15 para 2015

Para empezar con buen pie el año nuevo (o salir mejor de éste) voy a intentar hacer una lista de quince buenos propósitos para 2015:
  1. Ya lo dije el otro día, volver al blog. Publicar más o, mejor dicho, publicar. Y hacerlo con cierta regularidad.
  2. Seguir yendo al gimnasio al menos dos días a la semana. A ver si me deja la ciática y puedo empezar a cumplirlo cuanto antes.
  3. Dar menos voces. Sobre todo a los niños.
  4. Planificar mejor las comidas y acordarme de sacar las cosas del congelador a tiempo. Este año ha sido un poco desastre en eso.
  5. Hacer la prometida limpieza de libros. ND hizo los suyos hace ya no sé cuánto y tengo mi parte pendiente.
  6. Hacer todas las semanas al menos una receta de los mil libros de cocina que tengo por casa.
  7. Retomar el pan que lo tengo muy abandonado y me acaban de regalar un libro nuevo de panes.
  8. No interrumpir a la gente cuando habla ni dar por sentado lo que van a decir antes de que empiecen a hablar. Éste va a ser de los más difíciles de cumplir, ya os lo digo, porque es uno de mis peores defectos.
  9. Centrifugar menos (y éste no me lo creo ni yo directamente).
  10. Ver a toda esa gente con la que tengo unas cañas pendientes y con la que me encanta estar pero no sé por qué no veo nunca (hola). Maldita rutina.
  11. Hacer ese viaje pendiente con ND antes de que nos caduque la smartbox, que me lo veo venir.
  12. Seguir con el Proyecto Agatha e intentar hacer hueco también a otras lecturas.
  13. Dejar de cogerme disgustos por las cosas que sé que no van a cambiar.
  14. Acometer por fin mi proyecto de llenar una pared de la casa con fotos nuestras o al menos empezar con unas pocas para ir completando poco a poco.
  15. Ir más al cine.
Acabo con el final de Cuando Harry encontó a Sally, que también es en fin de año, con una tontería que dice Billy Crystal al final que me gusta (nunca es mal momento para esta película).

Para que en 2015 recordemos a los que hemos olvidado. O algo así.

El libro de los vicios

Pues este ha sido el último libro de este año de penalidades del club de lectura. Y la verdad es que, para qué engañarnos... hace honor al resto y ha sido un petardo de libro cuya única virtud es que es corto.

Bueno, es corto en páginas, pero la verdad es que se estira como un chicle y no parece que uno avance en la lectura. Es un pan sin sal. Describe la vida de un intelectual, suponemos que él mismo, y de la gente que lo rodea a través de capítulos breves, cada uno de ellos dedicados a un vicio. O eso he entendido yo.

A lo mejor la idea está bien, pero desde luego que el desarrollo de la misma es bastante aburrido. Quizá con humor y mala leche el libro hubiera ganado mucho. Aunque no sé por qué me parece que el autor cree que es eso lo que ha escrito: un libro corrosivo. A lo mejor en Alemania es el no va más de la ironía y la mala leche, pero en España no pasa de un pobre (y aburrido) intento de un señor aburrido de contarnos sus aburridas experiencias.

He de decir que hubo un momento más o menos a mitad del libro en el que pensé que podía empezar a gustarme, pero solo duró un capítulo y es un momento en el que todos los amigos y personajes de la novela se juntan en una fiesta y de alguna manera le da algo de sentido a lo que hemos leído antes, pero no, luego no sigue por ahí y cada mochuelo vuelve a su olivo.

Hay algunos párrafos abracadabrantes como, por ejemplo, este: "Últimamente, dije yo, he reflexionado a menudo sobre la técnica, sobre cómo crea comunidades y reduce todo lo apartado y aislado del mundo, todo lo remoto y solitario, a la categoría de oscuro. Por su culpa, proseguí, la gente está permanentemente en contacto, siempre poniéndose al día sobre su estado de ánimo. A través de la técnica, todo se psicologiza. La técnica, añadí, facilita el terrorismo de la intimidad que nos acecha por todos lados: en el tren, todo el mundo se quita los zapatos, la gente practica el jogging por la calle, se han derribado hasta los últimos restos de la separación entre lo público y lo privado". Ahora resulta que la técnica hace que te quites los zapatos en el tren o que practiques jogging...

Otro: "a menudo he pensado que los padres que van a los cafés y bares con los hijos los llevan sólo para evitar que las demás personas se acerquen fumando unas a otras, ya que ellos, una vez extinguida la pasión, les envidian que, estando sin descendencia, se acerquen en efecto unas a otras, de modo que se dedican a convertir los bares, que antaño habían sido siempre lugares de secretos oscuros, ligoteos obscenos y frivolidades desatinadas, en parques infantiles". En fin, yo no quiero estar en un bar con gente fumando, pero de eso a llevar a mis hijos para que la gente no fume...

Nuevamente es fascinante leer las reseñas en algunos periódicos de este libro. Si queréis podéis leer alguna aquí, aquí y aquí. Ya veis que todo es fantástico, que es un escritor mordaz que pone de relieve las absurdas formas en las que se nos presenta la vida social y con una gran capacidad de observación y de crítica social. ¡Paparruchas! Este libro es un petardo en el que cualquier cosa que pasa es aburrida, empezando porque cada personaje tiene un nombre más largo que un día sin pan y que se repite hasta la extenuación. Si os adentráis en este libro frases como "mi amigo dedicado con éxito a algo relacionado con la cultura" o "la mujer que me conoce bien" se repetirán hasta la saciedad, hasta que ya pierden el sentido y lo único que quieres es que se acabe el libro.

Tendréis otras reseñas con más jugo en los blogs de Juanjo, Bichejo, Paula y Carmen. Y os recuerdo que podéis escuchar los podcast del programa en la página del club o en el lateral del blog.

Feliz Navidad

Ya sé que escribo muy poco, debería encontrar más huecos e intentar contar más chascarrillos de mi vida o intentar hacer algún post más de ingeniería para dummies o sobre la vida en general. Al final hablo de libros y de muy pocas cosas más. Pero la verdad es que no me da la vida. Trabajo más y tardo más en ir y volver del trabajo y el blog... bueno, hay cosas que me gustan más como estar con mi familia o leer. Incluso ver la tele por la noche cuando ya estoy agotado. De todas maneras haré mi propósito de enmienda e intentaré escribir más este año. A ver si es posible, aunque nos cambian de oficina y eso supone más tiempo de viaje cada día.

En fin, lo que yo quería era desearos una feliz navidad a todos y que el próximo año venga cargado de cosas buenas para todos vosotros. De momento la lotería no nos ha tocado, pero era de esperar.

Os dejo un villancico y sed felices en la medida de lo posible:


Y yo, Annie Hall, me adobo aquí abajo para sumarme a los buenos deseos: FELIZ NAVIDAD A TODOS y también a los buenos propósitos, voy a intentar escribir más, o sea, algo, a ver si entre los dos revitalizamos el blog.

Y como no quiero ser menos os pongo otro villancico. Me encanta la navidad.


La urna rota

"Pese a que estamos en un entorno plural y los fenómenos son complejos, ni todos los enfoques ni todas las soluciones son equivalentes. Nuestra sugerencia es doble: fomentar la participación en política y, al mismo tiempo, tratar de que esta esté bien informada a la hora de tomar decisiones. Hace falta participación porque hay mucho que hacer. [...] Estas instituciones pueden cambiarse si los ciudadanos así lo queremos. Podemos, por tanto, tener líderes distintos, con competencias y comportamientos diferentes".
La urna rota.

Me he leído este libro aprovechando, una vez más, la oferta del día de Amazon. No sé qué va a ser de mí cuando sea viejo, pero ya me veo recortando los cupones de las revistas y terminando en algo parecido a extreme couponing con la casa llena de rollos de papel higiénico o tubos de pasta de dientes. Es ver una oferta y allá que voy...

Bueno, tampoco es tan así. Tiene que llamarme por algo porque si no no suelo caer.

Este libro es de politikon, que es un grupo de gente a los que alguna vez he leído en su blog y a veces he intentado seguir en twitter, pero he tenido que desistir. Todo lo que cuentan me aburre sobremanera y los considero unas personas bastante 'ombliguistas' y maximalistas. De todo saben y para todo tienen solución. La socialdemocracia es el remedio de todos los males. Bueno, es simplificar un poco, pero tampoco tanto.

