Blanca Navidad


Pues el lunes me voy a Montreal. Me voy hasta el día 23 de diciembre por lo que, si todo va bien, ya no volveré a la oficina de Madrid hasta el próximo año.

Tenemos una oferta que empieza para construir un metro en Montreal, bueno, casi varios metros. Son casi 70 kilómetros de líneas. Las ofertas en América son una cosa seria. En esta, sin ir más lejos, de momento somos unas 300 personas en el equipo y nos esperan más de 6 meses de trabajo para saber lo que costará hacer la línea y hacerlo más barato que el resto si queremos ganar el trabajo.

Además también tiene de curioso que el cliente es la caja de ahorros de Quebec. Suena un poco parecido al aeropuerto de Ciudad Real o así, ¿verdad? Esperemos que esta vez sea una obra que tenga algún sentido.

También esta vez estaré viviendo en el centro de la ciudad y no al lado del aeropuerto como la otra vez que visité Canadá. Eso hace que sea mucho más apetecible.

La parte mala es que es una época de frío pelón y que tengo que dejar a mi familia un par de semanas. También que tendré poca cosa más que hacer aparte de trabajar. Al menos durante la semana, ya veremos qué puedo hacer el fin de semana. Tengo la intención de ir a ver la casa de Leonard Cohen, la de su infancia y el parque de al lado donde conoció al chaval español que le enseñó los seis acordes que aprendió.

También he pensado en ir a un partido de Hockey, lo que pasa es que son carísimos. Esperaré a ver si encuentro a alguien más que se anime porque ver un partido solo de un deporte que no entiendo puede ser demasiado.

Puede que aproveche para hacer alguna compra navideña, pero ya os digo que la mayor parte del tiempo será trabajar.

Este fin de semana me he comprado unos calcetines térmicos en el Decathlon y una camiseta interior. Tampoco quiero pasarme porque luego casi todo el tiempo estaré en la oficina y puede que me cueza. Si son como los estadounidenses, eso es casi seguro.

C ya me ha pedido que le traiga un bidón de jarabe de arce y J unas piruletas.

Ya os contaré cuando vuelva, si no he perdido algún dedo por congelación.

Tragidoodles

 Estoy sufriendo una crisis de lectura. Desde que terminé el libro de How to be a Brit no he vuelto a leer nada. Un mes prácticamente en blanco. Supongo que son cosas que pasan. Hay veces que apetecen más otras cosas.

Puede que me tenga que ir dentro de poco un par de semanas al extranjero y puede que allí retome la lectura. No lo sé. Estoy un poco inapetente. He empezado la autobiografía de Springsteen, pero no llevo casi nada leído. Y no es que no me esté gustando. Es que tengo inapetencia lectora.

Me he leído este libro que se lee en un suspiro. Son unas viñetas de un humor bastante negro o a veces sin humor, solo negritud y desolación. Como dice el título, son trágicas o justo antes de pasar algo trágico. Os he puesto una de esas viñetas y os pondré un par de ellas más por si os pudiera interesar. A mí me ha gustado, aunque algunas de las escenas me parecen bastante pasadas de la raya, pero es que para gustos, colores. Ya se sabe.



 En fin, un libro interesante y raro mientras espero que me vuelvan a venir las ganas de leer.

Leo y yo


Segundo intento para escribir una entrada sobre Leonard Cohen y lo que ha significado para mí. Me había quedado una entrada bastante bonita, creo yo, pero Blogger decidió borrarla sin compasión. 

Empiezo hablando de que mis primeros contactos con Leonard se produjeron a través de la televisión y de alguno de esos programas de música del fin de semana tipo Rockopop o Número 1. De hecho creo que fue en este último en el que recuerdo ver un vídeo de Take This Waltz en el que hablaban de Granada y de Lorca. Yo poco sabía de Lorca. El Romancero Gitano y poca cosa más y no sabía del surrealismo ni de de Poeta en Nueva York.

I'm Your Man fue el primer disco de Cohen que me compré en alguna oferta de esas de CD por 1000 pesetas o algo parecido. Tengo casi todos sus CDs hasta Dear Heather. Recuerdo un disco en directo que creo que se llamaba Cohen Live o algo así en el que para mí está la mejor versión de Everybody Knows. Incluso tengo un disco tributo llamado I'm your fan.

Para mí la música de Cohen es una musica profunda y divertida a la vez. Es innovadora, sugerente y también hace referencias a nuestra herencia literaria del pasado. Desde la Biblia hasta Cavafis o Lorca. Es una maravilla. Al menos para mí, claro. También hay referencias a la injusticia, al azar, a la represión y al psicoanálisis.

Me ha acompañado y seguirá haciéndolo mientras yo siga vivo y será una de las razones para creer que somos capaces de hacer el bien. Y hacerlo con estilo, claro. Él se reía de sí mismo, pero yo creo que era una persona tremendamente atractiva. Y esa voz que fue madurando con los años, curándose en excesos y en la propia vida. Para mí fue ganando, sin duda. Oir ahora Suzanne y a continuación If it be your will, por ejemplo, indica que fue a mejor.

También tuve la suerte de verlo en concierto hace unos años. Uno de los mejores conciertos en los que he estado. Fue un aténtico placer. Durante más de dos horas canté, reí y me emocioné. Una oportunidad única que debo agradecer a que se quedara arruinado por que su representante se fue con el dinero mientras él estaba en un monasterio budista en Los Ángeles.

Me he leído sus libros, sus dos novelas y un libro de poesía que me regaló Anniehall. Es un artista, un poeta que canta. Una persona con temas recurrentes y algunas idas de olla, pero que, al menos yo, puedo entenderlo perfectamente.

Aún no he escuchado su último disco, casi póstumo. Espero hacerlo próximamente. Además, seguramente me toque ir a Montreal dentro de bastante poco y ya tengo localizada su casa allí. Espero encontrar también ese parque dónde le sucedió lo que contó cuando recibió el premio Príncipe de Asturias.

Esa es otra, que además es una persona humilde y agradecida. Una persona llena de humanidad y que sabe encandilar al público aunque seguramente lo que nos cuenta no sea totalmente verdad, o puede que sí, pero ¡qué más da! Es lo que pasa cuando das el premio a una persona que se lo merece: que lo agradece y nos hace estar agradecidos de que haya aceptado el premio que nosotros mismos le damos.

Igualito que Dylan:


En fin, se ha ido una de las personas que más he admirado en mi vida, pero eso sí, we have the music.
Like a bird on the wire
Like a drunk in a midnight choir
I have tried in my way to be free
Like a worm on a hook
Like a knight from some old fashioned book
I have saved all my ribbons for thee
If I, if I have been unkind
I hope that you can just let it go by
If I, if I have been untrue
I hope you know it was never to you

So long, Leonard

I remember you well in the Chelsea Hotel
you were famous, your heart was a legend. 
You told me again you preferred handsome men 
but for me you would make an exception. 
And clenching your fist for the ones like us 
who are oppressed by the figures of beauty, 
you fixed yourself, you said, "Well never mind, 
we are ugly but we have the music." 

And then you got away, didn't you babe... 
Chelsea Hotel, Leonard Cohen.

 

Que te sea la tierra leve.

Sexto año de la era Kindle


Un año más ha pasado y aquí estoy de nuevo para hacer recuento de los libros que me he leído en los últimos doce meses. Ha sido un año con menos lecturas. Las causas principales son dos o tres: he tenido menos tiempo por el trabajo, he estado más vago y he jugado mucho a Pokémon Go.

No le echo la culpa a las personas Pokémon. No podría. Pero el hecho es que eso ha hecho que esté menos en casa y que lea menos en el autobús. Tampoco es malo. Ya he dicho muchas veces que leer en torno a 50 libros al año es un signo de chaladura, así que por ese lado he ganado en cordura o por lo menos no he empeorado.

