Felicidades de Lola CB

Querida Anijolecilla mía:

Hoy es tu cumpleaños. Como todo el mundo sabe, yo soy una GRAN FAN de los cumpleaños. Pero fan, FAN. Sinceramente creo que hay que celebrarlos todos y cada uno de ellos lo mejor que se pueda y cuantos más fastos haya, mejor. Fastos grandiosos. Llámame simple, pero creo que debería ser ilegal no celebrar un cumpleaños, no te digo más... Pero bueno, eso es otro tema. Así que espero que hoy o cuando sea lo celebres por todo lo alto.

No te conozco mucho ya que compartimos TL y grupo de WA sobre todo, aunque nos hemos visto alguna vez... Es lo que pasa cuando conoces a gente por Internet, claro, que no siempre te pilla como para quedar a tomar un café esta misma tarde (y en eso yo tengo algo de experiencia). Pero aún así, sé que eres una persona estupenda, y que mi cybervida (o vida 2.0, o vida esclavizada por mi iPhone, como quieras llamarlo) es mejor porque tú estás en ella. 

Y si además de estar tú también está tu Red Velvet, ni te cuento, jijiji... EJEM. Que me desvío.

Así que déjame colarme una vez más en tu pantalla para desearte un muy feliz cumpleaños, que lo celebres por todo lo grande con la gente que te quiere, y que seas feliz.

Un beso muy grande, Anijolecilla guapa. ¡Y disfruta de tu día!

Lola CB

Querida Annie

Querida Annie, ahora toca el post de verdad, que a ver si te crees que te iba a ventilar en cinco minutos.

Hoy cumples 40 años (¡bienvenida!) y claro, las tradiciones están para cumplirlas, así que te toca despliegue de medios interneteros. Vas a llorar un poquito porque todos vamos a contar un montón de cosas bonitas sobre ti, cuánto te queremos, lo estupenda que eres y la suerte que tenemos por tenerte en nuestras vidas.

Que eres una de mis mejores amigas, ya lo sabes, porque es obvio y lo sabe el mundo entero. Eres mi cuqui. Es fabuloso tener personas con las que no tienes que medir nada porque sabes que están de tu parte, que no te juzgan y que te quieren también cuando la cagas.

Durante los últimos cuatro años (Y MEDIO) nos hemos escrito prácticamente todas las semanas, a veces dos líneas volando y a veces conversaciones eternas con tochos larguísimos. Guardo muchos de esos correos y he tirado de hemeroteca para repasar nuestra vida en común

2011: una cuenta atrás y un reality nos ponen a la una en la órbita de la otra. Quedamos a merendar y fue un flechazo. Pero flechazo con sustancia, de esos que dices "esto promete". Quedamos más veces y como no tengo cabeza ni pruebas gráficas sólo puedo decir que supongo que fue todo fenomenal porque hemos seguido quedando.

2012: empiezan los correos de los viernes. El primero es para quedar contigo para recoger mi red velvet, que es ya un clásico en nuestra relación. Siempre me preguntas si quiero otra cosa para mi cumpleaños y siempre te digo que no. Cuando algo funciona no hay por qué cambiarlo.
En 2012 nos pasó absolutamente de todo; becarios que se duermen, familias, muchos planes fallidos para vernos, miedo los viernes a última hora por si caían marrones, entrevistas de trabajo, la boda a la que no fui, Tabathatenecesito, fuiste a París, comimos en un sitio lejísimos en el campo, hablamos de la ropa interior de mary espencer y de bragas de acero, de ex calvos y de comer viendo Saber y Ganar.

2013: hiciste teatro, viste Sonrisas y lágrimas (en español), me desrecomendaste The master porque "te quita las ganas de vivir", compartimos nuestra manera de enfocar la vida laboral, tuviste una nueva sobrina, conociste a Pau, empezó mi lucha por la promoción (en la que sigo sin triunfar, y lo que te rondaré morena), las dos fuimos bastante grinches en San Valentín, dijimos varias veces "no es puente!!", fui a La Central por primera y última vez, te compraste doce kilos de harina en una sola compra y desarrollamos la teoría de que esa compra en realidad era ahorrar, me fui a Berlín, salimos los cuatro a cenar en plan parejitas, comentamos Masterchef, te nombré albacea digital.
Hubo un cruce de correos genial en el que te contaba unas dudas, centrifugabas exactamente igual que yo y al final yo termino diciéndote "no sé para qué te pregunto, es como preguntarme a mí misma". Que es bonito eso porque vemos la vida de forma bastante parecida. Hubo referencias a Benito Carrizosa y correos en nuestro primer lunes de vuelta al trabajo para que fuera más llevadero. Repasos al Hola y también libros y alguna peli.

