Isaac's storm

Me he terminado de leer este libro de mi siempre apreciado Erik Larson. Es el cuarto libro suyo que me leo y seguiré leyéndomelos todos porque, la verdad, es que el señor lo clava.

Todos sus libros se basan en una investigación exhaustiva buceando en algún suceso o periodo en particular. Así lo hizo en En el jardín de las bestias, en Lusitania o en el Diablo en la ciudad blanca y así lo hace también en este libro suyo que es anterior a todos esos.

El libro nos describe un huracán que arrasó la ciudad de Galveston hoy hace 117 años. El autor nos van llevando a través de varios personajes a esa época y nos relata todo lo que se puede saber de lo que pasó durante esos días terribles.

Se calcula que ese huracán se llevó más de 8000 vidas en su paso por América, la mayoría de ellos en Galveston y alrededores.

También nos habla de la predicción meteorológica que estaba en sus inicios y, específicamente, a través de Isaac Cline, miembro del Weather Service Bureau que llevaba la estación meteorológica de Galveston.

El señor Larson también nos lleva a conocer a otra serie de personas que sufrieron esa desgracia. Algunos sobreviven y otros no. En ese aspecto es similar a Lusitania. Va recreando cómo era la vida en la ciudad, los tranvías, el club alemán, los coches de caballos, el mercado del algodón, las casas de madera... de manera que te hace vivirlo, pero con una diferencia que para mí es importante: todo lo que cuenta es cierto, pasó. No es inventado ni semificción. No es Gay Talese, no nos da gato por liebr. No es uno de esos mentirosos de los que ya he hablado en este blog.

No necesita torcer la historia para hacerla interesante. Investiga hasta que encuentra historias que merecen la pena ser contadas. En el camino se quedarán cientos de ellas que no pasan el corte o que son incompletas. En este libro, por ejemplo, nos cuenta como King Vidor de chaval estuvo en Galveston y sufrió el huracán que después contó en una novela que tituló Southern Storm.

El señor Larson demuestra que se puede contar una historia real sin mentir lo que a mí me congratula bastante. Seguiré leyendo sus libros, aunque más le vale irse poniendo a escribir más porque dentro de poco me quedo sin material...

Si os interesa algún capítulo de la historia de los que él ha escrito y que esté bien contada, coged un libro de Larson y no os arrepentiréis.

¿Qué estás mirando?

Me he leído durante el verano este libro sobre la historia del arte moderno. Desde los inicios del impresionismo hasta nuestros días.

Me lo he leído en digital y en la tablet. Y esto es así porque me ha venido muy bien tener la tablet y a la vez que se habla de las obras en el libro poder buscarlas en Google.

No voy a ponerme místico y hablaros de arte moderno. Mi opinión creo que es sabida por todos: el arte actual es una mierda. O más bien, no me puede gustar un arte en el que una mierda puede ser arte.

El señor que escribe esto fue director de la Tate Modern en Londres que es uno de los templos del mal gusto de lo que llamamos arte moderno, así que él defiende su libro y su manera de ganarse el pan.

Tengo que decir que puede que yo sea un reaccionario y que sea como las personas que en siglos pasados rechazaron a otros movimientos artísticos que ahora nos encantan como el impresionismo, por ejemplo. Pero ese argumento no acabo de comprarlo. Creo que el problema es que el arte moderno es malo objetivamente y que se justifica a posteriori. Se habla de qué habrá querido expresar el artista, que qué nos quiere transmitir, que si eso que vemos en esa mancha es una foca o una alegoría de la madre violada del artista... en fin, cosas por las que no paso. Igual que tampoco paso por que el arte es eso que nos hace mirar hacia dentro de nosotros y encontrar la verdad en nuestro interior.

El arte son sentimientos, eso es una gran verdad. El arte provoca sensaciones, también es verdad. Pero yo creo que hay un punto que, para mí define el arte de manera más concisa: el arte es algo que te provoca sensaciones que te alegras de haber tenido, que te hace elevarte y mirar cara a cara a la trascendencia.

Ahí no entro en si uno mira a la trascendencia viendo una ópera o leyendo un cómic, viendo un cuadro de Goya o de Vermeer, a la sombra del Partenón o entre los versos de un libro. Hay una parte personal.

Sí estoy bastante de acuerdo con lo que se cuenta en este vídeo que lleva el bonito título de ¿por qué el arte moderno es tan malo?


