Todo Fluye

Pues como ya os anticipé, me terminé de leer Todo Fluye de Vasili Grossman durante mi semi peregrinación a Santiago. Está muy relacionado con el libro de Tierras de Sangre que me leí antes. Habla de las hambrunas en Ucrania, de las deportaciones al Gulag, de las vidas rotas, del miedo.

Es mucho más corta que Vida y Destino y mucho más amarga y ácida. Vida y Destino describía la vida, no era una descripción idílica, había cosas que no le gustaban en la Rusia de Stalin y lo contaba, pero tampoco cargaba las tintas porque esperaba ver su libro publicado. No fue así. Le confiscaron el original y hasta la cinta de la máquina de escribir con la que la escribió por si acaso se podía leer algo ahí. Con esta novela ya sabía que no tenía ninguna posibilidad de que se la fueran a publicar, así que soltó todas sus ideas, su incomporensión, su amargura y también su esperanza en el hombre y en la libertad.

De todas maneras, tampoco la considero una novela redonda. Es mucho más novela Vida y Destino. Aquí cuenta la historia de Iván Grigórievich que ha estado 30 años sentenciado a trabajos forzados en Siberia. Cuenta su readaptación a la sociedad, el miedo de los que le delataron, de los que han triunfado plegándose a las directrices del partido y de su incomodidad en presencia de él que mantuvo su integridad. Tiene el problema habitual de los nombres rusos. Hay un capítulo en el que habla de una tal Mashenka que no sé si es un personaje anterior o es la viuda que le alquila una habitación y que se llama Anna Serguévyena. Hay unos capítulos en los que pasa a primera persona y a hacer disquisiciones sobre Lenin y Stalin que no se sabe quién las hace, si el narrador o el protagonista. Estas narraciones son bastante buenas intelectualmente, pero en la novela parecen metidas con calzador.

Para el que no haya leído nada de Grossman puede ser una buena introducción porque es más corta. Ahora ha publicado Antony Beevor sus notas de las campañas de la IIGM en las que estuvo como corresponsal y tengo pendiente el Libro Negro, aunque me da algo de pereza porque son mil páginas y seguramente esté bastante politizado diciendo qué malos son los nazis, que sí, y qué buenos somos los soviéticos, que no.

Os pongo algunos párrafos, aunque podrían ser muchos más:

"Stalin murió sin que estuviera planificado, sin la indicación correspondiente de los órganos directivos. Murió sin la orden personal del propio camarada Stalin. En aquella libertad, en aquella autonomía de la muerte había algo explosivo que contradecía la esencia íntima del Estado. [...] El campo, desfallecido bajo el peso de la mano de hierro de Stalin, suspiró aliviado. El júbilo invadió a millones y millones de personas confinadas en los campos... Columnas de presos marchaban al trabajo en medio de las espesas tinieblas. El bramido del océano ensordecía el ladrido de los perros guardianes. y de repente, como la luz de la aurora boreal, un clamor surgió de las filas: ¡Stalin ha muerto! Decenas de miles de reclusos escoltados se transmitían la noticia los unos a los otros susurrando: La ha palmado... la ha palmado..."

"Iván Grigórievich vagó por la ciudad naciente, donde todavía no había calzadas ni aceras, donde la gente llegaba a las casas por senderos, sorteando montones de basura. Por todas partes, sobre las casasm colgaban los mismos letreros: Carne y Peluquería.[...]Carne, carne, carne... Los seres humanos devoran carne. Sin carne el hombre no puede vivir. Allí no había bibliotecas, teatros, cines, sastrerías, ni siquiera había hospitales, farmacias, escuelas; pero enseguida, de repente, entre las piedras, resplandecía un fuego rojo: carne, carne, carne...

Y justo después, el color esmeralda de los letreros de las peluquerías. El hombre comía carne y se cubría con pelo."

"Para un enfermo crónico, en la ciudad solo existen las farmacias y los hospitales, los ambulatorios y las comisiones de peritaje médico. Para un borracho, la ciudad está hecha de medios litros de vodka para compartir entre tres. Y para un enamorado, la ciudad se compone de las agujas de los relojes de la calle que marcan la hora de las citas, de los bancos en las avenidas, de las monedas de dos kopeks para el teléfono público."

"Pero ¿por qué sufrimos tanto, por qué nos avergonzamos tanto de la depravación humana?"

"Antes creía que la libertad era libertad de palabra, de prensa, de conciencia. Pero la libertad se extiende a la vida de todos los hombres. La libertad es el derecho a sembrar lo que uno quiera, a confeccionar zapatos y abrigos, a hacer pan con el grano que uno ha sembrado, y a venderlo o no venderlo, lo que uno quiera. Y tanto si uno es cerrajero como fundidor de acero o artista, la libertad es el derecho a vivir y trabajar como uno prefiera y no como le ordenen. Pero no hay libertad ni para los que escriben libros ni para los que cultivan el grano o hacen zapatos."

"Algo se le puede perdonar al hombre si, en lodo y el hedor de la violencia concentracionaria, continúa siendo humano."

"Ahora, cuando recuerdo la deskulakización, lo veo todo de otra manera; el hechizo pasó y veo a los seres humanos. ¿Por qué me endurecí tanto? ¡Cuánto sufrió esa gente, cómo los trataron! Pero yo decía: no son seres humanos, son kulaks. Y recuerdo, recuerdo y pienso: ¿quién inventó esa palabra, kulaks? ¿Fue Lenin? Cuántos tormentos padecieron. Para matarlos era preciso declarar: los kulaks no son seres humanos. Sí, igual que cuando los alemanes decían que los judíos no eran seres humanos. Lo mismo dijeron Lenin y Stalin: los kulaks no son seres humanos. Pero ¡es una mentira! ¡Hombres! ¡Eran hombres! Eso es lo que empecé a entender. ¡Todos eran hombres!"

"Entonces lo comprendí: todos los hambrientos son, en cierto sentido, caníbales. Consumen su propia carne, solo les quedan los huesos, devoran su grasa hasta el último gramo. Luego se les enturbia la razón: también se han comido el cerebro. Se han devorado por completo."

Bueno, tampoco quiero avasallar. Es un libro muy bueno. Duro, eso sí, y desengañado y amargo, pero es muy bueno y os lo recomiendo.

Ahora he cambiado de tercio y me estoy leyendo el abuelo que saltó por la ventana y se largó que es bastante más amable. Hay que cambiar de registro para no saturarse! Fue un regalo de cumpleaños de mi hermana.


4 comentarios:

  1. el libro anterior habrá que leerlo

    vi un reportaje al autor de "el abuelo..."me cayó más o menos y me condicionó

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  2. Pues yo te lo recomiedo, Joaquín.

    El libro este del abuelo es bastante entretenido y me estoy riendo bastante. Claro que no tiene nada que ver con Grossman...

    Por cierto, gracias por comentar en general y en esta entrada que no había comentado nadie!!

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  3. Gracias, ND. Lo leeré, sin duda. Vida y destino es uno de los libros que más me han impresionado en mi vida, me pareció una obra maestra.

    Me ha gustado mucho el párrafo que pones sobre la libertad. No es solo libertad para pensar y decir, también para hacer y para vivir. De locos.

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  4. Pues ya nos contarás qué te parece.

    Es bastante bueno, pero es mejor Vida y Destino.

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