All my friends are superheroes

Me he leído este libro en dos patás. La verdad es que es un libro raro, pero a la vez es bonito y se lee muy a gusto.

Por contaros un poco el argumento os diré que el libro es una historia de amor entre La Perfeccionista y Tom. Tom no es un superhéroe, pero todos los demás que aparecen en el libro sí lo son. Bueno, o más que superhéroes son gente con habilidades extraordinarias o extrañas. La mayor parte de sus superpoderes son absurdos y en el mejor de los casos no sirven para nada cuando no son una carga que tienen que soportar.

Así tenemos al Señor Oportunidad cuyo poder es llamar a la puerta y esperar aunque casi nunca le abren. O al Perezoso cuyo poder es decir "que se jodan" sintiéndolo de verdad. También tenemos a la Chica que se cae: una chica que se cae de todas partes y que nunca ha podido subir más allá de un segundo piso por miedo a caerse. Ya veis que son unos superpoderes bastante losers, aunque hay algunos más molones como la conejita Estrés que tiene el don de absorber el estrés de toda la gente que está a veinte metros de ella. O la Perfeccionista, que hace que todo sea perfecto si ella lo desea.

Como véis es un libro raro, aunque es entretenido y cuenta una historia de amor bastante bonita. Lo hace a través de un viaje de avión de Toronto a Vancouver con capítulos muy cortos, algunos centrados en los superhéroes y sus poderes y otros en la historia de la pareja. Al final es realmente como una historia de superhéroes con malos, buenos, luchas, pero en un ambiente, no diré más cutre, pero sí más convencional.

Por lo visto Turner acaba de reeditar el libro en español con nuevos capítulos por si os interesa. Yo me lo compré en inglés porque era mucho más barato. Os pongo algún párrafo (la traducción es mía):
"La fase final de buscar tu nombre de superhéroe es aceptar lo poco que importa. Vale, está eso especial que puedes hacer, eso que puedes hacer mejor que nadie en todo el planeta. Eso te hace especial, pero ser especial realmente no quiere decir nada. Tendrás que seguir vistiéndote por la mañana. Se te desharán las lazadas de los zapatos. Tu amante te dejará si no la tratas bien".

"La Perfeccionista coge su equipaje de mano. Se pone en la fila. Tom espera sentado. Él odia ponerse a la cola cuando no tiene por qué hacerlo; La Perfeccionista no puede contemplar una fila en la que debería estar sin unirse".
En fin, un libro corto, diferente e incluso raro que a mí me ha gustado.

¡Felicidades, Paula!



Hoy es el cumpleaños de la componente más optimista del club de lectura más pesimista. ¡Felicidades, Paula!

Es un motivo de satisfacción para todos el contar entre nosotros con tan eximia lectora que lo mismo está dedicada a leerse todos los Episodios Nacionales porque ¡es Galdós! que se une a otros clubes más ligeros o más entretenidos. Pero yo sé que su corazón sufridor está con nosotros y es la que más sufre cuando ve que los demás sufrimos.

Así que he decidido componer estas pequeñas estrofas para premiar su constante buenrrollismo y cariño.
¿Quién sufre menos cada día
y está siempre decidida
a que cada libro sea
algo menos arrugau?
Pau

¿Quién se enfrenta con valentía
a horrores de gran enjundía
Como la señora que camina
y buenos bodrios se embaula?
Paula

¿Quién con ánimo ha decidido
que este libro que se ha leído
le va a gustar con delirio
y va a leérselo con ahínco?

¿Quién ha releído sin ton
bodrios como Laura sin son,
el señor DFW, que es un tostón,
o el de las cabreaus?
Pau

¿Quién adora a Muñoz-Molina
aunque el del tren daba mala espina?
¿Quién al señor que camina
aborreció cual deberes de aula?
Paula

¿Quién tiene problemas de conexión
en el podcast ese tan molón
que grabamos con mucha ilusión
cuando cuadramos los cinco?
¡¡MUCHAS FELICIDADES!!

El Marciano

"¿Y Watney? ¿Qué hacía? 
—Es nuestro botánico e ingeniero. Y no me gusta hablar de él en pasado. 
—¿Ingeniero? ¿Como Scotty? 
—Más o menos —dijo Beck—. Arregla cosas. 
—Apuesto a que ahora eso le es útil. 
—Sí, desde luego."
Andy Weir. El Marciano.

