El murciélago

"—Cada vez que resuelves un caso de asesinato te haces un poco de daño. Por desgracia, en general hay más miseria humana e historias tristes que móviles maliciosos de lo que cualquiera imaginaría al leer las novelas de Agatha Christie. Al principio me consideraba un caballero justiciero, en cambio ahora hay ocasiones en que me siento más como un basurero".
 Jo Nesbø. El Murciélago.

Hace tiempo que no actualizo el blog, pero la verdad es que la vida no me da para todo. Además se me ha muerto mi teléfono móvil así que tampoco visito otros blogs ni casi tengo vida 2.0.

En fin, que tampoco parece que pase nada, salvo el hecho extraño de, por ejemplo, ir al teatro y no tener que silenciar o apagar el móvil.

En este lapso sin smartphone me he leído este libro de Jo Nesbø. Ya os he hablado varias veces de este autor y de su detective Harry Hole. Lo raro de este libro es que es el primero de la serie y se publica ahora cuando el último que salió creo que fue el 9 o el 10.

Es raro porque empezar a traducir y publicar una serie a partir del cuarto libro parece que te quita cosas que deberías saber. Pero no sé la razón de la editorial para actuar así. Solo puedo decir que me he leído el primero después de haberme leído otros cinco o seis posteriores y que, por lo visto, aún quedan otro de los iniciales que aún no ha sido publicado en España.

En esta ocasión el detective Harry Hole es trasladado a Australia para ayudar en la investigación del asesinato de una ciudadana noruega.

Allí va descubriendo a personajes excéntricos, a sus compañeros policías y va atando cabos para descubrir al asesino. Vamos, como cualquier novela policiaca al uso. Nesbø hace, al menos para mí, lo más difícil cada vez y es que nunca sea capaz de imaginarme quién es el asesino hasta el mismo final del libro. Y eso que he leído muchos libros suyos, pero siempre te queda la sensación de que estaba ahí y no lo viste.

Tengo que decir que este libro me ha parecido algo más flojo que los anteriores (o posteriores, realmente). Creo que se nota la evolución para bien de este libro a los posteriores. La forma de escribir en este libro es peor, las descripciones, la forma snob en que da información sobre musica, comida o cualquier otra cosa es más cuidada en los libros más recientes.

Aún así es un libro muy bueno y que te engancha desde el principio. Si os gustan este tipo de libros, no lo dudéis, Harry Hole es vuestro hombre.


De invernaderos y negociaciones

Soy gilipollas. Probablemente esto ya lo sabíais. Yo también. La única novedad es que cada día compruebo hasta qué punto.

Pongamos que acabamos de ganar un concurso para construir un invernadero. Pongamos que vamos fatal de fechas y que tenemos que comprar el calentador del invernadero cuanto antes para poder llegar a plantar los tomates en su momento justo y que no se nos vaya la temporada al garete.

Pongámonos también en antecedentes. Los concursos de invernaderos suelen tener un proceso un poco largo y para ganarlo sin jugarte hasta la camisa tienes que tener las cosas medio habladas con el señor del calentador antes de saber si el invernadero será tuyo o de otro. Como además estos invernaderos son bastantes grandes no sueles ir solo al concurso. Así que te juntas con uno que te monte la estructura, otro que te ponga los maceteros…

Además se da la circunstancia de que el que lanzó el concurso tiene las ideas muy claras de cómo quiere el invernadero y si le vienes a decir que para los tomates que quiere le vendría mejor un calentador asao aunque él lo haya pedido así te va a decir que tururú. Con la mano abierta sobre la nariz mientras mueve los dedos además.

El señor del calentador, además, sabe que tiene la sartén por el mango porque sin calentador no hay invernadero. Y porque en el mundo hay tres que fabrican los calentadores que este tipo de invernadero en particular necesita. Y tiene sus compromisos, claro, con otros clientes. Y sabe que si no empieza a fabricar tu calentador en ese único hueco que tiene en julio es imposible que te lo entregue en la fecha en que lo necesitas. Y no tiene más huecos hasta diciembre. Y tú también lo sabes, claro. Y él sabe que tú lo sabes.

