Trazado

Me he leído este libro que me regalaron por navidad. Me ha gustado mucho y me parece un regalo muy bueno para alguien a quien le guste leer y al que le gusten los mapas.

Y yo soy ese blanco perfecto: me gusta leer y me gustan los mapas. La premisa del libro es intentar hacer un mapa de los libros basándose en los datos que da o en lo que le sugiere al autor.

Todas las obras son más o menos clásicos y los hay de todas épocas, aunque están más bien centrados en libros americanos. O digamos del canon británico. Así tenemos a Hamlet, a Huckleberry Finn, a un poema de Emily Dickinson, a Frederick Douglas, Robinson Crusoe, Cuento de Navidad, el hombre invisible, la vuelta al mundo en 80 días...

Y todos los mapas están acompañados de una página en la que se describe el libro y el proceso de creación del mapa o en qué se ha basado el autor para hacerlo.

Dentro de eso los hay bastante más acertados que otros, creo yo. Por ejemplo, el que dedica a Orgullo y Prejuicio no es un mapa en sí, sino un intento de mostrar las relaciones entre los personajes partiendo de que cada uno es una casa o un edificio y los caminos que llevan de unos a otros. Yo no acabo de verlo, pero entiendo el esfuerzo y el sentido.

Hay otros como la Odisea o la vuelta al mundo en 80 días que son más convencionales y nos muestra el mapa y el camino que se describe en el libro.

Se lee o se ve en muy poco tiempo y yo lo he disfrutado bastante, me ha parecido muy original. También tengo que decir que he disfrutado los mapas de libros que he leído. Hay otros que no me he leído y que simplemente viendo el mapa no se comprende muy bien.

En fin, que os lo recomiendo. Especialmente a los lectores enamorados de los mapas (como si hubiera alguien a quien pudiera no gustarle los mapas).

Sobre la tiranía

"La posverdad es el prefascismo".
Timothy Snyder. Sobre la tiranía.

Ya os he contado alguna vez que soy bastante fan de este señor desde que me leí Tierras de Sangre hace ya un tiempo. Tengo que reconocer, todo hay que decirlo, que tengo pendiente su libro Tierra Negra y que todavía no me han entrado ganas de leerlo, pero todo se andará (o se leerá).

En este caso, el libro que me he leído suyo se llama sobre la tiranía y es un manual sobre cómo actuar frente al abuso del poder político. Da veinte mini resúmenes de pocos párrafos (creo que el libro son ciento y pico páginas y la mitad vacías entre principio de capítulo y final del anterior) que son guías de actuación ilustradas con ejemplos de las páginas más negras de la historia del siglo XX, principalmente el nazismo/fascismo y el comunismo.

Los consejos que da son de todo tipo. Muchos parecen obvios y otros lo son a poco que rasquemos, pero creo que es importante tenerlo presente. Ser conscientes de que el mundo democrático occidental es una rara avis y que no puede soportarlo todo, que hay que cuidar las instituciones y ser crítico y valiente contra el poder.

El libro está muy centrado en Estados Unidos y en la reciente victoria de Trump, pero también nos sirve a todos para aplicar esas lecciones en casa. Al principio del libro, el señor snyder nos dice que "podríamos caer en la tentación de pensar que nuestro legado democrático nos protege automáticamente de tales amenazas. Se trata de un reflejo equivocado. Nuestra tradición nos exige que examinemos la historia para comprender las profundas fuentes de la tiranía y que reflexionemos sobre la respuesta adecuada que hay que darle. No somos más sabios que los europeos que vieron cómo la democracia daba paso al fascismo, al nazismo o al comunismo durante el siglo XX. Nuestra única ventaja es que nosotros podríamos aprender de su experiencia. Ahora es un buen momento para hacerlo".

Las guías que dan tratan sobre temas diversos: no ser cómplice de abusos, piensa por ti mismo,  contribuye con buenas acciones, viaja, etc.

También recomienda pagar por leer los periódicos. La prensa aparece como salvaguarda frente al poder. Una prensa que investigue y que busque las historias que no quieren que conozcamos. A propósito de esto también acabo de verme un documental de Netflix que se llama Nobody Speak sobre las dificultades de la prensa en EE.UU. frente a los millonarios que no quieren que hablen sobre ellos y sus negocios. Muy recomendable también.

Es un libro que se lee en nada y que, aunque sea bastante básico y sintético, creo que es bueno que nos repitan lo que debería ser evidente para todos.

Unos párrafos:

"reproducir un artículo en un blog lo puede hacer cualquiera, mientras que investigar y redactar es un duro trabajo que requiere tiempo y dinero. Antes de burlarte de los «medios de comunicación mayoritarios», ten en cuenta que eso ya no es lo más habitual. Lo mayoritario, y lo más fácil, es la burla, y lo espinoso y difícil es el periodismo de verdad. De modo que intenta escribir un artículo de verdad por tus propios medios, que implique trabajar en el mundo real: viajar, entrevistar, mantener relaciones con las fuentes, investigar en los archivos escritos, verificar cada cosa, redactar y revisar los borradores, todo ello en un plazo ajustado e improrrogable. Si descubres que te gusta hacerlo, monta un blog. Mientras tanto, reconoce el mérito de los que se dedican a hacer todas esas cosas para ganarse la vida. Los periodistas no son perfectos, como tampoco lo son las personas que trabajan en otros ámbitos. Pero el trabajo de las personas que se ciñen a la ética periodística es de una calidad muy distinta a la del trabajo de los que no se atienen a ella".

