Fouché

"De repente, entró el vicio apoyado en la traición".
François-René de Chateaubriand. Memorias de Ultratumba.

Esta frase de Chateubriand ha pasado a la historia como la descripción de dos personajes que dominaron la política francesa durante cuarenta años: Tayllerand y Fouché.

Me he leído el libro de Zweig sobre Fouché y me ha gustado bastante. Es un poco rancio, como casi todos los libros de Zweig que parecen un poco apolillados, pero es muy interesante y ayuda a conocer un poco más a un personaje digno de biografías y de estudio.

Fouché fue un hombre hecho a sí mismo. De extracción humilde llegó a lo más alto, o casi, en uno de los momentos más convulsos de la historia de Francia. Pero eso no es lo más extraordinario. Lo extraordinario es cómo sobrevivió, cómo traicionó a todos y cómo todos lo necesitaron.

Fue sacerdote sin llegar a profesar los votos. Durante la revolución se puso del lado de la República y los Girondinos y posteriormente del Terror. Ordenó matanzas a cañonazos en Lyon. Consiguió que condenaran a Rosbespierre a la guillotina para librarse él de ella. Luego se volvió moderado denunciando los abusos (que él mismo había cometido). Fue ministro de Napoleón durante casi toda su carrera política y terminó como ministro del rey Luis XVIII, hermano del rey que mandó a la guillotina.

En fin, todo un currículum. Es un libro de tamaño medio (casi 300 páginas) que nos acerca a este personaje. Yo he aprendido y me he entretenido. Puede ser una buena lectura de verano por si estáis buscando algo para la playa.

Unos párrafos:
"Con la misma repugnancia vuelve a tomar Napoleón a su servicio a Fouché. Hace diez años que conoce a este carácter de reptil y sabe que no sirve a nadie en el fondo y que sólo se deja arrastrar por su pasión del juego político. Sabe que este hombre le verá caer con la más glacial indiferencia y le abandonará en el momento más peligroso, exactamente igual que abandonó a los girondinos, a los terroristas, a Robespierre y a los termidoristas; exactamente igual que abandonó y traiciono a Barras ‑su salvador‑, al Directorio, a la República y al Consulado. Pero le necesita, o cree necesitarle. Así como Napoleón fascina a Fouché con su genio, igualmente, reiteradamente, fascina Fouché a Napoleón con su actitud".

"Por desgracia, no es siempre la Historia, como nos la cuentan, historia del valor humano; es también historia de la cobardía humana. Y la política no es, como se quiere hacer creer a todo trance, guía de la opinión pública, sino inclinación humillante de los caudillos precisamente ante la instancia que ellos mismos han creado e influenciado. Así nacen siempre las guerras: de un juego con palabras peligrosas, de una superexcitación de las pasiones nacionales; y así también los crímenes políticos; ningún vicio y ninguna brutalidad en la tierra han vertido tanta sangre como la cobardía humana".

"Este aguardar en la oscuridad es la actitud de José Fouché durante toda su vida. No ser nunca el objeto visible del Poder y sujetarlo, sin embargo, por completo; tirar de todos los hilos eludiendo siempre la responsabilidad. Colocarse, parapetado, detrás de una figura principal, y empujarla hacia delante; y en cuanto esta avance excesivamente, en el instante decisivo, traicionarla de manera rotunda. Éste es su papel preferido. Lo interpreta como el más perfecto intrigante de la escena política, en veinte disfraces, en innumerables episodios bajo los republicanos, los reyes o los emperadores, siempre con el mismo virtuosismo".


Sonata de otoño

"—¿Un cuento de quién? —Los cuentos nunca son de nadie".
Ramón María del Valle-Inclán. Sonata de otoño.

Me he leído este libro de Valle-Inclán. Tengo intención de leerme las cuatro sonatas y he empezado por la primera que escribió.

Es una novela muy corta y con un tono realmente musical. Nadie escribe como Valle-Inclán. Eso es un hecho. La cadencia de la escritura, las descripciones, los diálogos, las palabras precisas.

Tengo incluso que reconocer que si hay un escritor en que los adjetivos estén justificados es él. Realmente es leer una sonata, es musicalidad en estado puro. Es un edificio modernista literario. Impresionante.

