Las medidas en Canadá

Buenas. Aquí estoy de nuevo para contaros cosas de mi periplo canadiense. En este caso quería hablaros de las medidas. Sé que parece algo trivial, pero aquí en Canadá no lo es.

Canadá, como cualquier país del mundo, salvo EE.UU. Birmania y Liberia, usa el Sistema Internacional de medidas. Está bien saber que se habla de litros, de metros o de gramos. ¿Dónde está el problema? Pues en que Canadá está al norte de Estados Unidos e importa muchísimas cosas desde allí. Muchísimas es muchísimas, 255 mil millones de dólares al año en productos y servicios. La verdad es que Canadá vende aún más a USA, pero nos estamos desviando del tema. Al importar tantísimas cosas, muchas de ellas son en estándar americano: pulgadas, pies, pintas, galones, libras, etc. y hace que muchísimas cosas vengan en unidades americanas, o lo que es peor, que vengan en unidades americanas convertidas a internacionales. Así tienes botes de 59 ml, latas de 473 ml, barquetas de fruta de 170 gr u hornos con grados Farenheit.

Es un quiero pero no puedo bastante descorazonador. Al final casi sería mejor que se pasaran al sistema imperial americano y así sólo habría uno con sus múltiplos y fuera. En cambio coexisten dos sistemas cuyas conversiones son complicadas y que puede ir en múltiplos de un sistema o del otro.

Las cortinas que he comprado para que no nos entre el sol han tenido que ser en pulgadas, las instrucciones para las pizzas congeladas vienen en Farenheit, la gasolina se vende por litros y la velocidad se mide en km/h, pero el velocímetro también está en mph. La cosa se torna más complicada cuando se habla de brocas o tornillos y empiezan a ser de 1/4 de pulgada o de 3/8. Ahí ya te nublas.

La temperatura exterior se da en grados centígrados, pero normalmente la del aire acondicionado es en grados Farenheit. Se puede cambiar, sí, pero hay que saber cómo. Muchas veces no tienes el libro de instrucciones. Otras veces es simplemente pulsar un botón.

En fin, que si venís a Canadá, venid con tablas de conversión y una calculadora si no queréis terminar con un saco de 20 lb de arroz o una pizza carbonizada a 420ºC.


El coronavirus y las vacunas en Canadá

Bueno, pues hoy quería hablar un ratito de la situación del covid aquí en Canadá y de las vacunas. La incidencia aquí en Canadá ha sido bastante más baja que en España, pero eso se puede decir de casi cualquier país desarrollado. Toman medidas muy duras como confinamientos y limitación de negocios que pueden abrir, pero a la vez las combinan con otras que a mí, viniendo de España, me chocan mucho.

La primera diferencia tiene que ver con las mascarillas. De manera general las mascarillas no son obligatorias por la calle y sí lo son dentro de edificios. Parece algo más o menos lógico. Según se nos ha contado siempre, los contagios en el exterior son complicados siempre que se mantenga la distancia de seguridad. Lo que ya me parece un poco menos lógico es que la mascarilla, mascarilla... tampoco es obligatoria. Lo que es obligatorio es cubrirse la boca. Puede ser con una mascarilla de tela, con una bufanda, con una bandana o un pañuelo... pero no con mascarillas. De hecho, dicen que las mascarillas son para personal médico y que no las uses. Realmente chocante respecto a la situación en España, donde las mascarillas que se pide que se use son las quirúrgicas o las FFP2 y las de tela parecen menos seguras.

En cuanto al índice de contagios... es difícil comparar con España. He descubierto que hay diferencias en cómo dar los datos relativos. Esto no solo aplica al covid, sino a todos. Nosotros en Europa nos manejamos muy bien con los porcentajes. Sin embargo aquí en América los porcentajes no es lo habitual. Lo habitual es dar esos datos como uno de cada tantos: uno de cada cuatro, uno de cada diez... cuando son números más o menos fáciles como esos es fácil pasar a tanto por ciento: un 25%, un 10%... pero cuando es uno de cada 21 o 1 de cada 32 ya la cosa es más difícil. También, por otro lado, casi siempre dan los datos absolutos y no referidos a casos cada 100.000 como hacemos en Europa por lo que, en general, es difícil comparar. Otro dato que hace que los datos con España puedan ser difíciles de comparar es que Canadá es un país básicamente vacío. Es el segundo país más extenso del mundo después de Rusia y tiene algo más de 40 millones de habitantes por lo que la densidad de población es ridícula (menos de 4 habitantes por km2).

