante todo el día y mañana los publicaré así como la lista de los que hayáis acertado y que entraréis en un sorteo binario: os tocará o no os tocará.

Mientras estaba escribiendo he llegado a la conclusión de que el que gane podrá elegir el libro que quiera de entre estos títulos:




Subliminal

Bueno, pues aquí estoy dispuesto a hablaros de otro libro que no os leeréis. Y haréis mal, como casi siempre. Es un libro sobre el funcionamiento del cerebro y, más en concreto, sobre lo que damos en llamar el inconsciente. Es fascinante.

Según se cuenta en el libro, aproximadamente el 95% de nuestra actividad cerebral es inconsciente. Gran parte de nuestro cerebro se utiliza en procesar toda la información de nuestros sentidos (por ejemplo, la vista y lo relacionado con ella ocupa un tercio del cerebro aproximadamente), nuestros recuerdos, nuestro comportamiento social y la percepción de nosotros mismos (autoengaño, para qué vamos a llamarlo de otra manera).

Es un libro más o menos corto, son unas 400 páginas, pero más del 40% (Go, kindle!) son notas e índices varios. El autor parece que es un físico teórico y que trabajó con Stephen Hawking. Además parece ser que ha sido guionista de La Guerra de las Galaxias y de Star Trek, incluso de McGyver. Un personaje peculiar por lo que se ve.

El libro se estructura en capítulos monotemáticos en los que aborda alguno de los asuntos que os he comentado. Por ejemplo, es interesantísimo entender cómo nuestra mente procesa la información que le llega de los ojos y como construye una imagen. Porque realmente la construye, lo que nosotros percibimos como realidad es algo preprocesado por el inconsciente y modificado por el mismo. A veces enriquecido y otras veces equivocado, pero quien piense que lo que está viendo es lo que hay está muy equivocado. Lo mismo ocurre con el oído. Por ejemplo, el autor propone un experimento que en el libro funciona muy bien y que no sé como quedará en el blog, lo voy a poner, aunque es posible que no funcione. Se trata de mirar al número 1 de la figura de abajo con el ojo derecho cerrado. Tenemos que ponernos a una distancia en la que la cara triste que está al otro lado desaparece mágicamente. Justo en ese punto está ese punto ciego del ojo y por eso no la vemos. Si vamos mirando luego al 2, al 3, etc. Llega un momento en la que la cara aparece de nuevo de la nada.


En fin, nuestro cerebro está todo el rato trabajando para proporcionarnos información. Alguna no llegamos a ser conscientes de que está ahí y otra sí. Realmente el cerebro trabaja rellenado los huecos de percepción con lo que él cree que falta. La mayoría de las veces acierta —por eso estamos aquí—, pero hay veces que no.

Con los recuerdos pasa lo mismo, cuando se recrea un recuerdo del pasado, ese recuerdo es 'adornado' por nuestro inconsciente con cosas que no estaban ahí, pero que el cerebro añade para dar un resultado coherente, aunque no necesariamente cierto. De hecho, más bien lo contrario. Hay relatos de crímenes y declaraciones en juicios o del Watergate por ejemplo en la que se ha podido documentar como lo que la víctima creía que era cierto, no lo era en absoluto. También presenta experimentos en los que se crean recuerdos falsos que, al final, el sujeto recuerda como verdaderos. Todo muy Total Recall.

Hay una parte interesantísima dedicada a cómo realizamos nuestras elecciones y cómo nos justificamos a posteriori el resultado. Realmente, cuando elegimos algo: un nuevo trabajo, un viaje, comprar un libro o, incluso cuando nos enamoramos, justificamos nuestras decisiones, con una lógica que no es la que se usó para tomar la decisión. Hay cosas que influyen en nuestras decisiones y de las que no somos conscientes, pero que tienen mucha más importancia que las cosas de las que somos conscientes.

Aquí entra el marketing claro, pero es que realmente algo que consideras mejor (porque sea más caro o más exclusivo por ejemplo), sabe mejor. Así dice el autor: "La gente piensa que su disfrute de un producto se basa en las cualidades del mismo, pero la experiencia de él está basada también en gran medida en el marketing del producto. [...] Por ejemplo, la misma cerveza, descrita de maneras diferentes, o etiquetada como marcas diferentes, o con un precio distinto, sabe diferente. Lo mismo pasa con el vino, aunque a la gente le gusta pensar que todo está en las uvas y en la experiencia del bodeguero. Hay estudios que han mostrado que cuando los vinos se catan a ciegas, hay poca correlación entre el sabor de un vino y su precio, pero hay una correlación muy fuerte cuando los vinos no son catados a ciegas. [...] Aunque usted no se dé cuenta, cuando paladea un vino caro, no solo saborea su composición química, sino que también su precio". (La traducción es mía).