Os recomiendo que lo leáis. Es muy corto y merece mucho la pena.

Por resumir el libro os diré que cuenta la visita del maqués de Bradomín a un antiguo amor que está a punto de morir en un palacio de Galicia. Un amor adúltero e imposible que se reaviva cuando ya no hay posibilidad de futuro.

Una vez dicho lo bueno tengo que decir también lo malo. Me compré una edición para Kindle en Amazon y es un desastre que está llena de errores tipográficos que no son de recibo. Una cosa es no quejarte de que un libro gratis y sin derechos de autor tenga errores y no esté revisado, pero uno por el que pagas debería estar al menos leído por alguien y corregido. Pero ya sabemos todos que eso no se estila.

Algún párrafo:
"Yo sentí, como un vuelo sombrío, pasar sobre mi alma la superstición, y tomé en silencio aquel manojo de yerbas mojadas por la lluvia. Las yerbas olorosas llenas de santidad, las que curan la saudade de las almas y los males de los rebaños, las que aumentan las virtudes familiares y las cosechas... ¡Qué poco tardaron en florecer sobre la sepultura de Concha en el verde y oloroso cementerio de San Clodio de Brandeso!"

"Ella recordaba las cosas más lejanas. Recordaba cuando éramos niños y saltábamos delante de las consolas para ver estremecerse los floreros cargados de rosas, y los fanales ornados con viejos ramajes áureos, y los candelabros de plata, y los daguerrotipos llenos de un misterio estelar. ¡Tiempos aquellos en que nuestras risas locas y felices habían turbado el noble recogimiento del Palacio, y se desvanecían por las claras y grandes antesalas, por los corredores oscuros, flanqueados con angostas ventanas de montante donde arrullaban las palomas!..."

Nunca te fíes de un inglés

Uno aprende cosas a lo largo de la vida. Yo soy una persona bastante cándida y que tiende a fiarse de la gente así en general. Es cierto que también creo que calo bien a las malas personas o eso me parece.

También es cierto que no soy rencoroso, pero tampoco soy un tolai. Yo me fío de toda la gente con la que trabajo. O mejor dicho, quiero que la gente con la que trabajo sea de fiar. Quiero poder confiar en lo que dicen que van a hacer o a lo que se comprometes. De esa manera puedo decir que la gente que está conmigo es gente en la que confío plenamente. 

No podría ser de otra manera. No podría tener miembros de mi equipo en los que no confiara.

A ese respecto he tenido mucha suerte y siempre he estado rodeado de gente magnífica y en la que siempre he podido confiar y creo que ellos pueden decir lo mismo de mí.

Pues como de todo se aprende en esta vida he llegado a la conclusión así tremendista de que en un inglés no se puede confiar. Ya sé que es demasiado maximalista, pero os voy a justificar mi razonamiento.

Para poneros en antecedentes no hace mucho os dije que había crecido el departamento y que íbamos a mandar a varios a Reino Unido. Esto es una aspiración desde hace tiempo tanto por parte de nuestro departamento como por parte de la gente de allí. Desde que estoy en esta empresa dos veces se ha intentado y dos veces no se ha conseguido. Y esta ya estaba lanzada. De hecho fueron los ingleses los que me pidieron que formara ese equipo, los que me aseguraron por hache y por be que se había aprobado su desplazamiento, los que hace menos de tres semanas me pidieron los pasaportes para reservarles habitaciones de hotel. En fin, los que me hicieron mover todo para proporcionarles lo que querían: un equipo de ingenieros fenomenales.

Pues bien, hace dos semanas me dijeron que de momento que no vayan, que ya veremos y que de momento se queden aquí en Madrid. Que el cliente ha retrasado el proyecto y que ya veremos cuándo van. En fin... poco de fiar. Esa decisión tiene un montón de efectos directos y otros no tanto que hace que ahora mismo esté bastante cabreado. Esa decisión nos mete en problemas con la gente que tenemos esperando a irse y que no tiene un trabajo directo que hacer en Madrid porque los proyectos que tenemos son los que tenemos. Esa decisión compromete la contratación de personas que queremos que sigan con nosotros, pero que ahora mismo no tienen garantizada esa continuidad. Incluso compromete a gente de otros departamentos que se habían contratado para sustituir a alguno de los que se van.

