The Devil in the White City


Nuevamente me paso por aquí para hablaros de mis lecturas. Durante mi viaje a York me terminé de leer este libro de Erik Larson. De él ya me había leído In the garden of beasts y Dead Wake sobre el hundimiento del Lusitania.

Me encanta su forma de escribir libros en los que prácticamente todo es real y documentado, entrecomillado y extraído de las más diversas fuentes y que además hace que sea entretenido y que te enganche como una novela. Además, según pone al final de este libro, todos los datos los extrae de libros, archivos y bibliotecas, no usa internet. Me ha parecido curioso, aunque tampoco lo veo como una cosa de la que presumir. Es un poco como los atletas de marcha. Hacen mucho esfuerzo para tardar más en llegar a dónde llegarían antes si corrieran de manera normal cansándose menos.

Voy a hacer un poco de spoiler (spoiler histórico, si es que eso existe, pero a lo mejor si alguien tiene intención de leerse el libro puede que quiera saltarse el resto).

En este libro Larson nos lleva al Chicago de finales del XIX, un par de años después -por ejemplo- de los asesinatos de Jack el destripador, y nos cuenta varias historias, principalmente la de la construcción de la feria mundial de Chicago, la ciudad blanca, y la de un asesino en serie, el primero del que se tiene constancia en Estados Unidos, que asesinó a muchas personas (no podemos saber cuántas, pero más de diez seguras y él confesó que casi treinta) mientras todo el esfuerzo e ilusión de la feria estaba teniendo lugar.

La feria mundial fue un momento mágico en el que se vio que una ciudad no tenía por qué ser lo que era Chicago entonces: un lugar peligroso, con malos olores, sin servicios públicos ni parques; sino un sitio en el que se podían hacer grandes cosas. Con la feria nace la planificación urbanísitca como la conocemos, sobre todo a través de su arquitecto jefe, Burnham (diseñador del Flatiron de Nueva York) y planificador de Chicago, San Francisco, Pittsburgh, Whasington...


También aparece Olmsted, el diseñador de Central Park y que también se encargó del paisajismo de la feria. Aparecen otros grandes arquitectos, ingenieros e inventores como Tesla. La Ciudad Blanca, como fue conocida la exposición, fue la primera vez en la que se empleó la corriente alterna para electrificación a gran escala y desde ahí se propagó hasta convertirse en la forma habitual de distribución de energía que todos tenemos en nuestras casas.

Fue el primer lugar del mundo en el que se construyó una noria, y no cualquier noria, fue una construcción magnífica de una noria de más de ochenta metros de altura y que salvó de la ruina a la feria. Luego, una vez terminada la feria, todo terminó abandonado y quemado salvo unos pocos elementos como la propia noria o el que ahora es el Field Museum de Chicago y que yo visité hace... demasiados años y del que todavía me acuerdo perfectamente.

Toda esta interesantísima historia se va intercalando con la del asesino en serie de manera que no puedes dejar de leer. Yo os lo recomiendo muchísimo, es un libro que me ha encantado y del que parece que va a hacer una película Martin Scorsese. Siendo él, lo más probable es que sea un bodrio del diez, pero puede que le salga (for once in a while) una película que merezca la pena. Desde luego, historia tiene.


Los viajes de Gulliver

"De igual manera ordenó que todo senador del gran consejo de la nación, después de haber dado su opinión y haber argumentado la defensa de la misma, debería estar obligado a votar en contra; dado que si se hacía de esa manera, el resultado final será el bien del pueblo"
Jonathan Swift. Los viajes de Gulliver.

Aquí estamos de nuevo los intrépidos lectores del club en este nuevo año en el que hemos decidio leer menos y más clásico a ver si de esta manera tienen nuestros males remedio.

Yo creo que no hemos empezado mal. Los viajes de Gulliver es un libro que todos conocemos, pero no todos hemos leído. Eso va a pasar en varios libros de este año como será el caso de El Príncipe o Grandes Esperanzas, entre otros.

Yo me he animado a leerlo en inglés y ahí no sé si acerté o me equivoqué. Yo creo que acerté, pero es un inglés del siglo XVIII que es distinto al inglés actual (claro que lo es, no podía ser de otra manera). La gramática es distinta, la sintaxis, incluso la ortografía. Y, aunque en general lo he disfrutado bastante, había veces en las que era un poco difícil de entender.

Los viajes de Gulliver está estructurado como una falsa narración por el protagonista de los viajes que realizó a cuatro reinos lejanos. El narrador nos dice que son totalmente reales, como tantos libros de viajes ficticios que se hacían pasar por reales y que se publicaban por entonces o, básicamente, desde que el mundo es mundo. El título original es "Travels into Several Remote Nations of the World, in Four Parts. By Lemuel Gulliver, First a Surgeon, and then a Captain of Several Ships" que ya da el tono.

Estos relatos tratan de presentarnos un contraste con el mundo del autor, básicamente la Inglaterra de su siglo y de esta manera, mediante estos espejos del callejón del gato, se permite criticar a su país a través de los habitantes de esos mundos.

