Más intensos

Acabo de ver que hace más de un año que hablé por primera vez de los intensos y que algo más tarde encontré una subcategoría, la del Opinador Consagrado. Será que es un filón porque hoy traigo más intensos.

Para empezar me he dado cuenta de que la radio es terreno abonado para el intensismo. Ya en la primera aproximación nos salieron varios intensos de la radio pero es que últimamente (ya sabéis de mi afición a imponerme castigos absurdos a mí misma) me ha dado por escuchar radio nacional y ¡ay, amigos! eso es el paraíso del intenso. Por si Pepa, sí, la de los escuchantes, nos parecía poco, ahora está la parrilla cuajadita.

Tenemos a Toni Garrido por las tardes. Lo sé, hace un programa bastante digno. A veces lo oigo y no me disgusta. Lo cual no quita para que el señor Garrido sea un intenso de tomo y lomo con el agravante de complejo de superioridad.

Está también el programa intensoecologista o ecointenso, no sé, que ya glosó ND hace un tiempo.

Pero lo peor, con mucho, viene de madrugada. Cuando, huyendo de los clones rosa-deportivos te aferras a la única opción que no es musical, llegué a Afectos en la noche me dije, mira, pues no tiene mala pinta... Hasta que oí hablar a Silvia dos minutos seguidos. Cómo le gusta oirse y en qué jardines se mete ella solita por el mero placer de escucharse. Vaya circunloquios y qué paráfrasis para intentar explicar lo que la primera vez dijo mal. Un horror. Además es una intransigente disfrazada de tolerante. Ahí os he dejado el enlace a los podcasts para que lo comprobéis por vosotros mismos. Yo no puedo con ella.

¿Y por qué han invadido radio nacional (¡ah! no, perdón, que ellos nunca dicen radio nacional, siempre dicen la radio pública)? Pues no lo sé. Y lo peor es que tenemos para rato me temo. Porque estos generalmente no se meten en políticas, más allá de las buenas intenciones sin mojarse, ni se les ve tan claramente el color. Y aunque se les vea no hacen daño a nadie (de los que mandan, entiéndase). Porque sus debates son más de 'Hoy debatiremos sobre el humor' ¿debatir sobre el humor? ¿Qué tiene el humor de debatible? Así, claro, resisten mucho mejor los vaivenes y nadie te puede acusar de que el programa está manipulado. Para una vez que nos podía servir de algo que los que mandan mangoneen en las radios y las teles

Pues nada que la radio está invadida de intensos y gracias a eso me ha salido una introducción larguísima. Porque yo quería hablar de otros intensos pero ya va a tener que ser otro día.

Efectivamente, la imagen no tiene nada que ver, ni si quiera con lo que inicialmente iba a ser el asunto principal del post. Pero es que he puesto singer en google y me han aparecido cientos de máquinas de coser. Me ha hecho gracia y me ha traído recuerdos así que he decidido ponerla de todos modos.)

Mis problemas con los pasteles

A estas alturas todos sabéis que Anniehall pertenece a la secta de las pasteleras caseras. Bien por ella. Yo no me quejo y alguna vez (pocas) me deja probar algo. La semana pasada hizo unos whoopie pies de escándalo. Buenísmos. Sus dotes reposteras se van refinando haciendo caso a mi sabio consejo de echarle a las cosas más azúcar. Pero no he venido a hablar de ese lado positivo y encantador. Hay un lado truculento que me afecta colateralmente. Una secta sin lado truculento no es secta ni es nada.

Ya conté la experiencia que tuve que pasar para llegar al centro comercial para comprarle unos moldes de tartas en Londres. Lo hice con todo el amor y el cariño del mundo, aunque casi muero en el intento, pero eso es por mi mala cabeza.

No sé si os he contado, o tal vez Anniehall, que me tiene secuestrada mi cuenta de Paypal a pesar de que ella tiene una. Le hace más ilusión, le parece que es pagar menos, pagar con la mía. Ella tiene una propia, pero dice que se le ha olvidado la clave. Mentira! Bueno, a lo mejor sí se le ha olvidado la clave, pero lo hace porque le da gustito pagar así. Me llama por teléfono y me dice 'Hola, que me has regalado una máquina de amasar' y yo digo: pues es bueno saberlo, si no me lo dices no me entero.

A fin de cuentas el dinero sale de la misma cuenta y si le hace ilusión... ¿quién soy yo para impedirlo?

El caso es que me usa como compinche para conseguir sus objetivos y yo, como hombre que soy, me dejo hacer.

Para conseguir el libro de los whoopie pies llegué a cotas difíciles de superar. Lo encontré en una biblioteca pública online en Tacoma, Washington. Busqué en internet por si encontraba un número de socio y una contraseña. Y los encontré a través de una profesora que había escrito unas notas en un word para sus alumnos de la escuela de verano. No sé lo que pasará cuando vea la lista de libros alquilados del verano y vea un libro de pasteles... seguro que nada malo porque los pasteles proporcionan alegría. Luego tuve que desprotegerlo, pero eso me viene por mis propias aficiones que, por una vez, han resultado útiles.

Se me avecina otro viaje a Londres y ya estoy temblando. De momento me ha pedido un libro de recetas que compraré sin duda, aunque a lo mejor sale más barato comprarlo por internet y que nos lo manden a casa. Es posible que me encargue algún condimento (me negaré salvo que sea extracto puro de vainilla), algún achiperre (me negaré rotundamente, pero al final lo haré) o algún libro más. Eso además de la visita que tendré que hacer al M&S...

El otro día compró en ikea un expositor de tartas con tapa bastante feo que ya le dije que era de loca inglesa con la casa llena de gatos, pero da igual, a ella le parece maravilloso. Aquí os dejo la foto y juzgad vosotros mismos...
De hecho en esa visita a Ikea se me apareció la maquinación femenina en toda su magnitud. La excusa era comprar un imán de esos de pared para poner los cuchillos y yo ahí me quedé, no fui más allá, pero ella ya iba pensando varias jugadas por delante como los buenos ajedrecistas. El poner los cuchillos ahí era para quitar los tacos donde los guardábamos para hacer sitio para poner la amasadora para hacer sitio (esto ya lo supongo) para poner el expositor de tartas en la mesa de la cocina... Jaque mate!

En fin, que me quejo, pero es sin motivo, es por picar un poco. Yo es que soy muy picajoso y a la vez muy delicadito. Por ejemplo, el otro día nos acostamos sin el aire acondicionado puesto y decidí dormir como mi madre me trajo al mundo porque hacía calor sin pensar que a mi queridísima esposa le podría parecer que poner y quitar el aire era lo más natural del mundo, así que estuve toda la noche poniéndome y quitándome la sábana para no morir de calor o no pillar una pulmonía. Fruslerías y tontás. Ese pequeño malestar no puede compararse con sus pequeños entretenimientos insomnes nocturnos. ¿Quién soy yo para quitarle el placer de encender y apagar el aire acondicionado?

