Los últimos del año

Mi primer post del año y va sobre... ¡Libros! Ya, ya sé que estáis que no cabéis en si de vuestro gozo. Lo sé, lo sé, es difícil no ponerse contento cuando se habla de libros, así que vamos al lío. En Navidad Anniehall, que es más buena que el pan, me regaló dos libros. Trabajos Forzados de Daría Galateria y Un español frente al holocausto de Diego Carcedo. Me los leí la última semana del año mientras Anniehall disfrutaba de su solterismo y hacía roscones.

El primero es un libro que narra en capítulos breves lo que hicieron varios escritores para ganarse la vida aparte de escribir. En algunos casos el trabajo les servía de motivación, les daba estabilidad o les apartaba de sus obsesiones. En otros casos eran trabajos de supervivencia y les inspiraron para sus escritos.

Es un libro muy entretenido. El único problema que le veo es que a la mitad de los señores que aparecen en él yo no los conocía de nada. Culpa mía, por supuesto, pero eso le quita un poco de mitomanía al asunto. No porque las vidas de esos señores no sean interesantes, pero es más difícil conectar con alguien que no conoces. El otro punto es que puede hacerte interesarte por su obra.

Al ser la autora italiana, hay varios italianos que serán de lectura habitual en Italia, pero que yo no conocía como Italo Svevo, Carlo Emilio Gadda u Ottiero Ottieri.

Hay otros que no me sonaban de nada como Bruce Chatwin, Jean Giono o Blaise Cendrars. Y hay otros que me sonaban todo como Maxim Gorki, Jack London, Dashiell Hammet, Raymond Chandler, George Orwell, Charles Bukowski, Boris Vian, André Malraux, Franz Kafka, Lawrence de Arabia, Céline, Saint-Exupéry, T. S. Elliot...

Ya os digo que está bastante bien. Claro que algunas anécdotas son conocidas y otras no son ni anécdotas, pero es bastante entretenido. Además, es de la editorial Impedimenta lo que es garantía de cuidado. Páginas suaves, tipos fantásticos y edición cuidada. Todo eso que pierdes en un ebook. Os lo recomiendo.

El segundo es sobre Ángel Sanz Briz, el delagado de negocios de la embajada de España en Hungría que salvó a miles de judíos durante la segunda guerra mundial. Este señor es un perfecto desconocido en España, aunque es el único español que tiene el título de justo entre las naciones otorgado por Israel igual que Schindler, mucho más famoso.

Para mí el libro tiene un problema y es la mezcla entre hechos y verosimilitud. Este señor no escribió sus memorias y en vida casi nadie supo en España de sus hazañas, así que éstas han sido reconstruidas a través de relatos de terceros. Esto es un problema cuando cuenta lo que hace cuando está él solo o con su secretaria o con otras personas que desaparecieron después de la guerra. ¿Cómo sabe que el día en que quemaron los libros en Budapest, este señor estaba en la ventana cntemplándolo y el pelo se le agrisó por las pavesas que volaban y entraban por el balcón abierto? Es pura ficción. Ficción verosímil, pero ficción. Eso me parece un poco peligroso en un libro que no es una novela, sino un relato de lo que sucedió. Pero a lo mejor es que soy un poco pejiguero. No sé si os acordáis de lo que comenté sobre HHhH. Allí el autor sufría por no inventarse nada, aunque lo hacía y te advertía o no, pero era parte del juego. Aquí no hay juego.

Por supuesto que la historia de este hombre en ese momento es impresionante, de una entereza y una humanidad incuestionable. Hay que recordar, por ejemplo, que pagó de su propio bolsillo el alquiler de los pisos de los refugiados y la comida y cuando se fue les dejó todo el dinero que tenía en su cuenta a los que se quedaron. Todo un ejemplo de valentía y entereza.

Otra cosa del libro es su leísmo (plaga de nuestro país) y algunas frases que no se entienden. De lo primero frases como: "Dos días más tarde, Sanz Briz recibió la noticia de que los deportados con carta de protección españolae estaban en la estación de un pequeño pueblo fronterizo en espera de otro tren que les devolviese a Budapest. Tres empleados de la legación les estaban esperando cuando tras otras 48 horas de espera, flacos y harapientos, descendieron en la estación Nyugati para llevarlos a una casa protegida en la calle Pannonia".