Pues me he leído este libro que salió en un Kindle flash de esos y ya sabéis que para qué elegir si Amazon ya elige por nosotros lo que queremos leer... La verdad, para ser justos, es que Amazon solo te da ese empujoncito que estabas esperando... o eso quiero pensar. Este libro se lo regaló Paula a Newland y le gustó mucho y pensé que a mí también me podría gustar. No soy un friki de la ciencia ficción, pero me gusta moderadamente y recordad que ya me leí esto.

El libro me ha enganchado desde el principio y lamenté olvidarme el kindle un día en el trabajo. Quería leer más y más y ver qué le pasaba al protagonista Mark Watney. La historia, o el argumento es muy sencillo y no desvelo nada que no se cuente en las tres primeras páginas: Hay una tormenta en Marte y unos astronautas que estaban de misión tienen que abandonar el planeta. En esa huida dan a Mark por muerto, pero resulta que no lo está y él se queda solo en Marte.

A partir de ahí se desarrollan los acontecimientos de los que no os voy a contar nada más.

El libro está estructurado de distintas maneras. Hay partes que son extractos del diario que él escribe, otras son narración convencional como cuando nos cuenta lo que pasa en la NASA. Y tengo que decir que es muy verosímil dentro de lo verosímil que sean las misiones a Marte. Quiero decir que no hay rayos láser o teletransportadores ni aparatos extrañísimos. Lo que aparece existe o podría existir. Y al final la historia es la historia de su protagonista que podía haber ocurrido en Marte o en el desierto del Sahara o en el polo sur. El escenario aporta, pero es eso: un escenario.

Algunos subrayados:
"Como la mayoría de los problemas vitales, este puede resolverse con una caja de radiación. He pasado el resto del día comprobando mis números y haciendo más test. Todo cuadra. Puedo hacerlo."

"Aunque sea un problema más grave que ese, es ingeniero. —Marcando un número en el teléfono, añadió—: ¡Arreglar cosas es lo suyo!"

"El compartimento de presión es de un compuesto de carbono. En su interior hay una capa de material aislante cubierta a su vez de plástico duro. He usado un sofisticado método para romper trozos de ese plástico (un martillo) y a continuación he retirado cuidadosamente la espuma aislante solidificada (también con un martillo)".

"Todos mis planes brillantes frustrados por la termodinámica. ¡Maldita seas, entropía!"
Y os pongo también un trailer de la película que se estrenará este año:



Back to the USSR


'Soy un Homo Sovieticus como Marina,' dijo, usando por primera vez la corrupción cínica y semi latina del Nuevo Hombre Soviético. 'Crecimos bajo el mismo sistema. Así que conocemos los engaños. Y conocemos la realidad. Por encima de todo conocemos a nuestra gente y cómo tratarla. Y te digo que la única manera de conseguir que actúen o de que cambien es apuntarles con una pistola a sus cabezas, y amenazar con disparar'.
'Y si ni así cambian?'. Respondí, demasiado impactado por su honestidad para saber cómo contestar de otra manera.
'Entonces uno aprieta el gatillo'.
Back in the USSR.

Hace poco hablaba Molinos de la posibilidad de ser mecenas. No quiere decir que me haya decidido a patrocinar su aventural, al menos todavía, pero sí que me parece que todo esto del crowdfunding está bastante bien. De alguna manera pagas por algo que te gustaría leer. O que crees que te gustaría leer.

Últimamente he tenido oportunidad de participar en varios de estos proyectos y hoy quiero hablaros de este libro. Ya sabéis mi gusto por los libros de viajes y este tenía el potencial para gustarme.

Este libro nos cuenta un viaje a Transnistria, un país no reconocido por nadie, ni por ellos mismos que siguen considerándose parte de la URSS.

Hoy en día es un paraíso del contrabando y del dinero negro. Este libro nos muestra a través de varios capítulos y muchas fotografías a las personas que viven en este sitio.

El libro está editado en papel bastante gordo tipo cartulina y las fotos son bastante buenas y parecen hechas hace cuarenta años. Eso es mérito del fotógrafo, Nick Danziger, y de lo fotografiado que parece detenido en el tiempo.

