La familia que se medica unida, permanece unida

Pues aquí estamos, de vacaciones. Creo que hemos debido de enfadar a alguien en las alturas porque de los cuatro miembros de nuestra famila tres están enfermos y un mediopensionista. Los fuegos artificiales los comenzó J que ya el mismo viernes (los niños no tenían cole el viernes) decidió pillar un catarro con granos incorporados. Supongo que algo parecido a un sarampión o algo así de menos virulencia, pero el pobre está con la nariz taponada y fabrica mocos a escala industrial. Un prodigio de la naturaleza, aunque no sea muy agradable de ver, pero nadie dijo que los prodigios, además de serlo, tuvieran que ser eye friendly.

A continuación cayó C. C es más de anginas (en eso es como yo) y se ha pillado unas. Dolor de garganta, dificultad para tragar... La primera noche que estuvimos en Ávila se despertaron tres veces por la noche y me despertaron a mí también. Querían agua, tenían frío y luego calor. Es asombroso el poder que tienen para despertarse, solucionar su problema, y volver a planchar la oreja. ¡Eso sí que es un súperpoder! Y en eso pensaba yo mientras ellos se volvían a dormir y yo me quedaba dando vueltas en la cama hasta que podía volver a dormirme.

Vino Anniehall, después de haber tenido que ir a trabajar a Madrid ya algo pachucha. Ella, para no ser menos, sino más, se ha pillado anginas y catarro; un combo muy primaveral agravado por su alergia. Está hecha una pepla y da mucha penita verla. Sorprendentemente yo estoy aguantando incólume. Bueno, incólume en cuanto a la enfermedad porque los efectos colaterales me están comiendo la moral y no me dejan dormir.

Los efectos colaterales son, principalmente, unos ruidos atronadores susurros melodiosos que emite Anniehall por las noches para no dejarme dormir mecerme melodiosamente por las noches. Estos ronquidos susurros me hacen quedarme extasiado admirando su cadencia y me impiden conciliar el sueño. Además que hay que reconocer que le pone empeño y constancia se queda emitiendo sus cantos de sirena durante toda la noche y yo ahí, embelesado...

Además, un efecto colateral de la enfermedad es que Anniehall se queda roque en cuanto se tumba para dormir, de manera que mi súperpoder de dormirme en un pispás queda anulado porque ella se duerme aún más rápido y ahí me quedo yo, pensando en la insoportable tonalidad levedad del ronquido ser. Ha perfeccionado tanto su arte que tiene una forma de roncar entonar su melodía que parece que incorpora un xilófono. Cosa digna de admiración, admiración que le he profesado durante las dos últimas noches (bises incluidos).

Sé que bastante tiene ella con sus males y que más tonto soy yo por no hacerme con unos tapones para los oídos. Pero al final el resultado es que yo también soy un ser casi del inframundo que se arrastra durante el día con unas ojeras como la Lirio.

Así que realmente está siendo una Semana Santa de pasión... con saetera incorporada!

Ingeniería para dummies (VII)


Siguiendo con la "exitosa" serie para atraeros hacia los misterios de la tecnología hoy os voy a hablar de algo de lo que hubiera tenido que hablar hace mucho tiempo y que no sé por qué no lo he hecho: los trenes. A fin de cuentas es con lo que me gano la vida (por ahora). Y sé algunas cosas, aunque tampoco muchas, no os creáis.

Para empezar qué es un tren... Bueno, según el juego que me compré el otro día en Amazon, tren es un conjunto de coches o vagones movidos como una sola unidad por una locomotora o por motores integrados". Parece un poco ilegible, ¿no? Pero de algún sitio lo habrá que empezar.

Para empezar, por ejemplo, os indicaré que no es lo mismo un coche que un vagón. Los coches son para el transporte de personas y los vagones para transporte de mercancías o animales. Este es uno de los errores más comunes que escuchamos o leemos en los medios. Cuando nos subimos al metro, no lo hacemos a un vagón, sino a un coche. Si alguna vez habéis viajado en tren con plaza asignada, habréis visto que os pone coche nosecuantos, plaza laquesea.

Otra pregunta interesante es ¿por qué hay trenes? O dicho de otra manera... ¿qué ventajas tienen los trenes frente a la carretera o los barcos? Buena pregunta.

En primer lugar empezaremos por lo obvio. Ferrocarril quiere decir carril de hierro como todos sabemos. Tanto la rueda como los carriles son de acero y eso marca de una manera absoluta las ventajas y los límites e inconvenientes del ferrocarril as a whole. Por un lado os tengo que hablar de algo un poco técnico que es el coeficiente de rozamiento. Todos entendemos lo que es el rozamiento, podríamos decir que es lo que cuesta deslizar dos materiales entre sí. El coeficiente de rozamiento nos da idea de cuanta energía se pierde al rozarse dos superficies. Como ejemplo os puedo decir que el coeficiente de rozamiento entre la rueda de un coche y la carretera (según wikipedia caucho/cemento) es de 1, mientras que el del acero con el acero es de 0,15. Espero que todavía sigáis conmigo, al final el rozamiento está en relación directa con el esfuerzo que hay que hacer para transportar una carga. De esta manera, y con los coeficientes anteriores podríamos decir así a lo bruto que para transportar una tonelada de patatas fritas (¿se nota que se acerca la hora de comer cuando estoy escribiendo esto?) por carretera necesitaríamos 6 veces más energía que para transportarla por ferrocarril. Ya digo que esto es una simplificación gigantesca (para dummies), pero la energía perdida por rozamiento entre la carretera y el ferrocarril es de esa magnitud.

Es decir, cuesta mucha menos energía (gasolina, carbón, electricidad, troncos de madera...) transportar a personas o mercancías por ferrocarril que por carretera. Esto es estupendo, pero entonces ¿por qué vamos mucho más por carretera que por ferrocarril? Pues porque, como os he dicho antes, la fuerza de rozamiento tiene un reverso tenebroso y es que es cierto que cuesta mucho menos, pero cuesta mucho más acelerar y frenar. No es que cueste más energía, sino que es más fácil que las ruedas patinen por lo que se necesita mucha distancia para hacerlo. Y otra cosa más, ya que os he dicho que es más fácil que patine, y es que no pueden ir por cuestas muy pendientes, las líneas de ferrocarril tienen que ser casi planas. Normalmente no pueden tener una pendiente de más del 3,5%. Los trenes no pueden subir el Tourmalet... o sí, pero hay que gastar un montón de dinero haciendo túneles y viaductos.

Así que hacer vías ferroviarias cuesta un montón de dinero y al necesitar mucho espacio para frenar y acelerar no pueden ir pegados unos a otros como vamos nosotros por cualquier autovía por lo que la mayor parte del tiempo las vías están vacías.

Hay otras cosas acerca de los trenes que a mí me parecen curiosas y espero que a vosotros también. Por ejemplo, la separación entre carriles es distinta en muchas partes. Por ejemplo, el ancho entre carriles en España y Portugal era distinto que el ancho internacional (que es el más extendido), aunque ahora el AVE usa ese ancho internacional. En Rusia también es distinto.

El porqué suceden estas cosas es muchas veces un misterio. Por ejemplo, la primera línea ferroviaria diseñada por Stephenson puso una distancia entre carriles de 4 pies y 8 pulgadas y luego la de Liverpool Manchester de 4 pies y 8 pulgadas y media. En España se decidió que eso de las pulgadas y pies era lioso así que se dijo que sería de 6 pies castellanos. En Rusia se cogió un ancho de 5 pies, aunque yo he leído por ahí que mandaron a un enviado a Londres para que midiera el ancho de las vías y lo medió desde exterior a exterior cuando lo normal es medir la distancia entre carriles en el interior. Por lo que esa medida mal tomada y luego interpretada como interior en vez de exterior hizo que tuvieran un ancho distinto. Puede que eso sea solo fantasía, pero a mí me hace gracia y lo veo verosímil.