2014: empezamos el año hablando del Aló, Comidista, que es un clásico en nuestras vidas y descubriste que Amazon tiene tienda de repostería con miles de cosas que necesitabas. Estuviste en Viena. Hablamos de enemas (¿por qué?). También fuiste a Nueva York. Otros temas fueron las pelucas de Alicia Florrick (la rana Gustavo). Esto no está en los correos pero aprendí gracias a ti a hacer pulseras de gomitas, con mi propio telar y todo...me regalaste horas de entretenimiento. Otro año de comentar Masterchef. Fuimos a comprarme un vestido para una boda de alto copete y para cuando llegaste ya lo había elegido, recuerdo ese día como muy chulo porque no hicimos nada pero lo pasamos muy bien. Momentazo en julio "Chabelita se ha separado y no me dices nada". Fuimos al cine de verano a ver "Cantando bajo la lluvia" y a Comala. Primer verano que heredamos tus croquetas. El verano termina contigo en Nueva York y con una pena negra, y yo llorando por ti desde Torrox. Le dijiste hola al pelirrojo por whatsapp y no te bloqueó ni nada. Fiorella Faltoyano comentó en mi blog. Compramos DVD en Disney como si no hubiera un mañana y terminamos el año comiendo en lo de Arola, visitando la exposición de Givenchy y merendando en Embassy, como las señoras. Empezamos con el Proyecto Agatha.

2015: mis cuarenta llenaron las primeras semanas del año. Qué bien lo pasamos y cómo triunfaste con la red velvet. En enero te hablé de Meghan Trainor (ejem). Cenamos nessum pollo y fuimos a Venidos a menos y te reías tanto que te quitabas las gafas, qué gran fin de semana. Masterchef se convirtió en Masterchufa y conseguimos ir un par de veces al cine entre semana, costumbre que intentamos retomar con muy poco éxito. Cruzamos fotos de bolsos y de joyones. En plena ola de pena negra me corté el pelo y me comparaste con una señora que siempre lleva el pelo horrible, aunque gané en la comparación. Volvimos a heredar las croquetas, qué bonita tradición. En verano comentamos la hija secreta de Escassi y algunos libros más, para compensar las frivolidades. Intentamos vernos mucho y lo conseguimos regular nada más. Nos reímos con MaruHit (pobre yo) y conseguimos sacarle risas a un año que fue bastante horrible. Copio de octubre "todo sigue igual (de mal)" Por lo menos viajamos un poco, fuiste a Londres. Y yo volví a Nueva York y sólo pasé calamidades.

2016: hasta la fecha no se está portando mal del todo, incluso hemos descubierto una manera de poder vernos más a menudo. Y encima luego me dejas en casa, no le veo más que ventajas a ese plan. Lo más relevante del cuatrimestre es que tenemos las dos bastante curro y no nos enredamos en mucha conversación. Eso nos pasa porque no nos toca el Euromillones, que es lo que más claro tenemos, la falta que nos hace que nos toque. A ver qué tal nos trata el resto del año.

En resumen, en estos cuatro años largos de correos nos hemos dedicado a contarnos las penas y cosas de risa, preocuparnos, aconsejarnos poco porque pensamos bastante parecido a nivel vital, quejarnos bastante de casi cualquier cosa, aprender mucho la una de la otra, darnos apoyo y cariñito, centrifugar sobre nuestros temas recurrentes, criticar un poquitín...vamos, que nos hemos dedicado a VIVIR.