Así que por un lado cogí el libro con ganas y por otro con recelo. Y he de decir que es un libro bastante bueno. Presenta los problemas que tenemos o que pueden presentar los distintos tipos de representación, de modelos electorales, de partidos políticos y de métodos de elección de líderes.

Es muy interesante ver cómo afectan unas partes a otras. Cómo el tipo de circunscripción o forma de elección configura el modelo representativo. También opinan, como yo, que una sociedad enferma tendrá representantes que sean su reflejo.

Es de imaginar que España no sale muy bien parada. Lo que se refiere a partidos políticos y cargos políticos asociados en caso de victoria es el gran problema. No así a su parecer el funcionariado que es en general bastante honrado. Puedo compartir en parte lo que dicen y es cierto que aquí los funcionarios no te piden sobornos o coimas por adelantarte en una cola o proporcionarte un servicio. También abogan por un funcionariado que tenga incentivos en función de la eficiencia. Aparece el 15M y su parte positiva y negativa.

Os pongo algunos párrafos:

"Necesitamos mejorar nuestros mecanismos de toma de decisiones, pero estas mejoras no pueden bajo ningún concepto pasar por alto el hecho de que es imposible encontrar una solución totalmente consensuada a cualquier problema que se le plantee al conjunto de la sociedad. Y es imposible independientemente del medio que intentemos emplear para ello, técnico o deliberativo. Esta es la idea capital de la cual se deriva la imposibilidad de encontrar una alternativa a la democracia. Si además queremos que en esta democracia las minorías organizadas no tengan más fuerza que las mayorías difusas, el sistema representativo es superior al directo"

"Nosotros abogamos por un debate mejor informado, una forma de debate basado en la evidencia, que evite las discusiones en torno a intuiciones u opiniones, que como comprobamos a diario, son discusiones que no van a ninguna parte. Es imposible. Un debate sin evidencias jamás se resuelve; lo normal es converger hacia un punto en el que dos intuiciones plausibles arrojan conclusiones opuestas. En ese punto los debates se encallan. Las ciencias pueden facilitar el debate público y mejorarlo por distintas vías. Por un lado, pueden proporcionar información veraz y centrar la discusión en aquellos puntos donde existe verdadero conflicto o incertidumbre, que es donde los criterios personales tienen sentido y valor. Al mismo tiempo, las ciencias pueden proporcionar las herramientas, las reglas y el lenguaje necesarios para un debate constructivo distinguiendo hechos e hipótesis, razonamientos lógicos y falaces, y en definitiva, haciendo posible que atribuyamos a cada argumento el valor que merece a tenor de la evidencia disponible".

Esta última parte de la evidencia me ha gustado bastante. Proponen para cuando se pueda tomar decisiones basadas en experiencias a pequeña escala. Experimentos en los que se comparen la bondad de una alternativa frente a otra así como los distintos resultados previstos e imprevistos.

Por hablar de lo que no me ha gustado, creo que, como es habitual, no ha habido correctores editoriales y eso se nota: frases como "El mecanismo debería ser tan automático (y a prueba de interferencias):" , "saber si el préstamos que financió", "la gran flexibilidad de la que gozan los políticos en para nombrar y despedir", "Desde el primer momento, casi como declaración de principios, es que no existe algo así como un interés general identificable. Hemos asumido como punto de partida que la sociedad es plural, compleja y conflictual". Eso me pone de muy mala leche, pero es algo habitual y este libro, con no estar revisado, no es una excepción en cuanto a errores de edición.

Yo lo recomiendo para tener una visión de los pros y contras de los distintos sistemas electorales y de la situación española.



Otro año del club de lectura

Este fin de semana tenemos jarana en el club de lectura. Otorgamos nuestros famosos premios naranja y limón, cuando os escribo esto todo está en el aire, aunque para qué negarlo... tengo muchas posibilidades de llevarme el premio limón. En nuestro club pasan cosas inesperadas y mientras hay partido hay esperanza.

Fieles a nuestro sobrenombre de club de tortura hemos pasado un año anegados en libros insufribles. Tanto que yo me imaginé a mí en un futuro teniendo que enfrentarme con miedo cada mes a un nuevo... desafío. Y por primera vez hice mías las sabias palabras de Mirichán "¿por qué os hacéis esto?".

Y sí, es una buena pregunta. En términos generales nos lo pasamos muy bien y esa es la principal razón. Hay risas aseguradas incluso, o tal vez por eso, cuando estamos sumidos en el pozo de la desesperación lectora. Siempre llega un whatsapp que te hace sonreir. Es curioso, porque ese primer whatsapp desata una serie de conversaciones que pueden salir por cualquier lado. Puede que todos estemos de acuerdo en que es un bodrio o que unos digan que están encantados y otros horrorizados. Lo último es lo más habitual.

Este año nos hemos enfrentado a todos estos libros:
  • El cero y el infinito
  • Noche salvaje
  • La casa de la alegría
  • Joyland
  • El héroe discreto
  • Momentos estelares de la humanidad
  • Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie
  • El libro de la señorita Buncle
  • Lugares donde se calma el dolor
  • La posibilidad de una isla
  • El sentido de un final
  • La larga marcha
  • El libro de los vicios
 No os los voy a resumir, en los distintos blogs tenéis las reseñas por si os apetece adentraron en las profundidades del alma humana. Sentimientos encontrados, pero sobre todo desesperación y sufrimiento lector. Creo que el único que ha salido bien parado es el cero y el infinito de Koestler. Todos los demás han tenido acérrimos detractores. Para los premios naranja y limón hemos decidido ordenarlos por orden de gusto, del que más nos ha gustado al que menos, de manera que se suman los puntos de todos y el que queda el primero es el premio naranja y el que queda el último es el premio limón.

No os voy a negar que la competencia más descarnada es por el premio limón. Volviendo a mirar la lista me dan escalofríos. Ha sido realmente revelador ver la dura competencia para elegir al peor. Y en mi lista hay libros que no me han gustado hasta en el número 4. Eso da una idea de cómo está el nivel a la hora de elegir libros en el club.

Así que hemos decidido un nuevo método de elección de libros que es por sorteo puro y duro. Cada uno elegirá 3 libros, se meterán en una bolsa y se irán sacando los 12 libros del año. Quedarán 3 sin elegir (yo apostaría porque van a ser los mejores) así que es una mezcla de imposición dictatorial y de azar. Bueno, eso es lo que era cuando empecé esta entrada. Ahora mismo no se sabe cómo será la elección de los premios. Y es que el club, además de para leer, da para mucho más.

Yo no sé si será por las tragedias que vivimos juntos o por casualidad. Lo que sí que sé es que por suerte estamos juntos en esto. El club de lectura nos ha proporcionado muchas más alegrías que tristezas y nos hemos hecho más amigos. Es cierto que tenemos el blog olvidado y hace eones que no escribimos más que las reseñas, pero por otra parte hemos empezado con el podcast que también nos está dando muchas satisfacciones.

El saldo total es positivo. Lo que pasa es que a mí esto de elegir libros tan horrorosos me recuerda al chiste ese del señor que decía: ―A mí lo que me gusta es jugar al póker y perder.
―¿Cómo que perder? Será ganar...
―Bueno, es que eso ya tiene que ser la hostia leche.

Pues eso, que estar en este club y encima leer libros buenos ya sería pedir demasiado. Aunque sí que podríamos pedir que al menos la mitad de los libros no fueran detestables...

Cosecha Roja

"¿Bebes?
 —Solo cuando puedo".
Dashiell Hammett. Cosecha Roja.

Pues para quitarme el mal sabor de boca del libro del club me he refugiado en lo que sabía que no iba a fallarme. En la novela negra y en Dashiell Hammett. Hace una semana pusieron de libro barato del día la colección de Hammett de novelas y relatos del  agente de la Continental y, a pesar de habérmelos leído todos, me lo compré. Y es que Hammett es buenísimo.

Cosecha Roja lo tengo en papel y ya me lo había leído hace... bueno, hace muchos años. En su momento la edición que me leí era de Alianza Editorial y esta recopilación es de RBA. No sé si es la misma traducción o no.