"Normalmente quienes aseguran que sólo se puede conseguir más seguridad a costa de la libertad están intentado negarnos ambas cosas".

"El presidente es un nacionalista, que no es en absoluto lo mismo que un patriota. Un nacionalista nos anima a ser la peor versión de nosotros mismos, y después nos dice que somos los mejores. Un nacionalista, «aunque está permanentemente rumiando sobre el poder, la victoria, la derrota, la venganza», como dijo Orwell, tiende a «no sentir el mínimo interés por lo que ocurre en el mundo real». El nacionalismo es relativista, dado que la única verdad es el resentimiento que sentimos cuando contemplamos a los demás. Como decía el novelista Danilo Kiš, el nacionalismo «no tiene unos valores universales, ni estéticos ni éticos»".
Animaos y leedlo.


The austere academy y the ersatz elevator

"This chart is called the table of the elements, and scientists like to say that it contains all the substances that make up our world. Like everyone else, scientists are wrong from time to time, and it is easy to see that they are wrong about the table of the elements. Because although this table contains a great many elements, from the element oxygen, which is found in the air, to the element aluminum, which is found in cans of soda, the table of the elements does not contain one of the most powerful elements that make up our world, and that is the element of surprise".
Lemony Snicket. Una serie de catastróficas desdichas.

No sé si habéis visto una serie de Netflix que se llama una serie de catastróficas desdichas. Ya antes hubo una película en la que Jim Carrey hacía de Conde Olaf. En la serie es Neil Patrick Harris quien hace de Conde. Y la verdad es que tanto la serie como la película están bastante bien. Al menos a mí me han gustado bastante.

De hecho yo creía que los libros en los que se basaban eran bastante más antiguos, pero no, son bastante modernos, la serie terminó hace pocos años, en 2006. Como cosa curiosa os comentaré que los títulos en inglés siempre tienen un adjetivo y un nombre que empiezan por la misma letra.

Los libros son libros infantiles o juveniles y el narrador, Lemony Snicket, se dirije a un público infantil haciendo mofa del mundo de los mayores. En cualquier caso no es un libro infantil al uso y cuenta la historia de los huérfanos Baudelaire que pierden a sus padres en un incendio. Tampoco desvelo nada porque eso se sabe nada más empezar a leer el primer libro.

El malvado es el Conde Olaf que trata de quitárselos de en medio para hacerse con la fortuna de los Baudelaire. Las tretas que usa son instantáneamente descubiertas por los hermanos, pero no por los adultos que, a pesar de tener bajo las narices las pruebas, no las examinan porque los niños no saben lo que están haciendo o porque siempre se quejan sin razón.

Así que los hermanos Baudelaire tienen que ingeniárselas ellos solos para seguir con vida y desbaratar los planes de Olaf y sus secuaces.

Me he leído los libros quinto y sexto de la serie y espero leerme el séptimo y octavo antes de que se estrene la siguiente temporada en Netflix. Los libros me han entretenido y divertido. Me parece que están llenos de inteligencia y de humor negro, además de de esperanza y de confianza en que al final el bien triunfará, aunque desde la primera página se nos dice que no debemos tener ninguna esperanza en ese final feliz que todos ansiamos.

Os animo a leerlo, aunque tengo que avisar que yo me lo he leído en inglés y que en español, un poco como con los libros de Thursday Next, no están traducidos más que la mitad de los libros de la colección.

Otelo y el rey Lear

 "–Pero si está loco, señor. 
–La plaga de este tiempo es que a los ciegos guíen los locos".
William Shakespeare. El rey Lear.

Nueva entrada para hablar de los libros del club de lectura. En esta ocasión es el libro que elegí yo. Lo elegí porque este año acordamos que fueran cortos, de autores ya bien muertitos y que creyéramos que nos podían gustar a todos.

Y creo que he acertado. Shakespeare es siempre un acierto y más si es una tragedia. El gran mérito de Shakespere, según creo, es la creación de arquetipos y de recrear las emociones humanas. Sus tragedias son terribles y a la vez tremendamente verosímiles. Pensamos y sentimos como los personajes.

Los temas de sus obras son los de la vida misma: amor, poder, venganza, traición, celos... la vida misma, claro, aunque en nuestra vida diaria no acabemos la trama con muertos por todos los lados y una cuarta de sangre en el escenario.

El principal problema que tiene leer a Shakespeare es que la traducción hace que pierda mucho y que el teatro, aunque se pueda leer, está escrito para ser representado. En cuanto a la traducción intenté comprar un libro con traducciones firmadas y más o menos actuales en lugar de coger algún libro de difusión gratuita que pudiera darme algún mal susto.

Elegí este libro de Penguin y tiene unas traducciones bastante buenas, al menos las dos que he leído. Otelo está traducido por María Enriqueta González Padilla y el rey Lear por Vicente Molina-Foix.

