Para leer al anochecer

Me he terminado de leer este libro de Charles Dickens que me tocó en un concurso de tuiter de la fnac. Es el séptimo libro consecutivo que me leo en papel y aquí voy a cambiar de nuevo a la digitalidad porque pensé en llevarme de vacaciones El Libro Negro, pero es un tocho de mil páginas que necesitaba maleta propia para ser transportado, así que tendrá que esperar mejores momentos o a que yo esté más cachas, cosa que me temo que no va a suceder por el momento.

Por si hay alguien el el mundo que no lo sepa, este año se celebra el 200 aniversario del nacimiento de Dickens, genio indudable de la literatura.

Ahora bien, este libro es de lo más mediocre de Dickens y es una pena. También hay que avisar que lo más mediocre de Dickens es inmensamente bueno, pero es mucho mejor leerse los Papeles Póstumos del Club Pickwick que este libro.

Este libro contiene una serie de relatos con fantasmas, pero muchos de ellos no son de miedo, incluso los que son de miedo vistos desde nuestra perspectiva actual son bastante poco atemorizantes. Por eso el que en la portada ponga que son una recopilación de las historias más espeluznantes da un poco de sonrojo. Son historias de fantasmas que se aparecen a alguna persona y después se sabe que justo en ese momento se habían muerto, o que tienen alguna cuenta pendiente o cosas así. Incluso hay uno que es bastante divertido y muy corto que se llama El Letrado y el Fantasma en el que una víctima de una aparición le dice al fantasma que por qué siempre se aparecen en el lugar del crímen o en sitios lóbregos, que eso no es vida y que sería mucho mejor que se aparecieran en casas lujosas y confortables o en jardines luminosos a lo que el fantasma asiente y termina yéndose y no le importuna más.

Es una edición muy cuidada como todas las de Impedimenta y es una lectura amena. Yo se lo recomendaría a fanes de Dickens que ya se han leído sus grandes obras, que ya hay, o a quien quiera una lectura un tanto cándida sobre estos fenómenos paranormales. Hay que recordar que Dickens fue socio del Ghost Club, un club dedicado a los fenómenos paranormales. De hecho, el Ghost Club fue la respuesta que di para ganar el libro. Finalmente y como siempre os pongo unos parrafitos seleccionados:

"Entre nosotros se hallaba un sacristán -el idiota con la mollera más dura con el que he tenido la ocasión de cruzarme en mucho tiempo- que planteaba las objeciones más absurdas ante las pruebas más evidentes y que estaba constantemente secundado por dos individuos de su misma especie, unos insulsos parásitos de miras estrechas: los tres habían sido reclutados para el jurado en un barrio tan dado al desenfreno que perfectamente se les podía haber juzgado a ellos mismos por al menos quinientos asesinatos."

"Me dormí y, al despertarme, poco después, tuve esa convicción, que ya había experimentado otras veces, de que no había logrado dormirme en absoluto. Tan convencido me encontraba de ello que, me avergüenza decirlo, incluso me habría peleado con un hombre que se sentaba frente a mí. Aquel individuo llevaba toda la nche -algo demasiado habitual en lo que respecta a las personas que se sientan frenta a uno en los trenes -molestándome con sus piernas demasiado largas y yo diría que demasiado abundantes. Pare empeorar las cosas -al fin y al cabo era cuanto podía esperase de él-, llevaba consigo un lápiz y un cuaderno de notas, con los que tomaba apuntes sin pararsobre quién sabe qué."

"Y cuando pienses en la gran necesidad que existe, querida mía, de más trabajos reservados a las mujeres de los que ofrece nuestra sociedad, no te lances al cuello de los pobrecitos hombres, incluso los que te parezca que suponen un obstáculo, como si ellos fueran los opresores naturales de tu sexo. Puesto que, Belinda, créeme, en muchas ocasiones estos hombres se gastan todos sus ingresos en sus esposas y en sus hijas, en sus hermanas, sus madres, sus tías y sus abuelas; así que la historia no es como parece, no todos son lobos o caperucitas, sino que existen bastantes más personajes en la historia"


Ahora me voy a dedicar a Jo Nesbø y pienso leerme La Estrella del Diablo y El Redentor de una tacada. Ya os lo contaré, si os interesa.


El Abuelo que Saltó por la Ventana y Se Largó


Como ya os conté en el post anterior este libro me lo regaló mi hermana por mi cumpleaños. Me dijo que había oído una entrevista en el programa de Toni Garrido y que le parecía que podía estar bien. También vi parte de una entrevista en el programa pagina2.

La verdad es que el autor, Jonas Jonasson, me cae un poco gordo porque resulta que tenía una empresa de comunicaciones o de informática o de internet o de algo, la vendió ganando dinero para vivir holgadamente el resto de su vida y se ha ido a vivir a Suiza y ahí le ha dado por escribir. Y además su libro ha tenido mucho éxito y se habrá hecho aún más millonario... Bueno, ya podéis ver que no es que me caiga mal, es que le tengo mucha envidia!!

Además, para rematarlo todo el libro está muy bien!! Es bastante divertido. Desde luego no es gran literatura, pero es muy fácil de leer y yo, al menos, me he reído mucho mientras lo leía.

La historia (no destripo nada) es la de un anciano que el día de su centésimo aniversario (qué redicho, por Dios!) decide escaparse de la residencia en la que está. Ahí empieza una aventura rocambolesca en la que por una parte nos cuenta sus peripecias de la fuga y por otra los cien años anteriores de su vida y se van alternando los capítulos.

La parte en la que narra su vida nos presenta a un personaje tipo Forrest Gump que está en un montón de momentos clave de la historia y en muchos de ellos es el catalizador de los mismos.

La otra parte es casi de vodevil con escapadas inverosímiles, policías pisándoles los pies, incluso sale un elefante, una elefanta, más bien.

Es muy divertido, de verdad, si queréis una lectura amable y que os alegre. Este es vuestro libro. Os pongo unos párrafos:

"Allan estaba echado sobre un colchón en el suelo del dormitorio de Julius, quién repetía su pregunta desde el vano de la puerta. ¿Qué quería oir Allan primero, la buena noticia o la mala?

-La buena. Y por mí puedes saltarte la mala.

De acuerdo, pensó Julius, y le comunicó que la buena noticia era que el desayuno estaba servido. En la cocina. Café, bocadillos de carne de alce y huevos de las gallinas del vecino. ¿Quién hubiera dicho que Allan volvería a disfrutar de un desayuno sin gachas? Esa sí era una buena noticia. Cuando se sentó a la mesa de la cocina pensó que, mal que le pesase, tendría que escuchar la mala noticia.

- La mala noticia... -dijo Julius, y bajó la voz un poco-. La mala noticia es que con tanto beber ayer se nos olvidó apagar el dispositivo de frío de la cámara.

-¿Y?

-Que ahora mismo ese chico tarambana está bastante muerto. Allan frunció el ceño y se rascó la nuca, antes de decidir que ese pequeño descuido no iba a fastidiarle el día.

-Mala cosa -comentó-. Pero he de reconocer que has dado en el clavo con los huevos, ni demasiado hechos no demasiado crudos."

"El pastor explicó que en ese momento se encontraban en la prisión preventiva de la Organización de Seguridad e Inteligencia Nacional. En otras palabras, que estaban en poder de la policía secreta iraní. Quizá al señor Karlsson eso lo hiciera sentirse protegido y seguro, pero la verdad era que la policía secreta se ocupaba solo de la seguridad del sah. Y en relación con ello, mantenía a la población iraní a raya a base de terror e intimidación, y, en la medida de lo posible, intentaba acabar con los socialistas, los comunistas, los islamistas y demás elementos indeseables.

-¿Como los pastores anglicanos? -preguntó Allan."

Respecto a la edición me he encontrado esta frase, por decir algo porque falta el verbo: "Una bomba atómica no lo hubiera mucho mejor". y hay en el párrafo anterior un lo en: "Quizá al señor Karlsson eso lo hiciera sentirse protegido y seguro" con el que no estoy muy de acuerdo, pero es que yo tiendo a ser leísta.