La historia es bastante simple. Se trata de un detective al que contratan en un pueblo, Personville, y que cuando llega se entera de que la persona que le ha contratado acaba de ser asesinada. Decide quedarse e investigar a la vez que el padre del asesinado y dueño acogotado del pueblo decide pagarle para que limpie el pueblo de criminales.

A partir de ahí se lía, claro. Y seguimos una escalada de actos de venganza, represalias, asesinatos y descomposición que te engancha desde el primer momento aunque ya te lo hayas leído y te vayan viniendo flashes mientras lo relees.

Los diálogos son buenísimos. La toma de partido por el agente es inmediata a pesar de ser un tío con bastantes sombras y una manera de actuar bastante poco ética. Él lo achaca a esa ciudad a la que todos llaman Poisonville que va corroyendo el alma de sus habitantes y los lleva al mal.

Unas cuantas frases de pura novela negra:

"—Qué mono —dije.
 —Sí —coincidió el hombre de gris—, igual que un cartucho de dinamita".

 "—En realidad no estaba actuando. Al verme en peligro, ante la perspectiva de la horca, ella no... ya no me parecía tan importante. No podía, sigo sin poder... entender del todo... por qué hice lo que hice. ¿Sabes a qué me refiero? De alguna manera eso hace que todo el asunto, y yo incluido, resulte de lo más rastrero. Todo el asunto, desde el principio. No supe decirle más que algo carente de sentido como: —Así son las cosas".

"—De manera que así es como trabajáis los detectives científicos. ¡Dios mío! Para ser un tipo entrado en años, amargado, terco y cebón tienes la manera de hacer las cosas más confusa que he visto en mi vida. 
—Los planes están bien a veces —dije—. Y otras veces va bien remover las aguas, si eres lo bastante duro para sobrevivir, y mantener los ojos abiertos para ver lo que quieras cuando salga a la superficie.
—Creo que eso bien vale otro trago —dijo ella".

 "Tenía todo el aspecto de estar diciendo la verdad, aunque con las mujeres, sobre todo las mujeres de ojos azules, eso no siempre significa mucho".

 "Era un anciano amable y educado que albergaba tan poca cordialidad como la soga de un verdugo. Los listillos de la agencia decían que era capaz de escupir carámbanos en pleno julio".

 "Está muy bien eso de que la Agencia tenga normativas y reglas, pero cuando estás trabajando en un caso tienes que hacerlo como mejor puedas. Y cualquiera que venga a Poisonville cargado de ética se encontrará con que se le queda oxidada".

Bueno, pues eso, que después de varios libros decepcionantes hay que ir a lo seguro. Y Hammett es un acierto seguro. Siempre.



Mucho lerele y poco lirili


Pues sí, amigos, ya he hablado con mi jefe y ya he recibido mi subida de sueldo. Pero como habréis adivinado por el título no me ha dejado muy contento. El caso es que me esperaba más. Sí, está muy bien el sentirte integrado, el ser parte de un buen equipo, el llevarte bien cn los compañeros, pero al final todas las horas extras, los días llevándote el ordenador a casa, el estar pegado al móvil por si llega un correo, las vacaciones sin desconectar y demás no se compensan solo con palmadas en la espalda y buen rollo con los compañeros.

Como comentaba Newland en el whatsapp del club de lectura (no referido a mí, pero eso da igual), she works hard for the money:


Así es amigos. Trabajamos por el dinero y cuando sientes que no te merece la pena los extras que haces por lo que recibes se puede empezar a fastidiar el asunto. De momento no es mi caso. Estoy aprendiendo mucho y me noto más seguro y más confiado que cuando entré. También venía de un despido, así que la seguridad no andaba muy allá, claro.

Poco a poco me voy haciendo una foto mental de quién es quién, me van conociendo en otros departamentos, yo les conozco a ellos... en fin, que va siendo un poco más mi territorio.

En la reunión, mi jefe me dijo que estaba encantadísimo conmigo, que había demostrado muchas cosas y que estaba por encima de las expectativas que se había hecho cuando mi anterior jefe me recomendó para el puesto cuando se fue.

Peeeero, siempre tiene que haber un pero, que aún me quedaban cosas por demostrar. Eso es cierto, claro. Es cierto que no he tenido situaciones súper comprometidas o que no dirijo un equipo muy grande. Y que tengo que seguir aprendiendo y mejorando, pero eso es inherente a cualquier puesto de trabajo, o al menos a los que yo he tenido. Por primera vez en mi vida me han dado cursos de 'management' y de 'team building'. Voy entendiendo los números que subyacen bajo los presupuestos y la estimación de horas.

Vistas las cosas, tiene razón y tengo que crecer en responsabilidades, conocimientos, habilidades y aptitudes (que se noten los cursos). Eso no lo dudo. La brecha aparece cuando comparas lo que tú ofreces (o crees que ofreces) y lo que recibes (o lo que crees que recibes). Yo creo que lo que he demostrado da para más lirili y mi jefe cree que no.

En fin, que es lo que hay. ¡Qué mas quisiéramos que ganar lo que creemos que nos merecemos! De todas maneras, desde que me despidieron hace año y medio (cómo pasa el tiempo) hasta hoy mi sueldo ha subido un 20%, así que tampoco puedo quejarme mucho. Gano más, trabajo más, vivo mejor y más contento. Claro, que un poco más de alegría nunca le viene mal a nadie, ¿verdad?

La larga marcha

Pues aquí estamos a primer día de mes para hablar del libro del mes. Bueno, yo este mes voy a hablar poco porque por primera vez en treinta y pico libros no he conseguido acabármelo.

Mira que hemos leído mierdas y siempre me he acabado el libro. Bueno, con este no he podido. Eso no quiere decir que sea el peor libro que hemos leído en el club, pero sí quiere decir que mi capacidad de aguante merma y la capacidad de sufrimiento es limitada. Mucha, sí, pero limitada.

Así que no os puedo hablar más de lo que no me ha gustado de este libro y no os puedo decir si mejora o no. Este señor Chirbes tiene mucho predicamento últimamente y le dan premios por doquier. Yo sólo he intentado leerme este libro suyo y no volveré a darle ninguna otra oportunidad, por supuesto.

Si juntaras en una coctelera las cosas que me repatean más a la hora de leer, las mezclaras y las vertieras sobre un libro, seguramente saldría algo así. Algo como la larga marcha.

Párrafos interminables, historia no lineal con personajes que no sabes cómo encajan o si lo hacen. Descripciones que me hacían querer arrancarme los ojos para acabar con el sufrimiento. Estereotipos tras estereotipos...

Yo os lo podría describir como una especie de Muñoz Molina con todo lo malo de Muñoz Molina y sin nada de lo mucho bueno de Muñoz Molina. Es igual de ameno que leerte la guía de teléfonos. Bueno, no, no sería justo. Me he pasado con la pobre guía.
"Rasgos y gestos formaban una unidad que podía definirse con la sola palabra propietario: de la casa y los muebles, de los animales y los campos, de todo cuanto se movía en una geografía que era rigurosamente suya, que, como la semilla que había dado vida a sus hijos, había salido de dentro de él y se había derramado hasta un límite preciso que aparecía marcado en escrituras y partidas de nacimiento y también en algo difuso que era como un envoltorio que lo abarcaba todo, que estaba alrededor y por encima de todo, que era más que todo a pesar de que no fuera nada, sino un modo de entender y mirar, de mover la mano para levantar la pata de una vaca que se había herido, de hacer girar el brazo frente a sí, señalando lindes y accidentes orográficos, de sentarse sobre la banqueta a gozar del calor que desprendía la leña en el ámbito de piedra de su sólida chimenea".
Pues eso, que podría definirse con una sola palabra, pero ya si eso lleno una página.

Y el caso es que parece que, oh, sorpresa, en el club ha gustado.

Yo podría decir que no lo entiendo, pero el caso es que ya me voy haciendo a la idea. Soy otro tipo de lector. Desde luego este libro podría explicar perfectamente por qué me estoy alejando de la novela. Si es por libros como este, cuanto más lejos mejor. Con libros así, para mí mejor que se acabe la novela, la verdad. Me parece otra cosa. Ya lo he comentado con los del club. Para mí es como ver una mierda de Tapiès después de haber visto a Velázquez. Siento mucho decir que seguramente me leería antes las memorias de Belén Esteban que otro libro de este señor (espero que ninguna de las dos situaciones tenga que presentárseme). No puedo imaginármelo más que ante su mesa de trabajo viendo cómo meter un adjetivo más o describir usando más frases absurdas. Así, en plan ¿a que no hay huevos de escribir diez páginas sin un punto y aparte? ¿A que no se puede ser más rollo? ¡Venga, vamos a intentarlo!

