Lo que mal empieza, mal acaba

De nuevo por aquí. De vuelta de París, la ciudad de la luz, del amor, del romanticismo. Pues no, París para mí no es nada de eso. París es una ciudad incómoda con gente muy desagradable y fea. Tiene sus puntos buenos, es verdad, pero no sé si compensan.

Para hacer honor a la tradición, el vuelo de ida salió con más de una hora de retraso. Además he notado que los de las compañías aéreas ya no se lo curran nada dando excusas. Yo recuerdo que antes era culpa del espacio aéreo de no sé donde, restricciones en las operaciones de no sé qué... ahora simplemente te dicen que sale tarde porque el vuelo anterior llegó tarde. Y se quedan más anchos que largos!

El hotel estaba cerca del Boulevard Magenta y de las estaciones del norte y del este. El hotel no estaba mal. Bastante bien para ser París. Eso sí, el barrio era bastante sucio. Además me he dado cuenta de otra cosa y es que en París hay un huevo de borrachos. Muchísimos. Claro, cuando vas de turisteo no ves más que una pequeña parte, pero fuera del centro se ven muchísimos borrachos. Además está todo sucísimo, muchísimo más que Madrid. Los Campos Elíseos están estupendos, pero según te vas alejando empeora. La foto es del cementerio de Montmartre. No pude visitarlo, aunque parece precioso. Tal vez otra vez.

Me fui a comprar unos macarons para mi abnegada familia y de paso cené en un italiano que había cerca y que me recomendó mi hermano. Excelente. Me caían lagrimones mientras me tomaba unos gnocchi con trufa que no podían estar más buenos. La pannacota de postre, impresionante. Claro, que por entrante, plato y postre más dos cervezas me clavaron 37€, pero como no los pago yo... Ya os enseñé por tuiter las tiendas de vestidos de novias y celebraciones varias. Una pena que estuvieran cerradas, con las rejas echadas y sin iluminar. Merece la pena verlo, de verdad.

Al día siguiente iba confiado y con tiempo de sobra a la reunión, pero pasó lo que siempre pasa en París, que el transporte público siempre está de huelga o estropeado. En este caso estaba estropeado y fue una odisea encontrar un taxi y llegar a la reunión media hora tarde. Llegué empapado de sudor y supongo que con un aspecto bastante lamentable. De hecho, mi jefe, que viajó esa misma mañana, llegó media hora más tarde que yo. La reunión, un rollo. Lo más interesante fue que creí que había perdido la entrada y me la había dejado en el hotel. Finalmente apareció y pude ir al museo de Orsay, que como muchos sabéis es una maravilla. Fui a ver la exposición "Manet inventor de lo moderno" que os la recomiendo. Está lleno de gente y muchos cuadros no se pueden ver bien, pero eso es así en todas las exposiciones temporales de todos los museos. Hay incluso dibujos de Baudelaire (pintados por él mismo) y otra serie de grabados y dibujos, aparte de los cuadros, que me gustaron bastante. Los carteles están también en español. Detalle de los franceses, no creo que aquí los pongamos en francés.

Para los frikis de la IIGM os dejo dos fotos:


La primera estaba en un colegio y me la encontré mientras paseaba. Habla un poco, supongo que sin querer, de lo que Hilberg llama bystanders y que se podría traducir como espectador, asistente a los hechos y que no hizo nada. Se llevaron del colegio a 700 niños por ser judíos y la culpa es únicamente de la barbarie nazi y del gobierno de Vichy. Hubo alguien que hiciera algo para impedirlo? No lo creo.

La segunda es del monumento a los judíos apresados y retenidos en el velódromo de invierno. De ese velódromo no queda nada, pero estaba muy cerca de la UIC donde tengo las reuniones parisinas. Nuevamente hay que notar que los que detuvieron y retuvieron y deportaron a los judíos fueron policías franceses.

Finalmete me fui al aeropuerto para, como no, tener que esperar otro buen rato por otro retraso. Además el kindle se me quedó cuajado justo cuando más lo necesitaba. Llamé a Amazon con el teléfono del curro y me lo solucionaron. Si no, me hubiera vuelto loco porque ni pude dedicarme a la bebida dado que cobraban por una cerveza de medio litro 7,80€!

Para terminar os pongo esta foto:


A la vez que te dicen que el vuelo está retrasado te desean un feliz vuelo, como si no fuera con ellos. Es como el chiste ese del restaurante de la película de Woody Allen en el que dice aquí la comida es una mierda y contesta sí, y las raciones son tan pequeñas! Te putean, pero con una sonrisa. El lunes tengo cuatro vuelos, dos para la ida y dos para la vuelta, a Birmingham. Tiemblo solo de pensar lo que puede suceder...

2 comentarios:

  1. Pues tú te quejarás, pero esa cena no da ninguna pena. Da más bien envidia.

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  2. Pero eso son anécdotas, como la visita al museo. En general ha sido cansadísimo, aburridísimo y todo malísimo. Ea!

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