Sigo contento de compinche en la vida de esta adicta a cocinar pasteles. Muy feliz y muy contento, eh?

La empatía, esa gran desconocida

La empatía es una de las características del ser humano que nos hace poder vivir en sociedad. Viene a ser la capacidad de entender los sentimientos de otra persona, comprender como se siente. Eso nos hace ser mejores personas y nos permite respetarnos o, si no tanto, al menos tolerarnos. Uno de los métodos totalitarios para acabar con grupos de personas fue el despojarles de su condición humana a otra sub-humana para romper esos lazos de empatía.

Creo que fue Proust, lo tengo apuntado por alguna parte, pero no lo encuentro, el que dijo algo así como que para él había personajes de ficción cuyas alegrías y tristezas le llegaban más que las de seres reales por los que no sentía el mismo afecto. A mí eso me pasó precisamente leyendo en Busca del Tiempo Perdido. Tampoco quiero desvelar nada, pero hay un momento en que alguien muere y yo, al igual que el protagonista, no podía creérmelo, leía cada página esperando que fuera una equivocación, pensado fríamente es un poco absurdo que estando rodeados de circunstancias reales busquemos otras inventadas. Ahí reside la magia de la literatura o del cine. Vargas Llosa lo dijo en su discurso del Nobel: "Nada ha sembrado tanto la inquietud, removido tanto la imaginación y los deseos, como esa vida de mentiras que añadimos a la que tenemos gracias a la literatura para protagonizar las grandes aventuras, las grandes pasiones, que la vida verdadera nunca nos dará. Las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros, los lectores transformados, contaminados de anhelos y, por culpa de la ficción, en permanente entredicho con la mediocre realidad".

Yo soy una persona con empatía, con empatía por las personas reales y por los personajes, reales o imaginarios, sobre los que leo. Cuando leo un libro de exploraciones polares siento pena por todas las inclemencias que pasan, me angustio cuando veo que se acercan a un final del que no pueden escapar, deseo que tengan un final feliz. Ya he dicho en alguna ocasión que yo hay veces que lloro viendo películas, eso no deja mi hombría muy bien, pero es así. Además, cuando más se me escapa la lágrima es con los finales felices, cuando se reúnen todos y suena la música alegre y todos se abrazan y se dan besos o sale un niño corriendo hacia su madre gritando 'mamá, mamá!'

También lloro con los melodramas, aunque menos. La semana pasada se me escapó alguna lagrimilla viendo Los Puentes de Madison. Qué le vamos a hacer!

Pero para que esto ocurra, tengo que creerme la historia, tengo que meterme en situación. Tampoco creo que sea muy exigente al respecto, pero hay veces, no sé por qué, que esa empatía con los personajes no llega. Me importa un pito lo que les pase. Eso es lo que me ha pasado leyendo el Último Encuentro de Sándor Márai. Sé que a muchísima gente le ha encantado, gente con la que muchas veces coincido en sus gustos. Fue un libro de muchísimo éxito cuando salió editado hace unos cuantos años y tenía ganas de leérmelo. Pero solo puedo calificarlo como decepción.

Voy a intentar dar unas razones a posteriori de por qué no me ha gustado. Desvelaré parte del argumento, por lo que si alguno no se lo ha leído y quiere hacerlo, que no siga leyendo. Al final las causas por la que algo nos gusta o no nos gusta no son fácilmente interpretables, voy a escribir unas cuantas, pero puede que no sean las auténticas.

(SPOILER)

Para empezar, he de decir (y esto es solo culpa mía), que me pareció muy aburrido y con un estilo de escritura que (nuevamente es mi opinión) no ha pasado la prueba del tiempo. Parece apolillada y poco creíble. Hay que tener en cuenta que se escribió en 1942. Otros libros de ese año son El Extranjero de Camus, La Familia de Pascual Duarte de Cela o Cuentos de Invierno de Dinesen. El tipo de escritura de Márai pega más con la novela del XIX que con la de pleno siglo XX, aunque eso no tiene por qué significar nada, yo soy un apasionado de la novela, novela que es la del XIX, pero de todas formas es algo que me sucedía al leerlo, no podía creerme que la novela transcurriera en 1940.

Hay un uso de adjetivos constante y de discursos interminables que, aunque pudieran estar bien escritos (¿quién soy yo para decir nada al respecto?), se me hacían larguísimos y poco naturales. Los discursos que da el general se me atragantaban, casi me dejaban sin respirar y estaba deseando que terminaran.

Cuando no te crees lo que dicen, cuando los ves no como personajes, sino como títeres sin vida, aún no está todo perdido, queda la historia, pero en este caso ni tan siquiera esto. El único interés que me quedaba era ver si la historia se resolvía, pero termina siendo como una gaseosa a la que al final se le ha ido todo el gas. Ves esas vidas desperdiciadas, esa incomunicación absurda, esa flema permanente y ese final que no da ninguna justificación a semejante retahila de rencores, huidas, incomprensiones y falsos sobreentendidos que me dejó completamente frío con un pensamiento del tipo 'Y esto era todo?'.

Ahora voy a aventurar una hipótesis, es totalmente arbitraria y seguramente descabellada, pero este blog no está para pensamientos profundos. Casi apostaría a que el origen de esta novela está en una cafetería vienesa o de Budapest en el que en algún momento de la sobremesa hubo alguien que dijo 'a que no hay huevos?'. A lo que el señor Márai respondió lo que todo hombre respondería 'qué no? vas a ver tú si hay huevos o no!'. Y esta novela es el resultado. Ya digo que seguramente seré justamente reprendido por decir esto, pero es lo que me parece.

Llegado a este punto, reconozco que hay algunas reflexiones y pasajes que sí que me gustaron y me hicieron pensar y disfrutar, pero eran retazos sueltos. Os pongo algunos de los que he subrayado:

"Ya no se acordaba ni siquiera del momento en que el enfado y el deseo de venganza habían dado paso a la espera. El tiempo lo conserva todo, pero todo se vuelve descolorido, como en las fotografías antiguas, fijadas en placas metálicas. La luz y el paso del tiempo desgastan los detalles precisos que caracterizan los rostros fotografiados. Hay que mirar la imagen desde distintos ángulos y buscar la luz apropiada para reconocer el rostro de la persona cuyos rasgos han quedado fijados en el espejo ciego de la placa. De la misma manera se desvanecen en el tiempo todos los recuerdos humanos. Luego, en algún momento inesperado, nos llega un rayo de luz y entonces volvemos a ver el mismo rostro olvidado."