Voy a parar porque al final me caliento y no es plan. El señor este no tiene la culpa de lo mal que lo he pasado leyéndome un tercio de su libro. Diría, y con razón, que, si no me gusta, más tonto soy por seguir leyéndolo. Y tendría razón. Así que con gran dolor de mi corazón tengo que decir que el club ha podido conmigo.

Hasta ahora era un poco como ese protagonista de películas que sabe que le van a crujir pero sigue aguantando la paliza y que cuando todos le dicen que paren, él sigue levantándose una y otra vez. Pero todo tiene un límite y a todo cerdo le llega su San Martín. O en mi caso su Chirbes. Aquí me podéis ver en mi sufrimiento. En vez de palos imaginaros un libro y cómo me levanto una y otra vez hasta que me quedo ya tirado:


Tendréis alguna reseña más currada y menos resentida en los blogs de Carmen, Bichejo, Newland y Paula. Os aconsejo que leáis sus reseñas mucho mejores que la mía. Sin duda.

El terror

Os habréis preguntado, curiosos visitantes de este blog, que qué es lo que pasaba porque ya no actualizamos ni siquiera hablando de libros que es un poco el comodín que nos queda para no echar el cierre. Pues la razón es que me estaba leyendo este libro de Dan Simmons que es prácticamente eterno. Son como ochocientas páginas que se tardan bastante en leer. Este es uno de esos libros de oferta del día de Amazon que me embaulé.

Y es que parece bastante interesante, al menos para mí. Libro sobre expediciones polares, basado en la expedición perdida de Franklin. El Erebus y el Terror, dos barcos que hicieron historia en la exploración polar... además por lo que se ve en la reseña es una historia de terror.

Además si váis por ahí a leer reseñas, lo ponen por los cuernos de la luna como el colmo del entretenimiento, el suspense y el miedo.

Ya digo que tenía todo para ser un libro de esos que enganchan, pero me lo he leído a puro huevo por cabezonería. La verdad es que es aburrido y pesado a más no poder. Tan es así que casi pienso que es una pena no haberlo elegido para el club de lectura porque sin duda es carne de nuestro club más tortuoso.

Es cierto que la investigación histórica es sensacional y cada uno de los momentos de la historia de los que se tienen noticia está reflejado en el libro. Se menciona a todos los tripulantes, sus familias, su pasado y se enlaza con lo que se sabe gracias a otras exploraciones posteriores. La verdad es que en ese aspecto es casi un libro de historia.

El problema viene con que es una historia que parece contada a tiempo real. Es lentísimo. Sobran quinientas páginas y no exagero. Es exasperante y muchas de las cosas que te cuenta o que les pasan a los protagonistas no son especialmente interesantes. Además el terror es poco terrorífico. Hay una criatura que va haciendo una escabechina entre la tripulación, pero tampoco es que te encoja el corazón. Seguramente tenga que ver con lo anodinos que te resultan los personajes y la narración. Al final te da un poco igual que la bestia los mate. Solo piensas que eso te acerca al final del libro.

En fin, tampoco voy a daros mucho más la brasa. Seguramente sea un libro ideal para otro tipo de lector. Podría decir que a lo mejor al que Joyland le haya parecido entretenida este libro a lo mejor le parece interesante. No sé. Lo digo por decir, la verdad. No se me ocurre a quién este libro le pudiera parecer interesante.

Del final no os voy a hablar, pero ahí ya aparece mitología esquimal y otra serie de cosas que espero que os echen para atrás si aún estáis interesados en este libro. Primer libro del quinto año Kindle y espero que poco premonitorio por que si no me espera un año estupendo...


P.D: estoy leyendo el libro de Chirbes del Club de Lectura y sí que puedo adelantar que va a ser un año durísimo.

Cuarto año de kindle

¡Cómo pasa el tiempo! Te lees unos cuantos libros y ya toca hacer repaso anual. Ya sabéis que yo en mi excentricidad no hago el repaso al final de año, sino desde que me compré el kindle y decidí escribir reseñas de todos los libros que me leía.

Gracias a eso el blog no ha muerto porque, seamos sinceros, ya casi solo hablo de libros.

Respecto a mi cruzada sensata de leer menos, pues lo he conseguido. Leo menos. Lo que pasa que no estoy satisfecho porque no es porque haga otras cosas que me puedan apetecer más, sino porque el trabajo me quita más tiempo, lo cual tampoco está bien, pero es lo que hay.

Así que si toca hacer propósitos para el próximo año, debería decir que quiero leer más o menos lo mismo que este, pero con tiempo para otras cosas. Ya veremos como se presenta el año, pero no tiene pinta de que vaya a mejorar en eso de tener más tiempo para leer.

Antes de hacer el recuento anual voy a poner, como es habitual, un link a cada una de las reseñas de los libros de este año.

Bueno, vamos a meternos en harina. Esta es la lista de los libros que me he leído este año:
Salen 53 si no he contado mal. Hay algunos muy largos y otros que casi no podrían considerarse libros. Me parece que estoy en el límite. Más de un libro a la semana es de tener ya algún problema, me parece a mí, o mucho tiempo libre (o las dos cosas). 31 son de no ficción (ensayos, viajes, memorias, biografías) y 17 novelas. También ha habido cuentos y algún cómic. De las 17 novelas 5 han sido de novela negra. 13 libros me los he leído en inglés.

Hay un libro que empecé y que no acabé por lo que no lo pongo en la lista.

Y respecto a lo mejor y lo peor... pues entre lo mejor estarían sin duda David Copperfield, el conde negro (que ya ha salido en español por si os animáis), Dersu Uzala, One Summer America 1927, el interior, the tiger... tal vez metería a lugares donde se calma el dolor si se me permitiera un sexteto o el cero y el infinito o la biografía de Koestler, o el leopardo... mejor parar y dejar esos cinco como los mejores.

Y respecto a lo peor... pues tenemos a Joyland, noche salvaje, la casa de la alegría, las lunas de Júpiter... y por poner uno que no sea del club (que podría seguir)... el hospital de la transfiguración.

Bueno, este año y para celebrar tantas lecturas buenas he decidido instaurar un sorteo entre todos los que comentéis en el post. Al principio pensé que sortearía mandaros uno de los libros que me he leído y que eligiera el ganador, el libro nuevo, claro, pero luego he pensado que a cada uno le gusta lo que le gusta y no tiene por qué ser lo que me gusta a mí. Así que al que gane le mandaré el libro que elija siempre que este en Amazon, esté en España o en países con Amazon que manden gratis (lo siento por los lectores internacionales, pero me iba a costar más el envío que el libro) y cueste menos de 25 €. Bueno, más o menos. Lo que quiero decir es que que el que gane no me pida un libro muy caro porque no están las economías para mucho exceso.

Lo dicho, dejad un comentario a lo largo de esta semana y el próximo domingo sortearé a quién le ha tocado el premio. Es una participación por comentarista identificado, si comentas varias veces te lo agradeceré, pero solo cuenta como uno.

También podéis aprovechar el comentario para dejar alguna recomendación para este año. Muchas gracias a todos por pasaros por aquí de vez en cuando y ¡participad!

Actualización:

Una vez realizado el sorteo, la ganadora del premio es:

  • 13 - Misia

Sorteo de Desgraciaito

Enhorabuena. Mándame un correo con el libro que quieras (piénsatelo bien, no hay por qué precipitarse y arrepentirse después...), tu dirección y te lo mando.

Gracias a todos por participar y por pasaros por aquí de vez en cuando.
 

El sentido de un final

"El placer o el dolor más nimio basta para enseñarnos la maleabilidad del tiempo. Algunas emociones lo aceleran, otras lo enlentecen; de vez en cuando parece que no fluye, hasta el punto final en que desaparece de verdad y nunca vuelve".
Julian Barnes. El sentido de un final.

Llego por los pelos a escribir la reseña. Hoy (día 31) he hecho una tortilla de patatas, he jugado al just dance con C y he sustituído a Bichejo en un concierto porque se ha puesto malita.

