La Sed

Harry Hole es mi debilidad. Ha salido otro libro de la serie cuando ya pensaba que no iba a haber más y a leerlo que me he lanzado. Creo que es el 12 de la serie y me los he leído todos menos el número 2.

Creo que ya os conté que en España empezaron a publicarlos desde el número 3 en adelante y ya más tarde publicaron los dos primeros.

Como hay una parte en la que Hole va haciéndose viejo, achacoso y a la vez va madurando no sé si me leeré alguna vez ese segundo libro. Es posible que sí.

Este libro no es una continuación en sí, pero sí que aparecen personajes que aparecieron en libros anteriores, especialmente del anterior, Policía.

En este caso, y es desvelar muy poco, se va tras los pasos de un extraño asesino que se bebe la sangre de sus víctimas. Harry está retirado del servicio activo y trabaja como profesor en la academia de policía y la comisaria responsable del grupo de delitos violentos es Katrine Bratt. A partir de ahí se va liando la madeja y, como siempre, el señor Nesbø va engañándonos de manera continua y nosotros cayendo en el engaño. Otra vez lo consigue y te va haciendo creer que sabes quién es el asesino para darte cuenta de que te equivocas.

También repito que esto es lo que me pasa a mí, a lo mejor hay quién lo lee y a la primera caza al asesino. Entonces este tipo de novelas pierden toda su gracia y se vuelven aburridas.

No sé si el autor seguirá escribiendo libros de esta serie, espero que sí. Ha escrito también uno que se llama el Hijo y que quiero leerme antes de que salga como película en los próximos meses.

En fin, si no me habéis hecho caso hasta ahora después de reseñar 9 libros suyos no me lo vais a hacer ahora, pero si alguno ha seguido mi consejo y le han gustado los anteriores que no dude en leerse este: Harry Hole sigue vivito y coleando.

Séptimo año de la era Kindle


Llega noviembre y con ello mi resumen anual de lecturas. Ya es la séptima vez que lo hago en el blog. Este año no va a haber sorpresas y ya sabía que este año he leído mucho menos. Al final he conseguido mi objetivo de leer menos. Menos de 30 libros al año que es dónde yo pongo el límite (totalmente arbitrario, claro) de la higiene mental. Más de 30 libros es una barbaridad y se corre el peligro de que se te derritan los sesos como a Don Quijote.

Sé que hay gente que lee mucho más y que está encantadísima con ello. Me parece bien. Mejor leer que darse a las drogas o ver sálvame, eso está claro, pero leer es un acto que te aisla del mundo, te mete en una burbuja y hace que te pierdas cosas. Otras las ganas, claro, pero visto que uno nunca leerá todo lo que de bueno ofrece el mundo hay que conformarse con ser mortal y dedicar a la lectura un tiempo adecuado.

También es cierto, y esta es la mala parte, que leo menos porque trabajo más y me canso más. Hay parte del tiempo que dedicaba a leer que ahora dedico a otras cosas como, por ejemplo, ver más series o cocinar, pero también dedico más tiempo al trabajo debido al incremento de mis responsabilidades. Tengo que trabajar en mejorar eso y delegar más, pero de momento ahí estoy dando quizás más de lo que debiera por el trabajo.

En cuanto a números, este año he leído

Esta es la lista de este año:
 En total salen 26 libros. De promedio uno cada dos semanas. Creo que está bastante bien. A ver si lo mantenemos el próximo año y no la fastidiamos leyendo más.

En cuanto a qué ha sido lo mejor y lo peor... claramente lo peor ha sido The member of the wedding que es algo terrible. Tampoco me ha gustado Nudos y Cruces. Hay otros que están ahí en el filo entre el bien y el mal, pero en general se salvan.

En cuanto a lo mejor, tenemos, como siempre, a Dickens. Las aventuras de Martin Chuzzlewit es buenísimo, también lo es Shakespeare, claro. La tormenta de Isaac de Larson tampoco falla. Radical Candor me pareció bastante inspirador y ya os he dicho que quiero ponerlo en práctica en el trabajo.

He leído bastante más ficción que otros años y eso, claro, es un error. Más ensayo y menos ficción será mi lema para este próximo año.