"El deseo de ser diferentes de quienes somos: no puede latir otro deseo más doloroso en el corazón humano, porque la vida no se puede soportar de otra manera que sabiendo que nos conformamos con lo que significamos para nosotros mismos y para el mundo. Tenemos que conformarnos con lo que somos, y ser conscientes de que a cambio de esta sabiduría no recibiremos ningún galardón de la vida: no nos pondrán ninguna condecoración por saber y aceptar que somos vanidosos, egoístas, calvos y tripudos; no, hemos de saber que por nada de eso recibiremos galardones ni condecoraciones. Tenemos que soportarlo, éste es el único secreto. Tenemos que soportar nuestro carácter y nuestro temperamento, ya que sus fallos, egoísmos y ansias no los podrán cambiar ni nuestras experiencias ni nuestra comprensión. Tenemos que soportar que nuestros deseos no siempre tengan repercusión en el mundo. Tenemos que soportar que las personas que amamos no siempre nos amen, o que no nos amen como nos gustaría. Tenemos que soportar las traiciones y las infidelidades, y lo más difícil de todo: que una persona en concreto sea superior a nosotros, por sus cualidades morales o intelectuales."

"Cuando se acaba el deseo de placer, ya sólo quedan los recuerdos, las vanidades, y entonces sí que envejece uno, fatal y definitivamente. Un día te despiertas y te frotas los ojos, y ya no sabes para qué te has despertado. Lo que el nuevo día te traiga, ya lo conoces de antemano: la primavera, el invierno, los paisajes, el clima, el orden de la vida. Ya no puede ocurrirte nada imprevisto: no te sorprende ni lo inesperado, ni lo inusual, ni siquiera lo horrendo, porque ya conoces todas las posibilidades, ya lo tienes todo visto y calculado, ya no esperas nada, ni lo bueno, ni lo malo... y esto precisamente es la vejez."

"cada beso humano, es también una respuesta —a su manera distorsionada y tierna— a una pregunta que no se puede formular con palabras."

Pues eso, tampoco ha sido horroroso, pero esperaba más, bastante más de este libro. Ahora podéis despellejarme, pero por favor, hacedlo con empatía.

El Arte de la Contemplación

Creo que ya os hemos contado que estamos en Madrid, de vuelta al trabajo, pero sin hijos de los que hacernos cargo. Es una sensación casi desconocida. A lo largo de los 5 años de C. esa situación creo que solo se ha dado cuando nos fuimos un fin de semana a un hotel en Madrid (sí, podíamos habernos ido a otro sitio, pero nos apetecía disfrutar un poco de la ciudad que habitualmente padecemos) y dejamos a los niños con mis suegros en nuestra casa y otra semana el año pasado en verano.

Este verano hemos vuelto al trabajo y los niños se han quedado dos semanas con Mr & Ms Hall (los padres de Anniehall) en el pueblo así que podemos hacer cosas que habitualmente no hacemos. Hasta ahora la verdad es que esto ha sido más una posibilidad que una realidad porque hemos hecho pocas cosas. Queríamos haber ido al teatro y todavía no lo hemos hecho. Fuimos al cine y vimos una película que mejor olvidar, hemos quedado con amigos a cenar, pero por las tardes no hemos hecho nada de nada.

Ayer rompimos esa tónica (como amante del gintónic me da mucha rabia romper tónicas, salvo que sean Nordic Mist...) y nos fuimos a ver la exposición de Antonio López en el Thyssen. Habíamos comprado la entrada por internet y nos presentamos un poco antes de tiempo (ese rasgo nuestro tan poco patrio).

No había mucha gente. Bueno, para mí había más que la deseable, pero había poca comparada con otras exposiciones multitudinarias. Más o menos se podía pasear sin empujones y ver los cuadros con cierta dignidad. Además tampoco es una exposición con cientos de cuadros en los que al final no sabes muy bien lo que estás viendo y se hace pesado y estás deseando que termine, que es algo que me suele pasar.

Antonio López me gusta. Además de un pintor y dibujante extraordinario, con una perfección que tira de espaldas, sobre todo en los dibujos a lápiz, me parece que hace bonito lo invisible, la belleza oculta de una azotea, de una ciudad, de una casa destartalada. Además lo hace de una manera extraña, al menos para mí. Ayer fijándome ví en sus cuadros sobre Madrid que la impresión general es que es casi una fotografía, pero entrando en el detalle, usa trazos gruesos y manchas de una manera casi impresionista que consiguen formar un todo que a mí me emociona. Es cierto que hay otras cosas que me gustan menos, cuando pinta personas (no cuando las dibuja) no me acaban de convencer, hay algo de artificial o de estático que no sé definir que no me llena. También me pasa con las esculturas, no me llaman la atención.

Además, mientras miraba los cuadros me hice consciente de que ver cuadros es muy parecido a oir música. Es un arte instantáneo, efímero. A pesar de que el cuadro permanecerá sin variar, es muy probable que yo no vuelva a verlo. Como, además, mi memoria es bastante mala lo que me quedan son las sensaciones que tuve al ver el cuadro. Las imágenes se me olvidarán, pero ese sentimiento de placer, de felicidad permanecerá conmigo y renacerá cada vez que lea alguna noticia de Antonio López o vea alguna imágen de alguna obra suya.

Hemos decidido comprar una reproducción de un cuadro suyo para poner en nuestra casa. Es su panorámica de la Avenida de América desde Torres Blancas, que es nuestro barrio, aunque nosotros vivimos de espaldas a esa vista. Además he reunido el suficiente coraje para animarme a ver el sol del membrillo que es una película sobre él y su proceso de creación. Siempre me había llamado, pero por otro lado me parecía que iba a ser un poco aburrida, pero lo voy a intentar a ver qué pasa...

Os recomiendo que, si podéis, vayáis a ver la exposición. A nosotros nos encantó. También es cierto que a mucha gente no le gusta o no le dice nada este tipo de arte. A mí me pasa con el arte abstracto. Veo un cuadro con tres brochazos coloraos y lo único que se me viene a la mente es 'y a este tío le han pagado por esto?' que a lo mejor es lo que quiere provocar en mí el artista, pero yo me quedo más satisfecho cuando veo una exposición como ésta. y vosotros?

En Mares Salvajes

Ya os he comentado muchas veces que me encantan los libros de viajes y de aventuras, de exploradores y pioneros. Me encantan esas vidas llenas de emociones, algunas arrastradas a la fatalidad. Ese aguante y coraje para hacer frente a tremendos desafíos y muchas veces conseguir superarlos me emociona. Soy totalmente realista y sé que no valgo para eso. Incluso tampoco me atraería vivirlo. Me gusta leerlo.

Después de resistirme durante meses al final me compré el último libro de Javier Reverte que se llama En Mares Salvajes. Creo que me he leído todos los libros de viajes suyos. Cuenta su propio viaje e intercala las historias de los personajes que hicieron famosos los sitios que visita. Así tiene cuatro libros de África, uno de Grecia, otro del Amazonas, uno del Yukón y ahora éste sobre el paso del noroeste. Cuenta como se enfrentaron los hombres, principalmente ingleses, al reto de encontrar una vía de unión entre el Atlántico y el Pacífico a través del Ártico. Los ingleses lo tenían mal para llegar a las islas de las especias con el dominio de portugueses rodeando África y los españoles con América del Sur.