Ahora estoy con uno de Dickens que me regaló la Fnac en un concurso en tuitter y no me está pareciendo gran cosa, pero ya os contaré.


Father and child reunion

La verdad es que el título del post es una paráfrasis del título de la canción de Paul Simon Mother & Child Reunion, aunque no tiene nada que ver ni con la guerra de Vietnam ni es triste en absoluto. Me ha venido a la cabeza para contaros un momento del fin de semana.

Entre los regalos del día del padre hubo uno que era un vale para un paseo a solas con C (podéis verlo en la foto, ya lo tuiteé, pero asumo que hay gente que no tiene tuiter o que teniéndolo no está todo el día mirándolo -¡¡sí, hay gente así de rara!!).

El caso es que me parece una idea estupenda. Es cierto que hemos ido de paseo los dos solos más veces, pero el hacerlo específicamente le ha hecho muchísima ilusión a C (a mí también, ¿eh?) y estaba todos los días desde que me lo regaló preguntando que cuándo íbamos a hacer el paseo. Ese día fue el domingo pasado.

Notar la alegría de los hijos y como te cogen de la mano dando saltos o te dan besos cada dos por tres o te dicen que te quieren muchísimo y te abrazan es de las cosas más bonitas del vivir (© Bichejo). Eso lo hacen muy a menudo los dos - la verdad, Anniehall, es que tenemos unos hijos fantásticos. Bueno, es que me voy por las ramas (totalmente comprensible, por otra parte).

Así que salimos de paseo juntos y nos fuimos al parque. Le había prometido a C un helado, pero no era cuestión de ir a por él y volver, aunque creo que es lo que ella quería, la verdad...

Estuvimos jugando y ella tirándose por las barras y toboganes y yo ayudándola a cruzar las barras y luego estuvo un rato jugando con otros niños a 'hacer la zancadilla' que básicamente consistía en esperar a que uno bajara por el tobogán para intentar darle una patada en las espinillas. Enternecedor, ¿verdad? En esa parte de los juegos yo me senté un rato a contemplar el espectáculo. Después ya nos fuimos del parque no sin antes quitarnos la arena de los zapatos. Las deportivas de C llevaban arena suficiente para que parecieran unas maracas.

Entre saltos y abrazos llegamos a la heladería donde C se pidió un helado de cucurucho (eso le hace sentirse mayor) de stracciatella y yo una tarrina de nata. Exactamente estos:

Después del helado dimos un paseo por el barrio de la mano. Pasamos por otro parque a ver si había algún amigo suyo y nos volvimos para casa. Aprovechando que era domingo y había poca gente por la acera, la cogí de los brazos y empezamos a dar vueltas centrifugando mientras ella volaba, fue casi un ejercicio de patinaje, solo nos faltaba ir vestidos para la ocasión! Creo que Cionín Villagrá hubiera estado orgullosa de ver que los genes del patinaje artístico de su madre han pasado a la hija, aunque de momento sin ruedas...

Algo mareados, yo más que ella, la verdad, seguimos camino hacia casa y terminamos con una carrera hasta el portal. C hizo trampas y salió antes de tiempo y sabiéndolo iba riéndose todo el camino. Llegamos muy igualados y al final la dejé ganar. No es cosa de estropear un día tan bueno con unos llantos (que los ha habido otras veces) por no dejar que ganara.

Fue un paseo estupendo y me propongo hacer lo mismo con J otro día y hacerlo más veces. Ese simple detalle de estar solos los dos y hacer notar que es especial les vuelve locos. Y a mí también, ya podéis ver todas las babas que se me van cayendo entre los renglones del post...

En otro orden de cosas, ayer me tocó ir al cole a por las notas y las fichas de J y al salir me lo encontré y se puso tan feliz al verme que ya tuve una sonrisa en la cara todo el día. Hoy me toca ir a por las fichas de C. A las 12:30 que es una hora muy de 'conciliar'.

En fin, que quería compartirlo con vosotros y dejar constancia del mejor regalo del día del padre que he tenido hasta ahora.

No escribiendo. Sobreviviendo

En noviembre de 2009, cuando Sheldon abrió este nuestro (ejem) blog, C tenía tres años y J no había cumplido dos. Mi vida social era un desastre o, más bien, apenas tenía vida social debido, supongo, a los devastadores efectos de la maternidad sobre mi sueño en particular y mi salud en general. (Gente pensando en reproducirse en un futuro próximo: no es buena idea tener dos hijos que se lleven solo quince meses entre sí. De nada.)

A lo que iba, que cuando empezamos con el blog casi no dormía, iba de casa al trabajo y del trabajo a casa (como mucho, además, al parque) y prácticamente no hablaba con nadie en todo el día. Bueno, alguna palabra de supervivencia con ND y muchos correos terapéuticos con Tochi (mucho mejor, y más barato, que un psicólogo). Es decir que se supone que tenía pocas o ninguna fuentes de inspiración.

Tres años y pico después tengo mucha más vida social. Gran parte de ella gracias al blog de hecho (desde aquí os doy gracias a los que me sacáis de paseo de vez en cuando, vuestra labor social debería estar remunerada). Duermo mucho mejor y los niños no son tan absorbentes, así que tengo más vida aparte de los niños. Me he dado a la reposterexia y me he iniciado en las redes sociales (ese mundo). Es decir que, aparentemente, tengo muchos más frentes a los que dedicarme y de los que podrían surgir temas interesantes.

Pues no. La lógica, también en este campo (qué lástima lo mío), está peleada con mi cabeza. Resulta que entonces se me ocurrían constantemente cosas para contar y creo que hasta las contaba con cierta gracia. Ahora, sin embargo, no se me ocurre nada y, cuando se me ocurre, no encuentro el momento de escribirlo o no sé por dónde empezar.

¿Cómo es posible que entonces escribiera casi cada día? ¿cómo es posible que ahora no escriba nada? Acabo de mirar y ha pasado ¡más de un mes! desde mi última entrada. Y porque era el cumpleaños de ND porque si no…

¿Voy a tener que dejar las salidas terapéuticas? ¿twitter? ¿la repostería? No, está claro.

Si lo pienso, salvo alguna entrada escrita con nocturnidad, siempre escribo desde el trabajo. Está claro, ese es el problema. Tengo mucho más trabajo ahora que entonces. Eso es un hecho. Es más, llevo un principio de año (¡coño! si estamos en marzo, eso es un cuarto de año) con más trabajo del que he tenido nunca. Y los mismos tres meses pensando que será solo esta semana y que cuando pase todo volverá a su ritmo normal y que podría volver a escribir algo de vez en cuando. ¡Ja! De alguna manera cada semana consigue complicarse más que la anterior. Y esta última, cuando ya de verdad, de verdad pasaba… ¡riiiing! ¡riiiing! ‘Annie, pásate por aquí chata’. La jefa. Leche, si ya han pasado las evaluaciones eso solo puede significar malas noticias. Y tan malas. Máaas trabajo (bueno, vale, podrían haber sido peores noticias: naaada de trabajo).

Así que no, no se ha pasado, seguimos igual. Pero he decidido tomármelo con un poco de calma. Total, la sensación de que no llego a nada creo que será la misma. Así que voy a intentarlo, de verdad. Buscaré un ratito para escribir con más frecuencia. Según dicen por ahí para escribir lo que hay que hacer es escribir (que parece una perogrullada, pero no lo es tanto).

Aquí dejo mi compromiso para que podáis tirarme de las orejas si no lo cumplo. O no, que seguro que ya ni me echáis de menos (no, no lo digáis, no necesito saberlo).

Todo Fluye

Pues como ya os anticipé, me terminé de leer Todo Fluye de Vasili Grossman durante mi semi peregrinación a Santiago. Está muy relacionado con el libro de Tierras de Sangre que me leí antes. Habla de las hambrunas en Ucrania, de las deportaciones al Gulag, de las vidas rotas, del miedo.

