Un día Toño

Bueno, esto merece una explicación, pero todo a su tiempo, queridos internautas. He de empezar diciendo que esta va a ser una entrada cargada de tristeza. Parece que las cosas en el circo van muy mal y es posible que cierre el chiringuito. Entre otras cosas mañana vamos a comer con el malabarista, así que seguro que sufriremos una campaña de desinformación en toda regla.

Es muy triste ver como se viene abajo un sitio donde has estado muchos años de tu vida. Pero de lo que quería hablar es de por qué se ha venido abajo. O más bien de cómo con esos mimbres salió esa carpa, o ese cesto, o ese centro, lo que queráis.

Ya os he contado como se va desintegrando todo el chiringuito. Pero hoy quiero que conozcáis un poco más de ese entramado. Digamos que en sus buenos tiempos éramos unos 60 o incluso puede que llegáramos a ser cien. Entre esos cien había unos 12 - 14 profesores de los que diría que todos menos tres o cuatro aparecerían en la definición de parásitos. O, dicho de una manera más fina, son gente que cobra por no hacer nada. No me entendáis mal, algo harán. Darán sus clases y sus cosas. Para ponerlo más claro cobran del circo, no de la universidad, por no hacer nada en el circo. Así que hay unas 10 personas que cobran más que su propio sueldo (algunos bastante más) por no hacer nada para merecérselo más que estar ahí. Se lo llevan crudo, vamos. Y con todo merecimiento como veremos más tarde. ¿Qué pasa cuando vienen mal dadas y en vez de 60 somos 40? Pues que la proporción cambia y hay menos que repartir.

Creo que en este punto sería adecuado presentar a Toño. Toño es un profesor que no ha visto un tren en su vida. Como mucho habrá montado en el AVE y poco más. Toño cobra por asociar su nombre al del circo. Y Toño vivía muy bien doblando su sueldo sin hacer nada para ello. Toño tiene una familia y gracias a las generosas donaciones del circo llevaba a sus hijos a un colegio privado. Antes que nada tengo que aclarar que Toño es un nombre inventado.

Bueno, pues este Toño ha tenido que dejar de llevar a sus hijos a un colegio privado. Y ¿por culpa de quién? Habéis acertado, por culpa de los payasos. Esa es la máxima capacidad de crítica de la que es capaz. Cuando ya habían matado prácticamente la gallina de los huevos de oro, vieron que sin payasos el chiringuito no se mantenía. Y la culpa era de los payasos, claro. Esto que os estoy contando es totalmente cierto, salvo por el nombre. Tuvo los santos cojones de echarnos en cara que había tenido que sacar a sus hijos del colegio porque le habían quitado los sobresueldos porque los payasos no hacíamos bien nuestro trabajo. Bueno, no, no tuvo el valor de decirnoslo a la cara, pero sí de decírselo a otras personas.

Esa capacidad de reflexión extraordinaria nos indignó bastante, la verdad. Y nos preguntábamos que cómo llega alguien a desviarse tanto del camino para creer que él merecía ese sobresueldo (ya os digo que muy jugoso) sin hacer nada para el circo. Nada quiere decir nada, lo aclaro por si acaso. Y nos decíamos que esa aplicación no ya de la ley del embudo, sino de la tolva (esto es una tolva para el que no lo sepa), permitiría a este individuo irse a su casa todos los días con la satisfacción del deber cumplido. Satisfecho de haberse ganado el sueldo, vamos. Porque si no, no se explica.

En fin, quedó como paradigma de satisfacción en el trabajo. Un tío rentable y satisfecho de dar más a la empresa de lo que recibía de ella.

Según nos ha dicho el malabarista resulta que ahora, según él (mentiroso compulsivo para quien no lo recuerde), Toño es el que más trabaja del circo. Y nosotros no entendemos qué es lo que puede hacer. Nos lo imaginamos llegando por primera vez al circo, remangándose y diciendo: 'Venga, chavales, ¿qué es lo que hay que hacer?' y ponerse sin más ni más a cargar sacos de cemento o algo similar que se encontrara por ahí pensando que eso era lo que hacíamos nosotros. Así, todo con mucha energía.

Así que nosotros ahora nos lo tomamos a modo de broma y cuando hemos tenido un día que consideramos que nos hemos más que ganado nuestro sueldo nos decimos entre nosotros que hemos tenido un día Toño. Un día en que te vas satisfecho a casa porque te has ganado cada céntimo de tu salario.

Es reirse por no llorar y sobre todo ahora que estamos fuera de allí. Lo siento por los que se han quedado y lo están pasando mal ahora. Pero no puedo decir que lo sienta por Toño. Si existiera el karma merecería quedarse sin sueldo al menos todos los años que lo ha tenido doble por no hacer nada.

En fin, mucho ánimo a los payasos que quedan y que para todos cada día de trabajo sea un día Toño del que os váis satisfechos por lo que habéis hecho sintiendo que os habéis más que ganado vuestro sueldo.

13 comentarios:

  1. Un retrato de esta Egpaña nuestra....llama a Toño consejero, asesor, de esos que pululan por todo el territorio. Qué asco.

    Besos y ánimo, siempre es doloroso ver como cae aquello a lo que uno ha pertenecido. Aunque ya no se esté.