Empezamos a escribirnos cuando éramos un par de conocidas que se caían bien, ahora somos mucho más importantes la una para la otra. Y en realidad ya no necesitamos el contacto constante, pero es bonito mantenerlos, me gusta pensar en esos correos como los cimientos de nuestra amistad. Y también, como decías tú hace algo más de un año, "es una especie de diario semanal a cuatro manos (si es que esto es posible) al que la otra pone los pies en la tierra a la una cuando el centrifugue se desmanda. Para mí es el sitio donde poner por escrito todas las tonterías que se me ocurren sabiendo que Bich (en este caso, Anijol) me va a entender y darme justo lo que necesito: sensatez o cuerda para seguir centrifugando. Es genial." Yo no lo habría descrito mejor.

Sí, es genial. Tú eres genial y me siento muy afortunada por todo este tiempo y por todo lo que nos queda por pasar juntas. Te quiero mucho, hamija. Que tus próximos cuarenta años estén llenos de risas y cosas bonitas y gente maja (y rubia). Y no llores, que lloro yo.

Bich.

PD. Gracias a Desgraciaíto por la complicidad y por prestarme el blog

Feliz cumpleaños de Juanjo

Sé que estas cosas no te van mucho, y también sé que no te va a gustar que te escriba algo demasiado empalagoso, porque a ti lo de los dulces te parece bien si después puedes meterlos en el horno a doscientos grados, pero es lo que toca hoy, cumples 40 y los que te queremos debemos cumplir con nuestra misión que no es otra que tratar de empañarte los ojos.

Aunque siempre puedes culpar a la alergia si las cosas se nos van de las manos porque a quién se le ocurre ir a cumplir años en el puñetero mes de mayo.

A veces no recuerdas cómo has conocido a una persona, del momento exacto, pero yo recuerdo exactamente la primera vez que te vi, en esa pradera del infierno en la que edificio arriba, planta abajo, hemos ido sobreviviendo ya un montón de años. Te vi y tuve que pensar algo así como “joder, pues sí que es alta”, porque eso es lo que me habían dicho que eras, alta, pero lo que no pude pensar en ese momento es que estaba pasando algo que iba a ser importante en mi vida, que no ibas a ser alguien más de quita y pon que desaparecería un buen día después de firmar en una tarjeta de despedida y colaborar en un regalo.

Ni mucho menos, cómo va alguien a pensar en algo así cuando está dando dos besos de cortesía y sumando la información de su nombre a muchos otros que ni de coña puedes estar memorizando. Pero pasa, y con el tiempo caes en la cuenta de que has conocido a una persona genial, una persona brillante, una persona buena, y no me malinterpretes, porque ser buena en este caso no está reñido con no ser interesante, con no tener el punto de mala leche exacto, con no ser capaz de sacarme una sonrisa de maldad, no, no tiene que ver con nada de eso. Tiene que ver con que tienes los ojos limpios y cualquiera que te conozca sabe de qué estoy hablando.

Cumples cuarenta y tengo la suerte de poder compartirlo contigo, aunque hoy me des plantón y no vayas a hacer que mi día sea un poquito mejor, como vienes haciendo desde hace tanto y sin que te des cuenta. Cumples cuarenta y te deseo todo lo mejor del mundo porque te lo mereces, porque cada día que pasa me pareces mejor y me siento más orgulloso de ti, pero sobre todo porque eres mi amiga y quiero que seas muy feliz.

Feliz cumpleaños y punto profundo.

Sweet forties

Muchas felicidades, Bueni. Hoy estrenas década. Yo, que ya llevo un tiempo de avanzadilla por este territorio inhóspito, te tengo que confesar que de momento está siendo una década bastante buena. Nada que temer.

Y menos para ti que vienes con fantastik© de serie. No tienes más que ver los buenos amigos (y amigas, seamos podemitas verbales) que tienes. Los hijos tan fantásticos que estamos criando. Y lo feliz que yo soy junto a ti. Mucho más de lo que merezco. Mucho más de lo que podía esperar. Espero que en esta década seas, por lo menos, tan feliz a mi lado como yo lo soy al tuyo.

Hoy hemos decidido tomarnos el día de vacaciones porque sí, porque tú lo vales. Tú te mereces una celebración especial, aunque la verdad es que yo no he estado a la altura y prácticamente todo lo has organizado tú.

