El hambre

"Y mientras tanto el mundo sigue ahí, tan bruto, tan grosero, tan espantoso como de costumbre. A veces pienso que todo esto es, antes que nada, feo. Repugna a cualquiera de las formas de la percepción la grosería de personas poseyendo, desperdiciando sin vergüenza lo que otras necesitan a los gritos. Ya no es cuestión de justicia o de ética; es pura estética. Digo: intentar que el mundo no nos siga saliendo tan horrible. La humanidad debería tener por lo que hizo con sí misma esa desazón que tiene el creador cuando da el paso atrás, mira su obra, y ve una porquería. La conozco. Éste es un libro sobre la fealdad, la más extrema que puedo concebir. Éste es un libro sobre el asco –que deberíamos tener por lo que hicimos y que, al no tenerlo, deberíamos tener por no tenerlo".
Martín Caparrós. El hambre.

Me he leído este libro de Martín Caparrós. Ya hacía tiempo que no escribía nada (yo, no el señor Caparrós) y en parte se debe a que he estado bastante atareado por cosas que no vienen al cuento y en parte por este libro que me ha tenido absorbido durante más de un mes (bueno, entre medias he leído el del club de lectura, pero de ese libro ya hablaremos más adelante. Es un libro largo (más de 600 páginas) y también es bastante duro de leer. Me lo leí antes que este, pero yo publico en el orden que me da la gana, ¡faltaría más!

Por resumir un poco, aunque el título ya lo hace, el libro va sobre el hambre, sobre la gente que pasa hambre en el mundo. Son muchas historias en diferentes países y todas sobre gente que pasa hambre. No hambre de no comer un día o una semana, no. Hambre de verdad. Inconcebible para muchos de nosotros, pero que sufren más de mil millones de personas cada día.

Yo de Caparrós ya me había leído Contra el cambio y el Interior de los que ya os hablé en el blog. Es un escritor que a mí me gusta mucho. Es autocrítico y arremete contra todo, incluso (y muchas veces) contra él mismo. Él fue montonero en Argentina y ahora vive en España descreído de los ideales por los que vivió en su juventud (principalmente el comunismo), pero sin renunciar a conformarse con el mundo que tenemos. No comparto casi ninguna de sus ideas, de hecho en la mayoría de las cosas somos opuestos, pero eso no quita para que me parezca un estupendo periodista y escritor.

En este libro el autor nos habla desde Níger, la India, Bangladesh, Argentina, Estados Unidos, Sudán del Sur, Madagascar y no sé si desde algún sitio más. Es un libro muy necesario. Es demagógico, por supuesto. Él mismo lo admite, pero eso no le quita realidad a lo que cuenta. Y lo que cuenta es que en este mundo se produce comida para alimentar a más del doble de la población que hay, pero que más de mil millones de personas pasan hambre.

Se entrevista con todas esas personas y muchas veces se te estremece el alma cuando les pregunta que si pudieran tener lo que quisieran qué es lo que pedirían y normalmente es comida, o una vaca o no pasar hambre. Ni siquiera piden carne, simplemente arroz o mijo. Hay historias espeluznantes como las que cuentan los de médicos sin fronteras o la de un padre hindú que va a llevarse a su hija que si se va del hospital va a morir para que su mujer vuelva a casa a ocuparse de los demás.

Casí que os diría que, si solo os vais a leer un libro este año, este no sería una mala elección.

También es cierto que al final las soluciones que da son bastante extremistas y por lo que llevamos aprendido de la historia inútiles: sublevarse, emplear la fuerza, que los poderosos teman a los que explotan. Yo no puedo estar más en desacuerdo. Para mí la violencia o la fuerza no son las armas para cambiar lo que ha conseguido otra fuerza y otra violencia, pero es que a lo mejor soy bastante naif.

Hay una parte en la que habla del mercado de Chicago de materias primas y como ha sido asaltado por los fondos de inversiones que es muy revelador, al igual que la parte en la que describe como el primer mundo, nosotros, estamos comprando tierras y tierras en el tercer mundo para cultivar y llevarnos la comida expulsando a la gente de la tierra que ha trabajado durante generaciones.