En Transnistria Putin es su héroe y sueñan con que un movimiento militar parecido al de Crimea los integre de nuevo en Rusia. Transnistria fue una especie de Benidorm para los antiguos militares soviéticos y varios de ellos siguen allí. Así, Rory McLean, el autor nos relata cómo un político le cuenta que  "nunca he aceptado la idea de Transnistria como un frente entre Rusia y el mundo atlántico. [...] debemos intentar liberarnos de esta ideología de la confrontación" cosa que proclamaba mientras el autor se preguntaba cuántos Kalasnikov habría en el armario cerrado con un candado que había detrás de él.

El panorama para la gente normal es terrible donde cada trabajador trabajador tiene que mantener a siete habitantes sin empleo.

Es un libro muy interesante que me ha durado dos suspiros y que os recomiendo si os gustan, como a mí, los libros de viajes o de reportajes.


El ciclo de la vida

Lo siento, pero no he podido resistirme. Me parece demasiado grande lo de que haya en Barcelona una concejala de ciclo de vida, feminismos y LGTBI. Sé que seguramente el Hombre Revenido pueda hacer magia con estos conceptos, pero yo llevo, desde que me lo dijo Anniehall esta mañana, absolutamente maravillado y creo que es un paso en la buena dirección.

Yo siempre había pensado que hay mucho boato caduco en las alcaldías, imágenes como la vara de mando:


O como el Corpus:


O la Salve donostiarra:


Quedan con cierto olor a cerrado como bien apuntó Antonio Machado:

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.

Pues bien, os pido que volváis a ver las imágenes anteriores mientras escucháis esto:



Queda maravilloso. Ya os he dicho que llevo todo el día de hoy con la canción en la cabeza sin poder sacármela y solo espero la ocasión en que en un bautizo civil o algo así podamos tener esta estampa desde el ayuntamiento de la Ciudad Condal:


¿A que molaría?

El libro tachado

"Todos los libros destruidos y quemados y los textos jamás escritos e incluso los ilegibles son el reverso necesario de la literatura que nuestra cultura ha preservado: le sirven de trasfondo pero también de advertencia sobre su propia fragilidad".
Patricio Pron. El libro tachado.

Me compré este libro justamente en el día del libro. También he de decir que me lo compré en ebook porque costaba como la mitad que en papel y la pela es la pela.

Es un libro muy interesante, aunque quizá demasiado profundo. Como muestra os diré que más o menos el 60% del libro son notas y referencias.

Es un libro que trata sobre los problemas del libro y la historia del autor y su hipotética ausencia o sustitución. Cada capítulo trata un tema como, por ejemplo, falsificadores, anónimos, mutilados/empleados/recluidos/bloqueados...

Es un libro para quien le guste la lectura, el libro en sí y saber más sobre el proceso cretivo y editorial, aunque ya digo que es denso, no es para leer sin prestar atención y sin estar dispuesto a releer o mirar las notas. Yo he subrayado un montón de cosas y párrafos, alguno de los cuales daría por sí solo para un post. Por ejemplo: "Como sostiene el autor, “es imposible trabajar con tecnología de la información sin involucrarse al mismo tiempo con la ingeniería social”, y el tipo de ingeniería social que alienta tras buena parte de las redes sociales y de los emprendimientos digitales más populares del momento entraña la supresión del individuo, que es reducido a cientos o miles de fragmentos de información principalmente anónima acumulada en la red con la finalidad de que algún día alguien pueda comercializar algún producto, y el surgimiento de una cierta “mente colmena” –Lanier la llama también “totalitarismo cibernético” – cuya expresión es el anonimato y el linchamiento y un punto de vista según el cual “una masa arbitraria de humanos es un organismo con un punto de vista legítimo”". Muy interesante, como veis.

Yo os lo recomiendo vivamente volviendo a recalcar que no es un libro de divulgación sencillo, aunque está lleno de literatura y de amor por los libros.

Otros párrafos:
"Charles Dickens quemó la correspondencia con sus amantes por razones obvias y las cartas intercambiadas con Wilkie Collins; en este último caso, para que en el futuro no se pudiera determinar cuán importante había sido la colaboración de este último en la escritura de los libros de Dickens".