Es mucho más corta que Vida y Destino y mucho más amarga y ácida. Vida y Destino describía la vida, no era una descripción idílica, había cosas que no le gustaban en la Rusia de Stalin y lo contaba, pero tampoco cargaba las tintas porque esperaba ver su libro publicado. No fue así. Le confiscaron el original y hasta la cinta de la máquina de escribir con la que la escribió por si acaso se podía leer algo ahí. Con esta novela ya sabía que no tenía ninguna posibilidad de que se la fueran a publicar, así que soltó todas sus ideas, su incomporensión, su amargura y también su esperanza en el hombre y en la libertad.

De todas maneras, tampoco la considero una novela redonda. Es mucho más novela Vida y Destino. Aquí cuenta la historia de Iván Grigórievich que ha estado 30 años sentenciado a trabajos forzados en Siberia. Cuenta su readaptación a la sociedad, el miedo de los que le delataron, de los que han triunfado plegándose a las directrices del partido y de su incomodidad en presencia de él que mantuvo su integridad. Tiene el problema habitual de los nombres rusos. Hay un capítulo en el que habla de una tal Mashenka que no sé si es un personaje anterior o es la viuda que le alquila una habitación y que se llama Anna Serguévyena. Hay unos capítulos en los que pasa a primera persona y a hacer disquisiciones sobre Lenin y Stalin que no se sabe quién las hace, si el narrador o el protagonista. Estas narraciones son bastante buenas intelectualmente, pero en la novela parecen metidas con calzador.

Para el que no haya leído nada de Grossman puede ser una buena introducción porque es más corta. Ahora ha publicado Antony Beevor sus notas de las campañas de la IIGM en las que estuvo como corresponsal y tengo pendiente el Libro Negro, aunque me da algo de pereza porque son mil páginas y seguramente esté bastante politizado diciendo qué malos son los nazis, que sí, y qué buenos somos los soviéticos, que no.

Os pongo algunos párrafos, aunque podrían ser muchos más:

"Stalin murió sin que estuviera planificado, sin la indicación correspondiente de los órganos directivos. Murió sin la orden personal del propio camarada Stalin. En aquella libertad, en aquella autonomía de la muerte había algo explosivo que contradecía la esencia íntima del Estado. [...] El campo, desfallecido bajo el peso de la mano de hierro de Stalin, suspiró aliviado. El júbilo invadió a millones y millones de personas confinadas en los campos... Columnas de presos marchaban al trabajo en medio de las espesas tinieblas. El bramido del océano ensordecía el ladrido de los perros guardianes. y de repente, como la luz de la aurora boreal, un clamor surgió de las filas: ¡Stalin ha muerto! Decenas de miles de reclusos escoltados se transmitían la noticia los unos a los otros susurrando: La ha palmado... la ha palmado..."

"Iván Grigórievich vagó por la ciudad naciente, donde todavía no había calzadas ni aceras, donde la gente llegaba a las casas por senderos, sorteando montones de basura. Por todas partes, sobre las casasm colgaban los mismos letreros: Carne y Peluquería.[...]Carne, carne, carne... Los seres humanos devoran carne. Sin carne el hombre no puede vivir. Allí no había bibliotecas, teatros, cines, sastrerías, ni siquiera había hospitales, farmacias, escuelas; pero enseguida, de repente, entre las piedras, resplandecía un fuego rojo: carne, carne, carne...

Y justo después, el color esmeralda de los letreros de las peluquerías. El hombre comía carne y se cubría con pelo."

"Para un enfermo crónico, en la ciudad solo existen las farmacias y los hospitales, los ambulatorios y las comisiones de peritaje médico. Para un borracho, la ciudad está hecha de medios litros de vodka para compartir entre tres. Y para un enamorado, la ciudad se compone de las agujas de los relojes de la calle que marcan la hora de las citas, de los bancos en las avenidas, de las monedas de dos kopeks para el teléfono público."

"Pero ¿por qué sufrimos tanto, por qué nos avergonzamos tanto de la depravación humana?"

"Antes creía que la libertad era libertad de palabra, de prensa, de conciencia. Pero la libertad se extiende a la vida de todos los hombres. La libertad es el derecho a sembrar lo que uno quiera, a confeccionar zapatos y abrigos, a hacer pan con el grano que uno ha sembrado, y a venderlo o no venderlo, lo que uno quiera. Y tanto si uno es cerrajero como fundidor de acero o artista, la libertad es el derecho a vivir y trabajar como uno prefiera y no como le ordenen. Pero no hay libertad ni para los que escriben libros ni para los que cultivan el grano o hacen zapatos."

"Algo se le puede perdonar al hombre si, en lodo y el hedor de la violencia concentracionaria, continúa siendo humano."

"Ahora, cuando recuerdo la deskulakización, lo veo todo de otra manera; el hechizo pasó y veo a los seres humanos. ¿Por qué me endurecí tanto? ¡Cuánto sufrió esa gente, cómo los trataron! Pero yo decía: no son seres humanos, son kulaks. Y recuerdo, recuerdo y pienso: ¿quién inventó esa palabra, kulaks? ¿Fue Lenin? Cuántos tormentos padecieron. Para matarlos era preciso declarar: los kulaks no son seres humanos. Sí, igual que cuando los alemanes decían que los judíos no eran seres humanos. Lo mismo dijeron Lenin y Stalin: los kulaks no son seres humanos. Pero ¡es una mentira! ¡Hombres! ¡Eran hombres! Eso es lo que empecé a entender. ¡Todos eran hombres!"

"Entonces lo comprendí: todos los hambrientos son, en cierto sentido, caníbales. Consumen su propia carne, solo les quedan los huesos, devoran su grasa hasta el último gramo. Luego se les enturbia la razón: también se han comido el cerebro. Se han devorado por completo."

Bueno, tampoco quiero avasallar. Es un libro muy bueno. Duro, eso sí, y desengañado y amargo, pero es muy bueno y os lo recomiendo.

Ahora he cambiado de tercio y me estoy leyendo el abuelo que saltó por la ventana y se largó que es bastante más amable. Hay que cambiar de registro para no saturarse! Fue un regalo de cumpleaños de mi hermana.


Santiagueando


Pues aquí estoy otra vez. Recuperándome de mis noches sin dormir. Bueno, en realidad solo ha sido una noche, pero ya no está el cuerpo para muchos excesos. Siguiendo la teoría de Diva de las cerillas, gastar cerillas por tener que trabajar por la noche, ya no es que sea desperdiciarlas, es que es a todas luces una insensatez. Pero como de algo hay que vivir, pues me tocó pasarme una noche en vela midiendo mis parámetros y mis cosas de medir.

Por lo menos pudimos llegar al centro de Santiago y pasear por la plaza del Obradoiro y cenar en un restaurante del centro. Bastante malo, por cierto. En cambio comimos estupendamente en una parrillada argentina, aunque lo que pedí fueron chipirones a la brasa y chuletón de ternera gallega. Excelentes!

No nos dio mucho tiempo a dormir la siesta para cargar las pilas porque nos dijeron que teniamos que estar a las cinco de la tarde preparados para hacer unas medidas sobre un tren que pasaba... a las siete de la tarde¡¡¿?!!

Bueno, por lo menos pude hacer la foto de ese logotipo que ya ha hecho que merezca la pena el viaje. Qué gente!

Después de eso, como ya he dicho, fuimos a cenar y luego a la habitación del hotel. Estuve viendo el fútbol, o más bien oyéndolo porque el sueño ya iba haciendo su aparición. Quedamos a las once y media de la noche. Mirad, os pongo una foto de mi equipo de medida para que parezca que soy ingeniero y además desorganizado:


A esto es a lo que me dedico. Podía hacer el chiste ese de no le diga a mi madre que trabajo como ingeniero, ella cree que trabajo de pianista en un burdel... en fin, que me pasé toda la noche aguantándome las ganas de abofetear a alguien. Alguien que está a cargo, que no tiene ni idea y que se le ocurrían ideas peregrinas que hizo que la mitad de las medidas estuvieran mal por su culpa y encima me exigiera explicaciones.

Yo, en mi ingenuidad, me llevé un libro en el bolsillo para llenar las horas muertas que suele haber, pero la verdad es que hubo poco tiempo de inactividad y por otro lado tenía a unas quince personas pendientes de lo que yo hacía por lo que no leí casi nada. Eso lo hice en el avión y ya me he terminado Todo Fluye que ya os comentaré próximamente (advertidos estáis).

