Muito obrigado, Portugal

Ya me despido de Portugal hasta el próximo año. Es una maravilla venir aquí todos los años. Me encanta el paseo marítimo, la comida, las vistas desde casa de mis padres, la cerveza (me he comprado 24 tercios para llevármelos a Madrid que es más o menos el número de cervezas que gasto durante el año, soy muy moderado, ya lo sabéis -bueno, aquí no soy nada moderado, la verdad-), la gente, salvo los que me despertaron a voces hace dos noches... ¡Me encanta Portugal!

Hay cosas que no me gustan, como por ejemplo que sus calles tengan más tapas de alcantarilla y de registros que asfalto propiamente dicho y los portugueses están volviendo a conducir como el culo. Yo creo que es por culpa de la intervención y eso, que ya les da igual que les pongan multas o no. La desesperanza es muy mala. Han puesto autopistas de peaje con dispositivo electrónico por todas partes y esta vez mis padres han decidido que no vamos a pagar, que a los extranjeros no les ponen multa. Veremos en qué queda la cosa.

Este año hemos ido al restaurante caro del año pasado. Anniehall se negaba a llamar para reservar por pura vergüenza y al final llamé yo, pero no lo debí hacer muy bien porque cuando llegamos no estábamos en la lista. De todas formas cenamos estupendamente un par de entrantes y un platazo de sushi. Bueno, con nuestras dificultades, porque como dice Bryson eso de comer con dos agujas de hacer punto tiene su aquel... He comido lulas grelhadas, que son chipirones a la brasa, pulpo al horno y filetes de pulpo, arroz de marisco y una francesinha. Ya conté lo que es, pero para los que no lo sepáis es un sandwich con filete, jamón, chorizo y salchicha, todo ello cubierto de lonchas de queso y flotando en una salsa como de callos y con patatas fritas. ¡Deliciosa! Y me he hinchado a comer pastéis de nata, ¡una de las cosas más ricas del mundo mundial!

Además este año es el primero en el que no he pisado la playa ni para acompañar a los niños y eso me llena de orgullo y satisfacción. Bueno, tampoco tanto, pero ningún día ha hecho mucho calor y yo estoy más a gusto leyendo en casa que en la playa. Soy así de rancio. Así tengo las piernas, que cuando he enseñado la pantorrillas los niños no hacían más que decirme que qué blanquito estaba... ¡Blanco nuclear, señores!

Ha habido varios días con niebla, pero no se estaba mal. No hemos bajado de los 20ºC, al menos cuando hemos estado en el exterior. Un día alquilamos un coche a pedales en el que montamos los cuatro y Anniehall y yo íbamos dándole al invento y casi nos morimos. C ha aprendido a patinar en dos días y J va en patinete a una velocidad que no hay quien le pille y se tira por una cuesta de la que ya se ha caído un par de veces, pero no le ha cogido miedo y allá que sigue sin importarle que sea de Hello Kitty porque lo ha heredado de su hermana. Anniehall se ha comprado unos patines para revivir sus tiempos de discípula de Cionín y parece ser que patinar es algo parecido a montar en bici, no se olvida y se ha ido unos cuantos días a hacer el cabra por ahí...

Hemos visto bastantes retransmisiones de las olimpiadas. Yo no vería otra cosa, pero parece que los niños no son de la misma opinión y hemos tenido raciones matutinas de la casa de Mickey Mouse y Phineas y Ferb, salteadas con las péliculas de Gru y Spiderman.

Este año he estado menos días porque tuve que retrasar mis vacaciones por los asuntos del trabajo que ya conté por aquí. Me gusta Portugal y me gusta saber que seguiré viniendo los próximos años a cargar las pilas. Os lo recomiendo.

11 comentarios:

  1. Oooo, Pastéis de nata, besos de Afrodita!

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  2. A ti las cosas del estómago te vuelven poeta! XDD

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  3. Pues si han empeorado la forma de conducir con respecto a como lo hacían hace dos años, debe ser como jugar a la ruleta rusa. Estuvimos en Esposende y nos gusto mucho todo, la gente, la comida, la música, las playas enormes (aunque en la vida he visto un agua tan fría, ni siquiera en Galicia), etc. Pero después de hacer dos excursiones a Oporto y Guimaraes (preciosas ciudades) no nos atrevimos a coger mas el coche: vimos dos accidentes causados por pura imprudencia, y a nosotros intentaron sacarnos de la carretera por ir despacio. Parece increíble que una gente tan amable en el trato cara a cara, se transformen en animales cuando cogen el volante de sus coches, que por cierto son casi todos de colores oscuros.

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  4. Nosotros estamos en Vila Nova de Gaia. No lo he puesto porque me parecía que me repetía mucho, pero parece que no...

    Pues a mí me parece que hubo un momento en que conducían mejor y han vuelto a las andadas. Hemos estado a punto de ser llevados por delante por un autobús y los he visto corriendo como locos. Tenemos la suerte de que para ir y para venir lo hacemos por autopista.

    Lo de sacaros de la carretera es para no volver, desde luego!

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  5. Estoy de acuerdo contigo en que Portugal mola, y con tus hijos en que prefiero a Phineas y Ferb antes que las olimpiadas.

    En realidad, prefiero bañan a un mono con gel :-)

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  6. Sí, NáN. A mí me encanta.

    Loquemeahorro, yo soy más de buscar los sesos de Frankenstein! XD

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  7. Anda que...no bajar a la playa tiene delito. Hasta el pelirrojo pisa arena!!

    Pero vamos, que lo importante es que hayáis descansado y os lo hayáis pasado bien. Espero que continuéis bien el resto de las vacaciones. Besos a todos

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  8. Muchas gracias, Bichejo. Se nota que ya tienes el zen encendido!

    Si no me gusta la playa, ¿para qué voy a ir? A mí me gusta nadar y en Oporto no se puede.

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  9. Por cierto, que nadie ha dicho nada de la foto. A mí me parece que me ha quedado bastante aparente...

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