Así que pensaba haber tenido más tiempo para escribirla, pero no. De todas maneras tenía que haberlo hecho bastante antes porque la memoria no es lo que era y ya el sentido de un final lo tengo bastante olvidado.

De Julian Barnes me he leído dos libros. Uno que me gustó mucho (el perfeccionista en la cocina) y otro que me horrorizó (el loro de Flaubert). Este no va a desempatar, aunque tal vez vaya más a loro que a perfeccionista.

Por poneros un poco sobre la trama, el libro no habla de la vida del protagonista y de su grupo de amigos desde el colegio y cómo las relaciones se van transformando. Hay una serie de hechos clave que no voy a destripar, aunque ya lo haremos en el nuevo podcast del club que promete no ser de mucha calidad, pero sí de muchas risas. Al menos para nosotros.

El libro no me ha parecido nada del otro mundo. Bastante ramplón y bastante efecto gaseosa. Empieza interesante, se va haciendo pesado y el final es inesperado, pero totalmente intrascendente. Al menos para el protagonista.

Como parte positiva diré que es un libro de frases aisladas, casi de aforismos, que son merecedoras de una mejor historia en la que asentarse.

Algunos párrafos:
"Al día siguiente, llevé a la tienda de Oxfam una jarra de leche que ella me había regalado. Esperaba que ella la viese en el escaparate. Pero cuando me paré a comprobarlo, había otra cosa expuesta: una pequeña litografía coloreada de Chislehurst que yo le había regalado a ella en Navidad".

"Una vez más, debo recalcar que ésta es mi lectura actual de lo que sucedió entonces. O, mejor dicho, mi recuerdo ahora de la lectura que hice entonces de lo que estaba sucediendo".

"Pensaba lógicamente y después actuaba en consonancia con las conclusiones del pensamiento lógico. Mientras que casi todos los demás, sospecho, hacíamos lo contrario: tomábamos una decisión instintiva y luego construíamos una infraestructura racional para justificarla. Y llamábamos sentido común al resultado".

"Pero uno se repite: «Qué rápido crecen, ¿no?», cuando lo que realmente quiere decir es: el tiempo ahora transcurre más deprisa para mí".

"La historia no son las mentiras de los vencedores, como con mucha labia le aseguré una vez a Old Joe Hunt; ahora lo sé. Son más los recuerdos de los supervivientes, muchos de los cuales no son vencedores ni vencidos".
Dentro de poco hablaremos del libro en un podcast, aunque hay que advertirlo, habrá spoilers y revelación de secretos inconfesables. Por cierto, muchas gracias a Paula por el trabajo de edición tan bueno que ha hecho en el primer podcast del club de lectura.

Tenéis reseñas mucho mejores en los blogs de Bichejo, Juanjo, Paula y Carmen.

Si quieres que te cante, la pasta por delante


El título de la entrada es un dicho que repetía bastantes veces P, compañero del circo y un tío buenísimo como profesional y como persona. Y es un dicho que tiene mucha verdad.

Esta introducción viene a cuento de que ya hace más de seis meses que fui promocionado y sigo cobrando lo mismo que antes. Los problemas se multiplican, la disponibilidad aumenta al igual que las horas, pero el sueldo sigue igual de magro. He hablado con mi jefe y me da largas diciéndome que ya llegará el momento. Espero que sea pronto. De momento he tenido que hacer la recomendación de subida de sueldo de la gente de mi departamento (tampoco me ha llevado mucho tiempo, que somos tres) y supongo que mi jefe lo habrá hecho de mí. En la hoja excel que me dieron (la excel, la mejor amiga del ingeniero) había un apartado para proponer subida de sueldo por cambio de responsabilidades.

Esperaré a ver qué pasa, pero me da a mí que no va a ser lo que yo quiero o creo que me merezco en comparación con otros. Porque lo que pasa cuando estás en el hacer presupuestos y cosas de esas es que terminas viendo lo que ganan otros y eso me hace ver que hay diferencias entre mí y otros jefes de departamento. Es cierto que soy el último mono y que mejoré mi sueldo cuando entré en la nueva empresa, pero no entré como jefe, sino como indio y esto de ser jefe ya me ha llevado a varias noches de insomnio o de dormir mal además de tener que trabajar fuera del horario de trabajo. Sin ir más lejos estas vacaciones no he podido desconectar prácticamente nada.

Parece que me quejo y es verdad, aunque lo que estoy haciendo creo que lo estoy haciendo bien y más o menos me encuentro cómodo en una empresa mucho mayor que el circo y mucho menos homogénea. En esta empresa, como en cualquiera, hay gentes de muchas edades distintas y de muchas profesiones y especialidades distintas, no como en el circo en el que todos éramos similares y la diferencia de edad no era tan grande.

Estoy bastante a gusto en la empresa y hemos recibido felicitaciones por varias partes por hacer bien nuestro trabajo en el departamento. Eso es una completa novedad. A mí en 12 años en el circo jamás me felicitaron y más bien parecía que las cosas se hacían a pesar de nosotros en vez de gracias a nosotros. El que te den una palmadita en el hombro o te digan que somos unos cracks es algo que, la verdad, sienta muy bien.

Pero me falta algo más. Quiero que ese reconocimiento y esa asunción de responsabilidades se materialice en un sueldo mayor. Creo que voy a esperar este mes a ver si tenemos las reuniones de fin de año y me comenta mi jefe qué es lo que cree que me merezco.

Si no, pues volveré a decirle que quiero hablar con él y se lo plantearé a ver qué me cuenta. Y tal vez sea buena cosa empezar cualquier tema de asunción de responsabilidades como dice P: "si quieres que te cante, la pasta por delante".

Nos vemos allá arriba

"Todos los que pensaban que aquella guerra acabaría pronto habían muerto hacía mucho tiempo. Precisamente a causa de la guerra".
Pierre Lemaitre. Nos vemos allá arriba.

Me he leído este libro que tiene la pinta de que vaya a ser el último de mi cuarto año kindle del que os daré cuenta dentro de poco. Es un libro situado en la primera guerra mundial y en la posguerra.

Parece ser que la novela ha ganado el premio Goncourt en Francia y está teniendo bastante éxito. Y yo no es que no me lo explique, ya os he contado que cada vez me gusta menos la novela, pero no lo comparto. No me parece un gran libro, la verdad.

Le faltan personajes para que realmente te interesen sus penalidades y tomes partido por alguno. No hay ninguno bueno, ninguno que merezca salvarse o que esperes que se redima. Todos son más o menos malos. Hay gradaciones, pero ninguno me ha sido simpático.

Y la historia... mezcla partes reales con partes inventadas y tampoco le queda muy atractiva, me parece. Al mostrar a Edouard como ejemplo de mutilado de guerra grotescamente transformado y con su vida cambiada completamente por la guerra y la historia que nos cuenta junta demasiadas excepcionalidades en una misma historia. Es cierto que en la posguerra hubo historias así, pero que todo le pase al mismo no ayuda a que sea creíble. Ya sabéis que la ficción es mucho más difícil que la realidad porque la primera tiene que tener sentido.

Es un libro que se me ha hecho largo y que no me ha interesado mucho, la verdad. No es que esté mal en sí, pero se me ha hecho lento y poco interesante. De todas maneras es solo mi opinión. Hay otras muchas favorables que podéis encontrar en todas partes.

En la página web de la novela dicen que "en una brillante fusión de literatura popular y alta literatura, Pierre Lemaitre ha creado una trepidante historia que progresa al ritmo de una trama detectivesca. Integrando con maestría elementos de géneros tan diversos como el relato de aventuras, el drama psicológico, la crónica social y política y el alegato antibélico, la narración es un derroche de humor, rabia y compasión que sin duda cautivará a todo tipo de lectores". Yo no he visto el humor en ninguna parte (por lo que conmigo sí que se puede considerar derrochado) ni la compasión y lo de trama de novela detectivesca... pero ya os digo que el que yo no haya visto nada de eso no quiere decir que no esté allí. Ya sabéis que a la hora de leer el lector es muy importante y hay tantos lectores como personas. Algunos párrafos:
"El enemigo, la guerra, la burocracia, el ejército: todo viene a ser lo mismo, cosas que nadie entiende ni sabe resolver".