A continuación os pongo la lista de libros de este año:
  1. Yes please de Amy Poehler
  2. A cien millas de Manhattan de Guillermo Fesser
  3. Love & Math de Edward Frenkel
  4. Por qué fracasan los países de Daron Acemoglu y James A. Robinson
  5. Open de Andre Agassi
  6. Historia de dos ciudades de Charles Dickens
  7. Lacrónica de Martín Caparrós
  8. Sweetness & Power de Sydney W. Mintz
  9. The Strangest Man de Graham Farmelo
  10. Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift
  11. The Devil in the White City de Erik Larson
  12. Matar a Leonardo da Vinci de Christian Gálvez
  13. Estambul de Orhan Pamuk
  14. Macbeth de William Shakespeare
  15. El Asombroso Spider-Man: días de gloria de Stan Lee y John Romita
  16. Koba el Temible de Martin Amis
  17. El Príncipe de Nicolás Maquiavelo
  18. Policía de Jo Nesbø
  19. Cicatriz de Juan Gómez-Jurado
  20. Ravel de Jean Echenoz
  21. Muñecas Rotas de James Carol
  22. Las brujas de la noche de Lyuba Vidogradova
  23. La gran migración de Hanz Magnus Enzensberger
  24. El peligroso encanto de lo invisible de Philip Ball
  25. Harry Potter and the cursed child de J.K. Rowling
  26. Grandes Esperanzas de Charles Dickens
  27. La sangre de los libros de Santiago Posteguillo
  28. Nadie lo ha visto Mari Jungsted
  29. The road to Little Dribbling de Bill Bryson
  30. En busca del cine perdido de Natalia Ruiz
  31. How to be a Brit de George Mikes
  32. Butcher's Crossing de John Williams
Salen 32, aunque como el de por qué fracasan los países no me lo leí, pues realmente son 31. Claro, que haberme leído el de Leonardo debería contar por varios... Ese es sin duda el peor libro del año. Aún siento escalofríos al recordarlo... "Tan solo un dolor persistente en la zona rectal le provocaba inevitablemente una retrospección hasta su recién terminado martirio".

Hay muchos libros buenos. Así repasando la lista diría que los mejores han sido Macbeth, el diablo en la ciudad blanca, Lacrónica, Open, Harry Potter o Grandes Esperanzas entre otros.

Lo peor, aparte del señor Gálvez, sería el de los países que no terminé o Butcher's Crossing. También hay que decir que este año hay bastante menos llantos que otros. En general ha sido un buen año lector. Miro la lista y siento más alegría que escalofríos.

Otro año más de lecturas y de emociones. También otro año más a las espaldas. La vista cansada se va abriendo paso.

Y termino, como siempre, pidiendo recomendaciones. Ya sé que no siempre hago caso, pero muchos de los libros que me recomendáis están en la balda digital esperando su momento.

Butcher's crossing

"—¡Jóvenes! —dijo McDonald con desdén—. Siempre pensáis que hay algo por descubrir. 
—Sí, señor —dijo Andrews. 
—Pues no hay nada, ¿entiendes? Naces, mamas mentiras, te crías en casa con mentiras, aprendes otro tipo de mentiras en la escuela. Toda una vida llena de mentiras, y luego, cuando ya vas a morir, tal vez te das cuenta de que no hay nada, nada salvo tú mismo y lo que podrías haber hecho. Pero, claro, no lo hiciste porque esas mentiras decían que había algo más. Y entonces te das cuenta de que podrías haber tenido el mundo entero, siendo el único que conoce el secreto… Pero ya es demasiado tarde. Te has vuelto viejo y no hay vuelta atrás".
John Williams. Butcher's Crossing.

Principio de mes y nos toca hablar de un libro del club de lectura. En esta ocasión hablaré de esta novela de John Williams, autor de otra que comenté en el blog llamada Stoner.

Ese libro trataba sobre un profesor en una universidad del medio oeste. Era un libro en el que no pasaba nada, pero en sí era una lectura agradecida. Como dije, no es un libro que te cambie la vida, pero tiene un pase. Si hablas de la vida de un profesor en Misuri no puedes esperar sorpresas, aventuras o vivencias extraordinarias. Es lo que tiene.

En cambio, este libro, que escribió antes que el anterior, nos presenta un escenario en el que la acción, la aventura y el descubrimiento de uno mismo tiene que ser el protagonista: es un libro que sucede en el Oeste. En el Oeste de las películas, en el Oeste del ferrocarril, de los búfalos, de los grandes paisajes, de los pueblos hechos con cuatro edificios de madera, el Oeste de la frontera.

Yo soy un gran fan de las películas del Oeste. Me gustan prácticamente todas. Las buenas y las malas. Hay algo en ellas que me atrae como una polilla a la luz. Esa lucha por hacerse valer, esa medida del deber, del dar la talla, de descubrir tus límites, de la amistad, del estar todo por hacer, pero que aunque no llegue la ley, sí que llega el deber... esos paisajes de Monument Valley, de las Rocosas, de las praderas con los bisontes, los indios. En fin, os podéis hacer una idea de que me gusta mucho. Este libro tenía todas las papeletas para gustarme y lo cogí con muchas ganas.

Es cierto que las ganas se me quitaron enseguida leyendo cosas como esta en la primera página:
"Cuatro mulos tiraban del carro por el desigual y ondulado camino que discurría en ligero descenso desde la pradera hacia Butcher’s Crossing; a medida que las pequeñas ruedas del carromato entraban y salían de las roderas dejadas por carros más pesados, la carga amarrada en el centro y protegida por una lona se iba moviendo, las cortinas laterales, subidas, golpeaban las varas de nogal que sostenían el techo de listones y lona, y el solitario pasajero sentado al fondo tenía que apuntalarse contra las delgadas tablas de los lados, con una mano apoyada en el duro banco forrado de cuero y la otra aferrada a uno de los lisos palos de nogal hincados en zócalos de hierro sujetos a las tablas laterales".
Ya me di cuenta de que no iba a ser un libro del Oeste en el que fuera a encontrar grandes emociones salvo que me fuera a golpear algún adjetivo de los que pululan por estas páginas muy a la manera de las manadas de bisontes del libro: libres y por miles.

Este libro llega (siempre según mi opinión, claro) a cotas de aburrimiento que no creí posible que se pudieran alcanzar. Ver las paredes lisas de mi casa ahora que no tenemos ningún cuadro puesto me produce más emoción que este libro. Y es que nunca creí que pudiera ser aburrido hablar de cazadores de bisontes, de heladas, de cruce de ríos indómitos, de quedarse aislado en la naturaleza, de un viaje de iniciación y de descubrimiento...

Al final lo peor no son los adjetivos que, gracias a Dios, hacen un efecto gaseosa que se va repitiendo de vez en cuando, pero que se mantiene en el límite de lo que es tolerable por mí. Lo peor (nunca te lo perdonaré, Carmena) es que estropea la aventura. Es que es como hacer que Río Rojo se convierta en la guía telefónica.

En la nota editorial nos dicen que "si hay un eslabón perdido, y ahora finalmente encontrado para el público español, que une a Melville con Cormac McCarthy, ese es John Williams". Mejor que siga perdido el eslabón, la verdad. ¡Qué atrevimiento! Comparar a este juntapalabras con Melville es como comparar a Bach con la música conceptual. O como ya comenté por aquí poner a Picasso en el museo del Prado. Es violencia gratuita. No se lo merecen. O a lo mejor si, pero salen perdiendo, sin duda.

En fin, mi opinión es solo una y si queréis otra más entusiasta y, ¿por qué no?, más acertada podeís leer las reseñas de MG, Paula, Carmen y Juanjo,

How to be a Brit

"Un auténtico nativo inglés no aprende ningún otro idioma. No es que hable el inglés muy bien, pero, al menos, tampoco es algo de lo que se enorgullezca. Sin embargo, está tremendamente orgulloso de no hablar ningún idioma extranjero. De hecho, la incapacidad de no hablar otros idiomas parece ser el mayor, si no el único, logro intelectual del inglés medio".
George Mikes. How to be a Brit.

Aquí estoy para hablar de este libro que seguramente sea el último de mi año lector. Ya sabéis que hacer recuento de los libros que uno ha leído a final de año es algo bastante vulgar. Yo prefiero hacerlo a finales de octubre, principios de noviembre. De hecho eso empieza también a ser un poco de populacho y debería pensar en hacerlo un poco como los americanos con sus fiestas, algo como el tercer jueves de noviembre siempre que haya habido al menos cuatro martes o cosas así. Ellos sí que saben.

Este libro me lo compré en mi último viaje a UK (siempre quise ir a LA, pero he terminado viajando mucho más a UK) a un sitio bastante inhóspito llamado Milton Keynes. Lo único atractivo de ese viaje podía haber sido ir a visitar Bletchley Park que estaba a unas cuantas millas de distancia de donde yo estaba, pero, debido a los horarios y demás, no fue posible.

La única hora que tuve libre la dediqué a buscar una librería para comprar la autobiografía de Bruce Springsteen. Voy a leerla en inglés y era bastante más barata en Reino Unido que en España. Y allí en la librería me fijé en este libro y tuve que comprarlo. Hice bien.