Y, bueno, podría ponerme a dar ejemplos. En el libro desde luego hay horrores que harían salir corriendo al más pintado. Yo aborrecía a Picasso, pero ahora no me parece tan malo visto lo que vino después.

Una de las cosas que no me han gustado, pero que aprecio, es el esfuerzo de hilar toda la historia del arte como si un movimiento fuera consecuencia de otro y, esto es lo que no me gusta, no pudiera haber sido de otra manera. Por ahí no paso. Presenta una narración de la historia del arte como si no pudiéramos haber acabado en otro sitio y que estamos en la cima de la creación artística de todos los tiempos.

Os voy a poner, como ejemplo, la descripción que da este señor de una obra de Damien Hirch llamada hace mil años. Os pongo primero la obra:


"una obra brillantemente concebida y soberbiamente ejecutada que no solo lograba ser macabra, sino también, y al mismo tiempo, ser una afirmación de la vida. Dicha obra consiste en una gran estructura rectangular de cristal que mide aproximadamente cuatro metros de largo por dos de alto y dos de ancho, rodeada por un marco de acero oscuro. En el centro de la cabina, a modo de panel divisorio, hay una pared de cristal con cuatro agujeros circulares del tamaño de un puño. En uno de los dos compartimentos hay un cubo blanco hecho de placas de tableros de fibra de densidad media, como una especie de dado gigante, cuyos lados están marcados con un punto negro central. En el centro del suelo del otro compartimento se encuentra la cabeza putrefacta de una vaca muerta sobre la que pende un insectocutor, ese aparato eléctrico con luz ultravioleta que se ve en bares y carnicerías y que sirve para abrasar insectos. En dos de los lados de este compartimento de cristal hay unos cuencos que contienen azúcar. Para completar la obra, Hirst ha incorporado moscas y gusanos. El resultado final es una especie de clase de biología en la que se nos muestra el ciclo de la vida: la mosca pone huevos en la cabeza de la vaca y los huevos se convierten en gusanos que se alimentan de la carne putrefacta de la cabeza de la vaca antes de convertirse en moscas; estas se alimentan de azúcar, se reproducen con otras moscas, ponen huevos en la cabeza de la vaca y mueren al entrar en contacto con el insectocutor (que asume el papel de una especie de Dios imparcial); una vez muertas, caen sobre la cabeza de la vaca y se mezclan con la carne en una especie de materia orgánica putrefacta que sirve de alimento a la siguiente generación de gusanos. ¿Espantoso? Sí. ¿Bueno? Muy bueno. ¿Arte? Por supuesto".

Yo con esto no puedo. Si esto es el arte, conmigo que no cuenten.

Hemingway didn't say that

Pues me he leído este libro sin mucha prisa y sin especial interés. En principio parece que es el tipo de libro que me gustaría mucho. Se trata de un libro que busca citas habitualmente atribuídas a alguien y busca si hay evidencias de que eso sea así.

En nuestro mundo los memes y tonterías varias están muy a la orden del día y dentro de estas tonterías sobreabundan las frases lapidarias escritas sobre un fondo con la cara del supuesto padre de la frase, normalmente Einstein, Oscar Wilde, el jefe indio Gerónimo, la madre Teresa o Banksy.

Yo no tenía que leerme a este señor para sospecharme que todas esas atribuciones serían cuanto menos dudosas, pero en el libro aparecen muchas que yo había dado por válidas y que no lo son.

También se explica los mecanismos por los que se produce una asociación incorrecta tales como páginas en las que hay varias citas y se atribuye a otra persona de la página en vez de a la adecuada. Esto es muy propio de lectores de revistas en los que está la página de 10 citas sobre la edad o perlas de sabiduría sobre el mindfulness o así.

El libro en sí es interesante. Lo que me ha parecido algo aburrido es que desde que empieza a escarbar en la historia de la cita en cuestión va poniendo todas las partes dónde se la va encontrando lo que hace que leas la misma frase veinte veces por lo menos por cita. Y eso a mí me aburre un poco, la verdad.

De todas maneras es interesante y a lo mejor tenía que habérmelo tomado más como un libro de consulta que uno de lectura de pe a pa.

Termino diciendo dos cosas que me han sorprendido: lo de dale un pez y comerá un día, enséñale a pescar y comerá toda su vida... ¡NO ES UN PROVERVIO CHINO! Sé que vosotros también estáis en shock. 

Y, por último, que la frase de que un gran poder conlleva una gran responsabilidad tampoco es orginal de Spider-man.

Me voy a llorar a un rincón.