Hay historias increíbles y personas de las que no había oído hablar en la vida como John Franklin que murió buscando el paso mayormente por su incompetencia y que se convirtió (y por las mismas causas) en un ídolo británico al igual que Scott. Hay mucho escorbuto, sobre todo por ignorar la forma de vida de los inuits (former esquimales). El complejo de superioridad de los ingleses les hacía difícil aceptar que esos pueblos según ellos atrasados pudieran saber como combatir esos problemas. Reverte cuenta la historia del descubrimiento según él va recorriendo esos parajes desoladores en un crucero y es muy entretenido, al menos para mí (yo he venido a hablar de mi libro...). Aparece Roald Amundsen, que fue el primero en atravesarlo tardando tres años en hacerlo. Normalmente navegaban durante los meses de verano cuando se rompían los hielos y cuando se congelaban de nuevo el barco quedaba atrapado durante 9 meses hasta el verano siguiente. Aparecen otros nombres como Ross, Baffin, McClure, Rae.

Hay otras cosas que no están tan bien. Encontré bastantes errores e incongruencias ortográficos, palabras que faltan, frases con errores, alguna palabra mal escrita... en fin, nada que no hagamos todos, pero se supone que hay gente que lo revisa y lo lee. Cuando leo un libro que ha pasado por el OCR o es una compilación gratuita, pues lo sobrellevo, pero cuando he pagado 22 euros por el libro, pues ya no me hace tanta gracia. Otra cosa que no me ha gustado es la insistencia en usar la palabra galpón. La usa para todo tipo de edificios que se encuentra. No dudo que no lo sean, pero cansa. El aeropuerto es un galpón, el hotel es un galpón, el supermercado es un galpón, la agencia de viajes está en un galpón, los bares son galpones... digo yo que habrá más palabras y se podrá alternar con cosas como casa de un piso, cabaña, casa prefabricada... no sé, tampoco soy escritor, pero daba la impresión de que había llegado a la palabra y le gustó.

Por supuesto que también está la moralina climática, aunque no se hace pesado, cosa que le agradezco y por último, cada vez parece notársele más un cierto complejo de superioridad sobre sus compañeros de viaje o gente con la que se encuentra, principalmente norteamericanos.

Un libro muy entretenido que os recomiendo si os gustan los libros de viajes, de exploraciones y aventuras polares. Aunque si os gustan os recomiendo otro que he visto que está por ahí por el ciberespacio que es buenísimo sobre la conquista del Polo Sur y que se llama El Último Lugar de la Tierra de Roland Huntford.

Sigo a ratos con la destrucción de los judíos europeos, pero muy poco a poco y me estoy leyéndo el Último Encuentro, de Sándor Márai. De momento me está pareciendo bastante apolillado, casi como la casa ajada que describe, pero sigo con él.

Liberdade

Hoy hace mucho calor. Mucho. El Papa ya se ha ido. Ha estallado una tormenta, pero la humedad hace que estemos peor que si no hubiera llovido. He terminado de leer el último libro de Javier Reverte sobre el paso del noroeste. El libro sobre los judíos es bastante denso, demasiado para estos calores. Entonces he cogido un libro que compré en Oporto de Pessoa y he leído esta poesía que se llama libertad. Me ha hecho pensar. Sobre todo el principio, porque es como me sentía en ese momento, y la última estrofa, por la visita papal.


Ai que prazer
não cumprir um dever.
Ter um livro para ler
e não o fazer!
Ler é maçada,
estudar é nada.
O sol doira
sem literatura.

O rio corre bem ou mal,
sem edição original.
E a brisa, essa,
de tão naturalmente matinal,
como tem tempo não tem pressa...

Livros são papéis pintados com tinta.
Estudar é uma coisa em que está indistinta
A distinção entre nada e coisa nenhuma.

Quanto melhor é quando há bruma.
Esperar por D. Sebastião,
Quer venha ou não!

Grande é a poesia, a bondade e as danças...
Mas o melhor do mundo são as crianças,
Flores, música, o luar, e o sol que peca
Só quando, em vez de criar, seca.

O mais do que isto
É Jesus Cristo,
Que não sabia nada de finanças,
Nem consta que tivesse biblioteca...


Creo que se entiende bastante bien, pero he encontrado una traducción buscando un poco y aquí os la pongo (cambiando algunas cosas, permítaseme el atrevimiento):

¡Ay qué placer
no cumplir un deber,
tener un libro que leer
y dejarlo de hacer!
Leer es un fastidio,
Estudiar es nada.
El sol calienta
sin literatura.

El río fluye, bien o mal,
sin edición original.
Y la brisa, esa,
que de tan naturalmente matinal,
como no tiene tiempo, no tiene prisa…

Los libros son papeles pintados con tinta.
Estudiar es una cosa que se encuentra indistinta,
entre la nada y cosa alguna.

Cuánto mejor, si hay bruma.
¡Esperar por D. Sebastián
quiera venir o no!

Grandes son la poesía, la bondad y la danza…
Mas lo mejor del mundo es la infancia,
Las flores, la música, el claro de luna y el sol que falla
cuando en vez de crear las cosas nos las seca.

Pero más que esto
fue Jesucristo,
que no sabía nada de finanzas,
ni consta que tuviera biblioteca…

RRAA

Lo cierto es que no sé muy bien cómo ha sucedido. Supongo que todo empezó cuando alguien (con muy mala idea), en lugar de pasarme una receta del modo tradicional me dio un enlace a un blog de cocina. Y en vez de limitarme a buscar la receta que quería, empecé a curiosear. Y me encontré muchas cosas muy apetitosas.


Y ¡horror! una lista de blogs. Y uno me llevaba a otro. Y todos tenían fotos preciosas.

Hay por ahí quien dice que me he vuelto una yonki, pero de eso nada. Os voy a dar unas cuantas razones por las que NO soy una yonki víctima de una nueva enfermedad que empieza a conocerse como reposterexia:


  1. Una yonki no andaría comprándose mil utensilios de cocina ni visitando la zona de menaje de cada hipermercado que pisa. Tampoco se compraría todos los papelitos de magdalenas que va encontrándose en sus incursiones.

  2. Alguien enganchado a la respostería no llevaría dulces a la oficina casi todas las semanas para dar salida a una producción que de otra manera le habría echado encima diez kilos en tres meses.

  3. Ni se pasaría meses suspirando por una máquina para amasar, montar claras y no sé cuántas cosas más para, al recibirla, sentir cierta nostalgia de cuando hacía las cosas a mano, porque así se pierde un poco el encanto.

  4. ¿Querrían las compañeras de trabajo de una tía con problemas serios quedar con ella para hornear cincuenta muffins en una mañana? Pues no.

