La noche de los tiempos

Este es el libro de este mes en el Club de Lectura 2.o. El libro lo eligió Livia y es de Antonio Muñoz Molina. De él solo me había leído El Jinete Polaco y recuerdo que me gustó. Sigo a Antonio Muñoz Molina en twitter y leo ocasionalmente sus artículos en Babelia. Lo tengo por una persona con una gran capacidad de intentar comprender al 'otro', alejado de fanatismos y de ideas preconcebidas.

Es otra historia más de la guerra civil. En este caso de un personaje que podría representar a eso que podría llamarse la tercera España o la España que no fue. Al ser un libro sobre la guerra civil habrá a quien no le gusten las opinones de los protagonistas, los sucesos, que pueda pensar que es partidista... es algo totalmente legítimo y más cuando es muy difícil llegar a complacer a unos, ya no recuerdos -porque cada vez hay menos gente que viviera la guerra en persona-, sino casi ensoñaciones e idealizaciones maniqueas de buenos y malos. Al menos es lo que me parece a mí.

El libro es un libro inmenso de más de 900 páginas en el que cuenta la vida en torno al comienzo de la guerra civil de un arquitecto llamado Ignacio Abel, jefe de la oficina técnica de las obras de la ciudad universitaria de Madrid. Se nos cuenta su vida y su ascenso social hasta el estallido de la guerra y las consecuencias que tuvo para él. No es desvelar nada porque viene en la contraportada que termina exiliándose porque él, educado, culto, inteligente, hecho a sí mismo, rico gracias a su trabajo y a los contactos en 'las dos Españas', tiene enemigos en ambos bandos y genera más odios por su diferencia que amistad por sus similitudes:

"— Veo que usted es de los que tienen dudas todavía. De los que sospechan que nuestra propaganda es exagerada y que nuestros enemigos no son tan sanguinarios como decimos nosotros. Usted conserva el escrúpulo humanista de no trazar una raya definitiva entre ellos y nosotros; usted no quiere aceptar que nosotros tenemos toda la razón y ellos toda la animalidad y toda la barbarie. ¿Cómo era esa boutade de Unamuno? ¿Los Hunos y los Hotros?"

Respecto a si me ha gustado tengo que decir que sí, pero. Muñoz Molina escribe muy bien, eso es indudable, pero tuve que sufrir un periodo de adaptación a su escritura. Me perdía a mitad de la frase y tenía que volver a empezar, no pillaba el ritmo de lectura, las frases y párrafos me parecían demasiado largos... y creo que son demasiado largos. Según mi punto de vista no hay nada malo en describir las escenas y los movimientos de los personajes ni en describir sus pensamientos y emociones, pero hacerlo todo junto en párrafos interminables me hacía percibir las cosas como a cámara lenta. Un ejemplo de lo que digo:

"Ignacio Abel irrumpió en la quietud de su cuarto trayendo consigo la prisa de la calle, de la vida activa, como si al abrir la puerta hubiera dejado pasar una corriente fría. Con una mirada que Moreno Villa percibió había abarcado el desorden de la habitación, que nadie limpiaba, la mezcla de estudio de pintor y biblioteca de erudito, y también de madriguera de solterón, los cuadros contra las paredes y las láminas de dibujo apiladas de cualquier manera por el suelo, los trapos manchados de pintura, las postales clavadas sin orden por las paredes. El traje de pantalón ancho y chaqueta cruzada de Ignacio Abel, su corbata de seda, sus zapatos relucientes y sólidos, su buen reloj de pulsera, lo hacían consciente de la penuria de su propio aspecto: la blusa llena de manchas, las zapatillas de paño que se ponía para pintar. A Moreno Villa, que había pasado tal vez demasiado tiempo de su vida con gente más joven, le confortaba sin embargo que Ignacio Abel tuviera casi su misma edad, y más todavía que no se esforzara en fingir juventud."

No hay nada que reprocharle, pero el irme imaginando a la persona que entra con prisa, el desorden de la habitación, los cuadros, los trapos, las postales, volver a Abel y su vestimenta, la de Moreno Villa, sus pensamientos... me hace que vaya a cámara lenta que tenga que rehacer contínuamente la escena y no me lo hace fácil. Creo que al libro le hubiera venido bien menos descripciones y, tal vez, menos páginas. Él mismo es consciente de esto y en su blog el otro día puso una reseña de un escritor (Harry Mulisch) en la que dice: "Contiene muchas historias y largos períodos de tiempo, pero está todo comprimido en menos de doscientas páginas( gran lección para los que tenemos tendencias expansivas)".