"en casa de los ricos todo es bonito, se dijo Albert, hasta los pobres".

"Cada noche revivía las discusiones en las que no se había salido con la suya, las ofensas profesionales de que había sido objeto, para modificar el resultado a su favor, y rumiaba suficientes sinsabores y contrariedades como para permanecer despierto largo rato. Había en él algo profundamente egocéntrico: el epicentro de la vida de Merlin era Merlin. Como no tenía nada ni a nadie, ni siquiera un gato, todo se resumía en él, su vida se había enroscado sobre sí misma como una hoja seca".

"Péricourt no le dio más vueltas; Labourdin era un imbécil esférico: lo volvieras hacia donde lo volvieras, siempre se mostraba igual de idiota. Con él no había nada que entender ni que esperar".

El leopardo

"Personalmente, pienso que la capacidad de asesinar es fundamental en todo hombre sano. Nuestra existencia es una lucha por las cosas buenas, y aquel que no es capaz de matar a su prójimo no tiene derecho a existir. Matar es, pese a todo, anticipar lo inevitable. La muerte no hace excepciones, y mejor así, porque la vida es dolor y sufrimiento. Visto de ese modo, todo asesinato es un acto de compasión. Solo que no lo vemos cuando el sol nos calienta la piel, cuando el agua nos refresca los labios y sentimos a cada latido ese absurdo deseo de vivir; e incluso por unas migajas de tiempo estamos dispuestos a pagar con todo lo que hemos conseguido en la vida: dignidad, posición, principios. En ese momento debemos ir hasta el fondo, dejar atrás la luz que nos desorienta y nos ciega. Hasta la oscuridad fría y esclarecedora. Y sentir la dureza del núcleo. La verdad. Que era lo que yo debía encontrar. Que fue lo que encontré. Lo que hace de una persona un asesino".
Jo Nesbø. El Leopardo.

Como casi todos los años por estas fechas os hablo del nuevo libro de Jo Nesbø. Ya os he comentado que es mi escritor actual de novela negra favorito. Siempre me engaña, siempre me tiene con el corazón en un puño y siempre hace que me devore sus libros. Creo que este es el quinto suyo que me leo de la serie del comisario Harry Hole y todos me han encantado. La verdad es que cada vez son más enrevesados, con más giros y más sorprendentes, pero a mí me enganchan. En la novela negra o entras o no entras. Si ves el cartón pues el libro se acaba, pero si no descubres antes de tiempo quién es el asesino y la historia te tiene pillado es un pasatiempo de lo más recomendable para desconectar y disfrutar.

En esta ocasión, por centrar un poco las cosas, Harry Hole ha dejado la policía y está malviviendo en Hong Kong lleno de deudas de juego y aficionado al opio. Llega alguien con la misión de traerlo de vuelta a Noruega donde se están sucediendo unas muertes extrañas con unos aparatos de tortura monstruosos llamados la manzana de Leopoldo. Y hasta aquí puedo leer.

Harry sigue con su vida desastrosa, sus problemas con el alcohol y las drogas, su incapacidad de ser feliz y su imán para atraer desgracias a la gente que tiene cerca.

Aparecen varios sidekicks habituales y otros nuevos.

Por ponerle un pero, es bastante minucioso en los nombres de calles y barrios de Oslo de los que yo no tengo ni la más remota idea. También es bastante snob. No Harry, sino el escritor y describe platos gourmet o vinos de una manera que se ve que solo es para fardar.

Unos párrafos

"pensó en lo vulnerable que era todo, en lo rápido que cambiaban las cosas, y en cuántas cosas podían destruirse en cuestión de segundos. En que eso era la vida: un proceso de destrucción, una descomposición de algo que, en el punto de partida, es perfecto. Lo único que le otorgaba un poco de tensión era si la destrucción sería repentina o lenta".

 "La luz se filtraba hacia el interior a través de unas persianas grises de acero, y Harry se caldeaba las manos con una taza de café blanca con el nombre de Kripos en letras azules. La sala de conferencias se parecía, para variar, a aquella otra de Delitos Violentos en la que tantas horas de su vida había pasado. Luminosa, costosa a la par que espartana de esa forma fría y moderna que no implica minimalismo, sino solamente cierto grado de falta de espíritu. Una sala que incita a la eficacia, para poder salir de allí echando leches".

"El sol bajo de la tarde arrancaba destellos a los dientes de cristal de las ventanas rotas en las fachadas de ladrillo. El ambiente estaba impregnado de esa sensación de abandono que uno solo encuentra en las fábricas cerradas, donde todo lo que uno ve se ha construido para una actividad febril y eficaz de la que no hay ni rastro".

 En fin, un libro muy entretenido. Si os gusta la novela negra y no habéis leído ningún libro de Nesbø yo os recomiendo que le déis una oportunidad. La merece.


Holmes & Watson. Madrid days

Pues en un arranque de locura me he visto esta película de José Luis Garci. Ya os he contado varias veces que yo por Garci siento admiración cuando habla de cine. Me encanta cowboys de medianoche y me encanta oirle hablar de cine. El problema lo tengo con sus películas. Para mí es todo un misterio como ese señor que habla con admiración del cine clásico de Hollywood del que yo también soy admirador. Ese señor que se deshace en elogios de John Ford, de Hitchcock, de Hawkes... consigue perpetrar bodrios de un calibre intergaláctico. Películas como canción de cuna, la herida luminosa, la del dos de mayo o el crack pueblan mis pesadillas cinéfilas. No las aguanto. Yo soy un fan del cine negro y es que es ver la primera media hora del crack o los primeros cuarenta y cinco minutos y querer sacarme los ojos y sobre todo los oídos, No hay nada más artificioso que un diálogo de Garci queriendo ser natural. Aún recuerdo con terror cuando mis padres nos llevaron al cine a ver volver a empezar que había ganado el oscar y había que ir a ver qué era eso. Algo de lo que aún hoy no me he podido recuperar. Recuerdo vagamente que no entendía porqué decían "pesetes" y cosas así. Luego ya he comprendido que sería algún asturianismo, pero la película es para dormir a gente espídica y con red bulls a gogó.

Bueno, no quiero seguir por ahí porque me caliento y al final voy a empezar a hablar de la película de este fin de semana y no quiero.

En fin, a lo que íbamos. El rodaje de la película de Holmes & Watson lo fui siguiendo a través del programa de cowboys. La escritura del guión, entrevistas con los protagonistas, programas desde el rodaje... Todo muy bien envuelto, la verdad. Además yo soy un gran seguidor de Sherlock Holmes. Me he leído las obras completas y aunque sean un tanto repetitivas a mí me encantan sus casos e historias. La verdad es que me los leí en la adolescencia y hace tiempo que no los he vuelto a leer, pero fueron unos de los libros que me han hecho ser el lector que soy.

Iba con muchas prevenciones y la verdad es que la película no es nada del otro jueves, pero la he visto y no me he muerto ni he tenido tentación de infligirme ningún daño corporal por mi osadía. Así que en términos generales puede considerarse un éxito.

Aquí os pongo el trailer por si os da tentación como a mí esta película o a Alaska las lentejas:



Superficiales

"Lo que nos hace más humanos, había acabado creyendo Weizenbaum, es lo que menos tenemos de computable: las conexiones entre nuestra mente y nuestro cuerpo, las experiencias que conforman nuestra memoria y nuestro pensamiento, nuestra capacidad para las emociones y la empatía. El gran riesgo al que nos enfrentamos al implicarnos más íntimamente con nuestros ordenadores —al pasar por cada vez más experiencias vitales a través de los incorpóreos símbolos que parpadean, vacilantes, en nuestra pantalla— es el de empezar a perder nuestra humanidad, a sacrificar las cualidades que nos separan de las máquinas".
Nicholas Carr. Superficiales.

Hace unos días me terminé de leer este libro que salió de oferta del día en Amazon. Y ya sabéis... libro barato, sobre el cerebro... a la cartera sin dudarlo.

El libro es bastante interesante. Parte de la premisa de que nuestro cerebro es capaz de cambiar según para qué lo utilicemos y que la manera en que lo estamos utilizando con internet no es la mejor porque ese bombardeo constante de información hace que no pensemos en profundidad ni analicemos lo que leemos y que esa lectura en profundidad es la que permite el pensamiento intelectual.