Aquí la situación es similar en cuanto a que cada provincia (lo que serían nuestras comunidades autónomas) tiene bastante manga ancha para gestionar las cosas a su manera. Si vamos a la provincia de Ontario, en la que estoy viviendo, se nos dice que desde el principio han tenido 500.000 casos (con una población de 14,5 millones mientras que en España estamos en los 3.7 millones siendo 47 millones de personas, así que han tenido un número proporcional de casos de tres, casi cuatro, veces menos que nosotros. La primera hora no les impactó mucho, cerraron las fronteras, y han tenido desde entonces otras dos: una en navidad y otra ahora cuando he estado yo aquí. De esa última todavía estamos bajando, aunque aún tenemos más de 2.500 nuevos casos por día.

En cuanto a las vacunas, es un panorama muy similar al de España. Las vacunas autorizadas son las mismas, las vacunas son gratis y se asignan cupos a cada provincia. El número de dosis que se ha suministrado hasta ahora es también bastante similar, pero con una diferencia. Aquí se prioriza mucho el poner la primera dosis y no tanto la segunda. Entienden que es mejor poner una dosis a todos que dos a algunos. También se va pudiendo apuntar uno por grupos de edad, pero tienes que ser tú el que te apuntes, ellos no te van a llamar. Hay listas en las farmacias o en los hospitales y son listas separadas, por lo cual puedes estar en una o varias listas.

Yo estoy apuntado para vacunarme dentro de una semana en el hospital. Ya os contaré. A ver si vamos dejando poco a poco atrás esta pesadilla.

Tened cuidado y vacunaos.

Saludos desde Mississauga.



Los canadienses son tirando a guarros

Buenas, aquí estoy de nuevo para hablaros un poco de Canadá. La verdad es que en el título ya he dejado claro el tema de hoy... Vamos a hablar de limpieza. O en este caso de la falta de la misma.

En general, salir de España es ir a sitios en los que la higiene y la limpieza no está tan bien considerada como en nuestro país. Yo tampoco es que sea el Marqués de Mistol o el Vizconde de Fairy, pero es que fuera hay muchas cosas muy grimositas.

He descubierto en mi corta experiencia en Canadá que aquí limpios, limpios no son. Mi primera experiencia fue en el apartamento que me alquiló la empresa y desde el que os he estado mandando imágenes de atardeceres desde Instagram. Ya os mostré la aspiradora que tenía, pero es que sólo había una escoba, una aspiradora, un estropajo y lavavajillas. Nada más, no había una fregona, una balleta, un cubo... podría entender que no hubiera fregasuelos o limpiacristales, pero al menos debería haber los utensilios básicos. ¿Quién va a una casa de alquiler tipo Airbnb y se tiene que comprar una fregona? No sé... yo si alquilara mi apartamento daría por sentado que incluiría una fregona. Y visto cómo son aquí, quizás también unas instrucciones para utilizarla.

En fin, yo tuve que limpiar la cocina del apartamento y salió mierda, ya os lo digo yo, o sea que muy bien no la habían limpiado. Creo que porque les da un poco igual o porque tienen una cierta tolerancia a la mugre. También es cierto que son mucho menos de cocinar que nosotros.

Ahora estoy viviendo en un sótano en el que hay zonas en las que me doy con la cabeza en el techo, pero eso no tiene que ver con la suciedad. Lo que sí que tiene que ver es que en este apartamento no haya un trapo de cocina, no haya una tabla para cortar, haya tenido que limpiar las ollas y cazuelas que he usado porque estaban con mugre. Es aún más sangrante cuando la dueña pone en AirBnB que te cobra 500 dólares más por limpieza y desinfección del apartamento. Desinfección no sé, pero limpieza... 

Solo os voy a poner una foto de una sartén que he decidido ni siquiera limpiar.


Vosotros me diréis qué limpieza y desinfección es esa... Desde luego, o tienes mucha tolerancia a la mierda y para ti eso es limpio o tienes cataratas en los dos ojos.

