¡Vuelve, a casa (de Ávila) vuelve..

...por Navidad! Pues sí, amigos. Un año más ha vuelto a mis vacaciones abulenses el catarro y la irritación de garganta. No falla. Creo que el año pasado me libré, pero eso fue algo extraordinario. El caso es que ya estoy, creo que con faringitis, postrado en el lecho del dolor. Bueno, eso es un poco exagerado porque no estoy en la cama. Eso sí que es para mí una tortura: tener que estar el día en la cama. Además tampoco tengo fiebre. Es una especie de catarro que me tiene la nariz taponada con espasmos de picor y llanto junto con una garganta rasposa que me duele.

Y yo no sé si es que ya me he vuelto muy blandito de llevar tanto tiempo viviendo en Madrid o qué, pero el caso es que es volver en Navidad a casa de mis padres y pillarme alguna enfermedad. La favorita son las anginas, pero por el momento (cruzo los dedos) no parece que haya pillado el number one de mis afecciones, aunque aún es pronto para cantar victoria, que yo soy mucho de ir empalmando afección tras afección.

Es ya casi una tradición navideña como los regalos, el champán o las uvas de manera que cuando falta se hace notar y es motivo de conversación:

—Oye, ¿tú este año no te has puesto malo, no?
—Pues no, de momento aguanto.
—Bueno, todavía hay tiempo para que te pilles unas buenas anginas.
—Sí, además parece que refresca y en mi habitación hace frío.
—Si quieres bajo el termostato a ver si así cumplimos las tradiciones.
—No, no te molestes, si tampoco es que sea una tradición especialmente agradable.
—Quita, quita, mejor que te pongas malo ahora que estás de vacaciones y te podemos cuidar que luego cuando estés trabajando.
—Bueno, si insistes. Pero yo lo que no quiero es molestar.
—Calla, que no es ninguna molestia. Voy a la farmacia a por flumil y frenadol.
—Muchas gracias, yo, si eso, me voy a mi cuarto a ver si pillo un bacilo...
—Vale, suerte. Seguro que encuentras alguno.

Bueno, a lo mejor no es exactamente así, puede que haya exagerado solo lo justo para darle mayor tensión narrativa al texto, pero no anda muy lejos de la verdad... o sí, o yo qué sé... ¡que estoy malito!

En fin, que solo quería haceros partícipes de mis desventuras, no para que me tengáis lástima, que también, sino para que me tengáis presente en vuestros deseos del nuevo año y pidáis que las próximas navidades sean unas navidades sin miasmas para el niño desgraciaíto. #prayfordesgraciaito


8 comentarios:

  1. Pues yo igual, pero con fiebre y mi trozo de angina (que se dejaron cuando me operaron) dándolo todo...a ver si empezamos el año recuperados.

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  2. Tú lo haces para quitarme protagonismo, verdad? XD

    A ver si te recuperas a la velocidad del rayo!

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  3. Poneos bien! Yo estoy regulín y a mi chico le ha mordido un jabalí...pero poco y ha ido a ponerse el recuerdo d la vacuna del tétanos... Y así empezamos las vacaciones! jajaja. Sé q no tiene nada q ver pero es q tengo un poco de fiebre y no sé q digo...XD
    Lo dicho, recuperáos y dejad q os cuiden. muak

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  4. Bueno, eso sí que es una historia y no un catarro, Saramaga!

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  5. Llego tarde para desearte que te mejores? Espero que sí,

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  6. A mí los catarros que os cogéis los hombres, me dan mucho miedito!! esa incapacidad, ese malestar tan horrible ¡buffff! ha de ser terrible tal y como lo contáis!!!

    Que te cures pronto, y no cojas nada, ¡feliz año nuevo!

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  7. Nunca es tarde para desear la mejoría, Carmen! Estoy algo mejor, aunque todavía tengo el picor catarril...

    Tita, veo un poco de retintín en tus palabras... ¿acaso insiníuas que no nos estamos muriendo por un catarro...? XD Feliz año para ti también.

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