El libro es una compilación de tres libros bastante pequeños de George Mikes. Mikes es (o fue) un húngaro que emigró a Reino Unido después de la primera guerra mundial. El libro es muy divertido y está escrito con capítulos muy cortos sobre algún aspecto en particular de la forma de ser de los británicos y de sus peculiaridades. La verdad es que da en el clavo en casi todos sus análisis sobre la forma de ser de estos señores, al menos refleja bastante bien a muchos de los que conozco.

Además, el texto se encuentra acompañado de unas ilustraciones muy bonitas de Nicholas Bentley. Aquí os pongo una:

Es un buen libro para terminar un año lector. Un año con menos libros. Parece que finalmente voy poniendo un poco de cordura en mi vida y voy, poco a poco, saliendo de la enfermedad lectora. Hay que reconocer que esto es en parte por Pokémon Go y, lamentablemente, también por el trabajo que me deja menos tiempo libre. Pero, bueno, el análisis del año lo dejamos para otro post. A ver si encima ahora que escribo poco me hago spoilers a mí mismo...

En busca del cine perdido

"Porque lo bello no es sino el principio de lo terrible,
justo aquello que todavía podemos soportar,
lo admiramos porque él, indiferente, desdeña destruirnos.
Todo ángel es terrible".
Rainer María Rilke, citado en el libro.

Os voy a hablar brevemente de este libro que, tengo que confesarlo, compré por error. Yo creía que era un libro de Jean-Luc Godard, es decir, que era el autor y resulta que no, que es un comentario a sus Histoire(s) du cinéma que son una serie de documentales sobre el cine.

Yo pensaba que compraba un libro en el que Godard hablaba del cine y es un libro que habla del cine de Godard. Un lio. El caso es que me lo llevé en un viaje relámpago a Inglaterra por trabajo y cuando me enteré de que no era lo que yo creía ya estaba en el avión.

Así que le di una oportunidad y no me arrepiento. En este libro se habla de Godard, de su cosmogonia cinematográfica, de su gran pasión y de sus ídolos. Yo tengo que decir que sus películas no me gustan mucho. Es un poco como Garci, que es un pesado de tomo y lomo como director, pero que es un placer oirle hablar de cine.

Es un libro casi filosófico en el que se nos habla de sus compromisos éticos y estéticos. Así nos dice, por ejemplo, que "un Travelling es una cuestión de moral" que puede parecer exagerado, pero que nos hace ver cómo pensaba Godard.

Ahora este libro me ha creado la necesidad de ver las Histoire(s). A ver qué tal... yo creo que por lo que se cuenta en el libro sí que me van a gustar. Ya os contaré, o no... que últimamente me paso bastante poco por aquí.

The road to Little Dribbling

"The British are surely the only people in the world who have made a culinary feature of boiled cartilage and phlegm", (los británicos son, con toda seguridad, el único pueblo del mundo que ha conseguido que el cartílago y la flema hervidos sean una especialidad culinaria).
Bill Bryson. The road to Little Dribbling.

Aquí estoy de nuevo para hablaros de libros. Y no de un libro cualquiera, sino de uno del señor Bryson, lo cual es casi sinónimo de diversión e interés. Digo casi porque tiene un libro que se me hizo bola pétrea, el de breve historia de casi todo, pero -aparte de eso- todo lo que me he leído de él me ha encantado. 

Este libro es una continuación de Notes from a Small Island que ya comenté en el blog. Veinticinco años después recorremos otra vez Gran Bretaña de sur a norte. De una manera un tanto errática, hay que decirlo, pero casi en su totalidad.

Bill Bryson es un cascarrabias y tiene que ser bastante insoportable, pero sus libros son muy divertidos e intructivos y a la vez las aventuras que le pasan no le pasan a nadie. El libro empieza con un golpe que recibe de una barrera de parking al bajar y contiene equívocos desternillantes como cuando se enfada porque le dicen que no hay recinto culinario en un Mark & Spencer para, finalmente, enterarse de que está en un H&M. También cuenta cómo tiene prohibido ir solo al McDonald's después de una vez que terminó con treinta hamburguesas cuando tenía que pedir 5.

Bill Bryson es un americano enamorado de Gran Bretaña que muestra tanto el lado malo e incomprensible como la parte buena. Es una persona que añora la Inglaterra que conoció cuando llegó hace todos esos años y que en gran parte se ha ido.

Os pongo algunos párrafos (la traducción es mía):
"La primera vez que llegué a Birmingham nunca había visto una ciudad que fuera tan fea a propósito. De donde venía había muchísima fealdad, pero era en su mayor parte inintencionada. Esta parecía haber sido construida para ser fea, y vaya si lo era. El culpable era un señor llamado Sir Herbert Manzoni, planificador urbanístico desde 1935 a 1963, que pensaba que los edificios antiguos eran más sentimentaloides que valiosos y quería construir una nueva Birmingham. Él es el hombre que llenó la ciudad de circunvalaciones, pasos para peatones oscuros, enormes intercambiadores de transporte y torres de apartamentos de aspecto brutalista - en resumen, hizo de Birmingham un lugar tan horrible como se pudiera conseguir".

"¿No es increíble cuantísima gente en el mundo te odia? La mayoría de ellos nunca te conocerán y aún así no les gustas en absoluto. Toda la gente que programa software para Microsoft te odia, y también la mayoría de las que contestan al teléfono de Expedia. La gente de Trip Advisor te odiaría también si no fueran tan jodidamente estúpidos. Prácticamente todos los recepcionistas de hotel te detestan, al igual que todos los empleados de aerolíneas sin excepción. Toda la gente que ha trabajado en British Telecom, incluyendo algunos que murieron antes de que nacieras, te odian. BT emplea a enormes equipos de personas en la India sólo para odiarte, Pero nadie, absolutamente nadie, te odia tanto como la gente que hace las paradas de autobús inglesas. No tengo ni idea de por qué, pero su deseo más imperioso, el único pensamiento que les anima cada día de su vida, es asegurarse de que ningún usuario de una marquesina de autobús en Reino Unido pueda experimentar un solo momento de confort".
También nos habla del gran confort que le proporcionan todas esas sociedades y asociaciones de cosas absurdas. "En cuanquier momento en el que estoy decaído, cuando estoy tentado de pensar que la vida no tiene sentido y está vacía, voy a una página web de esas sociedades y me doy cuenta de lo enormemente interesante que es mi vida". Y es que hay sociedades hasta para la apreciación de las rotondas.

En fin, un libro muy, muy recomendable como casi todo lo del señor Bryson.

Nadie lo ha visto

Este verano me he leído esta novela negra que compré en el Kindle Flash. Le he dado otra oportunidad a la novela negra nórdica. Hay cosas muy buenas y cosas muy malas en todo este boom de la novela negra septentrional.

En este caso estamos en Suecia, en la isla de Gotland, donde suceden una serie de asesinatos de mujeres en circunstancias extrañas.

La historia nos lleva, principalmente, de la mano del comisario Knutas y de un periodista de sucesos que cubre la noticia.

Se nos van presentando los personajes, se va avanzando en la investigación hasta que se llega al final trepidante, nos enteramos de quién es el asesino y esperamos lo pillen y que no cometa su último crimen.

Podríamos decir que es exactamente lo que esperas. Un libro para pasar el rato que te tiene entretenido, pero no es de esos que no puedes dejar de leer. En general me ha gustado, pero no me ha enganchado como, por ejemplo, los libros de Harry Hole.

Me han entrado ganas de ir a Suecia. También me ha hecho gracia que nos hablaran de veranos de calor insoportable con temperaturas que casi llegan a los treinta grados.

Un libro que gustará a los amigos de la novela negra.

La sangre de los libros

Me he leído este libro que le regalé a mi padre las navidades pasadas. Es una especie de continuación de la noche en que Frankenstein leyó el Quijote en la que Santiago Posteguillo vuelve a recopilar artículos publicados en el diario Las Provincias de Alicante.

Es un libro corto, con capítulos cortos que se leen con mucha facilidad. Las historias, en general, son interesantes, aunque algunas ya son sabidas y otras son mera especulación.

Como os digo tiene los mismos aciertos y errores que el libro anterior. En esta ocasión nos habla de Pushkin, de Quevedo, de Pessoa, de Dante, Calderón de la Barca... en fin, una plétora de grandes artistas.

No os puedo poner ningún extracto porque no tengo el libro conmigo, pero tampoco recuerdo nada especialmente reseñable.