De todas formas no perdí los papeles, aguanté lo mío y ahora me toca hacer el informe de las medidas. Además tengo otro pendiente de otras medidas de la semana anterior para otro proyecto. Así que tampoco me voy a extender mucho porque hay que ganarse el jornal. Y tocará volver...

Os dejo con una muñeira de The Chiftains y Carlos Núñez que utilizaron de banda sonora en la película de la Isla del Tesoro. Buen fin de semana!



Tierras de Sangre, y tanto...

Ya me he terminado de leer este libro. Fue un regalo de cumpleaños de Bichejo y N. Muchas gracias de nuevo. Es un libro buenísimo, aunque es bastante duro de leer. No porque sea tedioso, sino porque tanta muerte como se trata termina angustiando bastante.

El libro está centrado en un periodo de tiempo concreto (1933-1945), en un espacio concreto (lo que hoy serían Polonia, Bielorrusia, Ucrania, parte de Rusia y las repúblicas báticas) y trata sobre unas muertes en concreto (las de los civiles que fueron matados deliberadamente). No se incluyen los muertos en campos de concentración (trabajo), los muertos en traslados o deportaciones, los soldados muertos... son 'solo' 'una estimación del número de personas muertas por las políticas de asesinato en masa'.

¿Cuántas personas diríais que murieron dentro de esas premisas? Bien, según Timothy Snyder, autor del libro, catorce millones de personas. CATORCE. Sí, habéis leído bien. Estremece. Con tales números te abrumas. Se habla de cientos de miles de personas muertas en campos de exterminio, de millones muertas por políticas de hambrunas, por pertenecer a tal o cual nacionalidad, por apoyar a unos o a otros. Terrible.

Os pongo lo que dice el autor sobre ese recuento:

"La cantidad de catorce millones de víctimas de políticas deliberadas de asesinato en las Tierras de sangre es la suma de las siguientes cifras aproximadas, que se justifican en el texto y en las notas del libro: 3,3 millones de ciudadanos soviéticos (la mayoría ucranianos) llevados a la muerte por inanición por su propio gobierno en la Ucrania soviética en 1932-1933; trescientos mil ciudadanos soviéticos (la mayoría polacos y ucranianos) ejecutados por su propio gobierno en la parte occidental de la URSS entre las aproximadamente setecientas mil víctimas del Gran Terror de 1937-1938; doscientos mil ciudadanos polacos (la mayoría de etnia polaca) ejecutados por las fuerzas soviéticas y alemanas en la Polonia ocupada en 1939-1941; 4,2 millones de ciudadanos soviéticos (en su mayoría rusos, bielorrusos y ucranianos) obligados a morir de hambre por los ocupantes alemanes en 1941-1944; 5,4 millones de judíos (la mayoría ciudadanos polacos o soviéticos) gaseados o pasados por las armas por los alemanes en 1941-1944; y setecientos mil civiles (la mayoría bielorrusos y polacos) ejecutados por los alemanes en represalias, principalmente en Bielorrusia y en Varsovia en 1941-1944.".

Como él bien dice en el libro, el problema con estos números es que no dejan ver la individualidad. El que cada uno de esos 14 millones era una persona buena o mala, generosa o egoísta, con o sin familia, con o sin trabajo o amigos, con sus inquietudes, sus miedos, sus pensamientos. Snyder propone que los veamos como una única persona, con sus singularidades, que fue matada catorce millones de veces.

El libro está estructurado de manera temporal. Empieza con la primera guerra mundial y termina con la muerte de Stalin, más o menos. Es interesantísimo y he doblado muchas esquinas (¡sacrilegio!). La primera que he doblado es en la parte que cuenta cómo Lenin fue un arma de los alemanes para debilitar al imperio ruso en la primera guerra mundial y que hizo bastante bien su trabajo, dado que Rusia perdió militarmente la primera guerra mundial frente a Alemania, aunque luego en el tratado de Versalles se le devolvieron esos territorios.

La parte de las hambrunas me ha resultado especialmente dura. Las descripciones de la gente muriéndose o de los actos de canibalismo son terribles y os las omito, como muestra os doy el dato de que un niño nacido en Ucrania en 1933 tenía una esperanza de vida de 7 años. Espeluznante es poco. Una de las cosas que más me llama la atención en todo esto es el empeño en desear que la gente a la que castigas con más dureza sean los que más se impliquen, y como naturalmente eso no sucede, se vuelve a castigar y a reprimir en un ciclo sin fin.

También advierte sobre la imagen que se tiene de campos de concentración como representación máxima del horror y de la maldad, pero esos muertos son muchísimos menos (1 millón) que los muertos en campos de exterminio. Esto es así porque de los campos de concentración hay multitud de narraciones. No así de Treblinka, Sobibor, Bełżec donde hubo pocas decenas de supervivientes. También nos quita de la mente los campos de exterminio como apoteosis de la muerte, dado que de esos 14 millones, la mitad murieron porque se les negó la comda. Después de por hambre, el siguiente método de matanza más numeroso fue por disparos y en tercer lugar el gas.

También hace especial hincapié en como Hitler quería deshacerse de los judíos en su territorio y que el exterminio no era el plan inicial. De hecho, durante la mayor parte del tiempo se pensó en su deportación a Madagascar, entonces colonia francesa, o a la Rusia vencida. Al ser ambas imposibles se pensó en el exterminio.

Hitler pensaba en exterminar mediante hambre a treinta millones de eslavos y utilizar esas tierras para colonos alemanes. Al no poder hacerlo y al prolongarse la guerra tuvo que mandar a obreros y campesinos alemanes a luchar y llevó a Alemania a 8 millones de trabajadores forzados para procurar alimentos y suministros a esos hombres que estaban allí para conseguir esas tierras para conseguir alimento para los que habían deportado... lo cual era bastante curioso considerando que los nazis consideraban a los eslavos subhumanos.

Cuenta como se quemaban los cuerpos en Treblinka sobre parrillas y como las mujeres embarazadas explotaban. Ya os digo que son imagenes durísimas. Cuenta también como los esclavos que realizaban todo ese trabajo intentaban dejar pistas como esqueletos sin quemar o ropa o mensajes para que otros los encontraran.

El drama de estos países fue inconcebicle para nosotros. Por ejemplo, en Bielorrusia murieron cuatro millones de personas de los 8 que tenía el país solo en este tipo de muertes dirigdas. A eso hay que sumar los soldados bielorrusos más los que mandaros al Gulag. Polonia sufrió por parte de las ocupaciones alemana y soviética. Incluso algunas partes fueron ocupadas primero por soviéticos, luego por alemanes y otra vez por soviéticos con sus purgas correspondientes.

Polonia sufrió un exterminio programado tanto por parte de Alemania como de la Unión Soviética de sus ciudadanos cultivados para impedir cualquier atisbo de reorganización o liderazgo.

Cuenta la sublevación del gueto de Varsovia y de la propia ciudad de Varsovia poco antes de que llegara el ejército rojo y cómo el ejército rojo se detuvo para dejar que los alemanes los mataran para no hacerlo ellos después.

También cuenta los movimientos de poblaciones para la homogenización étnica tras la segunda guerra mundial. Los 13 millones de alemanes que se movieron, las deportaciones de etnias enteras por parte de la Unión Soviética, la expulsión de los polacos, ucranianos, bielorrusos de cada uno de los países limítrofes.

En fin, cuenta muchísimas cosas y todas muy interesantes. No puedo hacer más que recomendar este libro. Por ejemplo, la bibliografía son cincuenta páginas. Aunque ya he avisado de que es bastante duro en varias partes.

Me dejo muchas cosas por comentar, pero es que ya me va quedando bastante largo esto y sé que hay mucha gente a la que los libros de la segunda guerra mundial no le llama la atención. Allá ellos porque con estas lecturas se consigue asomarse al fondo del ser humano. Porque como también dice en las interesantísimas conclusiones, los perpetradores no son monstruos inhumanos. Verlos así sería caer en su trampa, "es dar un paso hacia la postura nazi y no alejarnos de ella. Expulsar a los nazis o a los soviéticos fuera del ámbito humano o de la comprensión histórica es caer en su trampa mortal. Una vía más segura es advertir que sus motivos para cometer asesinatos en masa, aunque nos parezcan repugnantes, tuvieron sentido para ellos".