Y es que el proceso de estandarización está llevándose a cabo prácticamente desde que se inventó el tren. Yo mismo he estado en un proyecto europeo para un sistema de señalización común, pero de eso hablaré en otro momento. Creo que por hoy ya es más que suficiente. Os dejo con un vídeo que mandó Molinos por tuiter sobre la importancia del ferrocarril en fijar las bandas horarias a lo largo de EE.UU. Muy interesante, como en general todo el mundo del tren, ¿no?


P.D: la imagen del post es la del primer tren eléctrico del mundo para que no despreciéis al tren de la bruja, que también tiene su importancia en el mundo ferroviario!

Being Elmo

Hoy, como es viernes os tengo una cosa ligerita. Nada de procesos mentales, nada de historia, nada de teorías extrañas. Hoy os traigo un documental que he visto y que me ha gustado bastante.

Yo crecí con los Teleñecos. Bueno, más que con los Teleñecos con Barrio Sésamo. Era super fan de Coco. Pero también me gustaban Epi y Blas, la rana Gustavo, el Conde... Y dentro de Coco, los que más me gustaban eran los trozos en los que aparecía Super Coco.

He de decir que nunca vi a Elmo en Barrio Sésamo. Supongo que tardó en llegar o no importaron el personaje al programa español.

Así que no soy muy de Elmo, no por nada, sino porque no lo asocio a mi infancia como sí me sucede con los otros. De igual manera Fozzy o Gonzo no aparecían por allí. Porque el Show de los Teleñecos no era para niños o yo no recuerdo verlo por la tele. A lo mejor sí que lo echaban y, simplemente, en mi casa no se veía. Recuerdo que hubo unos dibujos animados de los baby muppets o algo así que creo que veíamos más por mi hermana pequeña que por nosotros.

El caso es que he visto este documental que trata del titiritero (puppeteer) Kevin Clash que es el que da vida a Elmo. Aquí os pongo el trailer:


Y he de decir que a mí me ha gustado bastante. Trata de la vida de este señor, de su infancia en Baltimore, de las pullas que recibía de los niños porque jugaba con muñecas, del apoyo de su familia, de la admiración que sentía por Jim Henson y trata también, aunque parcialmente, del taller, de la fabricación de los muñecos, que es la parte que a mí más me interesa. Me flipa cuando va al taller y empieza a abrir cajones de los que salen miles de ojos, orejas, bigotes... de todo tipo y tamaño para crear los personajes. Viene como Elmo se convierte en el personaje más querido por los niños, el lanzamiento de Tickle Me Elmo (Elmo cosquillas) que se vendió como rosquillas. Es bastante interesante y tiene ese tono tierno y entrañable de Barrio Sésamo. Otra historia de superación, esfuerzo y éxito tan del gusto americano (y mío). Supongo que también habrá esas historias de quien lo intentó y no llegó. Tengo pendiente el documental que recomendó Newland en su blog y que debe de ir más por ese lado.

Claro, que luego mirando en internet (¿porqué tendría que mirar? ¿POR QUÉ?) he descubierto que al poco de rodar el documental le denunciaron por tener relaciones sexuales con menores con un chico y ha tenido que dejar Barrio Sésamo. Un asunto turbio que no está muy claro en la wikipedia, pero tampoco he querido investigar más. En fin, parece que la sordidez aparece por todas partes...

En fin, creo que si os gustan los Teleñecos o Barrio Sésamo os gustará este documental, que tampoco es redondo, pero que está bastante bien.


Cuando las cosas empiezan a cambiar

No, no creáis que ya tengo cosas nuevas y emocionantes que contaros. de momento sigo en mi sitio y eso ya es... Tras el anuncio de la semana pasada no hemos vuelto a tener noticias. Y yo hoy, incluso, me he vuelto un poco paranoico cuando ha dejado de funcionarme el correo pensando que me habían anulado la cuenta... para caer en que era que se me había aflojado el cable de red del ordenador. Uno se vuelve más alerta cuando detecta el peligro.

El otro día vi una charla de esas de TED, no os preocupéis, no os la voy a poner, en la que se hablaba de cómo la experiencia en el útero y lo que siente la madre condiciona genéticamente al feto y posteriormente al hijo. De esa manera se prepara para el mundo que le espera. Por ejemplo, si la madre pasa mucha hambre, se activan genes que aprovechan mejor la comida. Esto se percibió tras el bloqueo de los nazis a Holanda donde los hijos nacidos de esas madres que se morían de hambre han sido mayores con sobrepeso y diabetes. Y también se ha estudiado tras el ataque a las torres gemelas tras el cual nacieron muchos niños con hiperactividad preparándose para un mundo que no es el que era cuando estaban en el vientre de su madre. Bueno, la verdad es que os he soltado una chapa tremenda para terminar diciendo que tus percepciones están ligadas a tu nivel de tensión y tu capacidad de interpretar tu entorno viene marcada por tus expectativas. Ante una situación de crisis te vuelves más alerta. Es un mecanismo de supervivencia.

Bueno, pero no era de ese tema (siempre temas interesantes en esta vuestra casa) del que quería hablar, sino de un par de cosas que me han pasado desde que recibí esa noticia y que creo que apuntan hacia el buen camino. Por un lado ayer tuve una reunión de la junta de vecinos y no salí proclamado presidente como temía que podría suceder. La presidencia va por turnos y el año pasado se saltó un turno porque se murió el propietario y la viuda no estaba de ánimo para ser presidenta. Este año ha tenido a bien aceptar la presidencia y así me he escaqueado. Temporalmente, porque el próximo año sí que me toca. O a Anniehall...

La reunión fue un rollazo de dos horas y cuarto en el que la gente habla de todo menos de las cosas de la comunidad. Son gente mayor que se conoce desde que hicieron los pisos en los años 70 y se conocen de toda la vida, así que ahí están hablando de sus historias, discutiendo y pasándoselo bomba, pero para mí es un suplicio, la verdad. Supongo que sería peor una reunión con mal ambiente y discusiones, pero yo preferiría que fuera una reunión de media hora y punto. En fin, el que no me haya tocado, aunque por otro lado si me quedo en paro podría dedicarme en cuerpo y alma a esta nuestra comunidad, me ha parecido un signo de buena suerte. Sé que la suerte es algo bastante intangible y, sobre todo, una cosa alejada de las leyes causales. Somos nosotros mismos los que buscamos causas donde no las hay. Nuestro cerebro funciona así.

Por otro lado, ayer me dieron mis regalos del día del padre. Esos regalos maravillosos y que percibo desde ya que son los que más ilusión me van a hacer en lo que me queda de vida. Esas manualidades y esas palabras escritas con tanto amor e ilusión son algo que para alguien como yo, que llora ante la felicidad, le suponen un nudo en la garganta de puro amor. Así, por ejemplo, C. me regaló esta tarjeta:

Claro que se me hizo un nudo en la garganta. Ya sabéis que yo, bajo mi apariencia de tío seco y sosaina... lo soy, pero también tengo un corazoncito. Pero lo que realmente me ha hecho ver que mi suerte va a cambiar es que J. me hizo este regalo tan maravilloso:

¡Una galleta de la suerte! Eso es justo lo que necesitaba en ese momento y me los hubiera comido a los dos a besos (lo intenté, pero, como es lógico, empezaron a quejarse).

Ahora que tengo la galleta de la suerte para que no me pase nada malo sé que no me va a pasar, que saldremos adelante y que en gran parte será por y para ellos.

