Varios libros

Llevo sin escribir en el blog un montón de tiempo. He tenido mucho trabajo y he tenido viajes de trabajo. También me he ido de vacaciones. Y he leído. La verdad es que poco, pero quiero poner por aquí mis opiniones para que no se me olvide lo que he leído y por si a alguien le interesa.

Espero que no se me olvide hablar de ningún libro.

The butchering art (de matasanos a cirujanos) de Lindsey Fitzharris

Este libro me lo regaló Anniehall creo que por mi cumpleaños. Básicamente es una biografía de Joseph Lister y del avance de la cirugía gracias a él y a sus estudios sobre la higiene y los antisépticos. El panorama que pinta cuando Lister estudia medicina es pavoroso: hospitales llenos de suciedad y gente hacinada, cirujanos que no se limpiaban entre operación y operación u operación y autopsia...

Es muy interesante. Lister fue una rara avis entre los cirujanos. Era cuáquero y muy disciplinado. Estaba obsesionado con cómo se propagaban las enfermedades, utilizaba el microscopio cuando todos los cirujanos lo despreciaban.

Os lo recomiendo si os interesa esta parte de la historia de la humanidad. Es de estilo similar a los dos libros de Jürgen Thorwald el siglo de los cirujanos y el triunfo de la cirugía. A mí me ha gustado mucho.

El cuarto mono de J.D. Barker

Realmente me leí el libro en inglés porque era bastante más barato en inglés que en español. Es un libro de novela negra sobre un asesino en serie y el policía que quiere capturarlo. El libro ofrece lo que esperas: un asesino listo y perturbado, un policía torturado, víctimas a las que quieren salvar antes de que sea demasiado tarde. Es del tipo de novela negra bastante de casquería y violencia. A mí me ha gustado bastante. Es entretenido, se lee deprisa y es muy para lectura de playa.

Cambiando muy poco algo pasa de estar bien escrito a estar mal esccroto de Luis Piedrahita

Este libro se lo regalé a Anniehall por navidades, creo. Ella aún no se lo ha leído y yo lo vi por la estantería y me lo llevé a algún viaje, creo. Es muy divertido en la tradición de humor suyo con juegos de palabras y mucha imaginación. Me he reido mucho leyéndolo. Son palabras inventadas para describir hechos o personajes cotidianos. Las explica como si fuera una definición de diccionario y da ejemplos de uso. También creo que es una lectura muy de verano que no exige ningún esfuerzo y que entretiene bastante. Lo recomiendo.

Hijo de la ira de Jim Thompson

Hacía tiempo que no me leía nada de Jim Thompson. Después del fracaso del club de lectura no me atrevía. Además ya hay poco suyo que no me haya leído. Vi esta reedición en Amazon y me la compré para el Kindle.

Es un libro con un lenguaje crudísimo y que cuenta una historia realmente dura de incesto, drogas, mentiras, racismo y discriminación. Este sí que no es para todo el mundo. Me ha resultado entretenido y puedo recomendarlo, pero es mejor estar prevenido. 