Y termino, como siempre, pidiendo recomendaciones para este año.

Felices lecturas, pero con moderación.

Talk like TED

He seguido la racha de autoformación y después del Radical Candor me he leído este libro para ver si mejoraba en cuanto a hacer presentaciones.

Las presentaciones son parte fundamental de mi trabajo, ya sea para conseguir trabajo, para explicar lo que hacemos o para presentar algún resultado en un congreso. Y, para un introvertido como yo, es todo un desafío.

Es una parte que asumo y que intento mejorar.

Supongo que a todos nos gustaría que nuestras presentaciones fueran inspiradoras y memorables como las que vemos en TED.

Está claro que para hacer presentaciones hay que valer y que hay que entrenar mucho. La gente que habla en TED preparan su presentación a veces durante años.

Yo no tengo tanto tiempo, claro. Y creo que este libro va un poco más hacia alta dirección que hacia las presentaciones del día a día, pero de todo se puede aprender.

El libro dedica un capítulo a cada uno de los nueve secretos que este señor dice que hay en el mundo de las presentaciones y nos va mostrando lo que quiere decir poniendo como ejemplo algunas de las charlas TED más vistas.

Estos capítulos nos dicen, en general, cosas bastante obvias como desata tu maestría interior, domina el arte de contar historias, cuéntame algo nuevo, quítale seriedad (añade humor),  usa recursos multimedia...

En fin, que no descubre nada nuevo. No puedo decir que me haya cambiado la vida, pero supongo que sí que me servirá para intentar hacer mejores presentaciones en el futuro. Al menos eso espero.

También me ha servido para ir viendo varias charlas TED que pone como ejemplo y que, sin duda, es lo mejor del libro. Yo me lo he leído en Kindle, pero creo que tendría que haberlo hecho en la tablet porque el libro está bastante bien editado y con hipervínculos a todas las presentaciones de las que habla.

El señor me da un poco de repelús porque es bastante de "en el libro que escribí sobre Steve Jobs...), "cuando conocí a Richard Branson...", "en mi anterior libro...". O sea, que se tira bastante el pisto.

Supongo que habrá libros mejores sobre presentaciones y hablar en público, pero este es bueno y describe técnicas y cómo solventar situaciones que a todos, creo, se nos dan casi a diario.

Fariña

Me he leído este libro que me recomendó un amigo del circo y que salió de oferta en el kindle flash. El libro es una crónica del contrabando en Galicia desde la posguerra hasta la actualidad.

Narra historias, describe a los contrabandistas y narcos, las mayores operaciones policiales y judiciales, las madres que lucharon por erradicar la droga y la impundad...

Es un buen libro que se lee de manera muy sencilla y que te permite adentrarte en ese mundo y ver hasta qué punto el narcotráfico estaba y está metido en todos los aspectos de la vida gallega.

Impacta oir hablar de miles y miles de kilos de drogas que se descargan y distribuye a través de Galicia.

También ver la cantidad de vidas que ha destrozado y la lucha de las madres para encarcelar a los responsables de haber destrozado la vida a tanta gente.

Como no todo puede ser bueno hay varias cosas que me han chirriado y que, a pesar de reconocer que el libro está bien, no puedo dejar de resaltar:
  1. No me gusta que utilice todos los nombres de los lugares en gallego. Para mí siempre ha sido Arosa, La Toja o La Coruña. Es más, son sus nombres en español. Igual de exaltado me pongo cuando oigo hablar de Beijing o de Myanmar. Me parece estupendo que el nombre oficial sea A Toxa, pero también lo es Stockholm y decimos Estocolmo.
  2. Tampoco me ha gustado el aire de admiración que demuestra a los narcotraficantes como hombres intrépidos y justos. Puede que pusieran su vida en juego, pero de ahí a aventureros tipo Indiana Jones atravesando la ría a toda velocidad... pues no.
  3. Y, por último, tampoco me parece de recibo la adoración al juez Garzón que, recordémoslo, echó a perder gran parte de la investigación policial por hacerse fotos bajando en helicóptero en el pazo de Laureano Oubiña y que consiguió que prácticamente todos los acusados en la operación Nécora salieran absueltos. No es de recibo decir que actuó bien.
 Como ya he dicho es un libro que se lee muy bien y que da una visión de conjunto sobre el narcotráfico gallego y sus socios. Os lo recomiendo si os interesa el tema y si sois menos puntillosos que yo respecto a lo que no me ha gustado.