En fin, al final habrá que lidiar con ello. Soy yo el que he venido aquí y no ellos los que han venido a mi casa, pero creo que puedo decir que su relación con la limpieza es problemática. Es problemática, por lo que puedo ver, en sus casas, porque la verdad es que las calles y los parques están limpios como una patena. A lo mejor cuando viene una visita limpian, no sé.

No quiero entrar en su manía de ir con crocks y chanclas por todas partes y descalzarse a la mínima ocasión porque eso daría para otro post, creo yo.

Su relación con la higiene es distinta. Por ejemplo, tampoco usan mascarillas en el exterior, no todos, pero la mayoría de la gente no lleva mascarilla y sólo se la pone cuando entra en una tienda o en una casa. Ahora está todo cerrado salvo los comercios imprescindibles y casi toda la Administración es inaccesible en persona, para mi desgracia y desesperación.

No os entretengo más. A modo de resumen os digo que si venís aquí vengais con la mente abierta y con la tolerancia a la mugre y a la cochambre bien entrenada.


Los papeles

Ya llevo un mes aquí y una cosa que he descubierto es que cambiar de país implica muchísimo papeleo y que el papeleo se hace de manera distinta. Como a cualquier país al que se llega como inmigrante (perdonadme, pero lo de migrante me da la risa, me imagino que es como una bandada de patos), hacen falta papeles. Para trabajar hace falta tener un permiso de trabajo que te conceden o no en la frontera. Tienes que solicitarlo, llevar los papeles preparados, que te lo revisen y que o te lo aprueben o te manden por dónde has venido, En mi caso, mi empresa me preparó los papeles, tuve que rellenar nmil formularios y me han dado un permiso de trabajo por tres años. El permiso de trabajo es mientras trabaje para mi empresa. Es decir, no puedo cambiarme a otra empresa a no ser que la otra empresa me consiga otro permiso de trabajo. Es como es.

Una vez en el país tienes que pedir el número de la Seguridad Social, al igual que en España y es una información que tienes que dar a tu empresa. Se llama el SIN, Social Insurance Number, y aquí es donde estoy atascado yo. Tienes que enviar un documento que acredite tu estatus en Canadá (el permiso de trabajo), un documento que acredite tu identidad (el pasaporte) y un documento que indique que estás viviendo en Canadá. Este último es el que es más problemático porque el tipo de documentos que piden es un recibo bancario, o uno de teléfono y eso es algo que se tarda en tener. Además, por ejemplo, para tener un número de teléfono tienes que dar tu SIN, así que es un poco pescadilla que se muerde la cola. También vale un contrato de alquiler o el contrato de trabajo en el que se ponga de manera explícita tu dirección en Canadá. Es algo complicado al principio, como digo. Al final no tienes casi nada que demuestre que vives aquí, sobre todo si el apartamento temporal te lo consigue la empresa. Me han rechazado dos veces y espero que la próxima ya sea la buena.

Una vez que se tiene el SIN se utiliza para que te paguen la nómina, como número de identificación para comprar un número de teléfono, como identificación en contratos... un poco como el NIF en España. También para darte de alta en el sistema de salud. En fi, que hace falta.

Para darte de alta en un banco necesitas el permiso de trabajo, el pasaporte y un contrato o carta de la empresa en la que indica tu salario y el que estás contratado por ellos. Luego hay una complicación más que es lo que se llama el credit rating. En función de lo que ganas y de cómo pagas tus deudas te da un rating que influye en pedir préstamos para, por ejemplo, comprar una casa o un coche. Aquí el credit rating es algo que todo el mundo maneja con bastante facilidad. Yo, como no tengo, pues no os puedo decir qué tan complicado es el tener una buena calificación crediticia. Supongo que en España también existe, pero creo que es algo más interno de los bancos, no accesible al público general.

En el caso en el que quieras alquilar una casa tienes que saber que además del precio del alquiler tienes que pagar un seguro de hogar o de responsabilidad, además de casi todas los servicios tipo gas, agua, electricidad. Eso es algo que voy descubriendo sobre la marcha, pero que son más papeles. Te piden cartas de recomendación de jefes o compañeros, tienes que firmar como diez veces en la oferta (no es broma) y tienes que entregar por adelantado con fecha decalada los 12 cheques para los 12 meses del primer año así de golpe. Aquí son muy de cheques, que también es muy de papeleo. Con lo fácil que es una transferencia, aquí se empeñan en cheques...

