Lo que pasa por trasnochar

Esta noche me he despertado hacia las 3:30 sin que llorara ningún niño ni nada. Creo que ya tengo incrustado un despertador en mi cerebro que me hace despertarme sin oir llorar ni nada. El caso es que me he levantado y me he puesto a ver la tele. A esas horas la oferta es infumable, pero conseguí parapetarme en los juegos olímpicos de Vancouver. De paso dejarme decir que Vancouver lo descubrió un español (Juan Francisco de la Bodega y Quadra) y que la isla se llamaba isla de Quadra y Vancouver.

Bueno, dejando a parte esas disgresiones voy a entrar en materia en el noble deporte del patinaje artístico que es lo que tocaba esta noche. Yo no tengo nada en contra del patinaje artístico, me parece muy difícil, espectacular y bonito. Contra lo que me voy a meter ahora es contra los trajes en su vertiente masculina. Además que deberían ser los que primero se dieran cuenta de la imagen que dan. Si quieres que te respeten, empieza mostrando una imagen respetable y no esto:

A mí diréis lo que queráis, pero me parece que vestimentas así distraen más que centran. Además, que en pedrería deben gastarse lo suyo. El que tenga la tienda de lentejuelas en Vancouver se tiene que estar haciendo de oro.

Hay más casos. Pasemos al siguiente: bueno, aquí la verdad es que son los dos. Imaginación hay que tener, pero... ¿dónde queda la dignidad? ¿dónde?

Y es que no hemos hecho más que empezar. Os advierto de que os quedan por ver cosas que os pondrán los pelos de punta. Yo lo advierto porque no quiero que sobre mi conciencia caiga esa carga.

Para muestra, un botón: O acaso no parece el mismo Drácula preparado para darle un mordisco a la sujeta? La verdad es que con este he dudado porque si te metes un viernes por la noche en el metro ves cosas mucho mas horrendas.

En fin, sigamos en nuestro camino de perdición.


Este va más de Freddy Krugger, pero, la verdad, da un poco de lástima por muy sueco que seas, pero en fin, en su casa seguro que están muy orgullosos de que su hijo sea olímpico.

Vamos a por el siguiente: De este hay poco que decir. La verdad es que es un fantoche con todas las letras. No haré chistes fáciles, pero alguien que se viste así los merece. Esterotipo, que eres un estereotipo!!



Sigamos avanzando por la senda del despropósito:


Este es cierto que le han pillado en medio del giro y tiene una cara chunga, pero aunque no estuviera girando va vestido de tío chungo. Yo si me cruzo con alguien así por la calle sentiría miedo.

Ya vamos terminando.


Aquí tenemos a uno vestido de romano que siempre luce mucho. Si vas a ir disfrazado, pues ve disfrazado. Este por lo menos no lleva a equivocaciones ni dobles sentidos.

La penúltima foto es ésta:
Tampoco lleva a ningún equívoco. Puestos a hacer el payaso, la mejor forma es vestido como tal. Este es un hombre que se viste por los piés, aunque en la foto no se ve si los zapatos son también de payaso o no...

En fin, es costumbre dejar lo mejor para el final. Llevo un buen rato mirando y no he conseguido saber si es un tío o una tía. Si es un tío, sobran los comentarios y si es una tía... sobran los comentarios.

3 comentarios:

  1. Si digo que me gusta el patinaje quedo mal?

    Lo de los trajes debe ser una ley no escrita pero debe ser la forma de ligar el deporte con la danza, además le da mucha vida a las comversaciones con tu mujer cuando se ve el patinaje en familia.

    Pero el de romano se sale.

    De todas formas es mucho más duro ver los anuncios de teletienda sobre alargadores de pene y vibradores varios. ´Por lo visto ahora son tan discretos que los puedes llevar al trabajo.

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  2. He comenzado diciendo que me gusta el patinaje, pero solo pido un poco de dignidad. Con estos atavíos uno se queda en la anécdota y no se centra en las piruetas.

    Respecto a la teletienda nocturna, es terrible. ¿Dóde quedan esos tiempos en que salía Chuck Norris anunciando abdominizer o el Chef Tony?

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