Carmen me ha pasado este enlace con una entrevista al autor sobre el libro. Muchas gracias! Leedlo, es muy interesante.

La aldea global o el daño que hace google translator

Hace poco os conté que estuvimos en Salamanca y vimos un cartel que nos dejó perplejos. Ese 'our letter cooks castilian' es inconmensurable. Una cima. O tal vez no...

Ayer venía un tweet de El Androide Libre en el que hablaba de juegos de esos de pensar, de hacer sumas, palabras y cosas así. Eché un vistazo y me descargué un juego que se llama Spellathon que va de hacer palabras uniendo letras. A continuación os transcribo las instrucciones para jugar que trae:

Introducción

Spellathon palabra es altamente adictivo divertido juego de toque con un giro! 7 letras al azar están dispuestos en un hexágono. El objetivo es hacer cuatro a siete palabras carta incluye necesariamente la letra central en cada palabra formada, con cada letra una sola vez. Debe haber por lo menos-una palabra siete letras.

Reglas

En la figura anterior, siete letras al azar están dispuestas en form a de hexágono, con "s" como centro de letter. You que hacer 4-7 palabras de la letra que debe contener la letra central.

Por ejemplo las palabras válidas pocos se - "peso", "pose", "poso", "deso", "poseído" etc . cualquier palabra que no está contenido "s" invalis.
  1. longitud de la palabra: letras 4-7
  2. Incluye carta del centro en cada palabra
  3. Al menos un 7 palabrota
  4. diccionario español como referencia n
El uso de botones

Las letras que aparecen en el acto por encima de figura como botón de teclado que puede ser presionado para formar words. Use Enviar para introducir la palabra y la espalda para borrar personajes.

aleatoria reordena las cartas alrededor de la letra el centro de la facilidad de adivinar palabras
Sugerencia se llena de las palabras que se adivina en parte

Puntuación
La puntuación se realiza de acuerdo a la longitud de la palabra y adivinar el número total de palabras que se adivina en el juego.

El resultados se somete a syste puntuación en línea con SDK. Thus Scoreloop puede realizar un seguimiento de tus amigos, así como todo el mundo de la alta puntuación

Nota: los puntos de atención a cada palabra adivinado, se reduce después de la pista se hace click en el botón.

En fin, no os torturo más. Yo no dudo de la utilidad de google translator. Yo lo he utilizado muchas veces. Por ejemplo, cuando compro en la página rusa el antivirus para ahorrarme 30€, pero no se me ocurriría pasar un texto por el google translator y mandarlo así sin más. Debo ser un melindres porque eso está a la orden del día. No os pongo las instrucciones de algún otro de los juegos que aparecían, pero son por el estilo.

He hecho una prueba que cualquiera puede repetir. He metido en google translator este famoso poema de Lope de Vega:

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño:

creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.

Después de pasarlo a inglés y de nuevo al español nos sale:

Desmayos, atrevido, estar enojado,
rugosa, suave, distante liberal,
alentado, mortal, muertos, vivos,
leal, traidor, cobarde y valiente:

Si bien no es descubrir el centro y el resto,
ser alegre, triste, humilde, orgulloso,
enojado, valiente fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

cara a despejar la decepción,
refresco licor venenoso,
olvidan el bien, amar el daño:

Creemos que el cielo puede ser un infierno;
dar vida y alma a la decepción,
Este es el amor! que intentó lo sabe.

Si intentamos ahora pasarlo al francés y nuevamente al español obtenemos:

Desmayos, negrita, enojado,
áspero, suave y liberal lejano
alentado, mortal, muerte, vida,
leal, traidor, cobarde y valiente:

Aunque no se descubre el centro y el resto
ser feliz, triste, humilde, orgulloso,
la ira, la fugitiva valiente
satisfecho, ofendido, receloso:

cara a borrar la decepción,
bicarbonato de licor venenoso,
olvidan el bien, amar el daño:

Creemos que el cielo puede ser un infierno;
dar vida y alma a engaño,
Es el amor! que ha intentado lo sabe.

Y si ya rizamos el rizo y lo pasamos a alemán y vuelta obtenemos:

Débil, audaz, enojado,
áspero, liso y bien liberal-
anima a matar, muerte, vida,
leal, traidor, cobarde y valiente:

Aunque no se descubrió el centro y el otro
ser feliz, triste, humilde y orgullosa,
La ira, la valentía de refugiados
satisfecho, ofendido, receloso:

ofrecer para borrar la decepción
bicarbonato de licor venenoso,
olvidan el bien, amar el daño:

Creemos que el cielo puede ser un infierno;
para dar vida y alma a engaño,
Es el amor! que ha intentado lo sabe,

Pues eso, que esta es la sociedad que nos toca vivir. Imaginaos a un becario periodista traduciendo noticias para una agencia o un periódico. O al propio corresponsal que no sepa el idioma... ¿qué creéis que podría ocurrir?

¿A que ahora entendéis mejor los periódicos y los telediarios?

Este es nuestro mundo, quien lo probó lo sabe.

Las desgracias nunca vienen solas

Ya sabéis que estamos viviendo tiempos angustiosos, de incertidumbre, de inestabilidad. Ayer sin ir más lejos me desperté a las 2:45 de la mañana pensando en el trabajo y no volví a acostarme. Uno vislumbra el futuro y no se aclara prácticamente nada.

Otro amigo mío del trabajo, F., se ha marchado a otro departamento. Es un grandísimo profesional y una persona excelente. Además tiene una cualidad que a mí me falta que es paciencia para explicar lo que para uno es obvio y para el otro no. Está, o estaba, aquí porque le gusta su trabajo y tener tiempo para sus cosas. Podría estar en una empresa ganando mucho más dinero, pero ese tipo de vida no le va. No le gustan las reuniones, no le gusta discutir con gente que no tiene ni idea, pero tiene poder de decisión. No le gusta el mamoneo ni las reuniones sin sentido ni tener que dar la cara por su jefe cuando este tira la piedra y desaparece. Eso lo ha tenido que hacer muchas veces, demasiadas.

Él se sentaba en la mesa de al lado cuando yo entré a trabajar aquí hace casi once años. Luego cada uno estuvo en una sección diferente y volvimos a coincidir para otras mil peleas hace unos cinco o seis años, hasta la semana pasada que se fue a su nuevo puesto en los extrarradios de Madrid.

Dentro de lo que cabe se va a un departamento de donde conoce a mucha gente, estuvo con ellos esos años que no coincidimos, y hará cosas interesantes. Espero que le vaya muy bien. Él se ofreció a irse a pesar de estar aquí muy a gusto para intentar salvar nuestra sección aligerando los gastos. Fue una decisión muy dura para él y lo pasó mal. También se ha ido buscando algo de estabilidad y proyectos a medio y largo plazo que es lo que nos falta aquí, que vamos tapando agujeros por donde salen sin solución de continuidad entre uno y otro desaguisado.

Espero que le vaya muy bien. Es un fenómeno y se merece toda la suerte del mundo. Un abrazo F.!

Lamentablemente esta no es la única desgracia, esa es una mala noticia, pero es solo eso. Para rematar la serie de desgracias ayer se murió el padre de M., otra compañera. Son noticias que te dejan en el sitio pensando lo cabrona que es la vida cuando quiere. Su padre había estado mucho tiempo ingresado en el hospital y ahora que parecía mejorar y lo iban a mandar a casa, tuvo una recaída y se murió.

Ayer estuvimos con ella intentando acompañarla y animarle un poco en estos momentos. Espero que lo consiguiéramos. M. está embarazada y tiene una niña preciosa que conocí ayer. M. es una persona majísima, amable y que siempre tiene tiempo para echarte una mano o charlar de alguna cosa. Es muy rigurosa en su trabajo y lo sigue haciendo a pesar de que parece que sus días en esta empresa están contados. Por supuesto que es una desgracia quedarse sin padre, pero es una doble desazón sabiendo lo buena persona que es.

