Joseph Anton

"La contemporización aniquilaba al contemporizador y no aplacaba al enemigo que se negaba a contemporizar. Uno no se convertía en mirlo pintándose las alas de negro, pero, al igual que la gaviota impregnada de petróleo, perdía la capacidad de volar. El mayor peligro de la creciente amenaza era que los buenos hombres cometían el suicidio intelectual y lo llamaban paz. Los buenos hombres se rendían al miedo y lo llamaban respeto".
Salman Rushdie, Joseph Anton.

Tal día como hoy, un 14 de febrero de 1989, la vida de Salman Rushdie cambió de una manera inconcebible. Ese día Jomeini proclamó una fatwa (fetua se dice en este libro y debe ser correcto, aunque yo estoy acostumbrado a leerlo de la otra manera y así lo escribo) en la que conminaba a cualquier musulmán que tuviera la oportunidad a que matara al señor Rushdie. Esa misma noche ya no pudo dormir en su casa y estuvo encubierto y protegido durante los siguientes 13 años.

Este es un libro fantástico que os recomiendo leer a todos. Me ha encantado. Ha sido un regalo de reyes de los padres de Anniehall y se lo agradezco (también es cierto que yo lo había pedido...). Es un libro centrado en todo ese periodo, pero en el que también nos cuenta su infancia y adolescencia, sus inicios como escritor y parte de su vida cuando pudo volver a llevar una vida "normal".

Por ejemplo, el día de su graduación, en el colegio inglés al que lo mandaron sus padres desde la India, unos gamberros le ensuciaron toda la habitación de una salsa y el director le dijo que o pagaba la limpieza de la habitación o no se graduaría. Desde entonces para él: "La injusticia era un líquido marrón, grumoso y medio cuajado, y despedía un penetrante olor a cebolla con el que a uno se le saltaban las lágrimas. La arbitrariedad era la sensación de volver corriendo a la propia habitación , en el último momento, para cambiarse los proscritos zapatos marrones. Era el hecho de verse obligado a rogar, de rodillas, en una lengua muerta, para recibir aquello que era legítimamente suyo".

Cuenta como encontró apoyo en sus amigos y familiares y en un montón de gente anónima, pero se sintió despreciado por su país elegido (él tenía nacionalidad británica) y por su país de nacimiento (a raíz de la publicación de Los Versos Satánicos le prohibieron la entrada en la India).

El proceso por el que intenta luchar por cada uno de sus mínimos privilegios o contra las sanciones con las que se encontraba (como no poder volar en British Airways) está muy bien contado. Engancha y se lee como una novela, aunque, claro, todo lo que cuenta pasó.

Todo lo que sufrió cuando la inmensa mayoría de medios y de personas pensaban que él se lo había buscado, que sólo buscaba fama y notoriedad, que protegerlo costaba un montón de dinero y que era indigno de esa protección... Cómo se vapuleó a una persona por el hecho de negarse a pedir perdón por haber escrito un libro. Como él dice en un momento del libro: "Supo de inmediato que deseaba escribir sobre la iconoclasia, decir que en una sociedad abierta ninguna idea ni creencia podía atrincherarse y recibir inmunidad ante toda clase de desafíos, filosóficos, satíricos, profundos, superficiales, jubilosos, irreverentes o perspicaces. Lo único que exigía la libertad era que se protegiese el espacio del propio discurso. La libertad residía en la discusión misma, no en la resolución de esa discusión, en la capacidad de discrepar incluso de las creencias más preciadas de los demás; una sociedad libre no era plácida, sino turbulenta".

Se habla de su proceso creativo, de cómo se enfrentó a cada uno de sus libros, de los bloqueos que sufrió y he marcado algunos párrafos que me han gustado y que dan que pensar como estos:

"Cuando un libro abandona la mesa del autor, cambia. Incluso antes de que nadie lo lea, antes de que se posen en una sola frase los ojos de alguien que no es el creador, el libro queda alterado irremediablemente. Se ha convertido en un libro que puede leerse, que ya no pertenece a su hacedor. Ha adquirido, en cierto sentido, libre albedrío".

"Escribir un libro es establecer un contrato fáustico a la inversa -decía-. Para conseguir la inmortalidad, o al menos la posteridad, pierdes, o al menos arruinas, tu vida cotidiana real".

También nos cuenta su ambiente familiar, su relación con sus ex esposas y amantes y con su hijo Zafar. También cuando nació su hijo Milan (igual que el de Shakira, está visto que no hay nada original, aunque sea feo) en medio de su ocultamiento. Su incomodidad y vergüenza cuando venía alguien y tenía que esconderse: "En cuanto a él, no podía dejarse ver en la granja o su seguridad estaría «comprometida». Un granjero cuidaba de las ovejas d Michael y Deb, y en cierto momento bajó de la montaña para comentarle algo a Michael. [...] él tuvo que esconderse detrás de una encimera de la cocina. Allí agachado, escuchando a Michael mientras se quitaba de encima a ese hombre lo antes posible, experimentó una profunda vergüenza. Esconderse así era verse despojado de todo respeto de sí mismo. Tal vez, pensó, vivir así sería peor que la muerte".