"No obstante, al tiempo que se multiplican las voces de quienes sostienen que el libro futuro será digital o no será –y las de aquellos que defienden el de papel, inevitablemente–, muy pocos parecen ver que el debate en torno al soporte del texto literario no solo no contribuye a la discusión pendiente en torno al valor en literatura, sino que sirve de excusa también para posponer esa discusión todo lo posible. En otras palabras, que la discusión sobre si leeremos en papel o en digital –y aquí el tiempo verbal es erróneo, ya que la mayor parte de nosotros “ya” leemos en ambos formatos– es agitada por los actores que intervienen en el negocio editorial para no discutir si leeremos a secas, y, en ese caso, qué; y que esto posiblemente se deba a que una discusión de ese tipo no puede sino resultar incómoda para una industria que, con la anuencia y el entusiasmo de muchos escritores, ha desvalorizado el producto literario mediante la repetición de las fórmulas ya conocidas, la instrumentalización del texto –que se ha convertido en reclamo publicitario de políticos y actores o en producto franquiciado de una marca que abarca también filmes, espectáculos deportivos o, en el peor de los casos, performances– y la multiplicación de la oferta".
Hubiera sido, nuevamente, un muy buen libro para el club de lectura. Pero, a lo mejor también por suerte teniendo en cuenta el gafe lecturil que arrastramos, no ha sido así. Corred a leerlo, merece la pena.


Catarí que te vi (poco)

Hace dos o tres semanas estuve un par de días en Qatar (o Catar, como demonios se escriba). Por motivos laborales, claro. Ha sido mi primer contacto con oriente próximo y la verdad es que no ha sido muy allá que digamos.

Qatar pasa por ser uno de los países más abiertos de esa zona, pero la impresión que me llevé yo es que es bastante cerrado. No es Arabia, claro, pero tampoco es un sitio al que me plantearía ir a vivir. Seguro que si eres un árabe súper rico pues sí que está bien, pero, vamos, a mí me decepcionó.

Ya en el viaje de ida se veía que el tema alcohol iba a ser problemático. Pasaban las azafatas con el carrito de bebidas lleno de botellas de a litro de whisky y vodka y demás como si no hubiera mañana. Y efectivamente no lo hubo porque allí no pude catar ni una triste cerveza. Hay hoteles en los que sí que se puede, pero no en el que estuvimos y en ningún restaurante, salvo esos de los hoteles, se puede pedir una mísera cerveza. Yo la hubiera agradecido bastante, la verdad, en vista además del calor que hacía. Estábamos por encima de los cuarenta grados y la sensación cuando iba por la calle era más o menos la misma que si tuvieras contínuamente un secador puesto en la cabeza. Bastante molesta, la verdad. Lo que había parecido a una cerveza era algo tal que así:

Que, vamos, de verveza tiene solo la botella.

En cuanto al asunto de las mujeres, es cierto que hay occidentales que van como quieren y que las dependientas o demás suelen ir pintadas y con el pelo semitapado, pero las oriundas van tapadas de cabeza a los pies con la abaya o como se diga e incluso las había que iban completamente tapadas, como un saco sin rendija siquiera para los ojos. Me daba escalofríos verlas a pesar del calor.

Y en cuanto a la vida en general, es un país como de cartón piedra. Como de decorado falso que en cuanto rascas un poco ves que está lleno de miseria. Por ejemplo, esta es una foto del aeropuerto que es de los más lujosos en los que he estado:


Sí, ese oso de peluche es horroroso y por lo que pude saber ha costado como 7 millones de dólares, pero será por dinero...

En cambio desde mi hotel lo que podía ver era algo muy distinto:


Y eso era al lado de un hotel de 4 estrellas, pasando con el taxi por algunas de esas calles se te caía el alma a los pies y tampoco sería lo peor. La gente de las constructoras con las que iba hablaban de una especie de campos de concentración en medio del desierto que daban pavor. No por lo que decían sino por lo que yo me imagino que realmente son.

Bueno, creo que no va a ser mi última visita a Qatar, pero ya sé que lo más que haré allí serán eso: visitas y de trabajo. No me quedan ganas para mucho más.

Title deeds

"I am told that there are people who do not care for maps, and I find it hard to believe. The names, the shapes of the woodlands, the courses of the roads and rivers, the prehistoric footsteps of man still distinctly traceable up hill and down dale, the mills and the ruins, the ponds and the ferries".
(Me dicen que hay gente a la que no le interesan los mapas, y me resulta dificil de creer. Los nombres, las formas de los bosques, los cursos de caminos y ríos, las huellas prehistóricas del hombre aún perfectamente distinguible custa arriba y cuesta abajo, los molinos y las ruinas, las charcas y los ferris).
Robert Louis Stevenson. Citado en este libro.

