El Chico Centella

Bueno, mientras disfruto de mi puente de una manera bastante absurda, que es ir a hacer la compra y guardar los edredones, aprovecho para hablar un poco de Las aventuras y desventuras del chico Centella de Bill Bryson que me acabo de leer y que me ha encantado. Debo ser el último que me lo he leído de por aquí. Anniehall se murió de risa leyéndolo. Se lo dejó a mi padre, aunque creo que a él le gustó menos. Se lo regaló a su padre de cumpleaños y también le encantó. De hecho nos contaba la madre de Anniehall que la despertaba por las noches con las risas mientras lo leía. Molinos y Bichejo también han hablado de él.

Bill Bryson me encanta. Bueno, tengo que hacer una confesión sobre una excepción que seguramente provocará que haya una desbandada de seguidores del blog. Hay un libro de Bryson con el que no he podido, un libro que he intentado leerme un par de veces, pero que me interesa cero: Una breve historia de casi todo. No veo por donde hincarle el diente. Me aburre. Debe ser que el espacio nunca me ha llamado la atención, supongo. Es cierto que me he reído algunas veces en las cincuenta páginas que me habré leído, pero en términos generales las distancias siderales me abruman y me entristecen. Ya sé yo de mi propia insignificancia sin tener que leer al respecto. Todos tenemos taras, yo tengo muchas y una de ellas es ser tío e ingeniero y que no me interese ese libro.

El libro es divertidísimo. Cuenta la infancia de Bill Bryson en la América de los 50 en lo que para él fue el paraíso de la infancia.

Y seguramente lo fuera. Supongo que es inevitable sentirte nostálgico cuando miras hacia atrás, hacia tu infancia. La infancia te marca y realmente es de donde eres, de donde has crecido. De eso ya he hablado en otros posts, así que tampoco voy a hablar sobre ello.

Ha habido muchas veces que me he reído a carcajadas, que se me saltaban las lágrimas de reir y eso ya es un libro que da mucho. Los episodios con su madre y la comida, con su padre haciendo ejercicios en el avión, intentando entrar en una carpa de strip tease en la feria... Os pongo algunos párrafos que me han hecho reir mucho:

"Bajo el fregadero, mi madre tenía una extraordinaria colección de tarros, incluido uno al que llamábamos el «tarro del titi». «Titi» era lo que decíamos en casa para referirnos al pis, y durante mis primeros años de vida el tarro del titi salía a la palestra siempre que el momento de salir de casa coincidía con la súbita necesidad de alguien de hacer pis.
-Vaya. Tendrás que hacerlo en el tarro del titi -decía en tales ocasiones mi madre, un tanto exasperada, echando un rápido vistazo al reloj de la cocina.
Tardé mucho tiempo en darme cuenta de que el tarro del titi no siempre -ni siquiera a menudo- era el mismo. Si en algún momento llegué a pensar en ello, supongo que imaginé que el tarro del titi se desechaba regularmente para sustituirlo por uno nuevo; al fin y al cabo, teníamos cientos de ellos.
Así pues, podéis imaginar cuál sería mi consternación, seguida por diversos grados de preocupación, cuando una tarde fui a la nevera a por una segunda ración de melocotones en almíbar y me di cuenta de que estábamos comiendo de un tarro que pocos días antes había contenido mi orina."

"los servicios del Bishop's contaban con los únicos retretes atómicos del mundo, o al menos los únicos que yo he visto. Cuando tirabas de la cadena, el asiento de levantaba automáticamente y desaparecía en un hueco en la pared con la forma del asiento, donde caía sobre él un baño de luz ultravioleta, cálido, higiénico y científicamente avanzado; luego emergía de nuevo impecablemente higienizado, calentito y vibrando casi con termoluminiscencia atómica. No quiero saber cuánta gente de Iowa murió de cáncer de nalgas en las décadas de 1950 y 1960, pero valía la pena, cada nalga desinflada valía la pena."

"Buddy fue mi mejor amigo durante aquella primera época de mi vida. Estábamos extremadamente unidos. Es la única persona cuyo ano he contemplado atentamente (el único que he mirado, punto) solo para saber qué aspecto tenía uno (rojizo, prieto y ligeramente fruncido, según recuerdo con una claridad algo preocupante)."

"Más tarde, otro gran innovador creó unas bandejas plegables especiales de loas que podías comer mientras veías la televisión, y aquélla fue la última vez en que un niño (e incluso un hombre adulto) se sentó voluntariamente a la mesa del comedor."