¿Soy o no soy afortunado?

Civilización

"Hay, ciertamente, múltiples interpretaciones de la historia, ninguna de ellas definitivas: pero solo un pasado. Y aunque el pasado ya no exista, hay dos razones por las que resulta indispensable para comprender lo que experimentamos hoy y lo que nos espera mañana y en lo sucesivo. En primer lugar, la actual población mundial representa aproximadamente el 7 por ciento de todos los seres humanos que han vivido nunca. En otras palabras: los muertos superan en número a los vivos en una proporción de catorce a uno, e ignorar la experiencia acumulada de una mayoría tan enorme de la humanidad redunda en perjuicio nuestro. En segundo lugar, el pasado es realmente nuestra única fuente de conocimiento fiable sobre el efímero presente y los múltiples futuros que nos aguardan, de los que solo uno ocurrirá realmente".
Niall Ferguson, Civilización.

Me he terminado de leer este libro que me regaló Livia por mi cumpleaños. He de reconocer para mi demérito que yo no había oído hablar de Niall Ferguson. Vaya en mi vergüenza y público escarnio. Es un historiador de bastante éxito con un montón de libros de divulgación a cuestas y varias series de televisión. Este mismo libro, Civilización, también tiene su serie correspondiente de la BBC y que a lo mejor me animo a ver, aunque ya me sepa el final... :P

El objeto del libro es intentar analizar por qué occidente ha tenido un papel tan preponderante en los últimos siglos cuando nada parecía que fuera a ser así hace quinientos años.

Empezaré diciendo que es un libro que está muy bien y que os recomiendo que leáis. El libro está estructurado en capítulos en cada uno de los cuales se explaya en cada uno de los motivos por los que piensa el autor que Occidente ha triunfado y finalmente unas conclusiones en las que apunta lo que parece ser el final de su preeminencia.

Según el autor las claves para entender el despegue de Occidente y su dominio del mundo se basan en seis aspectos en los que fue superior al resto de culturas y civilizaciones. Estos aspectos son:
  • Competencia
  • Ciencia
  • Derechos de propiedad
  • Medicina
  • La sociedad de consumo
  • La ética del trabajo
En cada uno de los capítulos muestra las ventajas que cada uno de esos aspectos tuvo en la civilización occidental y qué fue lo que lo provocó. Así, por ejemplo, confronta la España y Portugal de los descubridores forzados a buscar ventajas en una Europa super fragmentada y competitiva frente a una China sin más que hacer que mirarse el ombligo y sin ningún interés en más que cerrarse sobre sí misma. En la ciencia compara el surgir de la balística y armamentística moderna de la Prusia de Federico el Grande con el imperio Otomano y su total desinterés por la ciencia, cuando no profunda animadversión y condena. En cuanto a los derechos de propiedad compara a Inglaterra y a España y sus colonias americanas y cómo el gérmen de lo que vino después ya estaba en los colonos y conquistadores. Respecto a la medicina, habla de los adelantos en enfermedades tropicales que, permitieron a los países occidentales colonizar África y cómo, a pesar de los evidentes saqueos, se aumentó la esperanza de vida de los habitantes de las colonias de una manera bastante significativa.

Un síntoma de la inteligencia del autor es su funesta opinión de Rousseau y de sus escritos. Opinión que va abriéndose paso bastante poco a poco en nuestra sociedad. Habla de Hobbes y de Locke. En la parte sobre la propiedad en la que habla sobre las diferencias entre la América inglesa y la ibérica dice: "algunas personas comenten el error de denominar a dicha idea democracia e imaginar que cualquier país puede adoptarla simplemente celebrando elecciones. En realidad, la democracia fue el remate de un edificio que tenía sus cimientos en el imperio de la ley; para ser más exactos, en la inviolabilidad de la libertad individual y la seguridad del derecho de propiedad privada, garantizadas por un gobierno representativo y constitucional". Y un poco más allá: "nada ejemplifica mejor el contraste entre las dos revoluciones americanas que esto: la Constitución única de Estados Unidos, enmendable pero inviolable, y las 26 constituciones de Venezuela, todas ellas más o menos desechables". Muestra la clarividencia de Burke ante su horror por la revolución francesa y menciona las diferencias entre la revolución americana y la francesa según Tocqueville de las que una es: "los franceses pusieron la igualdad por encima de la libertad; en suma, optaron por Rousseau antes que por Locke". Algo parecido pasa ahora con Chipre o sea que parece que no aprendemos...

En la parte sobre el consumo hay una comparación entre nacionalismo y socialismo que me parece bastante aguda: "estas palabras, cantadas a Atila por el enviado romano Enzio tras el saqueo de roma eran una apelación apenas velada al sentimentalismo nacionalista. E ilustran perfectamente cual es la ventaja que el nacionalismo tuvo siempre sobre el socialismo: que tenía estilo". Y ahí también veo el por qué unos nacionalismos, como el italiano, triunfaron y otros como el vasco o el catalán no... estilo.

Hay otro aspecto que me ha llamado la atención y tiene que ver con la religión: "en términos más generales, la creencia religiosa (a diferencia de la observancia formal) de cualquier clase parece estar asociada al crecimiento enconómico, en particular allí donde los conceptos de cielo e infierno proporcionan incentivos para el buen comportamiento e este mundo. Esto tiende a traducirse no solo en trabajo duro y confianza mutua, sino también en frugalidad, honestidad y apertura a los extraños, todos ellos rasgos económicamente beneficiosos". Ya lo véis, creer trae prosperidad. Ver para creer, nunca mejor dicho. Además compara las tasas de creyentes entre EE.UU. y Europa y tienen bastante correlación con el número medio de horas trabajadas. Es curioso, pero parece ser que tiene razón. Explica parte del apogeo actual de China en que cada vez hay más cristianos y se estima que en unos años más del 30% de los chinos serán cristianos.

En fin, que un libro super interesante del que podrían hacerse varios posts. Muchos temas guardan relación y el autor mantiene puntos de vista similares a los de Pinker en The Better Angels of our Nature. Gracias de nuevo a Livia.

En vías de extinción


Bueno, el de hoy es un post triste, no lo puedo negar ni quiero evitarlo. Para los que no me sigáis en tuiter empezaré diciendo que el pasado viernes me dijeron que me van a echar del trabajo en el que llevo doce años. Yo no estaba a gusto, de hecho estaba buscando un sitio al que irme. He estado en bastantes procesos de selección, entrevistas, incluso psicotécnicos que pensé que no volvería a hacer en toda mi vida. Pero una cosa es que quieras irte y otra que te echen, claro.

Es donde he trabajado prácticamente toda mi vida, en un sitio del que se han aprovechado de mí como les ha dado la gana. Ya iré contando sin el corsé de que me puedan reconocer todas las fechorías que han perpetrado estos señores y que me ratifican en mi idea de que lo mejor que se puede hacer en la Universidad española es desalojar, cerrar, quemar y reconstruir desde cero si es que alguna vez queremos que de ahí salga algo bueno. Sheldon, más listo que yo y que también ha trabajado en una Universidad, define el ambiente como el entorno perfecto para la corrupción y no seré yo quien lo desmienta ni mucho menos.

Pero, bueno, no siendo plato de gusto el que a uno lo despidan, lo peor no es eso. Lo peor es ver como el sitio al que has dedicado tantos años desaparece y seguramente no deje ni rastro. Un sitio en el que has aprendido y has enseñado, en el que te has hecho un profesional más o menos decente. Un sitio en el que has estado rodeado de personas excelentes, muchas de ellas amigos, y en el que se ha suplido con excelencia las carencias de gestión, de recursos o de escrúpulos. Es un sitio que ha merecido la pena y que seguiría mereciéndola de no ser por la inoperancia de unos gestores que para empezar no están vinculados laboralmente con la empresa, solo con el trinque, y a los que no les iba en el tema más que algún complemento de su sueldo más o menos importante en función de si iba bien o mal. Y ni tan siquiera eso... para no bajarse sus complementos nos pidieron que nos bajásemos el sueldo un 25% porque eso sí, cobrar por no saber ni de qué proyecto al que no han dedicado un minuto de tu tiempo es más importante que el que la gente que sí que ha trabajado en esos proyectos cobre lo que merece.

