París, o cerca de


Pues he vuelto a París, no con la frente marchita ni con las sienes plateadas (o al menos no mucho). He estado revisando el blog y hay un montón de entradas sobre París. Y sí, es que en París siempre hay algo de lo que hablaros.

En este caso no estuve realmente en París, sino en una ciudad que se llama Issy les Moulineux y que está al lado, no hay separación, no hay campo. Está al lado del Sena y a tres paradas de RER (el cercanías francés) de la torre Eiffel.

El motivo era trabajo, claro. Y un trabajo bastante aburrido. Básicamente era estar allí por si acaso. Que no se diga que las cosas se retrasan por tu culpa. Eso da pie a bastantes instantes de aburrimiento. Y además he podido comprobar que esos por si acaso suelen pasar a la hora de irte cuando ya estás recogiendo el ordenador.

Dentro de lo que cabe, la parte buena fue que fui con bastantes compañeros de la oficina y algunos amigos del circo que seguimos juntos después de todos estos años. Fui con ellos a comer galletes y crepes bretonas en Montparnasse. Los dos días. Y tengo que reconocer que me he vuelto adicto a las crepes de caramel au beurre salé.

También hemos dado largos paseos, también los dos días prácticamente el mismo, entre Montparnasse y La torre Eiffel. Los campos de Marte son una explanada de botellón. Algo más de glamour porque llevan mantas y demás, pero algo parecido al Parque del Oeste de mi juventud. Además hemos visto que el autobús turístico ha pasado a un nuevo nivel y nos encontramos con el bus gastronómico (aquí).

En general ir de viaje de trabajo es un rollo: muchas horas, se duerme mal, no tienes casi ni tiempo para comer, estás lejos de casa... pero también tiene cosas buenas y que ya que estás hay que aprovechar: pasear, cenar con amigos y, sobre todo, ¡¡hablar mal de los franceses!!

P.D: este post se publica cuando estoy de nuevo en París. C'est la vie.

2 comentarios:

  1. Nunca he ido a París. (Para matarme, siendo agente de viajes).
    Y quiero ir, aunque sea para aburrirme trabajando. Jeje.
    Besos

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  2. París merece mucho la pena, Saramaga
    Espero que puedas ir pronto. Y mejor de turismo y sin aburrimiento.

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