En fin, esperemos que esta racha de desgracias se acabe pronto. No creo en la fatalidad, entiendo que son una serie de hechos dispersos a los que nosotros tratamos de darles sentido en nuestra cabeza y al no tenerlo, sentimos el miedo del abismo y la irracionalidad. Siento el tostón que os he soltado, pero escribir estas cosas creo que me sienta bien, aunque preferiría no tener que hacerlo, por supuesto.

Odio al BBVA, ahora menos (actualizado)

ACTUALIZACIÓN:

Gracias a que alguno de mis distinguidos lectores que se haya chivado o al twitter o a la perspicacia de una gran empresa como es el BBVA, he de comentaros que se han puesto en contacto conmigo a través de twitter para que les indique la dirección del centro de mis desvelos para intentar solucionarlo. Es algo que les honra y que desde aquí agradezco. Si además consiguieran arreglarlo... puff, no sé que es lo que haría! Ya sabéis que del amor al odio hay un solo paso y del odio al amor otro. Espero seguir informando!

Sí, sé que el título del post es bastante llamativo, desproporcionado podría pensarse, pero voy a intentar explicarme.

Mi relación con los bancos nunca ha sido especialmente cariñosa, la verdad. supongo que la de la mayoría de vosotros tampoco.

Yo, por ejemplo, he llegado a mandar un fax a ese banco que le cae bien a sus clientes en el que les decía con bastante poca sutileza que aunque fuera el único banco del mundo nunca metería ahí mi dinero.

Ya sabéis que yo soy bastante moderado y ecuánime en mis valoraciones y juicios, pero lo soy hasta que dejo de serlo. Cuando se trata de algo personal la ecuanimidad se va por el desagüe y el odio hace su aparición.

También tendría motivos de odio contra el Santander. No les perdono que cuando volví a matricularme para el Máster y a pesar de pedirme una foto me pusieran en el carné de estudiante una de cuando tenía 20 años y estaba en una Universidad distinta. Tal vergüenza me daba que nunca lo utilicé para que me rebajaran el precio de entrada a los museos solo por no tener que enseñarlo y no tener que aguantar posteriores inquisiciones o, incluso, rechuflas.

El episodio con ING quizá merezca ser relatado. Hubo una época en la que yo fui joven. Cuesta creerlo, pero es así. Incluso hubo una época, ya tan lejana que casi ni me acuerdo, en la que no tenía hipoteca y, claro, quise tener una. Anniehall y yo fuimos peregrinando de sucursal en sucursal preguntando TAEs, tantos por cientos, avales y demás zarandajas por doquier. Una de esas consultas fue a ING Direct. Allí, tras unos cuantos días me comunicaron que no me la concedían. Para hacer esos trámites tuve que dar mi dirección, teléfono, grupo sanguíneo... en fin, lo normal. Nos agenciamos la hipoteca en otro banco y tiempo después me volvieron a llamar de ING sobre el proceso de concesión de la hipoteca. Yo les dije que el proceso es que me habían rechazado y ellos me dijeron que no, que simplemente no me la habían concedido, pero que eso no quería decir nada. En fin, les dije que ya tenía hipoteca, que muchas gracias y que adios.

Pero ellos son amantes despechados y cual Atracción Fatal siguieron bombardeándome con cartas de publicidad y venga y dale. Nos cambiamos a nuestra nueva casa y mis cuñados se fueron a la casa en la que estábamos. A pesar de haber llamado varias veces para que dejaran de mandar cartas diciendo que ya no vivíamos ahí, al no darles la nueva dirección (tampoco soy tan tonto) seguían mandando cartas. Todas las veces me decían que habían borrado los datos, pero esas cartas eran tan listas que seguían llegando. Al final un operador o alguien me dijo que lo que tenía que hacer era mandar un fax. Lo hice. Un fax poco amistoso, la verdad. El resumen ya os lo he contado antes. Las cartas dejaron de llegar y me relajé. Hasta que un día llegaron a mi nuevo hogar dos avisos de recogida de correo certificado de ING!!

Ahí ya sí que me encolericé. No solo no dejaban de mandarme cartas, sino que me las mandaban a mi nueva dirección que nunca les di! Totalmente indignado llamé a atención al cliente y después de decirles que me habían llegado unas cartas y que por qué me habían llegado, me contestaban que era imposible, que no aparecíamos en las bases de datos. Amablemente le dije a la operadora que imposible no era porque me habían llegado... ella seguía negándolo hasta que me pasó con su jefe que me dijo que era porque tienen la obligación de notificar la baja por correo certificado y que pensaron que, dado que no vivía en la otra casa, viviría en la casa sobre la que pedí la hipoteca. Lo siento un poco por ese señor que tuvo que leerse de nuevo mi fax encorajinado, la verdad, pero ahí terminó el asunto. Un banco menos en la lista...

Puff, la verdad es que me he ido totalmente del relato... Bueno, el caso es que todos esos episodios os hacen ver que mi relación con los bancos no es especialmente fuida.

A lo que íbamos. El problema con el BBVA es que ya es algo personal. Me han tocado una de las cosas más sagradas para una humilde persona trabajadora como yo. Me han tocado la SIESTA!!! y por ahí ya no paso.

Os diré que nuestro piso linda con un centro de dicho banco en el que deben generarse las cartas que mandan y esas cosas porque está siempre lleno de camiones de correos, pero eso en sí no es un problema. El problema es que prácticamente todos los fines de semana y a unas horas totalmente impredecibles realizan protocolos de evacuación y pruebas de megafonía. Puede ser en cualquier momento entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde tanto de sábados como de domingos y van acompañados de un tin ton tín como si fuera una estación de trenes. Algo molestísimo. Además, esos altavoces que me molestan tanto están en el parking.¡En el parking! quién va a hacer una evacuación del parking, si ya está en la calle! Además lo radian a todo trapo para que nos enteremos y no salgamos con lo puesto a la calle pensando que es de verdad...

Tampoco acabo de entender que tengan que hacer simulacros todos los fines de semana. Como un fin de semana haya un fuego de verdad, la mitad de la gente que esté ahí va a quedar calcinada. Y existe también la posibilidad de que de tanto usar los altavoces terminen quemados y cuando hagan falta no funcionen. Ahí lo dejo.

En esos momentos me imagino saliendo al balcón con una escopeta y cargándome los altavoces en plan un día de furia. Porque como dijo el poeta:

"Toíto te lo consiento, serrana,
menos que le faltes a mi madre.
Que una madre no se encuentra
y a ti te encontré en la calle."

Cámbiese madre por siesta y se tendrá una versión bastante aproximada de mi, creo que justa, destilada animadversión por dicha institución. Ya podrán montar exposiciones relevantes, patrocinar la liga o la NBA. Podrá ser una de los bancos punteros de España y del mundo. Me podrán jurar y perjurar que solo quieren lo mejor para mí y para mi dinero. Pero, señores, por la presente les comunico que nuestra relación solo puede ser de un tipo: de odio por mi parte y de indiferencia por la suya. Así que sin otro particular y por si acaso alguien con mano en dichos asuntos lee este post, señores del BBVA, por favor, déjenme dormir la siesta!

Buscadores de Belleza


Pues he terminado de leer este libro de María Dolores Jiménez-Blanco y Cindy Mack. Este libro me lo recomendó Molinos cuando comenté que había ido a visitar el museo Lázaro Galdiano. Son pequeñas biografías sobre los grandes coleccionistas de arte del último siglo. Decidí leerlo después de leerme Saqueo, el arte de robar arte, dado que están de alguna manera relacionados. De hecho muchas de las colecciones de las que se hablan terminaron en grandes museos como el Met, el Hermitage o el Louvre o constituyen museos autónomos como la Frick Collection, la Barnes Collection o el museo Gulbenkian.