Como he dicho antes, en este trabajo he crecido como profesional y a lo mejor como persona y si en algo he mejorado como ser humano ha sido gracias a unos compañeros fantásticos que siempre han estado ahí para echar una mano cuando ha sido necesario, para ofrecerte consejos, para ayudarte, para apoyarte o reconfortarte cuando las cosas no iban muy bien. También quiero creer que yo también he ayudado a los demás y que he devuelto al menos una pequeña parte de lo que he recibido.

El balance es mucho más que positivo. Cuando entre allí era un pipiolo empezando en el mundo laboral y ahora soy un señor de mediana edad que sabe de qué va el mundo de los trenes y el mundo en general. Creo que soy un profesional medianamente competente. Gracias al trabajo he viajado, he estado en Colorado, en Seúl, en Turín, en Roma, en Dresde, en Glasgow, en Londres, en París, en Bruselas, en Atenas, en Nápoles (aunque solo unas horas), en Lyon y en París (aquí muchas veces). También he estado en muchas partes de España que no conocía o conocía poco: Vitoria, San Sebastián, Valencia, Albacete, Orense, Santiago, Toledo, Granada, Antequera, Málaga, Zamora, Valladolid, Barcelona, Lérida, Puebla de Sanabria, Córdoba... y otros muchos sitios de los que ahora no me acuerdo. Unos viajes en los que he tenido siempre el apoyo y la comprensión de Anniehall que tenía que quedarse sola en casa cuidando a los niños y en los que he aprendido muchísimo sobre ferrocarriles y sobre personas.

En fin, se me hace raro hablar en pasado de todo esto, pero es lo que toca. Tampoco sé exactamente cuando me echarán. Ya os iré contando, de eso no os vais a librar.

Quemar la noche

Bueno, pues como cada 15 de cada mes llega el momento de hablar del Club de Lectura 2.0 (del que ya soy C.E.O. dimisionario) y del libro del mes. El libro de este mes lo elegí yo y es este Quemar la noche de Lizz Murray. El libro es uno de esos libros de oferta por un día de Amazon y que me costaría 1,89 €, supongo porque todos van más o menos por ahí. Es una historia personal (una memoir que dicen los cursis) sobre una niña y su durísima infancia y como a pesar de parecer que iba a terminar mal en la vida, terminó estudiando en Harvard y ahora da conferencias por el mundo, tiene una fundación y es muy feliz.

Es un libro duro, pero describe una realidad terrible como es la de que tus dos padres sean drogadictos y crezcas entre un mar de privaciones, hambre y desorden. Cuenta como ella y su hermana tienen que crecer muy deprisa y encargarse de ellas mismas desde que tenían cinco o seis años.

A través de sus padres nos cuenta toda esa ola de drogas del Nueva York de los 80 y el comienzo del SIDA. Me llama la atención que no hay ningún rencor hacia sus padres y la clase de vida que tuvieron que llevar por su adicción. Desde pequeña lo ve como algo que ellos no pueden evitar y cómo mes tras mes el cheque que recibía su madre se lo gastaban inmediatamente en drogas.

Su vida sin padres como tal se centra en sus amigos y en pasar de ir al colegio, intentar comer ya sea trabajando o robando, dormir en casa de sus amigos sin que sus padres lo sepan, etc.

En fin, todo un drama, pero que tiene un final feliz. En un determinado momento se da cuenta de que si no quiere vivir como vive y terminar como sus padres tiene que salir de ella misma la voluntad de querer solucionar sus problemas y de tomar las riendas de su destino. Y lo hace. Con ayuda de un instituto alternativo especializado en dar una segunda oportunidad a quien de verdad la quiera. Se saca los cuatro cursos de bachillerato en dos años. Al final hay una parte en la que no sabemos si va a poder ir a la Universidad o no (un poco ficticia porque ya en el título se nos dice que si) en el que yo solté una lagrimita. Es un momento literario similar a los que me hacen llorar en las películas cuando de repente suena la música de fanfarria y llega ayuda inesperada y todo es alegría desbordada. Hasta me sonó la música en la cabeza mientras lo leía y me imaginaba un plano del sol saliendo por el horizonte.

En fin, me ha parecido un libro que está bien, aunque no es "Literatura". Y ha tenido un aspecto que os voy a comentar para que veáis que tras mi dura coraza liberal hay un pequeño corazoncito que sigue latiendo: pocas veces he visto tan bien defendido el sistema de educación pública como leyendo este libro. Cómo realmente a través de la educación se puede cambiar la vida de las personas. Eso sí, tienen que querer. Un sistema que permite dar oportunidades a aquellos que no las han tenido o segundas oportunidades a quienes han desperdiciado las primeras que se les ha dado es un sistema en el que yo pagaría más alegremente mis impuestos (o menos dolorosamente).

También tiene cosas horribles como el uso del palabro tan de moda en todos los ámbitos de lo políticamente correcto: empoderamiento. Para muestra, un botón.

Algunos párrafos que me han gustado:

"Querida mamá: Una de las razones por las que resulta tan duro haberte perdido son todas las cosas que nunca llegaremos a decirnos la una a la otra. Eso es lo que la muerte ha hecho, mamá: nos ha robado las cosas que nos quedaban por decir. ¿Sientes lo mismo que yo? ¿El peso de lo que no se ha dicho? A lo largo de dieciséis años, he aprendido a tragarme los sentimientos, a tragarme las cosas que no podía decir para no herirte o alejarte. Pensar en ti y en mí, mamá, me trae a la mente el modo en que se producen las perlas. La gente las mira como joyas bellísimas, perfectas, pero no se dan cuenta de que en realidad tienen su origen en el sufrimiento: en algo duro y peligroso que queda atrapado dentro de una ostra, a la cual no pertenece. La ostra fabrica una perla para protegerse. Detrás de mis labios sellados, mamá, eso es lo que yo he hecho: encerrar el dolor de nuestra familia hasta que han surgido perlas, miles de pequeños daños que había que ocultar. Pero te has ido, de todas maneras, y ya no estoy segura de que mi silencio nos hiciera ningún bien".

 "Antes incluso de que lo soltara, yo ya sabía cómo iba a reaccionar al regalo de papá. El modo de comportarme con mis padres era en gran parte deliberado; meditaba a fondo las acciones y las palabras por las que al final me decidía. Así, no dejaba nada al azar. Más bien, era una habilidad que desarrollé, sabiendo exactamente cómo captar la atención de mis padres".

"La vida tiene esta manera de hacer las cosas; en un determinado momento todo tiene sentido; en el siguiente todo cambia. La gente enferma. Las familias se rompen. Los amigos podrían darte con la puerta en las narices".