Es un libro un tanto pesimista. Es cierto que internet es una gran distracción, pero también una ayuda y aunque nos vaya a reducir el número de intelectuales... en fin, creo que ahora hay más de los que ha habido nunca.

La parte en la que describe la evolución del pensamiento y como esos descubrimientos tecnológicos como el reloj, el mapa o el libro cambiaron la forma en la que pensábamos es muy interesante. Aparece el efecto Flynn y cómo sin ser genéticamente muy distintos de nuestros antepasados somos más listos, sobre todo en pensamiento abstracto y relacional.

Nos habla sobre la plasticidad del cerebro y cómo se produce el aprendizaje y el olvido. También sobre el paso de memoria a corto plazo a memoria a largo plazo. Todo eso, como os comento, a mí me parece muy interesante. Lo que no acabo de ver tan claro como este señor es que internet nos esté llevando a una época de oscuridad intelectual. Es cierto que afecta a nuestra manera de pensar y es cierto que hace que el pensamiento superficial prime sobre el profundo por la profusión de medios, hipervínculos y demás, pero también hay que saber para qué se utiliza internet. Nadie creo que se enfrente a internet para escribir la Divina Comedia. El tanto por ciento de intelectuales o eruditos o sesudopensantes no debe ser muy alto y yo creo que de manera global internet no tiene ese efecto tan negativo sobre la producción intelectual que el señor Carr indica. Puedo estar equivocado, sin duda, pero yo creo que en nuestra época se lee bastante y se ejercita el cerebro también bastante.

¿Que nos enfrentamos a una época en la que los jóvenes no profundizan y se dejan llevar por las redes sociales y los hipervínculos? Pues en mi época eran las máquinas recreativas y los billares o futbolines y antes que eso serían otras cosas.

Algunos párrafos:

"La cultura es algo más que el agregado de lo que Google describe como «la información del mundo». Es más de lo que se puede reducir a código binario y subir a la Red. Para seguir siendo fundamental, la cultura debe seguir renovándose en las mentes de los miembros de cada generación".

"¿Qué determina lo que recordamos y lo que olvidamos? La clave de la consolidación de la memoria es la atención. Almacenar recuerdos explícitos y, lo que no es menos importante, establecer conexiones entre ellos, requiere gran concentración mental, amplificada por la repetición o por un intenso compromiso intelectual o emocional. A mayor agudeza de la atención, más nítida será la memoria. «Para que un recuerdo se pueda conservar —escribe Kandel—, la información de entrada debe transformarse a fondo, profundamente. Esto se logra prestando atención a la información y asociándola de manera significativa y sistemática al conocimiento ya bien establecido en la memoria»".

"Lo que estamos experimentando es, en sentido metafórico, lo opuesto a la trayectoria que seguimos a principios de la civilización: estamos evolucionando de ser cultivadores de conocimiento personal a cazadores recolectores en un bosque de datos electrónicos".

Un libro interesante por si os interesa el funcionamiento del cerebro y por qué somos como somos.


El tren del circo


Escribo este post para deciros que mi relación con el circo se ha cerrado definitivamente. En teoría hoy tenía mi juicio por el despido. La verdad es que yo denuncié mi despido llevado por el rencor y por el desprecio que sentía que se había cometido contra mí. Bueno, contra nosotros, porque ya sabéis que Dr Fiestas ha compartido todos estos sinsabores a la par que yo.

Mi razón no era otra que haberme sentido despreciado, maltratado... me dejó bastante tocado, tanto por el despido como por la forma. La forma fue lo peor. Después de 12 años allí el que me comunicó el despido fue el administrativo, no tuvieron la decencia de hacerlo en persona.

Y el caso es que yo estaba buscando trabajo y desde 3 meses antes de que me despidieran llevaba intentando reunirme con ellos para pactar un despido en caso de que encontrara otro trabajo, pero me rehuyeron y nunca quisieron reunirse conmigo.

Tuve bastante suerte y encontré trabajo a los dos días de que me despidieran, pero eso no perdona en modo alguno la manera en la que me trataron. La herida se ha ido cerrando con el tiempo y la verdad es que ya no siento ese rencor hacia ellos. Si acaso alivio por haber salido de allí. Como le dijo la abogada de la empresa a mi abogado: "si hasta les ha venido bien que los despidiéramos". En fin, sin comentarios, aunque es cierto. Yo hoy en día estoy mejor, mejor pagado y mejor considerado. Tener jefes que aprecian lo que haces y que te felicitan por tu trabajo es una experiencia nueva para mí.

Respecto al fin de mi relación... bueno, nos encomendamos a un muy buen abogado y a pesar de que nos dijo que no teníamos muchas posibilidades al final la empresa se avino a negociar. El problema con el despido es que tienes que demostrar que es improcedente y eso es bastante difícil. A pesar de todos los tejemanejes, corrupciones e injusticias que vivimos allí, no teníamos pruebas documentales que pudieran ser pruebas, o podían ser pruebas de mala administración, pero no de despido improcedente.

El acuerdo es bastante favorable para nosotros visto que en caso de llegar a juicio no las teníamos todas con nosotros, pero eso es lo de menos. Por supuesto que el dinero es importante y que supone un desahogo o un colchón para tiempos difíciles, pero para mí lo más importante es lo que pone en el papel del acuerdo: que el despido era improcedente. Sé que es un mero acuerdo y que no es un reconocimiento de la gente que me despidió, pero sí lo es de la empresa y algo es algo.

En fin, the show must go on, pero cada uno por su lado. Dejo allí algún que otro amigo y los recuerdos me los llevo conmigo. Esos recuerdos y los maravillosos compañeros que tuve a lo largo de los años son lo mejor del circo. Que sigan los payasos haciendo sus números y los acróbatas sus saltos sin red. Incluso que los malabaristas sigan suscitando aplausos por su habilidad. Yo ya me he ido a otro circo. Gracias por lo que me enseñó y espero que una directiva menos corrupta haga que sea rentable y una puerta abierta al mundo de los trenes por la que más y más gente se vaya enamorando del mundo del caballo de hierro.


La posibilidad de una isla

"Antes de toda tristeza, antes de toda pena o de toda falta claramente definible, hay otra cosa, que se podría llamar el terror puro del espacio. ¿En eso consistía la última fase? ¿Qué había hecho yo para merecer ese destino? ¿Y qué habían hecho, en general, los hombres? Ya no siento odio dentro de mí, ni nada a que agarrarme: ni referencia, ni indicio; el miedo está ahí, verdad de todas las cosas, en todo igual al mundo observable. Ya no hay mundo real, mundo sentido, mundo humano; he salido del tiempo, ya no tengo ni pasado ni futuro, ya no tengo ni tristeza ni proyecto, ni nostalgia, ni abandono ni esperanza; ya sólo queda el miedo".
Michel Houellebecq. La posibilidad de una isla.

Cada primero de mes es momento de hablar del club de lectura. Ese club en el que lo inesperado ya no lo es. En esta ocasión Newland ha decidido, en plena posesión de su poder dictatorial y rotativo, elegir este libro de Michel Houellebecq. Creo que había elegido otro, pero que ya lo había leído alguien.

El libro a mí me ha dejado que ni fu ni fa. No ha sido un horror, lo cual ya es elevar el estándar del club, ni me ha resultado tan bueno como el mapa y el territorio, el anterior libro suyo que me había leído.

Este libro podría calificarse como de ciencia-ficción. Plantea un futuro apocalíptico en el que hay personas, o neohumanos, que van siendo reemplazados por otro clon suyo cuando mueren mientras que a la vez los humanos han vuelto a una época oscura en la que la cultura ha sido aniquilada y viven como animales. Estos neohumanos tienen a su disposición todas las narraciones de sus antepasados y las interpretaciones de esos textos y se dedican a una vida de contemplación y reflexión alejados unos de otros y conectados por una especie de Skype.

El libro intercala capítulos de los descendientes de Daniel, el protagonista, con los propios relatos de Daniel de manera que se nos va contando cómo surgió toda la raza de los neohumanos. Daniel es un humorista cínico y descreído que se ha hecho rico gracias a sus espectáculos y guiones de películas. En el libro hay un lenguaje bastante vulgar, hay que advertirlo. Y muchas referencias sexuales.