Entrando en materia, y para los que no sepan de qué van, diré que Otelo trata sobre la ambición desmedida de un personaje (Yago) que manipula a todas las personas para trepar, principalmente a Otelo al que desquicia de celos respecto a su amada Desdémona. Pero no sólo se aprovecha de Otelo, se aprovecha de sus amigos, de sus enemigos e incluso de su esposa. Todo termina mal, claro.

El rey Lear nos cuenta la historia de un anciano rey que se deja llevar por los halagos mentirosos antes que por el amor y la verdad. Tiene tres hijas a las que va a dejar el reino y a la única que dice la  verdad y que realmente lo ama, Cordelia, es a la que deshereda. Nuevamente se ven las pasiones humanas como el egoísmo, la envidia, el arrepentimiento, la ira y la venganza. Y nuevamente todo termina mal.

Algunos fragmentos que he subrayado:
"Está en nosotros mismos el ser así o asá. Nuestros cuerpos son como huertos cuyos hortelanos son nuestros albedríos. Así es que si queremos plantar ortigas o sembrar lechugas, plantar hisopo y escardar tomillo, proveerlos con un género de yerbas o dividirlos en muchos, dejarlos estériles sin cultivo o abonarlos con industria, el poder y la capacidad correctiva están en nuestras manos. Si la balanza de nuestras vidas no tuviera un platillo de razón para equilibrar otro de sensualidad, la sangre y la bajeza de nuestros instintos nos conducirán a las más absurdas conclusiones. Pero tenemos la razón para templar nuestras airadas pasiones, el aguijón carnal, nuestros apetitos desenfrenados, entre los cuales considero que este que ustedes llaman amor no es sino una estaca o vástago". Yago en Otelo.
"¡Que confiese y sea ahorcado luego...! No: ahorcarlo primero y que luego confiese... ¡Tiemblo solo al pensarlo! La naturaleza no se revestiría de la mera sombra de una pasión sin algún fundamento. ¡No son vanas palabras las que así me estremecen!". Otelo en Otelo.
"Y quien me hacía reír, en la horca.
¿Nada de vida, nada, nada?
¿Por qué un perro, un caballo, una rata, tienen vida,
y tú ni un suspiro? Ya no volverás.
Nunca, nunca, nunca, nunca, nunca.
(A KENT.) Te lo ruego, desabróchame este botón. Gracias, señor.
¿Lo estás viendo? Mírala. Mira, sus labios.
Mira eso, mira eso". Lear en el rey Lear
Yo no puedo hacer más que recomendaros que leáis a Shakespeare (o a Calderón o a Lope de Vega o a cualquier autor de teatro clásico), que lo disfrutéis, que os emocionéis y que aprendáis.

No sé qué les habrá parecido al resto de los miembros del club, pero podéis leer sus reseñas en los blogs de MG, Carmen, Paula y la de Juanjo estará en el blog del club.

Después del verano volveremos con Frankie y la boda de Carson McCullers. Que tengáis un gran verano lector.

Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit

"Pero ¿qué eran el oro y la plata, las piedras preciosas y los mecanismos de relojería comparados con las librerías de las que salía el agradable aroma del papel recién prensado, que despertó el recuerdo de una gramática que había tenido en la escuela, hacía mucho tiempo, con las palabras «Señor Pinch, Academia Grove House» escritas con impecable caligrafía en las guardas? Y ese olorcillo a cuero de Rusia, y todas esas hileras e hileras de volúmenes, pulcramente ordenados, ¡cuánta felicidad evocaban! ¡En el escaparate estaban las obras nuevas llegadas de Londres, con la portada y a veces incluso la primera página del primer capítulo abiertas, para tentar a los incautos a empezar a leer el libro y luego, ante la imposibilidad de pasar la página, entrar ciegamente a comprarlo!".
Charles Dickens. Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit.

Me acabo de terminar este libro de Dickens. Hablar de Dickens es hablar de cosas mayores. No sólo por la extensión (en este caso mil páginas), sino por el placer de su lectura y la emoción y alegría que se sienten al leer sus novelas.

Este libro yo lo entiendo como un regalo subrogado de Anniehall que se fue un día con los niños a la feria del libro y no encontró nada que regalarme y le dije que no se preocupara que ya me hacía cargo del regalo que quería hacerme y, sin pasar más que unos minutos, me hice con este libro en formato digital. Mil páginas son muchas para irlas llevando a todas partes.

Quizás no sea de las obras más conocidas de Dickens, pero es un gran libro, sin duda. Por ponerlo en situación diré que empezó a publicarlo por entregas en 1843 y terminó en 1844, que entre medias (en las navidades de 1843) publicó Canción de Navidad y que seis años después empezó a publicar David Copperfield del que ya he rendido tributo en este blog, blog ya casi moribundo.

Tengo que hacer una aclaración antes de empezar a hablar del libro: el libro no trata sobre Martin Chuzzlewit. Bueno, sí trata de él (o de ellos, porque hay dos Martin Chuzzlewit), pero también de muchos otros personajes que, siendo secundarios, son mucho más principales como Tom Pinch, Mark Tapley, el señor Pecksniff o la señora Gamp entre otros muchos.