"De camino al cine, mi hermana me contó que muchos personajes de la película (probablemente la mayoría) se dedicarían al sexo. En aquel entonces, mi hermana era la primera autoridad mundial en cuestiones sexuales, por lo menos en lo que a mí concernía. Se había especializado en descubrir a homosexuales famosos. Sal Mineo, Anthony Perkins, Sherlock holmes y el doctor Watson, Batman y Robin, Charles Laughton, Randolph Scott, Liberance, por supuesto y un tipo en la tercera fila de la orquesta de Lawrence Welk que a mí me parecía de lo más normal..., a todos los desenmascaraba con su penetrante mirada. Me reveló que Rock Hudson era homosexual en 1959, mucho antes de que nadie lo imaginase. Supo que Richard Chamberlain era gay antes incluso que él mismo, creo. Era Increíble."

"Se quedó en un tanguilla azul de lentejuelas, y llevaba cubiertos los pezones con chapitas con borla, pero aún así fue una experiencia divina; y cuando a modo de clímax (un término que uso conscientemente pero con cierta precisión científica) se inclinó sobre los presentes, a menos de dos metros de mis arrobados ojos, y con un gesto experto puso a girar las borlas en direcciones opuestas durante diez segundos (¡qué talento!), creí que había muerto y estaba ya en el cielo.
Sigo firmemente convencido de que será muy similar a aquello, si es que llego a entrar alguna vez. Y, como lo sé, apenas ha habido un instante en todos los años transcurridos desde entonces en el que no haya sido extremadamente bueno."

Tengo otro libro de Bryson esperando su turno: "notes from a small island" que me ha regalado una bloguera majísima, pero de momento me he enzarzado a leer "tenemos que hablar de Kevin", que no sé yo si me va a gustar. En esta época de descreimiento se sustituyen las promesas a la virgen de Fátima (que fue ayer) o de Lourdes por promesas en tuiter. Se lo prometí a Livia (Bichejo también) y me lo leeré y hablaré de él aquí.


11 comentarios:

  1. El Chico Centella es genial...risas y risas.

    Tienes que leer, si lo encuentras, " Menuda América". Es también sobre USa en los años 50 y 60 pero más serio, más en plan "En casa".

    No entiendo que leyeras "En casa" y no puedas con "Breve historia de casi todo".

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    1. Sí que lo es, yo recuerdo cómo me miraban raro en la sala de espera del logopeda mientras esperaba a J (ah, aquellos tiempos de logopeda). Y eso que intentaba aguantarme.

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  2. Taras mías, molinos. A lo mejor luego es muy interesante, pero a mí el espacio no me atrae nada, a lo mejor luego cambia y habla de otras cosas, pero a mí me pudo. Me leí uno que son las crónicas que hacía cuando volvió a América para los ingleses... no me acuerdo como se llama. Me lo regaló Anniehall.

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  3. Ese se llama " Crónicas de un gran país" pero es mejor "menuda américa"

    A mi el espacio no me mola tampoco..me da vértigo y susto.

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    1. Me lo he descargado en inglés, creo. Se llama The lost continent: travels in smalltown America.

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  4. Es uno de los libros que más me han gustado en lo que va de año. Lo del bote del tití me hizo llorar de risa.

    “Breve historia de casi todo” lo he leído a trompicones, y a saltos, pero en general me gustó porque estoy muy a favor de la ciencia para dummies.

    Voy a dejarlo todo y leerme el de Kevin, más que nada porque paso de ser la que no hace caso a Livia y que quedes tú mejor que yo.

    Qué maja la gente maja que te regala libros!!

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  5. Sí, regalar libros es una cosa que caracteriza a la gente maja. También regalar imanes a quien los colecciona, o al menos eso he oído...

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  6. Madre mía, otro libro que leerme. Menos mal que ya me queda menos de Jo Nesbo, porque a este paso nunca voy a llegar a los de en alemán :S
    ¡Gracias por la reseña!

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  7. Bueno, Eliahh, yo doy ideas. Luego, el que quiera que lo lea y el que no, pues no, pero no vale quejarse! ;-)

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  8. Si te sirve de consuelo yo tampoco he acabado el de Breve Historia: la parte del universo la leí muy bien, pero cuando empezó con la biología, me quede atascado, y lo tengo aparcado en e-book. A lo mejor cuando acabe el de Vida y Destino (llevo 1 mes y "sólo" he leído 400 páginas), lo retomo. Claro que también tengo en cartera los dos que me faltan de Nesbo.

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  9. Es que vida y destino es un libro, libro. Este es mucho más corto y fácil de leer. Ya nos contarás qué tal con Grossman...

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