Una frase que yo no entiendo (y con leísmo): "En sus consultas siempre introducía alguna frase que le dejase a cubierto. Pero, aún así, era difícil que si se extralimitaba y surgía algún conflicto, en Madrid nadie iba a defenderlo". ¿Qué quiere decir que nadie lo iba a defender o que sí? Porque dice que era difícil que nadie fuera a defenderlo. El sentido lo entiendo, por supuesto, pero un poco más de cuidado tampoco está de más. De nuevo digo que yo no estoy libre de pecado y que escribo fatal, pero no es mi profesión ni me pagan por escribir estas tonterías. Yo pido un poco más de cuidado a quien utiliza la escritura como forma de vida.

En fin, he sabido más cosas de un personaje que ahora saldrá un poco más a la luz gracias a la serie que han puesto en la 1 sobre él y que creo que está basada en este libro. Yo no la he visto, la verdad sea dicha. Se lo recomiendo a quien le interesen este tipo de libros, quiera saber un poco más de la posición de Hungría en la IIGM y quiera saber cosas sobre Sanz Briz. Desde el punto de vista literario y de rigor, ya es otra cosa.

Ahora me estoy leyendo The Better Angels of our Nature y estoy flipando. Ya os lo contaré más cosas en otro momento que hoy os veo un poco empachados de tanto turrón y roscón!




9 comentarios:

  1. ¡Feliz año literario!
    Siempre es difícil abrir con el primer post del año, pero el tuyo ha sido un éxito.
    Lo de los leísmos me enerva, menos mal que a nosotros nos pagan por escribir en inglés pero ya se sobreentiende que puede ser mal ;)
    Esta Navidad me he leído 3 libros, pero ahora estoy de descanso, tenía un ansia viva después de estar encadenada al mismo durante 3 meses.

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  2. Pues nada, Eliahh, sigue con el ansia viva que eso siempre es bueno. Por cierto, has probado la página de papyrefb2.net desde el kindle? Funciona muy bien.

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  3. Que no falten los libros este año, para empezar y para terminar, y sean buenos o malos... bueno, mejor buenos, pero a veces da igual para el que tiene casi mono de lectura. Pues eso, feliz año lector

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  4. ¿que a Sanz Briz no lo conoce nadie?...En Vetusta tiene una plaza y una estatua.
    Gonzalo en vago

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  5. Pues sí, Miguel, son buenos propósitos para este año y para cualquier momento.

    Gonzalo, me parece estupendo que tenga una plaza y una estatua, pero a cualquiera que le preguntes por alguien famoso por salvar judíos, fuera de Zaragoza, tengo dirá que Schindler y de Ángel Sanz Briz pocos sabrán de su existencia. Ni siquiera pudo asistir al homenaje del Estado israelí porque el gobierno franquista no le dejó.

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  6. No te he leído en profundidad, te repasaré estos días, pero solo decirte que es muy chachi leer blogs donde se hable de libros en abundancia.

    Y después del cursi-comentario, feliz añooooo xD

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  7. Hola, ND. He leído Trabajos forzados hace un par de meses y muy de acuerdo contigo en todo. Muchos autores parecen inventados, a mí tampoco me suenan de nada. Pero yo pienso que están elegidos justamente por sus otras profesiones. Y es verdad que es entretenido. Sin embargo, no me ha gustado nada cómo está escrito ¿Tal vez la traducción?

    Y, cuánta razón tienes: la editorial es maravillosa (de hecho, yo lo compré porque me encantó el libro - objeto - en sí).

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  8. Pues se me había pasado comentarlo, pero ya que lo mencionas, la verdad es que comparado con otros libros de Impedimenta su valor literario es escaso. Entretiene, aprendes cosas, pero no es los momentos estelares de la humanidad de Zweig ni historia universal de la infamia de Borges ni de lejos.

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