Es una novela coral y fantástica en la que nos vamos metiendo a través de todos estos personajes y muchos más y que nos hace reír (está llena de humor y de ironía), llorar, alegrarnos y entristecernos por los destinos de varios de sus personajes y leer y leer páginas hasta conseguir saber cómo acaba todo y cómo se reparte justicia (si es que la hay).

Os cuento un poco de la historia que nos presenta a un próspero arquitecto de provincias que se gana la vida enseñando sus conocimientos a aprendices que pagan por estas enseñanzas. Desde el principio está claro que el arquitecto no es tan bueno ni los aprendices no están satisfechos con esas enseñanzas. Este arquitecto es el señor Pecksniff y uno de sus aprendices, que le adora, es Tom Pecksniff. Uno de los siguientes aprendices que entran es Martin Chuzzlewit, nieto de otro Martin Chuzzlewit famoso por su riqueza y primo o algo así del señor Pecksniff. A partir de ahí vamos conociendo a gente y se va desarrollando la historia.

Hay una parte en la que un par de protagonistas emigran a Estados Unidos y nos describen ese país de oportunidades y nos muestra todo su lado más amargo de engaño, suciedad, autocomplacencia y deshonor. Es un lado bastante amargo, aunque, como dice en el prólogo, "no es una caricarura como, en su mayor parte, una exposición del lado más ridículo del carácter norteamericano". Como ejemplo os puedo poner un par de párrafos:

"que en todo lo que dicen de los elevados principios en los que se basó Estados Unidos para surgir como nación, son tan absurdos como cualquier Orson de sus cámaras legislativas. Que son tan inconscientes como los cerdos que pululan por sus calles que al someter a su país al desdén de las personas honradas ponen en peligro los derechos de las naciones aún no nacidas y el progreso mismo de la raza humana. Que creen que gritar a otras naciones, viejas en su iniquidad: «¡No somos peores que vosotros!» (¡que no son peores!) es una gran defensa y bastión suficiente para esa república, consagrada ayer mismo a una noble causa, pero hoy tan coja, deforme y cubierta de pústulas y heridas, tan fea a la vista y casi tan incomprensible que sus mejores amigos se apartan asqueados de ella".

"–Pues estaba pensando, señor –replicó Mark–, en cómo lo haría si fuese pintor y me pidieran que pintase el águila norteamericana. –Supongo que lo más parecido posible a un águila. –No –dijo Mark–. Eso no me convencería, señor. La pintaría como un murciélago, por su cortedad de miras; como una gallina, por su jactancia; como una urraca, por su honradez; como un pavo, por su vanidad; como un avestruz, por su costumbre de enterrar la cabeza en el barro y pensar que nadie la ve… –Y como el ave Fénix, ¡por su capacidad de resurgir de las cenizas de sus vicios y sus defectos y alzarse de nuevo en el cielo! –dijo Martin–. En fin, Mark. Esperémoslo".
No puedo más que deciros que es un libro fantástico y que haríais muy bien en leerlo este verano en la playa o en dónde hayáis decidido pasar vuestras vacaciones. Está lleno de emoción, humor, maldad y buenos sentimientos, más que malos, claro. ¡ES DICKENS!

Echo en falta que la editorial (Alba) no haya incorporado las ilustraciones originales como sí hizo en David Copperfield. A pesar de ello, la traducción y la edición (hablo de la digital) son fantásticas con sólo algún error que no empaña un gran trabajo.


Las sombras de Quirke

"–¡Bobadas! ¿Tú crees que puedes elegir cómo vivir? -Mal también lo cree, o por lo menos lo creía hasta que los recientes acontecimientos le han mostrado lo equivocado que estaba. Vamos a la deriva, Quirke. ¿Sabes esa espuma amarillenta que hay al final de las olas cuando mueren en la playa, esa cosa que parece un escupitajo de tabaco mezclado con gaseosa? Eso somos nosotros. La ola viene, las ola se va –hizo una demostración moviendo lánguidamente la mano hacia delante y hacia atrás– y nosotros vamos con ella. Te apuesto lo que quieras a que esa espuma amarillenta también piensa que se mueve por su cuenta. Igual que pensamos nosotros". 
Benjamin Black. Las sombras de Quirke.

Me regalaron este libro de una manera un tanto inesperada y, por lo tanto, lo agradezco de manera doble. Fue un detalle estupendo por la entrada que escribí sobre leer te da vidas extra.

A mí me gusta la novela negra. Y de este señor, del que claro que había oído hablar, no había leído nada hasta la fecha. Es el séptimo libro de la colección del doctor Quirke.

Por contar un poco, el doctor Quirke es un forense de Dublín. Es hijo adoptado de un poderoso personaje y, por lo que se intuye de lo que cuenta en este libro y que entiendo que estará explicado en libros anteriores, que hizo cosas bastante abominables en el pasado. No dicen en qué año está situado, pero yo supongo que sobre 1950 o así. En cualquier caso en un pasado un tanto lejano.

Quirke ya es mayor, de hecho está pensando en jubilarse. Y mientras está de baja por unos problemas mentales le aparece un caso en el que se va involucrando. El caso es el de un misterioso accidente mortal de un joven que se va complicando poco a poco.

Es novela negra amable. Quiero decir que hay misterios, pero no hay escabrosidades. No hay descripción de asesinatos brutales ni escenas que te salpiquen de sangre mientras lo estás leyendo y te hagan tener que dejar de leer por un momento.

