En el jardín de las bestias

Durante mi viaje a Italia terminé de leerme en el jardín de las bestias de Erik Larson. Este libro ya lo tenía en mi lista de pendientes en inglés. Era uno de los libros recomendados mes tras mes en Amazon y, apareciendo en todas esas listas y siendo sobre la Alemania de Hitler, tenía todas las papeletas para que me gustara. Además ahora ha salido en español, así que miel sobre ojuelas.

El libro cuenta la vida en Berlín del embajador americano William E. Dodd y de su familia. Está básicamente centrado en los años 1933 y 1934 hasta la noche de los cuchillos largos. Eso es un 80% del libro más o menos y el resto de años hasta que deja el cargo de embajador a finales de 1938 está contado más a vuela pluma.

El señor Dodd era un profesor universitario de historia que por medio de un amigo termina siendo nombrado embajador en Berlín por Roosevelt. Él no tenía ninguna experiencia diplomática y no era rico, cosa que choca desde el principio con el cuerpo diplomático que estaba dominado por gente rica de Harvard que gastaba su dinero dando fiestas y recepciones a costa de su propio dinero.

Se va a Berlín con su mujer y sus dos hijos Martha y Bill. Martha es la gran protagonista del libro porque gracias a sus diarios y a su vida un tanto disoluta conoció a gran parte de los mandamases, corresponsales y personalidades del Berlín de esa época. Lo de vida disoluta puede parecer un tanto peyorativo, pero tenía amores con tres o cuatro amantes a la vez y los utilizaba a todos para dar celos a los otros y tenía una liberalidad un poco exagerada bajo mi mojigato punto de vista. En el libro también se dice: "El mayordomo de los Dodd, Fritz, tenía su propia forma sucinta de expresar sus críticas: «Aquello no era una casa, sino una casa de citas»".

Cuando llegan a Berlín sienten gran admiración por el nazismo y desoyen las quejas e informes que les llegan sobre el trato a los judíos, a otros americanos, la escalada de la violencia y de las SA. Dodd también tiene que intentar calmar a los judíos americanos porque américa tenía un montón de deuda alemana y quería cobrarla.

En este panorama aparecen Himmler ("un antiguo propietario de granjas de pollos convertido en comandante de la policía de Múnich"), Diels, jefe de la gestapo que fue amante durante mucho tiempo de Martha, Putzi Hanfstaengl que presentó a Martha a Hitler con el objeto de que se convirtiera en su amante, Konstantin von Neurath, ministro de asuntos exteriores anterior a Ribbentrop, un diplomático de la embajada soviética del que también se enamora Martha, Hindenburg y von Papen, Ernst Röhm... En fin, un montón de jerarcas y demás gente de postín. Aparecen descripciones de Isherwood del Berlín de esa época.

Poco a poco Dodd va cambiando de perspectiva y van descubriendo lo que hay detrás de ese trampantojo de normalidad. Cuando ya se convence, aboga por la intervención extranjera antes de que sea demasiado tarde, pero no lo consigue. Además tiene una guerra declarada contra los ricos del cuerpo diplomático estadounidense y contra el despilfarro en la embajada lo que le granjea enemigos en todas partes.

El título del libro viene por el Tiegarten, que quiere decir eso, el jardín de las bestias, que era un coto de caza y que es donde estaban y siguen estando la mayoría de las embajadas. Aún hoy pueden verse desde fuera los edificios colosales diseñados por Albert Speer de las embajadas del Eje.

Es un libro muy interesante, pero entiendo que solo para frikis de la IIGM. Se lee bastante bien, parece una novela aunque todos los hechos que cuenta son reales. El libro está lleno de notas al pie (casi mil) que ocupan casi un cuarto del libro y de entrecomillados de los diarios o cartas de los protagonistas.

Unos parrafillos:

"Todo esto llegó demasiado tarde para Haber. Se fue a Inglaterra a enseñar en la Universidad de Cambridge, una resolución aparentemente feliz, pero se encontraba perdido en una cultura ajena, arrancado de su pasado, y sufriendo los efectos de un clima inhóspito. Al cabo de seis meses de salir del despacho de Dodd, durante una convalecencia en Suiza, sufrió un ataque al corazón que resultó fatal, y su muerte no fue lamentada por la nueva Alemania. Sin embargo, al cabo de una década, el Tercer Reich encontraría un nuevo uso para la regla de Haber, y para un insecticida que Haber había inventado en su instituto, compuesto en parte por gas de cianuro y que se usaba normalmente para fumigar estructuras usadas para el almacenaje de grano. Al principio lo llamaron Zyklon A, pero los químicos alemanes lo transformarían en una variante mucho más letal: Zyklon B."

