El Arte de la Contemplación

Creo que ya os hemos contado que estamos en Madrid, de vuelta al trabajo, pero sin hijos de los que hacernos cargo. Es una sensación casi desconocida. A lo largo de los 5 años de C. esa situación creo que solo se ha dado cuando nos fuimos un fin de semana a un hotel en Madrid (sí, podíamos habernos ido a otro sitio, pero nos apetecía disfrutar un poco de la ciudad que habitualmente padecemos) y dejamos a los niños con mis suegros en nuestra casa y otra semana el año pasado en verano.

Este verano hemos vuelto al trabajo y los niños se han quedado dos semanas con Mr & Ms Hall (los padres de Anniehall) en el pueblo así que podemos hacer cosas que habitualmente no hacemos. Hasta ahora la verdad es que esto ha sido más una posibilidad que una realidad porque hemos hecho pocas cosas. Queríamos haber ido al teatro y todavía no lo hemos hecho. Fuimos al cine y vimos una película que mejor olvidar, hemos quedado con amigos a cenar, pero por las tardes no hemos hecho nada de nada.

Ayer rompimos esa tónica (como amante del gintónic me da mucha rabia romper tónicas, salvo que sean Nordic Mist...) y nos fuimos a ver la exposición de Antonio López en el Thyssen. Habíamos comprado la entrada por internet y nos presentamos un poco antes de tiempo (ese rasgo nuestro tan poco patrio).

No había mucha gente. Bueno, para mí había más que la deseable, pero había poca comparada con otras exposiciones multitudinarias. Más o menos se podía pasear sin empujones y ver los cuadros con cierta dignidad. Además tampoco es una exposición con cientos de cuadros en los que al final no sabes muy bien lo que estás viendo y se hace pesado y estás deseando que termine, que es algo que me suele pasar.

Antonio López me gusta. Además de un pintor y dibujante extraordinario, con una perfección que tira de espaldas, sobre todo en los dibujos a lápiz, me parece que hace bonito lo invisible, la belleza oculta de una azotea, de una ciudad, de una casa destartalada. Además lo hace de una manera extraña, al menos para mí. Ayer fijándome ví en sus cuadros sobre Madrid que la impresión general es que es casi una fotografía, pero entrando en el detalle, usa trazos gruesos y manchas de una manera casi impresionista que consiguen formar un todo que a mí me emociona. Es cierto que hay otras cosas que me gustan menos, cuando pinta personas (no cuando las dibuja) no me acaban de convencer, hay algo de artificial o de estático que no sé definir que no me llena. También me pasa con las esculturas, no me llaman la atención.

Además, mientras miraba los cuadros me hice consciente de que ver cuadros es muy parecido a oir música. Es un arte instantáneo, efímero. A pesar de que el cuadro permanecerá sin variar, es muy probable que yo no vuelva a verlo. Como, además, mi memoria es bastante mala lo que me quedan son las sensaciones que tuve al ver el cuadro. Las imágenes se me olvidarán, pero ese sentimiento de placer, de felicidad permanecerá conmigo y renacerá cada vez que lea alguna noticia de Antonio López o vea alguna imágen de alguna obra suya.

Hemos decidido comprar una reproducción de un cuadro suyo para poner en nuestra casa. Es su panorámica de la Avenida de América desde Torres Blancas, que es nuestro barrio, aunque nosotros vivimos de espaldas a esa vista. Además he reunido el suficiente coraje para animarme a ver el sol del membrillo que es una película sobre él y su proceso de creación. Siempre me había llamado, pero por otro lado me parecía que iba a ser un poco aburrida, pero lo voy a intentar a ver qué pasa...

Os recomiendo que, si podéis, vayáis a ver la exposición. A nosotros nos encantó. También es cierto que a mucha gente no le gusta o no le dice nada este tipo de arte. A mí me pasa con el arte abstracto. Veo un cuadro con tres brochazos coloraos y lo único que se me viene a la mente es 'y a este tío le han pagado por esto?' que a lo mejor es lo que quiere provocar en mí el artista, pero yo me quedo más satisfecho cuando veo una exposición como ésta. y vosotros?