Dicho todo lo anterios ya os podéis imaginar que las negociaciones con el señor del calentador acaban siendo bastante parecidas al teléfono escacharrado. Uno pregunta una cosa, el del calentador contesta a otra y el de la estructura (que no fue quien lanzó la pregunta) da por zanjado el asunto sin más explicación y sin tener ni puñetera idea de por qué hiciste la pregunta ni si la respuesta es satisfactoria. Porque como el señor del calentador sabe de su posición viene a hacer lo que le sale de la punta del n la nariz.

(nosotros) - Es que mi cliente lo quiere verde
(señor del calentador) - Uy, no, no, mi estándar es amarillo

(nosotros) -  Tenéis que fabricar según la norma europea de calentadores para invernaderos
(señor del calentador) - Ya, pero vamos a usar la peruana

Así nos juntamos con unos excels de mil preguntas en las filas y unas mil columnas de respuestas, contra respuestas, estado de la pregunta… en rondas sucesivas. Una delicia. De pesadilla.

Y de repente te dicen que eres un campeón y te has llevado el invernadero. Y entran las prisas. Hay que cerrar el contrato con el señor del calentador. Y te dicen que mañana mismo lo tienes aquí. Y te agobias todo porque quedan asuntos abiertos, porque el señor del calentador pasa de tus especificaciones, porque el de la estructura ha cerrado preguntas tuyas sin consultar, porque seguramente no puedas estar ni haciendo encaje de bolillos con la conciliación, porque plantean venir tres días de fiesta si hace falta…

Vamos, que te estás poniendo negra cuando te llega un correo de la dirección del proyecto. Esa que lidia desde la casa madre con tus problemas (se supone) más los de los demás porque al fin y al cabo tú eres el último mono y hay otros implicados en este asunto que otros se encargan de coordinar. Bueno pues en ese correo la dirección dice que viene mañana después de comer y que por la tarde se vuelve a la casa madre. Con un par.

Lo que os decía al principio. Soy gilipollas. La pregunta de si a pesar de haber visto esto dormiré esta noche mejor no me la hago. Que me conozco.

¡Felicidades, Anniehall!

Hoy es tu cumple, Anniehall. Llevas tiempo preparándolo para que todos pasemos un día muy bueno. Eres así, siempre te preocupas más de los demás que de ti.

A nosotros nos dejas la parte de buscar qué regalarte que siempre será menos de lo que te mereces.

Yo te voy a poner aquí una canción que espero que te guste. Los otros regalos llegarán dentro de un rato y me voy a poner a hacer tortitas con los niños para que tengamos un desayuno especial.

Muchas felicidades, Bueni. Aunque como digo siempre los que tenemos la felicidad asegurada somos los que estamos junto a ti y disfrutamos de tu alegría y bondad. Bueno, y de tu maldad también, que la guardas normalmente para la pobre gente del ¡Hola!, que no sé qué te habrá hecho la pobre Terelu y demás caterva couché.



You've got that thing, you've got that thing
That thing that makes birds forget to sing
Yes, you've got that thing, that certain thing

You've got that charm, that subtle charm
That makes young farmers desert the farm
'Cause you've got that thing, that certain thing

You've got what Adam craved when he
With love for Eve was tortured
She only had an apple tree
But you, you've got an orchard

You've got those ways, those taking ways
That make me rush off to Cartier's
For a wedding ring, you've got that thing

You've got that thing, you've got that thing
That thing that makes vines prefer to cling
Yes, you've got that thing, that certain thing

You've got those looks, those fatal looks
That make book censors enjoy their books
'Cause you've got that thing, that certain thing

Just what made Samson be, for years
Delilah's lord and keeper
She only had a pair of shears
But you, you've got a reaper

You've got that power, that power to grip
That makes me map out a wedding trip
For the early spring, you've got that thing

You've got that thing, you've got that thing
That thing that makes bees refuse to sting
Yes, you've got that thing, that certain thing

You've got that kiss, that kiss that warms
That makes reformers reform reforms
'Cause you've got that thing, that certain thing

They tell us Trojan Helen's lips
Made every man her slavey
If her face launched a thousand ships
Well, yours could launch a navy

You've got that that love, and such a lot
It makes me think you're prepared for what
Any stork might bring, you've got that thing