  5. Una yonki no haría dos recetas distintas de galletas en su semana de solterismo (sin tener a nadie en casa para que se las coma).

  6. ¿Encendería una adicta su horno, situado en una cocina más calurosa que el infierno, durante la semana de más calor del año? No lo creo.

  7. Alguien con un problema con la repostería no se crecería al ver que otros en sus blogs sustituyen ingredientes alegremente e intentaría lo propio con desastrosos resultados. Ni tendría que salir corriendo antes de que cerraran las tiendas para poder tener a tiempo la receta original.

  8. Tampoco pasaría en pocos meses de observar horrorizada las cremas y bizcochos de colores chillones de las webs norteamericanas a comprarse ella misma una cajita de colorines porque 'son tan mooonos'.

  9. Por supuesto, no probaría a hacer cremas de colores para el cumpleaños de su hija aunque por la lista de ingredientes ya se vea que el resultado no puede ser otro que el empalague máximo. De color rosa, por supuesto.

  10. Y por último, a una yonki, no se le ocurriría hacer en sus tres semanas de vacaciones: muffins de arándanos, tarta de queso, bizcocho de manzana, tarta de zanahoria y....


... la tarta del cumpleaños de C, que estaba emocionada desde que la elegimos en uno de esos blogs, me ayudó a hacerla y estaba encantadísima con su tarta y su fiesta. (La de la foto es ella estas vacaciones unos días antes de su quinto cumpleaños).


HOLA, ME LLAMO ANNIEHALL Y SOY ADICTA.

El poder del perro

Ya estoy de vuelta en mi sitio de trabajo (tristeza infinita) y antes de ponerme a repasar los ciento y pico correos que tengo pendientes -bueno, tampoco es cierto porque muchos ya los contesté durante las vacaciones- voy a escribir un poquito sobre el último libro que he leído en vacaciones.

Empecé hincándole el diente a un libro de Isaiah Berlin llamado cuatro ensayos sobre la libertad pensando que me iba a encontrar con algo de mis queridas ideas liberales, pero era sobre el libre albedrío y sobre el determinismo en sus distintos conceptos. Demasiado para mí. Me superó con mucho y lo abandoné. Necesitaba algo menos sesudo y me decidí por esta novela que me habían recomendado mi cuñado y Molinos. La tenía un poco aparcada porque es un tocho tamaño grande (más de 700 páginas la versión de bolsillo).

El poder del perro de Don Winslow es algo más que una novela negra. Es casi un libro de historia con personajes ficticios, pero todo lo que les pasa es real o verosímil. Lo que estás leyendo ha pasado o si no algo muy parecido, aunque se hayan utilizado los hechos reales a modo de collage para conseguir encajar todas las piezas en una novela. Aparecen los narcotraficantes mexicanos, colombianos, las FARC, la DEA, la CIA, la policía federal mejicana, la Iglesia, los chinos, los italianos e irlandeses de Nueva York, la mafia, la prostitución. Hay mucha violencia y en algunos momentos bastante desagradable. De hecho al final del primer capítulo estuve a punto de dejarlo porque era demasiado brutal, pero hice bien en seguir, aunque hay algunos momentos en los que se te encoge el corazón. Hay malos muy malos, malos con corazón, buenos muy buenos, buenos que son malos, buenos que echan a perder su vida buscando la redención de sus culpas... en fin, un novelón que no puedo hacer más que recomendaros.

La única pega que le pongo (ojo, SPOILER) es que al final todo cuadra demasiado, cosa que está bien en una novela, pero no tan bien si es sobre hechos reales.

Os pongo unos parrafillos para que veáis el estilo:

"–Lo siento -jadea Adán-. Suélteme. Me pondré en contacto con usted, le pagaré lo que quiera. Fije el precio.

Hacia atrás de nuevo. El trapo, la gasolina. La espantosa, horrible sensación de los vapores que invaden las ventanas de su nariz, su cerebro, sus pulmones. Siente que su cabeza se agita, su torso se retuerce, sus pies patean el suelo de una forma incontrolable. Cuando por fin se detiene, Navarres levanta la barbilla de Adán entre el índice y el pulgar.

-Traficante de mierda -dice-. Crees que todo el mundo está en venta, ¿verdad? Bien, voy a decirte algo, pedazo de mierda: no puedes comprarme. No estoy en venta. No hay nada que negociar. Vas a decirme lo que quiero saber, así de sencillo."

"–Es un suicidio -dice Hobbs-. Solo un idiota o el Congreso serían capaces de cometer la locura de permitir que un títere soviético se enquistara en el corazón de Centroamérica. Es imposible describir semejante estupidez. Teníamos que hacer algo, Arthur.

–De modo que la CIA asume la responsabilidad de…

–La CIA no asumió ninguna responsabilidad -dice Hobbs-. Es lo que intento explicarte, Arthur. Cerbero emana de la más alta autoridad del país.

–Ronald Reagan…

–… es Churchill. En un momento crítico de la historia, ha visto la luz y ha decidido actuar."

"Había muchos colombianos, soldados del cártel en préstamo, pero también sudafricanos y rodesianos que habían perdido su guerra y esperaban ganar esta. Había israelíes, libaneses, rusos, irlandeses y cubanos. Era una puta Villa Olímpica de asesinos a sueldo."

"Entran en tromba, esperando ver cadáveres y heridos agonizantes, pero no ven nada de eso y se quedan perplejos, hasta que uno levanta la vista, ve la claraboya abierta y comprende lo sucedido. Pero lo siguiente que ve es la mano de Callan, que deja caer una granada, y después la claraboya se cierra, y ahora sí que hay cadáveres y heridos agonizantes en el lavabo de caballeros de La Sirena."

Le pongo otro pero, aunque este es opinión. No me parece muy de recibo el tratamiento que hace de que los de izquierdas son muy buenos, muy buenos y aunque luego sean malos es por que los han corrompido y los de derechas muy malos, muy malos.

En la portada aparece un comentario de James Elroy que la define como: "Una hermosa visión reducida del infierno". Estoy de acuerdo.

Humoristas, la decepción

Tenía que pasar. Se va elevando el listón, elevando, elevando y llega un momento en el que es imposible saltarlo y viene la decepción. Tras tres libros inmensos, Intelectuales, Creadores y Héroes, Humoristas me ha parecido el peor. Tampoco es que sea malo, tiene cosas interesantes y se lee más o menos bien.