También tiene, a veces, ese tonillo que es un poco como si fueras tonto y te tuvieran que explicar las cosas muy despacito y otros en los que mete morcillas sobre la crisis financiera o lo malos que son políticos y banqueros que tampoco creo que aporten mucho.

Si os gustó el anterior, este también lo hará. Y, si no os gustó, me temo que este tampoco.

Grandes Esperanzas

"Sabe el cielo que nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra que cubre nuestros endurecidos corazones. Me sentí mejor después de haber llorado, más apenado, más consciente de mi ingratitud, más afectuoso".
Charles Dickens. Grandes Esperanzas.

Estoy seguro de que ya casi no os acordábais de que el club de lectura más sufridor de la historia seguía en marcha explorando nuevos horizontes literarios.

Propusimos leernos una de las grandes obras de Dickens durante el verano. Como sabeis Dickens estuvo a punto de llegar al club hace un par de años, pero un partido del Atleti y la mala cabeza de Juanjo hicieron que en lugar de Dickens nos leyéramos la casa de la alegría de Edith Wharton.

No podiamos permitir que Dickens se quedara calentando en la banda esperando un nuevo sorteo o carambola futbolística para que volviera a entrar en el campo.

Hemos elegido uno de sus libros más famosos, Grandes Esperanzas, y creo que hemos acertado. A mí, por lo menos, me ha encantado. La gran característica de Dickens es que te mete dentro de la historia de una manera muy sencilla y pone en marcha tu imaginación de manera que te hace sufrir, reir y sentir con los protagonistas como si estuvieras ahí. Con descripciones bastante simples hace que nos imaginemos la herrería, la casa de la señorita Havisham o las habitaciones de Londres de Pip. Como muestra un botón:
"Mirando fijamente al señor Wemmick, mientras andábamos, para ver qué tal era a la luz del día, vi que era un hombre enjuto, más bien bajo, con un rostro cuadrado e impasible que parecía imperfectamente esculpido con un cincel mellado. Había en él algunas señales que podían haber sido hoyuelos, si el material hubiera sido más blando y la herramienta más fina, pero que en su actual estado no pasaban de ser simples mellas. El cincel había hecho tres o cuatro tentativas para embellecer su nariz, pero las había abandonado sin hacer un esfuerzo para pulirlas. Le supuse soltero, juzgando por lo arrugado de su ropa blanca, y parecía haber experimentado un gran número de pérdidas familiares, porque llevaba por lo menos cuatro anillos de luto, además de un broche que representaba una dama y un sauce llorón junto a una tumba con una urna encima. Tenía unos ojos brillantes –pequeños, sagaces y negros– y unos labios finos, anchos y moteados. Hacía que los tenía, a mi parecer, de cuarenta a cincuenta años".
Por contar un poco de qué va os diré que trata de la infancia y juventud de Pip, un chico huérfano criado a fuerza de mano por su hermana. Esta historia está, como todas las de Dickens, cargada de giros inesperados, de buenos, de malos, de malos que parecen buenos y de buenos que parecen malos.

Tengo que comentar que a pesar de haberme gustado mucho, sigo siendo de David Copperfield que me parece más redonda que esta. Sobre todo en la parte final en la que todos los cabos quedan mucho mejor atados que en esta. O a lo mejor es que quedan atados como a mí me gusta, que también algo de eso puede haber.

En resumen, es un libro muy bueno de un autor muy bueno que consigue que te metas en el libro y vivas las aventuras de los personajes. Dadle un tiento a Dickens si no lo habéis hecho, no os arrepentiréis.

Tenéis (o no, porque lo del club está manga por hombro) otras reseñas en los blogs de MG, Pau y Carmen y la de Juanjo, espero, en el blog del club de lectura.

Aparcando

Buenas. Una vez que he sobrevivido (no se puede decir de otra manera) a las obras de nuestra casa y a dos mudanzas (la de ida al trastero y la de vuelta) quiero hablaros de algo que llevo tiempo pensando: ¿es casi todo el mundo medio tonto?

Sé que la pregunta no esconde ninguna doblez y que todos diríais que sí, o incluso que por qué medio y no completamente tonto.

Pero bajemos al barro para centrar la discusión.

Durante estos días he tenido que ir infinidad de veces a Ikea o a supermercados o a Leroy Merlin o a cualquier complejo suburbial en el que pudiera tener la ocasión de reemplazar cualquiera de las muchas tonterías que tiré durante la mudanza. Ahora que hay sitio...

Pues durante estas visitas (aunque la cosa ya viene de largo) he podido observar que prácticamente la mitad de la gente, por no decir más, aparca en batería marcha atrás. Yo mismo lo hago en mi garaje dado que si no quedaría junto a una columna y tendría que salir por la puerta del copiloto. Todos sabéis lo ágil y flexible que soy. Pero eso es precisamente por no abusar, por utilizar la agilidad cuando toca y no desperdiciarla bajando del coche en el garaje más que cuando es estrictamente necesario.

¿Qué proceso mental lleva a personas que parecen normales a aparcar marcha atrás condenando el maletero justamente cuando más lo vas a necesitar? Justo cuando vas a comprar un Sligörn o un Hamlüstig que te va a llenar el maletero (eso si tienes suerte y no necesitas alquilar una furgoneta).

Es que no lo puedo entender.Pudiendo dejar el maletero accesible, ¿vas al hipermercado y aparcas para no poder usarlo?  A lo mejor es que hay mucha gente que va a no comprar nada y así vencen la tentación. pero me cuesta creerlo.

Cierto es que tiene ventajas, como salir más rápido y asegurarte de que no te llevas a nadie por delante, pero también has tardado más tiempo en aparcar y has podido llevarte a alguien por delante al dar marcha atrás.

Muchas veces me he quedado con ganas de preguntar a los que están aparcando marcha atrás que por qué lo hacen. Algo tipo "perdone que le moleste, ¿pero por qué usted, que parece una persona normal, aparca tan mal?" Al final no lo he hecho porque lo mismo descubro que el normal no soy yo y encima me llevo una yoya.

Es algo que para mí es incomprensible; así que si alguno de vosotros, amables lectores, tiene la solución a mis desvelos que hable ahora o aparque para siempre.


Harry Potter and the cursed child

"There is never a perfect answer in this messy, emotional world. Perfection is beyond the reach of humankind, beyond the reach of magic. In every shining moment of happiness is that drop of poison: the knowledge that the pain will come again. Be honest to those you love, show your pain. To suffer is as human as to breath".
J.K. Rowling, John Tiffany & Jack Thorne. Harry Potter and the cursed child.

Pues aquí estoy para hablaros de este libro, o este guión de la obra de teatro que se ha estrenado hace unas semanas en Londres. Yo me leí en sus momentos todos los libros de Harry Potter. Salté del español al inglés para leerlos antes y los pedía en preventa para tenerlos enseguida.

Estaba muy enganchado y esperaba la siguiente entrega con ilusión.

Aquí tengo que hacer un inciso. Podría parecer que los libros suyos me encantaban, pero aquí tengo que confesar que un 90% de sus páginas me parecían superfluas y muy poco interesantes. Además, como el número de páginas crecía con el número de la serie, de igual manera crecían el interminable número de páginas en las que nos contaba sus comidas de tarro, el peso de la fama que no había elegido, el remordimiento por poner a sus amigos en peligro, el saber que podía fallar y que la gente, en ese caso, habría dado su vida por nada... no digo que no sean cosas importantes, pero llenaban páginas y páginas que a mí -y esto es mi opinión, nada más- se me hacían muy cuesta arriba. Luego llegaba la apoteosis final y el cliffhanger que hacía que estuviera deseando leer el siguiente, aun cuando sabía que me iba a decepcionar en su mayor parte.

Eso ha sido así hasta ahora y me hace decir: ¡ojalá todas las obras de Harry Potter en teatro!

Este libro es magnífico. Es 100% magro de Harry Potter sin nada de la grasa que me lo hacía difícil de digerir. Es un libro de esos que no puedes dejar de leer desde que lo empiezas. La trama es fantástica y te atrapa mezclando la historia presente del hijo de Harry Potter y sus amigos y su relación con su Padre y con Hogwarts y la historia del pasado. No voy a contar más porque no me gustaría hacer ni el más mínimo spoiler.

Lo que sí que os recomiendo es que os abalancéis sobre él para que paséis un rato en el hiperespacio.

Eso sí, siempre que seáis capaces de leer teatro, cosa que parece que también echa a mucha gente para atrás.