Las reflexiones que hace son muy interesantes, hay frases maravillosas que te hacen pensar o te emocionan, pero -y es mi opinión- quedan un poco tapadas entre los párrafos gigantescos de páginas y páginas de duración y con descripciones sin fin. Además, desde el principio están todas las cartas, o casi todas, sobre la mesa. Se sabe que se va a exiliar en condiciones penosas alejado de la familia, que tiene o ha tenido una amante, que su mujer lo descubre, que estalla la guerra... todo esto se sabe desde el principio o desde la contraportada, no es destripar nada porque todo ya se sabe.

Como digo hay reflexones muy interesantes como cuando se pregunta cuándo se vuelve inevitable el desastre, en qué punto no hay marcha atrás, como poco a poco se va volviendo sin darse cuenta normal lo que no lo es y cómo cuando te das cuenta ya no hay marcha atrás. Así escribe:

"Hubiera querido saber en qué momento fue inevitable el desastre; cuándo lo monstruoso empezó a parecer normal y gradualmente se volvió tan invisible como los actos más comunes de la vida; cuándo las palabras que alentaban al crimen y a las que nadie daba crédito porque se repetían monótonamente y no eran más que palabras se convirtieron en crímenes; cuándo los crímenes se fueron volviendo tan habituales que ya formaban parte de la normalidad pública."

"Hay un momento y no otro; un punto más allá del cual no existe regreso; una mano se alza sosteniendo una pistola y se acerca a la nuca de alguien y aún hay unos segundos en los que el disparo puede no producirse; incluso cuando el dedo índice empieza a oprimir el metal del gatillo aún permanece intacta la posibilidad de volver atrás, extinguida sólo un instante más tarde; el agua se infiltra poco a poco en el tejado de un edifìcio que nadie repara, durante meses o años, pero hay un solo momento en el que ocurre una modificación decisiva y una viga se parte por la mitad y el techo entero se hunde; en décimas de segundo la llama que estuvo a punto de extinguirse revive y prende la cortina o el puñado de papeles que van a alimentar el incendio que lo destruirá todo."

He leído por ahí que Muñoz Molina tardó tres años en escribir el libro y no me extraña. La cantidad de investigación que ha hecho, la cantidad de periódicos antiguos, memorias, información que ha tenido que leer debe haber sido gigantesca. Los detalles que da de canciones, de atuendos, de películas, de tiendas... ahí hay un afán de exactitud y documentación inmenso. Os pongo algunos extractos que me han gustado y me han hecho pensar:

"los favores que menos se hacen son los que no costarían casi nada: la necesidad demasiado visible provoca rechazo; la vehemencia de una solicitud es la garantía de que no obtendrá respuesta."

"Lo que parece que viene durando toda la vida y que durará para siempre se interrumpe de un día para otro y no deja ni rastro."

"Uno deja de tener cuarto de baño, cama limpia, agua corriente, y qué pronto se degrada. Muy pronto y a la vez muy poco a poco."
"Creíamos ser hombres hechos y derechos, con experiencia, con juicio, y no éramos nada ni sabíamos nada. Y lo poco que sabíamos es ridículo y no sirve para nada. [...] Uno cree que sabe que la guerra es espantosa pero no tiene idea de nada hasta que no lo ve. La imaginación no sirve, es impotente y cobarde. Vemos a los soldados caer en las películas y nos creemos que es así, que todo acaba rápido, a lo mejor con una mancha de sangre en el pecho. Pero hay cosas peores que morir."

"A la guerra, a los sitios donde de verdad se está expuesto a morir, no van más que los que no tienen más remedio porque los llevan a la fuerza o porque se han creído la propaganda y los han emborrachado con las banderas y los himnos. Todo el que puede se escapa, salvo esos inocentes o esos alucinados que son los primeros en morir o en quedar mutilados o desfigurados. No en el primer día, sino en el primer minuto. A algunos no les da tiempo a enterarse ni de que están en el frente."

"Con excepciones, el mundo entero es un lugar espantoso, y lo más normal es el sufrimiento y el crimen."


OJO, POSIBLE SPOILER
El final me ha gustado también porque en ese momento cambia la forma de narrar y pasa al futuro siendo el final una conjetura, una posibilidad que deja abierta la posibilidad a que el lector se dibuje su propio final o comparta el que presenta el autor.