Dead Wake

"La investigación tampoco explicó por qué el Lusitania no se había desviado a la ruta del canal del Norte, mucho más segura, y por qué no se le proporcionó escolta naval. En realidad, esas son las grandes preguntas que permanecen sin resolver en el asunto del Lusitania: dada toda la información que poseía el Almirantazgo sobre el U-20 y dada la disposición anterior del Almirantazgo a proporcionar escoltas a los buques entrantes o alejarlos de posibles peligros; dado que el barco llevaba un cargamento vital de munición de rifle y proyectiles de artillería; dado que la información de la Habitación 40 provocó el seguimiento y protección obsesiva del HMS Orion, dado que el U-20 había hundido tres barcos en el rumbo del Lusitania; dado que el presidente de la Cunard, Booth, había demostrado su pánico el viernes por la mañana al visitar la oficina de la Marina en Queenstown; dado que estaba disponible la nueva ruta del canal del Norte, más segura, y dado que pasajeros y tripulación por un igual habían esperado ser escoltados hasta Liverpool por la Royal Navy... la cuestión sigue siendo, ¿por qué dejaron solo al barco, con un asesino de hombres y barcos bien conocido esperándoles en su camino?"
Erik Larson. Lusitania.

Me he leído este libro fantástico de Erik Larson sobre el Lusitania y su hundimiento por parte de un submarino alemán, el U-20, durante la primera guerra mundial. Lo tenía en el kindle hace tiempo, pero la verdad es que se me había olvidado y ahora que lo han publicado en español y ha salido en las páginas de cultura me he acordado y he aprovechado el impulso para leérmelo.

De Erik Larson ya me había leído en el jardín de las bestias sobre el embajador americano en el Berlín de Hitler antes de la segunda guerra mundial.

Erik Larson tiene un don y es que convierte historias reales en novelas. Bueno, tampoco es exacto, hace que la historia real parezca una novela, pero no se inventa nada, es la historia a través de diarios, cartas, testimonios, noticias que él estudia y selecciona para escribir el libro. A mí me alucina.

En este caso, por ejemplo, sabes que el barco va a ser torpedeado, pero estás pendiente y pensando por dentro 'no, no vayas por ahí', 'a ver si no se levanta la niebla', 'ojalá falle el torpedo',... 

Por poneros un poco en antecedentes a los que no sabéis mucho de la historia os contaré que el Lusitania era el barco más grande y lujoso que seguía haciendo el trayecto entre Estados Unidos y Europa, en concreto hasta Liverpool, durante la primera guerra mundial. Alemania había declarado zona de guerra las aguas alrededor de Reino Unido indicando que cualquier barco que surcara esas aguas sería un objetivo. Se creía que el Lusitania era indestructible e insumergible además de lo suficientemente rápido para escapar del ataque de los submarinos. Aquí podéis ver la grabación de la salida del puerto de Nueva York de su último viaje:


El libro cuenta en capítulos más o menos cortos ese viaje que comenzó el 1 de mayo de 2015 y terminó el 7 de mayo hace hoy justo 100 años. Hay capítulos sobre el viaje, sobre el viaje del submarino, sobre el presidente Woodrow Wilson, sobre la habitación 40 y el servicio de espionaje británico, sobre la primera guerra mundial... no deja palo sin tocar para intentar explicarnos la situación política y la importancia de el hundimiento en el que murieron más de mil personas.

A mí me ha encantado. No puedo más que hablar maravillas de este libro. Aunque, claro, es que yo soy un público entregado respecto a estos libros de historia y respecto al señor Larson. Si tenéis algún interés en la historia o queréis saber algo más del Lusitania y de la gente que viajaba a bordo este es vuestro libro. Además, como os he dicho, en estos días hará cien años de su último viaje y hundimiento, así que es una buena ocasión para leérselo.

Si no queréis leerlo también hay muchos documentales, vídeos y películas en internet sobre ese acontecimiento.