Tengo que decir que me ha gustado bastante. Son trescientas páginas y se lee rápido. Está bien escrito y te enganchas enseguida, al menos yo. Tampoco es necesario haberse leído los anteriores para seguir perfectamente la historia, aunque supongo, no puedo asegurarlo, que al contar cosas de su pasado que estarán contadas en otros libros, a lo mejor hay un poco de spoilers. Lógico, claro.

Seguramente me anime y me lea libros anteriores.

La Cena

"¿Cuántas veces había oído pronunciar mi nombre en apenas un minuto? Cinco. Mi experiencia me dice que cuando la gente repite tantas veces tu nombre es que quiere algo de ti, y suele ser algo que tú mismo no quieres".
Herman Koch. La Cena.

Pues otra vez aquí hablando de libros. En esta ocasión es uno de un autor holandés llamado Herman Koch.

La verdad es que si me pedís que os diga algún autor holandés me ponéis en un apuro y seguramente tenga que retrotraerme a Erasmo de Rotterdam o Baruch Spinoza. Si me apuráis mucho nombraría a Anna Frank, aunque no fuera en sí una autora o una escritora convencional.

Y nada más, para mí es un vacío y no debería serlo. Estoy seguro de que en Holanda hay buenos escritores o los ha habido, o las dos cosas.

En fin, tampoco es que esto importe mucho en lo que se refiere a este libro, pero es una de las cosas que pensé cuando me enteré de que el autor era holandés. Se me vienen nombres de escritores franceses, ingleses, italianos, suecos, noruegos, alemanes e incluso belgas o finlandeses, pero ni uno holandés.

Y leyendo este libro me he dado cuenta de que, al menos  en lo que respecta a este señor, no se escribe mal por esas tierras. Tampoco es que este libro sea un novelón, pero es entretenido.

Por contar un poco de qué va os diré que nos cuenta una cena de dos parejas que se conocen. Durante esa cena se va contando la historia anterior y va habiendo flashbacks. Lo que sucedió a continuación te sorprenderá. O no, la verdad es que no es un libro de suspense ni de misterio. Sí hay secretos, pero se desvelan más o menos pronto y van dando sentido a todo lo que se nos cuenta.

A mí me ha parecido una lectura entretenida y, la verdad, no es que sea muy larga y eso también en algunas situaciones se agradece. De hecho esta semana ha salido otro libro de este autor en el Kindle Flash y también me la he comprado.

Algún otro fragmento:
"los matrimonios desdichados, nunca pueden estar solos. Cuantos más testigos tengan, mejor. La desdicha busca siempre compañía. La desdicha no soporta el silencio, sobre todo los silencios incómodos que se producen cuando se está a solas".

"Aquel póster hizo que me pusiera aún más alerta. Probablemente, el director estaba en contra del calentamiento global y la injusticia en general. Quizá no comía carne de mamíferos y era antiamericano o, al menos, anti Bush, una opinión que daba a la gente carta blanca para no pensar nada más. Quien estaba contra Bush era alguien justo, y por tanto podía comportarse en su entorno inmediato como un cabrón".
En fin, me parece un libro interesante y que, aunque no sea la leche, al menos no es especialmente malo y eso para la narrativa actual ya es un mérito.


Bajo los montes de Kolima

Me compré este día en el día del libro. Lo anunciaban como uno de los mejores thrillers. De hecho voy a copiar una parte de la descripción de Amazon de la novela: "Lionel Davidson está considerado una de las leyendas más grandes del thriller. 
 Esta novela, la última y más aclamada del desaparecido autor británico —que Salamandra publica por primera vez en castellano—, es su obra maestra. Azotados por vientos implacables y sumidos en noches eternas, los montes de Kolima se encuentran en uno de los parajes más inhóspitos del planeta. En plena tundra siberiana, en la misma estepa helada donde los gulags fueron escenario de la brutal represión soviética, el nuevo tiempo político ha dado paso a otro tipo de horrores: un centro clandestino de investigación que prohíbe la salida a los operarios y donde, bajo extremas medidas de seguridad, las autoridades realizan turbios experimentos en el más absoluto de los secretos".

Promete, ¿verdad? 

Me la empecé a leer después de la del club de lectura y me ha gustado. No es lo que yo llamaría un thiller, sino una novela de espías, pero es entretenida. Creo que le falta algo para ser realmente buena. Creo que se le va el vino en catas y hay más tiempo de preparación y de cómo llega al meollo de la cuestión que realmente a que nos cuente algo sorprendente o que nos haga querer saber más. Digamos que lo de planteamiento, nudo y desenlace se queda en planteamiento, nudillo y desenlace.

No es que sea un problema, pero creo que se podría haber solucionado. Y más cuando es un libro de 540 páginas en la edición en papel. Creo que con esas páginas se podría haber hecho algo más respecto al por qué de toda la operación que cuenta.

Por contar un poco de la historia sin desvelar mucho el libro empieza con unos extraños mensajes que le llegan a un profesor británico en papel de liar cigarrillos. Se los manda un antiguo conocido suyo de algunos congresos. Un científico ruso al que se da por desaparecido. A partir de ahí se va liando la cosa y nos vemos envueltos en un viaje al ártico que nos llevará a ir descubriendo los misterios que esconden allí.