Sus reflexiones muy interesantes sobre las cosas que le tocaban vivir:

"Contra la brutalidad, recordar es la única defensa".

 "Recordaba algo que en una ocasión le había dicho Günter Grass acerca de la derrota: que te enseñaba lecciones más profundas que la victoria. Los vencedores llegaban a la conclusión de que ellos mismos y su visión del mundo estaban justificados y validados, y no aprendían nada. Los perdedores, en cambio, tenían que reevaluar todo aquello que creían que era verdad y por lo que merecía la pena luchar, y en consecuencia tenían una oportunidad de aprender, por el camino difícil, las lecciones más profundas que la vida impartía".

"La llegada de lo nuevo no siempre iba unida al progreso. Los hombres también encontraban nuevas formas para oprimirse mutuamente, nuevas formas para deshacer sus mejores logros y retroceder hacia ese lodo primigenio; y las innovaciones más oscuras de los hombres, tanto como las más luminosas, confundían a sus congéneres. Cuando se quemó a las primeras brujas, era más fácil culpar a las brujas que poner en tela de juicio la justicia de su quema. Cuando los efluvios de los crematorios llegaron a las calles de los pueblos cercanos y la nieve oscura cayó del cielo, fue más fácil no entender. La mayoría de los ciudadanos chinos no entendieron a los héroes caídos en Tiananmen".

Tengo que decir que es muy ameno y por el libro aparecen todo tipo de famosos y escritores. Incluso escritores famosos como Paul Auster o John Le Carré. Es muy ameno, está lleno de anécdotas e incluso de humor y, a pesar de reconocer que no me había leído ningún libro suyo antes de este, tengo ganas de leer algún libro suyo de ficción.

Un tirón de orejas a Mondadori porque sigue poniendo los ebooks a unos precios altísimos y casi iguales que la edición en papel. En este caso el ebook cuesta casi 15 € y el de papel casi 24 €. Desde todo punto de vista incomprensible teniendo en cuenta que el de papel son casi 700 páginas y tapa dura.

En fin, un libro que me ha encantado y del que no os voy a contar mucho más porque sino luego hacéis como Bichejo con The Blank Slate y os pensáis el apuntároslo como leído. Seguramente The Blank Slate y este estarán en mi lista de lo mejor del año. Así que aquí os dejo mi recomendación y luego vosotros hacéis lo que os dé la gana, que por otro lado de eso trata la libertad.


8 comentarios:

  1. Y por qué no podía volar con british?

    Tiene buena pinta pero va a ser mucho para mí.

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  2. Porque no le dejaban porque era un riesgo que volara con ellos. Si quería volar a Nueva York tenía que volar a Oslo y desde allí a América.

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  3. Me ha dado mucha pereza, pero es que todo él me da una pereza inmensa...

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  4. Coincido, coincido con entusiasmo. Estas memorias de la fetua, honestísimas y plenas de coraje, habiendo leído el resto de sus libros (menos el inhallable "Grimus")me reafirman en lo que Rushdie significa para la literatura, para la libertad de expresión y para nuestro siglo. Podrán imaginar la dicha que a esto le suma una frivolidad http://goo.gl/SGnAz)

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  5. Pues no debería darte pereza, Bichejo. Es u escritor bastante divertido e interesante y su vada da para estas 700 páginas y para otras tantas.

    Bienvenida como comentarista a nuestro blog, Patricia. Me alegra que compartas la fascinación por este libro. Yo, como ya he contado, solo me he leído este, pero leeré más libros suyos, seguro. ¿Un autógrafo de Rushdie? Envidia!

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  6. Tengo yo ganas de leer algo de este hombre, aunque sólo sea por solidaridad. Me lo apunto, aunque tal y como va mi balda, casi ya será en 2014. Gracias por la reseña.

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  7. Me gustó mucho "El último suspiro del moro" y no pude con "Furia". Pero es un autor interesante y ameno al que hay que seguir leyendo, al margen de su condición de perseguido, que le añade un matiz interesante pero no hay que centrarlo todo en él. A mí su escritura me recuerda a Nabokov, ¡casi ná!

    Acabo de leer un libro de artículos que le menciona. Es de Saviano y se titula "La belleza y el infierno". Ambos comparten destino aunque no por las mismas causas, pero se han conocido y solidarizado entre sí. Un nuevo descubrimiento para mí que recomiendo al que no le conozca.

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