Santiagueando


Pues aquí estoy otra vez. Recuperándome de mis noches sin dormir. Bueno, en realidad solo ha sido una noche, pero ya no está el cuerpo para muchos excesos. Siguiendo la teoría de Diva de las cerillas, gastar cerillas por tener que trabajar por la noche, ya no es que sea desperdiciarlas, es que es a todas luces una insensatez. Pero como de algo hay que vivir, pues me tocó pasarme una noche en vela midiendo mis parámetros y mis cosas de medir.

Por lo menos pudimos llegar al centro de Santiago y pasear por la plaza del Obradoiro y cenar en un restaurante del centro. Bastante malo, por cierto. En cambio comimos estupendamente en una parrillada argentina, aunque lo que pedí fueron chipirones a la brasa y chuletón de ternera gallega. Excelentes!

No nos dio mucho tiempo a dormir la siesta para cargar las pilas porque nos dijeron que teniamos que estar a las cinco de la tarde preparados para hacer unas medidas sobre un tren que pasaba... a las siete de la tarde¡¡¿?!!

Bueno, por lo menos pude hacer la foto de ese logotipo que ya ha hecho que merezca la pena el viaje. Qué gente!

Después de eso, como ya he dicho, fuimos a cenar y luego a la habitación del hotel. Estuve viendo el fútbol, o más bien oyéndolo porque el sueño ya iba haciendo su aparición. Quedamos a las once y media de la noche. Mirad, os pongo una foto de mi equipo de medida para que parezca que soy ingeniero y además desorganizado:


A esto es a lo que me dedico. Podía hacer el chiste ese de no le diga a mi madre que trabajo como ingeniero, ella cree que trabajo de pianista en un burdel... en fin, que me pasé toda la noche aguantándome las ganas de abofetear a alguien. Alguien que está a cargo, que no tiene ni idea y que se le ocurrían ideas peregrinas que hizo que la mitad de las medidas estuvieran mal por su culpa y encima me exigiera explicaciones.

Yo, en mi ingenuidad, me llevé un libro en el bolsillo para llenar las horas muertas que suele haber, pero la verdad es que hubo poco tiempo de inactividad y por otro lado tenía a unas quince personas pendientes de lo que yo hacía por lo que no leí casi nada. Eso lo hice en el avión y ya me he terminado Todo Fluye que ya os comentaré próximamente (advertidos estáis).

De todas formas no perdí los papeles, aguanté lo mío y ahora me toca hacer el informe de las medidas. Además tengo otro pendiente de otras medidas de la semana anterior para otro proyecto. Así que tampoco me voy a extender mucho porque hay que ganarse el jornal. Y tocará volver...

Os dejo con una muñeira de The Chiftains y Carlos Núñez que utilizaron de banda sonora en la película de la Isla del Tesoro. Buen fin de semana!



6 comentarios:

  1. Ya me temía yo que las dos horas de sueño nocturno habían sido por medidas.
    ¡Si es que con gente así no os va a faltar el pan nunca! Ni aunque dejaran de construir AVEs ;)
    Por cierto, pensaba que lo del logo era tuyo del Potochó para guardar los copyrights. Ya veo que no, que son lerdos hasta un punto insospechado.

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  2. Todo (o casi todo) lo que escribo es verdad de la buena. Algo hay que disimular, claro, aunque visto el nivel lo mismo ni hace falta, pero quién sabe...

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  3. Que radicales sois no comprendeis la creatividad en el loguerío...eso en lenguaje diseño significa una canalización del viaje de ida y vuelta hacia un horizonte invertido.
    La frase del pianista me la apropio me ha parecido genial, mescojonao!!!
    Y con ese cacharro de la foto ¿qué narices se mide? no soy rubia pero soy de derecho comprendeme, solo entiendo lo subrayado.

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    1. El cacharro es el condensador de fluzo, para que el tren pueda hacer el salto a hiper-velocidad y viajar en el tiempo. De hay el logo invertido, para que lo puedas leer cuando estas en la cuarta dimensión.

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    2. ¿Ahora no se pueden eliminar comentarios? Evidentemente quería decir "De ahí....". Como se entere una que yo me se.

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  4. Lo curioso es que ese logo solo está así en una estación en la que no paran trenes...

    Tampoco puedo entrar en detalles de las medidas porque al final me van a pillar... aunque Hermano E se acerca bastante a la verdad. Ya sabes que los ingenieros encendemos, o conectamos -que queda más técnico- el sol...

    Lo de los comentarios no tengo ni idea de cómo va. Con el nuevo blogger lo han liado todo... y sí, me parece que alguna se va a enterar ;-)

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