Pokémon Go, mi experiencia

He decidido volver por aquí. En ese afán de estar siempre con las orejas puestas para ver de se puede hablar, qué se cuece en los ambientes, he decidido hablaros de Pokémon Go.

Para los que no lo sepáis, que no creo que sea el caso de ninguno de los que os pasáis por aquí, Pokémon Go es un juego para el que necesitas un teléfono móvil y ganas de andar.

El objetivo es pasear para encontrar a los distintos Pokémon que pueda haber por los alrededores. Una vez encontrado uno, debes capturarlo lanzando unas bolas y acertando en el susodicho animalillo.

Además hay una serie de puntos, llamados Pokeparadas, en los que puedes obtener nuevas bolas, pociones y huevos.

Los huevos puedes irlos incubando y eclosionan en función de los kilómetros que camines. Los hay de 2, 5 y 10 km.

Luego hay una parte de lucha en gimnasios en la que no voy a entrar porque no me parece la más interesante. Aunque es parte del juego, me parece bastante aburrida. Tal vez sea porque no tengo mucha idea.

Finalmente, hay una parte en la que en función de los caramelos que consigas, cada vez que atrapas a un Pokémon te dan una serie de ellos, puedes hacer que evolucionen y se conviertan en otros más poderosos. De esa manera obtienes algunos que son difíciles de ver por la calle o que son difíciles de capturar.

En fin, el juego me parece muy interesante y adictivo. Puedo entender perfectamente que enganche. Es una especie de búsqueda del tesoro en la que tienes que ir buscando secretos a tu alrededor. Haces deporte, o al menos caminas, das rodeos para llegar al mismo sitio, vas con el oído puesto por si alguien menciona un Pokémon que tú no tienes... Incluso se hacen quedadas para cazar a estos seres virtuales.

Ayer, sin ir más lejos, me fui por la noche a la estatua de Alfonso XII del Retiro donde se junta gran cantidad de gente para jugar. Habría unas doscientas personas y el ambiente era bastante bueno. No es que fuera una juerga, pero se habla, se alegra la gente cuando aparece uno raro, se disfruta de una temperatura agradable al lado del estanque... en fin, que creo que hay muchas maneras peores de pasar la tarde-noche.

También es verdad que había gente fumando porros al lado de familias que iban al completo a cazar Pokémon. Pasan vendedores ambulantes ofreciendo cervezas, agua, baterías...

Yo pasé un rato agradable y creo que repetiré. También tengo que decir que no es una cosa de niños, había gente de todas las edades (bueno, no diré que no era de los mayores, pero los había aún más viejos), padres de familia que no dejaban el móvil a sus hijos, gente con aspecto de friki, chavales con rastas y pelo rapado, gente con aparatos para fijar el teléfono a la bici y hacer así más kilómetros... la vida.

En definitiva, me parece que es un juego en el que casi todo es positivo, mezcla la diversión de los juegos de ordenador con hacer deporte o pasear, tiene el enganche de la búsqueda de premios y tesoros y es bastante pacífico. No me queda más que animaros a que juguéis a este juego.

Eso sí, la batería se descarga rápidamente y la tarifa de datos más rápido aún.



El peligroso encanto de lo invisible

"Interpretamos la ciencia y la tecnología a través de lentes míticas, por grande que sea el abismo que separe lo imaginario de lo real. Los científicos constantemente fomentan esto, y no hay necesariamente daño alguno en ello. Pero cabría decir algo con el objetivo de no perder de vista esta distinción. Pues la invisibilidad no es en modo alguno el único sueño que se ha utilizado para este fin: también proyectamos en nuestros descubrimientos científicos e invenciones tecnológicas las fantasías relacionadas con la inmortalidad y la resurrección, los viajes en el tiempo, los viajes espaciales, la teletransportación, la antropoeia (creación de personas), la vida extraterrestre y la alquimia, por nombrar solo un puñado. Lo hacemos por una buena razón: los mitos, y esto incluye los modernos y los de la ciencia ficción, nos permiten explorar los temores y esperanzas invocados por lo que se pudiera alcanzar, y nos motivan a volverlo alcanzable. Pero como demuestra la historia de la invisibilidad, el mito no es un plano para el ingeniero. Es más importante que eso".
Philip Ball. El peligroso encanto de lo invisible.

Muchos perdones por no haberme pasado por aquí durante tanto tiempo y, además, simplemente vuelvo para hablar de libros. Una descortesía tremenda que espero poder reconducir de alguna manera.

La vida es la vida y la mía últimamente va por otros derroteros que los de la escritura bloguerística.

Me paso por aquí para hablaros de este libro de Philip Ball que me compré durante la Feria del Libro de Madrid. La Feria me causa ansiedad y malestar casi siempre. Mucha gente, mucho calor, mucha gente acalorada pensando que ser culto es pasear entre casetas de libros comiendo un helado, como si los libros se fueran a leer solos o por alguna transferencia mística.

Este libro es una especie de historia de lo invisible a lo largo de la humanidad. La posibilidad de ser invisible siempre ha estado presente en mitos, religiones, historias y cuentos a lo largo de distintas culturas y épocas. Siempre ha servido como aspiración del hombre y normalmente con aspiraciones poco honestas. Parece que el hecho de ser invisible se entiende como una liberación del cumplimiento de las leyes sociales y de la posibilidad de ser castigado por saltárselas.

De igual manera, al menos en las historias, la invisibilidad viene con una pesada carga de desgracia o de distintos tipos de infortunio. Es algo por lo que hay que pagar.

Este libro también habla de muchos asuntos relacionados con la invisibilidad como la videncia, el espiritismo, el espionaje...

La verdad es que es interesantísimo. No me había leído nada de este señor, pero seguramente repetiré. Hay otros libros suyos que, al menos por el título, parecen my atractivos como Al servicio del Reich, la ciencia en tiempos de Hitler; Curiosidad, por qué todo nos interesa; El instinto musical, escuchar. pensar y vivir la música; etc.

Algunos párrafos que he subrayado:
"Específicamente, la invisibilidad nos tentará con tres cosas: el poder, el sexo y el asesinato. Esta es la promesa que ha inducido a la gente a buscar la invisibilidad en todas las épocas, ya sea a través de conjuros mágicos o artes esotéricas o artilugios y ropajes que confieren la capacidad de desaparecer".

"Esta es una de las aparentes paradojas de la modernidad: que el florecer de la ciencia coincidiese con un resurgimiento del interés en los temas espirituales, el misticismo y la magia y los nuevos conceptos de invisibilidad".

"Además, los fantasmas todavía tenían una función social que cumplir. Como explica Keith Thomas, “personificaban los miedos y esperanzas de los hombres, haciendo explícitas muchas cosas que no se podían decir directamente”. Aprobaban la buena conducta garantizando que los muertos fuesen reverenciados y amenazando con horribles represalias contra nuestros pecados. Son la policía invisible, agentes omnividentes que custodian las normas y los límites. En este sentido los fantasmas tradicionales no son emisarios del caos, sino, por el contrario, conservadores. ¿No es justamente esto lo que hacía el fantasma de Marley, mostrándole a Scrooge los errores de su conducta?"

"La palabra inglesa magnet [imán] deriva de la región de Magnesia en el mar Egeo, donde se podía encontrar este tipo de piedra, pero acaso también comparte una raíz etimológica con la propia magia".
En fin, un buen libro que os recomiendo.

La gran migración

Aquí estamos de nuevo los esforzados miembros del club más de lectura torturada del mundo. El libro de este mes fue propuesto por la madre de Paula. Ella leía y escuchaba nuestros sufrimientos y no se podía creer que tuviéramos tan mala suerte en la elección de libros.

Tan es así, que decidió dejar de escuchar el podcast. Ese podcast moribundo que, la verdad, es que ya no se puede oír porque no publicamos nada. Shame on us!

Alargo la introducción porque yo tengo un problema añadido. No sé si sabéis, supongo que no, que estoy  de obras en casa. Pues bien, el libro me lo leí al principio del mes y ahora está dentro de alguna de las 15 cajas de libros que tenemos en un trastero. Así que tengo que hacer esta reseña un poco de memoria. A ver qué sale.

He de decir que el libro me ha gustado bastante. Es muy corto y muy profundo a la vez. Son trozos muy cortos, ideas, reflexiones de una o dos páginas, normalmente. El tema, como veis por el título, es la migración de personas. En ese aspecto es bastante actual, aunque el libro ya tiene unos años. Su autor, Hans Magnus Enzensberger, ha sido premio Príncipe de Asturias de humanidades, aunque he de decir, para mi sonrojo, que yo no había oído hablar de él hasta leer este libro.

