Casino Royale

Cuando estuvimos en París, en uno de los últimos días que ya estábamos bastante para el arrastre, decidimos ir al cine. Fuimos a ver Skyfall, la nueva película de James Bond. Lo de ir al cine en París me daría para varias reflexiones a compartir con vosotros, pero no es el caso. A raíz de ver la película, muy buena por cierto, me dio por leerme un libro de James Bond, cosa que no había hecho nunca a pesar de gustarme mucho las películas (creo que tengo todas las películas en el disco multimedia, o las tenía antes de que se me rompiera...).

Ian Fleming fue aristócrata, espía y creador del personaje de James Bond. Y a partir de su experiencia decide escribir novelas, siendo la primera Casino Royale que es de la que os voy a hablar.

Es una novela entretenida y la verdad es que se lee de un tirón. La película sigue más o menos a la novela cambiando los escenarios y añadiendo algunas variaciones, pero lo que es el núcleo, la vida de jugador, la partida de Bacarrá, el malo Le Chifre es bastante similar. Casino Royale está en Francia en vez de en Montenegro y el final de la película en Venecia no aparece en el libro que tiene un final distinto y, tal vez, más triste.

La gran diferencia está en que el libro te da a conocer los pensamientos de James Bond y eso lo cambia todo. Tú en las películas lo veías actuar, pero no sabías qué estaba pensando, aunque lo intuías. Pero de intuir a saber hay una gran diferencia y el machismo que destilan sus pensamientos me ha dejado aturdido, la verdad. Párrafos como estos se repiten por toda la novela:

"Estaba pasando lo que tanto había temido. ¡Estúpidas mujeres que creían que podían hacer el trabajo de un hombre! ¿Por qué demonios no se quedaban en casa y se ocupaban de sus cacharros, sus vestiditos y sus chismes y dejaban a los hombres los trabajos de hombres? ¡Que le ocurriera eso a él justo ahora, cuando el trabajo había acabado tan bien! ¡Que Vesper hubiera caído en una trampa tan vieja y se hubiera dejado secuestrar! Y era posible que pidieran un rescate por ella ¡como si fuese la boba heroína de alguna historieta! ¡La muy imbécil!"

"Y encima el fastidio de la chica. Bond suspiró. Las mujeres eran para el esparcimiento. En un trabajo, se metían por medio y lo enturbiaban todo con el sexo, los sentimientos heridos y todo el equipaje emocional que arrastraban de un lado a otro. Siempre había que vigilarlas y cuidarlas".

"La suerte era el siervo, no el señor. Uno debía aceptarla con indiferencia o aprovecharla hasta el límite, pero había que comprenderla y reconocerla por lo que era, sin confundirla con una errónea apreciación de las probabilidades, porque en el juego es pecado mortal confundir el jugar mal con el tener mala suerte. Y a la suerte, en todas sus facetas, había que amarla, no temerla. Bond comparaba la suerte con la mujer, a la cual hay que cortejar con delicadeza o asaltar con brutalidad, pero nunca consentir ni perseguir".

Es cierto que eso también permite ver lo que ha cambiado la sociedad, o al menos la literatura. Frases así hoy en día solo podría decirlas un canalla malísimo y no el héroe de la novela. También, de alguna manera, se han quedado anticuadas y estancadas en el mundo que describen y así cuando habla de su maravilloso Bentley de 25 caballos de potencia se te viene una sonrisa a la cara.

Es un libro bastante entretenido, pero me quedo con la película. Claro, que también la película es de hace pocos años y el libro es del 54.

Os pongo otros párrafos que he subrayado:

"Bond insistió en invitar a Leiter a su Haig and Haig on the rocks y luego reclamó la mirada del barman. - Martini seco -ordenó-. Uno. En una copa de champán alta. - Sí, señor. - Un momento: tres partes de Gordon's, una de vodka, media de Kina Lillet. Agítelo muy bien hasta que esté bien frío y entonces añada una corteza larga y delgada de limón, ¿entendido?"