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  2. Que triste!!!

    Cuando hablabas de Toño, lo siento pero me acorde de las Femen y el numerito que le montaron a Rouco y la rima Toño no te metas en mi coño ( viva el ripio y la poesía)

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  3. Sí, Tita, supongo que es un personaje que desgraciadamente abunda.

    Peter, esa relación entre Femen y Todo... No sé, desde luego rima, pero que se te venga a la cabeza no habla muy bien de tu salud mental. Tienes que ver menos telediarios!

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    1. ¿Ves? Ni siquiera mi teclado tiene clara la relación entre Femen y Toño!

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  4. Lo quer más me ha gustado es que no hayas sido nada buenista con "toño"...es un jeta, un cara, un mierda y se merece lo que le pase. Ya está bien de "buenismo".

    Y como me alegro de que salieras de allí a tiempo.

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  5. Por nuestro barrio se están muriendo, algunas tengo que decir que por fin, empresas que llevan 25 años muriendose. Unas por atracón de Toños, que es que cuando la cosa flojea echan a tres Curros y meten a dos Toños -ya lo he dicho en 25 años, la empresa tiene un Curro y 30 Toños, no pué ser-. Otras porque directamente nacieron como un barco de piratas dispuestos a asaltar todo barco que vieran descuidado, y a coger a cualquier despistado como remero forzado. Y como 25 años son muchos sin tener producto y dan para que td el mundo sepa que son piratas, pues a hundirse.
    En resúmen, que se han hundido, pero llevaban años buscándolo. No es sólo cosa de la crisis.

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  6. SIEMPRE han cobrado un pastón, ergo ellos creen que su "trabajo" es imprescindible. Es como Urdanga, como veía corrupción a su alrededor, esa era la forma de operar normal de la vida. Como dice Tita, abundan en este país estos mangantes. Pobrecíiiiitosssss, claro que no lo entienden!!! A levantarse a las 6 y a volver a casa 12 horas después (de TRABAJAR, así en mayúsculas) los ponía yo!!!

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  7. A estas alturas de mi (ya muy longeva) vida laboral toooooodo me suena, me suena muchísimo. No me da menos rabia, pero lo conozco a la perfección.

    A Toño lo conozco y yo era una de las payasas que le mantenía, a él y a 20 más, y si no era en ese circo de tres pistas, era en otro, qué más da.

    Respecto a la desfachatez de Toño, hace años trabajé en otro circo, donde al jefe de una de pistas, le echaron por robar a la empresa. Así, tal cual.

    Un día fue a despedirse de los pobres administrativos y les dijo muy ofendido que había tardado muchísimo en llegar hasta la carpa (que estaba en el quinto pino) ahora que no tenía el coche de empresa ni el párking.

    Vaya, qué sorpresa se llevarían ellos, que no habían tenido jamás coche de empresa, ni plaza de garaje, ni un sueldo que les permita pagarse nada de eso ¿¿realmente la carpa estaba lejos??? Pues no se habían dado cuenta.

    Ah, también les dijo (era diciembre) que los que le habían echado le habían "robado las navidades a sus hijos" (lo que les gusta sacara a sus hijos a pasear a estos fulanos, eh?)

    No macho, aquí el único que robaba eras tú.



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  8. Moli, es que es un personaje muy poco dado al buenismo. Además, según me cuentan por el pinganillo, andan diciendo que me he ido del trabajo robando un ordenador. Paro porque me enciendo...

    DM, hay muchas empresas así, lamentablemente.

    Xeia, sí, un poco de trabajo y que supieran lo que realmente cuesta ganar un sueldo no les vendría nada mal.

    Loquemeahorro, vaya tío. Parece ser que la empatía anda distribuida de manera muy desigual, otra consecuencia de la ley del embudo.

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  9. Los toños son una enfermedad de esta sociedad, no sólo de los circos. Y dan mucho miedo. Es necesario ser implacable con ellos.
    Son garrapatas que encima creen que merecen la sangre que absorben. Imagino que esa es la naturaleza de la garrapata.

    Mejor reírse y flipar con su triste y asqueroso afán de supervivencia.

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  10. Sí, es necesario que no medren ni proliferen, pero es difícil, hombre revenido. Sobre todo cuando están de jefes.

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  11. Lamentablemente todos hemos tenido algún Toño en nuestra vida.
    Mi Toño particular me formó um pollo de mil pares de cojones porque decidí salir del circo. No es que me quisiera mucho... Es que él. Estaba acostumbrado a q las niñas fueran a pedirle (revoloteando) un puesto de trabajo y no concebía q yo quisiera irme. No hay más.
    Pues este Toño duro algunos años más en la empresa. Yo volví al cabo de los años a la misma carpa del circo donde ya no estaba el. Lo habían mandado de SuperToño ( ganando aún más) a la carpa de las chicas barbies donde era feliz como una perdiz.
    Hasta q un día.....al señorito se le ocurre mangar puros ( y el gilip .. Ni fumaba)para repartirlos y quedar bien con sus amigotes.
    Le pillaron. Adiós Toño.
    Ese día empecé a creer en el karma.

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  12. Un Toño robando puros... Es que hay Toños de todo tipo, Phaskyy.

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