How to be a Brit

"Un auténtico nativo inglés no aprende ningún otro idioma. No es que hable el inglés muy bien, pero, al menos, tampoco es algo de lo que se enorgullezca. Sin embargo, está tremendamente orgulloso de no hablar ningún idioma extranjero. De hecho, la incapacidad de no hablar otros idiomas parece ser el mayor, si no el único, logro intelectual del inglés medio".
George Mikes. How to be a Brit.

Aquí estoy para hablar de este libro que seguramente sea el último de mi año lector. Ya sabéis que hacer recuento de los libros que uno ha leído a final de año es algo bastante vulgar. Yo prefiero hacerlo a finales de octubre, principios de noviembre. De hecho eso empieza también a ser un poco de populacho y debería pensar en hacerlo un poco como los americanos con sus fiestas, algo como el tercer jueves de noviembre siempre que haya habido al menos cuatro martes o cosas así. Ellos sí que saben.

Este libro me lo compré en mi último viaje a UK (siempre quise ir a LA, pero he terminado viajando mucho más a UK) a un sitio bastante inhóspito llamado Milton Keynes. Lo único atractivo de ese viaje podía haber sido ir a visitar Bletchley Park que estaba a unas cuantas millas de distancia de donde yo estaba, pero, debido a los horarios y demás, no fue posible.

La única hora que tuve libre la dediqué a buscar una librería para comprar la autobiografía de Bruce Springsteen. Voy a leerla en inglés y era bastante más barata en Reino Unido que en España. Y allí en la librería me fijé en este libro y tuve que comprarlo. Hice bien.

El libro es una compilación de tres libros bastante pequeños de George Mikes. Mikes es (o fue) un húngaro que emigró a Reino Unido después de la primera guerra mundial. El libro es muy divertido y está escrito con capítulos muy cortos sobre algún aspecto en particular de la forma de ser de los británicos y de sus peculiaridades. La verdad es que da en el clavo en casi todos sus análisis sobre la forma de ser de estos señores, al menos refleja bastante bien a muchos de los que conozco.

Además, el texto se encuentra acompañado de unas ilustraciones muy bonitas de Nicholas Bentley. Aquí os pongo una:

Es un buen libro para terminar un año lector. Un año con menos libros. Parece que finalmente voy poniendo un poco de cordura en mi vida y voy, poco a poco, saliendo de la enfermedad lectora. Hay que reconocer que esto es en parte por Pokémon Go y, lamentablemente, también por el trabajo que me deja menos tiempo libre. Pero, bueno, el análisis del año lo dejamos para otro post. A ver si encima ahora que escribo poco me hago spoilers a mí mismo...

En busca del cine perdido

"Porque lo bello no es sino el principio de lo terrible,
justo aquello que todavía podemos soportar,
lo admiramos porque él, indiferente, desdeña destruirnos.
Todo ángel es terrible".
Rainer María Rilke, citado en el libro.

Os voy a hablar brevemente de este libro que, tengo que confesarlo, compré por error. Yo creía que era un libro de Jean-Luc Godard, es decir, que era el autor y resulta que no, que es un comentario a sus Histoire(s) du cinéma que son una serie de documentales sobre el cine.

Yo pensaba que compraba un libro en el que Godard hablaba del cine y es un libro que habla del cine de Godard. Un lio. El caso es que me lo llevé en un viaje relámpago a Inglaterra por trabajo y cuando me enteré de que no era lo que yo creía ya estaba en el avión.

Así que le di una oportunidad y no me arrepiento. En este libro se habla de Godard, de su cosmogonia cinematográfica, de su gran pasión y de sus ídolos. Yo tengo que decir que sus películas no me gustan mucho. Es un poco como Garci, que es un pesado de tomo y lomo como director, pero que es un placer oirle hablar de cine.

Es un libro casi filosófico en el que se nos habla de sus compromisos éticos y estéticos. Así nos dice, por ejemplo, que "un Travelling es una cuestión de moral" que puede parecer exagerado, pero que nos hace ver cómo pensaba Godard.