Esto ha pasado, creo, por varias cosas:

  1. La elección de los humoristas. A cada uno le gusta un tipo de humor y quién le hace reir es algo difícil de universalizar. Aún así, un gran número de los humoristas que describe no me sonaban absolutamente de nada y otros no los considero humoristas. O por lo menos estarían muy por debajo de otros humoristas. Por ejemplo, me sangra que no esté Mark Twain. La mayoría son británicos. Bueno, os pongo la lista de los que habla porque vosotros, gente culta, seguramente los conozcáis a todos: William Hogarth, Benjamin Franklin, Samuel Johnson, Charles Dickens, Toulouse-Lautrec, G.K. Chesterton, Damon Runyon, W.C. Fields, Charlie Chaplin, Laurel y Hardy, los hermanos Marx, James Thurber, Nöel Coward y Nancy Mitford. Supongo que todos pondríamos y quitaríamos a algunos. Pero me parece una visión del humor bastante parcial. Yo echo en falta a muchos y hay otros a los que no les veo tanta gracia como para estar. Incluso el autor a veces dice que poca cosa de humor hicieron. En fin, para gustos hay colores y estos colores no son los que más me gustan.

  2. El humor está claramente delimitado por el idioma, salvo que sea gráfico, supongo. Los chistes, igual que la poesía, llevan muy mal la traducción y eso hace que hacer una antología global sea algo imposible, pero por ejemplo yo con el Quijote me moría de risa mientras lo leía y por más carteles de Toulouse-Lautrec que vea o escritos de Johnson que lea no me voy a reir de la misma manere ni de lejos.

  3. Tengo dificultades al leer frases humorísticas que pone. Frases de las que casi no consigo ni enterarme de lo que dice como para encima reirme. He descubierto que nunca podré leer a Dickens en inglés. Frases como éstas lo confirman: “I hope our acquaintance may be a long ‘un, as the gen’l’m’n said to the fi’pun’note.”, “Out wiv it, as the father said to the child wen he swallowed a farden.”, “Anythin’ for a quiet life, as the man said ven he took the sitivation at the lighthouse.” , “Avay vith melincholly, as the little boy said ven his school missus died.”, “Now we look compact and comfortable, as the father said ven he cut his little boy’s head off to cure him o’ squintin’.”
Aún así, como he dicho antes, es entretenido y te descubre curiosidades y a personajes de los que no sabía nada. Si a alguien le interesa se lo puedo pasar. Me lo compré en Amazon y he descubierto unos plugins para el calibre que eliminan automáticamente el DRM de protección.

He subrayado algunas cosas y las he puesto en twitter, pero ya tengo guardado el cable para conectar el kindle y no lo voy a sacar para ponerlas aquí... soy vago. 'Cansuto' me llama mi suegro... (bueno, una vez nos lo dijo a los dos...)

Dentro de un ratito nos iremos al pueblo de Segovia y allí nuestro acceso internáutico se verá muy reducido. Así que sed buenos. o mejores, o no... bueno, haced lo que os dé la gana que es lo que íbais a hacer de todas formas!

Un libro curioso

Ayer me terminé de leer El Caso Jane Eyre de Jasper Fforde. Me lo pasó Bichejo en un caso de dealer bidireccional, que es mucho más mejor. Yo pensé que el señor este era escandinavo o algo así con ese apellido, pero es británico y muy británico. Una vez que vi la portada y empecé a leerlo me empezó a sonar en la cabeza de haber leído algo al respecto o haberlo querido leer hace varios años.

El libro me ha gustado mucho. Crea un universo entero de ficción en el que hay muchísimas cosas cambiadas e imposibles, pero esa es la magia de la literatura, te lo hace verosímil y entras perfectamente en el libro. Hay novelas en las que no hay nada 'extraordinario' y no te las crees y otras en las que te hablan de viajes en el tiempo y te parece lo más normal del mundo. Por ejemplo, inglaterra sigue en guerra con Rusia en Crimea tras ciento y pico años, la gente siente pasión por la literatura y el arte en general y hay un mercado negro de libros y falsificaciones, hay unos cronoguardias que vigilan la aparición de grietas temporales y saltos en el tiempo, los dodos clonados son mascotas muy habituales y tienen su número de versión, hay una secta de baconianos que cual testigos de jehová van puerta a puerta intentando convencer a la gente de que Bacon escribió las obras de Shakespeare, hay luchas entre rafaelitas y surrealistas...

En fin, que es un universo fascinante lleno de referencias literarias, aunque casi todas son británicas por lo que a mí hay muchas se me escapan, empezando por Jane Eyre que no la he leído, al terminar de leer el libro miré en la wikipedia y me casó todo mucho mejor.

Hay una organización gubernamental con un montón de niveles llamada OpEspec en la que trabaja como detective literaria la protagonista, Thursday Next. Hay también vampiros y hombres lobo y un malo malísimo. Por si faltara algo, también hay una corporación con poderes casi ilimitados llamada Goliath con turbios intereses.

El resultado es una mezcla entre Matrix, Alicia en el país de las maravillas y Monty Pithon (Lo de los Monty Python no es idea mía, viene en la solapa, pero cuando lo leí me di cuenta de que era verdad, tiene ese algo británico absurdo que tanto me gusta), también me recordó a Momo y los hombres de gris y el tiempo robado.

Os pongo unos fragmentos para que veáis de lo que hablo:

"A los ochenta y nueve años intentaba atrapar a un hombre más fuerte, más decidido y más inteligente. Era valiente. Era estúpido."

"La tía Polly me indicó que me acercase y me susurró al oído sin sutileza y en voz muy alta:
—Tendrás que disculpar a tu madre; ¡cree que tu padre está enrollado con otra mujer!
Mamá se disculpó con algún pretexto tonto y salió a toda prisa de la sala.
Fruncí el ceño.
—¿Qué tipo de mujer?
—Alguien que conoció en el trabajo… Lady Emma esto o aquello.
Recordé mi última conversación con papá; el asunto de Nelson y los revisionistas franceses.
—¿Emma Hamilton?
Mi madre sacó la cabeza por la puerta de la cocina.
—¿La conoces? —preguntó con tono agraviado.
—No personalmente. Creo que murió a mediados del siglo diecinueve.
Mi madre entrecerró los ojos.
—Ese viejo ardid.
Se armó de valor y logró una esplendorosa sonrisa.
—¿Te quedarás para cenar?
Acepté y ella se fue a buscar un pollo al que pudiese hervir hasta quitarle todo el sabor, olvidando por el momento su furia contra papá."

"Me encuentro a cien metros de la zona de disturbios y puedo ver varios coches volcados e incendiados. La policía lleva todo el día intentando mantener separadas a las facciones, pero se ha enfrentado al peso de los números. Esta noche varios cientos de rafaelistas rodearon el bar N’est pas une pipe donde se habían atrincherado un centenar de neo-surrealistas. Los manifestantes del exterior corearon eslóganes italianos del renacimiento y luego lanzaron piedras y otros proyectiles. Los neo-surrealistas respondieron atacando esas líneas de batalla protegidos por enormes relojes flácidos y parecían ir ganando hasta la intervención de la policía. Espera, puedo ver a un hombre arrestado por la policía. Intentaré entrevistarle."

