Ahogados en la orilla

Pues me he leído este libro de Carlos Molina en un pispás. La verdad es que tiene poca sustancia, es corto y es más o menos entretenido.

Cuenta historias de perdedores. O mejor dicho de casi ganadores. Gente o equipos que tuvieron su oportunidad; llegaron a una final, tuvieron el triunfo en sus manos y no lo consiguieron.

La verdad es que es un libro que llegó a mis manos porque me encontré una oferta de libros a un euro en el Alcampo. Me contuve y sólo compré tres libros y este es uno de ellos.

Aquí nos encontramos a boxeadores que lucharon por la corona de los pesos pesados (como Chuck Werner que aparece en la portada aquí al lado junto a Mohamed Alí) o Tony Galento; equipos de fútbol como la Austria o la España del 34 o el Brasil de 1950; ese japonés que perdió en Tokio frente a un holandés la final de judo: Akio Kaminaga; Raymond Poulidor, el eterno segundo del Tour de Francia... en fin, son 27 mini semblanzas de esos grandes perdedores.

Es un libro entretenido, descubres alguna cosa interesante, aunque muchas de las historias que cuenta ya son conocidas como que Brasil después de perder en Maracaná el mundial ante Uruguay desterró para siempre el uniforme blanco que usaba y utilizó la camiseta amarilla por la que ahora es conocida.

También escribe Virginia Wolf en vez de Woolf, pero si no no sería un periodista deportivo, aunque esto lo supongo, la verdad es que no tengo ni idea de quién es el autor. He buscado en internet y he encontrado este vídeo sobre el libro, pero la verdad es que no me suena de nada.


En fin, un libro entretenido y por el que merece la pena pagar un euro.No os va a cambiar la vida, pero os hará descubrir o recordar historias bastante curiosas. A veces se echa de menos un poco más de extensión (las historias no duran más de cuatro o seis páginas), pero en general está bastante correcto.



P.D: ¿Por qué publico a las cuatro menos cuarto de la mañana? Pues es una buena pregunta, pero básicamente es porque me he desvelado, me duele el estómago y la garganta y estoy intentando que me vuelva el sueño...

2 comentarios:

  1. Estos desvelos tuyos me dan dolorcito de corazón.

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  2. No te preocupes, Bichejo, de momento los sobrellevo con dignidad.

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