Habíamos ganado la guerra

"He intentado ser fiel a la verdad, pero mi verdad no tiene por qué ser la verdad de todos, y menos aún han de coincidir mis puntos de vista con los ajenos. Puede además fallarme la memoria: ni siquiera los recuerdos de mi hermano coinciden con los míos cuando rememoramos un pasado por ambos compartido... "
Esther Tusquets

Bueno, pues con las idas y venidas de Lalín que ya os contaré otro día, me he terminado de leer estas memorias de infancia y juventud de Esther Tusquets. Hace poco que se murió y yo siempre me había querido leer algún libro suyo. Me he leído alguno de su hermano Óscar Tusquets (cofundador de Tusquets editores) y me había gustado bastante. Además, los libros de Lumen siempre me han gustado.

Estas memorias no tocan su faceta, tal vez la más interesante, como editora de la editorial Lumen. Siempre me había extrañado el nombre de la editorial y aquí cuenta que en origen fue una editorial religiosa. Ella comenta que: "Yo sabía que Lumen, que compró mi padre en 1960 —no a su hermano Juan, sino a su hermano Carlos, el que estaba casado con «una Llinás» y había vivido desde dentro la sospechosa quiebra de la Banca— y dirigí durante cuarenta años, era hasta entonces una editorial de textos religiosos que había fundado tío Juan en Burgos durante la guerra civil. En algún momento se me ocurrió pensar que era una idea peregrina montar una editorial en pleno conflicto bélico. Pero es que no se trataba de lo que yo creía..."

Esto que no sabía era que: "O sea que Lumen, o mejor dicho la editorial predecesora de Lumen, nació como una editorial de propaganda franquista y antisemita, la financió el cuartel general del Caudillo y se llamó inicialmente Ediciones Antisectarias... Resulta paradójico que luego, durante cuarenta años, figurara entre las editoriales más comprometidas con el antifranquismo..."

Aparece un personaje, tío de la autora, de nombre Juan Tusquets y cura que tuvo bastante que ver con el antisemitismo del franquismo y la propaganda en contra de la masonería.

De todas formas, estas memorias están principalmente enfocadas a los años de infancia y juventud. Nos cuenta sus recuerdos. Ella nació en una familia de la burguesía catalana, vivió en el Ensanche, acudía al Liceo... todo el lote.

Pero según nos cuenta ella tenía muchos traumas principalmente en la relación con su madre. Tenía la convicción de que su madre no la quería. Era una madre distante y que no la educaba, ni se interesaba por ella. El matrimonio de sus padres era un matrimonio sin amor como repite varias veces a lo largo del libro.

Esa infancia triste, acomplejada, llena de miedos es algo que la marcó bastante durante toda su vida.

Comenta por ejemplo la reacción de su madre cuando Esther sacó cinco cursos de bachillerato en uno solo: "Sin embargo, quizás hubiera podido controlar por una vez sus naturales impulsos, y, cuando todos me felicitaban por haber sacado en un año, y con nota, cinco cursos de bachillerato, encontrar una frase más afortunada que: «¡Siempre con tus cosas raras! ¡Siempre teniendo que hacer algo diferente para distinguirte de los demás!» No le costaba nada, y seguro que yo se lo habría agradecido."

Cuenta que su infancia no fue feliz. Tenía muchos miedos, era tímida, llena de inseguridades, cambió un montón de veces de colegio: "La verdad es que yo nunca me había sentido orgullosa de mí misma. Es difícil sentirse orgulloso de uno mismo cuando eres consciente de que no te pareces a la hija que tu madre hubiera querido tener."

Retrata la vida de una familia adinerada que había ganado la guerra. Cuenta como no tenían que esperar para hacer trámites, como incluso los policías subían a casa para recoger los papeles y que no se tuvieran que molestar, como no tenían que esperar cola y una cosa que le llamaba a ella mucho la atención, y a mí también, cómo en los restaurantes les indicaban qué platos de la carta no se los recomendaban para ellos (estaban malos), pero parece ser que sí para el resto de clientes...

De igual modo cuenta como una vez su padre "me comentaría en una carta que, después de nuestra guerra, se había enfrentado a una situación durísima y se había visto obligado a partir de cero. Tal vez sí, pero la situación durísima incluía un piso de más de doscientos metros cuadrados en Rambla de Cataluña, dos chicas fijas de servicio, más otra que venía a repasar la ropa, coche, casita de veraneo en la costa, abono en el Liceo, salidas a esquiar, colegio extranjero y de pago para los niños, más una Fräulein que venía a enseñarme alemán y una señorita que se ocupaba de nosotros los domingos. Era una miseria bastante relativa y tolerable, sobre todo en una Cataluña y una España donde mucha gente pasaba auténtica hambre."