Son cuatro viajes de los que todos conocemos el primero, el de Lilliput. El segundo es simétrico respecto al primero en el que va al país de Brobdingnag en el que todo es gigantesco. En el tercero viaja por varias islas con distintos habitantes que están controlados por una isla flotante, la de Laputa, y en el que se muestran conductas tan diferentes (y tan actuales) que realmente es un sátira de las corrientes modernas. Finalmente, en ese juego de espejos, el último viaje es al país de los Houyhnhnms que son unos caballos educados e inteligentes y en donde son los humanos, los yahoos, los que son bestias sin raciocinio y utilizadas como animales de carga o cazados por los caballos.

Como ejemplo un párrafo en una parte en la que después de explicar lo mejor posible cómo funciona Inglaterra recibe esta respuesta:
"dio curso a las siguientes palabras, que no olvidaré nunca, como tampoco el modo en que las pronunció: «Mi pequeño amigo Grildrig: habéis hecho de vuestro país el más admirable panegírico. Habéis probado claramente que la ignorancia, la pereza y el odio son los ingredientes apropiados para formar un legislador; que quienes mejor explican, interpretan y aplican las leyes son aquellos cuyos intereses y habilidades residen en pervertirlas, confundirlas y eludirlas. Descubro entre vosotros algunos contornos de una institución que en su origen pudo haber sido tolerable; pero están casi borrados, y el resto, por completo manchado y tachado por corrupciones. De nada de lo que habéis dicho resulta que entre vosotros sea precisa perfección ninguna para aspirar a posición ninguna; ni mucho que los hombres sean ennoblecidos en atención a sus virtudes, ni que los sacerdotes asciendan por su piedad y sus estudios, ni los soldados por su comportamiento y su valor, ni los jueces por su integridad, ni los senadores por el amor a su patria, ni los consejeros por su sabiduría. En cuanto a vos -continuó el rey-, que habéis dedicado la mayor parte de vuestra vida a viajar, quiero creer que hasta el presente os hayáis librado de muchos de los vicios de vuestro país. Pero por lo que he podido colegir de vuestro relato y de las respuestas que con gran esfuerzo os he arrancado y sacado, no puedo por menos de deducir que el conjunto de vuestros semejantes es la raza de odiosos bichillos más perniciosa que la Naturaleza haya nunca permitido que se arrastre por la superficie de la tierra.»".
El capítulo en que Gulliver va a ver la gran academia de ciencias de Lagado es realmente muy divertido y a la vez muy triste porque es una recreación de nuestra Universidad y centros de investigación actuales. Cuando le presentan a los ciegos empeñados en mezclar colores por el olfato, o cuando intentan extraer rayos de sol de pepinos, yo me moría de risa y de tristeza a partes iguales.

En general es un libro que me ha gustado, me ha parecido entretenido y que merece su puesto entre los clásicos. Creo que no es así entre otros miembros del club, pero es que, si no, no seríamos nosotros. Podéis leer sus reseñas en los blogs de Paula, MG, Carmen y Juanjo y espero que encontremos algún momento para poder hablar de libros en el podcast de nuestro club al que le están saliendo telarañas por todas partes, pero que debido a los trabajos y demás está muy complicado que coincidamos todos.



The Strangest Man

Pues por fin me he terminado este libro. Al igual que el anterior, me lo compré en Nueva York hace año y medio y ha estado esperando su momento hasta que le ha llegado.

La verdad es que se me ha hecho eterno y es algo raro. No el libro, sino que se me haya hecho eterno. El libro me ha gustado, pero no sé qué pasaba en las páginas que no avanzaba. Son unas 450 páginas sin contar notas y demás, pero me ha llevado prácticamente un mes leérmelo. No sé por qué. Yo creo que había páginas sin numerar o algo así.

El libro es una biografía de Paul Dirac, premio Nobel de física y uno de los pioneros de la física cuántica. Aparece nombrado como libro del año en la portada por un montón de publicaciones y, como os he dicho antes, es bastante interesante.

Paul Dirac era una persona bastante rara. Era prácticamente incapaz de sentir empatía o ver los sentimientos de los demás. Al final del libro se especula con que podría haber sufrido algún tipo de autismo. La verdad es que sí que era un tío bastante peculiar y el libro está lleno de anécdotas suyas.

La relación familiar no fue nada fácil. Su padre, suizo, le obligada a hablar en francés y si se equivocaba le castigaba con severidad. Su madre siempre estuvo demasiado encima. Sus padres fueron infelices en su matrimonio. Su hermano se suicidó. Él tuvo siempre problemas de digestión hasta que descubrió, ya bastante mayor, que tenía un problema porque su estómago no producía suficientes ácidos gástricos. Al final de su vida se descubrió que tenía un riñón prácticamente necrosado debido a una tuberculosis no tratada de pequeño.

Dirac estaba convencido de que la teoría podía predecir los experimentos y que para que una fórmula o teoría fuera válida, esta tenía que ser bella. No le gustaban las relaciones complicadas o intrincados procesos algebraicos. Él tenía muy buena imaginación visual y tenía que imaginarse los fenómenos de manera visual.