Dicho esto, enlazo en un giro magistral un vídeo sobre el informe Pisa que os recomiendo que veáis si no lo habéis hecho porque se dicen cosas muy curiosas y sensatas que surgen al comparar los resultados, el dinero invertido y el sistema educativo de los países de la OCDE. Ahora que se habla tanto de la educación y de los recortes y de nuevos modelos creo que nosotros como ciudadanos tendríamos que exigir a nuestros políticos que hagan una reforma educativa con el sentido exclusivo de mejorar el sistema educativo. En este vídeo se habla del caso coreano y japonés en el que ningún niño es dejado atrás. En el caso coreano el 100% de los alumnos terminan el bachillerato. Y como dice este señor, parte del éxito es invertir en el sistema educativo y la otra parte es que todos los niños son capaces de superar con éxito su formación. Los países que mejor resultado dan en Pisa son aquellos en los que se adapta la educación a los alumnos y donde se cree que la mayoría de los estudiantes pueden tener talentos excepcionales que hay que descubrir y en los que se personalizan sus oportunidades de aprendizaje.

Claro, diréis que un sistema así debe ser muy caro y que sería excelente tenerlo, pero que no nos lo podemos permitir. Bueno, eso no es del todo cierto. Sabéis cuál es el segundo país del mundo con más gasto por alumno en relación al PIB? ¡Sorpresa! ¡España! ¿Sabéis que nos gastamos más en términos absolutos y relativos que Corea que es la que se sale en las clasificaciones? ¿Sabéis que a pesar de eso en vez de mejorar vamos para atrás igual que los cangrejos? ¿Y sabéis de quién es la culpa? Única y exclusivamente nuestra. No hay que innovar, sino copiar a los que lo hacen bien. Ved el vídeo, por favor.



Tenéis reseñas del mismo libro en los blogs de Livia, Carmen y Bichejo. ¡Ah! y la incorporación de Mirichán, ¡bienvenida al club!

nGrams

No, no me he vuelto loco ni he vuelto a liarla con el teclado predictivo del teléfono. He descubierto a través de una de las charlas de TED una aplicación de Google que te indica la presencia a lo largo del tiempo de las palabras o series de palabras que tú elijas. Lo llaman nGrams que es un conjunto de n palabras hasta un máximo de 4. En esta charla, que es donde los descubrí y que es bastante divertida, podéis entender un poco más de qué va el asunto:


El caso es que no he podido resistirme a juguetear y me ha puesto a buscar palabras en español y en inglés y os voy a poner algunos resultados así, a bocajarro. Por ejemplo, he buscado a lo largo del tiempo las palabras cultura, inteligencia, joven, viejo y dinero y lo que se obtiene es algo como esto:


Y se puede ver como la palabra cultura aparece cada vez más en más libros, que dinero se mantiene más o menos constante, que inteligencia baja y que joven y viejo siguen trayectorias parecidas, aunque es un poco más habitual la palabra joven. ¿Qué pasa si busco esas palabras en inglés? Bueno, nada más fácil, busco culture, intelligence, young, old y money y obtengo esto:

No se parecen en nada, ¿eh? Bueno, un poco en lo relativo a cultura que parece que también sube... inteligencia parece que también baja... y joven y viejo tienen la misma forma, pero aquí viejo está mucho más presente que joven.

Que quede claro que yo no le voy a dar a nada de esto ninguna explicación, pero a mí esto de hacer grafiquitas y poner palabras me entretiene mucho. Desde luego que no voy a llegar a ningún descubrimiento exotérico, pero hay cosas curiosas. Por ejemplo, se puede buscar phone y telephone. Lógicamente antes de 1856 no hay datos porque el teléfono no existía, pero luego telephone se mantuvo como líder hasta que en los años 70 empieza a despegar phone que supera a telephone en los 90.
Y ¿qué pasa si aplicamos esta arma poderosa a otras tonterías? Por ejemplo, ¿como han pervivido a lo largo del tiempo escritores? Pongamos por caso Joseph Conrad, Mark Twain, Robert Louis Stevenson o G. K. Chesterton?
Pues parece que Twain ya se iba haciendo un nombre que se disparó cuando se murió (1910), mientras que Stevenson tuvo su momento y va de capa caída, pero ni Chesterton ni Conrad tuvieron siquiera su momento de fama apareciendo en otros libros.

Bueno, vale, sí, yo también ha buscado culo o pornografía o tetas, pero eso ya lo buscáis vosotros si no lo habéis hecho ya. Yo voy de cultureta y me estoy preparando para ir con Bichejo a la Central, así que he buscado en primer lugar poetas: Federico García Lorca, Miguel Hernández, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Luis Cernuda y aparecen cosas como estas:
Yo hubiera dicho que Lorca estaría por delante, pero el que gana es Machado y tiene un pico muy grande en el centenario de su nacimiento. De igual manera Juan Ramón Jiménez tiene un pico cuando ganó el Nobel. Miguel Hernández también tiene un pico a los 40 años de su muerte.

Pero vamos a lo importante. ¿Cuál es el equipo de fútbol preferido por los literatos? Pues aquí tenéis la respuesta que, no podía ser de otro modo, es la que esperábais:

He de decir que si ponía F.C. Barcelona casi ni salía y si ya nos vamos a la arena internacional, ni hay color:
Y sí, ya véis, con estas tonterias me he pasado esta tarde. ¿Qué habéis buscado vosotros?

Viajando con la imaginación

El otro día os hablé del viaje a ninguna parte en el que se estaba convirtiendo un trabajo que parecía que íbamos a tener que realizar allende nuestras fronteras y a raíz de los comentarios parece que alguno de vosotros se tomó en serio lo de que no se puedan llevar ordenadores y esas cosas. Por supuesto que ni me creo por un momento que no pueda ir con un portátil al extranjero, pero en la mente enfebrecida del Malabarista toda exageración es poca.

Por eso no le hacemos más caso que el justo para no complicarnos la vida. Para que os hagáis una idea ahora mismo tenemos pendiente el viaje a Turquía, la semana pasada me preguntó si no me importaría irme a Brasil después de Semana Santa, dentro de una semana nos vamos a Málaga y me ha ofrecido a una empresa de ingeniería como jefe de proyecto para un proyecto en Argelia.

Si no supiéramos cómo es él es posible que estuviera de los nervios intentando cuadrar fechas, haciéndome un seguro de viaje o despidiéndome de mis familiares con una lagrimita cayéndome por la mejilla. Pero es que hay una manera de vivir que es estar siempre liando a la gente e induciéndoles temor. Al final, como realmente no terminan cumpliéndose más que una o dos de sus profecías apocalípticas, pues la cosa pierde fuerza. Un poco lo de Pedro y el lobo.

Nosotros ya no hacemos caso más que un poco para saber por donde nos andamos y si oímos algo saber por donde sopla el viento, pero poco más. La última vez que dijo que me iba a Brasil fue hace un par de años y fue en una reunión de la que no sabía nada y a la que me llevó para rellenar avisándome cinco minutos antes. En medio de la reunión me ofreció en plan sacrificio a los dioses (en este caso los clientes) y dijo que Desgraciaíto podía estar la semana siguiente en Brasil. Entonces era más ingenuo y me lo creí, pero luego no pasó nada.

Y es que del dicho al hecho hay mucho trecho y ya nos vamos conociendo. Además mi jefe tiende a somatizar y relacionar cosas que se le van viniendo a la cabeza. No sé si he contado que una vez me mandó a Copenague a una reunión en su lugar. El caso es que tiempo después, en otro proyecto, me encuentro con un español que me pregunta por mi jefe y por cómo estaba del lumbago que se pilló en el viaje a Copenague... me quedé speechless porque el único que fue para allí fui yo... claro, puede ser que él también fuera y estuviera agachado todo el viaje para que yo no lo viera y de ahí viene lo del lumbago...

Otra vez me mandó en su lugar a Seúl y estando yo a su lado una vez de vuelta decía por teléfono que no podía haber entregado el documento x porque la semana anterior había estado en Corea...

Y es que hay que decir que mi jefe necesita padecer en extremo. Necesita situaciones donde lucir su desgracia o su desventura. Él no puede pillar lumbago cogiendo las bolsas del Mercadona, como nos pasa al común de los mortales, no. Tiene que ser volando mientras va a una reunión.