En fin, un jaleo causado por gente que es muy poco señor. No responsabilizarte de tus decisiones es una manera muy directa de impedir la confianza. La confianza se basa, además de en el respeto, en la seguridad de que alguien o algo va a responder cómo esperabas. Cuando a la primera de cambio te echan el problema que han causado encima y no se hacen responsables es prácticamente imposible crear lazos de confianza y así es difícil pensar en proyectos a largo plazo.

Es un poco como esas recetas que dan para la felicidad familiar en las que dicen que por cada enfado o mala contestación hay que aportar cinco o más besos o elogios y piropos para que se compense. No estamos hablando de números exactos ni de la verdad que tendrán esos ejemplos. Lo que sí que es cierto es que cuando se pierde la confianza se tarda mucho en volverla a recuperar.

Y yo de momento sigo aconsejándoos que nunca os fiéis de un inglés.

De brillante porvenir

"¿Era una dama? Bueno… Era una mujer".
John Dos Passos. De brillante porvenir.

Aquí estamos a mediados de mes publicando reseña del club porque como tenemos pocos padecimientos hemos decidido redoblarlos en verano leyéndonos un libro del club cada quince días.

Como podéis ver por la foto el de este mes es toda una novedad que parece que debe llevar más de 40 años sin publicarse en español. Hemos apostado todo a un tesoro oculto. Ya sabéis la afición por el riesgo que tenemos en este vuestro club de referencia.

El libro de este mes se llama de brillante porvenir. Me he leído un libro que me ha gustado bastante, la verdad. Por resumir un poco la historia os diré que trata de un hombre que triunfa en la vida, pero que es muy tímido, tímido hasta la enfermedad. Por circunstancias de la vida se le muere su mayordomo que es quien se encargaba de realizar todas las tareas mundanas y por no atreverse a decir la verdad el médico se cree que el que se ha muerto es el dueño y el que está sin decir nada es el mayordomo.

A partir de ahí nos encontramos con un libro muy tierno y divertido en el que Priam Farll que es el nombre del protagonista tiene que enfrentarse a la vida. Él había sido un pintor famosísimo en vida y la vida anónima le trae ventajas e inconvenientes. Todo está contado con un fino sentido del humor que me ha hecho muy entretenida la lectura que es totalmente recomendable.

Bueno, basta ya de imposturas. El libro no me lo he leído. Ni lo he intentado. Me avisaron Bichejo y Carmen de que me iba a horrorizar y no estoy yo ya como para meterme según que cosas entre pecho y espalda. En lugar de de brillante porvenir me he leído otro libro que se llama enterrado en vida que me ha parecido que es un título relacionado y que es lo que a lo mejor me hubiera pasado si me hubiera leído al bueno de John.


Hay que decir que lo que he contado sobre el libro que he leído es totalmente cierto, me ha parecido súperentretenido y lleno de candor, humor y amor. Yo os lo recomiento. He de decir que para engordar el libro (y cobrarlo más caro) no hay sólo un prólogo sino que también hay un epílogo. No me los he leído, por supuesto. Leerse prólogos y epílogos es generalmente perder el tiempo.

Os pongo algunos párrafos (además de la primera cita que, claro, no es de Dos Passos):
"¿Quiere usted que le diga qué es lo que me molesta a mí de todos estos hoteles y restaurantes? —dijo Alice—. La sensación de no saber por dónde han pasado los alimentos ni lo que han hecho con ellos. Cuando ve usted la cocina al lado del comedor y las cosas a la vista, comprende lo que se hace con los alimentos, y, bueno, uno sabe dónde está y eso. Y además, siempre te llegan los platos calientes. Una cosa razonable, me parece a mí —añadió—. Pero aquí… ¿Dónde está aquí la cocina? —Por ahí abajo, en los sótanos —contestó Priam, como excusándose. —¡La cocina en los sótanos! —exclamó Alice—. ¡Vaya! En Putney ya ni siquiera se alquilan casas con la cocina en los sótanos. No. Los hoteles y los restaurantes no son para mí… Si puedo elegir, es decir, normalmente".

