Aparcando

Buenas. Una vez que he sobrevivido (no se puede decir de otra manera) a las obras de nuestra casa y a dos mudanzas (la de ida al trastero y la de vuelta) quiero hablaros de algo que llevo tiempo pensando: ¿es casi todo el mundo medio tonto?

Sé que la pregunta no esconde ninguna doblez y que todos diríais que sí, o incluso que por qué medio y no completamente tonto.

Pero bajemos al barro para centrar la discusión.

Durante estos días he tenido que ir infinidad de veces a Ikea o a supermercados o a Leroy Merlin o a cualquier complejo suburbial en el que pudiera tener la ocasión de reemplazar cualquiera de las muchas tonterías que tiré durante la mudanza. Ahora que hay sitio...

Pues durante estas visitas (aunque la cosa ya viene de largo) he podido observar que prácticamente la mitad de la gente, por no decir más, aparca en batería marcha atrás. Yo mismo lo hago en mi garaje dado que si no quedaría junto a una columna y tendría que salir por la puerta del copiloto. Todos sabéis lo ágil y flexible que soy. Pero eso es precisamente por no abusar, por utilizar la agilidad cuando toca y no desperdiciarla bajando del coche en el garaje más que cuando es estrictamente necesario.

¿Qué proceso mental lleva a personas que parecen normales a aparcar marcha atrás condenando el maletero justamente cuando más lo vas a necesitar? Justo cuando vas a comprar un Sligörn o un Hamlüstig que te va a llenar el maletero (eso si tienes suerte y no necesitas alquilar una furgoneta).

Es que no lo puedo entender.Pudiendo dejar el maletero accesible, ¿vas al hipermercado y aparcas para no poder usarlo?  A lo mejor es que hay mucha gente que va a no comprar nada y así vencen la tentación. pero me cuesta creerlo.

Cierto es que tiene ventajas, como salir más rápido y asegurarte de que no te llevas a nadie por delante, pero también has tardado más tiempo en aparcar y has podido llevarte a alguien por delante al dar marcha atrás.

Muchas veces me he quedado con ganas de preguntar a los que están aparcando marcha atrás que por qué lo hacen. Algo tipo "perdone que le moleste, ¿pero por qué usted, que parece una persona normal, aparca tan mal?" Al final no lo he hecho porque lo mismo descubro que el normal no soy yo y encima me llevo una yoya.

Es algo que para mí es incomprensible; así que si alguno de vosotros, amables lectores, tiene la solución a mis desvelos que hable ahora o aparque para siempre.


Harry Potter and the cursed child

"There is never a perfect answer in this messy, emotional world. Perfection is beyond the reach of humankind, beyond the reach of magic. In every shining moment of happiness is that drop of poison: the knowledge that the pain will come again. Be honest to those you love, show your pain. To suffer is as human as to breath".
J.K. Rowling, John Tiffany & Jack Thorne. Harry Potter and the cursed child.

Pues aquí estoy para hablaros de este libro, o este guión de la obra de teatro que se ha estrenado hace unas semanas en Londres. Yo me leí en sus momentos todos los libros de Harry Potter. Salté del español al inglés para leerlos antes y los pedía en preventa para tenerlos enseguida.

Estaba muy enganchado y esperaba la siguiente entrega con ilusión.

Aquí tengo que hacer un inciso. Podría parecer que los libros suyos me encantaban, pero aquí tengo que confesar que un 90% de sus páginas me parecían superfluas y muy poco interesantes. Además, como el número de páginas crecía con el número de la serie, de igual manera crecían el interminable número de páginas en las que nos contaba sus comidas de tarro, el peso de la fama que no había elegido, el remordimiento por poner a sus amigos en peligro, el saber que podía fallar y que la gente, en ese caso, habría dado su vida por nada... no digo que no sean cosas importantes, pero llenaban páginas y páginas que a mí -y esto es mi opinión, nada más- se me hacían muy cuesta arriba. Luego llegaba la apoteosis final y el cliffhanger que hacía que estuviera deseando leer el siguiente, aun cuando sabía que me iba a decepcionar en su mayor parte.

Eso ha sido así hasta ahora y me hace decir: ¡ojalá todas las obras de Harry Potter en teatro!

Este libro es magnífico. Es 100% magro de Harry Potter sin nada de la grasa que me lo hacía difícil de digerir. Es un libro de esos que no puedes dejar de leer desde que lo empiezas. La trama es fantástica y te atrapa mezclando la historia presente del hijo de Harry Potter y sus amigos y su relación con su Padre y con Hogwarts y la historia del pasado. No voy a contar más porque no me gustaría hacer ni el más mínimo spoiler.

Lo que sí que os recomiendo es que os abalancéis sobre él para que paséis un rato en el hiperespacio.

Eso sí, siempre que seáis capaces de leer teatro, cosa que parece que también echa a mucha gente para atrás.