Cartas memorables

"La vida es vida en cualquier lugar, habita en nosotros, no en lo que queda fuera. Habrá gente cerca de mí, y ser un hombre entre la gente, seguirlo siendo para siempre, no descorazonarse, ni ceder ante las desgracias que puedan acontecerme: eso es la vida; es la tarea de la vida. Me he dado cuenta. Esa idea ha entrado en mi carne y en mi sangre. ¡Sí, es cierto! Mi cabeza, que tanto creaba, que vivía la vida más elevada del arte, que había cumplido los más altos requisitos del espíritu y se había acostumbrado a ellos, casi me separan esa cabeza del cuerpo de un tajo. Ahí queda el recuerdo, y todo lo que he imaginado, aunque no haya llegado a encarnarse en mí. ¡Eso me hará daño, sin duda! Pero conservo en mi interior el corazón, la carne y la sangre, las mismas que valen también sirven para amar y sufrir y desear y recordar; y eso, al fin y al cabo, es la vida".
Fiódor Dostoievski. Carta a su hermano recogida en el libro.

Pues me he leído este libro que me ha dejado Bichejo. Ya me había leído con anterioridad Lists of note del que ya os hablé. La idea es más o menos lo que dice el título, recopilar cartas especiales o por el tema, o por el autor, por las ideas o el momento en que se escribieron. Creo que casi todas son muy interesantes y las hay realmente excepcionales como la que le escribe Dostoievski a su hermano después de haberse detenido la ejecución en la que lo iban a matar.

Es un libro desigual como cualquiera que sea una compilación de este tipo. Es imposible que todas las cartas y todos los temas te toquen por igual, pero en general es un libro muy interesante y entretenido. Le agradezco a Bichejo el habérmelo dejado.

Una cosa que me ha llamado la atención es que al ser el libro de otra persona ya venía con las respectivas esquinitas dobladas de lo que le había llamado la atención a Bich. Y me ha llamado la atención porque las cartas que ella señalaba son, en términos generales, las que a mí menos me interesaban. Ya sabemos que somos lectores distintos, pero hemos coincidido en que este libro nos ha gustado bastante.

Al ser tan variado yo diría que es un libro que puede gustar a mucha gente y por diversos motivos. Yo creo que cualquier lector encontrará cartas que le sorprendan o que le lleguen al corazón, cartas breves y otras que se alargan como días sin pan.

Os pongo otro extracto de una carta de Ronald Reagan a su hijo el día de su boda:
"Existe una ley de la física que dice que solo se puede sacar de un recipiente lo que antes se ha puesto en él. El hombre que aporta al matrimonio solo la mitad de lo que tiene sacará exactamente eso. Claro que habrá momentos en que veas a alguien o vuelvas la vista atrás y te encuentres ante el desafío de comprobar si aún tienes lo necesario para dar la talla, pero deja que te diga cuán magnífico es el desafío de demostrar tu masculinidad y tu encanto con una mujer durante el resto de tu vida. Cualquier hombre puede dar aquí y allá con una idiota que comulgue con el engaño, y para eso no hace falta mucha hombría. Sí hace falta ser muy hombre para conservar el atractivo y ser amado por una mujer que te ha oído roncar, te ha visto sin afeitar, te ha cuidado cuando estabas enfermo y te ha lavado la ropa interior sucia. Si después de eso consigues que ella siga experimentando un cálido rubor, escucharás una música muy bella".
En fin, un libro muy regalable y muy entretenido e interesante. Ya estáis tardando.

Canciones de amor a quemarropa

"la antigua alianza de su abuelo, que Ronny había llevado durante semanas, era casi como uno de esos hilillos que los olvidadizos se atan a un dedo de recordatorio; y en cuanto a la de ella —palpé la alianza con el pulgar y el índice, la tenía en el bolsillo—, notaba la delicadeza del oro e imaginaba todos los lugares por los que habría pasado, todos los dedos y los objetos que la habrían tocado".
Nickolas Butler. Canciones de amor a quemarropa.

Pues aquí estamos a uno de mayo, día del trabajador, preparados para reseñar este libro, que -hay que decirlo- trabajo me ha costado no tirar por la ventana, kindle incluido.

La verdad es que hoy en día le publican a cualquiera, lo cual en sí no es malo. Lo malo viene cuando el que escribe no sabe escribir, como es el caso. Y lo peor, al menos para mí, es que esto gusta. Es un síntoma de los tiempos. No es que este libro se lo vayan a comprar los mismos que se compran las memorias de Belén Estéban, creo que va mayoritariamente a otro tipo de público. Pero si pierden el tiempo con esta basura, no creo que les importara perderlo con la princesa del pueblo.

