Relámpagos

Me he leído en un suspiro Relámpagos de Jean Echenoz. De este autor me leí uno que escribió sobre Zátopek. Aquí usa el mismo estilo narrativo. Por ejemplo, usa mucho el nosotros. Es también muy breve (160 páginas) y también es una biografía novelada. En este caso de Nikola Tesla, uno de los inventores más carismáticos y raros que ha habido. Últimamente hay varios libros sobre Tesla y se habla de él con cierta frecuencia. De todas formas supongo que para un no-ingeniero (ese concepto tengo que explotarlo en algún post) el nombre de Tesla le dice poco.

Tesla fue el gran impulsor de la corriente alterna que hay está universalmente presente. Gracias a Tesla los generadores de electricidad pueden estar separados de los puntos de consumo, por ejemplo.

De todas maneras, en el libro se le llama Gregor e indica que, aunque basada en la figura de Tesla, es una obra sin pretensiones biográficas. Eso es totalmente falso, porque si hay una pretensión, es la biográfica. No sé si habrá algún problema de copyright o como la película que vi el otro día sobre la matanza de Columbine en la que pone que los personajes son ficticios y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia...

Tesla es el científico loco que todos podemos imaginarnos. Alto y delgado, con bigote, de difícil trato. más preocupado por sus inventos que por el dinero que puedan proporcionarle, maniático respecto a la limpieza, con una compulsión a contar todo lo que veía, incluso el tiempo, amigo de las palomas, creyente en los extraterrestres...

En fin, una joyita. Su vida también es muy interesante. Nació en el imperio Austrohúngaro, en Croacia y fue un niño prodigio desde pequeño, iba a dos cursos por año. Le gustaba desmontar y montar relojes y cuenta en el libro que "sin duda para solventar ese asunto del tiempo que le tiene obsesionado, se dedica en cuanto puede a desmontar todas las péndolas y relojes de la casa, por supuesto para montarlos acto seguido, pero observando no sin rabia que, si bien la primera etapa de tales operaciones funciona siempre, el éxito de la segunda es mucho más infrecuente". Gran verdad que sabemos cualquiera que en algún momento ha dado un paso en el vacío desmontando algo que no se sabe qué es lo que tiene dentro. Muy ingenieril también.

Se marcha a EE.UU. donde lo contrata Edison (sí, el de la bombilla). Por aquel entonces Edison proporcionaba corriente contínua a las casas alrededor de su laboratorio y el sistema parecía poco sostenible. La empresa, General Electric -a lo mejor habéis oído hablar de ella- le contrató como aprendiz y solucionó muchos problemas, pero terminó despidiéndolo cuando solucionó un problema por el que Edison le dijo que le pagaría 50.000 dólares y cuando lo hizo le dijo que estaba bromeando. Se fue a ver a otro señor de apellido Westinghouse -a lo mejor también os suena- y desarrolló el sistema eléctrico tal como lo conocemos hoy en día. Electrificó la exposición mundial de 1892 en Chicago y la primera ciudad de EE.UU., que fue Buffalo.

Una cláusula de su contrato con Westinghouse estipulaba que le deberían pagar dos dólares y medio por cada caballo de potencia instalado. Ese contrato se olvidó y un día llegó el señor Westinghouse diciéndole que si hicieran caso al contrato tendrían que pagarle 12 millones de dólares, de los de principio de siglo, y que eso significaría la quiebra de la compañía. No os digo lo que hizo el señor Tesla, leedlo.

Un libro muy interesante, muy entretenido, muy ameno y muy corto. Yo me lo he leído en un día. Y es que Tesla es mucho Tesla. Os pongo unos parrafitos:

"tiene que calcular —metódica pero instantáneamente, dado que es ducho en el asunto— el volumen exacto de cada uno de los platos, el contenido de cada vaso y la carga concreta de cada tenedor y de cada cuchara. Estos cálculos, tanto más necesarios cuanto que sin ellos estaría desganado, son incluso los que en puridad le permiten alimentarse. Porque comer, aparte de eso y de no ser por eso, tampoco es algo que a Gregor le entusiasme."

"cuenta el tiempo sin desmayo desde hace cincuenta años. Cuando mira el reloj cada treinta y tres minutos lo hace tan sólo para comprobar, pues siempre sabe con precisión la hora que es, a cada instante, posee el reloj absoluto como otros el oído."

"Cuando debe atender gestiones u obligaciones, la mujer se encarga de contestar a sus seis llamadas diarias para dar cuenta del estado de la paloma, a la que debe asimismo alimentar según un régimen cuidadosamente dosificado. Una selección de grano fresco y variado se halla depositada permanentemente en la habitación."

"Ocupan la pared de enfrente las jaulas que albergan a sus huéspedes, igualmente elaboradas por ese artesano, que incluso ha confeccionado, según los planos de Gregor, una pequeña ducha equipada con cortinas de la que disfruta cada paloma tres veces por semana."

Respecto a la traducción tengo poco que decir, salvo esta expresión que aparece: "más gilipollas que el catoblepas" que no tengo ni la más remota idea de qué puede querer decir, salvo que era muy gilipollas, supongo. ¿Alguien había oído alguna vez esa expresión? Se agradece información al respecto.

Ahora estoy empezando En el Jardín de las Bestias que es sobre el embajador americano en el Berlín de Hitler. Lo tenía en inglés desde hace más de un año con la intención de leérmelo, pero el hombre propone y Dios dispone y ars longa vita brevis y todo lo que queráis. No me da la vida para leer todo lo que querría.


3 comentarios:

  1. Nunca había oído esa expresión, pero me ha entrado curiosidad y he mirado en la Wikipedia. No sé si sabrías lo que es, pero parece que el catoblepas es un animal legendario, como un bisonte enorme.

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  2. Pues además de ser legendario debía ser muy tonto según el traductor, Doctora... de todas formas me gustaría saber qué es lo que puso en francés el autor para traducirlo por esto...

    Frank, gracias por visitarnos y comentar en el blog.

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