The adventures of Huckleberry Finn

"I lifted a chicken that warn't roosting comfortable, and took him along. Pap always said, take a chicken when you get a chance, because if you don't want him yourself you can easy find somebody that does, and a good deed ain't ever forgot. I never see pap when he didn't want the chicken himself, but that is what he used to say, anyway".
Mark Twain. The adventures of  Huckleberry Finn.

Me he leído, y me ha llevado su tiempo, este libro de mi adorado Mark Twain. Me lo he leído en inglés y eso le ha añadido complejidad al asunto. Twain reflejó en su libro los distintos acentos del Mississippi: de los negros, de los sureños, del propio Huck, que empieza escribiendo peor y después de ir a clase lo hace mejor... en fin, me alegro de haberlo leído en inglés porque creo que debe ser muy difícil de traducir, pero a la vez supone un esfuerzo de atención que me ha hecho tardar mucho en leerlo.

Os pongo un ejemplo de algún párrafo de los negros, que es lo que más difícil me ha parecido:
"I tuck out en shin down de hill, en 'spec to steal a skift 'long de sho' som'ers 'bove de town, but dey wuz people a-stirring yit, so I hid in de ole tumble-down cooper-shop on de bank to wait for everybody to go 'way. Well, I wuz dah all night. Dey wuz somebody roun' all de time. 'Long 'bout six in de mawnin' skifts begin to go by, en 'bout eight er nine every skift dat went 'long wuz talkin' 'bout how yo' pap come over to de town en say you's killed. Dese las' skifts wuz full o' ladies en genlmen a-goin' over for to see de place. Sometimes dey'd pull up at de sho' en take a res' b'fo' dey started acrost, so by de talk I got to know all 'bout de killin'. I 'uz powerful sorry you's killed, Huck, but I ain't no mo' now".
Es un libro largo, debe andar por las cuatrocientas, quinientas páginas. Y cuenta la historia de la huída de Huck desde la cabaña en la que le tenía retenido su padre hasta dos mil kilómetros más abajo del Mississippi junto a su amigo Jim, un esclavo que se escapa y que termina yéndose con él. Por el camino pasa todo tipo de aventuras y se relaciona con gente de los pueblos junto al río.

En general, entiendo por qué se ve como una gran novela. Hace un estudio social de la gente, normalmente inculta y arrogante, de las márgenes del río. Hay que tener en cuenta que él mismo nació junto al río y vivió su infancia y juventud en él. Además vamos viendo cómo cambia el propio Huck a lo largo de la novela. Cómo es bueno de corazón a la vez que es un sinvergüenza y cómo ese porcentaje va cambiando y no siempre en el mismo sentido, pero sí que termina siendo más bueno que al principio.

Se dice que esta es una novela más adulta y que Tom Sawyer es más infantil. No sé si será así, lo que sí que sé es que cuando aparece Tom Sawyer en el libro, y sobre todo al final, la novela se vuelve mucho más divertida. Toda la parte de la planificación de la fuga de Jim al final es realmente desternillante con todas las referencias de Tom a cómo hay que hacerlo según los libros que había leído y que toman como manual de cómo ha de ser una fuga que merezca la pena.

Es un gran libro, aunque en cierta manera me sigo quedando con el Mark Twain que escribe sobre viajes o el que escribe un yankee en la corte del rey Arturo. El que me hace reir. Este libro es divertido, pero menos.





Casi todo Baxter

Me he leído este libro, bueno, no sé si leer es la palabra más adecuada, en un pispás. Son viñetas de un momento concreto que se complementan con una pequeña frase.

No puedo decir que sea divertido ni tampoco que no lo sea. Hay veces que el dibujo te hace pensar, otras te choca el texto y la imagen. Otras lo entiendes rápidamente y otras es desconcertante o simplemente no lo captas.

En general me ha parecido una pérdida de tiempo y eso que me lo leí en media hora. No quiere decir que sea malo o que me haya disgustado. Supongo que es para otro tipo de lector.

Algunas veces me ha recordado, en el mejor de los casos, a the Far Side. Claro, que a mí the Far Side me encanta. Tiene algo de ese absurdo, aunque muchas veces es tan absurdo o insustancial que yo me pierdo, no le veo sentido. Me maravilla que una persona haya podido ganarse la vida con estas viñetas y que tenga una legión de seguidores.

Como siempre, hay gente pa tó.

Os pongo alguna viñeta por si a vosotros os interesa:










No puedo recomendarlo, salvo que ya os guste de serie.