En fin, si os gustan las novelas de detectives y thrillers un poco descafeinados, pues éste es vuestro libro. Si no os gustan las novelas de detectives o los thrillers un poco descafeinados, pues puede que éste no sea vuestro libro.

A mí me ha entretenido y eso ya es algo.


Leer te da vidas extra

Si echo la vista atrás ya he hablado de esto varias veces en el blog. Ya os he hablado del hiperespacio. Os he hablado de cómo leo. Y también de qué libros me han marcado. También os he hablado de los mejores inicios de libros que recuerdo.

Ahora mismo tengo en el blog más de 340 entradas de libros. Así que... sí, podéis suponer que me gusta leer.

Así que cuando me propusieron colaborar en la nueva campaña del Ministerio de cultura 'leer te da vidas extra' me faltó tiempo para aceptarlo. De hecho me sobró porque con mis viajes tenía descuidado el correo personal y llevaba sin mirarlo un par de semanas hasta que me dio un toque de atención el director de nuestra Academia.

Y es que me parece un eslógan muy acertado. A mí leer me ha dado muchas vidas y me ha permitido estar en lugares, en épocas y rodeado de personas muy diferentes. He viajado en avión, tren, autobús, submarino, diligencia, globo, dirigible, caballo, a pie e incluso en escoba de bruja.

He conocido a intelectuales, a ladrones, a policías, a aventureros, a alcohólicos, a asesinos nórdicos, a caballeros medievales. He vivido aventuras al lado de mosqueteros y espadachines, de duelistas, piratas, exploradores perdidos en la Antártida. Me he codeado con opiómanos, con especuladores, con mentes maestras del crímen. Incluso recuerdo unas cabritas que todavía me echan en cara mis compañeros del club de lectura.

También me he acercado a lo peor y a lo mejor que es capaz de ofrecer la humanidad: me he asomado al abismo humano del siglo pasado con los campos de concentración, el racismo y la guerra. También me he acercado a comprender cómo el ser humano ha ido incrementando la empatía y cómo la violencia ha ido disminuyendo a lo largo de la historia de la humanidad y cómo uno de los factores claves para que esto esté ocurriendo es... la lectura. Sí, amigos, según mi adorado Steven Pinker, leer novelas aumenta la empatía y nos hace mejores personas (así, en general. También hay quien lee y sigue siendo un poco cabrito). En the better angels of our nature Pinker nos dice que:
"leer es una tecnología que nos permite tomar perspectiva. Cuando tienes en tu cabeza los pensamientos de otro estás observando el mundo desde su punto de vista. No sólo estás almacenando imágenes y sonidos que no podrías haber experimentado en primera persona, sino que te has metido dentro de la mente de esa persona y compartido de manera temporal sus actitudes y reacciones".
 Ya podéis ver que decir que leer te da más vidas no es sólo un gancho, sino que es absolutamente cierto según han demostrado los científicos.

Esta última parte me parece importante, pero lo verdaderamente importante de leer, por lo menos para mí, es que, con un artefacto realmente simple como un libro, puedes vivir al límite sin moverte de casa. Ese momento en que un libro se te mete dentro y no puedes dejar de leerlo y a la vez no quieres que se acabe... ese momento es mágico.

Así que os animo a leer lo que os apetezca y al ritmo que os pida el cuerpo. Pero si lo hacéis durante las próximas cinco semanas tenéis la oportunidad de por un lado promocionar la lectura y por otro participar en un concurso. Para eso no tenéis más que hacer una foto al libro que estáis leyendo y publicarla en las redes sociales con el hastag #VidasExtra y otro con el número de libro que publicáis. Sencillo, ¿no?

Tenéis más información en Facebook y en la página del plan de fomento de la lectura del Ministerio de Cultura.

Todo son ventajas.

Así que ya lo sabéis todos: ¡¡A LEER!!

Los vagabundos de la cosecha

Bueno, aquí estamos de nuevo para hablar de un libro del club. Este bimestre nos hemos leído un libro de Steinbeck a petición de Carmen. Ha elegido los vagabundos de la cosecha que según parece fue la base para escribir posteriormente las uvas de la ira.

A mí Steinbeck me gusta mucho y las uvas de la ira es un libro fabuloso. En su momento me lo leí en inglés y he intentado encotrar este libro también en inglés para leerlo en el original. No lo he encontrado.

Eso ya debería haberme hecho sospechar. El que un libro de un escritor como Steinbeck no esté disponible everywhere ya quiere decir que algo pasa.

Y lo que pasa es que ni una sola palabra de lo que escribe en este libro cortito es verdad. No me malinterpretéis, todo lo que escribe pretende ser verosímil y por lo visto él estuvo viajando y viendo cómo vivía esta gente. Compartió tiempo con ellos y vio las condiciones terribles en las que vivían. Todo eso está presente en el libro.

Ell problema es que podría haber escrito lo mismo sin moverse de su casa. Él ya sabía antes de salir de su casa lo que iba a escribir y amolda y ensambla todos los hechos e historias que conoce para enternecer al lector y para cambiar la situación en la que vivían esas personas. Todo ello es loable y no me quejo de ello.