"¡La industria cervecera había quebrado! Esa era la verdad. ¿Quién habría podido imaginar que la industria cervecera iba a quebrar en Inglaterra? Los hombres más sabios y prudentes de Lombard Street habían depositado su confianza en la cerveza como el último gran baluarte de la nación, y, sin embargo, hasta la cerveza había quebrado. Los cimientos de la grandeza de Inglaterra, si no estaban hundidos, iban camino de hundirse. Era inútil excusarse en una mala administración o en las imprudentes compras de licencias a precios muy elevados. ¡En los buenos tiempos una compañía cervecera habría resistido indefinidamente los efectos de una mala administración! Los tiempos habían cambiado. El obrero británico, arrastrado por la nueva moda de la moderación, ya no bebía. ¡Ya no podía confiarse en que el obrero bebiera! Aquello era el colmo de todas las ofensas contra la sociedad. Los sindicatos nada podían contra aquel último capricho del trabajador, que sembraba la desolación en miles de distinguidos hogares".

"Como ser humano, ocurría que era tímido. Pero no era tímido como usted o como yo. Nosotros, usted y yo, nunca sentiremos secretos temores o desmayos ante la perspectiva de tener que hablar con alguna persona desconocida, o al inscribirnos en la recepción de un gran hotel, o al entrar en un gran edificio por primera vez, o al cruzar un salón lleno de gente, o al despedir a un criado, o al tener que discutir con una orgullosa aristócrata a través de la taquilla de una oficina de correos, o al pasar por delante de una tienda donde debemos alguna cuenta que otra. No se nos pasa por la cabeza ruborizarnos, o retroceder, o simplemente parecer contrariados cuando nos ocurre cualquiera de esas cosas, tan comunes en la vida ordinaria, pues no constituirían más que actitudes infantiles. Nosotros, usted y yo, actuamos con naturalidad en todas esas circunstancias, pues… ¿Por qué un hombre normal tendría que portarse de otro modo? Pues bien, en el caso de Priam Farll era totalmente distinto. Llamar la atención del mundo hacia su persona le resultaba angustioso. Pero por carta podía atreverse a todo: le daban una pluma, y no tenía miedo a nada".
En fin, un libro muy entretendo que se lee muy fácil y que los demás miembros del club no han leído. Si queréis enteraros del libro de esta quincena no tenéis nada más que hacer que pasaros por los blogs de Paula, Bichejo, Juanjo y Carmen.


Why civil resistance works

"Nuestro estudio por lo tanto concluye que la resistencia civil no violenta funciona, tanto en términos de cumplimiento de los objetivos estratégicos de campaña como en términos de promover el bienestar a largo plazo de las sociedades en las que se han librado estas campañas. La insurgencia violenta, por el contrario, tiene unos registros lamentables en ambos aspectos".
Erica Chenoweth y María J. Stephan. Why civil resistance works.

Pues ya estoy aquí dispuestos a hablaros de un libro que no os vais a leer nunca. Tranquilos, no os guardo rencor por ello. El caso es que llegué a este libro porque otro de mis grandes que nadie se lee -sí, lo habéis adivinado, Steven Pinker- dijo en tuiter que era el libro más importante que se había publicado en lo que llevamos de siglo. Y si lo dice Steve yo le hago caso, ciegamente.

También es cierto que llevo con su último libro pendiente más de un año, pero ese es otro tema.

No conocía a las autoras. El apellido ese Chenoweth me sonaba vagamente a que Bichejo hablaba de ir a verla a un musical, pero supongo que será otra. Aunque no tengo ni idea de quien es, la verdad, pero me hacía gracia un apellido tan absurdo.

Por entrar en harina este es un libro totalmente académico. Es una publicación universitaria y no es nada entretenido de leer. Es neutro, no hay ni una traza de amenidad o humor. Y eso es bastante duro para el lector, sin duda. Por otro lado lo que cuentan las autoras es interesantísimo.