Me ha decepcionado Libros del Asteroide publicando esta estupidez. Los tenía por una editorial en la que casi podías comprar cualquier libro a ciegas sabiendo que ibas a acertar. Tendré que ir con más cuidado en el futuro.

La historia nos la han contado mil veces y mil veces mejor que este señor. Por ejemplo, a mí me ha recordado mucho a la película Beautiful Girls, que tampoco es el no va más, pero comparado con este libro es Casablanca. Un grupo de amigos de toda la vida se reunen con motivo de una boda y empieza a saberse la historia de todos: los que se han ido, los que se han quedado, los líos que tuvieron, los que tienen, los que pueden tener... En fin, que si no nos queda la novedad nos debería quedar el estilo o la amenidad. Ninguna de las dos cosas las he encontrado en este libro.


Juré varias veces que si volvía a leer algo como "las tiernas llamas nuevas", "el oxidado tejado de zinc", "la pesada testuz", "aquel extraño ruido nuevo", "gruesa cadena de acero", "el pedregoso suelo", "fantasmagóricos alces". "grises ominosos", "destartaladas mesas de billar", "la antigua alianza", "los rincones tranquilos", "tristísimo culo" o "pasillo rancio" tiraría el libro y el kindle que lo contenía, pero el que me contuve fui yo, aunque me costó.

Si me dijeran que este libro lo ha escrito un adolescente en el instituto diría que tiene su aquel, o si hubiera sido un tío que se ha quedado alelado después de un golpe en la cabeza -como le pasa a Ronnie, uno de los protagonistas del libro.

Pero parece que no, que estamos ante un ser humano con sus capacidades plenamente desarrolladas. La biografía que viene al final del libro nos dice que:
"Nickolas Butler nació en Allentown, Pensilvania, y se crio en Eau Claire, Wisconsin. Es licenciado por la Universidad de Wisconsin y por el Taller de Escritores de la Universidad de Iowa. Ha trabajado en el departamento de mantenimiento de Burger King, de vendedor de perritos calientes, en una empresa de telemarketing, en una industria cárnica, en un tostadero de café y de dependiente en una licorería. Sus textos han aparecido en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor y The Progressive, entre otras publicaciones. Vive en Wisconsin con su mujer y sus dos hijos".
Diría que se nota, que igual vende perritos calientes que escribe libros como este, y que si miras la lista de ingredientes del perrito y del libro seguramente haya una coincidencia del 99% en los alelos (nunca me vino tan bien una palabra). Esa biografía también daría para que escribiera algún libro tipo el líder sin cargo que, por el momento, se disputa con este el título honorario de 'basura del año'.

Que conste que yo no tengo nada en contra de este señor. Me parece estupendo que se haga de oro con algo así. Ahí tus huevos, o mejor dicho tus  "descansados testículos" o tus "fantasmagóricos cojones".

Además, muestra de su incultura, le parece que las palabras dicen lo que no dicen: "la palabra «melancolía» puede sonar dramática, pero a veces es la más ajustada. Es cuando te sientes a la vez un poco feliz y un poco triste: es lo que muchas personas experimentan el último día de instituto, imagino; o cuando ven a sus hijos subirse al autobús escolar por primera vez". La palabra melancolía tiene una definición muy precisa y no tiene nada que ver con estar un poco feliz y un poco triste. De hecho su etimología es "bilis negra" indicando que es un sentimiento que te desgarra por dentro y te genera una tristeza "que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada" (DRAE).

Bueno, tampoco quiero abundar más en mi desagrado. No me ha gustado nada. Lo cual por otra parte asegura que a varios miembros del club les haya parecido fantástico. Me alegro por ellos. Aunque no lo entiendo.

Esperemos tiempos mejores para la lectura. A ver si con Anatole esto se endereza... Como siempre tenéis reseñas mucho más interesantes y juiciosas en los blogs de Paula, Juanjo, Carmen y Bichejo y supongo que en algún momento hablaremos de este libro en el podcast del Club de lectura más agorero que os podáis imaginar. Y recordad que "todo, todo, todo está en los libros", incluso esto.