Es un libro bastante pesimista. Y a mí me ha resultado algo pesado, pero tampoco en exceso. No me parece un horror, pero no me deja con muchas ganas de leerme otro libro suyo en algún tiempo.

Algunos párrafos:
 "Mirando por casualidad un programa cultural en la televisión española (por lo demás era más que una casualidad, era un milagro, porque los programas culturales no abundan en la televisión española, a los españoles no les gustan nada los programas culturales ni la cultura en general, es terreno que les parece profundamente hostil, a veces tienes la impresión, cuando hablas de cultura, de que se lo toman como una especie de ofensa personal), me enteré de que las últimas palabras de Emmanuel Kant, en su lecho de muerte, habían sido: «Ya basta». Tuve un ataque de risa doloroso, acompañado de dolores de estómago que se prolongaron durante tres días, al cabo de los cuales empecé a vomitar bilis".

"el humor y el sentido del ridículo (a mí me pagaban, y me pagaban estupendamente, por saberlo) sólo pueden lograr una auténtica victoria cuando atacan blancos desarmados de antemano, como la religiosidad, el sentimentalismo, la abnegación, el sentido del honor, etcétera; por el contrario, son impotentes para dañar seriamente los determinantes profundos, egoístas y animales de la conducta humana".

"España acababa de dotarse de un gobierno socialista, menos sensible que otros a la corrupción, menos vinculado con las mafias locales, y firmemente decidido a proteger a la clase culta, acomodada, que constituía el grueso de su electorado".

En fin, que habrá a quien le guste y a quien no. Yo no sabría decirlo. Está claro que hay libros mejores con los que se aporvechará más el tiempo y otros peores con los que se perderá en mayor medida. Pasaos por los blogs de Newland, Paula, Bichejo y Carmen para ver qué les ha parecido a ellos. Por cierto, hay una película sobre la novela dirigida por el propio escritor y que en film affinity saca una puntuación horrorosa. A lo mejor me animo y la veo.



El viaje de Shackelton

"Elegí la vida por encima de la muerte para mí mismo y para mis amigos... Creo que está en nuestra naturaleza el deseo de explorar, de adentrarnos en lo desconocido. La única derrota verdadera sería la de no salir a explorar jamás".
Ernest Shackleton. Citado en el libro.


Me he leído este libro en un momentito. Es una especie de cómic, aunque más bien diría que es un libro ilustrado. No hay diálogos. Es una de las historias más impresionantes de supervivencia del siglo pasado. Su historia me la he leído varias veces en varios libros y sigue conmoviéndome. Además las fotos de la expedición polar son impresionantes.

Shackelton es uno de los mayores héroes polares. Al contrario que Scott fue un jefe responsable y a pesar de todas las penalidades que sufrieron no perdió ni a un solo hombre en su expedición.

Shackelton había participado en la expedición de Scott y estaba familiarizado con lo que era el polo y vivió de cerca el desastre de la expedición.

Una vez que se había conquistado el polo sur lo que quedaba era atravesar la Antártida de lado a lado y era lo que Shackelton intentó a borde del Endurance. El Endurance quedó atrapado en el hielo y la tripulación tuvo que abandonarlo meses después cuando finalmente se hundió.

Los hombres y los perros tuvieron que transportar todos los suministros y equipamiento durante varios meses hasta que llegaron al borde del hielo y tuvieron que sacrificar a los perros con los que habían convivido durante más de un año.

Ya en los botes llegaron a la isla Elefante donde esperaron a que llegara algún barco, pero pronto se dieron cuenta de que por allí no abundaban las rutas de balleneros o mercantes y decidieron que unos cuantos se meterían en un pequeño bote para navegar 1200 km hasta la isla de Georgia del Sur.

Llegaron 10 días después, pero al lado contrario de donde estaban las bases balleneras. Así que decidieron atravesar lo que hasta entonces se consideraba inexpugnable. Llegaron al puerto ballenero y volvieron a por todos los componentes de la expedición.

Todo esto lo cuenta este libro. Yo pensaba que era más bien un cómic de adultos, pero es esencialmente un libro para niños o jóvenes. Los dibujos son preciosos, así como de pinturas Alpino o Plastidecor. Además cuenta otra parte de la historia menos sabida que es la de la mitad de la expedición que fue por el lado contrario para aprovisionar a los de Shackelton en su intento de cruzar la Antártida.

Os pongo un vídeo trailer de esos que le gustan a Bichejo:


Un libro muy bonito e interesante. C ha decidido leérselo. A ver si es verdad y le pica el gusanillo de los libros de viajes y aventuras...


La sangre de los King

"—Vamos, siéntate, siéntate —suspiró su tío—. No te hagas el ofendido tan rápido, Jim. Si quieres continuar desempeñando un cargo público, tendrás que recordar dos cosas. La susceptibilidad es un lujo que nunca te puedes permitir; esa es la número uno. Segundo, nunca te harás popular diciéndole a un hombre algo que ya sabe y haciéndole preguntas que no puede contestar".
Jim Thompson. La sangre de los King.

Pues esta semana ha tocado leerme este libro de Jim Thompson. Creo que es el décimo que me leo. Y todos buenos. ¿Todos? Todos no. Una aldea poblada por irreducibles galos resiste todavía y siempre al invasor. Efectivamente, todos menos el del club de lectura que todo malogra. Yo empiezo a pensar en una mano negra porque no es normal.

Este libro de Thompson me lo recomendó Loque a la que también le gustan los libros de Thompson (buen gusto, no se puede negar) y resulta que estaba desaparecido del mercado, descatalogado, pero justo este mes ha salido una reedición en serie negra y me lo he comprado.

Es una novela del Oeste. De esos tiempos del salvaje Oeste de las películas en los que los indios aún no han sido sometidos, en los que se viajaba en tren o en caballo y en los que la ley brilla por su ausencia. Son los tiempos de las grandes extensiones de tierra, de los revólveres y cuchillos.

Y en ese mundo se mueven como pez en el agua los King. Una familia para la que parece que las leyes no existen. O al menos si no son sus leyes. Hacen y deshacen a su antojo en Oklahoma. Y de repente aparece un hermano que ha estado alejado de la familia durante mucho tiempo. Su madre huyó de allí, aunque tampoco era un ejemplo de virtud, ni mucho menos.

En fin, tampoco cuento más. Es un libro que me ha recordado a los timadores. En este libro no hay nadie bueno. Todos intentan engañar a los demás y quedarse con todo y todos desconfían, y con razón, de todos los demás.

Es una muy buena novela. Es violenta y cruda y los personajes que aparecen son despreciables. Aún así los hay más despreciables que otros y vas tomando partido. Te atrapa y tienes que seguir leyendo. Además no es muy larga (224 páginas). Además aparece su propio padre como secundario, como ayudante del sheriff, y cuenta parte de su historia.

Algunos párrafos:

"—Recuerdo un caso suyo de hace años. Una fulana que hacía de bailarina estafó a un banco y se quedó prácticamente con todos sus activos. Bueno, todas las pruebas estaban en contra de ella; Temple prácticamente ni se molestó en elaborar una defensa. Pero naturalmente, no había tirado la toalla. Normalmente, esa mujer vestía para enseñar la zona norte y sur de su ombligo, pero Temple la hizo vestir con bonete y con un holgado vestido de matrona".

"Nunca le había importado mentir, y de hecho, prefería decir una mentira antes que la verdad, pues a la larga siempre era mucho más provechoso, e invariablemente más interesante".

"Le habló en español, como hacen todos los hombres sabios cuando tratan asuntos delicados y dolorosos".

"Critch se quedó mirando a la mujer. Ella le devolvió una mirada impasible, desdeñosa. Y entonces su expresión cambió, y enseguida volvió a cambiar. Y cambió y cambió y cambió, como si su propietaria pretendiera adaptarse y aclararse, encontrar alguna verdad con la que poder vivir. Y al final encontró solo lo que todos encuentran, lo único que hay, ya sea oro o metal de baja ley o escoria. Pero inevitablemente aceptable, en cualquier caso, porque es todo lo que hay y nada más".

Si os gusta la novela negra del oeste, ese amplio campo, seguramente os guste esta novela. Si no, pues, nada, otra vez será. A mí me ha parecido muy buena, aunque creo que no llega al nivel de 1280 almas o el asesino dentro de mí, pero casi.