Rafael, Murillo, Blake, los prerrafaelitas y Hopper. ¡Toma Ya!

Ya véis por el título que no va a ser un post muy centrado, pero quiero resumir de alguna manera el recorrido museístico de esta semana sin niños en Madrid. Hemos ido a ver las exposiciones de El Prado de Rafael y de Murillo (esta no sabía que estaba hasta que me lo dijo Bichejo), la de Caixa Forum de William Blake y la del Thyssen de Edward Hopper. Un atracón!

Primero vimos la de Rafael y su escuela. Está bien, pero más de la mitad de los cuadros de la exposición son de su taller y escuela y están básicamente para decirte lo mal que lo hacían. Y esto no es figurativo, en los cartelitos te ponían lo mal que dibujaban el cuerpo o la falta de detalles, o la errónea composición... en fin, que para saber que Rafael es muy grande no me hace falta que me lo digas, ya lo veo. Y si no tienes suficientes cuadros de Rafael para hacer una exposición, pues haz otra distinta. Hay una sala en la que muestran la copia de la Transfiguración junto a un facsimil del cuadro auténtico y la diferencia es como de la noche al día. Habla un poco mal de los que hicieron la copia porque está claro que es infinitamente peor.

A continuación nos fuimos a ver la exposición de Murillo que es muy buena. El tema es Murillo y Justino de Neve, el arte de la amistad y presenta la colección de Justino de Neve y trabajos en los que le ayudó. Es fantástica. Hay un San Pedro, el último cuadro de la exposición, que es maravilloso. Viendo estas dos exposiciones me vino a la cabeza la copla:

Al Museo de Sevilla iba a diario Juan Miguel,
a copiar las maravillas de Murillo y Rafael.

Y por la tarde como una rosa
de los jardines que hay a la entrá,
pintaba Trini, pura y hermosa,
como si fuera la Inmaculá.

Y decía el chavalillo:
¿Pa que voy a entrar ahí,
si es la virgen de Murillo
la que tengo junto a mí.?...

Y se me ocurrió que hubiera sido magnífico que hubieran hecho una exposición conjunta de Rafael y Murillo, de sus similitudes y sus diferencias. Ahí dejo la idea por si alguien quiere llevarla a buen término...

Después de esto nos fuimos al Caixa Forum a ver una exposición sobre William Blake. No es una exposición fácil. Sus cuadros son inquietantes, incluso feos y no es de extrañar que no consiguiera reconocimiento en su vida. Aún así hay obras muy buenas como los grabados del libro de Job y algunas pinturas de la Divina Comedia. También hay algunos cuadros de los artistan en los que influyó, principalmente los antiguos y los prerrafaelitas. Tiene la ventaja de que no es muy grande y que es gratis. A Anniehall no le gustó, cosa que ya le advertí antes de entrar, vaya en mi descargo.

Y también hemos visto la exposición de Hopper en el Thyssen. Es una exposición muy buena, magnífica. El único problema es la cantidad de gente y las audioguías. Tenía que estar permitido coger la audioguía del que está plantado delante de un cuadro formando atasco y darle con ella en la cabeza! Además, hay una cosa que me parece muy mal y es que no hay murales con explicaciones de las distintas partes de la exposición. Así que si no compras la audioguía y atascas a la gente no te enteras de por qué hay un cuadro de Degás o de otros artistas. Un despropósito. Aún así las acuarelas son magníficas y muchos de sus cuadros. Es cierto que cuando pinta personas hay una artifiosidad y una inhumanidad que asustan un poco. Yo os la recomiendo y, si podéis, id a primera hora de la mañana que es cuando habrá menos gente.

Bueno, pues este es nuestro atracón museístico del año. Ahora que los niños van siendo más mayores nos animaremos a llevarlos con nosotros más a menudo.


6 comentarios:

  1. En la de Hopper, andaba como loco, más allá de la sensación de la soledad y la luz rara, tratando de descubrir cómo lo conseguía.

    De pronto vi un personaje fumando un puro sin humo, eché a correr hacia atrás a ver uno cuadro en el que un hombre fumaba un cigarrillo, que tampoco humeaba. Y de pronto lo entendí.

    Es el antivelázquez, que tan bien pintaba el aire. Hopper coloca un aspirador que succiona todo el aire: por eso la luz es tan rara (al no haber aire, no hay motas que se puedan posar en el espacio); y la gente está absolutamente sola porque, al no haber aire, la voz no se puede transmitir en el vacío absoluto.

    Me lo pasé como un eNáno.

    ResponderEliminar
  2. Me parece un poco "demasiao" para un día pero bueno.Al Thyssen lo mejor es ir una noche de fútbol porque como tienen abierto hasta las once estás solo.
    En el Prado han puesto un recorrido-actividad con niños.
    Y sin duda la de Murillo un acierto.

    ResponderEliminar
  3. Pseudosocióloga, sí, quizá fue demasiado, pero como están ahí muy cerca... Apunto lo de los recorridos con niños para este próximo curso, gracias.

    NáN, no había pensado en esa succión del aire, pero sí que explica ese aislamiento y luminosidad. A mí también me gustó mucho.

    ResponderEliminar
  4. Me ocurrió lo mismito cuando fui al Prado: Decepción al ver que la de Rafael era más bien de sus discípulos, y sorpresa agradable en la de Murillo, al que por una vez, le dejaron de pedir que pintara niños (bueno, de las Inmaculadas no se libraba el hombre).

    La de Hopper me da miedito por lo que dices: En esas expos suele haber auténticas hordas humanas, además, me da la impresión de que la mayoría de los cuadros ya los vi hace años en la Fund. J. March y en otros museos.

    ResponderEliminar
  5. La de Hopper está muy bien, pero si ya has visto sus cuadros, pues ya sabes lo que te vas a encontrar. Yo no había visto más que unos pocos que hay en el MOMA y fue lo que más me gustó de ese museo.

    Para la próxima vez que vaya a Nueva York tengo que visitar el Whitney Museum!

    ResponderEliminar
  6. La de Hopper me gustó, pero efectivamente había más gente que en la guerra (20:45 del sábado pasado). Así no es lo mismo.

    Los hombres y mujeres que aparecen en sus cuadros los pinta sin rostro, sin humanidad, sin conexión entre ellos... pero dan que pensar, y mola.

    Se atrevió a pintar la vulgaridad, la inhospitalidad y la cotidianidad. Con mucha luz, y le salió bien, con mucho impacto en los desencuadres.

    Los únicos cuadros que no me convencieron fueron los de temática marítima. Se veía un mar estático y sin movimiento...

    Y además el jodío Hopper fue muy prolífico.

    Creo que el famoso cuadro de la casa al lado de raíles del tren inspiró la casa de Psicosis.

    (No somos nadie... ni lo seremos).

    ResponderEliminar