La serpiente de Essex

—La acusación particular tiene la palabra
—Gracias, Señoría. Me limitaré a pedirle al testigo que lea estos párrafos del primer capítulo del libro:
"Está baja la marea, el viento ha amainado, y en el Blackwater no hay nada que temer: dadle un vaso de su agua y se lo beberá de un trago, con sal y todo, con conchas y moluscos. Pero algo se ha mudado en el rielar de la marea, o en la súbita quietud del aire: algo ha cambiado en la superficie del estuario, que late como con pulso propio, que palpita, y vuelve luego a su tersura, a su mudez, justo cuando él da un paso hacia delante; que vuelve al cabo a sacudirse, como algo que al tocarlo se retira temeroso. Más se acerca él entonces, y menos miedo tiene; y se elevan las gaviotas en el aire una a una, y la última de todas lanza un grito de consternación. El invierno desciende sobre él como un mazazo en el cogote, y nota que le traspasa la camisa y le cala hasta los huesos. Se han disipado ya los efectos jubilosos del alcohol, no se siente cómodo rodeado de sombras y, cuando busca el abrigo, ve que un crespón de nubes oculta la luna y le nubla la vista. Respira lentamente, el aire se llena de alfileres; el suelo que pisa está empapado, como si algo hubiera desplazado el agua de repente. «Nada, no es nada», piensa, y da pasitos en el sitio para armarse de coraje, mas otra vez vuelve a sentirlo: es como estar mirando una fotografía, un raro momento hurtado al tiempo, seguido de una sacudida frenética que no puede deberse solo al tirón que da la luna a las mareas. Cree ver —y lo ve, lo ve— el pausado movimiento de algo gigantesco, encorvado y siniestro, cubierto de ásperas y tupidas escamas, que luego desaparece. Le entra miedo de estar rodeado de sombras. Hay algo allí, lo siente, algo que espera el momento propicio, que es implacable, monstruoso, nacido del agua, algo que no le quita ojo. Aguardaba adormecido en las profundidades y por fin ha salido a la superficie, y él se lo imagina hendiendo las olas, oliendo ávidamente el aire. Lo paraliza el miedo, le da un vuelco el corazón, porque en tan breve espacio de tiempo lo han acusado, lo han condenado y han dictado sentencia contra él. Él, ¡el pecador incesante que alberga en lo más hondo del corazón una pepita negra! Y asiste a su suplicio saqueado, vaciado de toda bondad, pues nada tiene que ofrecer en su descargo. Con más ahínco escruta el agua negra del Blackwater y otra vez lo ve, algo que escinde en dos la superficie y luego se sumerge, sí, algo que siempre ha estado ahí, esperando, algo que por fin ha dado con él. Y es raro, porque está tranquilo: después de todo, es hora de hacer justicia, y gustosamente se declara culpable. Lo pueden los remordimientos, no la redención, y se lo tiene bien merecido".
—¿Podría el testigo leer las palabras subrayadas?
—Sí, "la súbita quietud del aire", "late como con pulso propio, que palpita, y vuelve luego a su tersura, a su mudez", "se elevan las gaviotas en el aire una a una, y la última de todas lanza un grito de consternación", "los efectos jubilosos del alcohol", "un raro momento hurtado al tiempo", "el pausado movimiento de algo gigantesco, encorvado y siniestro, cubierto de ásperas y tupidas escamas", "Y asiste a su suplicio saqueado, vaciado de toda bondad, pues nada tiene que ofrecer en su descarg...
—Es suficiente, gracias. La acusación no tiene más preguntas.
[...]
—¿Ha llegado el jurado a un veredicto?
—Sí, Señoría. El jurado considera que el libro de la señora Perry es cursi y moñas a más no poder y que además emplea unos adjetivos y construcciones verbales que pueden ofender al lector. Entendemos perfectamente que el señor Desgraciaíto haya dejado de leerlo.

Tenéis otras reseñas de este libro en los blogs de MG y Carmen. Creo que MG ha sido la única valiente que se lo ha terminado.

Queda la música

Ya lo decía Aute, queda la música. Y es una suerte, porque podemos volver a escuchar a la Pradera siempre que queramos. Y volver, volver, volver a esa estupenda voz y a su manera tan elegante de cantar solo dándole a un botón.

Como ya sabéis, en este blog somos muy de María Dolores. Es más, ella fue la que hizo que ND y yo nos recordáramos cuando nos reencontramos meses después de aquella cena en la que coincidimos y de la que, al menos yo, salí pensando que debía procurar olvidarle. Si es que podía.

Por suerte no hizo falta y aquí estamos, casi diecisiete años después gracias a ella. Amarraditos. En estos años hemos tenido la suerte de verla dos veces en directo. Fue estupendo, qué os voy a decir.

Nos acompaña en muchos viajes, tanto al norte como a Portugal o a Cádiz. O a Sevilla. Aunque nosotros sin José Antonio.

Así que en este día triste al que he amanecido después de una noche de insomnio en la que me he enterado casi en primicia de su muerte, quiero darle las gracias por toda la felicidad que me ha dado.

Gracias, María Dolores. Ojalá que te vaya bonito.
 