De lo de que me quejo, una vez más, es de que esto se llame realidad o periodismo. Es una novela, o una colección de pequeños relatos. Y, para eso, me quedó infinitamente más con las uvas de la ira que con este libro. Esa es mi queja. Sé que debo ser de las pocas personas en el mundo a la que esto parece importarle, pero es algo con lo que no puedo.

¿Quieres escribir ficción? Perfecto, escríbela y seguro que me lo trago y entro en tu juego. ¿Quieres escribir hechos? También estupendo. Normalmente es fascinante y hay quien consigue hacerlo igual o más entretenido que una novela (ahí tenemos a Erik Larson, por ejemplo). ¿Quieres inventarte lo que escribes y decirme que es verdad? No cuentes conmigo. No paso por ahí. Es una tara que tengo. Me pasó lo mismo con el libro que leímos de Guy Talese.

No voy a entrar en si el fin justifica los medios y demás ni en el tono racista que tiene en cuanto a los inmigrantes extranjeros. Ni siquiera voy a discutir que supongo que alguna persona de las que emigró a California mejoraría su vida estando allí y si hubo o no hubo algún granjero justo y compasivo por esos lares. Eso forma parte de otro análisis que podría hacerse considerando esta obra como ficción y analizando los personajes.

En fin, una pena. Seguiré pensando que Steinbeck es un gran autor... de ficción.

Seguro que tenéis otras opiniones mejores y más acertadas en las reseñas de Carmen, MG y Paula y en el blog del club encontraréis la de Juanjo. ¡Corred a leerlas!


New York, New York...

Los que os pasáis por aquí ya sabéis que yo siento debilidad por Javier Reverte y por sus libros de viajes. También sabéis que me he ido desencantando con el paso de los libros.

No sé si es porque yo he cambiado, porque él ha cambiado o por una mezcla de las dos cosas. Supongo que es esto último. Por un lado cada vez aguanto menos sus opiniones y su planteamiento de la vida cada vez más intransigente y partidista y por otro lado también yo soy más intransigente y partidista.

Además antes había en sus libros una mezcla de sus experiencias y de historias de gente que había visitado esos lugares con antelación. No es que no siga siendo así, pero la parte de sus reflexiones, paseos e impresiones ha ganado bastante lugar a la parte de narrar las experiencias de otras personas y las historias sobre los distintos lugares y monumentos.

Huelga decir que esa última parte es la que más me ha interesado desde siempre y que, al haber menguado, hace que me interesen menos sus libros.

El libro, por entrar en materia, describe su estancia de tres meses en Nueva York a dónde acude para escribir una novela y, entiendo que también, esta especie de diario. Durante ese tiempo, otoño en Nueva York, nos cuenta sus experiencias, sus paseos, los conciertos a los que acude o las visitas de sus amigos. No es que carezca de interés, pero a mí, personalmente, sus discursos sobre jazz y cómo lo ha descubierto en Nueva York me sobran un poco.

Eso sí, habla de Autumm in New York y eso ya son palabras mayores:



La sangre helada

"Nota que las mentiras le salen con toda facilidad. Y por qué no: las palabras son solo sonidos en cierto orden y él puede usarlas como le venga en gana. Los cerdos gruñen, los patos graznan y los hombres dicen mentiras. Así funciona la cosa".
Ian McGuire. La sangre helada.

Este es un libro regalo de estas navidades. Lo vi por alguna parte y pensé en ballenas, el ártico y asesinos: ¡este, sin duda, es mi libro!

La historia, por afinar un poco más, nos presenta a un médico caído en desgracia que se enrola en un ballenero para escapar de ese pasado. Además es adicto al láudano.

En ese barco hay gente de la peor estofa y poco a poco los vamos descubriendo junto a la trama de asesinatos.

El libro está bastante bien, pero yo me esperaba un asesino en serie y un poco que fueran desapareciendo los marineros poco a poco sin que se supiera quién es el asesino. Eso no pasa y desde más o menos pronto se sabe quién es el culpable. Eso me dejó un poco frío, pero a pesar de eso, que no es culpa de nadie más que la idea que yo tenía en la cabeza, me parece que es un buen libro. Es entretenido, describe, creo que bien, ese ambiente en los balleneros ya en la época de decadencia cuando el negocio estaba de capa caída. También nos muestra el lado oscuro del alma humana en el que no hay nadie, o casi nadie, bueno.

Creo que está bien escrito y las descripciones del frío, de estar perdido de la mano de dios son bastante desasosegantes. También nos muestra la caza de las ballenas y de las focas con toda su crueldad de otra época.

Un párrafo:
"ha aprendido a no pensar, a confiar en el instinto. ¿Por qué la ciudad de Hull, por ejemplo? ¿Por qué la maldita pesca de la ballena? No tiene sentido, y en eso radica el genio del instinto. En su falta de lógica, en su manera de rozar la idiotez. La inteligencia, piensa, no te lleva a ninguna parte; son solo los estúpidos, los magníficamente estúpidos, los que heredarán la tierra".
En fin, un libro interesante que os recomiendo si os gustan los temas de los que he hablado.

