Queda la música

Ya lo decía Aute, queda la música. Y es una suerte, porque podemos volver a escuchar a la Pradera siempre que queramos. Y volver, volver, volver a esa estupenda voz y a su manera tan elegante de cantar solo dándole a un botón.

Como ya sabéis, en este blog somos muy de María Dolores. Es más, ella fue la que hizo que ND y yo nos recordáramos cuando nos reencontramos meses después de aquella cena en la que coincidimos y de la que, al menos yo, salí pensando que debía procurar olvidarle. Si es que podía.

Por suerte no hizo falta y aquí estamos, casi diecisiete años después gracias a ella. Amarraditos. En estos años hemos tenido la suerte de verla dos veces en directo. Fue estupendo, qué os voy a decir.

Nos acompaña en muchos viajes, tanto al norte como a Portugal o a Cádiz. O a Sevilla. Aunque nosotros sin José Antonio.

Así que en este día triste al que he amanecido después de una noche de insomnio en la que me he enterado casi en primicia de su muerte, quiero darle las gracias por toda la felicidad que me ha dado.

Gracias, María Dolores. Ojalá que te vaya bonito.
 
(Por si no lo habéis notado, os he ido dejando piedras en el camino del post. Todas menos una os llevan a canciones que ella interpretó estupendamente. La otra es la historia de cómo María Dolores Pradera ayudó a cambiar mi vida a mucho mejor. Y para terminar os dejo unas florecillas mexicanas.)





Factfulness

"This is a book about the world and how it really is. It is also a book about you, and why you (and almost everyone I have ever met) do not see the world as it really is. It is about what you can do about it, and how this will make you feel more positive, less stressed, and more hopeful as you walk out of the circus tent and back into the world. So, if you are more interested in being right than in continuing to live in your bubble; if you are willing to change your worldview; if you are ready for critical thinking to replace instinctive reaction; and if you are feeling humble, curious, and ready to be amazed—then please read on".
Factfulness. Hans Rosling.

Este libro me lo compré practicamente después de terminar Enligtment Now. Tiene mucho que ver con ese libro, la verdad, y ambos están citados de manera cruzada en los libros de los dos autores.

Yo he conocido a Hans Rosling a través de sus charlas TED. Si no habéis visto ninguna yo os animo a que lo hagáis. Es un presentador bastante extrovertido y hace que enseguida te metas en lo que cuenta y sus gráficos animados son fantásticos. Bueno, más que es tengo que decir era porque se murió el año pasado. Precisamente este libro nace cuando le detectan un cáncer de páncreas y le dicen que le queda poco de vida y decide escribir este libro como resumen de lo que ha aprendido e intentado enseñar en la vida.

Por si sois vagos y no queréis ir a google a buscar os pongo aquí una de sus charlas:


Es un libro muy interesante y muy fácil de leer, empieza haciéndote un test sobre lo que sabes del mundo y luego dedica más o menos un capítulo a responder cada una de las preguntas. Si queréis hacer el test lo tenéis aquí.

El libro trata de mostrar lo poco que sabemos del mundo y lo mucho que está mejorando respecto a hace unos años (o siglos). Toda esta mejora, como dice Pinker, está relacionada con la ilustración. Este libro no va tanto a las causas, aunque también las toca, como al análisis de datos y cómo basar nuestra versión del mundo en datos y hechos.

Claramente todo ser humano tiene una serie de instintos y de tendencias o sesgos a la hora de comprender nuestro mundo. Algunos de estos son innatos y vienen de nuestro pasado en la naturaleza. Otros vienen de la exposición a las noticias y redes sociales. Es difícil no mirar a nuestro alrededor y pensar que el mundo no va a peor.

Hay que decir que aunque el mundo vaya a mejor no quiere decir que  no haya muchas cosas terribles y que haya que mejorar, pero negar que se está mejorando en casi todos los aspectos hace muy difícil relacionar los resultados con las acciones que se toman. Él es muy crítico con las ONGs que crean alarmismo y que dicen que todo va a peor. El que mejore no quiere decir que estemos bien, pero sí que se están haciendo cosas en la dirección correcta y que merece la pena investigar qué es lo que lleva a la gente a progresar.

También hay una página de su fundación, gapminder, en la que se nos muestra la vida en el mundo en función de lo que gana (dollar street). En ella se puede ver cómo hay muchísima más similitudes al comparar el mundo en función de lo que la gente de cada país gana que en función de otros parámetros como la religión o la cultura.

En fin, un libro muy recomendable y que os animo a leer. No sé si está en español, creo que no, pero si no lo está supongo que lo estará dentro de poco. He subrayado un montón de cosas que me han parecido muy interesantes.

Termino con esta definición de factfulness del propio autor que me parece más acertada de lo que yo pueda llegar a intentar traducir: "Factfulness, like a healthy diet and regular exercise, can and should become part of your daily life. Start to practice it, and you will be able to replace your overdramatic worldview with a worldview based on facts. You will be able to get the world right without learning it by heart. You will make better decisions, stay alert to real dangers and possibilities, and avoid being constantly stressed about the wrong things".






¡Felicidades, Anniehall!

¡Casi ni llego a felicitarte el cumpleaños cibernéticamente!