El libro examina en torno a 300 conflictos desde principios del siglo XX hasta la actualidad (termina con un epílogo sobre las primaveras árabes) y distingue entre resistencia no violenta (manifestaciones, boicots, oposición) y violenta (ataques terroristas, grupos armados, insurgencia y guerrillas) para llegar a la conclusión de que bajo cualquier tipo de análisis siempre es mejor la resistencia civil que la violencia. Es mejor en términos de éxito y es mejor en términos de mejoras democráticas y de la sociedad civil varios años después de suceder. Como véis esto es bastante poco intuitivo, pero la cantidad de datos que dan es bastante aplastante.

Y, lo que es más, incluso cuando fracasa la resistencia civil tiene como resultado el éxito democrático en muchos más casos que en el caso de la resistencia violenta. Puedo entender por qué a Pinker le parece tan importante este libro. Corrobora muchas de sus teorías y análisis de The Better Angels of Our Nature, uno de los libros de culto de este blog.

La no violencia es mejor y en el libro nos dan varias causas para que esto sea así: un mayor número de personas se involucra -entre ellos personas ancianas y débiles-, es más fácil que haya vínvulos personales entre la gente que detenta cargos de poder o responsabilidad en el gobierno o policía o ejército, es más fácil el cambio de bando de personas con mando (jefes de policía o políticos) y también hay menos riesgo de represalia en caso de triunfo de los resistentes.

Esto no son solo ideas recogidas en el libro, sino que están soportadas por un montón de datos y análisis estadísticos en los que yo me perdía.

También advierten que hay riesgo de fracaso, claro. Que el hecho de que sea no violenta no garantiza el éxito, solo que tiene más probabilidades a corto y a largo plazo.

También tengo que decir que el libro incorpora cuatro casos de estudio en detalle que yo no he leído: la revolución iraní, la primera intifada, la revolución de Birmania y el movimiento popular de Filipinas. No creo que aporten mucho a los que no somos politólogos (gracias a Dios) y realmente son recopilación de datos entre la narrativa histórica de los acontecimientos que hace que sea difícil de leer.

En fin, yo os lo recomiendo, pero sé que nadie se lo leerá. De todas formas y para gente como Bichejo este post os lo puede convalidar como leído y echaros el pisto en los eventos gafapastiles a los que vais.

Un americano en Nueva York y en París

"Mi amigo Robert Capa ha muerto en el Norte del Viet Nam, triturado por una mina. Un panel de mi horizonte se derrumba. He trabajado con Capa, he recorrido el mundo con él. Juntos, conocimos la guerra. El hombre era valiente, era mi amigo. Con él se apaga mucha de mi alegría".
John Steinbeck. Un americano en Nueva York y en París.

Me he leído este libro cortito de Steinbeck. Es una especie de compilación de artículos y algún relato bastante heterogéneos. La parte de París consta de los artículos que escribió para Le Figaro cuando estuvo viviendo en París y el resto es un poco más heteogéneo incluyendo artículos sobre Nueva York, sobre el turismo, sobre las campañas electorales... en fin un poco cajón de sastre. Pero, claro, cuando el sastre es Steinbeck todo es bueno.

Me he enterado por ejemplo de que cuando llegó a Nueva York estaba arruinado y que un cuñado suyo le puso a trabajar cargando cemento en la construcción del Madison Square Garden. También he podido ver cómo le gustaba bastante la jardinería, el amor a sus hijos y a su esposa. He visto también su amor por París donde estuvo viviendo con su familia. Un relato, que la verdad es que queda un poco raro entre el resto de artículos pasa con su hijo y un chicle en su casa de París. Sobre las campañas electorales describe así a los candidatos: "Es preciso que esté contra algo, de preferencia algo que no pueda votar contra él. Estar contra el comunismo se ha convertido más bien en reflejo que en convicción. Estar contra el crimen y la enfermedad no basta. Sale en busca de corrupción en el gobierno. Al hacerlo, se colocan voluntariamente en medio de un serio embotellamiento. Porque todo candidato está a la busca de corrupción en el gobierno. Y es preciso que se zafe con mucha habilidad del embotellamiento porque lo que es llamado corrupción en el gobierno por un candidato, es llamado patrocinio una vez que es elegido, En otras palabras, es preciso que esté en contra pero que evite dar demasiadas precisiones" y sigue: "ciertos candidatos, durante su campaña, ensalzan tanto a su perro que uno acaba por no saber ya muy bien cuál de los dos es el candidato. Si uno reflexiona, por otra parte, el perro es el tipo de candidato casi perfecto. El perro es amable, el perro es honrado, y es muy raro ver un perro que haga promesas electorales. Nuestra historia ha conocido un candidato a un puesto clave que centró su campaña hasta tal punto sobre su perro que fueron numerosos sus fieles que un buen día se despertaron dispuestos a votar por un cocker convencidos de que el perro no había robado nunca los denarios públicos. Y en eso no se equivocaban". Suena, ¿verdad?

