Canciones de amor a quemarropa

"la antigua alianza de su abuelo, que Ronny había llevado durante semanas, era casi como uno de esos hilillos que los olvidadizos se atan a un dedo de recordatorio; y en cuanto a la de ella —palpé la alianza con el pulgar y el índice, la tenía en el bolsillo—, notaba la delicadeza del oro e imaginaba todos los lugares por los que habría pasado, todos los dedos y los objetos que la habrían tocado".
Nickolas Butler. Canciones de amor a quemarropa.

Pues aquí estamos a uno de mayo, día del trabajador, preparados para reseñar este libro, que -hay que decirlo- trabajo me ha costado no tirar por la ventana, kindle incluido.

La verdad es que hoy en día le publican a cualquiera, lo cual en sí no es malo. Lo malo viene cuando el que escribe no sabe escribir, como es el caso. Y lo peor, al menos para mí, es que esto gusta. Es un síntoma de los tiempos. No es que este libro se lo vayan a comprar los mismos que se compran las memorias de Belén Estéban, creo que va mayoritariamente a otro tipo de público. Pero si pierden el tiempo con esta basura, no creo que les importara perderlo con la princesa del pueblo.

Me ha decepcionado Libros del Asteroide publicando esta estupidez. Los tenía por una editorial en la que casi podías comprar cualquier libro a ciegas sabiendo que ibas a acertar. Tendré que ir con más cuidado en el futuro.

La historia nos la han contado mil veces y mil veces mejor que este señor. Por ejemplo, a mí me ha recordado mucho a la película Beautiful Girls, que tampoco es el no va más, pero comparado con este libro es Casablanca. Un grupo de amigos de toda la vida se reunen con motivo de una boda y empieza a saberse la historia de todos: los que se han ido, los que se han quedado, los líos que tuvieron, los que tienen, los que pueden tener... En fin, que si no nos queda la novedad nos debería quedar el estilo o la amenidad. Ninguna de las dos cosas las he encontrado en este libro.


Juré varias veces que si volvía a leer algo como "las tiernas llamas nuevas", "el oxidado tejado de zinc", "la pesada testuz", "aquel extraño ruido nuevo", "gruesa cadena de acero", "el pedregoso suelo", "fantasmagóricos alces". "grises ominosos", "destartaladas mesas de billar", "la antigua alianza", "los rincones tranquilos", "tristísimo culo" o "pasillo rancio" tiraría el libro y el kindle que lo contenía, pero el que me contuve fui yo, aunque me costó.

Si me dijeran que este libro lo ha escrito un adolescente en el instituto diría que tiene su aquel, o si hubiera sido un tío que se ha quedado alelado después de un golpe en la cabeza -como le pasa a Ronnie, uno de los protagonistas del libro.

Pero parece que no, que estamos ante un ser humano con sus capacidades plenamente desarrolladas. La biografía que viene al final del libro nos dice que:
"Nickolas Butler nació en Allentown, Pensilvania, y se crio en Eau Claire, Wisconsin. Es licenciado por la Universidad de Wisconsin y por el Taller de Escritores de la Universidad de Iowa. Ha trabajado en el departamento de mantenimiento de Burger King, de vendedor de perritos calientes, en una empresa de telemarketing, en una industria cárnica, en un tostadero de café y de dependiente en una licorería. Sus textos han aparecido en Narrative Magazine, Ploughshares, The Kenyon Review Online, The Christian Science Monitor y The Progressive, entre otras publicaciones. Vive en Wisconsin con su mujer y sus dos hijos".
Diría que se nota, que igual vende perritos calientes que escribe libros como este, y que si miras la lista de ingredientes del perrito y del libro seguramente haya una coincidencia del 99% en los alelos (nunca me vino tan bien una palabra). Esa biografía también daría para que escribiera algún libro tipo el líder sin cargo que, por el momento, se disputa con este el título honorario de 'basura del año'.

Que conste que yo no tengo nada en contra de este señor. Me parece estupendo que se haga de oro con algo así. Ahí tus huevos, o mejor dicho tus  "descansados testículos" o tus "fantasmagóricos cojones".

Además, muestra de su incultura, le parece que las palabras dicen lo que no dicen: "la palabra «melancolía» puede sonar dramática, pero a veces es la más ajustada. Es cuando te sientes a la vez un poco feliz y un poco triste: es lo que muchas personas experimentan el último día de instituto, imagino; o cuando ven a sus hijos subirse al autobús escolar por primera vez". La palabra melancolía tiene una definición muy precisa y no tiene nada que ver con estar un poco feliz y un poco triste. De hecho su etimología es "bilis negra" indicando que es un sentimiento que te desgarra por dentro y te genera una tristeza "que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada" (DRAE).

Bueno, tampoco quiero abundar más en mi desagrado. No me ha gustado nada. Lo cual por otra parte asegura que a varios miembros del club les haya parecido fantástico. Me alegro por ellos. Aunque no lo entiendo.

Esperemos tiempos mejores para la lectura. A ver si con Anatole esto se endereza... Como siempre tenéis reseñas mucho más interesantes y juiciosas en los blogs de Paula, Juanjo, Carmen y Bichejo y supongo que en algún momento hablaremos de este libro en el podcast del Club de lectura más agorero que os podáis imaginar. Y recordad que "todo, todo, todo está en los libros", incluso esto.


8 comentarios:

  1. Como del libro poco vamos a poder debatir sólo te dejo unos apuntes breves:

    1 Que es una reseña genial, exagerada pero genial. Lo de los fantasmagóricos cojones ha hecho que casi me atragante con el desayuno.

    2 Que me ha hecho mucha ilusión leer la referencia a Beautiful Girls, una lástima no haber coincidido contigo hace ya casi 20 años para haberla visto en el cine y después comentado con unas cervezas en la mano.

    3 Que siento el mal rato, pero el club es así.

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  2. Sufres tanto con nosotros como yo disfruto leyéndote XD. Lo más divertido es que esta vez hemos leído lo mismo de verdad, estilo bastante melífluo en una hstoria contada mil veces pero qué quieres, a mí me ha encantado

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  3. Yo vi Beautiful girls en el cine y, sí, nos lo hubiéramos pasado bien hablando de la película y tomando una cerveza, Juanjo.

    Paula, el sufrimiento no es bonito. Es un libro muy malo. Pero me alegro de que no se os haya atragantado como a mí.

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  4. Mira, en el cine lo hubiéramos pasado bien viendo Beautiful Girls.

    A mí me ha gustado. No nivel encantado como dice Pau, pero no se me ha hecho nada pesado, ni siquiera con los dos millones de adjetivos.

    Ya siento haberte causado tanto sufrimiento. Estamos condenados a ser cada uno fuente de desesperación del otro XDDD

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  5. Me has dado una nueva definición de este tipo de libros: literatura de puesto de perritos calientes. Yo había puesto de Burger King, pero es más basura.

    No sé si vale la pena tanto sufiri para luego reirnos con las reseñas. El estilo es polillado, vulgar y manoseado hasta el infinito.

    En fin, al menos vale la pena tu post.

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  6. Ya ves que somos los únicos que nos rasgamos las vestiduras de leer algo así de malo, Carmen.

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  7. Me encanta que no te guste lo que lees, las reseñas son mucho mas divertidas !
    Caracola

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  8. Caracola, me alegra que al menos eso sea bueno, aunque a mí me llevan todos los demonios...

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