Sigue diciendo: "creemos que cuando elegimos un portátil o un detergente, un paquete de vacaciones, compramos unas acciones, elegimos un trabajo, juzgamos a una estrella del deporte, hacemos un nuevo amigo, juzgamos a un extraño, e incluso nos enamoramos, comprendemos los factores principales que nos han influído. La mayor parte de las veces no podríamos estar más alejados de la verdad. La mayor parte de nuestras asunciones básicas acerca de nosotros y de la sociedad son falsas".

En fin, el libro daría para muchos posts, pero tampoco voy a destriparlo, con los de Pinker hay más que suficiente, pero os digo que es muy, muy interesante, muy entretenido (yo me lo he leído en inglés, pero también está en español), lleno de ejemplos y de experimentos y se llega a ver lo poco que sabemos de nosotros mismos y de cómo tomamos decisiones. Por ejemplo, hay una parte en la que se analiza lo mal que planificamos el tiempo que nos va a llevar una tarea o un proyecto: siempre tendemos a pensar que lo haremos mejor de lo que lo hemos hecho otras veces, aunque seguramente no sea así. Por otro lado, ese autoengaño es el que nos lleva a plantearnos retos que a lo mejor escapan a nuestras posibilidades, pero que gracias a ello se intentan y... a veces se consiguen:

"En su confrontación con el mundo, el optimismo poco realista puede ser un salvavidas que lo mantenga a flote. La vida moderna, como nuestro pasado primitivo, presenta obstáculos de enormes proporciones. El físico Joe Polchinski escribió que cuando empezó a escribir su libro de texto sobre teoría de cuerdas, creía que el proyecto le llevaría un año. Le llevó diez. Mirando hacia atrás, si hubiera tenido un juicio racional sobre el tiempo y esfuerzo requerido para escribir este libro, o para convertirme en un físico teórico, me habría arrugado frente a ambos empeños. Los razonamientos motivados y recuerdos motivados, junto con todas las peculiaridades con las que pensamos sobre nosotros mismos y sobre nuestro mundo, pueden tener fallos, pero cuando estamos frente a grandes desafíos —ya sea perder el trabajo, embarcarse en unas sesiones de quimioterapia, escribir un libro, superar una década en la facultad de medicina, una beca y la residencia, pasando las miles de horas de práctica para convertirnos en un violinista de prestigio o un bailarín de ballet, trabajando años con semanas de ochenta horas para establecer un negocio nuevo, o empezar de cero en un nuevo país sin dinero y sin habilidades— el optimismo natural del cerebro humano es uno de nuestros mayores dones".

En fin, un libro buenísimo del que solo os he dado un pequeño vistazo para que os animéis a leerlo. Merece la pena, sobre todo si os gustan estos temas sobre cómo funciona el cerebro. Apasionante, ya os lo digo...


Paula

Pasa un mes más y aquí estamos de nuevo con el post del Club de Lectura 2.0. Este mes toca Paula de Isabel Allende. El libro fue propuesto por Livia.

Para mí hablar de Isabel Allende es hablar de uno de los culpables de mi afición a la lectura. Yo empecé a leer muy tarde, ya lo he contado muchas veces. Todo lo que leía eran cómics de Mortadelo y Filemón, de Astérix o de los libros esos de clasicos en cómic. Y eso cambió gracias a dos libros: el Perfume y la casa de los espíritus.

También leí otros libros de Allende como Eva Luna o El Plan Infinito. Una vez leído Paula me da terror pensar en volver a leerlos. Y es que me ha resultado un libro pesadísimo. Veo a Isabel Allende como una gran contadora de cuentos o de historias a sus nietos por la noche o para una cena en la que cuente varias anécdotas. Quinientas páginas de anécdotas e intensismo hacen que consideres seriamente clavarte un punzón en el ojo para tener una excusa seria para dejar de leer. Bueno, ahí me he pasado... con meterse un dedo en el ojo sería suficiente.

Y es que no se puede ser más intensa. Todo lo que le pasa es excepcional, el amor de Paula y su marido es tan puro y auténtico que todo el que lo ve se echa a llorar. Cualquier tontería de la vida cotidiana es agigantada y dotada de una singularidad que a mí me agota y empalaga a partes iguales.

Además, también debe ser cosa de la edad, me parece que escribe muy mal, con muchos errores gramaticales, o al menos a mí me lo parecen como usar el verbo celebrar como intransitivo, por ejemplo: "la playa estaba vacía, la noche anterior los habitantes del pueblo habían cenado tarde, asistido a la misa de medianoche y celebrado hasta la madrugada, a esa hora nadie se había levantado aún". Hay otras veces que son frases extrañas, que a lo mejor están bien, pero a mí me desconciertan como: "yo viajé de California con tu traje de novia en brazos". O "expandió dramáticamente la reforma agraria" que puede tener sentido en inglés, pero que en español queda raro, al menos en el mío.