Ya digo que nos afecta poco y que ya no hacemos caso, pero de alguna manera sí que te va cargando y es por eso, entre otras razones, por lo que estoy buscando trabajo en algún sitio donde no tenga que estar pensando en qué le habrá contado a los demás mi jefe para intentar no hacerle quedar mal. En esa búsqueda sigo y de momento mis pasos parecen encaminarse hacia Bélgica, pero ya os contaré... siempre que no pille lumbago...

Pasando fatigas

Pues me ha terminado de leer este libro de Mark Twain que me ha regalado Anniehall por mi cumpleaños. Decir Mark Twain en el mundo desgraciaíto es más que decir Dios. Mark Twain es una maravilla se mire por donde se mire. Inteligente, entretenido, compasivo y sobre todo divertidísimo. Si no habéis leído sus libros de viajes o de relatos os estáis perdiendo algo bueno, buenísimo.

Este libro lo tengo por alguna parte en inglés. Creo que me lo regaló mi hermano. Pero no me lo había leído. Su título original es Roughing it. Cuenta el viaje que hizo Mark Twain hasta Nevada acompañando a su hermano que había sido contratado como secretario del gobernador del estado y sus peripecias por esas tierras en medio de la fiebre de la plata y el oro.

La primera parte narra el viaje, la mayor parte de él en diligencia, y todas las incomodidades y aventuras que pasó. Hay que tener en cuenta que aquellos territorios eran prácticamente salvajes. De hecho los estados por los que pasaba como Utah o Nevada ni siquiera eran estados de Estados Unidos, no pertenecían a la Unión. Había bandidos, indios, la frontera, territorios enormes sin ley y sin civilizar. Todo esto nos lo cuenta el señor Twain fijándose en las cosas más cotidianas y sacándonos una sonrisa. Por ejemplo, describiendo la comida en una parada de postas: "el guardaestación empuñó una hogaza de pan de la semana anterior, de la forma y las proporciones de un queso montañés, y cortó unas cuantas rebanadas tan sabrosas y casi tan blandas como adoquines".

Otra vez narra un suceso que le contaron sobre un asalto a una diligencia: "Cruzamos los cerros arenosos por el mismo paraje que los pieles rojas asaltaron el correo en 1856. En aquella luctuosa ocasión el cochero y el mayoral perdieron la vida, lo mismo que todos los pasajeros, exceptuando uno, como se sospechó. Pero ésta debió ser una sospecha errónea, pues más tarde, en distintas ocasiones, conocí personalmente en la costa del Pacífico a ciento treinta y tres o ciento treinta y cuatro personas que habían sido heridas en la carnicería y que habían escapado vivos con grandes aprietos. Esto es un hecho de historicidad indudable, pues yo mismo escuché el relato de sus propias bocas".

O cuando recuerda una noche de lluvia en la que estuvieron a punto de despeñarse: "después nos expuso los peligros que habíamos corrido: en dos lugares las huellas de nuestras ruedas estaban marcadas a menos de dos pasos del borde del despeñadero. Siempre me he sentido muy contento de que aquella noche no nos rompiéramos el cuello. Carezco de razones para explicarlo, pero la verdad es que siempre me he alegrado de ello".

Sobre el viaje cuando conseguían comida: "Era una verdadera delicia de comodidad sentarse y contemplar durante las jornadas siguientes el grandioso paiseje de montes y valles, que se desplegaba a nuestros pies, comiendo jamón y huevos duros, mientras la porción espiritual de nuestro ser se extasiaba con arcoiris, tormentas y soles ponientes sin igual. Nada aumenta tanto el valor de un panorama como el jamón y los huevos duros".

Sobre el poder revitalizante de la naturaleza junto al lago Tahoe: "sé de un hombre que fue a morir allí. Su fracaso fue rotundo. Al llegar, era lo más parecido a un esqueleto sin equilibrio que imaginarse pueda. Había perdido el apetito y no hacía más que leer salmos y pensar en la vida ultraterrena. Tres meses más tarde en la arena, comía tres veces al día hasta reventar y acosaba por pura distracción la caza por aquellas peñas de mil metros".

Pero no todo puede ser bueno en el mundo de la edición. Y, desgraciadamente, nos encontramos ante una de las peores traducciones que he tenido la "suerte" de leer. Mark Twain vivió entre el siglo XIX y XX (murió en 1910). Así que es coetáneo de Galdós, de Conrad, de Chesterton. Por eso no puedo entender que se traduzcan sus escritos con verbos con sufijos pronominales como acercóse, temióse, reflejóse, limitóse... que podrían estar bien en tiempos de Quevedo (o ni siquiera), pero no en los albores del s XX. Nadie hablaba así entonces y menos aún cuando se hizo la traducción. Además nos encontramos ante un traductor de los que les gusta usar palabros raros de los que no hay ni rastro en el original. Os pongo un ejemplo. Esta frase en inglés: "I never heard a man swear so in my life. He raved like a maniac, and tried to snatch a revolver from the table--but I got it" lo traduce como: "Jamás he oído lanzar votos con tanto ímpetu. Furioso de padecimiento enloqueció y quiso empuñar el revólver, que yo le arrebaté con alacridad". Bueno, no sé ni siquiera si merece la pena comentar algo, pero lo de que se lo arrebató con alacridad donde en inglés pone but I got it debería estar penado con cárcel o al menos con una buena multa. Hay más ejemplos como cuando traduce "so the idea of coming to a stand-still and settling down to a humdrum existence in a village was not agreeable, but on the contrary depressing" por "Nos contristaba la idea de parar y de tornar a la existencia corriente en una población. Ya no era agradable".

Lo malo de esto es que es como los melones, que hasta que no los catas no sabes lo que hay dentro. Tenía que haber derecho a devolver el libro por estar traducido de esta manera tan horripilante.

Tampoco quiero hacerme mala sangre, pero además me he encontrado palabras mal escritas como entonves en vez de entonces, con tilde cuando es determinante... en fin, que es de lo peor de lo peor. Estoy pensando en escribir a la editorial, pero tras mi último éxito con el que todavía estoy esperando que me mande el libro corregido prometido por el director... me da pereza, la verdad.

En fin, si tenéis la piel más dura y estas cosas no os importan mucho os recomendaría que os lo leyéseis. Si no, hay otros libros de Twain mejores. O al menos mejor traducidos o también se puede leer en inglés porque escribe de una manera muy sencilla y fácil de entender (no os encontraréis alacridad, tranquilos). Para terminar con los despropósitos la imagen del libro que viene en la página de Amazon es de otro libro...

El canto del cisne

Me he leído en un pispás (bueno, en menos de una semana) este libro de Edmund Crispin (Clander, según Anniehall) y que me regaló por mi cumpleaños. No había oído hablar de este señor en mi vida, lo cual no es demérito del autor, sino mío. Y la verdad es que el libro me ha gustado bastante y me he reído mucho leyéndolo. Tiene esas frases ácidas inglesas que te tienen con la sonrisa en la boca todo el rato, o casi.

Y digo casi porque en este libro pasa una cosa que no creo que sea casual, aunque puede que sí. El caso es que el libro al principio tiene mucho chascarrillo y menos intriga y luego va apareciendo la intriga y los asesinatos y disminuye el humor y el tono del libro al principio y al final es muy distinto.

Aún así es muy, muy recomendable. Por contar un poco del argumento os diré que gira en torno al ensayo y montaje de una ópera, Los maestros cantores de Nuremberg, de Richard Wagner. Se describe ese intramundo de conspiraciones, amoríos, incluso abusos, que suceden durante los ensayos para su representación en Oxford. Tiene un tono como de novela clásica de intriga tipo Agatha Christie, aunque es del año 47 cuando el género de la novela negra está prácticamente en su máximo apogeo (aparte del actual) con historias mucho más turbulentas y sangrientas que la que aquí se cuenta. Cierto es que también es contemporáneo de doña Agatha.