Nudos y Cruces

"Sin embargo, los comentarios más frecuentes en Edimburgo no hablaban de la horca, sino de algo que uno de los bibliotecarios resumió contundentemente con estas palabras: «Es inconcebible que esto suceda aquí, ¡en Edimburgo!». Al parecer, los asesinos en serie eran un asunto propio de los callejones brumosos del sur y de las Midlands, no de esta ciudad de tarjeta postal. Quienes lo escuchaban asintieron con la cabeza, horrorizados y apesadumbrados ante aquella ineludible realidad, tanto para las dignas señoras de sombrero mustio como para los matones de los barrios periféricos, los abogados, los banqueros, los corredores de bolsa, las dependientas y los vendedores de periódico"
Ian Rankin. Nudos y Cruces.

A raíz de escribir la reseña del club de lectura he decidido ponerme al día respecto a lo que llevo leído. Es bastante poco, pero prefiero hacerlo cuando todavía me acuerdo del libro y quiero llevar aquí la cuenta de lo que voy leyendo y mis impresiones al respecto.

Me he leído el primer libro de la serie de Rebus de Ian Rankin. Es una serie bastante renombrada en el mundo de la novela policiaca. Tiene un montón de libros, más de diez y yo, que ando huérfano desde que terminé con Harry Hole, me lancé a ver si me enganchaba.

Lamentablemente no ha sido así. No me ha entretenido casi nada. Ni la historia me ha gustado ni he conectado con el personaje del inspector Rebus. La historia es la de unos asesinatos que parece que están relacionados y la del inspector Rebus y su pasado. No pinta mal, pero a mí no me ha interesado nada.

Y no sé muy bien decir por qué. Creo que hay algo en la historia de Rebus y sus pesadillas que no me acabo de creer. Me parece que hay bastante impostura y artifiosidad. No lo compro, pero también entiendo que tenga sus fanes y que sea exitoso. Es otro tipo de público, sin duda.

Un subrayado:
"Y mientras, no lejos de ese mismo pub, aguardaría un coche de la policía cuyos ocupantes nada podían hacer salvo infringir montones de reglas y reglamentos o despotricar contra los negros abismos del delito. Había delitos por doquier. Eran la fuerza vital, la sangre de la vida: engañar, eludir, esquivar a la autoridad, matar. Cuanto más alto llega un delincuente, más sutilmente se adapta a la legalidad, de modo que únicamente algunos abogados podrían ponerlo al descubierto, pero siempre estaban dispuestos a recibir sobornos. Dostoievsky lo sabía perfectamente, el puñetero había sentido que se le acababa la vida".
En fin, a lo mejor a alguno de vosotros os da por leerlo o ya lo habéis leído. Si lo habéis leído y os ha gustado podéis poner en los comentarios qué es lo que habéis visto que yo me he perdido.

La muerte de Iván Ilich

"Todo lo que veía en las calles se le antojaba triste: tristes eran los coches de punto, tristes las casas, tristes los transeúntes, tristes las tiendas. El malestar que sentía, ese malestar sordo que no cesaba un momento, le parecía haber cobrado un nuevo y más grave significado a consecuencia de las oscuras palabras del médico".
Lev Tolstoi. La muerte de Iván Ilich.

Sé que ya no escribo nunca. Tengo varios libros de los que hablar, pero no saco tiempo para hacerlo. Pero en esta ocasión, y siendo un libro del club de lectura, no tengo excusas para no escribir unas líneas sobre Iván Ilich.

Este libro lo propuso Juanjo y creo que ha acertado. A mí por lo menos me ha gustado. Tiene algunos peros, pero creo que casi todos vienen de la traducción que he leído. No sé por qué me da la impresión de que ha sido una traducción antigua de esas que se hacían desde el francés, siendo así traducción de traducción. 

El tema del libro está claro desde el título. Nos cuenta la muerte (y la vida) de Iván Ilich, un funcionario de carrera, ahora juez, en la Rusia zarista. Nos cuenta su vida a modo de momentos clave y también el proceso de su enfermedad. Es un libro corto y me quedo con la idea de que con una mejor traducción ganaría mucho. No tengo datos de de dónde viene la traducción porque es un libro que pillé de internet y no pone nada al respecto.

Para mí lo más interesante es el retrato psicológico de cómo es consciente de su propia muerte, de sus deseos inclumplidos, de la futilidad de la vida mecánica en la que muchas veces vivimos quejándonos de cosas sin importancia.

También muestra las amarguras y rencores de un matrimonio sin amor. No es un libro amable, está bastante cargado de amargor y desesperanza, justamente como los últimos días de Iván Ilich. Para muestra la frase que he puesto al inicio.

También subrayé ésta que me hizo gracia: "El tercer hijo era un desgraciado. Había fracasado en varios empleos y ahora trabajaba en los ferrocarriles. Su padre, sus hermanos y, en particular, las mujeres de éstos no sólo evitaban encontrarse con él, sino que olvidaban que existía salvo en casos de absoluta necesidad". Esos desgraciados que trabajan en el ferrocarril... no puedo estar más de acuerdo.

En fin, un libro interesante, profundo y corto que os recomiendo siempre que encontréis una traducción directa del ruso que supongo que habrá.

Tenéis otras reseñas del resto de miembros del club en los blogs de MG, Carmen, Paula y la de Juanjo está en la página del club.