El tren del circo


Escribo este post para deciros que mi relación con el circo se ha cerrado definitivamente. En teoría hoy tenía mi juicio por el despido. La verdad es que yo denuncié mi despido llevado por el rencor y por el desprecio que sentía que se había cometido contra mí. Bueno, contra nosotros, porque ya sabéis que Dr Fiestas ha compartido todos estos sinsabores a la par que yo.

Mi razón no era otra que haberme sentido despreciado, maltratado... me dejó bastante tocado, tanto por el despido como por la forma. La forma fue lo peor. Después de 12 años allí el que me comunicó el despido fue el administrativo, no tuvieron la decencia de hacerlo en persona.

Y el caso es que yo estaba buscando trabajo y desde 3 meses antes de que me despidieran llevaba intentando reunirme con ellos para pactar un despido en caso de que encontrara otro trabajo, pero me rehuyeron y nunca quisieron reunirse conmigo.

Tuve bastante suerte y encontré trabajo a los dos días de que me despidieran, pero eso no perdona en modo alguno la manera en la que me trataron. La herida se ha ido cerrando con el tiempo y la verdad es que ya no siento ese rencor hacia ellos. Si acaso alivio por haber salido de allí. Como le dijo la abogada de la empresa a mi abogado: "si hasta les ha venido bien que los despidiéramos". En fin, sin comentarios, aunque es cierto. Yo hoy en día estoy mejor, mejor pagado y mejor considerado. Tener jefes que aprecian lo que haces y que te felicitan por tu trabajo es una experiencia nueva para mí.

Respecto al fin de mi relación... bueno, nos encomendamos a un muy buen abogado y a pesar de que nos dijo que no teníamos muchas posibilidades al final la empresa se avino a negociar. El problema con el despido es que tienes que demostrar que es improcedente y eso es bastante difícil. A pesar de todos los tejemanejes, corrupciones e injusticias que vivimos allí, no teníamos pruebas documentales que pudieran ser pruebas, o podían ser pruebas de mala administración, pero no de despido improcedente.

El acuerdo es bastante favorable para nosotros visto que en caso de llegar a juicio no las teníamos todas con nosotros, pero eso es lo de menos. Por supuesto que el dinero es importante y que supone un desahogo o un colchón para tiempos difíciles, pero para mí lo más importante es lo que pone en el papel del acuerdo: que el despido era improcedente. Sé que es un mero acuerdo y que no es un reconocimiento de la gente que me despidió, pero sí lo es de la empresa y algo es algo.

En fin, the show must go on, pero cada uno por su lado. Dejo allí algún que otro amigo y los recuerdos me los llevo conmigo. Esos recuerdos y los maravillosos compañeros que tuve a lo largo de los años son lo mejor del circo. Que sigan los payasos haciendo sus números y los acróbatas sus saltos sin red. Incluso que los malabaristas sigan suscitando aplausos por su habilidad. Yo ya me he ido a otro circo. Gracias por lo que me enseñó y espero que una directiva menos corrupta haga que sea rentable y una puerta abierta al mundo de los trenes por la que más y más gente se vaya enamorando del mundo del caballo de hierro.


8 comentarios:

  1. El comentario de la abogada de la otra parte... nunca falta, siempre hay alguien que dice una memez así, si no, no "se vale".

    Te entiendo, una de las cosas que duelen más en estos casos son las formas, eso y que se ponga en duda tu competencia profesional. en fin, lo importante es que sí se ha declarado improcedente y que estás (estáis, supongo) mucho mejor.

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  2. Pues me alegro que haya acabado bien. Ya sabes, siempre es mejor un mal acuerdo que un buen pleito ;-)

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  3. Yo me alegro del resultado, pero también de que hayas olvidado el rencor.

    De un tiempo a esta parte, el trato de las empresas a los trabajadores, "ese capital humano sin el que la empresa no sería nada", decían una y otra vez, está siendo denigrante.

    A disfrutar en el nuevo y recoger, al menos, una parte de lo que te merecías.

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  4. Pues sí, Loquemeahorro, la verdad es que se lo podían ahorrar. Puede que esté mejor, pero no es un favor lo que me hicistes.

    Muchas gracias, Paterfamilias, tú de esto sabes mucho así que me apunto el consejo.

    NáN, muchas gracias. Al final todo se perdona y se olvida. Sigo pensando que me trataron muy mal, pero eso es ya cosa del pasado.

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  5. Sé que se siente cuando los que de verdad tienen el poder (que más poder que privar de los medios de vida a la gente), los que cortan el bacalao te arrojan fuera de las murallas. Sé que desde fuera las murallas se ven inmensas, inexpugnables, gracias a sus normas trucadas. Por eso ese deprecio en las formas. Solo un detalle; de esto se aprende (sobretodo si se comunica). Ellos no son una maldición divina ni sus normas son inmutables en la eternidad. Al contrario, pronto habrá que elegir a quienes puedan cambiar esto, y dependerá de nosotros si elegimos a los mismos o no. Ellos lo saben y ya sienten miedo....de los más de 4 millones de españolitos que les soportan y les hacen cada vez más ricos sin arriesgar nada.

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  6. Me alegro de que puedas decir FIN, y que encima ahora mismo te vaya bien.
    Hay una cosa que me ha parecido muy curiosa, y es que yo creía que era la empresa la que tenía que demostrar que el despido era procedente; demostrar lo contrario debe ser dificilísimo. Así pues, me alegro también del acuerdo.

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  7. Gracias por tu comentario, el chico de la granja. Tienes razón en que hay cosas que permitimos, aunque creo que mezclas la política con los despidos. Están relacionados, pero el que me despidió no se presenta a las elecciones.

    Sara, la empresa demostró que el despido era procedente con un informe y yo tenía que demostrar que era improcedente.

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