Blood, iron and gold

Hoy os voy a hablar de este libro que me he leído durante las vacaciones. Es una historia del ferrocarril, aunque más que desde el punto de vista técnico, desde el punto de vista sociológico y cuenta cómo el mundo cambió de manera radical con la aparición del ferrocarril.

El autor tiene otro libro, que a lo mejor me leo, sobre los trenes en Gran Bretaña, así que esa primera parte sobre los primeros trenes está un poco resumida. Cuando George Stephenson contruye en 1830 la primera línea de ferrocarril comercial entre Manchester y Liverpool, el mundo cambió.

Hay que situarse en el tiempo, entre las personalidades asistentes estaba el duque de Wellington que había vencido hacía nada (15 años) a Napoleón en Waterloo y era a la sazón primer ministro. Muchas carreteras eran meros barrizales y en el mejor de los casos una sucesión de baches.

Y, de repente llega el tren a ¡50 kilómetros por hora! La gente estaba encantada. De hecho, esa primera línea se construyó pensando en el transporte de mercancías, pero la gente quería viajar y era muchísimo más rápido y barato ir en tren que por carretera, así que fue un éxito inmediato. Bueno... ya el primer día murió una persona arrollada por el tren, un ministro inglés que se acercó a saludar al duque y fue arrollado por otra locomotora. Ese primer tren tenía una pinta tal que ésta:


Se contruyeron un millón de kilómetros de líneas férreas desde su innauguración hasta el final del siglo XIX. Fue un boom impresionante y a escala global. Hubo problemas en todas partes, hubo que ir inventando sobre la marcha los billetes, los coches, las estaciones, las señales...

Y es que desde el principio el tren ha tenido que ir mejorando en seguridad y en prestaciones. En el libro se cuenta por capítulos los desarrollos en Reino Unido, en Europa, en América... Es un libro muy interesante, si os gusta el ferrocarril, claro.

Aparecen los trenes de cercanías y las ciudades se hacen más grandes. Desaparecen las vacas del centro de las ciudades porque la leche ya puede venir por tren, se usa el tren para unificar países como Alemania o Italia, también se utiliza con propósitos militares y se extiende por todo el mundo.

La parte en la que se habla de los trenes transcontinentales es impresionante. El ferrocarril desde el principio fue una fuente constante de corrupción y la avaricia en muchos casos es lo que movió su desarrollo. El resultado general fue positivo, creo yo, pero también hubo muchísimas muertes, sobre todo por la contrucción, en todas partes. La descripción del tren de Panamá, anterior al canal, es espeluznante. También había trenes impulsados por presos, como este de Tasmania:


También te das cuenta de que hay cosas que no cambian. Así dice el autor que "sloppiness or incompetence was a cause of many early crashes. So was tiredness, as railway workers were expected to put in very long hours, frequently without extra pay for overtime and with little supervision" (la torpeza e incompetencia fueron la causa de muchos de los primeros accidentes y también lo fue el cansancio, dado que los trabajadores tenían largas jornadas, sin horas extra y con poca supervisión). Así que cuando yo me quejaba de que no me pagaban las noches en la vía no sabía que estaba siguiendo una ilustre tradición que parte desde el inicio del ferrocarril: no pagar horas extra. De torpeza e incompetencia no voy a hablar que me conozco.

En fin, que a mí me ha encantado, claro que a lo mejor yo no soy muy imparcial, pero se trata de leer lo que nos gusta, ¿no? Que para leer lo que no nos gusta ya tenemos en club de lectura...


4 comentarios:

  1. Qué cabrón eres con tu Club de Lectura ;)
    Pero este sí me ha picado, me lo apunto a la wish list!!

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  2. Pues si quieres te lo paso, Eliahh.

    Yo me lo paso muy bien en el club de lectura, no sé qué te hace pensar otra cosa.

    Otro asunto son los libros, pero eso es secundario en el club.

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  3. ¿Impulsado por presos? O sea, que en vez de caballos o mulas, utilizaban a personas para cargar con gente (por railes, eso sí) ¡increíble!

    Vale, de increíble nada, porque creo que las atrocidades que vivieron los chinos que construyeron el ferrocarril en los Estados Unidos son incontables.

    En fin, que sí que debió cambiar el mundo si piensas que la forma de transporte venía a ser, más o menos, la misma desde que se inventó la rueda.

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  4. También se habla de los chinos en el libro, Loquemeahorro. Lo del tren tirado por presos es bastante chocante. También hubo presos construyendo ferrocarriles y muchos otros que prácticamente eran esclavos.

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