Lo primero que me ha llamado la atención es el título de la introdución que es "El Arte de Colleccionar Arte" que parece bastante emparentado con el del otro libro. De hecho, he de reconocer que lo que me atrajo del otro libro, además del tema, fue el título de "El Arte de Robar Arte" que me parece buenísimo y es mucho mejor que su título en inglés. Supongo que habrá alguna relación entre ambos títulos.

En ese capítulo define la motivación del coleccionismo como "la irresistible atracción de lo extraordinario, en cualquiera de sus manifestaciones, junto con la urgencia por poseerlo". También se habla de cómo han influido en nuestra percepción del arte o de presentarnos una "imagen ordenada del mundo".

El libro es interesantísimo y, además, trae un montón de ilustraciones de las obras más significativas y muchas fotografías de los coleccionistas y sus familias. Cada capítulo son unas 15-20 páginas, lo suficiente para descubrir a personas fascinantes y dejarte con el gusanillo de querer saber más o visitar algún día alguno de esos museos.

Llama la atención que en la mayoría de los casos esas colecciones siguen más o menos íntegras y muchas de ellas han sido donadas al Estado por sus dueños. Las hay que se formaron durante varias generaciones y las hay que se adquirieron con gran rapidez. También hay algunas que se fueron haciendo a base de comprar otras colecciones y otras en las que cada objeto se iba eligiendo de uno en uno. Las hay más clásicas y más modernas. Muchos de los coleccionistas se conocieron y se compraron y vendieron obras entre ellos o unos se adelantaron a otros.

Cuenta una anécdota sobre dos de estos coleccionistas, Duncan Phillips y Albert C. Barnes, bastante divertida. El señor Barnes era un gran coleccionista de obras de Renoir y Phillips se le adelantó comprando el almuerzo de los remeros, uno de los cuadros más famosos de Renoir. Al ir a verlo a la colección de Phillips, Barnes le preguntó con displicencia si aquel era su único Renoir, a lo que el señor Phillips respondió: "Es el único que necesito".

He descubierto a personajes que desconocía totalmente como Richard Wallace (me lo apunto para la próxima vez que vaya a Londres), he descubierto alguna faceta que ignoraba de otros como Cambó. Me ha extrañado, no porque no los haya, sino porque se nos da esa otra idea, de encontrarme con un señor profundamente catalán y profundamente español y que trató en vida de mejorar tanto el Museo del Prado como las colecciones de Cataluña.

Los retratos están hechos de una manera más o menos cronológica y se ve el cambio de gustos en el coleccionismo. Desde los coleccionistas de obras clásicas a los impresionistas, post impresionistas, cubistas...

Yo he de decir que con los últimos coleccionistas no tengo ni un solo punto de contacto. Sus colecciones de obras me parecen horrorosas y no creo que fuera a verlas. No consigo saber qué ve la gente en un Tàpies. Y la impresión y hondura de ver un cuadro como este:

No creo que nunca me vaya a pasar viendo algo como esto:


O esto:


Ya he dicho varias veces que conozco mis limitaciones. Aún así este cuadro me parece infinitamente más bueno, dentro de que no dejo de ver un cuadro morado, que algo como esto que ya me parece de tomar el pelo a la gente:


En fin, tampoco quiero discutir de eso y al que le parezca bonito o le suscite reacciones que le remuevan algo dentro, pues estupendamente, no vamos a pelearnos por ir a verlos.

En el caso de la colección de Panza escriben las autoras: "La óptica de Panza, su búsqueda de aquello que caracteriza al hombre del siglo XX, con sus preocupaciones morales y científicas, otorga a las piezas de la colección un nuevo sentido que permite enlazar el informalismo de Tàpies o Fautrier, el expresionismo abstracto de Kline o Rothko, el neodadaísmo de Rauschenberg y del pop de Rosenquist, Oldenburg o Lichtenstein, con el arte minimal y el arte conceptual. Esos últimos fueron, en cierta medida, artes a contra corriente que coinciden con las anteriores en su interés por hacer visibles conceptos filosóficos o experiencias intelectuales para determinar las razones ulteriores de la existencia". Alabo el esfuerzo de hacer visible un concepto filosófico pintando un calzoncillo o colgando un cuadro en blanco, pero yo ahí sigo sin llegar y lo único que me genera es pensar que vaya engaño.

Bueno, dejando aparte esas cuestiones, es un libro buenísimo y os lo recomiendo vivamente si os gusta el arte y la historia del arte, especialmente de los dos últimos siglos.

Ahora retomo la segunda guerra mundial y me pongo a leer Tierras de Sangre que promete. La introducción es espectacular. Además fue un regalo de cumpleaños de Bichejo y N.


Au revoir, París

Pues esta vez ya sí que sí... Ha sido mi último viaje a París del proyecto. Tras tres años y medio más de diez visitas a París se ha acabado. La verdad es que este proyecto ha tenido poca variabilidad en los destinos. Hemos organizado unas cuantas reuniones aquí, otras dos o tres en Londres, una en Roma y el resto en París. Intentamos que el checo organizara una reunión en Praga, pero se hizo el orejas, tampoco sé por que, porque es más barato recibir que viajar y esos gastos se pueden imputar al proyecto... el caso es que se acabó lo que se daba.

Me bajé en Montparnasse, compré en la fnac un libro de Barbapapá para los niños y uno de recetas de postres para Anniehall y me fui andando hasta el sitio de la reunión al lado de la Torre Eiffel. Un paseo de una hora más o menos pasando por delante de los Inválidos, La Unesco, la Escuela Militar y la Torre Eiffel. Era como una despedida, un tanto triste. Tampoco es que me encantara esto de viajar y volver a las mil a casa y no tener tiempo de ver casi nada, pero París tiene su aquel. También me organicé para ver cosas como la exposición de Monet en el Grand Palais o la de Manet en el Museo D'Orsay. También he visto el museo de arte medieval en lo que queda de la abadía de Cluny, he paseado por el Boulevard de Magenta que sigo diciendo que lo tenían que incluir en las guías de viaje por sus trajes de boda espeluznantes. He subido andando al Sacre Coeur, le compré a Anniehall otra taza para diestros, siendo ella zurda, como la que le regalé y rompió. Les he comprado a los niños libros. He traído macarons, por cierto los que traje ayer estaban especialmente buenos...

Y ha habido cosas que me hubiera gustado hacer y no he podido. Especialmente dos: haber visitado con tiempo otra vez el Louvre y haber ido a ver el castillo de Vincennes, antiguo palacio real en el que suceden muchas de las aventuras de Dumas.

Podría haberme movido más, podría haber intentado ir a la Ópera Garnier, haber paseado por otros arrondissement... Ocasiones habrá. Tenemos que organizar alguna escapada!

Respecto a la reunión, poco que contar, les aburrí durante una hora, hubo algunas preguntas y me regalaron un boli que no está mal, aunque es más apariencia que otra cosa:

Además me dieron la mala noticia, totalmente contraria a la que me había dicho mi jefe el día anterior, de que nuestra propuesta de un nuevo proyecto había sido mal evaluada por la comsión. Bueno, estará bien evaluada, pero con mala nota...

Compré a Bichejo un imán de nevera muy chulo en el que sale la torre Eiffel y la ola de Hokusai porque allí mismo, al lado del sitio de la reunión está la casa de Japón en Francia. Me quedé con ganas de entrar y comprar algún libro de pinturas, pero me contuve.

Luego estuve tomándome unas cervezas con un compañero de proyecto y nos contamos nuestras penas, yo más penas, por supuesto! Y me fui para Orly en el RER, aunque al tren no creo que lo eche de menos...

El vuelo de vuelta con retraso, as usual.

Ya dijo Enrique IV, primer borbón y hugonote, que París bien vale una misa (yo todo esto lo sé por leer a Dumas, que conste). Vale mucho más que eso, así que le dije un hasta luego pensando en volver...

P.D: Me encanta la aplicación de paper camera para el móvil. Es impresionante!

Moviéndonos

No, no vengo otra vez a haceros partícipes de mis desgracias laborales ni de penas diversas. Voy a contaros un poquito de nuestro fin de semana en Salamanca, bueno, tampoco un fin de semana, no llegó a un día. Llegamos a la hora de comer el sábado y nos fuimos a comer a Ávila el domingo.