¡Muchas felicidades, Bueni!


Cómics

Últimamente me he leído un par de cómics y quería hablar de ellos antes de que se me olvide. El primero es este de Daredevil que me dejó el hermano de Anniehall. Es una serie de episodios en los que se nos cuenta la caída en absoluta desgracia de Daredevil y de su alter ego Matt Murdoch.

Nos presenta un mundo muy sórdido de drogas y crímenes que dan una sensación de desasosiego y ganas de que el héroe consiga salir de todos los problemas en que lo meten y se mete.

Sabemos que al final triunfará el bien y Daredevil volverá a ser el defensor de los débiles y el terror de los mafiosos, pero a ratos se duda de que ese vaya a ser el caso.

La parte de diálogos y guión no está mal. Es Frank Miller y eso es una garantía, pero había veces que me parecía que iba demasiado al flash back y a contar cosas remotas que distraían de la historia.

También, y después de haberme quedado en la serie de Netflix, se me ha hecho raro ver aparecer a Karen Page como yonqui y traicionando a Matt Murdoch.

En fin, es una lectura entretenida si os gustan los cómics de superhéroes. No hay muchas sorpresas, pero te metes en la historia y es difícil dejar de leerlo.

El siguiente cómic que me he leído es el nuevo de Astérix en Italia. Me lo regaló mi familia por el día del libro y fue un regalo en ausencia hasta que volví de Montreal.

Astérix ha sido, junto con Mortadelo y Filemón, mi infancia y juventud lectora. Los que tuve de pequeño, y que todavía están en casa de mis padres, me los sabía de memoria. Me los leí decenas de veces cada uno.

Me sabía de memoria diálogos y escenas, releía y releía. Volvía a alguno que tenía olvidado y descubría cosas nuevas. En fin, pensar en Astérix y Obélix es volver a mi infancia.

Desde que ya no están ni Goscinny ni Uderzo me pasa que me los leo, que son muy buenos formalmente (los dibujos son impresionantes), pero creo que les falta algo. A lo mejor es que ya no soy un niño y no es lo mismo leerlo con 12 años que con cuarenta y pico.

En este caso la historia es sobre una carrera por etapas a lo largo de Italia para demostrar quién es el pueblo con mejores competidores (una historia bastante recurrente en la serie, la verdad, es similara a Astérix en los juegos olímpicos, la vuelta a la galia, Astérix gladiador, los laureles del César...)

En fin, una mirada a la infancia que siempre me hace sacar una sonrisa.


El hombre de las dos patrias

Este libro me lo leí ya hace tiempo. Me lo regaló Anniehall por mi cumpleaños y me lo llevé a Montreal para llenar mis horas muertas.

Cuando uno tiene que estar bastante tiempo en una ciudad por trabajo, y especialmente si es invierno y una ciudad tan fría como Montreal, uno tiene que tener cosas a las que dedicar el tiempo.

En mi caso eran principalmente Netflix, libros y cine. Cuando podía daba paseos, pero muchas veces estaba lloviendo o nevando y no iba yo muy preparado para enfrentarme a los elementos.

Entrando un poco en materia, Javier Reverte ha sido durante mucho tiempo uno de mis escritores favoritos. He disfrutado mucho con todos sus libros de viajes.

En esta ocasión nos lleva a Argelia tras los pasos de Albert Camus, premio Nobel de literatura, que pasó toda su infancia y juventud en Argelia y que luego volvió a Francia. Era lo que los argelinos llamaban un pied noir (pie negro) que era como los argelinos llamaban a los colonos franceses que vivían en Argelia.

Esa situación colonial terminó con la independencia de Argelia y la expulsión de muchos de esos colonos de vuelta a la metrópoli. Reverte pasea por Orán y Argel visitando emplazamientos de sus novelas o dónde vivió o estudió.

En Argelia la imagen que tienen de Camus no es muy buena, no lo consideran un argelino, y Camus tampoco se consideraba hermanado con los 'árabes' como él los llama en sus libros.

La parte buena es hablar de Camus y de esos sitios que visita. La parte mala es que como vuelva a leer galpón me voy a pegar un tiro (otro episodio aquí). ¡Qué manía tiene de utilizar esa palabra desde hace unos cuantos libros! Que sí, que te la has aprendido, pero ya vale. Además creo que la utiliza mal, pero esa es otra cosa.

También se me que da corto porque al hablar del hombre de las dos patrias pensé que hablaría de Camus en Francia, en París; sobre lo que vivió allí, su relación con el existencialismo, su recelo del comunismo, en especial del estalinismo tan en boga entre los intelectuales, y su vida sentimental. Creí que iba a hacer algún recorrido por Francia, pero no. Se queda en el hombre de las dos patrias, pero yo solo visito una. Entiendo que no tiene el mismo gancho como título, pero es más preciso.

De todas maneras es un libro que se lee bien y que nos acerca a Albert Camus y a la infancia que le hizo, en parte, el hombre que fue. Os lo recomiendo si os interesa el personaje o la literatura de viajes, pero en cualquier caso supongo que hay mejores libros sobre Camus y, os lo aseguro, hay mejores libros de viajes, incluso del propio Reverte.