"—¿Qué gracia tiene eso? La bondad es debilidad, la amabilidad es venenosa, la serenidad es mediocridad, y la afabilidad es para los perdedores. La mejor razón para cometer actos odiosos y detestables, y admitámoslo, se me considera un experto en ese campo, es puramente por sí mismos. La ganancia monetaria está muy bien, pero diluye el sabor de la maldad a un nivel inferior que puede alcanzar cualquiera con un sentido excesivamente desarrollado de la avaricia. El mal verdadero y sin fundamento es tan raro como el bien puro…"


Parece ser que hay escritas seis novelas con Next como protagonista y seguro que me las leeré y, de momento, os recomiendo la primera. Espero que todas estén igual de bien que ésta, aunque es posible que darse un atracón pueda ser contraproducente. Yo ya se la he pasado a mi cuñado y a mi suegro y creo que ya tengo un regalo de navidades para mi madre (que se va echando el tiempo encima...)

De momento me voy a leer Humorists de Paul Johnson. Ya he hablado muchas veces de los anteriores: Intelectuales, Creadores y Héroes que son muy buenos. Con este tengo ciertos recelos, pero ya veremos que tal está.

Tres en una semana

Una vez dejadas atrás las memorias de Koestler, me he metido tres libros en menos de una semana, aunque más bien habría que decir libritos. Son if you ask me (and of course you won't) de Betty White, Desde Darwin de Steven Jay Gould y Lo que se ve y lo que no se ve de Frédéric Bastiat. En realidad no es tan poco porque viendo las ediciones en papel de los tres libros y sumando me salen 670 páginas.

El primero, el de Betty White, no son ni memorias, ni reflexiones, ni consejos o, bueno, es una mezcla de todos ellos. Se lee muy bien, con facilidad y con una sonrisa en la boca todo el rato. Tiene anécdotas, humor, sentido común, amor a los animales y a su marido... La verdad es que no he subrayado casi nada, pero es bastante entretenido y se lee en un pispás. Tiene 89 años y una vitalidad que ya la quisiera yo para mí! Bueno, a lo mejor no, la verdad es que yo soy más bien tirando a sedentario y me va bien así. Yo me lo leí en inglés y no sé si está publicado en español o no. Me hice con él porque me lo recomendó Amazon en uno de esos miles de correos que mandan casi a diario. Me decían, ya que has curioseado por la página del libro de Tina Fey, tal vez te gusten las memorias de Rob Lowe, las de Ashley Judd o las de Betty White. Soy un tío sin personalidad al que se le influye fácilmente, pero las memorias de Rob Lowe...!!! no soy tan fácil!! Así que me decidí por Betty White. Os pongo solo una cita:

“I look out here and everybody is famous. And I’ve had the privilege of knowing many of you and working with some of you—I’ve even had a few of you! You know who you are.” Afterward, as I was led back to my table, George Clooney was at the podium. He saw me walking across the room and said, “And while I’m here, I’d like to thank Betty White for her discretion.”

El segundo son una serie de ensayos del señor Gould de la década de los 70. He de decir que yo de biología sé bastante poco (no se puede saber de todo y éste es un campo al que no me he dedicado por ahora). La edición que pillé es muy mala y pone comas y guiones donde no los hay y además hay palabras mal escritas y normalmente son los términos científicos lo que hizo que aún estuviera más perdido. Me ha parecido de un nivel más alto que el que yo estaba dispuesto a leer, aún así me ha parecido muy interesante y he aprendido mucho.

Algunas cosas que he subrayado:

El "homo sapiens no es el producto preordenado de una escalera dirigida a nuestro exaltado puesto desde el principio de las cosas. No somos más que la rama superviviente de un arbusto otrora tupido".

"Sigmund Freud expresó tan bien como cualquier otro el impacto inextirpable de la evolución sobre la vida y el pensamiento humanos al escribir: La humanidad ha tenido que soportar en el transcurso del tiempo y de manos de la ciencia, dos grandes ultrajes contra su ingenuo amor por sí misma. El primero fue cuando se dio cuenta de que nuestra Tierra no era el centro del universo, sino tan sólo una, mota de polvo en un sistema de mundos de una magnitud casi inconcebible… El segundo se produjo cuando la investigación biológica privó al hombre de su particular privilegio de haber sido especialmente creado, relegándole a descendiente del mundo animal."

"No obstante, no deja de ser irónico que el padre de la teoría evolutiva se quedara prácticamente solo en su insistencia en que el cambio orgánico llevaba tan solo a una mayor adaptación y no a ningún ideal abstracto de progreso definido por la complejidad estructural o por una creciente heterogeneidad—jamás debe decirse superior e inferior.

La esencia del darwinismo yace en su afirmación de que la selección natural crea a los adaptados. La variación es ubicua y fortuita en su orientación. Aporta la materia prima y nada más: La selección natural dirige el curso del cambio evolutivo. Preserva las variantes favorables y construye la adaptación gradualmente."

"Pascal comentó en una ocasión, en una metáfora planetaria, que el conocimiento es como una esfera en el espacio; cuanto más aprendemos —es decir, cuando más grande es la esfera— tanto mayor es nuestro contacto con lo desconocido (la superficie del planeta). Esto es cierto —pero no olvidemos el principio de las superficies y los volúmenes. Cuanto más grande es la esfera, tanto mayor es la relación de lo conocido (volumen) con respecto a lo desconocido (superficie). Ojala pueda seguir floreciendo un crecimiento absoluto de la ignorancia gracias a un incremento relativo del conocimiento."

El último es un libro que he tardado una hora en leerme. Es muy cortito y maravilloso. Es muy similar al libro de Hazlitt de Economía en una lección, solo que escrito cien años antes. La versión que tenía de una página de internet es malísima y me sangraban los ojos viendo "ha" escrito sin hache (debe ser que los liberales somos bastante toscos y sin estudios), pero eso no quita que exponga las ideas a modo de ejemplo de una manera maravillosa. El que quiera saber qué es mi liberalismo, que lea este pequeño libro. Os pongo otras citas:

"Toda la diferencia entre un mal y un buen economista es ésta: uno se limita al efecto visible; el otro tiene en cuenta el efecto que se ve y los que hay que prever."

"esta diferencia es enorme, ya que casi siempre sucede que, cuando la consecuencia inmediata es favorable, las consecuencias ulteriores son funestas, y vice versa. — Así, el mal economista persigue un beneficio inmediato que será seguido de un gran mal en el futuro, mientras que el verdadero economista persigue un gran bien para el futuro, aun a riesgo de un pequeño mal presente."

"Cuando se trata de impuestos, señores, prueben su utilidad con razones de fundamento, pero no con este desafortunado aserto: "Los gastos públicos hacen vivir a la clase obrera." Contiene el error de disimular un hecho esencial, a saber que los gastos públicos sustituyen siempre a gastos privados, y que, en consecuencia, hacen en efecto vivir a un obrero en vez de a otro, pero no añaden nada al conjunto de la clase obrera. Su argumentación está muy a la moda, pero es demasiado absurda, para que la razón no tenga razón."