Y es que Steinbeck tiene una capacidad de escrutinio de todo lo que ve y de ser capaz de contarlo que es casi mágica. Así por ejemplo nos dice: "Todos intentan, antes o después, explicarse la predilección que sienten por Nueva York. Un hombre que trabajó para mí, la amaba porque, si le venía insomnio, podía levantarse e ir a uno de los cines que permanecen abiertos toda la noche. Es una razón tan buena como otra cualquiera.  De vez en cuando nos vamos por varios meses seguidos, y cuando volvemos es siempre con un sentimiento de «A Dios gracias, ya estamos en casa». Y realmente la única explicación que puedo hallar para describir lo que pienso de mi Ciudad es que si uno ha vivido en Nueva York, uno no puede ya vivir en otra parte. Nueva York, con todos sus vicios y todos sus esplendores, es un mundo donde es posible el anonimato. ¿Qué más se puede pedir?". O cuando cuenta cuándo fue consciente de haberse convertido en neoyorquino: "era necesario que comenzara a conocer al carnicero, a la vendedora de diarios y a la taberna de la esquina, como a seres humanos y no como espantapájaros o enemigos.
He hablado de eso a mucha gente, y parece que es una experiencia mística. La gestación es inconsciente, la revelación es fulrminante. Yo recuerdo dónde y cuándo me ocurrió a mí. Otros me han dicho haber vivido la misma experiencia.
Fue en la 3ª. Avenida. El metro trituraba los raíles sobre mi cabeza. El torrente de la acera me encerraba en un alto muro de nieve sucia y los cubos de desperdicios abandonados estaban tirados por cualquier parte. Viejos papeles endurecidos por el frío remolineaban a mi alrededor, sacudidos por el viento helado. Me detuve para contemplar, en el escaparate de una pinturería, un títere desarticulado que un motor invisible tiraba de los hilos, y fue entonces cuando, de repente, algo estalló en mí, una especie de deslumbramiento mezclado de emoción que quería decir: «Dios mío, pertenezco a esto; es maravilloso»"
.

Sin embargo tengo que hacer algunas apostillas. La edición que me he leído es malísima y creo que debe haber sido transcrita de un original porque si no no me puedo explicar cómo aparece reabsorber como reabsorver y otras faltas ortográficas que no son de recibo. Por otra parte parece que es un libro que está descatalogado y sólo lo hay de segunda mano de una edición argentina del año 57.

En fin, hay mejores libros de Steinbeck, sin duda, pero ¡ES STEINBECK! así que si os encontráis ese libro de segunda mano o lo tenéis por casa, dadle una oportunidad y leéreis cosas como esta: "Siempre he tenido la convicción íntima de que a un hombre que moviliza toda su inteligencia contra el pez, y pierde, no le queda más que la gran zambullida; pero es éste un pensamiento profundamente antiamericano. Espero no ser delatado".

Is Gwyneth Paltrow wrong about everything?

"La cultura de la celebridad es un fenómeno sistémico. Gwyneth puede estar tarada, pero ella no creó las condiciones sociales y psicológicas que han dado a la cultura de las celebridades su considerable influencia. Como menciona Sternheimer, la cultura de la celebridad es una "fantasía colectiva". No la han impuesto ni Gwyneth, ni Pamela, ni People, ni Hollywood desde arriba. Es una fuerza que refleja y modifica nuestras esperanzas y nuestros deseos creando la atractiva ilusión de que una belleza trascendente y que fama y fortuna pueden obtenerse y adquirirse por parte de cualquiera. Parece que estamos atrapados en un gran e infinito ciclo realimentado de celebridad que funciona así: disminuir la mobilidad social y las opciones vitales lleva a mayores sueños de fama y riqueza. Esto, a su vez, incrementa el poder y atractivo de la celebridad que se centra (quizás con un objetivo narcisista incremental) en aspiraciones extrínsecas que lleva a menos felicidad y nos distrae (y a la sociedad en general) de acciones que podrían mejorar la mobilidad social tales como educación y el deseo de que cambie la sociedad".
Timothy Caulfield. Is Gwyneth Paltrow wrong about everything?