Termina el libro con una revelación que tuvo una noche en que se fue (más bien la echaron) de unas convivencias falangistas: "Supe, aquella noche insomne, que nunca volvería a afiliarme a un partido, a tener un carné [...], que reivindicaba mi derecho, como intelectual, a tomar ante cada situación, ante cada conflicto, la conclusión que me pareciera acertada, sin someterme a la política de grupo. Decidí que no era exacto ese eslogan según el cual la verdad es siempre revolucionaria. A veces puede no serlo, pero, séalo o no, hay que aceptarla y sacarla a la luz. Supe definitivamente, aquella noche, que, si bien no era cierto que la guerra civil la habían perdido todos, porque a la vista estaba que unos la habían ganado (y lo sabían bien) y otros la habían perdido (y nadie iba a permitirles ignorarlo ni olvidarlo), yo, hija de los vencedores, a pesar de haber gozado de todos sus privilegios y todas sus ventajas, pertenecía al bando de los vencidos."

En fin, a mí me ha gustado bastante y supongo que me animaré con algún otro libro de memorias suyas (creo que tiene cuatro o así) ya de su época de editora. Ahora he empezado con París era una fiesta de Hemingway que no me lo había leído.



11 comentarios:

  1. Sin duda una obra interesante, gracias por la reseña, le haré un huequito en el verano.

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  2. Tiene muy buena pinta, siempre es curioso leer testimonios reales de esa época, no fantasías almibaradas o desgarradoras escritas ahora.

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  3. Pues espero que te guste, Pilar!

    Eliahh, lo tienes a tu disposición!

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  4. Parece interesante. En el libro de Santiago González "Lágrimas Socialdemócratas" que terminé hace unos días, hace una referencia elogiosa al libro y a la autora. Concretamente creo que también cita la última frase, que por otra parte me parece genial, y totalmente extraña a los tiempos que corren.

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  5. ¿Comes en restaurantes de trabajo a menudo?. Si te viene el camarero y te recomienda con entusiasmo algún plato del día, pide otro...suele ser lo que quieren colocar ya porque se les pasa.
    Gracias por la recomendation, me ha gustado la forma de relatar las cosas de esta mujer.

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  6. Creo que no te voy a seguir en este libro, porque imagino que la autora es más interesante como editora. Y además, necesitaría dos veranos para terminarme la balda imaginaria que tengo...

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  7. Aquí te dejo un enlace por si quieres conocer algo más de los inicios de la editorial:

    http://www.diariodeburgos.es/noticia/Z4CE7BD2E-A2FB-2CDE-E87481203541C0FD/20120730/oscuro/origende/editorial/lumen

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  8. Veo que Carmen siente la presión de la balda, jaajajaja...

    Este me lo salto, tiene buena pinta, pero tengo que empezar a decir que no a alguno.

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  9. El de Lágrimas Socialdemócratas lo tengo ahí esperando desde que se lo regalamos al padre de Ana en Navidades, pero no acabo de decidirme...

    DM, sí, si ya sé que el plato del día suele ser de lo que se está poniendo malo. En este caso es al revés, que ellos lo pedían y él les decía que no. Supongo que en las otras mesas lo recomendaría con ganas...

    Bueno, Carmen, no dejemos que esa balda imaginaria crezca indefinidamente! En verano siempre se le da un buen empujón a la balda, ¿verdad, Bichejo?

    Gracias, Sinube, muy interesante. Lo único es que se dice que pocas veces habló Esther Tusquets de los inicios y prácticamente todo eso está en el libro...

    Bichejo, está bien decir no. Yo soy prácticamente incapaz en el tema de los libros! Tu Diógenes digital se está moderando!

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  10. Menuda historia.

    ¿Cinco cursos en uno? ¿Se puede hacer eso? Quiero decir ¿Es humanamente posible?

    Y luego esa madre de pesadilla.

    Lo que me ha gustado más es lo de la mala situación del padre, y es que el que tiene muchos privilegios no suele apreciarlos, y si pierde alguno, no puede ver los que tiene, si no los que ha perdido.

    (supongo)

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  11. Es, dicho de una manera un poco más basta, el dicho de al que no usa bragas las puntillas le hacen llagas...

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