Las praderas del cielo

"The farm lay on the northern flat, the prettiest place in the whole country. Raymond had laid out his land in squares of alfalfa and of kale. His long, low chicken houses were whitewashed so often that they looked always immaculate and new. There was never any of the filth so often associated with poultry farms, about Raymond’s place. For the ducks there was a large round pond into which fresh water constantly flowed from a two inch pipe. The overflow from the pond ran down rows of thick sturdy kale or spread itself out in the alfalfa patches".
John Steinbeck. The Pastures of Heaven.

Es primero de mes y se me había olvidado escribir la reseña del libro del club de lectura. El espaciar tanto los libros tiene la parte buena de que no te atragantas y puedes intercalar lecturas, pero por otro lado hay veces que si la fecha de publicar la reseña es lejana corres el peligro de que se te olvide.

Ese ha sido mi caso. Shame on me.

Una vez más el club de lectura se atreve con Steinbeck y, otra vez más en mi opinión, se estrella.

Para mí este es un libro muy menor de Steinbeck que se dedica a hacer una especie de ejercicio de estilo enlazando una serie de relatos que suceden en un lugar concreto, las praderas del cielo, un valle californiano. En ese contexto nos presenta una serie de historias que están conectadas por el nexo geográfico, pero también hay un trasvase de personajes de una a otra historia.

El principal problema que le veo es que, en mi opinión, es un libro sin alma. El estilo de Steinbeck trata de ser tan objetivo y descriptiivo que al final le quita toda posibilidad de emoción o cercanía. Es un estilo que entiendo que es más de reportaje periodístico que de relato. Ya sabemos que Steinbeck tenía muy poco aprecio por la verdad cuando trabajaba como periodista, pero al menos quedaba que era una crónica o un reportaje. Ficticio, es verdad, pero ahí su estilo encajaba bien. En este caso en el que sabemos que todo es invención me parece que no funciona igual de bien. El párrafo que he puesto al principio es un ejemplo de esa precisión y falta de emoción. Es como ver un quirófano, muy limpio, muy bien organizado, pero muy poco atractivo.

Además los episodios son irregulares, tal vez los escribió en un periodo largo de tiempo y fue añadiendo relatos. El estilo es distinto y, por ejemplo, al principio parece que te va a enterrar en adjetivos.

Tengo que decir que me lo compré y leí en inglés. Pienso que si se puede leer a un premio Nobel en su idioma original es algo que hay que intentar. El resultado es bueno, es un autor fácil de leer en inglés.

En resumen no es un libro que recomiende, pero tampoco es uno que haya odiado, simplemente me lo he leído, no lo he disfrutado y lo olvidaré no dentro de mucho.

Tendréis otras reseñas del libro en los blogs de MG, Carmen y Paula y tal vez Newland se pase por el del Club.


3 comentarios:

  1. No puedo estar más de acuerdo contigo, aunque a mí sí me ha entretenido. Unidos por Steinbeck.
    Lo de fijarme en el exceso de adjetivos es totalmente por tu culpa.

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  2. Discrepo. Y la abundancia de adjetivos al principio no me debió de molestar demasiado porque ni la recuerdo, y eso que leí una edición bastante mala. Todo son gustos. Yo creo que compone un retrato con retratos, a veces con historias mejores y otras no tan buenas, pero me parece que en su conjunto saca un muy buen libro.
    Me voy al blog del club, que ahí me dan la razón, ea.

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  3. MG, no me eches la culpa como si fuera un pecado. Muchos adjetivos es mal y punto.

    Carmen, te darán la razón sin duda. Ya sabes que que nos guste a todos es misión imposible.

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