Hans Magnus nos habla de lo que nos hace iguales y diferentes, del sentido de pertenencia al grupo, de que no somos tan civilizados como creemos o que somos más animales de lo que pensamos. Cómo hay distintas fronteras para personas y dinero (o para personas con dinero y sin dinero). Cómo los inmigrantes reciben rechazo para luego ellos rechazar a los que vienen después...

En fin, una lectura fácil y profunda a la vez. Es un libro para leerlo poco a poco y reflexionar. Si se lee de golpe, creo yo, no pasará de ser una serie de apuntes o paisajes que poco pueden aportar.

Encontraréis reflexiones más acertadas en los blogs de Paula, MG, Carmen y en el del club de lectura con la aportación de Juanjo.

El próximo libro es Grandes Esperanzas, de Charles Dickens y tengo grandes esperanzas en que nos guste a todos. ¡Es Dickens!

Las brujas de la noche

Me he leído durante las últimas semanas este libro que me ha regalado Juanjo por mi cumpleaños y de manera bastante inesperada. Es un detalle que agradezco muchísimo.

Se ve que sabe de qué pie cojeo. Si después de tres años y pico de club de lectura ya no sabemos por dónde vamos cada uno quiere decir que nuestros poderes de suposición son casi tan buenos como los de elección de libros para hacernos esto.

El libro es bastante bueno y cuenta la historia de un grupo de aviadoras soviéticas durante la segunda guerra mundial.

Estas jóvenes se esforzaron muchísimo para aportar su experiencia y capacidades en la lucha que mantenían contra los alemanes y tuvieron que vencer muchísimos obstáculos. Tuvieron que luchar porque las tomaran en serio, porque las dejaran pilotar, porque las dejaran entrar en combate y porque no las consideraran una simple medida propagandística. Todo eso lo hicieron. Y muchas pagaron con su vida.

Casi se puede decir que la aviación moderna nació en la IIGM. Estas mujeres empezaron a volar en aviones de lona, sin radio ni equipos ni calefacción; y terminaron llevando los aparatos de caza y bombarderos más avanzados de la Unión Soviética.

Además está bastante bien contada la atmósfera con el Komsomol, el partido comunista, los grados del ejército, el SMERSH, etc. Se puede ver cómo cuando caían tras las líneas del enemigo y volvían jugándose la vida a sus propias filas eran recibidas con suspicacia y algunas fueron mandadas a campos de concentración.

Una labor de investigación importante, con un montón de notas y referencias, pero que se lee muy bien sin tener que consultarlas. Si sois fanáticos de la IIGM, adelante. Si os gustan las historias desconocidas, adelante. Si el mundo de la guerra y de la historia no os dice nada, pues no lo intentéis. Vosotros os lo perdéis.

Muñecas Rotas

"Rachel estaba tan emocionada como la primera vez que tuvo una cita. Casi tan emocionada, porque ya no era una adolescente, de manera que su emoción se veía atemperada por una dosis de inquietud. Ya había experimentado la decepción amorosa, ya sabía que la realidad no suele estar a la altura de nuestros sueños y que nuestras esperanzas siempre apuntan demasiado alto. Rachel conocía el dolor de un corazón destrozado".
Jamer Carol. Muñecas Rotas

Con este libro he buscado quien sustituya a Jo Nesbo. Me apareció de esos de oferta del día de Amazon y me lo compré.

El protagonista es un policía que resuelve casos de asesinos en serie por el mundo. Es un superespecialista en el asunto. Desde el principio nos enteramos de que su propio padre fue un asesino en serie y él, de alguna manera, trata de huir de las últimas palabras de su padre antes de ser ejecutado en el que le dice que los dos son iguales.

Eso no es cierto, claro. El protagonista está obsesionado con atrapar a esta gente, pero sí que, de alguna manera, se pregunta si su gran cosecha de éxitos en este campo pueda estar ligada con que realmente piense como un asesino en serie.

Por centrar un poco este libro, la acción sucede en Londres y comienza con una mujer secuestrada que es liberada después de un tiempo y a la que le han hecho una lobotomía.

La verdad es que es un libro bastante entretenido. No es que sea el colmo de la originalidad o de la novela negra, pero está bien. Supongo que me leeré alguno más de este señor. Por lo que puedo saber hay como cinco libros o así de la serie de Jefferson Winter, que es el nombre del protagonista.

Si os gusta la novela negra con sangre, con asesinos despiadados y con un detective que parece que se pasa de listo, esta es vuestra serie.

Ravel

"...que prolongan a su manera el confort observado en el France, tan refinados como un transatlántico de crucero, son grandes hoteles fastuosos formados por quince coches de ochenta toneladas, y el frente de su automotriz carenada, con perfil de cohete, está equipado con un ciclópeo faro central. Los coches ofrecen todos los servicios posibles. Despachos para hombres de negocios, sala de baile y cine, salones de manicura y de peluquería, consultas de esteticistas, sala de conciertos con órgano para el oficio del domingo, biblioteca y numerosos bares. En cuanto a los compartimientos revestidos con maderas preciosas, alfombras, vidrieras, colgaduras, están equipados con camas con baldaquino y bañeras alimentadas según se desee con agua dulce o con agua de mar. En la cola del tren, un coche panorámico se abre sobre una terraza instalada a modo de balcón, coronada con una cúpula".
Jean Echenoz. Ravel.

Ya sabéis que en este blog somos mucho de Echenoz. Nos hemos leído 14, Correr y Relámpagos y ahora le toca el turno a Ravel, el músico.

Ravel tuvo muchísimo éxito en vida y en el libro el autor nos cuenta sus últimos años en los que va perdiendo su lucidez y recuerda su carrera, sus éxitos y sus fracasos. Es igual que todos los libros que he leído de Echenoz. Es una especie de novela biográfica en el que se nos cuentan aspectos de su vida de una manera muy amena.

He de decir que me ha gustado bastante a pesar de que Ravel, como músico, no me merece muchas simpatías. Par amuchos es un revolucionario. Un Picasso de la música, Y para mí... también. Claro, que mi opinión de Picasso (o en este caso de Ravel) no es muy favorable. Creo que la música (o la pintura) se las arreglaban muy bien sin sus aportaciones. Pero, vamos, que tampoco voy a tratar de convencer a nadie de lo que pienso. Este libro, independientemente de si os gusta Ravel o no, es muy entretenido y yo os lo recomiendo fervorosamente.

También, al igual que el resto de libros del autor, hay que reseñar su brevedad. Son libros que se leen en una hora o dos a lo sumo.

Felicidades de Lola CB

Querida Anijolecilla mía:

Hoy es tu cumpleaños. Como todo el mundo sabe, yo soy una GRAN FAN de los cumpleaños. Pero fan, FAN. Sinceramente creo que hay que celebrarlos todos y cada uno de ellos lo mejor que se pueda y cuantos más fastos haya, mejor. Fastos grandiosos. Llámame simple, pero creo que debería ser ilegal no celebrar un cumpleaños, no te digo más... Pero bueno, eso es otro tema. Así que espero que hoy o cuando sea lo celebres por todo lo alto.

No te conozco mucho ya que compartimos TL y grupo de WA sobre todo, aunque nos hemos visto alguna vez... Es lo que pasa cuando conoces a gente por Internet, claro, que no siempre te pilla como para quedar a tomar un café esta misma tarde (y en eso yo tengo algo de experiencia). Pero aún así, sé que eres una persona estupenda, y que mi cybervida (o vida 2.0, o vida esclavizada por mi iPhone, como quieras llamarlo) es mejor porque tú estás en ella. 

Y si además de estar tú también está tu Red Velvet, ni te cuento, jijiji... EJEM. Que me desvío.

Así que déjame colarme una vez más en tu pantalla para desearte un muy feliz cumpleaños, que lo celebres por todo lo grande con la gente que te quiere, y que seas feliz.

Un beso muy grande, Anijolecilla guapa. ¡Y disfruta de tu día!

Lola CB

Querida Annie

Querida Annie, ahora toca el post de verdad, que a ver si te crees que te iba a ventilar en cinco minutos.

Hoy cumples 40 años (¡bienvenida!) y claro, las tradiciones están para cumplirlas, así que te toca despliegue de medios interneteros. Vas a llorar un poquito porque todos vamos a contar un montón de cosas bonitas sobre ti, cuánto te queremos, lo estupenda que eres y la suerte que tenemos por tenerte en nuestras vidas.