(Por si no lo habéis notado, os he ido dejando piedras en el camino del post. Todas menos una os llevan a canciones que ella interpretó estupendamente. La otra es la historia de cómo María Dolores Pradera ayudó a cambiar mi vida a mucho mejor. Y para terminar os dejo unas florecillas mexicanas.)





Factfulness

"This is a book about the world and how it really is. It is also a book about you, and why you (and almost everyone I have ever met) do not see the world as it really is. It is about what you can do about it, and how this will make you feel more positive, less stressed, and more hopeful as you walk out of the circus tent and back into the world. So, if you are more interested in being right than in continuing to live in your bubble; if you are willing to change your worldview; if you are ready for critical thinking to replace instinctive reaction; and if you are feeling humble, curious, and ready to be amazed—then please read on".
Factfulness. Hans Rosling.

Este libro me lo compré practicamente después de terminar Enligtment Now. Tiene mucho que ver con ese libro, la verdad, y ambos están citados de manera cruzada en los libros de los dos autores.

Yo he conocido a Hans Rosling a través de sus charlas TED. Si no habéis visto ninguna yo os animo a que lo hagáis. Es un presentador bastante extrovertido y hace que enseguida te metas en lo que cuenta y sus gráficos animados son fantásticos. Bueno, más que es tengo que decir era porque se murió el año pasado. Precisamente este libro nace cuando le detectan un cáncer de páncreas y le dicen que le queda poco de vida y decide escribir este libro como resumen de lo que ha aprendido e intentado enseñar en la vida.

Por si sois vagos y no queréis ir a google a buscar os pongo aquí una de sus charlas:


Es un libro muy interesante y muy fácil de leer, empieza haciéndote un test sobre lo que sabes del mundo y luego dedica más o menos un capítulo a responder cada una de las preguntas. Si queréis hacer el test lo tenéis aquí.

El libro trata de mostrar lo poco que sabemos del mundo y lo mucho que está mejorando respecto a hace unos años (o siglos). Toda esta mejora, como dice Pinker, está relacionada con la ilustración. Este libro no va tanto a las causas, aunque también las toca, como al análisis de datos y cómo basar nuestra versión del mundo en datos y hechos.

Claramente todo ser humano tiene una serie de instintos y de tendencias o sesgos a la hora de comprender nuestro mundo. Algunos de estos son innatos y vienen de nuestro pasado en la naturaleza. Otros vienen de la exposición a las noticias y redes sociales. Es difícil no mirar a nuestro alrededor y pensar que el mundo no va a peor.

Hay que decir que aunque el mundo vaya a mejor no quiere decir que  no haya muchas cosas terribles y que haya que mejorar, pero negar que se está mejorando en casi todos los aspectos hace muy difícil relacionar los resultados con las acciones que se toman. Él es muy crítico con las ONGs que crean alarmismo y que dicen que todo va a peor. El que mejore no quiere decir que estemos bien, pero sí que se están haciendo cosas en la dirección correcta y que merece la pena investigar qué es lo que lleva a la gente a progresar.

También hay una página de su fundación, gapminder, en la que se nos muestra la vida en el mundo en función de lo que gana (dollar street). En ella se puede ver cómo hay muchísima más similitudes al comparar el mundo en función de lo que la gente de cada país gana que en función de otros parámetros como la religión o la cultura.

En fin, un libro muy recomendable y que os animo a leer. No sé si está en español, creo que no, pero si no lo está supongo que lo estará dentro de poco. He subrayado un montón de cosas que me han parecido muy interesantes.

Termino con esta definición de factfulness del propio autor que me parece más acertada de lo que yo pueda llegar a intentar traducir: "Factfulness, like a healthy diet and regular exercise, can and should become part of your daily life. Start to practice it, and you will be able to replace your overdramatic worldview with a worldview based on facts. You will be able to get the world right without learning it by heart. You will make better decisions, stay alert to real dangers and possibilities, and avoid being constantly stressed about the wrong things".






¡Felicidades, Anniehall!

¡Casi ni llego a felicitarte el cumpleaños cibernéticamente!

¡Muchas felicidades, Bueni!