Estamos en la vorágine de organizar las obras del piso y como pre-fiesta nos hemos ido a Ikea a acabar con no sé cuantas cosas que hacen falta para nuestra nueva cocina. Nosotros sí que sabemos divertirnos, ¿eh? Yo me he pasado el fin de semana cargando con un fregadero de 31 kilos desde Ikea a casa y desde casa al trastero.

Sé que tendrás alguna que otra sorpresa en la blogosfera. Merecida, sin duda. Incluso puede que haya alguna aquí mismo, en el blog...

Hoy llevaremos a los niños al cole, iremos caminando al Thyssen y luego iremos a comer. Supongo que luego haremos algo con los niños. Una buena celebración. No tengo dudas.

Si hay algo que te define es bondad. Bondad y siempre pensar en los demás. Siempre intentar que los demás estén a gusto.

He decidido dejar hoy la dieta (aunque la verdad es que la he dejado ya durante el fin de semana). Ya está bien. He adelgazado unos cuantos kilos y espero no volver a cogerlos muy pronto, pero hoy no haré muchas concesiones al wellness, ya te aviso.

Eres fantástica, que lo sepa la blogosfera (bueno, los cuatro que nos leen, tampoco exageremos). Y los que te conocemos y disfrutamos somos afortunados, muy afortunados.

Espero que pases un día fantástico. Te lo mereces.

Termino con Mr. Porter, as usual:



I love the look of you, the lure of you
The sweet of you, the pure of you
The eyes, the arms, the mouth of you
The east, west, north and the south of you

I'd love to gain complete control of you
And handle even the heart and soul of you
So love, at least, a small percent of me, do
For I love all of you

I'd love to gain complete control of you
And handle even the heart and soul of you
So love, at least, a small percent of me, do
For I love all of you, for I love all of you

Cicatriz

"No estoy obsesionado con mi antigua torturadora de instituto. Es posible que siga visitando su página a diario —nunca dejo comentarios, todavía tengo dignidad—, y que eche un vistazo a sus actualizaciones, solo para mantenerme informado. Quizá miro de tanto en tanto su estado, esperando que pase de «En una relación» a «Es complicado», pero tampoco es que quiera que le vaya mal, ni nada. Tiene tres hijos, está casada con un decorador de interiores de San Francisco —bastante castigo lleva en ello, la pobre— y yo me alegro mucho por los dos".
Juan Gómez-Jurado. Cicatriz.

Compré este libro rebajado el día del libro y me lo he leído durante la pasada semana. No había leído nada de este señor y tengo que decir que es un libro entretenido. Me ha gustado. No es de quitarse el sombrero, pero entretiene. Y eso ya es mucho.

Por contar un poco del libro trata de un informático que está a la vez arruinado y a punto de terminar un programa revolucionario. A partir de aquí van pasando cosas y se va complicando su vida. No os cuento más.

Es un típico best seller de los que te engancha la historia y quieres ir viendo qué pasa. Tiene capítulos cortos y eso hace que sea fácil de leer, de dejar y de volver a pillar la historia día tras día.

Los personajes son verosímiles, ha trabajado la ambientación y el trasfondo de ese mundo y tiene un aire creíble. Tal vez sea demasiado estereotípico, pero es parte del arte del best seller. 

Poco más tengo que decir. Si os gustan los thrillers que enganchan este es vuestro libro. Si os gustan las cosas sesudas y con, digamos, belleza literaria; bueno, pues este no es este vuestro libro.

Otro párrafo:
"Cuando alguien entra en una habitación encañonando a alguien, tiene ciertas expectativas con respecto a lo que hará esa persona. Hay un montón de cosas que Vanya no hace. Hay un montón de cosas que no hace. No se mueve. No pregunta cómo les he encontrado. No aparta la mirada del arma. Incluso en mi estado lamentable soy capaz de ver que está evaluando la situación antes de actuar. Los dos idiotas de ahí fuera solo eran un par de infelices. Pero este tío es algo realmente serio. Lo sé, porque yo estoy sosteniendo una .44 con ocho balas y él una revista, y el que está acojonado soy yo".