The lost continent

"Estaba en una parte del mundo en la que podías conducir durante cientos de kilómetros sin encontrar la civilización, o al menos encontrarte a otra persona a la que no le gustara la música del acordeón".
Bill Bryson. The lost continent.

Empecé a leerme este libro en Nueva York. Lo tenía en el Kindle y lo leía cuando me levantaba por la mañana antes de que amaneciera Anniehall. Es lo bueno del libro con luz, que puedes leer a oscuras.

En este libro, Bryson recorre América siguiendo las huellas de los viajes de vacaciones que hizo con sus padres cuando era chaval. De esta manera recorre casi todo EE.UU. y nos va contando sus recuerdos de esos sitios y sus peripecias viajeras.

Es un libro que me ha gustado, pero me ha parecido inferior a otros suyos. Está menos cargado de humor y él aparece con un deje de superioridad sobre sus 'fellow americans' que no me ha gustado. Ese considerarse por encima de los demás no acaba de parecerme bien.

El libro está dividido en dos partes: la zona al este de Des Moines, Iowa; y la zona al oeste. El autor va recorriendo estado tras estado y llevándonos a sitios que visitó o que no pudo visitar porque su padre tenía dos máximas respecto a lo que debían visitar: que fuera educativo y, más importante, que fuera gratis.

Os he contado que a mí los libros de viajes me gustan muchísimo, así que por ese lado me tenía ganado. Por otra parte me ha parecido menos divertido que otros y además a la vez Anniehall se estaba leyendo 'I'm a stranger here myself' y se estaba muriendo de risa. Lo cual hacía que pensara que me había equivocado de libro.

Algunas de las visitas que hace (el libro está escrito en el 88) serán luego desarrolladas en otros. Por ejemplo, hay varias referencias a Henry Ford que luego aparecen más detalladas en el libro suyo que me leí hace unos meses. Aquí tenéis el recorrido que hace por si os interesa:


Me hubiera gustado que hubiera pasado más tiempo en Nueva York, por ejemplo. Pero en esos años por lo visto era una ciudad muy peligrosa y según cuenta él estuvo tentado de hacerse tarjetas de visita para ir repartiendo con la gente con la que se cruzaba por la calle en las que decía 'muchas gracias por no asesinarme'.

Para terminar os pongo algunos párrafos (la traducción es mía):

"Recuerdo un tramo largo y brillante en el que podía ver hasta un par de millas de carretera y al final había un pequeño punto marrón. Mientras me iba acercando vi a un señor sentado en una caja en su jardín, en alguna ciudad de seis casas con un nombre como Espita o Urinario, viéndome aproximarme con extraordinario interés. Me vió pasar rápidamente y por el espejo retrovisor pude verlo todavía mirándome mientras seguía mi camino hasta desaparecer en la calima. Todo el episodio debió durar unos cinco minutos. No me sorprendería si aún pensara en mí de vez en cuando".

"Fue todo muy triste pero debería haberlo sabido. Como siempre solía decirle a Thomas Wolfe, hay tres cosas que no puedes conseguir en la vida. No puedes vencer a la compañía telefónica, no puedes conseguir que un camarero te mire hasta que no quiera verte y no puedes volver de nuevo a casa".

"Por norma general no soy partidario de hacer cosas por principios  –es una clase de principio que tengo– pero tengo seis reglas respecto a restaurantes que intento cumplir. Son: Nunca comas en un restaurante que muestra fotografías de la comida que sirve (pero si lo haces, nunca te creas las fotografías). Nunca comas en un restaurante con papel aterciopelado en las paredes. Nunca comas en el restaurante de una bolera. Nunca comas en un restaurante en el que puedas oir lo que están diciendo en la cocina. Nunca comas en un restaurante en el que hay actuaciones en las que los artistas tienen en el nombre palabras como Hank, ritmo, trío, combo, Hawaianos, Polca. Nunca comas en un restaurante que tiene manchas de sangre en las paredes".

Un libro que está bien, nada que escriba este señor puede estar mal, pero que no es de lo mejor que ha escrito.



7 comentarios:

  1. Hombre lo de la sangre en las paredes me parece un buen consejo... Y lo de las fotos más, porque he cometido el error de comer en ¿restaurantes? con fotos de la comida en las paredes y han sido de las peores experiencias ¿culinarias? que recuerdo.

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  2. A mi me gustó muchísimo cuando lo leí hace cinco o seis años. Es verdad que luego he leído otros sobre viajes por USA que me han encantado y algunos otros del mismo Bryson que también, pero tengo buen recuerdo.

    De viajes por USA te recomiendo "Travels with Charley" de Steinbeck.

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  3. Loquemeahorro, son consejos sabios y no parecen difíciles de seguir, pero el peligro acecha donde menos te lo esperas...

    Moli, apunto la recomendación, aunque llevo varios de viajes seguidos!

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  4. Hace un montón que leí un libro de Bryson, tanto que no me acuerdo, así que probablemente en su momento no me hizo tilín alguno.
    Este suena bien (a mí también me gustan los libros de viajes), pero el que muero por leer es What we see when we read.
    Hace un tiempito que no paso por aquí pero me da gusto enterarme que se fueron de vacaciones a New York.
    Saludos
    Q.Beta

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  5. Pues a mí Bryson me gusta mucho, Q.Beta. Y el de what we see when we read es fantástico. Sí que te echábamos de menos!

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  6. Por cierto ¿no has contado nada de tu viaje o es que me lo he saltado?.

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  7. No, Pseudosocióloga, aun no hemos hablado. La verdad es que estamos un poco flojos con el blog. Yo ahora escribo el fin de semana si puedo y muchas veces ni eso.

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