Que eres una de mis mejores amigas, ya lo sabes, porque es obvio y lo sabe el mundo entero. Eres mi cuqui. Es fabuloso tener personas con las que no tienes que medir nada porque sabes que están de tu parte, que no te juzgan y que te quieren también cuando la cagas.

Durante los últimos cuatro años (Y MEDIO) nos hemos escrito prácticamente todas las semanas, a veces dos líneas volando y a veces conversaciones eternas con tochos larguísimos. Guardo muchos de esos correos y he tirado de hemeroteca para repasar nuestra vida en común

2011: una cuenta atrás y un reality nos ponen a la una en la órbita de la otra. Quedamos a merendar y fue un flechazo. Pero flechazo con sustancia, de esos que dices "esto promete". Quedamos más veces y como no tengo cabeza ni pruebas gráficas sólo puedo decir que supongo que fue todo fenomenal porque hemos seguido quedando.

2012: empiezan los correos de los viernes. El primero es para quedar contigo para recoger mi red velvet, que es ya un clásico en nuestra relación. Siempre me preguntas si quiero otra cosa para mi cumpleaños y siempre te digo que no. Cuando algo funciona no hay por qué cambiarlo.
En 2012 nos pasó absolutamente de todo; becarios que se duermen, familias, muchos planes fallidos para vernos, miedo los viernes a última hora por si caían marrones, entrevistas de trabajo, la boda a la que no fui, Tabathatenecesito, fuiste a París, comimos en un sitio lejísimos en el campo, hablamos de la ropa interior de mary espencer y de bragas de acero, de ex calvos y de comer viendo Saber y Ganar.

2013: hiciste teatro, viste Sonrisas y lágrimas (en español), me desrecomendaste The master porque "te quita las ganas de vivir", compartimos nuestra manera de enfocar la vida laboral, tuviste una nueva sobrina, conociste a Pau, empezó mi lucha por la promoción (en la que sigo sin triunfar, y lo que te rondaré morena), las dos fuimos bastante grinches en San Valentín, dijimos varias veces "no es puente!!", fui a La Central por primera y última vez, te compraste doce kilos de harina en una sola compra y desarrollamos la teoría de que esa compra en realidad era ahorrar, me fui a Berlín, salimos los cuatro a cenar en plan parejitas, comentamos Masterchef, te nombré albacea digital.
Hubo un cruce de correos genial en el que te contaba unas dudas, centrifugabas exactamente igual que yo y al final yo termino diciéndote "no sé para qué te pregunto, es como preguntarme a mí misma". Que es bonito eso porque vemos la vida de forma bastante parecida. Hubo referencias a Benito Carrizosa y correos en nuestro primer lunes de vuelta al trabajo para que fuera más llevadero. Repasos al Hola y también libros y alguna peli.

2014: empezamos el año hablando del Aló, Comidista, que es un clásico en nuestras vidas y descubriste que Amazon tiene tienda de repostería con miles de cosas que necesitabas. Estuviste en Viena. Hablamos de enemas (¿por qué?). También fuiste a Nueva York. Otros temas fueron las pelucas de Alicia Florrick (la rana Gustavo). Esto no está en los correos pero aprendí gracias a ti a hacer pulseras de gomitas, con mi propio telar y todo...me regalaste horas de entretenimiento. Otro año de comentar Masterchef. Fuimos a comprarme un vestido para una boda de alto copete y para cuando llegaste ya lo había elegido, recuerdo ese día como muy chulo porque no hicimos nada pero lo pasamos muy bien. Momentazo en julio "Chabelita se ha separado y no me dices nada". Fuimos al cine de verano a ver "Cantando bajo la lluvia" y a Comala. Primer verano que heredamos tus croquetas. El verano termina contigo en Nueva York y con una pena negra, y yo llorando por ti desde Torrox. Le dijiste hola al pelirrojo por whatsapp y no te bloqueó ni nada. Fiorella Faltoyano comentó en mi blog. Compramos DVD en Disney como si no hubiera un mañana y terminamos el año comiendo en lo de Arola, visitando la exposición de Givenchy y merendando en Embassy, como las señoras. Empezamos con el Proyecto Agatha.

2015: mis cuarenta llenaron las primeras semanas del año. Qué bien lo pasamos y cómo triunfaste con la red velvet. En enero te hablé de Meghan Trainor (ejem). Cenamos nessum pollo y fuimos a Venidos a menos y te reías tanto que te quitabas las gafas, qué gran fin de semana. Masterchef se convirtió en Masterchufa y conseguimos ir un par de veces al cine entre semana, costumbre que intentamos retomar con muy poco éxito. Cruzamos fotos de bolsos y de joyones. En plena ola de pena negra me corté el pelo y me comparaste con una señora que siempre lleva el pelo horrible, aunque gané en la comparación. Volvimos a heredar las croquetas, qué bonita tradición. En verano comentamos la hija secreta de Escassi y algunos libros más, para compensar las frivolidades. Intentamos vernos mucho y lo conseguimos regular nada más. Nos reímos con MaruHit (pobre yo) y conseguimos sacarle risas a un año que fue bastante horrible. Copio de octubre "todo sigue igual (de mal)" Por lo menos viajamos un poco, fuiste a Londres. Y yo volví a Nueva York y sólo pasé calamidades.

2016: hasta la fecha no se está portando mal del todo, incluso hemos descubierto una manera de poder vernos más a menudo. Y encima luego me dejas en casa, no le veo más que ventajas a ese plan. Lo más relevante del cuatrimestre es que tenemos las dos bastante curro y no nos enredamos en mucha conversación. Eso nos pasa porque no nos toca el Euromillones, que es lo que más claro tenemos, la falta que nos hace que nos toque. A ver qué tal nos trata el resto del año.

En resumen, en estos cuatro años largos de correos nos hemos dedicado a contarnos las penas y cosas de risa, preocuparnos, aconsejarnos poco porque pensamos bastante parecido a nivel vital, quejarnos bastante de casi cualquier cosa, aprender mucho la una de la otra, darnos apoyo y cariñito, centrifugar sobre nuestros temas recurrentes, criticar un poquitín...vamos, que nos hemos dedicado a VIVIR.

Empezamos a escribirnos cuando éramos un par de conocidas que se caían bien, ahora somos mucho más importantes la una para la otra. Y en realidad ya no necesitamos el contacto constante, pero es bonito mantenerlos, me gusta pensar en esos correos como los cimientos de nuestra amistad. Y también, como decías tú hace algo más de un año, "es una especie de diario semanal a cuatro manos (si es que esto es posible) al que la otra pone los pies en la tierra a la una cuando el centrifugue se desmanda. Para mí es el sitio donde poner por escrito todas las tonterías que se me ocurren sabiendo que Bich (en este caso, Anijol) me va a entender y darme justo lo que necesito: sensatez o cuerda para seguir centrifugando. Es genial." Yo no lo habría descrito mejor.

Sí, es genial. Tú eres genial y me siento muy afortunada por todo este tiempo y por todo lo que nos queda por pasar juntas. Te quiero mucho, hamija. Que tus próximos cuarenta años estén llenos de risas y cosas bonitas y gente maja (y rubia). Y no llores, que lloro yo.

Bich.

PD. Gracias a Desgraciaíto por la complicidad y por prestarme el blog

Feliz cumpleaños de Juanjo

Sé que estas cosas no te van mucho, y también sé que no te va a gustar que te escriba algo demasiado empalagoso, porque a ti lo de los dulces te parece bien si después puedes meterlos en el horno a doscientos grados, pero es lo que toca hoy, cumples 40 y los que te queremos debemos cumplir con nuestra misión que no es otra que tratar de empañarte los ojos.

Aunque siempre puedes culpar a la alergia si las cosas se nos van de las manos porque a quién se le ocurre ir a cumplir años en el puñetero mes de mayo.

A veces no recuerdas cómo has conocido a una persona, del momento exacto, pero yo recuerdo exactamente la primera vez que te vi, en esa pradera del infierno en la que edificio arriba, planta abajo, hemos ido sobreviviendo ya un montón de años. Te vi y tuve que pensar algo así como “joder, pues sí que es alta”, porque eso es lo que me habían dicho que eras, alta, pero lo que no pude pensar en ese momento es que estaba pasando algo que iba a ser importante en mi vida, que no ibas a ser alguien más de quita y pon que desaparecería un buen día después de firmar en una tarjeta de despedida y colaborar en un regalo.