Podíamos haber llegado antes, de hecho, si contamos como llegar el hecho de estar dando vueltas por Salamanca sin encontrar el hotel, llegamos una hora antes. Pero entre calles cortadas, direcciones prohibidas, GPS que no funcionan y la propia tontería de un servidor estuvimos en un bucle tipo el día de la marmota, pero de diez minutos en diez minutos.

Por fin Anniehall con algo de sensatez me dijo que me bajara y que le preguntara a un taxista, lo hice y finalmente llegamos. El parking del hotel se me aparecerá en mis pesadillas desde este fin de semana hasta que me muera. Todas las columnas estaban cubiertas de espuma y la espuma arrancada. Todas menos las tres en las que quedé atrapado. No sé como no rocé el coche ni para entrar ni para salir. Anniehall es testigo además de avisarme desde fuera cuando yo no veía. Decir que hice unas treinta maniobras para salir no es algo exagerado. Tampoco las conté, pero cuando salí estaba casi hiperventilando.

En Salamanca nos lo pasamos muy bien. Hicimos un poco de turismo visitando la casa Lis e hicimos un recorrido por las torres de la catedral.

La casa Lis es muy bonita, es un edificio espectacular, pero la colección a mí no me llamó especialmente la atención salvo algunos objetos. Eso sí, hay como tres o cuatro salas llenas de muñecos de principio de siglo que también podrán aparecérseme en mis pesadillas junto al garaje. Miedo es poco! Llega a guiñar uno de los muñecos un ojo o a girar la cabeza y mis gritos se habrían oído a kilómetros de distancia. Es una de mis fobias. Ese tipo de muñecos me dan un miedo terrible! Aquí tenéis el link en donde os dicen que es la mayor muestra de juguetes de este tipo en el mundo. Espeluznante, al menos para mí.

El recorrido de las torres de la Catedral es muy chulo. También hay una sensacion de riesgo extremo cuando se bajan las escaleras de caracol o cuando se anda por el triforio. Anniehall se portó como una valiente, más que yo. Merece la pena ver la torre del Gallo tan de cerca:


Después de eso nos fuimos al hotel y descansamos un poquito hasta que quedamos con Sheldon y Sheldonwoman. De camino al hotel nos encontramos esto:


Google translator ha hecho mucho daño, la verdad. Teníamos que haber investigado y haber pedido la carta a ver qué nos encontrábamos... A mi ese Our Letter Cooks Castillian me llega al alma. eso por no hablar de su House of Lids o fished... Un genio!

Cenamos espectacularmente y luego nos tomamos unos gintónics en los que descubrimos la "Rolls Royce" de las ginebras secas, esa fue la que se pidió Anniehall, que, por si alguien lo dudaba a estas alturas, es mucho más dura que yo. Yo me fui a por Monkey 47 y no me arrepiento. Qué rica está!

A la salida Sheldon quiso que fuéramos a tomar otro copazo, pero estábamos para el arrastre. Al día siguiente compramos un hornazo aquí. Muy rico, es casi todo relleno. Pan el justo.

Conseguimos sacar el coche del parking aparentemente incólume y volvimos a Ávila a ver a los niños.

Se me ha olvidado que teníamos intención de gastar un bono de esos de caja regalo, pero mi madre se empeñó y... seguimos teniendo el bono. Por último os dejo una copla de don Rafael Farina. Se me cae una lágrima cada vez que la escucho. Y es que yo soy medio charro...


Saqueo, el arte de robar arte

Ya me he terminado de leer este libro de Saron Waxman sobre la obtención de objetos artísticos por parte de los principales museos, sobre el mercado negro y los saqueadores y los esfuerzos para impedirlo, las restituciones más sonadas y las personas del mundillo.

El libro está bien, le falta emoción, algo de chispa narrativa. También es cierto que su intención no es presentar a los protagonistas como héroes, sino más bien como villanos o como interesados. Está muy alejado del libro de Ceram Dioses, Tumbas y Sabios que es una maravilla y con el que te entran ganas de ser arqueólogo.

El libro tiene algo de esa estructura de los documentales americanos de supermáquinas o megaconstrucciones. Ese tipo de documentales en los que todo el rato te están repitiendo lo mismo, te hacen un resumen de lo que acabas de ver y te cuentan lo que vas a ver después de la publicidad y a la vuelta otra vez lo mismo. Eso cansa un poco, pero el libro es interesante. Yo me he enterado, por ejemplo, de que había un señor que pintaba jarrones y vasijas que se llamaba Eufronios del que no había oído hablar nunca.

Para mí el tema de fondo de todo este asunto no es el mercado en sí. El hecho de que un gobierno diga que todo lo que tiene enterrado es suyo y de nadie más es un acto totalmente arbitrario, no subyace nada moral en él. No es inmoral excavar y descubrir tesoros enterrados para tenerlos, venderlos o entregarlos a museos o coleccionistas ya sea en el país de origen o en otro. Se ha establecido una convención internacional para que esto esté prohibido, pero podría no estarlo. Lo único inmoral, al menos para mí, es la destrucción de vestigios para extraer lo más valioso. Ese destrozo sí que es inmoral y perseguible. El hecho de que porque esté enterrado en tu país sea propiedad del Estado es algo con lo que no estoy muy de acuerdo, aunque lo respeto. Para mí lo importante es que se descubran estos objetos y se los valore como merecen. Si es en su sitio de origen, pues bien; y si no, pues en otro sitio. Por ejemplo, visitando el Louvre o el Met o el British, pasas salas enteras de jarras, platos, ánforas y demás artefactos griegos que te abruman de tal manera que te impiden fijarte en ninguno en concreto. ¿Para qué quieren más? ¿por avaricia? No lo sé, pero seguro que no es con motivos educativos o para culturizar al que los admira porque es imposible retener algo de eso en la cabeza.

En mi caso recuerdo del Met un carro etrusco impresionante y el patio de estatuas, por ejemplo, recuerdo salas llenas de vasijas, pero no recuerdo ninguna en concreto. En cambio, en una exposición en la que hubiera una docena de piezas sería más fácil recordarlos.

También me parece que hay una diferencia entre robar y comprar, aunque sea comprar objetos de procedencia dudosa. Me parece más "moral" el Met que el Louvre. Ahí todas las obras han sido compradas, los claustros, los cuadros, los templos, los vasos, las estatuas, hasta los palacios franceses. Puede que unas veces se haya comprado a sabiendas de que eran de contrabando o que no eran sus dueños legítimos, pero otras no, aunque luego se haya demostrado su ilegalidad. El Louvre está hecho mayormente de objetos por los que no se pagó nada, se robaron y arrancaron sin más.

Ya digo que es un asunto en el que cada uno tiene su opinión y yo prefiero que estén en manos de museos que bajo tierra o incluso que estén en la casa de algún mafioso ruso en vez de enterrados. Ya digo que es una opinión.

Para mí, si hay gente interesada en esos objetos e invierte su dinero, pues estupendo. Porque, como bien decía Molinos en su post sobre este mismo libro, ahí ha estado todo el tiempo y sólo te has interesado por ellos cuando alguien ha arriesgado su dinero, los ha sacado, los ha restaurado y lo pone en valor. Antes se sabía que estaban ahí, pero te importaba un bledo.

Vuelvo a lo mismo, repitiéndome como esta señora, lo único que veo especialmente reprobable es el hecho de destrozar monumentos para quitarles partes. Porque además esas partes no se han cogido por afán preservador, sino por codicia. En el British, por ejemplo, se habla de una de las cariátides del Erectión que se llevaron a Londres y eso ha hecho que esté mucho mejor preservadas que las que se quedaron a la intemperie en Atenas y fueron atacadas por la contaminación. Tampoco se dice que seguramente el que eligió ya se cuidaría de escoger la que mejor estaba... ni tampoco se dice nada de que por entonces no se sabía ni de la contaminación ni que Atenas fuera a tener varios millones de habitantes.

Ahora me voy a leer, por recomendación de Molinos, Buscadores de Belleza, sobre los grandes coleccionistas de arte. Ya os contaré...