Open

"Aunque odio el tenis, me gusta la sensación de devolver una pelota perfecta. Es la única paz que encuentro. Cuando algo me sale perfecto, disfruto de una fracción de segundo de cordura y sosiego".
Andre Agassi. Open.

Durante las navidades me he leído este libro de memorias de Andre Agassi. Contaba con la recomendacion de MG que hablaba muy bien de él y lo tenía en la reserva desde hacía un par de años. Había sido una oferta de Amazon y ahí estaba durmiendo el sueño de los justos. Hasta que, como en el western, le llegó su hora.

Tengo que empezar diciendo que me ha encantado. Me parecen unas memorias muy buenas y Agassi tiene una vida muy interesante desde los inicios con su padre tiránico obligándolo a jugar a todas horas, pasando por su paso a profesional y sus victorias y derroras hasta sus problemas físicos y sus relaciones personales con su equipo y con sus novias y mujeres.

Agassi ha sido uno de los mejores tenistas de la historia, o al menos de la historia reciente. Este libro repasa, como he dicho, toda su vida desde que empezó a jugar al tenis hasta que se retiró. Cuenta muchas veces cómo odia el tenis y cómo a pesar de ello ha seguido jugando mientras ha podido. El libro empieza justamente con su último Open de EE.UU. y luego vuelve, al final, a su último partido.

Me parece que está muy bien contado -o al menos te hace sentir que es así- todo el proceso que le pasa por la cabeza durante los partidos. Tanto los que gana como los que pierde. Mostrando que el tenis tiene mucho de fuerza y forma física, pero mucho más de duelo de cabezas y psicología. Lo de mens sana in corpore sano aquí es totalmente necesario para triunfar.

Tampoco quiero contaros el libro entero, os pongo algún párrafo para que veáis:
"La primera vez que oigo esa palabra me pregunto cómo puede uno añorar no estar en su casa. En casa es donde vive el dragón. En casa es donde te obligan a jugar al tenis".

"Ahora que he ganado un Grand Slam, sé algo que se permite saber a pocas personas en este mundo: las victorias no nos hacen sentir tan bien como mal nos hacen sentir las derrotas, y las buenas sensaciones no duran tanto como las malas. Con gran diferencia".

"Brooke insiste en que vayamos a tomar el té en el hotel Dorchester. Yo le suplico que no vayamos, pero ella no cede. Estamos rodeados de parejas mayores que nosotros, todos vestidos de tweed, con pajaritas y lazos. La mitad de ellos parecen dormidos. Tomamos sándwiches pequeños sin corteza, montañas de ensalada de huevo y bollos con mantequilla y mermelada, todo ello diseñado específicamente para obturar las arterias humanas, sin aportar a cambio el beneficio de saber bien".
Hay que indicar que el libro no lo ha escrito él, son sus memorias, pero el encargado de transformar todo esto en un libro tan bien estructurado e hilvanado es J. R. Moehringer que ha sido premio Pulitzer y del que también me han entrado ganas de leerme sus memorias. Es de reconocer que Agassi lo dice abiertamente en los agradecimientos y que le propuso que su nombre apareciera en la portada y no quiso.

En fin, que es un libro muy bueno con el que, tengo que confesarlo, he soltado alguna lagrimita, pero es que yo soy un blando y lloro con cualquier cosa.



7 comentarios:

  1. Tampoco quiero destripar mucho, Consu's. Él la trata bastante bien en el libro, pero mi idea es que ella es un poco... inestable.

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  2. Es un libro fenomenal, me alegro de que te haya gustado. Como dicen por ahí, si un libro nos gusta a los dos tiene el sello de aprobación mundial.
    Yo disfruté mucho, está muy bien escrito (se nota la mano del Pulitzer) y es muy ameno.

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  3. Tienes razón, MG. Si nos gusta mucho a los dos es que ha pasado un filtro importante.

    Pseudosocióloga, bien hecho. Es un gran libro.

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  4. Pobre hombre, por muchas cosas pero también porque el tenis, al no ser un deporte de equipo no te permite tener un día malo y poder quedarte el banquillo, siempre hay que estar física y psicológicamente al 100%.

    Lo que cuenta de su padre, me temo que hoy en día los tenistas de alto nivel han sido obligados a entrenar hasta el desmayo desde su más tierna infancia.

    Una vez vi un documental estremecedor sobre las tenistas, que son especialmente tort... digo exhortadas por sus padres. La razón de que sufran una presión - aún mayor - que los niños es que el único deporte femenino en el que existen premios económicos importantes, es el tenis.

    No puedo evitar acordarme de eso cuando nace un niño y alguien suelta la gracia esa de "A ver si se hace futbolista, y os retira".

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  5. Sí, Loquemeahorro, tienen que tener unas infancias poco apetecibles. Y hay que tener en cuenta todos los que se quedan por el camino. En el libro, Agassi habla de sus hermanos y de cómo habían interiorizado las acusaciones de perdedores que les hacía su padre.

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