Otro libro que me he leído y otro libro que creo que hubiera sido muy interesante para leerlo en el club de lectura. Este libro trata sobre los títulos de los libros y sobre las historias detrás de la escritura del libro.

Como os podéis imaginar me ha encantado. Está lleno de anécdotas, de amor por los libros, de literatura y del material del que están hechos los sueños. Bueno, quizá esto último haya sido exagerado, pero en general es un libro muy bueno.

Parece ser que este libro es la segunda parte de uno anterior sobre el mismo tema que se llama why not catch-21? Y digo que parece ser porque no sé si es que este (en el que comenta 50 libros) es continuación del anterior o es una edición aumentada y corregida. Creo que en algún momento me compraré el otro y saldré de dudas. Espero que en caso de que sí que sea el mismo pueda devolverlo... pero si no sería un magnífico regalo para un amante de los libros.

Este libro es una compilación de una columna que este señor escribe o escribía en el Sunday Telegraph sobre títulos de libros.

Aquí nos encontramos, entre otros, a el Nombre de la Rosa, Alicia en el país de las maravillas, Orgullo y Prejuicio, la Isla del Tesoro, Peter Pan, Blade Runner... en fin, así hasta cincuenta. He de decir que de muchos no sabía ni de su existencia, pero eso no resta valor al conjunto del libro.

Me he enterado de que comedia quiere decir canción rústica y que tragedia quiere decir canción de cabras. También he recordado el origen del nombre de Vanessa o Pamela.

Bueno, tampoco quiero daros mucho la brasa. Solo quería deciros que es un libro que me ha gustado mucho.

Un año de jefe


 Pues sí, cómo pasa el tiempo. Hace un año os estaba diciendo que me habían hecho jefe y aquí sigo. No me he vuelto más alto, ni más guapo; ni más bajo, ni más feo (al menos eso quiero creer). Un año da para mucho y yo creo que he aprendido y le voy cogiendo el truquillo. Al final no creo que sea algo que te cambia por dentro. Creo que uno es bueno o malo con independencia de que tenga gente a su cargo o no. Bueno y malo moralmente, me refiero, claro. Y yo creo que el primer punto para ser bueno en algo es ser buena persona salvo que para lo que quieras ser bueno es para que triunfe el mal tipo Darth Vader o algo así.

Hay muchas personas mejores que yo, pero yo no soy especialmente malo así, en general, así que creo que cumplo con el primer requisito para ser un buen jefe. Hay otras muchas cosas que hay que aprender como motivar a la gente, planificar, repartir bien el trabajo, etc. Pero hay otras que yo creo que no se aprenden. El tener empatía, el ponerte en el lugar de todo el mundo, el ser accesible, el tener siempre un momento para atender al que necesita que le escuches o que le ayude... yo creo que todo eso te sale si eres buena persona.

En este año hemos pasado de ser tres a ser cinco y seremos diez dentro de dos meses y tal vez más a final de año. Así que por ese lado va bien la cosa. También aumentan las responsabilidades porque si no van bien las cosas y si no se consigue el suficiente trabajo puede que haya que reducir el equipo, ¡quién sabe!

Dentro de las cosas buenas que he aprendido puedo decir que tengo más confianza en mí mismo y soy capaz de transmitir lo que hacemos a gente que no tiene el conocimiento técnico para comprenderlo en detalle. También he intentado usar los medios de la empresa para darnos a conocer y buscar oportunidades desarrollando nuevas capacidades en el departamento. Ahora somos expertos en campos electromagnéticos que la verdad es que es algo que mola.

También estoy más suelto dentro de la empresa, conozco a más personas, hay mejor rollo. No es que yo sea especialmente malencarado ni distante, pero sí que soy un poco tímido y a veces puedo parecer un poco borde. También me cuesta iniciar una conversación con gente que no conozco, pero intento forzarme a hablar y tirar p'alante.

Dentro de la empresa creo que estoy bien valorado. Especialmente por mi jefe que confía bastante en mí. Esa es una novedad que sigue sorprendiéndome. Eso de que te digan que eres la leche es algo a lo que podría acostumbrarme aunque sepa que no es verdad.

También cada vez dedico más tiempo a gestionar, planificar y facilitar el trabajo a los demás que a hacer el mío, aunque es cierto que justamente eso será mi trabajo casi exclusivo cuando el equipo crezca un poco más, pero aún hago trabajo técnico. Creo que más que de gestión, al menos hasta el momento.