En este libro salen prácticamente todos los grandes físicos de la primera mitad del siglo pasado como Einstein, Bohr, Rutherford, Schrödinger, Pauli, Fermi, Heissenberg, Oppenheimer... Incluso Feynman. 

El autor describe los descubrimientos subatómicos de una manera bastante ligera y sin meterse en ecuaciones ni complejidades que alejarían a la mayoría de los lectores. Es, como os he dicho, un libro entretenido sobre una época fascinante de la física y sobre un montón de gigantes del conocimiento.

Si os interesa algo de lo que he contado, este libro os gustará. Si no, pues hay más cosas que leer.


Sweetness and Power

Me compré este libro la última vez que estuve en Nueva York, hace ya año y medio. Ocupó su sitio pacientemente hasta que le llegó su hora. Y esa hora fue cuando me olvidé el libro que estaba leyendo en el trabajo justo cuando me tenía que ir de viaje a París.

Es un libro corto, son unas doscientas páginas sin contar las notas. Y nos cuenta la historia del azúcar desde diversos puntos de vista: cultural, económico, gastronómico... Ya podéis ver que con todas estas premisas era muy fácil que me gustara.

Y así ha sido. Me parece un libro muy interesante. Muestra hasta qué punto el azúcar ha caambiado nuestra forma de vida y de alimentarnos. También muestra cómo hubo cambios que promovieron el cultivo y consumo del azúcar de manera que muchas veces no se puede saber cuál es la causa y cuál el efecto.

De hecho el azúcar ha sido el producto ultramarino más exitoso, mucho más que el café, el chocolate o el té con los que también tiene una relación de simbiosis. Una de las partes más interesantes para mí es la que muestra cómo el azúcar pasó de ser un lujo solo a disposición de los reyes y ricos a pasar a ser la base de la alimentación (junto con el té y el pan) de la mayor parte de la población británica durante la revolución industrial y más allá.

No nos damos cuenta de lo mucho que hemos cambiado en nuestros hábitos alimentarios en muy poco tiempo. Ni tampoco de la cantidad de productos que tienen azúcar por sus muchas otras propiedades aparte de las de endulzar.

La pega que le pongo es que está muy particularizado en el Reino Unido y que hay algunas partes que son un poco menos didácticas. No es un libro fácil de leer porque aparecen muchos de los subproductos del azúcar y palabras de componentes de alimentos como almidón o la tragabilidad de las comidas. No sé ni siquiera si esa palabra existe en español.

Me gustó más el de la historia del chocolate que este, pero yo os lo recomiendo si estáis interesados en la historia de algo tan habitual en nuestras vidas como el azúcar.


Au revoir, París

Sí, antes de que me digáis nada ya sé que llevo eones sin pasarme por aquí. Que ya ni siquiera hablo de libros. Sí, la vida es eso que pasa entre post y post y a mí no me da la vida para más.

He sacado un ratito y quiero hablaros de París. Durante los últimos meses he tenido que ir varias veces y nuevamente se ha terminado mi periodo de ir con cierta asiduidad.

Desde el pasado post que dediqué a París he añadido varias cosas de las que mencionaba que no me habían pasado. Perdí un vuelo de la manera más tonta y volver a Madrid me costó (bueno a la empresa) un huevo. Me equivoqué respecto a la hora que salía y llegué para verlo despegar. Y también he ido a la ópera. A la ópera de la Bastilla.

Es un edificio un tanto mamotreto por fuera, pero por dentro es bastante bonito, enorme y se ve y escucha maravillosamente desde cualquier parte. Además fui a ver una ópera maravillosa como es el Trovador de Verdi.

El montaje era espectacular con una serie de cubos que subían y bajaban haciendo efectos espectaculares.

El reparto era bastante bueno, sobre todo los papeles del conde y de Azucena interpretados por Ludovic Tézier y por Ekaterina Semenchuk, espectaculares.

Os pongo un vídeo que he encontrado en youtube por si os da una idea más o menos de cómo era la obra:


Bueno, encantado, la verdad. Y menos mal que en estos viajes hemos ido bastantes del trabajo porque la verdad es que si no se hace bastante duro. Normalmente son días en los que puedes estar reunido de nueve de la mañana a seis de la tarde sin parar en los que ya la cabeza no te rige muy bien. Yo intento buscar un hueco si puedo para hacer algo especial o distinto, pero muchas veces no se puede y ni se quiere. Quieres cenar, tomarte unas cervezas y dormir hasta el día siguiente.

En general ha sido un proyecto bastante bueno y en el que por una vez hemos experimentado qué es ser el cliente y dar algunos palos en vez de que nos los den a nosotros.

Siguen quedándome muchos sitios de París que quiero visitar (como Vincennes) y otros nuevos que se me han añadido a la lista (como este). Y es que si París bien valía una misa para Enrique IV, para mí no sé si eso, pero sin duda vale mucho. De hecho ya escribí otro post con el mismo título hace un tiempo, cuando terminé otro proyecto allí y espero tener que volver a escribir otros más.


Por que ya sabéis que au revoir quiere decir hasta la vista. Hasta la próxima, París.