Tierras de Sangre, y tanto...

Ya me he terminado de leer este libro. Fue un regalo de cumpleaños de Bichejo y N. Muchas gracias de nuevo. Es un libro buenísimo, aunque es bastante duro de leer. No porque sea tedioso, sino porque tanta muerte como se trata termina angustiando bastante.

El libro está centrado en un periodo de tiempo concreto (1933-1945), en un espacio concreto (lo que hoy serían Polonia, Bielorrusia, Ucrania, parte de Rusia y las repúblicas báticas) y trata sobre unas muertes en concreto (las de los civiles que fueron matados deliberadamente). No se incluyen los muertos en campos de concentración (trabajo), los muertos en traslados o deportaciones, los soldados muertos... son 'solo' 'una estimación del número de personas muertas por las políticas de asesinato en masa'.

¿Cuántas personas diríais que murieron dentro de esas premisas? Bien, según Timothy Snyder, autor del libro, catorce millones de personas. CATORCE. Sí, habéis leído bien. Estremece. Con tales números te abrumas. Se habla de cientos de miles de personas muertas en campos de exterminio, de millones muertas por políticas de hambrunas, por pertenecer a tal o cual nacionalidad, por apoyar a unos o a otros. Terrible.

Os pongo lo que dice el autor sobre ese recuento:

"La cantidad de catorce millones de víctimas de políticas deliberadas de asesinato en las Tierras de sangre es la suma de las siguientes cifras aproximadas, que se justifican en el texto y en las notas del libro: 3,3 millones de ciudadanos soviéticos (la mayoría ucranianos) llevados a la muerte por inanición por su propio gobierno en la Ucrania soviética en 1932-1933; trescientos mil ciudadanos soviéticos (la mayoría polacos y ucranianos) ejecutados por su propio gobierno en la parte occidental de la URSS entre las aproximadamente setecientas mil víctimas del Gran Terror de 1937-1938; doscientos mil ciudadanos polacos (la mayoría de etnia polaca) ejecutados por las fuerzas soviéticas y alemanas en la Polonia ocupada en 1939-1941; 4,2 millones de ciudadanos soviéticos (en su mayoría rusos, bielorrusos y ucranianos) obligados a morir de hambre por los ocupantes alemanes en 1941-1944; 5,4 millones de judíos (la mayoría ciudadanos polacos o soviéticos) gaseados o pasados por las armas por los alemanes en 1941-1944; y setecientos mil civiles (la mayoría bielorrusos y polacos) ejecutados por los alemanes en represalias, principalmente en Bielorrusia y en Varsovia en 1941-1944.".

Como él bien dice en el libro, el problema con estos números es que no dejan ver la individualidad. El que cada uno de esos 14 millones era una persona buena o mala, generosa o egoísta, con o sin familia, con o sin trabajo o amigos, con sus inquietudes, sus miedos, sus pensamientos. Snyder propone que los veamos como una única persona, con sus singularidades, que fue matada catorce millones de veces.

El libro está estructurado de manera temporal. Empieza con la primera guerra mundial y termina con la muerte de Stalin, más o menos. Es interesantísimo y he doblado muchas esquinas (¡sacrilegio!). La primera que he doblado es en la parte que cuenta cómo Lenin fue un arma de los alemanes para debilitar al imperio ruso en la primera guerra mundial y que hizo bastante bien su trabajo, dado que Rusia perdió militarmente la primera guerra mundial frente a Alemania, aunque luego en el tratado de Versalles se le devolvieron esos territorios.

La parte de las hambrunas me ha resultado especialmente dura. Las descripciones de la gente muriéndose o de los actos de canibalismo son terribles y os las omito, como muestra os doy el dato de que un niño nacido en Ucrania en 1933 tenía una esperanza de vida de 7 años. Espeluznante es poco. Una de las cosas que más me llama la atención en todo esto es el empeño en desear que la gente a la que castigas con más dureza sean los que más se impliquen, y como naturalmente eso no sucede, se vuelve a castigar y a reprimir en un ciclo sin fin.

También advierte sobre la imagen que se tiene de campos de concentración como representación máxima del horror y de la maldad, pero esos muertos son muchísimos menos (1 millón) que los muertos en campos de exterminio. Esto es así porque de los campos de concentración hay multitud de narraciones. No así de Treblinka, Sobibor, Bełżec donde hubo pocas decenas de supervivientes. También nos quita de la mente los campos de exterminio como apoteosis de la muerte, dado que de esos 14 millones, la mitad murieron porque se les negó la comda. Después de por hambre, el siguiente método de matanza más numeroso fue por disparos y en tercer lugar el gas.

También hace especial hincapié en como Hitler quería deshacerse de los judíos en su territorio y que el exterminio no era el plan inicial. De hecho, durante la mayor parte del tiempo se pensó en su deportación a Madagascar, entonces colonia francesa, o a la Rusia vencida. Al ser ambas imposibles se pensó en el exterminio.

Hitler pensaba en exterminar mediante hambre a treinta millones de eslavos y utilizar esas tierras para colonos alemanes. Al no poder hacerlo y al prolongarse la guerra tuvo que mandar a obreros y campesinos alemanes a luchar y llevó a Alemania a 8 millones de trabajadores forzados para procurar alimentos y suministros a esos hombres que estaban allí para conseguir esas tierras para conseguir alimento para los que habían deportado... lo cual era bastante curioso considerando que los nazis consideraban a los eslavos subhumanos.