"Ningún aspecto era demasiado nimio: el Ministerio de Comunicaciones ordenó que a partir de entonces, al deletrear una palabra por teléfono, el comunicante no podría decir ya «D de David», porque «David» era un nombre judío. El comunicante debía usar «Dora». «Samuel» se convirtió en «Siegfried». Y así sucesivamente."

"Putzi Hanfstaengl conocía las diversas relaciones románticas de Martha, pero hacia el otoño de 1933 había empezado a imaginar para ella una nueva pareja. Pensando que Hitler sería un líder mucho más razonable si se enamorase, Hanfstaengl se convirtió en casamentero suyo. Sabía que no sería fácil. Al ser uno de los ayudantes más íntimos de Hitler, sabía que el historial de relaciones de Hitler con las mujeres era extraño, manchado por la tragedia y los persistentes rumores de conductas desagradables.[...]Hasta el momento, sin embargo, la única pasión devoradora de Hitler fue la que sintió por su joven sobrina, Geli Raubal. La encontraron muerta a tiros en el apartamento de Hitler, con el revólver de él cerca. La explicación más probable era el suicidio, el único modo que tuvo ella de escapar al afecto celoso y opresivo de Hitler"

"Las SA monopolizaban la venta de árboles de Navidad, vendiéndolos en terrenos ferroviarios, en apariencia para el beneficio de la Winterhilfe (literalmente, Ayuda para el Invierno), la organización caritativa para los pobres y los desempleados, pero los cínicos berlineses creían que en realidad financiaba las fiestas y banquetes de las Tropas de Asalto, que se habían hecho legendarios por su opulencia, su disipación y el volumen de champán consumido. Las Tropas de Asalto iban de casa en casa con cajas rojas, recogiendo donativos. Los donantes recibían pequeñas insignias que podían colocarse en la ropa para demostrar que habían dado dinero, y se aseguraban de llevarlas, presionando así de manera indirecta a los valientes o insensatos que no habían contribuido."

"Eicke procuraba también que los nuevos guardias estuvieran plenamente adoctrinados, como uno de sus aprendices, Rudolf Höss, atestiguaría más tarde. Höss fue guardia en Dachau en 1934, y recordaba que Eicke les repetía siempre el mismo mensaje. «Cualquier compasión por los “enemigos del Estado” no era digna de los hombres de las SS."

"El 22 de abril, Heinrich Himmler nombró a su joven protegido Reinhard Heydrich, que acababa de cumplir los treinta, para que ocupase el puesto de Diels como jefe de la Gestapo. Heydrich era rubio, alto, delgado, y se le consideraba guapo, excepto por una cabeza desproporcionadamente estrecha y con los ojos demasiado juntos. Hablaba con un tono casi de falsete, que no cuadraba bien con su reputación de hombre frío y despiadado. Hitler le apodaba «el hombre del corazón de hierro», y sin embargo se decía que Heydrich tocaba el violín con tal pasión que lloraba al ejecutar determinados pasajes."

Una queja sobre el ebook en español es que no tiene las fotos que sí que aparecen en el inglés.


7 comentarios:

  1. Y yo que creía que habías tenido otro cumpleaños de McDonald's!!

    Lo dejo para el Read It Later ;)

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  2. Tengo taaanto que aprender de la IIGM! El libro tiene muy buena pinta, me lo apunto!

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  3. Es que, Miss Hurry, lo de la IIGM es un pozo sin fondo. Es que hay libros de todo, de las batallas, de los nazis, del holocausto, de las correspondencias, biografías de personajes, puff!!

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  4. Como persona obsesiva que soy, prefiero no acercarme a la IIGM, porque me picaría y querría leerlo TODO, y ya no me va a dar la vida sin meterme en ese tema...y creo que me interesaría mucho, pero no doy para más.

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  5. Pues a mí no me has convencido mucho esta vez. Con lo que cuentas, ya lo doy por "leído" :-)

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  6. Reconozco que este es ya para iniciados en el tema. A mí me interesa mucho, pero entiendo que haya a quien no le llame o tenga reparos. Suelen ser muy tristes y enseñan las miserias de los seres humanos.

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