La Cena

"¿Cuántas veces había oído pronunciar mi nombre en apenas un minuto? Cinco. Mi experiencia me dice que cuando la gente repite tantas veces tu nombre es que quiere algo de ti, y suele ser algo que tú mismo no quieres".
Herman Koch. La Cena.

Pues otra vez aquí hablando de libros. En esta ocasión es uno de un autor holandés llamado Herman Koch.

La verdad es que si me pedís que os diga algún autor holandés me ponéis en un apuro y seguramente tenga que retrotraerme a Erasmo de Rotterdam o Baruch Spinoza. Si me apuráis mucho nombraría a Anna Frank, aunque no fuera en sí una autora o una escritora convencional.

Y nada más, para mí es un vacío y no debería serlo. Estoy seguro de que en Holanda hay buenos escritores o los ha habido, o las dos cosas.

En fin, tampoco es que esto importe mucho en lo que se refiere a este libro, pero es una de las cosas que pensé cuando me enteré de que el autor era holandés. Se me vienen nombres de escritores franceses, ingleses, italianos, suecos, noruegos, alemanes e incluso belgas o finlandeses, pero ni uno holandés.

Y leyendo este libro me he dado cuenta de que, al menos  en lo que respecta a este señor, no se escribe mal por esas tierras. Tampoco es que este libro sea un novelón, pero es entretenido.

Por contar un poco de qué va os diré que nos cuenta una cena de dos parejas que se conocen. Durante esa cena se va contando la historia anterior y va habiendo flashbacks. Lo que sucedió a continuación te sorprenderá. O no, la verdad es que no es un libro de suspense ni de misterio. Sí hay secretos, pero se desvelan más o menos pronto y van dando sentido a todo lo que se nos cuenta.

A mí me ha parecido una lectura entretenida y, la verdad, no es que sea muy larga y eso también en algunas situaciones se agradece. De hecho esta semana ha salido otro libro de este autor en el Kindle Flash y también me la he comprado.

Algún otro fragmento:
"los matrimonios desdichados, nunca pueden estar solos. Cuantos más testigos tengan, mejor. La desdicha busca siempre compañía. La desdicha no soporta el silencio, sobre todo los silencios incómodos que se producen cuando se está a solas".

"Aquel póster hizo que me pusiera aún más alerta. Probablemente, el director estaba en contra del calentamiento global y la injusticia en general. Quizá no comía carne de mamíferos y era antiamericano o, al menos, anti Bush, una opinión que daba a la gente carta blanca para no pensar nada más. Quien estaba contra Bush era alguien justo, y por tanto podía comportarse en su entorno inmediato como un cabrón".
En fin, me parece un libro interesante y que, aunque no sea la leche, al menos no es especialmente malo y eso para la narrativa actual ya es un mérito.


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