En general puedo decir que estoy contento. Bastante contento. Hay momentos malos, claro. Hay tensión y momentos de estrés. Hay días que me despierto a las dos de la mañana pensando en algo del trabajo. Pero en términos generales me veo hecho a la situación e intentando hacerlo lo mejor posible. Y es que cuando das todo lo que tienes no estás obligado a más. “Eso es imposible. Nadie puede dar más del 100%. Por definición. Eso es lo más que uno puede dar”.

La isla de los pingüinos

"—Vengo, señor mío —le dije—, a solicitar un consejo de su experiencia. Me propongo escribir historia y no consigo documentarla. Encogióse de hombros y respondió: 
—¿Por qué se preocupa de buscar documentos para componer su historia y no copia la más conocida, como es costumbre? Si ofrece usted un punto de vista nuevo, una idea original, si presenta hombres y sucesos a una luz desconocida, sorprenderá usted al lector, y al lector no le agradan las sorpresas, busca sólo en la Historia las tonterías que ya conoce. Si trata usted de instruirle, sólo conseguirá humillarle y desagradarle; si contradice usted sus engaños, dirá que insulta sus creencias".
Anatole France. La isla de los pingüinos.

Uno de mes y ya estamos los pesados del club de lectura. Este mes nos ha tocado un libro que parecía que sí, pero que no. Y eso que ¡es Anatole!

Informándome en el internete me he enterado de que el señor Anatole escribió este libro para satirizar de alguna manera el caso Dreyfuss.

El arranque de la novela es muy original y para mí lo mejor. El libro parte de la historia de San Mael que por una serie de circunstancias y ceguera momentánea bautiza a unos pingüinos y Dios se ve obligado a convertirlos en humanos. A partir de ahí se cuenta la historia de la Pingüinia que es, básicamente, una sátira de la historia europea.

La idea es bastante buena. Para mí tiene dos problemas:
  • Se alarga como un chicle.
  • Lo que quería contar inicialmente no necesita de toda la parte inicial, o no tan larga.
Según parece Anatole France quería criticar la posición de los poderes del Estado en el caso Dreyfuss y toda la corrupción, sobre todo moral, que había en Francia. Cuenta el caso caricaturizado detrás de la máscara de la Pingüinia para tomar partido por los dreyfussistas o, en el libro, pyrotinos. Todo esto no tiene absolutamente nada que ver con la historia que nos había contado hasta entonces de novelas medievales, creación de mitos, descubrimiento de la organización social , etc.

Y eso es lo que no me gusta. Primero, aquí se hace patente el dicho de que lo poco agrada y lo mucho enfada. Lo que podría haber sido un libro divertido que llegara, por ejemplo, hasta la edad media sobre una civilización de pingüinos se alarga innecesariamente aburriendo al más pintado. Y por otro lado, la parte del caso Dreyfuss podría haber sido otro libro si la intención del autor (¡es Anatole!) fuera mostrar su posición respecto a ese caso.

En fin, es literatura, de eso no hay duda. El señor Anatole fue premio Nobel. Y viendo las mierdas que nos leemos este libro está bastante por encima de la media del club. El problema no es de actitud como dice Paula porque a mí empezó gustándome bastante, pero al final me ha parecido un puro importante. Un ladrillo aburrido y difícil de tragar.

Un par de párrafos:
"Las amañadas son las mejores, las más útiles. Las pruebas falsas, en general valen más que las verdaderas, porque se hicieron ex profeso para la causa y tienen la medida y la exactitud convenientes. Son preferibles también porque transportan los espíritus a un mundo ideal, los apartan de la realidad, que en este mísero mundo siempre es engañosa… De todos modos, preferiría que no hubiera pruebas".

"En todo Estado bien regido la riqueza es cosa sagrada y en las democracias es la única cosa sagrada. El Estado pingüino era democrático: tres o cuatro Empresas monopolizadoras ejercían un poder más amplio y, sobre todo, más efectivo y constante que los ministros de la República, a los cuales manejaban secretamente y les obligaban, por intimidación o por corrupción, a favorecerles en perjuicio del Estado, y cuando algún ministro se resistió le inutilizaron con miserables calumnias en la Prensa".
Ahora, aviso que a otros miembros del club (as usual) les ha encantado. Podéis leer otras reseñas más entusiastas en los blogs de Paula y Newland y otras más desencantadas en los de Bichejo y Carmen.