Ni mucho menos, cómo va alguien a pensar en algo así cuando está dando dos besos de cortesía y sumando la información de su nombre a muchos otros que ni de coña puedes estar memorizando. Pero pasa, y con el tiempo caes en la cuenta de que has conocido a una persona genial, una persona brillante, una persona buena, y no me malinterpretes, porque ser buena en este caso no está reñido con no ser interesante, con no tener el punto de mala leche exacto, con no ser capaz de sacarme una sonrisa de maldad, no, no tiene que ver con nada de eso. Tiene que ver con que tienes los ojos limpios y cualquiera que te conozca sabe de qué estoy hablando.

Cumples cuarenta y tengo la suerte de poder compartirlo contigo, aunque hoy me des plantón y no vayas a hacer que mi día sea un poquito mejor, como vienes haciendo desde hace tanto y sin que te des cuenta. Cumples cuarenta y te deseo todo lo mejor del mundo porque te lo mereces, porque cada día que pasa me pareces mejor y me siento más orgulloso de ti, pero sobre todo porque eres mi amiga y quiero que seas muy feliz.

Feliz cumpleaños y punto profundo.

Sweet forties

Muchas felicidades, Bueni. Hoy estrenas década. Yo, que ya llevo un tiempo de avanzadilla por este territorio inhóspito, te tengo que confesar que de momento está siendo una década bastante buena. Nada que temer.

Y menos para ti que vienes con fantastik© de serie. No tienes más que ver los buenos amigos (y amigas, seamos podemitas verbales) que tienes. Los hijos tan fantásticos que estamos criando. Y lo feliz que yo soy junto a ti. Mucho más de lo que merezco. Mucho más de lo que podía esperar. Espero que en esta década seas, por lo menos, tan feliz a mi lado como yo lo soy al tuyo.

Hoy hemos decidido tomarnos el día de vacaciones porque sí, porque tú lo vales. Tú te mereces una celebración especial, aunque la verdad es que yo no he estado a la altura y prácticamente todo lo has organizado tú.

Estamos en la vorágine de organizar las obras del piso y como pre-fiesta nos hemos ido a Ikea a acabar con no sé cuantas cosas que hacen falta para nuestra nueva cocina. Nosotros sí que sabemos divertirnos, ¿eh? Yo me he pasado el fin de semana cargando con un fregadero de 31 kilos desde Ikea a casa y desde casa al trastero.

Sé que tendrás alguna que otra sorpresa en la blogosfera. Merecida, sin duda. Incluso puede que haya alguna aquí mismo, en el blog...

Hoy llevaremos a los niños al cole, iremos caminando al Thyssen y luego iremos a comer. Supongo que luego haremos algo con los niños. Una buena celebración. No tengo dudas.

Si hay algo que te define es bondad. Bondad y siempre pensar en los demás. Siempre intentar que los demás estén a gusto.

He decidido dejar hoy la dieta (aunque la verdad es que la he dejado ya durante el fin de semana). Ya está bien. He adelgazado unos cuantos kilos y espero no volver a cogerlos muy pronto, pero hoy no haré muchas concesiones al wellness, ya te aviso.

Eres fantástica, que lo sepa la blogosfera (bueno, los cuatro que nos leen, tampoco exageremos). Y los que te conocemos y disfrutamos somos afortunados, muy afortunados.

Espero que pases un día fantástico. Te lo mereces.

Termino con Mr. Porter, as usual:



I love the look of you, the lure of you
The sweet of you, the pure of you
The eyes, the arms, the mouth of you
The east, west, north and the south of you

I'd love to gain complete control of you
And handle even the heart and soul of you
So love, at least, a small percent of me, do
For I love all of you

I'd love to gain complete control of you
And handle even the heart and soul of you
So love, at least, a small percent of me, do
For I love all of you, for I love all of you

Cicatriz

"No estoy obsesionado con mi antigua torturadora de instituto. Es posible que siga visitando su página a diario —nunca dejo comentarios, todavía tengo dignidad—, y que eche un vistazo a sus actualizaciones, solo para mantenerme informado. Quizá miro de tanto en tanto su estado, esperando que pase de «En una relación» a «Es complicado», pero tampoco es que quiera que le vaya mal, ni nada. Tiene tres hijos, está casada con un decorador de interiores de San Francisco —bastante castigo lleva en ello, la pobre— y yo me alegro mucho por los dos".
Juan Gómez-Jurado. Cicatriz.

Compré este libro rebajado el día del libro y me lo he leído durante la pasada semana. No había leído nada de este señor y tengo que decir que es un libro entretenido. Me ha gustado. No es de quitarse el sombrero, pero entretiene. Y eso ya es mucho.

Por contar un poco del libro trata de un informático que está a la vez arruinado y a punto de terminar un programa revolucionario. A partir de aquí van pasando cosas y se va complicando su vida. No os cuento más.

Es un típico best seller de los que te engancha la historia y quieres ir viendo qué pasa. Tiene capítulos cortos y eso hace que sea fácil de leer, de dejar y de volver a pillar la historia día tras día.

Los personajes son verosímiles, ha trabajado la ambientación y el trasfondo de ese mundo y tiene un aire creíble. Tal vez sea demasiado estereotípico, pero es parte del arte del best seller. 

Poco más tengo que decir. Si os gustan los thrillers que enganchan este es vuestro libro. Si os gustan las cosas sesudas y con, digamos, belleza literaria; bueno, pues este no es este vuestro libro.

Otro párrafo:
"Cuando alguien entra en una habitación encañonando a alguien, tiene ciertas expectativas con respecto a lo que hará esa persona. Hay un montón de cosas que Vanya no hace. Hay un montón de cosas que no hace. No se mueve. No pregunta cómo les he encontrado. No aparta la mirada del arma. Incluso en mi estado lamentable soy capaz de ver que está evaluando la situación antes de actuar. Los dos idiotas de ahí fuera solo eran un par de infelices. Pero este tío es algo realmente serio. Lo sé, porque yo estoy sosteniendo una .44 con ocho balas y él una revista, y el que está acojonado soy yo".

Policía

"Nunca logró entenderlo, cómo un hombre con un pulso basal tan bajo, que podía pasar días en su mundo sin hablar apenas y sin que tuviera que ocurrir nada, era capaz de darle a un interruptor y, de repente, todo —cada segundo que daba el reloj— tenía un subapartado, décimas vibrantes, y centésimas. Con esa voz serena y bronca que con muy pocas palabras podía expresar más sentimientos, información, asombro, locura y cordura de lo que ninguno de los charlatanes a los que había conocido conseguía expresar en una cena de siete platos".
Jo Nesb. Policía.

Pues ya está, ya me he leído el último libro de Harry Hole. Con este termina la serie de diez libros con este policía como protagonista. A mí me ha encantado toda la serie. El señor Nesbø sieqmpre ha conseguido engancharme y engañarme. Nunca sabía por dónde iba a venir la trama ni quién iba a ser el asesino.

Está claro que eso es lo que buscas en una novela policial, que hasta el final estés ahí sin haber descubierto el intringulis. Eso también depende del lector y del escritor. Hay a quien este señor les parecerá un rollo porque se le ve el cartón de la trama. No es mi caso.

Tengo que decir que me falta por leer uno de los libros y esto es así porque de una manera un tanto rara la editorial empezó a publicar en España a partir del tercero y luego cuando ya íbamos por el octavo o así publicaron los dos primeros. Me leí el primero y todavía tengo pendiente el segundo.

No voy a desvelar nada de la trama porque no hay nada peor que destripar una novela negra. Sólo diré que me ha parecido más tramposo que otros. Más forzado. Aunque eso no le ha quitado interés al libro que me tuvo enganchado durante una semana. Quizás también le sobren algunas páginas (tiene más de 500) que no aportan mucho.

Tengo que decir que la traducción no me ha parecido muy buena. No sé noruego, así que puede que el original esté mal escrito, pero creo que se podría hacer algo mejor. Hay algunas expresiones que a lo mejor son correctas, pero que me dan repelús como, por ejemplo 'el arte de abatir al suelo a la gente'.

Una vez que he acabado con Harry tendré que buscar otra serie de novela negra que me enganche. A ver si acierto. Porque el problema es que hay novela negra para parar un tren y la mayoría de lo que se publica es bastante malo.

Acepto sugerencias, si tenéis alguna. De momento estoy leyendo Cicatriz de Juan Gómez-Jurado. No es novela negra, sino más bien un thriller, pero me está entreteniendo.