Los diálogos están bastante bien, los personajes te hacen sospechar de unos y de otros y el final no lo ves venir, aunque yo normalmente soy muy malo en mis apreciaciones al respecto y el asesino nunca es el que yo pienso que va a ser.

Este libro forma parte de una serie de novelas protagonizadas por Gervase Fen que es un profesor de Oxford y detective por hobby.

Como muestra os pongo algunos párrafos. Por ejemplo, el libro comienza así: "Pocas criaturas hay en el mundo más estúpidas que un cantante. Es como si el ajuste milimétrico de la laringe, la glotis y los senos bucofaríngeos que se precisa para la generación de sonidos hermosos tuviera que venir acompañado casi invariablemente —oh, cuán inexcrutables son los caminos de la Providencia— de la estulticia propia de un ave de corral". Imposible no querer seguir leyendo, ¿verdad?

"Por cierto —dijo Joan—, te aseguro que no me importa en absoluto volver a Wagner ahora que se ha levantado la prohibición de interpretar sus obras durante la guerra... y, de todos modos, ¿por qué demonios se prohibió?
 —Es un axioma inamovible de alto nivel intelectual —le explicó Adam— que Wagner fue responsable del surgimiento del nazismo. Si quieres estar a la moda tienes que hacer suspicaces referencias a la nefasta influencia de Anillo en la mentalidad teutona... aunque, dado que todo el ciclo operístico de los Nibelungos está destinado a demostrar que ni siquiera los dioses pueden romper un compromiso sin que todo el universo se derrumbe sobre sus cabezas, nunca he sido capaz de entender cómo pudo Hitler encontrar ahí un fundamento para sus ideas".

"—Me sentaré aquí, creo —dijo el doctor Rashmole, cogiendo una silla con la suficiente violencia como para sugerir que tenía intención de atemorizarla y conseguir de ella la sumisión y el buen comportamiento que se exige a las sillas—".

Respecto a la traducción, me parece que está bastante bien y hace que el libro sea ágil. El traductor es José C. Vales. Sólo he encontrado un error de edición que habla mal de los revisores y es esta frase: "Degeneración en los deformación de los conductos renales y necrosis hepática". Supongo que el traductor puso las dos traducciones a ver cuál le sonaba mejor y luego se olvidó de borrar una. Cosas que pasan, pero que molestan.

Un libro ágil y entretenido, un tanto demodé, pero con humor y entretenimiento en todas sus páginas. Os lo recomiendo para leer por el placer de leer.

Forofos y forofos

No me gusta el fútbol. Esto no tiene nada de particular, claro, pero supongo que me permite ver la afición ajena con un poco de ¿objetividad? Bueno, eso tampoco, porque si me preguntan diré que soy del Madrid.

Tampoco es que no haya visto un partido con pasión forofa nunca (con total desinterés muchas, muchas veces). De hecho, fue en mi piso de estudiante donde vimos cómo ganó el Madrid la séptima Champions (o lo mismo todavía se llamaba Copa de Europa). Y lo que es más, desde allí salimos para celebrarlo en la Cibeles.

Años más tarde coincidió que me tocó pasar unos meses en el pinche desierto mientras se jugaba el Mundial Corea / Japón. Supongo que la nostalgia de la patria, o el aburrimiento de un sitio donde la máxima emoción era cuándo nos volveríamos a quedar sin comer en ‘casa’ porque habían cerrado la frontera, nos hizo a todos los españoles ir juntándonos para ver los partidos, insultar a los árbitros, celebrar las victorias (si es que las hubo, que no lo recuerdo)…

Pero vamos, salvo esas ocasiones, no creo haber visto el futbol con pasión nunca. De hecho, la final del mundial que ganó España me la pasé de espaldas a la tele. Sin embargo he vivido siempre rodeada de futboleros.

Mi padre, después de unos años juveniles en los que despreciaba el fútbol por considerarlo el opio del pueblo, el pan y circo del franquismo, se convirtió (no sé si gracias a la democracia o por qué) al forofismo madridista. Mi hermano, claro, ha seguido la tradición. Y luego fui a dar con ND, también madridista.

Lo que me lleva a esta reflexión de andar por casa y análisis con pantuflas y batamanta sobre el amplio espectro del forofismo. O más bien el amplio espectro de cómo vivir el forofismo.

Por un lado tenemos lo que yo consideraba normal antes de ND. Eso consiste en, por ejemplo, ser prácticamente el primero en abonarse al plus porque algunos partidos de futbol dejaban de verse en abierto. O en comprar en paspartú todos los partidos del Madrid aunque sea contra uno de tercera regional. Pero sobre todo, por supuesto, significa dar saltos en el sofá tirando la cerveza si hace falta para celebrar un gol, llamar cosas feas al árbitro cuando pita en nuestra contra (con o sin razón), gritar ‘venga, venga, vengain crescendo según vas levantando progresivamente el culo del sofá cuando se van acercando a la portería, darse abrazos de los de palmadas en la espalda con el que se sienta a tu lado en el sofá cuando meten gol, aunque sea ese cuñado al que tanta manía le tienes… Porque, claro, siempre o casi siempre venía alguien a casa a ver los partidos. Vamos, lo que se entiende como mesura y contención en el forofismo. Y todo muy hacia dentro.

Pero luego conocí a ND, que también es futbolero. Y se puede decir que lo opuesto a lo que cuento arriba, o sea, puro hooliganismo y descontrol en el forofismo. Así, por ejemplo, no tenemos ningún cacharro para ver los partidos codificados. Ni va al bar a ver los partidos que no puede ver en casa. Y ni siquiera se pone la radio. De vez en cuando, cuando es un partido importante, busca en el teletexto cómo van y ya está. Si por casualidades de la vida se alinean los planetas y puede ver un partido (como ayer, de ahí mi post de hoy) solo me entero de que está puesto porque no puedo hacer zapping y porque de vez en cuando, muy de vez en cuando, murmura ‘ay, que casi nos meten gol’ (así, sin exclamaciones ni nada y casi para sí mismo, como si se le hubiera escapado). A veces se pone nervioso. Entonces se pone a recoger y dice ‘me voy a dormir que me estoy poniendo muy nervioso’. Sí, se puede dejar el partido a la mitad e irse para no exaltarse más. Además, solemos estar solos los dos, que J todavía es pequeño y no ve los partidos.

A mí me hace mucha gracia que se lo tome así, con tanta pasión y desenfreno y me meto un poco con él. Él dice que antes era más aficionado pero que le cogió cierta manía cuando vio cómo se ponía la gente de energúmena en sus tiempos en la residencia de estudiantes. Pero yo creo que debe de venir de familia. Y es que lo suyo llega a unos límites… veréis:

Un día estábamos en casa de sus padres viendo un partido, no recuerdo cuál. En mitad del partido mi suegra desapareció del salón para no sé qué. Yo estaba a mis cosas (tuiteando o leyendo la prensa o algo, allí, pero sin prestar atención al partido). Cuando volvió la oigo decir ‘¡pero bueno! ¡Si han metido dos goles!’ Y los dos, ND y mi suegro, sin inflexión alguna en la voz ‘’. Mi suegra sorprendida ‘¿y no decís nada? ¿cómo no os he oído?’ ‘pues qué vamos a decir, pues dos goles, sí, han metido dos goles…’ Mi suegra no daba crédito a su falta de pasión. Y yo tampoco, que ni siquiera yo me había enterado de los goles y no me había movido de allí. Así son ellos.