Ahora este libro me ha creado la necesidad de ver las Histoire(s). A ver qué tal... yo creo que por lo que se cuenta en el libro sí que me van a gustar. Ya os contaré, o no... que últimamente me paso bastante poco por aquí.

The road to Little Dribbling

"The British are surely the only people in the world who have made a culinary feature of boiled cartilage and phlegm", (los británicos son, con toda seguridad, el único pueblo del mundo que ha conseguido que el cartílago y la flema hervidos sean una especialidad culinaria).
Bill Bryson. The road to Little Dribbling.

Aquí estoy de nuevo para hablaros de libros. Y no de un libro cualquiera, sino de uno del señor Bryson, lo cual es casi sinónimo de diversión e interés. Digo casi porque tiene un libro que se me hizo bola pétrea, el de breve historia de casi todo, pero -aparte de eso- todo lo que me he leído de él me ha encantado. 

Este libro es una continuación de Notes from a Small Island que ya comenté en el blog. Veinticinco años después recorremos otra vez Gran Bretaña de sur a norte. De una manera un tanto errática, hay que decirlo, pero casi en su totalidad.

Bill Bryson es un cascarrabias y tiene que ser bastante insoportable, pero sus libros son muy divertidos e intructivos y a la vez las aventuras que le pasan no le pasan a nadie. El libro empieza con un golpe que recibe de una barrera de parking al bajar y contiene equívocos desternillantes como cuando se enfada porque le dicen que no hay recinto culinario en un Mark & Spencer para, finalmente, enterarse de que está en un H&M. También cuenta cómo tiene prohibido ir solo al McDonald's después de una vez que terminó con treinta hamburguesas cuando tenía que pedir 5.

Bill Bryson es un americano enamorado de Gran Bretaña que muestra tanto el lado malo e incomprensible como la parte buena. Es una persona que añora la Inglaterra que conoció cuando llegó hace todos esos años y que en gran parte se ha ido.

Os pongo algunos párrafos (la traducción es mía):
"La primera vez que llegué a Birmingham nunca había visto una ciudad que fuera tan fea a propósito. De donde venía había muchísima fealdad, pero era en su mayor parte inintencionada. Esta parecía haber sido construida para ser fea, y vaya si lo era. El culpable era un señor llamado Sir Herbert Manzoni, planificador urbanístico desde 1935 a 1963, que pensaba que los edificios antiguos eran más sentimentaloides que valiosos y quería construir una nueva Birmingham. Él es el hombre que llenó la ciudad de circunvalaciones, pasos para peatones oscuros, enormes intercambiadores de transporte y torres de apartamentos de aspecto brutalista - en resumen, hizo de Birmingham un lugar tan horrible como se pudiera conseguir".

"¿No es increíble cuantísima gente en el mundo te odia? La mayoría de ellos nunca te conocerán y aún así no les gustas en absoluto. Toda la gente que programa software para Microsoft te odia, y también la mayoría de las que contestan al teléfono de Expedia. La gente de Trip Advisor te odiaría también si no fueran tan jodidamente estúpidos. Prácticamente todos los recepcionistas de hotel te detestan, al igual que todos los empleados de aerolíneas sin excepción. Toda la gente que ha trabajado en British Telecom, incluyendo algunos que murieron antes de que nacieras, te odian. BT emplea a enormes equipos de personas en la India sólo para odiarte, Pero nadie, absolutamente nadie, te odia tanto como la gente que hace las paradas de autobús inglesas. No tengo ni idea de por qué, pero su deseo más imperioso, el único pensamiento que les anima cada día de su vida, es asegurarse de que ningún usuario de una marquesina de autobús en Reino Unido pueda experimentar un solo momento de confort".
También nos habla del gran confort que le proporcionan todas esas sociedades y asociaciones de cosas absurdas. "En cuanquier momento en el que estoy decaído, cuando estoy tentado de pensar que la vida no tiene sentido y está vacía, voy a una página web de esas sociedades y me doy cuenta de lo enormemente interesante que es mi vida". Y es que hay sociedades hasta para la apreciación de las rotondas.

En fin, un libro muy, muy recomendable como casi todo lo del señor Bryson.