Terrible y necesario. Termino con algún párrafo. La verdad es que he subrayado mucho.

"Ahora dicen que los países africanos no tienen los recursos ni los saberes suficientes como para explotar a fondo sus posibilidades –sus materias primas. Entonces el negocio está claro: yo pongo la plata para que tu país vaya creciendo y, a cambio, me llevo el producto de ese crecimiento. Como se lo llevaron antes, durante siglo y medio, en los tiempos que sí se llamaban coloniales. Por eso, porque no pudieron acumular los frutos de sus riquezas que terminaban en París o en Londres, estos países están como están. La solución que les proponen es hacer lo mismo".

"Que en 2010, en cambio, «la población de los países en vías de desarrollo que vive en extrema pobreza» es el 21 por ciento, o sea: menos de la mitad. Y que son, ahora, dicen, 1.200 millones de personas. Los cálculos del Banco Mundial siguen diciendo que son 1.400 millones –pero no nos vamos a pelear por sólo 200 millones de personas. Aceptemos que fueran 1.200 millones. O sea: 700 millones de personas menos. En ese período, unos 600 millones de chinos salieron del umbral de extrema pobreza por el desarrollo económico de su país. O sea: que una gran mayoría de la población que dejó de ser extremadamente pobre en esos veinte años son esos chinos que el desarrollo económico de su país integró en un sistema cada vez más desigual pero mucho más rico. O sea: que casi toda la reducción de la pobreza sucedió en el país donde los organismos internacionales no tuvieron la menor influencia, donde no los dejaron aplicar sus políticas. Lo cual no impide que sean esos organismos los que ahora se jactan de sus logros: la reducción de la pobreza extrema".

"Aunque es curioso que –me– sorprenda tanto que los gobiernos se gasten fortunas en el rescate de los grandes bancos y no se gasten cantidades tanto más modestas en el rescate de los hambrientos: las finanzas son indispensables para que su sistema funcione; los hambrientos no. Son, más bien, un palo en esas ruedas".

"Las preguntas que (se) hace Raj Patel en Stuffed and Starved para dejar claro que la comida que comemos no es una fatalidad sino una elección, aunque no sepamos quién la hace. «¿Quién elige los niveles seguros de pesticidas, y cómo define “seguros”? ¿Quién elige qué producto debe comprarse dónde para producir nuestras comidas? ¿Quién decide cuánto pagar a los granjeros que producen alimentos o a los empleados que trabajan para esos granjeros? ¿Quién decide que las técnicas usadas para fabricar esa comida son seguras? ¿Quién gana plata con los aditivos que se les ponen y decide que esos aditivos son saludables y no dañinos? ¿Quién asegura que hay suficiente energía barata para transportar y reunir esos ingredientes desde todos los rincones del mundo? ¿Quién define qué productos van a llenar las góndolas de los supermercados? ¿Quién decide cuánto van a costar? ¿Quién decide que esos precios serán más caros que lo que los pobres pueden pagar?»"

En fin, que lo leáis.

Ahogados en la orilla

Pues me he leído este libro de Carlos Molina en un pispás. La verdad es que tiene poca sustancia, es corto y es más o menos entretenido.

Cuenta historias de perdedores. O mejor dicho de casi ganadores. Gente o equipos que tuvieron su oportunidad; llegaron a una final, tuvieron el triunfo en sus manos y no lo consiguieron.

La verdad es que es un libro que llegó a mis manos porque me encontré una oferta de libros a un euro en el Alcampo. Me contuve y sólo compré tres libros y este es uno de ellos.

Aquí nos encontramos a boxeadores que lucharon por la corona de los pesos pesados (como Chuck Werner que aparece en la portada aquí al lado junto a Mohamed Alí) o Tony Galento; equipos de fútbol como la Austria o la España del 34 o el Brasil de 1950; ese japonés que perdió en Tokio frente a un holandés la final de judo: Akio Kaminaga; Raymond Poulidor, el eterno segundo del Tour de Francia... en fin, son 27 mini semblanzas de esos grandes perdedores.