"Bond pensó que los estadounidenses no eran malos tipos y que casi todos acababan siendo de Texas".

"Entonces es cuando entra en juego el patriotismo y hace que todo parezca estar bien, pero el tema del bien y del mal nacional está quedando un poco desfasado. Hoy luchamos contra el comunismo, muy bien. Hace cincuenta años, el tipo de conservadurismo que hay ahora casi se habría llamado comunismo. De haber vivido entonces, nos habrían enviado a combatirlo. Hoy en día, la historia avanza muy deprisa y los héroes y los villanos intercambian sus papeles constantemente".

En fin, un libro un tanto acartonado, pero entretenido y que da una perspectiva de Bond distinta de las de las películas, al menos a mí.

9 comentarios:

  1. Seguro, seguro, seguro que lo que necesitabas saber sobre Bond era de dónde salió el nombre:
    http://en.wikipedia.org/wiki/Birds_of_the_West_Indies
    Pájaros, a que no te lo imginas de birdwatching, eh?

    Hay unas cuantas novelas de aventuras-detectives-espías la época en el mismo tono machista, pero que resultan la mar de entretenidas de leer, la acción es rápida, el lenguaje directo, los malos suelen serlo toda la novela y las mujeres sabes qué papel juegan, que es el que cuenta Bond y el de chivo expiatorio mental.
    Ahora tendría que poner unas líneas para explicar que no defiendo el machismo?, bueno, aftortunadamente no estoy en Egipto y no creo que haga falta a estas alturas distinguir entre decir que la novela es amena y defender algo que me repugna en lo más hondo.

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  2. La verdad que no hace mucho vi una de las pelis de James Bond de Sean Connery (mi favorito, cómo no) y es acojonante el cambio en el papel de la mujer.
    Para empezar en esa época se tiraba a varias por película y luego cuando se tira a alguna luego se ve una escena por la mañana que le dice "Hasta luego" y ya no se sabe más de la chica XDDD
    Nada del rollo de ahora con la Halle Berry que parece que se enamora de cada una, desde luego antes debía ser más fiel al papel de las novelas y, claro, menos vendible ahora.

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  3. Algo me sonaba al respecto, CM. Desde luego un ornitólogo es lo más alejado de una persona de acción como el espía!

    Eliahh, es que Halle Berry... ;-)

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  4. Pues los guionistas están perdiendo una oportunidad magnifica para un chiste de referencia, de esos que se dan en tantas sagas.
    Las tías en las primeras pelis son simples, terriblemente planas. En el libro las ves a través de los ojos de Bond, pero como que te das cuenta que al supermachote se le escapa casi todo el intríngulis femenino, en las pelis no tienen mucho intríngulis mental las pobres.
    A mi me hace gracia el Moore, el Connery me resbala, no le veo el atractivo.

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  5. Holmes, Smiley y James Bond son para mí seres "reales", magníficos personajes que pasan a tu vida sin pedir permiso. Hace poco vi un documental sobre uno de los personajes en los que se basó el autor para crear a Bond (¡ay, no me acuerdo del nombre), un polaco de origen noble dedicado al espionaje (al doble o triple espionaje), un vividor amante del juego, la vida cara, los coches y las mujeres. Y del riesgo.

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  6. No me gusta James Bond. Siempre me ha parecido un poquito rancio. Y además, cuando mis padres compraron el primer vídeo sólo teníamos dos películas: "El mundo está loco, loco, loco" y "Goldfinger", las tengo las dos aborrecidas.
    Este me lo salto. Mejor, que se me ha ido de las manos la lista de cosas pendientes

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  7. Ah, y felicidades. Que si es el aniversario de mis padres, también es el vuestro. Otro cuqui de nuestra vida...

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  8. Gracias, Bichejo. Felicidades a tus padres también!

    NáN, a mí Sherlock Holmes me encanta. Y Bond, pero más las películas que los libros, al menos que este.

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  9. La mayoría de los libros son mejor que las pelis. Pero en temas como este, tan visuales, las pelis son infinitamente más agradecidas que los libros. Estamos de acuerdo.

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