Hay veces que no sé de dónde saco títulos para leer y otras veces los veo mencionados en alguna parte y sé que tengo que leerlos. Esta vez ha sido de esta última manera. Leí este artículo en El País y supe que este libro me iba a gustar. Y así ha sido.

El libro, escrito por un profesor universitario, tiene como premisas comprobar qué hay de cierto en todo lo que anuncian los famosos (remedios de belleza, cremas, dietas, batidos e incluso limpiezas de colon) y por otro lado porqué vivimos en una sociedad (especialmente la americana) en la que ser famoso es un fin en sí mismo y no como consecuencia de sobresalir en algún campo del conocimiento o del arte.

Como véis el objetivo del libro es muy interesante y ambicioso y el autor consigue escribir un libro súper entretenido y no muy largo (Bichejo, lo he mirado y son menos de 300 páginas).

El autor entrevista a famosos, a científicos, a wannabees, incluso se apunta a castings como el de American Idol; sigue las dietas o tratamientos que recomiendan las famosas (especialmente las de Gwyneth por la que siente una atracción especial). Y a la vez explica los riesgos, lo que no está demostrado por la ciencia o lo que está demostrado que no funciona.

El resultado es desolador, claro. Por ejemplo nos recuerda que ninguna crema (sin receta) funciona. Es curioso que este es el campo en el que menos estudios rigurosos se han hecho. Parece ser que con no ser peligrosas para la piel es suficiente y no se va más allá por parte de instituciones independientes para ver si realmente funcionan. Las dietas Detox son un bulo y se llevan nuestro dinero para nada. La celulitis no desaparece. Vivir en el campo o comer productos orgánicos no es más sano que vivir en la ciudad y comer normal. También es cierto que ya lo sabíamos. Lo que es curioso -y de lo que también se habla en el libro- es de cómo a pesar de eso se mueven cifras mareantes con todas estas cosas.

El libro tiene una segunda parte en la que se analiza las posbilidades de ser famoso -las escasas posibilidades, claro- y por qué eso se quiere conseguir. ¿Hay más felicidad entre los famosos? ¿Hay menos suicidios, menos divorcios? La respuesta es que no y a pesar de eso infinidad de personas están dispuestas a todo para conseguir un sueño que es imposible y que no da la felicidad.

Especial atención me ha merecido el caso de los padres que dedican todos los esfuerzos y el dinero que tienen y que no tienen a que sus hijos cumplan sueños irrealizables. Es escalofriante ver la cantidad de dinero y de esfuerzo que podrían invertir en una mejor educación que, como se destaca en el libro, es la única herramienta demostrada de ascenso social y de mejora para conseguir trabajos mejor pagados y más gratificantes.

En fin, tampoco os voy a contar el libro, pero os tengo que decir que es muy interesante y entretenido. Si yo fuera vosotros iría corriendo a leerlo, pero como no lo soy y ya me lo he leído pues termino esta reseña y todos tan contentos.


Honrarás a tu padre

Primero de mes y toca hablar del libro del mes del club de lectura. Yo hablaré poco porque me he leído menos de un cuarto de libro antes de dejarlo por imposible. Así que lo que voy a intentar explicar en esta breve reseña es por qué he tenido que dejarlo.

Como punto de partida diré que el libro cuenta la vida de una familia de mafiosos de Nueva York, los Bonnano. Principalmente padre e hijo. Bueno, al menos lo que yo leí, puede que luego contara más cosas.

Tengo también que anticipar que a varios miembros del club les ha gustado muchísimo y que a otros se les ha hecho pesado. A mí se me ha hecho pesado, pero el principal problema es otro. A ver cómo os lo cuento sin que me veáis como la vieja loca de los gatos.