Hay otras como "repartiendo entre los campesinos latifundios de antiguas y poderosas familias, lo cual desató una odiosidad sin precedentes". Odiosidad es para dejar de leer, aunque está aceptada por la Academia. También tenemos un rosario "bendito por el Papa" que hará llorar al niño Jesús. Eso por no hablar de la joya de la corona: "Madres y novias intentaron en vano recuperar a sus hombres, hasta que, perdida la paciencia, empezaron a complotar sigilosamente".

Tenemos noticia de su idiosincracia semi mágica en trozos como: "me anunció que iba a divorciarse de su mujer, me presionó para que dejara todo y me fuera con él a España, donde ya estaban instalados con éxito otros artistas argentinos y podía encontrar amigos y trabajo. La rapidez con que tomó esas decisiones me pareció una prueba irrefutable de su amor por mí, pero después descubrí que era un Géminis algo inestable y que con la misma prontitud con que se disponía a huir conmigo a otro continente, podía cambiar de opinión y volver al punto de partida". Un géminis, para qué más...

Se nota su etapa de traductora de novelas románticas del inglés porque párrafos como este no pueden venir de otro sitio: "Soy una balsa sin rumbo navegando en un mar de pena. En estos largos meses me he ido pelando como una cebolla, velo a velo, cambiando, ya no soy la misma mujer, mi hija me ha dado la oportunidad de mirar dentro de mí y descubrir esos espacios interiores, vacíos, oscuros y extrañamente apacibles, donde nunca antes había explorado. Son lugares sagrados y para llegar a ellos debo recorrer un camino angosto y lleno de obstáculos, vencer las fieras de la imaginación que me salen al paso. Cuando el terror me paraliza, cierro los ojos y me abandono con la sensación de sumergirme en aguas revueltas, entre los golpes furiosos del oleaje. Por unos instantes que son en verdad eternos, creo que me estoy muriendo, pero poco a poco comprendo que sigo viva a pesar de todo, porque en el feroz torbellino hay un resquicio misericordioso que me permite respirar. Me dejo arrastrar sin oponer resistencia y poco a poco el miedo retrocede. Flotando entro en una caverna submarina y allí me quedo un rato en reposo, a salvo de los dragones de la desgracia. Lloro sin sollozos, desgarrada por dentro, como tal vez lloran los animales, pero entonces termina de salir el sol y llega la gata a pedir su desayuno y escucho los pasos de Willie en la cocina y el olor del café invade la casa. Empieza otro día, como todos los días".

Bueno, no me ha gustado, eso es cierto, y como decía Sabina, y seguramente diga Bichejo en su reseña, "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".

Y es que la historia de su vida contada por ella misma supura almíbar de tal manera que empalaga con solo mirarla. Yo digo NO. No pienso volverme a leer ningún libro de esta señora. Al menos me quedará esta reseña como advertencia de que no debo hacerlo. Y de hacerlo, que sea ficción.

Algún párrafo que he señalado:

"Se bailaba con las mejillas pegadas –"cheek–to–cheek" creo que se llamaba– pero ésa era una proeza imposible para mí, porque mi cara por lo general alcanza al esternón de cualquier hombre normal y en esa fiesta, cuando apenas tenía catorce años y además estaba sin zapatos, llegaba al ombligo de mi compañero".

"El tío Ramón no ha inspirado ninguno de los personajes de mis libros, tiene demasiada decencia y sentido común. Las novelas se hacen con dementes y villanos, con gente torturada por sus obsesiones, con víctimas de los engranajes implacables del destino. Desde el punto de vista de la narración, un hombre inteligente y de buenos sentimientos como el tío Ramón no sirve para nada, en cambio como abuelo es perfecto, lo supe apenas le presenté a su primera nieta en el aeropuerto de Ginebra y lo vi sacar a luz un caudal secreto de ternura que había mantenido oculto hasta entonces".

"¿Cómo pudo cambiar todo tan súbita y totalmente? ¿Cómo se distorsionó la realidad de esa manera? Todos fuimos cómplices, la sociedad entera enloqueció. El Diablo en el espejo... A veces, cuando estaba sola en algún lugar secreto del Cerro San Cristóbal con algo de tiempo para pensar, volvía a ver el agua negra de los espejos de mi niñez donde Satanás aparecía de noche, y al inclinarme sobre el cristal comprobaba aterrada que el Mal tenía mi propio rostro".

Tenéis otras reseñas de este libro en los blogs de Livia, Carmen y Bichejo. Por cierto, aunque esto seguramente no le interesará a nadie, para el próximo mes hemos cambiado el libro previsto por Cómo hablar de los libros que no se han leído de Pierre Bayard y que me ha gustado más o menos infinito.Y que a partir del próximo libro se incorpora como miembro de pleno derecho Newland.