Es un libro entretenido, descubres alguna cosa interesante, aunque muchas de las historias que cuenta ya son conocidas como que Brasil después de perder en Maracaná el mundial ante Uruguay desterró para siempre el uniforme blanco que usaba y utilizó la camiseta amarilla por la que ahora es conocida.

También escribe Virginia Wolf en vez de Woolf, pero si no no sería un periodista deportivo, aunque esto lo supongo, la verdad es que no tengo ni idea de quién es el autor. He buscado en internet y he encontrado este vídeo sobre el libro, pero la verdad es que no me suena de nada.


En fin, un libro entretenido y por el que merece la pena pagar un euro.No os va a cambiar la vida, pero os hará descubrir o recordar historias bastante curiosas. A veces se echa de menos un poco más de extensión (las historias no duran más de cuatro o seis páginas), pero en general está bastante correcto.



P.D: ¿Por qué publico a las cuatro menos cuarto de la mañana? Pues es una buena pregunta, pero básicamente es porque me he desvelado, me duele el estómago y la garganta y estoy intentando que me vuelva el sueño...

Lists of note

Me he leído este libro que es una recopilación de listas relevantes realizada por Shaun Usher. Este autor o recopilador ya hizo un libro similar que se llama Letters of note (en español se titula cartas memorables) en el que incluía cartas famosas, curiosas, entrañables... en fin, un libro muy bueno para regalar en estas fechas, creo yo.

Este libro me lo leí en navidades, pero no lo publico hasta ahora porque tenía la intención -cumplida- de regalárselo a Bichejo por su cumpleaños y no quería que estuviera ya intuyendo lo que le iba a regalar desde navidades, que hay veces que es un poco... insistente.

En este libro hay listas de todo y de todos. Desde una lista de frases para ir incorporando a sus novelas de Raymond Chandler hasta la lista de ganadores de las Olimpiadas griegas; desde una lista de nombres para el recién inventado fonógrafo hasta una lista de libros falsos que dió Dickens a un encuadernador para llenar las estanterías de su casa; desde los compromisos de Kurt Vonnegut a su esposa respecto a las tareas domésticas hasta la declinación del verbo 'cocktail' por Scott Fitzgerald... en fin, son 125 listas. No voy a decir que todas sean maravillosas. De hecho hay un par de ellas bastante aburridas como la lista de los cortesanos de Isabel I de Inglaterra y de los regalos que le hicieron no sé con qué motivo que he de reconocer que me salté en su casi totalidad. Hay alguna otra también por la que he pasado con bastante celeridad.

Pero hay otras muy buenas como el decálogo que le manda Thomas Jefferson a un padre que le había pedido consejo para educar a su hijo que pongo a continuación porque, además, es cortita:
  1. Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
  2. Nunca molestes a nadie con algo que puedes hacer tú.
  3. Nunca gastes dinero antes de tenerlo.
  4. Nunca compres algo que no quieres solo porque es barato.
  5. El orgullo nos cuesta mucho más que el hambre, la sed y el frío.
  6. Nunca nos arrepentimos de haber comido demasiado poco.
  7. Nada es tan problemático como para no hacerlo con gusto.
  8. ¡Cuántos dolores nos han costado los males que nunca han sucedido!
  9. Coge todas las cosas por el lado bueno.
  10. Cuando estés enfadado, cuenta hasta 10 antes de hablar; si estás muy enfadado, hasta cien.
Me parece un libro muy bueno. Es instructivo, entretenido e incluso bonito: vienen fotos de las listas originales y la composición o maquetación del libro es fantástica.

Os lo recomiendo y espero haber hecho un buen regalo, creo que sí.



But in the morning, no!

Pues ya terminando con los fastos del día (que la verdad es que han quedado plenamente excesivos) yo me he ido a buscar a ese que es fuente de casi todo el saber. No, no me he ido a buscar a Homer Simpson, aunque ahora que lo pienso... No, me he ido en busca de uno de los más grandes compositores de musicales de todos los tiempos: Cole Porter.