FIN DEL SPOILER

Un libro que me ha gustado, aunque a ratos se me ha hecho algo pesado hasta que cogí el ritmo de lectura y me amoldé a la forma de escribir del autor. Os lo recomiendo, aunque no es una lectura fácil.

Bueno, antes de terminar tengo que decir que no entiendo el afán por presentar a Negrín como alguien presentable, incorruptible y alejado de fanatismos y sin responsabilidad en el devenir de los acontecimientos. Tampoco es que yo sea un experto en Negrín, pero episodios como los del Vita me hace muy difícil pensar en él como en esa persona idealista e incorruptible que pinta en la novela. Eso por no entrar en su relación con la URSS.

Tenéis otras reseñas seguramente mucho más interesantes que esta sobre el mismo libro en los blogs de Bichejo, Livia y Carmen y durante este mes estaremos destripándolo en el Club de Lectura 2.0.


6 comentarios:

  1. Me gusta esto de publicar las reseñas antes de leer las de los demás, luego lees y te das cuenta de que cosas que te han horrorizado de un libro para otro son geniales.

    Tener tendencias expansivas es lo que otros llamamos "gustarse". A ver, que es normal que se guste, si yo escribiese así, seguramente haría los tochos de la vida.

    Ya lo he dicho en mi reseña superficial, no puedo decir que me haya gustado pero tampoco me ha horrorizado. Mi problema es que ni me creo al protagonista ni me interesa lo que le pase. Y ahí es donde empiezan mis dudas respecto a AMM: escribe muy bien, narra muy bien, pero en mi opinión falla en la creación del personaje.

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  2. AMM sabe escribir corto y hacer buenas novelas. Yo creo que la guerra vivil actúa como un recurso para acelerar la historia y para que el personaje se pueda justificar a sí mismo, para no hacerle odioso. Precisamente por tratarse de la guerra civil española, el autor se entretiene más porque quiere contarnos la bestialidad, yo diría que quiere protestar contra ella. Si hubiera situado la trama en la guerra civil de Yugoslavia, probablemente la novela hubiera sido más corta. Estoy muy de acuerdo en que AMM es un escritor muy alejado de fanatismos y de ideas hechas y mira la guerra con la neutralidad del entomólogo, y yo se lo agradezco mucho y prefiero que hable de ello. Sobre Negrín, creo que necesita un personaje en el poder para la historia y no se lo puede inventar si quiere conservar el realismo.

    El libro está lleno de reflexiones de vida, como las que eliges. Y lleno de perlas.

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  3. Esa expansión a mí me mata, tuve una época de novelas del realismo y ya no doy más de mí XD (aunque un día de estos volverá a caer la Regenta!) Es curioso que tres de cuatro reseñas (Carmen, ahora voy a por la tuya) hablen del tamaño del libro, y es curioso porque eso no suele ser un problema y en este libro lo es, y lo es por algo; cierto que cuando llega a la parte que me ha atrapado hubiera sido difícil su comprensión si no me hubiera dado tantísimos detalles antes pero yo creo que se puede hacer mejor, AMM sabe hacerlo mejor, más ameno.
    Sobre Negrín, uf, vamos a discutir la vida... si es que queremos hablar de la guerra Incivil en sí, porque yo me quedo, para la novela, con el Negrín de la novela, no con el real... aunque también podemos discutir del real si es menester XD

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  4. Yo no es tanto el tamaño como el exceso de descripciones, creo que se le va la mano, tal vez estaba tan metido que no lo percibía al escribir, no sé.

    No creo que sea gustarse porque cuando escribe en el blog o artículos están muy bien escritos y son cortos.

    Creo, como ya he dicho, que sus reflexiones, muy buenas, están tapadas por sus descripciones.

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  5. ¡No soy la única a la que se le hace pesado!

    Menos mal, empezaba a pensar que tenía un grave problema de "comprensión lectora" y no te digo que no lo tenga, pero sinceramente, he tirado la toalla con Muñoz Molina.

    Cuando le he oído hablar, o en textos breves, me ha parecido una persona muy inteligente con mucho que decir, pero me cuesta, mucho, muchísimo leer su prosa, y al final, pierdo el interés por lo que está contando.

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  6. Es demasiado pesado, creo que lo que dice ser podía decir con menos descripciones, aunque a Bichejo no sé si incluso así le hubiera gustado...

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