"Pero, por una deducción tan falsa como injusta, ¿saben de qué se acusa a los economistas? De, cuando rehusamos la subvención, rechazar la cosa misma que se subvenciona, de ser enemigos de todo tipo de actividad, porque queremos que esas actividades sean, por una parte, libres, y por otra, que ellas busquen en sí mismas su recompensa. Así, ¿que pedimos al Estado que no intervenga, vía los impuestos, en materia religiosa? somos ateos; ¿que pedimos que el Estado no intervenga, vía impuestos, en la educación? odiamos las Luces; ¿que decimos que el Estado no debe dar, por los impuestos, un valor ficticio al suelo, o a una industria dada? somos enemigos de la propiedad y del trabajo; ¿que pensamos que el estado no debe subvencionar a los artistas? somos unos bárbaros que juzgamos las artes ."

"En el plano moral, la Superioridad del Ahorro sobre el Lujo es incontestable. Es consolador pensar que es lo mismo, en el plano económico, para cualquiera que, sin detenerse en los efectos inmediatos de los fenómenos, sabe llevar sus investigaciones hasta sus efectos definitivos."

"¿No hay algo de vergonzoso en el rol que el proteccionista hace interpretar a la sociedad? Él le dice: Tienes que darme trabajo, y, lo que es más, trabajo lucrativo. He escogido tontamente una industria que me deja un diez por ciento de pérdidas. Si tu instauras una contribución de veinte francos de mis compatriotas y si me la das, mi pérdida se convertirá en beneficio. Y el beneficio es un Derecho, tú me lo debes. La sociedad que escucha a este sofista, que se carga de impuestos para satisfacerle, que no se percata de que la pérdida sufrida por una industria no es menos pérdida porque se obligue a compensarla, esta sociedad, digo yo, merece el fardo que se le obliga a portar."

Os lo recomiendo, además aclara muchas de las tonterías que se oyen por televisión como el impulso a la economía aumentando el gasto público, las medidas populistas, los intermediarios, los banqueros...

En fin, que leáis lo que más os apetezca. Estos son los que me han apetecido a mí y os los recomiendo.

Tras os Montes mais enormes

Ya estamos en Santander. Tras un viaje bastante largo y zigzagueante de unas ocho horas por fin llegamos ayer por la tarde.

El día empezó muy bien. Pudimos meter todas las cosas en el maletero, aunque aún no sé muy bien cómo. Para que os hagáis una idea tuve que meter en el maletero dos maletas grandes (no de las de no facturar), dos bicicletas de niño, una vajilla de 19 piezas para regalarles a mis suegros, la bolsa de la playa, los cascos de las bicis, dos botellas de aceite, una caja con quince tercios de cerveza, los regalos de C de su cumpleaños, el neceser, una bolsa con nuevos adminículos pasteleros y una docena de pastéis de natas. Otras veces el meter todas las cosas en el maletero ha sido como un tetris, pero la inclusión de las bicicletas ha hecho que lo de este año pase a ser una heroicidad. Salimos a tiempo. Había mirado el recorrido en google maps, pero no pude imprimirlo, no parecía muy complicado.

Fuimos más o menos bien, pero como llegó un punto en que ya no estábamos muy seguros, y nuestros mapas de carretera son de hace unos cuantos años y todas esas carreteras nuevas no aparecían en ellos, decidimos poner el GPS. No sé si fue el GPS o que cuando lo pusimos lo nuestro ya no tenía remedio, el caso es que nos mandó por otro sitio más largo, por supuesto, con la carretera en obras, con miles de camiones, sin posibilidad de adelantar y teniendo que hacer desvíos cada dos por tres. Como no todo es malo, hay que decir que los paisajes que vimos eran preciosos, impresionantes. Montañas y bosques preciosos con pinos y abetos, terrazas con viñedos y carretiles con precipicios de las que le gustan a Anniehall. No pudimos parar y corretear entre abetos en plan sonrisas y lágrimas debido a nuestra falta de calzado apto para la naturaleza (va por ti, Tochi). En serio, el sitio, impresionante. Es patrimonio de la humanidad y me lo apunto para un posible viaje. Tras más de una hora y media yendo a 20-30 por hora llegamos a Vila Real donde cogimos la autovía hacia España. Más o menos a mitad de camino de la autopista vimos la incorporación por la que tendríamos que haber llegado nosotros en lugar del desvío involuntario.

Ya en territorio patrio tuvimos que parar a echar gasolina en el último pueblo de Orense antes de Zamora, no me acuerdo del nombre. El gasolinero no dijo ni una sola palabra. Bueno, creo que una sí, algo así como gracias, o a lo mejor era un eructo. Y eso que le dije que quería pagar con tarjeta, tuve que meter el PIN y le pregunté que por dónde se volvía a coger la autovía, me gruñó, movió el brazo y me lo indicó con un dedo.

Teníamos intención de comer en Benavente, pero con el retraso acumulado paramos pasada la Puebla de Sanabria, en un pueblo llamado Mombuey. Encontramos un bar y tras preguntar si podíamos comer y preguntarnos la señora que si comer, comer? y decirle Anniehall que sí, que comer, nos dijo que podía ponernos unas raciones. Nos pusieron una ración de jamón serrano, una de lacón y una con la mitad de queso y la mitad de chorizo, un picho de tortilla, pan y bebidas por 12,5€. Barato, barato, sí. Cierto es que tampoco parecía que se enteraran mucho las dos que atendían. Después de pedirle lo que queríamos volvió a preguntárnoslo porque se le había ido la cabeza, no nos pusieron tenedores hasta que no los pidió Anniehall para la tortilla ni nos pusieron pan hasta que lo pedimos. Aproveché para comprar un queso zamorano que ya hemos catado y está buenísimo, claro, que me soplaron por el queso 50€...

Nos pusimos en marcha, los niños se durmieron y Anniehall se durmió... cuando se despertaron los niños. Es complicado ir conduciendo, contestar sus preguntas, calmarlos y a la vez intentar que Anniehall no se despierte, pero fuimos así un buen rato. En Benavente tiramos para León, de León a Osorno pasando por Sahagún y Carrión de los Condes y de Osorno a Santander. Anunciaban que iba a ser un día apocalíptico con tormentas y rayos, pero fue un viaje bastante agradable, con nubes y algo de bochorno. Eso sí, según parece esta noche ha caído un tormentón interesante (ahora está lloviendo) y hay previsión de lluvias para los próximos días.

Todo llegó bien, ningún plato roto, ninguna desgracia que lamentar, salvo que en Mombuey se me cayeron los pasteles al abrir el maletero para meter el queso, pero han aguantado bastante bien. Ahora voy a hacerme un homenaje cántabro-portugués desayunándome un pastel y un sobao. Va por ustedes!