Buscando por internet he encontrado este artículo de Jot Down sobre el libro. En él se puede leer lo siguiente:
"[E]l libro de Talese describe personajes reales y sucesos verídicos. Curiosamente, esto no hace que el texto tenga el tono de un ensayo o de un trabajo periodístico. Más bien al contrario, Honrarás a tu padre produce en el lector la sensación de estar ante una novela (y muy entretenida) aunque todo cuanto se narre en ella sea producto de una costosa investigación periodística del autor".
Ahora os voy a poner algún fragmento del libro:
"La televisión explotó como una bomba. Miles de diminutas esquirlas de vidrio se dispersaron por la habitación, los tubos estallaron, los cables se retorcieron y se quemaron en una llamarada colorida, lanzando chispas en todas las direcciones; un notable espectáculo de fuegos artificiales de autodestrucción se reproducía a pequeña escala dentro de la pantalla de veintiuna pulgadas, y Bonanno y Labruzzo se quedaron mirando con fascinación, hasta que el interior del aparato prácticamente se evaporó en medio de un agujero humeante de aristas irregulares y filamentos que chisporroteaban".
Como podéis ver ciertamente está muy cerca de una novela. ¿Cuál es el problema? Pues el de siempre. Que se vende como un libro real, como un trabajo de investigación, como la realidad de lo que sucedió. Y no lo es, claro. La única manera de describir una escena como la de arriba es o siendo un escritor e inventándotela o estando allí. No, no me vale que alguien te la contara porque no lo haría de esa manera o, si pudiera, Bill Bonnano no hubiera necesitado alguien que escribiera sus historias, lo hubiera hecho él mismo. ¿Pantalla de ventiuna pulgadas? ¿Los cables se retorcieron y se quemaron en una llamarada colorida, lanzando chispas en todas direcciones? ¿Bonanno y Labruzzo se quedaron mirando con fascinación, hasta que el interior del aparato prácticamente se evaporó en medio de un agujero humeante de aristas irregulares y filamentos que chisporroteaban? ¡Por favor!

El texto de Jot Down sigue diciendo: "Pero como decimos, todo este extenso trabajo de documentación no se manifiesta en un texto de aspecto ensayístico. Siendo un ensayo, que lo es, el texto resulta tan fluido y entretenido como cualquier historia de ficción" y ese es mi mayor problema. Es que ES una historia de ficción. Este señor la embelleció cómo le dio la gana y no hay manera de saber qué es lo que ha añadido y qué es lo que es verdad. De una manera sensata podríamos decir que la historia es verdadera y que el escenario es lo que realza para que se nos haga más llevadera. O no.

Ese es el problema. Sé que solo es mi problema. Pero yo no puedo mezclar ficción y realidad. Necesito saber que lo que me están contando es cierto o que es inventado, incluso aunque sea sobre hechos históricos o pseudohistóricos, como es el caso.

Esta condición mía ya la he explicado varias veces y parece que a casi nadie le preocupa, pero a mí mucho. Un libro te tiene que enganchar, te tiene que transportar al hiperespacio. Al menos es lo que espero que suceda cuando lo empiezo a leer. Y para que esto ocurra tienen que estar las cartas sobre la mesa. O bien el autor te dice "mira lo que me he inventado" o te dice "mira de lo que me he enterado". Y no hay más. Si no estamos ante una engañifa. Un bulo. Una de esas historias que el que cuenta embellece para hacerla más interesante y que finalmente guardan poca o ninguna relación con la historia verdadera. Eso está permitido cuando asumes parte de la realidad como escenario de la ficción, como Dumas o la novela histórica en general que tiene un trasfondo real, pero no se inventan cosas y se las añaden a la realidad porque... entonces ya no es real.

Espero que hayáis podido entender por qué no me ha gustado este libro. O por qué he dejado de leerlo. Es cierto que además tiene el problema (al menos en la parte que me he leído) de ser un tostón, pero eso, como el valor en el ejército, casi viene de serie en los libros del club.

Podéis pasaros a leer las otras reseñas de los miembros del club (Paula, Juanjo, Carmen y Bichejo). Creo que este mes hay bastante discrepancia. Y en algún momento publicaremos el correspondiente podcast. (O no, que eso nunca se sabe).