Pokémon Go, mi experiencia

He decidido volver por aquí. En ese afán de estar siempre con las orejas puestas para ver de se puede hablar, qué se cuece en los ambientes, he decidido hablaros de Pokémon Go.

Para los que no lo sepáis, que no creo que sea el caso de ninguno de los que os pasáis por aquí, Pokémon Go es un juego para el que necesitas un teléfono móvil y ganas de andar.

El objetivo es pasear para encontrar a los distintos Pokémon que pueda haber por los alrededores. Una vez encontrado uno, debes capturarlo lanzando unas bolas y acertando en el susodicho animalillo.

Además hay una serie de puntos, llamados Pokeparadas, en los que puedes obtener nuevas bolas, pociones y huevos.

Los huevos puedes irlos incubando y eclosionan en función de los kilómetros que camines. Los hay de 2, 5 y 10 km.

Luego hay una parte de lucha en gimnasios en la que no voy a entrar porque no me parece la más interesante. Aunque es parte del juego, me parece bastante aburrida. Tal vez sea porque no tengo mucha idea.

Finalmente, hay una parte en la que en función de los caramelos que consigas, cada vez que atrapas a un Pokémon te dan una serie de ellos, puedes hacer que evolucionen y se conviertan en otros más poderosos. De esa manera obtienes algunos que son difíciles de ver por la calle o que son difíciles de capturar.

En fin, el juego me parece muy interesante y adictivo. Puedo entender perfectamente que enganche. Es una especie de búsqueda del tesoro en la que tienes que ir buscando secretos a tu alrededor. Haces deporte, o al menos caminas, das rodeos para llegar al mismo sitio, vas con el oído puesto por si alguien menciona un Pokémon que tú no tienes... Incluso se hacen quedadas para cazar a estos seres virtuales.

Ayer, sin ir más lejos, me fui por la noche a la estatua de Alfonso XII del Retiro donde se junta gran cantidad de gente para jugar. Habría unas doscientas personas y el ambiente era bastante bueno. No es que fuera una juerga, pero se habla, se alegra la gente cuando aparece uno raro, se disfruta de una temperatura agradable al lado del estanque... en fin, que creo que hay muchas maneras peores de pasar la tarde-noche.

También es verdad que había gente fumando porros al lado de familias que iban al completo a cazar Pokémon. Pasan vendedores ambulantes ofreciendo cervezas, agua, baterías...

Yo pasé un rato agradable y creo que repetiré. También tengo que decir que no es una cosa de niños, había gente de todas las edades (bueno, no diré que no era de los mayores, pero los había aún más viejos), padres de familia que no dejaban el móvil a sus hijos, gente con aspecto de friki, chavales con rastas y pelo rapado, gente con aparatos para fijar el teléfono a la bici y hacer así más kilómetros... la vida.

En definitiva, me parece que es un juego en el que casi todo es positivo, mezcla la diversión de los juegos de ordenador con hacer deporte o pasear, tiene el enganche de la búsqueda de premios y tesoros y es bastante pacífico. No me queda más que animaros a que juguéis a este juego.

Eso sí, la batería se descarga rápidamente y la tarifa de datos más rápido aún.



El peligroso encanto de lo invisible

"Interpretamos la ciencia y la tecnología a través de lentes míticas, por grande que sea el abismo que separe lo imaginario de lo real. Los científicos constantemente fomentan esto, y no hay necesariamente daño alguno en ello. Pero cabría decir algo con el objetivo de no perder de vista esta distinción. Pues la invisibilidad no es en modo alguno el único sueño que se ha utilizado para este fin: también proyectamos en nuestros descubrimientos científicos e invenciones tecnológicas las fantasías relacionadas con la inmortalidad y la resurrección, los viajes en el tiempo, los viajes espaciales, la teletransportación, la antropoeia (creación de personas), la vida extraterrestre y la alquimia, por nombrar solo un puñado. Lo hacemos por una buena razón: los mitos, y esto incluye los modernos y los de la ciencia ficción, nos permiten explorar los temores y esperanzas invocados por lo que se pudiera alcanzar, y nos motivan a volverlo alcanzable. Pero como demuestra la historia de la invisibilidad, el mito no es un plano para el ingeniero. Es más importante que eso".
Philip Ball. El peligroso encanto de lo invisible.

Muchos perdones por no haberme pasado por aquí durante tanto tiempo y, además, simplemente vuelvo para hablar de libros. Una descortesía tremenda que espero poder reconducir de alguna manera.

La vida es la vida y la mía últimamente va por otros derroteros que los de la escritura bloguerística.

Me paso por aquí para hablaros de este libro de Philip Ball que me compré durante la Feria del Libro de Madrid. La Feria me causa ansiedad y malestar casi siempre. Mucha gente, mucho calor, mucha gente acalorada pensando que ser culto es pasear entre casetas de libros comiendo un helado, como si los libros se fueran a leer solos o por alguna transferencia mística.

