Americanos...



En un pispás os voy a hablar de cosas que a lo mejor tienen más enjundia, pero yo lo que no tengo es tiempo. Bueno, eso vosotros no podéis saberlo a no ser que os lo cuente yo, porque una vez que publique, tiempo para leerlo tendréis todo el del mundo, y yo de modificarlo, también es cierto...

Bueno, a lo que iba. Yo estoy en una multinacional y de alguna manera tenemos complejo de tercer mundo. ¿Y qué es eso? Os preguntaréis (o yo me imagino preguntándooslo). Pues es que cuando viene alguien de fuera (de fuera de España, que no de la empresa, aunque también podría ser) nos parece que nos va a llenar de trabajo y de millones y de todo. Muy bienvenido Mr. Marshall, de ahí el vídeo.

Y como tiene ese potencial de hacernos felices, pues nosotros tiramos la casa por la ventana. Hacemos planes de visitas, pedimos presupuesto de coches, o incluso de autobuses, preparamos presentaciones de powerpoint, actualizamos los currículums... en fin, como bienvenido Mr. Marshall...

Y ahí seguimos, que si a qué restaurante los llevamos, que si les hablamos de esto o de lo otro, que si les damos a elegir lo que ellos quieren que les contemos para que no se les haga aburrido, que si les damos a elegir qué visitas quieren hacer, que si renovamos el tractor... en fin, como bienvenido Mr. Marshall...

Y así todo. Este síndrome del tercer mundo se da de manera unidireccional, porque cuando nosotros vamos fuera, al menos en mi caso, lo más que conseguimos es que nos den un par de sandwiches de pepino y unas patatas fritas a la hora de comer y te das cuenta de tus miserias... igual que en bienvenido Mr. Marshall

Y lo que al final pasa es que de repente te llega un correo en el que te dicen que han cambiado sus planes y que sienten mucho todo el esfuerzo, pero que no van a tener tiempo de hacer las visitas, ni de que les presentes tus powerpoints... y es que, ya lo habréis adivinado, somos iguales que bienvenido Mr. Marshall... más de cincuenta años después.

Así que canten conmigo: ¡Americanos, os recibimos con alegría...!

14 comentarios:

  1. Eso en mi pueblo, ¡es de tener muy poquita educación!

    ¡Hombre ya!

    ResponderEliminar
  2. Muy cierto, y luego compruebas que no son más espabilados que los de aquí

    ResponderEliminar
  3. Jaja... los powerpoints son los nuevos farolillos.
    Ahora que el protocolo está definido ya estáis preparados para una visita sorpresa. No hay mal que por bien no venga.

    ResponderEliminar
  4. Desde que sé todo lo que sabes hacer en una ppt te miro con renovada admiración...es una pena que los americanos se lo pierdan.

    ResponderEliminar
  5. Me estoy imaginando a los americanos

    - Y el jueves viaje a la sucursal de Madrid
    - Oh, no, seguro que nos ponen un montón de power points
    - Por lo menos espero que no incluyan los screen beans, que están tan pasados de moda
    - Quién sabe, en colonias están muy atrasados
    - Y si no vamos?
    - La verdad es que yo, con tal de ahorrarme una sesión de power points, estoy dispuesto a todo

    ResponderEliminar
  6. Sí, es tal como dices, pero también, como apunta Tita, es una falta de educación.

    ResponderEliminar
  7. Mi empresa ha sido vendida a una de capital riesgo y el día que vinieron "los nuevos" a inspeccionar, la jefa del departamento de coordinación(loquequieraquesosignifique) dijo sentirse exactamente como la del vestido de "faralaes" de "Bienvenido Mr.Marshall".

    ResponderEliminar
  8. En la mía ocurre cada 2 por 3 . Que viene el dueño de la empresa!!! Zafarrancho de combate. Guardando mierdas a lo tío perico, todo para que el buen señor pase ( si pasa...) y no mire na.

    ResponderEliminar
  9. Pues yo creo que es una cuestión de cultura, y eso que describes se llama hospitalidad hispana; verás hace años (muchos) trabajé para una multinacional, me tocó participar en la organización de un evento que se suponía era magno, recepción de CEOs y directivos no solo de la matriz, también de otras compañías y, por órdenes del ejecutivo, se subcontrató a una compañía norteamericana para crear el plan maestro de actividades; no te aburro con las fricciones entre la enviada norteamericana encargada de implementar el plan maestro y los coordinadores hispanos, quienes insistían que esa no era manera de tratar a los invitados.
    ¿Quedó un evento magno? Pues sí, por los muchos días que duró, ¿quedó deslucido? para gustos hispanos definitivamente ¿los visitantes se fueron contentos? al parecer sí, porque se cerró un contrato y tras unos meses se firmó un convenio.
    La grosería que les han hecho es eso, una grosería, es posible que celebremos distinto pero un desaire es una malacrianza en todas partes.
    Q.Beta.
    Acabo de ver que tu esposa está interesada en la receta, pero no encuentro su blog ¿la pego aquí?
    Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Parece que Tita y muchos más somos del mismo pueblo.
    Bueno...pues asín mejor ¿no...?, para qué aguantarlos, si son unos malqueda.
    En el capítulo recibimientos por todo lo alto, parece que China se lleva la palma, según las crónicas de mi jefe. Pero eso era antes de la crisis.

    ResponderEliminar
  11. Pues sí, Tita, aunque por lo que se ve es algo habitual.

    Bueno, esa es otra, Peter. Pero el complejo de inferioridad lo tenemos.

    Hombre Revenido, esos power points se heredarán de visita en visita, sin duda.

    Bichejo, hoy he aprendido nuevas cosas. Creo que me he pasado el power point.

    Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, Loquemeahorro. Yo uso el poder del power point para el bien... o eso creo...

    Totalmente de acuerdo, Pater Familias.

    Pseudosocióloga, veo que no soy el único con esa impresión bienvenido Mr Marshall.

    Q.Beta, el blog de Anniehall es este mismo, solo que no pone recetas, las busca. Puedes poner la receta aquí si quieres. Muchas gracias!

    Ser educado puede que esté sobrevalorado, DM. Porque muchas veces te llevas un calentón y el otro ni se entera.

    ResponderEliminar
  12. Phaskyy, que te me has traspapelado! Esto de comentar con el móvil y tener media pantalla ocupada por el teclado... Imagino que para todos es un poco lo mismo... trabajar y preparar para a lo mejor nada.

    ResponderEliminar
  13. Qué me vas a contar. Hasta que te cansas y decides que se vayan solos a comer, y así descansan ellos y tú.

    ResponderEliminar
  14. Eres sabia, Carmen.

    Bueno, y que yo decisiones, pocas...

    ResponderEliminar