Y sí, me meto un poco con él, pero la verdad, entre su fanatismo y pensar que a mi padre cualquier día le da un infarto por algo tan tonto como un partido… pues prefiero la contención, la verdad.

(Habéis de saber que para documentarme, ejem, para este post, he entrado en la web del Marca por primera vez, ¡chispas!).

Così fan tutte

Ayer fui a la ópera al Teatro Real. Fue un regalo de navidades de Anniehall que es muy buena y generosa. Ella no vino en primer lugar porque era muy cara y en segundo lugar porque era muy larga. Y porque tampoco es tan fan.

Mozart es Mozart y por esa parte iba seguro de que la música sería fantástica, como así fue. Por el otro lado era en el Teatro Real y eso siempre es un riesgo muy grande en la parte de adaptación escénica.

Ya el hecho de que sea una ópera conocida y antigua son dos condiciones que no suelen ir de la mano en el Real. El otro día se me olvidó comentar con N. el hecho de que en la próxima temporada va en el abono una ópera de Brokeback Mountain.

Para mí el siglo XX ha sido un cataclismo para la música clásica y para la ópera y parece que va a seguir siéndolo. Eso de querer trascender a la melodía, la inclusión de disonancias y estridencias no es que no vaya conmigo, es que no va con el ser humano. Podría meter aquí a Pinker, pero tampoco quiero irme por las ramas. Simplemente creo que tras la muerte de Puccini se acabó la ópera, no por la muerte de Puccini en sí, sino porque a partir de ahí; aunque ya antes también; empieza a atentarse contra el buen gusto y la capacidad innata del ser humano de disfrutar con la música. Esto ya digo que daría para mucho, pero no es el momento.

El caso es que la otra parte que queda es la puesta en escena y la dirección del espectáculo. Aquí había mucha fanfarria con que el director era Haneke y tal. He de decir que a mí me ha gustado la puesta en escena, aunque tiene algunas incongruencias, pero está bastante bien. Todo se desarrolla en el mismo escenario que es una casa de Nápoles, una especie de palacio rehabilitado en el que hay una fiesta de disfraces y unos van disfrazados y otros no. O algo así entendí. Según uno de los amigos de mis padres, que también fueron, quería decir que el hombre de entonces y el de ahora son iguales y tienen los mismos problemas.

La ópera es muy bonita, lo que tal vez pasa es que el tema (todas son iguales) de la veleidad femenina y su incapacidad de ser fieles está un poco trasnochado porque además toda la crítica se centra en ellas y no en sus novios que las engañan y las seducen.

El elenco era muy bueno y yo destacaría a la cantante que hace de Fiordiligi, magnífica, y que se llama Anett Fritsch y el Don Alfonso que es un inglés de nombre William Schimell. La otra soprano y que también está muy bien se llama Paola Gardina, aunque a mí me desconcertaba un poco porque desde donde yo estaba (bastante alejado) me recordaba a Eva Hache.

Quiero terminar indicando a los señores gestores del Teatro Real que desde su reinnauguración en el año 97, hace 15 años, sus butacas han perdido prácticamente la totalidad del relleno y sentarse sobre muelles de hierro puede hacer gracia durante un rato, pero después de cuatro horas te acuerdas de la madre que parió al gestor del teatro, sin saber quién es.

Os pongo un vídeo de toutube de Soave sia il vento, aunque no es de este montaje.

El viaje a ninguna parte. O no...

No sé si habéis visto esta película. Trata de una compañía de cómicos y sus peripecias mientras se desplazan de pueblo en pueblo actuando. Habla de sus miserias, de sus ilusiones, de sus grandezas y de sus desengaños.

Pero el título y la película no es más que una excusa para hablaros, cómo no, del circo. Nosotros los circenses tenemos muchas similitudes con los cómicos como se podrá apreciar. Nosotros también vamos de gira y no sabemos lo que vamos a hacer mañana. De hecho saber lo que vamos a hacer hoy ya es complicado. Complicado de narices.

Los que me seguís en tuiter sabréis que os he estado dando la brasa con la posibilidad de que nos vayamos de gira al extranjero. En concreto estábamos pensando en darnos una vuelta por Turquía. Parece un buen escenario para nuestras representaciones y nuestros trucos de magia. Hablar de Turquía es hablar de un cierto exotismo, zocos, cafés, hombres con bigote... en fin que parece un destino hecho para que disfruten del circo y de nuestras representaciones.

Pero el caso es que desde que se planteó la posibilidad de ir, la realidad de un día a otro varía como una veleta en un torbellino. Ni siquiera la estación meteorológica sabría indicar con precisión hacia dónde va a soplar el viento de nuestro destino (qué poético me ha quedado, ¿eh?).

Y es que el Malabarista (a.k.a. nuestro jefe) trae noticias de lo más desconcertantes y absurdas que me han hecho recordar una cita de las mil y una noches que dice que "todo es evitable, salvo el destino". Así que lo que tenga que ser será.

A través de él nos hemos enterado de cosas abracadabrantes sobre Turquía como por ejemplo que no se puede ir con un ordenador portátil, salvo que lo lleves en piezas y luego lo montes allí. No os riáis (bueno, o sí, reíros, que es sano). Sí, amigos, pasar un ordenador portátil por la frontera turca según nuestro jefe debe ser algo parecido a esto:


Y ya sabéis cómo sigue la historia... nada apetecible. Desde luego. Nos ha sugerido que compremos los ordenadores allí, pero qué queréis que os diga, el teclado turco debe estar lleno de diéresis y cedillas, además de que el windows en turco no parece lo ideal para trabajar... sin saber turco, claro.

Por supuesto que todo esto surge de la mente imaginativa del Malabarista. Así, un día dice que no hay problema y al día siguiente que si queremos actuar en Turquía necesitamos un visado de trabajo del gobierno turco que tardarían en dárnoslo 6 meses y que para entonces ya se habría acabado la temporada de giras en Anatolia. Para al día siguiente llegar y decirnos que el Ministerio correspondiente está agilizando los trámites y que sí que iríamos, mientras que otro día después nos alecciona diciéndonos que tenemos que decir en la aduana que vamos por "business", pero no a trabajar porque si no nos devuelven en el mismo avión en el que veníamos.

Además nuestro jefe es uña y carne de medio gobierno turco y de los embajadores por lo que sus prospecciones son totalmente fiables y el hecho de que un día diga a y otro b se debe al típico exotismo y encanto de estos pueblos orientales y no a su prodigiosa imaginación.

Así que vivimos como el protagonista de la Canción del Pirata de Espronceda:

y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
Y allá a su frente Estambul.

 No deben ser malas vistas, aunque como he dicho a nosotros nos requieren más bien en la Anatolia profunda. O no, que eso nunca se sabe y lo mismo terminamos buscando el arca de Noé en el monte Ararat.

Nosotros, la troupe, hemos decidido resignarnos a nuestro futuro y si nos vemos con el billete en la mano empezaremos a hacer cábalas. Aunque yo por si acaso y en una labor de investigación sin parangón me he visto esta película que creo que me ha dado una visión bastante realista de lo que puede esperarme por allí:


Por si acaso voy a ir aprendiendo el manejo de armas y de técnicas de tortura porque a través de los ojos de nuestro jefe Turquía es una mezcla entre estas dos películas que os he puesto. Yo creo que exagera, pero ¿y si no?

Por último me voy a permitir terminar rindiendo un homenaje modesto a Espronceda y voy a parafrasear una estrofa suya para terminar estas tonterías:

Que en mi circo me encocoro,
que es mi Dios la arbitrariedad;
mi tren, almuerza contento;
mi única patria, penar.