En fin, una cantidad de papeleo considerable. A lo mejor también es por la novedad de los procedimientos y de cómo se hacen las cosas en distintos países. También llama más la atención lo que te resulta novedoso. Pero, en general, puedo decir que en Canadá los papeles mandan y son poco virtuales.

Os dejo que me llaman para decirme si he conseguido alquilar una casa o no... ya os contaré. Porque es como lo de Love it or List it... con idas y venidas e incremento de precios en plan subasta.

Ya os contaré...



La comida por aquí

Otra de las diferencias entre España y Canadá es la comida. Bueno, eso es verdad entre cualquier par de países que se comparen. Pero como estoy por aquí, pues me parece que viene al caso.

Lo primero que se puede pensar es que la comida en Canadá es muy parecida a la de Estados Unidos. Y es verdad. Toda cadena de Estados Unidos que os podáis imaginar está implantada en Canadá. Desde cualquier fast food hasta Red Lobster o Steak houses.

En los supermercados hay en general bastante menos surtido de productos frescos que en España. De momento sólo he visto una pescadería en un supermercado y básicamente lo que tenían era salmón y mariscos, aunque también había algún filete de lubina. El que sea fresco ya es mucho y por lo menos está como opción. Tengo que enterarme a ver si en algún barrio de emigrantes hay alguna pescadería más parecida a lo que estamos acostumbrados. He visto algún sitio por internet, pero hasta que no se pueda ir y verlo in situ, no me fío.

Los supermercados también están llenos de comida procesada y de tamaños gigantescos. Una de las cosas que estoy intentando encontrar es arroz. Un arroz que no sea asiático de grano largo o de sushi. Y está siendo muy difícil. Hay muchísimos tipos de arroz asiático y a lo mejor alguno podría servir, pero los venden en paquetes de 2 a 10 kilos. He pedido online un kilo de arborio italiano que creo que me podrá servir para empezar a probar. En general no hay productos españoles como tal y hay que buscar otras culturas que usen productos parecidos. El aceite español es difícil de encontrar. Me ha dicho el Dr Fiestas que en el CostCo lo tienen, pero de momento para ir necesito coche. Los hay italianos, griegos, tunecinos... caros, pero al menos los hay. Respecto a embutidos y jamones lo único similar son los productos italianos. Sirven para quitar el mono de jamón malo o de salchichón. Es posible pedir en Amazon jamón ibérico, aunque a unos precios... También en la parte árabe se pueden encontrar cosas como pipas de girasol o calabaza. Hay cosas, como chorizo para cocinar, que parecen imposibles de encontrar. Al menos de momento.

Los canadienses también tienen sus propias cosas. De momento lo que más conozco es lo de Montreal, que es a dónde he estado viajando durante tres años. La Poutine, que son patatas fritas con queso, salsa de carne y lo que te apetezca es algo que es casi el plato típico de Quebec y aquí en Ontario también está en todas partes. A mí no me entusiasma, pero hay algunas que están muy buenas.

Un plato que es un monumento es el sándwich montrealés, como el de la foto. Es un bocadillo con carne y mostaza que a mí me encanta. La carne ahumada, en general, es algo que se estila bastante por estas partes. Todo lo cárnico en general está bastante bueno y no es excesivamente caro comparado con otras cosas.

En cuanto a carne, hay una cosa que también es diferente y son las hamburguesas. No es que sean diferentes per sé, es carne en un bollo igual que en todas partes. Lo que es diferente es que por ley tienen que estar por lo menos hechas al punto. No se pueden servir poco hechas.

También hay salmón del pacífico, que es más rojo que el del atlántico y que es bastante caro. He comprado un paquete a ver qué tal...

En cuanto a queso, todo lo que he visto son quesos industriales, salvo los de importación en alguna tienda gourmet en los que se pueden encontrar quesos franceses e italianos. He visto en alguna parte manchego a unos precios que asustan, pero que entiendo que es normal, poco mercado y mucha distancia.

Mi objetivo es conseguir productos que me permitan hacer platos parecidos a los que hacía en España con un toque canadiense: cocido, alubias o lentejas... no todo va a ser carne y precocinados...

Ya os contaré cómo me va...