Radical Candor

Estoy llegando al final del año lector y este año va a ser el que menos libros he leído desde que empecé a escribir en el blog. Este será el séptimo año que publicaré el resumen anual. Será dentro de tres semanas aproximadamente.

Mientras tanto sigo leyendo. Vi este libro en una sección de libros en inglés con descuento y me lo compré. No sé si muchos lo sabéis, pero desde hace unos años soy jefe de un equipo. Es algo que, en mi caso, conlleva una gran responsabilidad. No es que sea como Moisés guiando al pueblo elegido o que si lo hago mal todos vamos a desaparecer. Pero es una responsabilidad. Una gran responsabilidad. No responsabilidad de superhéroe... pero intento hacerlo lo mejor posible.

Y dentro de eso intento aprender a ser un buen jefe. Es algo que creo que me debo a mí mismo y a mi equipo. Para mí ser un buen jefe no es algo fácil de definir en positivo. Es más fácil decir quién no es un buen jefe: el que no escucha, el que se aprovecha de los resultados de sus subordinados para triunfar a su costa, el que está diciendo lo que hay que hacer sin saber, el que confunde lo que él querría con lo que realmente quiere cada miembro de su equipo, el que hace trabajar horas extra a los demás por su incapacidad de planificar bien o el que dice que todos son unos mierdas menos él. En fin, son muchas cosas las que hacen a un mal jefe.

Creo que un buen jefe es el que sabe escuchar, el que te da confianza, el que te hace crecer dándote responsabilidades que quieres o te hace crecer no dándote lo que no quieres. El que sabe que te equivocas, pero aún así no dice "te lo dije", el que confía en ti y en el que puedes confiar. Hay quien dice que ese tipo de jefes no existen, pero yo los he tenido y yo quiero ser así.

En ese camino, digamos que a la perfección más que a la perdición, aunque a veces van unidas, me he leído este libro de Kim Scott que ha trabajado en bastantes empresas tecnológicas como Google, Apple, Twitter... y que entiende que para ser un buen jefe tienes que hacer dos cosas: que te importe la gente que trabaja contigo, que te interese su vida, sus aspiraciones, es lo que ella llama "care personally" y por otro lado que seas capaz de confrontar a esas personas de manera directa, lo que ella llama "challenge directly". Esto último entiendo que quiere decir que tienes que ser capaz de decirles a los miembros de tu equipo lo que hacen bien y lo que hacen mal. Todo esto desde el cariño, porque te importan, porque quieres que sean felices y que, si es posible, que hagan realidad sus sueños.

Todo esto lo cuenta ella mucho mejor en este vídeo que os pongo y que solo dura unos minutos:


Tal y como dice, nadie creo que piense soy un cabrón con pintas y seguro que por eso voy a ser un gran jefe. Y de igual modo también es cierto que se nos dice que si no tienes nada bueno que decir, no digas nada. Sin embargo es cierto que el trabajo de jefe es decirlo.

El libro me ha parecido muy interesante y hace que sea fácil identificar en qué cuadrante estás cuando haces qué. También nos dice que todos estamos alguna de esas casillas alguna vez. Yo, si tengo que situarme en alguna, sería en la de empatía ruinosa. Y eso no es bueno, claro. Así que voy a ponerme como deberes decir lo que creo cuando creo que algo se podría hacer mejor

El libro se divide en dos partes. La primera es en la que explica su método y la segunda en la que da guías y consejos de actuación. Me parece que es un buen libro y que vale para todo el mundo, tanto jefes como empleados. Además también nos vale en la vida personal.

Por supuesto que muchas de las cosas que cuenta son de cajón, pero no todos nos damos cuenta de eso. El espejo en el que nos miramos está deformado por nuestra propia percepción y es bueno saberlo.