10 comentarios:

  1. Nosotros también estuvimos la semana pasada y también nos gusto. A mi me encantaron también las flores y las esculturas. Hay un cierto tipo de retratos al principio de la segunda sala que no me gustan.
    Tenemos tres hijas de 16, 10 y 5 años, a la mayor da igual porqué no la interesa nada de nada, pero a las otras dos las cogimos una audioguia y se lo pasaron bien y además luego me tienen que explicar cual es su cuadro favorito y pintar cuando llegan a casa, bueno en este caso esto era difícil. Esto se lo copie a Moli, que lo explica mucho mejor que yo en un post. Besos

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  2. Es que Moli es una crack de las visitas a museos. Esta vez no hemos llevado a los niños. En nuestro caso tienen 5 y 3 años y no sé si les hubiera gustado. Vete a saber.

    Este verano fui con los niños a Altamira y se lo pasaron muy bien. Luego pintaron un bisonte y a Anniehall le toco recortar y montar una careta.

    Supongo que poco a poco empezaremos a hacer más visitas culturales con los niños.

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  3. Nosotros fuimos a un museo de dinosaurios y también le gustó mucho, y desde entonces todo "evulociona". Los coches en aviones, las bicis en coches... y caaada vez que come pollo te cuenta la historia de los dinosuarios y las aves.
    Así que lo mismo si le llevamos a ver pinturas no hace millonarios. Habrá que probar.
    A mi Antonio Lopez me gusta, pero no me emociona, o al menos no lo hizo la última vez que fui a una exposición suya.

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  4. Pues yo, antes de ir al museo de Altamira, le conté a C la evolución del hombre y me miró así con condescendencia y me dijo 'si yo eso ya lo sé!'. Así que allí que nos fuimos a ver a los 'hombres primitivos'.

    Lo de los niños y los dinosaurios es caso aparte. Les encantan.

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  5. Yo soy de las que sí se emocionan con Antonio López.

    Y sí, hay que empezar a hacer cosas culturales con los niños. Yo para este curso (si nos encaja y va a estar difícil) quiero llevarles con cierta regularidad a la biblioteca. Y de vez en cuando a museos. De hecho tenemos en ciernes una visita a Cosmo Caixa.

    No llevarlos en mi caso tendría mucho delito, mi abuela escribió un libro sobre la importancia de los museos en la educación!!

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  6. Estuve hace un par de semanas, en mi primera semana de solterismo y había demasiada gente.

    También me llamó mucho la atención la vista desde Torres Blancas, y los detalles infinitos de toldos, ventanas, balcones... También esos cuadros inacabados de la ciudad ¿ Acabará todos o quedarán así?

    Las esculturas en algún caso daban yuyu(la de su nieta especialmente), pero había alguna que sí me gustó.Las del inicio de su carrera son muy impersonales.

    Ahora bien , lo que más me gustó es la serie sobre interiores, con un manejo de la luz increíble y un detalle en azulejos, persianas y la propia mierda del piso flipante

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  7. Totalmente de acuerdo en tus dudas y tus impresiones Peter.

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  8. Es cierto, Peter. Tiene un manejo del lápiz que parece imposible pintar así de bien, pero luego los cuadros que están pintados no tienen esa perfección del detalle, no intenta hacer una fotografía, hay una interpretación y una subjetividad que me llega.

    Respecto a la exposición, yo creo que hay varios cuadros inacabados que los han puesto para ver el proceso, creo que deben ser descartes de la misma obra.

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  9. Me encanta Antonio López pero "sol de membrillo" fui incapaz de verla hasta el final así que seguro que tú hasta le encuentras el qué.

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  10. Bueno, pseudo, vete a saber, pero hay veces que, incluso, coincidimos! ;-)

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