La maquinaria de la libertad

"Sostengo que no existen funciones inherentes al gobierno. En ese sentido soy un anarquista. Todo lo que el gobierno hace puede clasificarse en dos categorías: aquello de lo que podemos prescindir hoy y aquello que esperamos poder prescindir mañana. La gran mayoría de las funciones del gobierno pertenecen a la primera categoría".
David Friedman. La maquinaria de la libertad.

Acabo de terminar de leerme este libro que me ha dejado Carmen. Es un libro teórico sobre el anarcocapitalismo. La verdad es que suena un poco raro, pero es una corriente sin duda atrayente que postula que cualquier cosa que hace el Estado, el mercado la haría mejor. Se oponen a cualquier coacción y también a la coacción del Estado.

Es un libro muy interesante en el que propone muchísimas ideas de como uno sabe mejor lo que hacer con su dinero que el Estado. Yo en eso estoy bastante de acuerdo, la verdad. No llegaría tan lejos como esta gente, pero más cerca de ellos que de lo que tenemos ahora sí que estoy.

A lo mejor tiene que ver con que estamos en la temporada de la declaración de la renta y que el otro día metí mis datos en una calculadora fiscal en internet y me salió que el 59% de lo que gano (esto es, de lo que la empresa paga por mí) lo pago de impuestos o a lo mejor pienso que estoy pagando mucho más de lo que podría recibir eventualmente (si es que alguna vez recibo una pensión) además de tener ya un par de hijos que deben cada uno al Estado más de 20.000 euros. Vete a saber, cosas raras que le dan a uno por pensar. Ah, y además con lo del despido del año pasado me toca pagar casi ochocientos euros (escribo ochocientos en letras que da más impresión).

En fin, que me voy del tema. Este libro de David Friedman (hijo de Milton Friedman) muestra cómo se gestionaría una sociedad anarquista en el que todos los servicios que ahora provee el Estado como educación, sanidad, pensiones, seguridad, justicia, ejército... fueran ofrecidos por empresas privadas. Vamos, no deja palo sin tocar.

Hay casos en los que estoy plenamente de acuerdo y otras ideas que veo no ya utópicas, sino incluso peligrosas. Tengo que decir que este libro se escribió en 1975, hace ya tiempo. Ahora, que si hablamos de tiempo, hay un capítulo de extractos de la riqueza de las naciones de Adam Smith en 1776 sobre la universidad que podrían haberse escrito ayer mismo:

"En [algunas] universidades se prohíbe que el profesor reciba cualquier tipo de honorario o gratificación de sus alumnos, y su salario constituye la totalidad de los ingresos derivados de su cargo. Esto sitúa su interés en el punto más directamente opuesto posible a su deber, ya que el interés de cualquier persona es vivir tan cómodamente como pueda. Por lo tanto, si su remuneración ha de ser exactamente la misma, desempeñe o no un arduo trabajo, sin duda le interesa, al menos lo que comúnmente se entiende por interesar, desentenderse totalmente, o, si depende de alguna autoridad que no le permita hacerlo, desempeñarlo de la forma más descuidada y negligente que esa autoridad le permita. Si se trata de un individuo activo por naturaleza y amante del trabajo, le interesa desarrollar esa actividad de forma que pueda sacar alguna ventaja, en lugar de desempeñando sus funciones, de las que no pude sacar ninguna.

Si la autoridad de la que depende reside en la entidad corporativa, facultad o universidad de la que él mismo es miembro, y en la que gran parte de los miembros son o deberían ser, al igual que él, profesores, probablemente hagan causa común, para ser todos indulgentes con todos y cada uno consienta que otro pueda descuidar sus obligaciones si ese otro le permite descuidar las suyas propias. En la universidad de Oxford, la mayor parte del profesorado público ha dejado, desde hace muchos años, incluso de intentar aparentar que está enseñando".
 En fin, tampoco quiero empezar aquí un debate sobre anarcocapitalismo, pero el libro me ha parecido muy interesante y en muchos momentos muy sensato. Tengo que meterme un poco con la traducción dado que no traduce bien liberal, es decir, le da el significado americano de socialista o progresista, lo que hace que a veces uno, si no está prevenido, se pierda un poco.

Y también quiero decir que es un poco libro gaseosa porque empieza con un ritmo impresionante y poco a poco se va volviendo más árido. De hecho, no creo que esta versión (que está corregida y aumentada) sea mejor que la primera en la que no incluía el último cuarto del libro.

También hay una parte que todos estos economistas meten siempre que a mí me resulta un poco difícil de entender y es que todo lo que hace la gente es en función de un beneficio económico y que siempre se llegan a acuerdos que contentan a las dos partes y que son los mejores acuerdos que se podían conseguir. Si fuera así nunca compraríamos nada e iríamos con una calculadora siempre a cuestas. Además no creo que los precios se ajusten con la facilidad que dicen estas personas.

Si os interesan estos temas os lo recomiendo, aunque es una lectura tirando a densa. Y más para mí que solo soy un ingeniero, no un abogado ni un filósofo ni un economista. Además, a partir de ahora voy a definir mi anarquismo como anarcocroquetismo, que creo que es más lo mío.

4 comentarios:

  1. Hola, trabajando en las renovables tengo mucho en contra que decir sobre los beneficios del anarcocapitalismo. Y sobre los beneficios del gobierno, ya puestos. Pero sólo voy a hacer una observación: no vale comparar lo imaginario con lo real. El estado que tenemos es real, y sabemos en qué nos está perjudicando. Las ideas que expone Friedman son imaginarias, Nadie puede asegurar que se ejecutarían como él dice, y además, ha llovido más que suficiente para saber que de hecho se llevan a cabo para obtener el máximo beneficio, y que cuando les conviene se alían y se olvidan de competir. No sé en qué mundo de colores vive Friedman. Como comparar Caperucita con la infanta Cristina, la segunda sabemos lo que nos cuesta, pero la primera no podemos decir nada sobre lo que haría realmente.
    Tienes un conque por ahí, me gusta porque hace tiempo que no lo veo escrito así, pero mejor divorcialo ;).

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  2. Sin duda que es especulativo. Él mismo lo dice, pero parte de la base de que hay comercio privado que no funciona mal. Habla sobre los cárteles y sobre los monopolios y dice que han funcionado porque... el gobierno está detrás de ellos.

    En fin, no lo veo ni medio realizable. Él tampoco lo veía, pero -si quieres como ejercicio teórico- tiene su aquel.

    Gracias por la corrección!

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  3. El libro es interesante porque te hace pensar. Pero estoy bastante de acuerdo en que hay cosas que me parecen un poco exageradas y que le sobra algún capítulo. Empieza muy bravo, y luego s e va desfondando.

    Yo tengo pendiente hablar de él. Me has ganado por la mano!

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  4. Sí, el libro se va desfondando. Quizá sea demasiado detallista y entra en demasiadas disquisiciones que hacen que vaya perdiendo gas.

    Ah, y te recuerdo que los deberes te los pusiste tú solita... ;-)

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