Este libro es una especie de historia de lo invisible a lo largo de la humanidad. La posibilidad de ser invisible siempre ha estado presente en mitos, religiones, historias y cuentos a lo largo de distintas culturas y épocas. Siempre ha servido como aspiración del hombre y normalmente con aspiraciones poco honestas. Parece que el hecho de ser invisible se entiende como una liberación del cumplimiento de las leyes sociales y de la posibilidad de ser castigado por saltárselas.

De igual manera, al menos en las historias, la invisibilidad viene con una pesada carga de desgracia o de distintos tipos de infortunio. Es algo por lo que hay que pagar.

Este libro también habla de muchos asuntos relacionados con la invisibilidad como la videncia, el espiritismo, el espionaje...

La verdad es que es interesantísimo. No me había leído nada de este señor, pero seguramente repetiré. Hay otros libros suyos que, al menos por el título, parecen my atractivos como Al servicio del Reich, la ciencia en tiempos de Hitler; Curiosidad, por qué todo nos interesa; El instinto musical, escuchar. pensar y vivir la música; etc.

Algunos párrafos que he subrayado:
"Específicamente, la invisibilidad nos tentará con tres cosas: el poder, el sexo y el asesinato. Esta es la promesa que ha inducido a la gente a buscar la invisibilidad en todas las épocas, ya sea a través de conjuros mágicos o artes esotéricas o artilugios y ropajes que confieren la capacidad de desaparecer".

"Esta es una de las aparentes paradojas de la modernidad: que el florecer de la ciencia coincidiese con un resurgimiento del interés en los temas espirituales, el misticismo y la magia y los nuevos conceptos de invisibilidad".

"Además, los fantasmas todavía tenían una función social que cumplir. Como explica Keith Thomas, “personificaban los miedos y esperanzas de los hombres, haciendo explícitas muchas cosas que no se podían decir directamente”. Aprobaban la buena conducta garantizando que los muertos fuesen reverenciados y amenazando con horribles represalias contra nuestros pecados. Son la policía invisible, agentes omnividentes que custodian las normas y los límites. En este sentido los fantasmas tradicionales no son emisarios del caos, sino, por el contrario, conservadores. ¿No es justamente esto lo que hacía el fantasma de Marley, mostrándole a Scrooge los errores de su conducta?"

"La palabra inglesa magnet [imán] deriva de la región de Magnesia en el mar Egeo, donde se podía encontrar este tipo de piedra, pero acaso también comparte una raíz etimológica con la propia magia".
En fin, un buen libro que os recomiendo.

La gran migración

Aquí estamos de nuevo los esforzados miembros del club más de lectura torturada del mundo. El libro de este mes fue propuesto por la madre de Paula. Ella leía y escuchaba nuestros sufrimientos y no se podía creer que tuviéramos tan mala suerte en la elección de libros.

Tan es así, que decidió dejar de escuchar el podcast. Ese podcast moribundo que, la verdad, es que ya no se puede oír porque no publicamos nada. Shame on us!

Alargo la introducción porque yo tengo un problema añadido. No sé si sabéis, supongo que no, que estoy  de obras en casa. Pues bien, el libro me lo leí al principio del mes y ahora está dentro de alguna de las 15 cajas de libros que tenemos en un trastero. Así que tengo que hacer esta reseña un poco de memoria. A ver qué sale.

He de decir que el libro me ha gustado bastante. Es muy corto y muy profundo a la vez. Son trozos muy cortos, ideas, reflexiones de una o dos páginas, normalmente. El tema, como veis por el título, es la migración de personas. En ese aspecto es bastante actual, aunque el libro ya tiene unos años. Su autor, Hans Magnus Enzensberger, ha sido premio Príncipe de Asturias de humanidades, aunque he de decir, para mi sonrojo, que yo no había oído hablar de él hasta leer este libro.

Hans Magnus nos habla de lo que nos hace iguales y diferentes, del sentido de pertenencia al grupo, de que no somos tan civilizados como creemos o que somos más animales de lo que pensamos. Cómo hay distintas fronteras para personas y dinero (o para personas con dinero y sin dinero). Cómo los inmigrantes reciben rechazo para luego ellos rechazar a los que vienen después...

En fin, una lectura fácil y profunda a la vez. Es un libro para leerlo poco a poco y reflexionar. Si se lee de golpe, creo yo, no pasará de ser una serie de apuntes o paisajes que poco pueden aportar.

Encontraréis reflexiones más acertadas en los blogs de Paula, MG, Carmen y en el del club de lectura con la aportación de Juanjo.

El próximo libro es Grandes Esperanzas, de Charles Dickens y tengo grandes esperanzas en que nos guste a todos. ¡Es Dickens!