Cuenta como se quemaban los cuerpos en Treblinka sobre parrillas y como las mujeres embarazadas explotaban. Ya os digo que son imagenes durísimas. Cuenta también como los esclavos que realizaban todo ese trabajo intentaban dejar pistas como esqueletos sin quemar o ropa o mensajes para que otros los encontraran.

El drama de estos países fue inconcebicle para nosotros. Por ejemplo, en Bielorrusia murieron cuatro millones de personas de los 8 que tenía el país solo en este tipo de muertes dirigdas. A eso hay que sumar los soldados bielorrusos más los que mandaros al Gulag. Polonia sufrió por parte de las ocupaciones alemana y soviética. Incluso algunas partes fueron ocupadas primero por soviéticos, luego por alemanes y otra vez por soviéticos con sus purgas correspondientes.

Polonia sufrió un exterminio programado tanto por parte de Alemania como de la Unión Soviética de sus ciudadanos cultivados para impedir cualquier atisbo de reorganización o liderazgo.

Cuenta la sublevación del gueto de Varsovia y de la propia ciudad de Varsovia poco antes de que llegara el ejército rojo y cómo el ejército rojo se detuvo para dejar que los alemanes los mataran para no hacerlo ellos después.

También cuenta los movimientos de poblaciones para la homogenización étnica tras la segunda guerra mundial. Los 13 millones de alemanes que se movieron, las deportaciones de etnias enteras por parte de la Unión Soviética, la expulsión de los polacos, ucranianos, bielorrusos de cada uno de los países limítrofes.

En fin, cuenta muchísimas cosas y todas muy interesantes. No puedo hacer más que recomendar este libro. Por ejemplo, la bibliografía son cincuenta páginas. Aunque ya he avisado de que es bastante duro en varias partes.

Me dejo muchas cosas por comentar, pero es que ya me va quedando bastante largo esto y sé que hay mucha gente a la que los libros de la segunda guerra mundial no le llama la atención. Allá ellos porque con estas lecturas se consigue asomarse al fondo del ser humano. Porque como también dice en las interesantísimas conclusiones, los perpetradores no son monstruos inhumanos. Verlos así sería caer en su trampa, "es dar un paso hacia la postura nazi y no alejarnos de ella. Expulsar a los nazis o a los soviéticos fuera del ámbito humano o de la comprensión histórica es caer en su trampa mortal. Una vía más segura es advertir que sus motivos para cometer asesinatos en masa, aunque nos parezcan repugnantes, tuvieron sentido para ellos".

Carmen me ha pasado este enlace con una entrevista al autor sobre el libro. Muchas gracias! Leedlo, es muy interesante.

7 comentarios:

  1. Es una barbaridad, sí. Y no creo que podamos apreciarla aunque "matemos" a la misma persona 14 millones de veces.

    No sé si seré capaz de leerlo, pero apuntado queda. ¡Gracias!

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  2. Él también huye de los números redondos. Hay una parte emocionante en la que empieza a dar cifras y a lo mejor termina en 2 y dice: estos dos podrían ser fulanito y menganita que hicieron no sé qué... Hay que poner nombre a las víctimas, aunque sea difícil. Es un homenaje que podemos plantearnos. En Berlín, en el museo del Holocausto se proyectan durante unos segundos los nombres de los asesinados y una breve biografía, unos segundos. No me acuerdo cuanto decían que tardaba en repetirse, pero eran un porrón de años.

    Yo lo recomiendo, aunque aviso de que es duro.

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  3. Que casualidad, hoy venía en El Mundo una entrevista al autor (veo que ya has puesto el enlace).

    Parece interesante, y voy a intentar leerlo (teoricamente lo tienen en la biblioteca de mi pueblo, aunque ahora mismo dice "ejemplar no disponible"¿?)

    La verdad es que el tema de la IIGM y de los crímenes de dictaduras nazi y comunista me interesan bastante.

    Hace un par de años leí "Gulag : historia de los campos de concentración soviéticos" de Anne Applebaum, y me impresionó mucho tanto las razones por las que el régimen podía deportarte o enviarte a un campo de concentración, como las condiciones a las que se veían sometidos los prisioneros del Gulag en Siberia.

    Hay un libro (y película) también muy interesante de un soldado alemán que logro escapar de uno de esos Gulag, y que se atravesó andando media Siberia (le costo varios años). Se llama "Hasta donde los pies me lleven".

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  4. Vaya, me alegra infinito que te haya gustado (seguro que si N estuviera despierto diría lo mismo).

    No sé si encontraré el "espíritu" necesario para pedírtelo prestado, parece interesante, pero duro. Y para leer cosas duras se requiere un estado de ánimo que todavía no tengo.

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  5. Pues apunto esos libros, Hermano E.

    Yo, sobre el gulag y la URSS en esa época te recomiendo el libro Yo Escogí la Esclavitud de Víctor González "el Campesino". Que cuenta su exilio en Rusia después de la guerra civil, su detención y confinamiento en el gulag y su escapada.

    Bichejo, si alguna vez te apetece leerlo, ya sabes donde está! Gracias.

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  6. Acabo de terminarlo hoy y he venido a leer tu reseña porque me acordaba que la habías hecho. Coincido en todo lo que cuentas...es un libro espeluznante y muy necesario para explicar el verdadero horror de la IIGM.Yo he tenido hasta pesadillas con él.

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  7. Sí, es muy duro. Y sobre todo te hacce ver la magnitud de la tragedia en conjunto. Hay libros sobre el holocausto, sobre el gran terror, sobre el componente militar de la IIGM... pero centrado únicamente en asesinatos en ese espacio en concreto no había leído nada. No me extraña que hayas tenido pesadillas.

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