Y parece que Cole Porter conocía el ánimo alondril de Bichejo cuando escribió la siguiente canción para el musical DuBarry was a Lady:


SHE: Love affairs among the gentility
Hit the rocks with great agility
Either because of income or incompatibility
HE: We've adjusted our finances
You run mine and I run France's
So there's only one question that's hot
Will we have fun or not?

SHE: Are you fond of swimming, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I'm fond of swimming, Dear
But in the morning, no
SHE: Can you do the crawl, my Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I can do the crawl, my Dear
But in the morning, no
When the sun through the blind
Starts to burn my poor behind
That's the time when I'm in low
SHE: Do you use the breast stroke, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I use the breast stroke, Dear
But in the morning, no, no, no, no
No, no, no, no, no!

SHE: Are you fond of poker, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I'm fond of poker, Dear
But in the morning, no
SHE: Do you ante up, my Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I ante up, my Dear
But in the morning, no
When my old Gunga Din
Brings the Bromo Seltzer in
That's the time when I'm in low
SHE: Can you fill an inside straight?
Kindly tell me, if so
HE: I've filled plenty inside straights
But in the morning, no, no, no, no
No, no, no, no, no!

HE: Are you in the market, Dear?
Kindly tell me, if so
SHE: Yes, I'm in the market, Dear
But in the morning, no
HE: Are you fond of bulls and bears?
Kindly tell me, if so
SHE: Yes, I'm found of bears and bulls
But in the morning, no
When I'm waked by my fat
Old canary, singing flat
That's the time when I'm in low
HE: Would you ever sell your seat?
Kindly tell me, if so
SHE: Yes, I'd gladly sell my seat
But in the morning, no, no, no, no
No, no, no, no, no!

SHE: Are you fond of business, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I'm fond of business, Dear
But in the morning, no
SHE: Are you good at figures, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes,I'm good at figures, Dear
But in the morning, no
When the sun on the rise
Shows the bags 'neath my eyes
That's the time when I'm in low
SHE: Do you double entry, Dear?
Kindly tell me, if so
HE: Yes, I do double entry, Dear
But in the morning,no, no, no, no
No, no, no, no, no!
¡Muchas felicidades, Bichejo!

¡Felicidades Bich! de @Lola_CB

Pequeña Bichejo Sonriente:

Hoy es TU DÍA, así, en mayúscula-negrita-subrayado (ah, y menos mal que me lo apunté en la agenda porque no nos lo has recordado ni nada, no sé, algo raro está pasando). Así que quiero desearte MUCHÍSIMAS FELICIDADES y que tengas un día estupendérrimo y fantabuloso, como tú, seguido de más días semejantes.

A esto de la blogocosa le debo muchas cosas, entre ellas conocerte. Eres una HAMIJA con todas las letras (y alguna de más), muchas veces tenemos momentos #SeparadasAlNacer que me hacen darme cuenta que no estoy sola en mis locuras, soy fan total y absoluta de tus "Bichispazos" (que en directo son muuuuuuuucho mejores), me congratula haberte traído al lado Apple de la vida (ahora eres más feliz, lo sé y lo sabes) dejando atrás THE HORROR -también denominado BlackBerry-, me encanta tus "te pega todo" que son 100% acertados, me apunté sin dudarlo al BONITISMO como forma de vida, me entiendes como pocos en el rollo turisteo, los Lunes son menos Lunes con tus chistes, ya no puedo comer pollo empanado sin acordarme de ti... Y un largo etcétera. Tu buen humor es contagioso, y la forma sencilla de ver las cosas hacen de ti una persona muy especial que me encanta tener en mi vida.

La verdad es que me noto oxidada al escribirte esta felicitación, pero espero que dándote un achuchón me exprese mejor.

Muchas felicidades, amiga. Sé feliz, te lo mereces.

Y gracias a Anijol por prestarme un rinconcito de su blog para esto.